Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relatos. Mostrar todas las entradas

George Saunders - El día de la liberación

domingo, 5 de octubre de 2025



► Título original: Liberation Day
► Traducción: Javier Calvo
► Año: 2022
► Edición:  Seix Barral (2024)
► Páginas: 344


Desde que cayó en mis manos el primer cuento de George Saunders (Amarillo, 1958), tengo la sensación de que el mundo no es real. Sí, algo sobre parques temáticos en ruinas y gente atrapada en cámaras de plexiglás ha hecho que viva instalado en la más absoluta paranoia. Y todo es culpa de Saunders. Porque después de Saunders, nada te vuelve a parecer auténtico. Saunders, ese loco profético que puso un pie fuera de la caverna y me señaló con el dedo una realidad trucada, hecha de sombras. Saunders, cuyas píldoras de ficción especulativa son más potentes que un jeringazo de fentanilo. Ahora, años después de ese laureado idilio con la novela que fue Lincoln en el BardoGeorge Saunders está de vuelta en el terreno de la narrativa breve con El día de la liberación, una colección de relatos demencialmente brillante donde el escritor norteamericano revalida, con aplastante mayoría, su mandato como el rey indiscutible del formato corto.

Aunque las historias recogidas en este volumen son tan dispares y excéntricas como los miembros de una boyband coreana, no resulta complicado agruparlas todas bajo el paraguas de la incorrección ética y la turbulencia política. En su variante más distópica, Saunders cuestiona el papel de la tecnología como herramienta de explotación, maquinaria propagandística o fábrica de entretenimiento dirigida a una burguesía desprovista de conciencia. Relatos como el magistral «El día de la liberación», que da título a la obra, «Gul» o «Elliott Spencer» nos sitúan en futuros cercanos donde el progreso trabaja al servicio del opresor y lo analógico se considera un acto revolucionario.

Puede que ahí fuera, en el exterior, el tono dominante del debate sea el del ruido y la crispación, pero en los cuentos de Saunders existe una necesidad imperiosa de salvar las distancias con el enemigo como vía para alcanzar un entendimiento más profundo de uno mismo. Hay historias, como «La madre de las decisiones drásticas», «Una situación en el curro», «Gorrión» o «El Día de la Madre» que desarrollan esta idea con una mordacidad completamente fuera de control. Ya sea desde la perspectiva de una madre que busca impartir justicia al agresor de su hijo, dos compañeras de trabajo sumidas en una guerra fría por ver quién destapa antes los secretos de la otra o un par de mujeres obligadas a odiarse mutuamente por un pasado sentimental en común, El día de la liberación desentraña las retorcidas honduras de la rivalidad entre individuos con un grado de empatía tan conmovedor que resulta imposible distinguir quién representa el papel de héroe y quién el de villano.

Quien esté familiarizado con obras anteriores del autor puede que no encuentre en El día de la liberación elementos extremadamente innovadores ni un cambio de registro radical, pero la fórmula de George Saunders sigue funcionando tan bien que no necesita ser renovada ni sufrir ningún ajuste superfluo como si fuera el último modelo de iPhone. Al fin y al cabo, adentrarse en un relato de Saunders va siempre acompañado de una excitación y un sentido de la maravilla que muy pocos pueden reproducir. Sí, abrir las puertas de la narrativa de Saunders es como cruzar el armario que lleva a Narnia y zambullirse en su fantástica ambientación algo comparable a tirarse un triple mortal con tirabuzón a través de una madriguera de conejo. Al principio, es cierto, cuesta asimilar las cabriolas que hace Saunders con el lenguaje o la forma, pero prometo que el ejercicio es tan satisfactorio y el proceso se siente tan orgánico que antes de darte cuenta estarás hablando los idiomas inventados de Saunders con la misma fluidez que tu lengua materna.

Con una prodigiosa plasticidad narrativa, un estilo soberbio capaz de enredar frases de manera incansable y una sensibilidad para explorar los dilemas de los personajes que te deja totalmente desarmado, George Saunders taladra en las páginas de El día de liberación todas esas capas de performatividad y reclusión alienante que hemos construido como sociedad para ocultar, sin éxito, nuestro lado más vulnerable.


«Sin embargo, en mi (anciana) experiencia, a veces el mundo cambia en una dirección determinada y, después de cambiar, como es tan grande e inescrutable, ya resulta imposible devolverlo a su estado anterior y mejor.»


★★★

Haruki Murakami - Primera persona del singular

lunes, 14 de marzo de 2022



Título original: Ichininshou tansu
Traducción: Juan Francisco González Sánchez
Año: 2020
Edición:  Tusquets Editores (2021)
Páginas: 288


Al reencontrarme con Murakami después de tanto tiempo he podido comprobar que el vínculo que se establece con ciertos escritores no se deteriora con el paso de los años. Es entrar en la primera página de Primera persona del singular y reconocer de inmediato una atmósfera sumamente familiar donde lo mismo encuentras sexo raro que un profundo desconcierto vital. Aunque me gusta mucho más el Murakami de larga distancia, he disfrutado las historias que aparecen en esta nueva colección de relatos donde el autor japonés utiliza el narrador en primera persona para difuminar los límites entre realidad y ficción con el sugerente magnetismo que le caracteriza.

Así, en la evocadora y sensual «Áspera piedra, fría almohada», Murakami sienta el tono que dominará toda la colección por medio de una historia en la que el protagonista relata su desconcertante polvo con una escritora de tankas —un tipo de poesía tradicional japonesa—. Murakami aprovecha el encuentro de los cuerpos para reflexionar sobre nuestro concepto de intimidad y de la extraña pero conmovedora conexión que puede establecerse entre dos individuos que coinciden, a veces, de manera tan momentánea como fortuita. En «Flor y nata», lo que en principio parece una cruel broma se transforma en un revelador acertijo. Tirando de su vena más filosófica, Murakami entreteje un enigmático relato en el que el protagonista trata de resolver un problema de difícil solución.

«Charlie Parker Plays Bossa Nova» es una genial demostración del imaginario murakamiano que pone de manifiesto el potencial de la ficción como creador de universos alternativos. A Murakami le basta un inocente arranque de creatividad para catapultarnos al epicentro de un delirio onírico donde el mundo real y el fantástico convergen en forma de singular relato. Otra de las piezas más destacadas de la colección es «Carnaval», en la que Murakami vuelca su gusto por la música de Schumann y se regodea sin tapujos —y sin importarle lo más mínimo las carencias que se le achacan a la hora de retratar a los personajes femeninos— en la extrema fealdad de una mujer que parece ocultar un lado turbio tras una máscara de refinamiento. Cabe mencionar además la simpática «Confesiones de un mono de Shinagawa», en la que un simio parlante admite robar los nombres de las mujeres de las que se enamora, provocando que estas acaben padeciendo esporádicas lagunas mentales.

Ingeniosa, impredecible y de carácter introspectivo, aunque también algo irregular, Primera persona del singular es una buena colección de relatos que bien pudiera constituir la puerta de entrada idónea al particular universo narrativo de Haruki Murakami. Con frecuencia, los personajes de Murakami se ven zarandeados por la incertidumbre, incapaces de dar una explicación sencilla a cuestiones que para el resto de los mortales pudieran parecer más bien peregrinas. Quizá tenga algo que ver la curiosa tiranía de un lenguaje que tiene una palabra para definir la costumbre de apilar por todas partes los libros que no se leen, pero que encuentra dificultades a la hora de expresar todas las tonalidades de la emoción humana. Para llegar ahí, a ese espacio donde algunos escondemos sentimientos que somos incapaces de nombrar, siempre nos quedará Murakami.


«Quedaríamos expuestos a la intemperie de este mundo despiadado si no nos ocultásemos, en parte al menos, bajo el escudo protector de una máscara.»


PUNTUACIÓN: ★★★

Lionel Shriver - Propiedad privada

viernes, 12 de febrero de 2021



Título original:  Property. Stories Between Two Novellas.
Traducción: Daniel Najmías
Año: 2018
Edición: Anagrama(2020)
Páginas: 408


Quien haya leído la conocida novela de Lionel Shriver Tenemos que hablar de Kevin tiene idea de lo mordaz y ridículamente sangrante que puede llegar a ser la escritora norteamericana cuando se lo propone. En su nueva colección de relatos, Shriver (Carolina del Norte, 1957) articula una serie de sobresalientes piezas narrativas que giran en torno al concepto de propiedad, bien inmobiliaria o bien sentimental, y deja claro que no ha perdido ni un ápice de su particular derechazo.

En la novela corta «La araña de pie» Shriver disecciona la relación de Jillian y Weston, dos amigos con un alto grado de complicidad y que en el pasado mantuvieron un breve idilio, mientras se pregunta hasta qué punto una relación en apariencia inquebrantable puede soportar el peso de los celos. «El falso plátano autógamo» es un entrañable cuento sobre una mujer que trata de digerir la muerte de su marido mientras arregla el jardín en el que trabajaba, ahora totalmente descuidado,  y que se topará con un obstáculo enraizado en una parcela contigua.  En «Terrorismo doméstico» unos padres deciden que es hora de echar a su hijo treintañero de casa, mientras que en «Cartas robadas» un funcionario de Correos propicia un encuentro con una desconocida después de fisgonear en la correspondencia ajena.

«Tipos de cambio» explora, bajo la sombra de un cheque sin cobrar, la complicada relación de un padre con su hijo; por su parte, «Kilifi Creek», sin duda uno de los relatos más singulares de la colección, narra las peripecias africanas de una joven con flagrante exceso de confianza. Una muestra asombrosa del manejo que hace Shriver de la tensión narrativa y que deriva en una escalofriante composición de terror psicológico. Shriver realiza una hilarante y maquiavélica aproximación a lo sobrenatural en «Recuperación de una propiedad ejecutada», en el que la nueva inquilina de una casa sufrirá el acoso de su antigua dueña. En «Alimañas», una pareja de artistas descubre que una familia de mapaches se ha instalado en un hueco de su edificio, mientras que en «Del paraíso a la perdición», un ejecutivo se pega la vida padre en una isla remota tras cometer un desfalco multimillonario. Pone el broche final a la colección «La Realquilada», en el que Shriver ahonda con abrumadora erudición en el conflicto irlandés al tiempo que Sara, su protagonista, trata sin éxito de desalojar a una compañera de piso. 

Por mucho que se repitan algunos motivos argumentales a lo largo de estas doce historias, la escritura de Shriver te pilla siempre con la guardia baja. Sus personajes son fierecillas aparentemente inofensivas que sacan las uñas cuando un extraño se atreve a cruzar las lindes de su terreno. Haciendo gala de un estilo afilado, prolijo y plagado de sarcasmo y exquisito humor negro, Shriver explora como pocos autores contemporáneos lo saben hacer esa respuesta primitiva del ser humano a la transgresión de su patrimonio. En un tono que podría considerarse admonitorio si no se percibiera el retorcido deleite de la autora ante los dilemas de sus personajes, Shriver airea a lo largo de Propiedad privada todo tipo de rencillas familiares, conflictos de pareja, desacuerdos entre vecinos y disputas territoriales con brutal mala leche y un delicioso sentido del espectáculo. La brecha generacional, la precariedad laboral y económica o el desgaste causado por la convivencia son algunos de los temas recurrentes que Shriver aborda en este libro y que identifica como la fuente de distintos malestares capaces de escalar y convertirse en auténticas declaraciones de guerra. Propiedad privada: léanlo. Y pónganse a cubierto.


«No cabía duda de que cualquier lugar de mala muerte podía parecer impagable siempre y cuando otro pánfilo estuviera dispuesto a disputártelo.»


PUNTUACIÓN: 

H. D. Everett - La máscara de la muerte y otras historias

miércoles, 27 de marzo de 2019



Título original: The Death-Mask and other Ghosts
Traducción: María Pérez de San Román
Año: 1920
Edición: La biblioteca de Carfax (2019)
Páginas: 192


Para los amantes de la literatura de terror es una auténtica suerte que existan proyectos como el de La biblioteca de Carfax, editorial que desde hace ya dos años apuesta fuerte tanto por nuevos talentos y voces consagradas de la narrativa contemporánea como por autoras apenas conocidas del período victoriano. La última de estas incorporaciones a su interesante catálogo es Henrietta Dorothy Everett, escritora de aparente origen escocés (la mayoría de sus historias transcurren en dicha zona) cuyas inquietantes incursiones en el relato de corte sobrenatural conforman una antología, no extraordinaria, pero sí bastante solvente. 

Las nueve piezas seleccionados por María Pérez de San Román y Shaila Correa aluden a elementos tan socorridos dentro del género que a día de hoy parecen casi trillados: casas encantadas, ruidos nocturnos, visiones maléficas y espíritus que reaparecen para saldar cuentas pendientes con los vivos. Prefigurando a grandes escritoras de género como Shirley Jackson y Daphne du Maurier (aunque sin rozar la profundidad psicológica de sus personajes), H.D. Everett recurre a lo paranormal, no tanto para inspirar temor, sino como vehículo para el suspense. Las primeras décadas de siglo XX, con el estallido de la Primera Guerra Mundial como telón de fondo, suponen un inmejorable caldo de historias inacabadas, truncadas por muertes violentas y prematuras, cuyos espacios Everett no duda en imaginar. 

Así, en los relatos de Everett, sentimientos como la culpa o la añoranza son los que dan entidad al fantasma, ya sea la esposa vengativa que recuerda a su marido la promesa de no volver a casarse («La máscara de la muerte») o la inocente niña que corretea por las alcobas recordando a sus padres la tragedia de su pérdida («El pequeño fantasma de Anne»). En muchos casos, la curiosidad infantil se convierte en el letal cebo que guía a los protagonistas a su encuentro con lo desconocido («La cortina carmesí», «La pared susurrante»), mientras que en otros es la propia esfera ultraterrena quien trata de establecer contacto, bien con fines admonitorios («Los dedos de una mano»), bien como constatación de una desgracia («Los gaiteros de Mallory»). 

Hay, en definitiva, una evidente diversidad temática y una exquisita nostalgia por las características más primitivas del género que dan color a la colección, convirtiéndose la ambientación y la estética victorianas de La máscara de la muerte y otras historias en sus principales bazas frente a la escasez de recursos estilísticos y la homogeneidad de las voces narrativas. En efecto, puede que los relatos aquí reunidos no hayan envejecido de la mejor manera... puede que también se eche en falta cierto grado de angustia psicológica y «mal rollo». Pero si algo demuestra H.D. Everett a lo largo de estos nueve fantasmagóricos cuentos es que su talento como narradora está fuera de toda discusión.


«Siempre sé cómo distinguir una historia de fantasmas verdadera de una falsa. La verdadera nunca tiene un sentido, y la falsa siempre se empeña en proveerte de uno».


PUNTUACIÓN: ★

Barbara Baynton - Estudios de lo salvaje

martes, 22 de enero de 2019



Título original: Bush Studies
Traducción: Pilar Adón
Año: 1902
Edición: Impedimenta (2018)
Páginas: 208


Barbara Baynton (Scone, 1857) es otra de esas autoras «redescubiertas» que, por desgracia, no han obtenido reconocimiento literario hasta muchas décadas después de su muerte. En el caso de Baynton, los motivos se deben al carácter rebelde y disonante de su obra, muy alejada de la visión bucólica y edulcorada, por no decir falsa, que sus coetáneos trataban de proyectar acerca del medio rural australiano. Los seis relatos reunidos en Estudios de lo salvaje muestran una realidad que poco o nada tiene que ver con el naturalismo romántico. Adentrarse en la obra de Baynton supone estar expuesto a las inclemencias de la meteorología y del terreno, un entorno feroz e inhóspito en el que los personajes, en su mayoría mujeres, se desenvuelven a duras penas mientras luchan por no caer víctimas de un arrollador clima de violencia.

Si bien confluyen en una visión aciaga y sin paliativos de la vida en el campo —que deja, por cierto, en peor lugar a los hombres que a las bestias—, las historias que conforman Estudios de lo salvaje ofrecen una amplia variedad de combinaciones narrativas en las que Baynton juega hábilmente con el tono del relato. Así, encontramos en «La soñadora», en el que una joven se enfrenta a todo tipo de amenazas y obstáculos en el camino de vuelta a casa, un inquietante devaneo hacia el gótico que choca de frente con el toque humorístico, casi paródico, de «Una iglesia en la maleza», en el que los miembros de una comunidad rural hacen alarde de su hospitalidad mientras discuten asuntos cotidianos en pleno oficio religioso.

«Billy Skywonkie», por otro lado, es un punzante a la vez que sutil ejercicio de denuncia social en el que se pone de manifiesto la explotación sexual de la que eran objeto las mujeres aborígenes o mestizas de la época. De hecho, las mujeres en general no salen muy bien paradas en las historias de Barbara Baynton. Relatos como «La compañera de Squaker» o «El instrumento elegido», dos de los más estremecedores e implacables del conjunto, son quizá la mejor prueba de ello. En el primero asistimos al lento pero imparable declive de una campesina que, tras sufrir un aparatoso accidente que la deja inválida, queda a merced de un hombre violento y déspota. En el segundo, otra mujer cae víctima de la demoledora brutalidad masculina por culpa de un fanático que la confunde con la aparición de una virgen, acarreándole consecuencias devastadoras.

Dura, agreste, sin miramientos de ninguna clase. En la literatura de Barbara Baynton no hay espacio para concesiones ni despliegues de misericordia. Su retrato feroz del bush australiano puede resultar todo lo innovador y revolucionario que se quiera, pero no oculta el hecho de que a veces resulta arduo dilucidar un hilo argumental entre la maleza narrativa que abunda a lo largo de la obra. Estudios de lo salvaje es una colección interesante pero irregular, con relatos sobresalientes que coinciden con los tramos más oscuros del libro y otros menos brillantes cuya esencia se diluye en observaciones y diálogos más bien dispersos. La recuperación de Barbara Baynton supone, sin ninguna duda, una empresa valiente y audaz, aunque no sé si necesaria.


«Lo que descubrió allí dentro, la imagen de aquel perro con las costillas rotas tras lo que parecía haber sido una lucha delirante contra el horror, y el reproche que vio en sus ojos salvajes, era un recuerdo que el hombre no estaba dispuesto a compartir con ella».


PUNTUACIÓN: ★

Jeffrey Eugenides - Denuncia inmediata

viernes, 31 de agosto de 2018


«El país de uno era como uno mismo. Cuanto más lo conocías, más tenías de qué avergonzarte».


Título original: Fresh Complaint
Traducción: Jesús Zulaika
Año: 2017
Editorial: Anagrama
Páginas: 320


Jeffrey Eugenides es un autor que no necesita carta de presentación. A pesar de que sus irrupciones en el mercado editorial se producen a razón de una vez por década, cada nuevo trabajo del escritor estadounidense se anticipa y se celebra como el avistamiento de un raro cometa. Denuncia inmediata, su primera colección de relatos tras un trío de excepcionales novelas, llega precedido por la habitual salva de elogios que han convertido a Eugenides en una de las figuras más laureadas del presente literario. Desperdigadas a lo largo de 30 años de carrera, las diez historias recogidas en Denuncia inmediata constituyen un cuerpo heterogéneo que da buena cuenta de la capacidad de Eugenides para profundizar en la sórdida complejidad del ser humano.

En «Quejas», relato que abre la colección, Eugenides disecciona la entrañable relación de Cathy y Della, dos amigas unidas por la literatura y el mal gusto a la hora de escoger marido que se verán reflejadas en una leyenda atabascana sobre mujeres abandonadas por su tribu. En «Correo aéreo», un joven llamado Mitchell registra en tono entre alucinatorio y místico sus aventuras en una isla indonesia mientras lo consume una agresiva diarrea. En «Jeringa de cocina», probablemente uno de los relatos más impactantes y maquiavélicos de Denuncia inmediata, una mujer entrada en la cuarentena se dispone a recolectar esperma de sus exnovios con el fin de quedarse embarazada. «Música antigua» narra las hazañas de un clavicordista frustrado que trata por todos los medios de compaginar la práctica del instrumento con las agobiantes e interminables responsabilidades familiares mientras las presiones económicas comienzan a treparle por el cuello. 

En «La vulva oracular», donde Eugenides siembra ideas que acabarían germinando en la aclamada Middlesex, un eminente sexólogo —conocido principalmente por sus revolucionarios estudios en materia de género— se une a un grupo de expedicionarios que pretende estudiar las insólitas costumbres sexuales de una remota comunidad indígena. En «Huertos caprichosos», dos chicas que se encuentran en Irlanda de vacaciones acaban alojándose en una casa rural con un par de desconocidos, una pareja de amigos recién divorciados que acusarán la elevada carga de erotismo y tensión sexual presentes en el relato. Con «Magno Experimento», publicado en pleno estallido de la crisis económica de 2008, Jeffrey Eugenides pone a prueba la resistencia de la honradez y los buenos propósitos en un hábitat poblado por todo tipo de depredadores bursátiles. Sin duda, la catadura moral de los personajes es una variable que Eugenides prefiere observar en situaciones límite. Este postulado alcanza su máxima expresión en «Denuncia inmediata», cuando una ambiciosa adolescente de origen indio urde una retorcida trama para escapar de un matrimonio concertado, aunque ello suponga arruinar la vida de otra persona.

De premisa más o menos llamativa, mejor o peor resueltas, estas diez historias confirman a Jeffrey Eugenides como uno de los mejores analistas de la sociedad norteamericana contemporánea. Meticuloso y concienzudo tanto en la descripción como en la exploración de los personajes, Eugenides ahonda en el vacío existencial de la clase media estadounidense, promovido en gran parte por una absoluta carencia de escrúpulos y un ímpetu casi suicida por medrar en la esfera financiera. Los personajes que habitan las páginas de Denuncia inmediata quedan frecuentemente aplastados por el peso de las expectativas ajenas o incluso de las propias. La consecución de sus metas va emparejada al regusto amargo de no haber logrado más que una victoria pírrica. Eugenides aprovecha tales circunstancias para plantear candentes debates sobre cuestiones tan pertinentes como incómodas y reflexionar asimismo en sus diversas ramificaciones. A veces, la moraleja queda sepultada en algún punto intermedio del relato, provocando cierto aire de inconcreción o falta de contundencia. No obstante, esto no impide en ningún momento disfrutar del fenomenal regreso de Eugenides al terreno de juego. Su vuelta, aunque lejos de apoteósica, consigue calmar la sed de sus admiradores durante unos períodos de sequía que, esperemos, sean cada vez menos longevos. 


PUNTUACIÓN: ★★★☆ 

April Ayers Lawson - Virgen y otros relatos

jueves, 5 de abril de 2018


«Pensé en como intentamos decirle a la gente Yo soy quien te quiere de verdad, puede que muy especialmente cuando no estamos seguros de que esa persona nos quiera».


Título original: Virgin and Other Stories
Traducción: Inga Pellisa
Año: 2016
Editorial: Anagrama
Páginas: 200


Las cinco historias recogidas en Virgen y otros relatos proporcionan una perspectiva poco corriente acerca del deseo y de las misteriosas fuerzas que rigen sus mecanismos. En un terreno donde suelen abundar figuras manidas y tópicos de lo más penoso, April Ayers Lawson se mueve con sorprendente madurez narrativa, traspasando con una despampanante frescura esa estrecha línea que separa lo explícito de lo sugerente. 

Así, en «Virgen», un joven médico se sorprende a sí mismo recreándose en el escultural escote de una mujer que se realizó unos implantes tras superar un agresivo cáncer de mama. Algo que parece una anécdota sin importancia se convierte en el germen de un triángulo cuyo tercer vértice es la esposa del protagonista, una chica inquietante y desequilibrada que sufrió abusos de pequeña por parte de un familiar. «Tres amigas en una hamaca» es una enigmática y absorbente conversación entre tres chicas anónimas que divagan sobre amores e infidelidades mientras sus identidades se diluyen en la vorágine del texto.  

En «Así es como tienes que tocar siempre», una adolescente inconformista y rebelde realiza un perturbador descubrimiento en casa de su profesora de piano. En este fantástico relato, April Ayers Lawson despliega una tremenda sensibilidad a la hora de narrar el encanto de lo grotesco, de cómo la magia de lo desconocido puede echar por tierra nuestro pequeño universo sembrado de certezas. En «Los efectos negativos de la educación en casa», una madre se dirige con su hijo al funeral de una amiga que antes era un hombre. De camino, una creciente tensión entre ambos sacará a relucir viejas rencillas relacionadas con la amiga fallecida. Por último, «Vulnerabilidad» gira en torno a los devaneos amorosos de una joven pintora que se encapricha de un peculiar marchante de arte.

A lo largo de este libro, April Layers Lawson aborda la curiosidad y el despertar sexual de sus personajes en situaciones de conflicto que amenazan con transgredir las reglas del decoro. ¿Quién no ha experimentado el descorazonador estigma de sentir atracción por algo o alguien que los demás consideran reprobable? O lo que es peor, ¿por algo o alguien que nosotros mismos censuramos? Sea como fuere, los relatos de April Ayers Lawson se nutren precisamente de la fascinación por el fruto prohibido. Lawson realiza además una descripción certera acerca de la aleatoriedad del anhelo, de su carácter imprevisible e irracional, jugando con un lenguaje que, a pesar de su contención, destila erotismo y perversión por los cuatro costados. 

En Virgen y otros relatos, la pureza y castidad insinuadas se dan de bruces con la subyugante realidad que April Ayers Lawson ha querido retratar en sus historias. Una realidad donde el objeto de nuestro deseo puede convertirse fácilmente en la causa de nuestra perdición.

PUNTUACIÓN: 

Joyce Carol Oates - Desmembrado

jueves, 15 de febrero de 2018



Título original: Dis mem ber
Traducción: Patricia Antón
Año: 2017
Editorial: Gatopardo Ediciones
Páginas: 248


«Desmembrado es una palabra que se te queda en la cabeza como un abrojo o una espina en la ropa». Una sensación molesta, irritante y difícil de localizar que se impregna en tu mente a pesar de todos tus esfuerzos por desprenderte de ella. Así, perturbadoras, pero también extrañamente familiares, son las siete historias recogidas en Desmembrado, el último volumen de relatos de la escritora norteamericana Joyce Carol Oates que se ha publicado en castellano. En esta ocasión, Oates se aventura en las honduras del terror psicológico a través de una mirada femenina, vulnerable, expuesta en mayor medida a los abusos y las atrocidades del mundo real y que, lejos de espantarse, se mide cara a cara con la oscuridad situada frente a ella.

En «Desmembrado», que abre la colección, una niña llamada Jill es interrogada en relación a una serie de macabros asesinatos en los que su tío parece haber estado involucrado. A través de recuerdos deshilvanados, el lector profundiza en la retorcida relación de Jill con su tío, basada en el temor y la intimidación, pero también en una perversa fascinación infantil y en el subyugante anhelo de aprobación que Jill experimenta como consecuencia de su inexperiencia y de sus carencias emocionales. «El pasadizo», por su parte, es una pieza mucho más breve, pero no menos contundente. En ella conocemos a una viuda llamada Brianna que continúa rondando la antigua casa en la que vivía con su marido hasta que los nuevos inquilinos adoptan una medida drástica. Con gran soltura y economía de medios, Joyce Carol Oates explora un tipo de añoranza que parece alimentarse de la dependencia, mucho más que del cariño.

«Desengaño» es otro gran relato en el que Oates nos muestra la fuerza con la que pueden llegar a explotar las tensiones fraternales. Caitlin y Steff son dos hermanas que experimentan los estragos de un hogar roto. Aunque hace tiempo que se profesan una mutua aversión, acabarán distanciándose definitivamente por culpa de Hunt Lesinger, sobrino del actual marido de su madre. Steff, celosa de la estrecha relación que mantienen Hunt y Caitlin a sus espaldas, terminará provocando un accidente con implacables consecuencias. En «La chica ahogada», una universitaria llamada Alida se irá obsesionando poco a poco con los detalles de un posible crimen que se cometió en la localidad y al que nadie parece importarle demasiado. Sin embargo, el misterio de la muerte de Miri Krim, una joven cuyo cadáver se encontró en el depósito que suministraba agua a una residencia de estudiantes, irá ocupando un espacio cada vez mayor en la mente de Alida, creando un insoportable clima de presión y paranoia que amenaza con destruirla por completo.

«Situaciones», aunque contiene una de las escenas más horripilantes que he leído en años, es probablemente uno de los relatos menos lustrosos del libro. Una violenta demostración de brutalidad narrativa donde la figura paterna queda descrita como una bestia a la que es mejor no despertar. Dotada de un carácter onírico, a medio camino entre el sueño y la vigilia, «La garza azul» es sin duda una de mis historias favoritas incluidas en Desmembrado. Aquí conocemos, de nuevo, a una viuda llamada Claudia que lamenta la reciente muerte de su marido mientras se ve asaltada por majestuosas visiones de una garza azul surcando el cielo. Sin tiempo para sobreponerse a la pérdida, Claudia se ve constantemente presionada por su cuñado para que venda la casa en la que vive, situada junto a un hermoso lago donde las aves se paran a descansar. Estas tímidas insinuaciones del principio irán evolucionando en auténticos abusos a los que Claudia deberá hacer frente sin apenas recursos... hasta que la garza de sus sueños acuda a defenderla. Cierra la colección «¡Bienvenidos al vuelo entre amigos!», que con su escalofriante despliegue de horror tecnológico, bien podría servir como base para un episodio de Black Mirror. Simple pero efectivo, una voz impersonal enseña a los pasajeros del vuelo 443 de North American Airways cómo actuar en caso de accidente. Sin embargo, llegar a tu destino podría ser peor que estrellarse a medio camino...

De Oates siempre me ha sorprendido su elevada productividad, lo que no parece afectar en absoluto a la complejidad de sus narraciones. Sin alcanzar la excelencia, Desmembrado me ha parecido un conjunto bastante sólido de historias que diseccionan el lado tenebroso de lo cotidiano, una incursión incómoda en los bajos fondos de la naturaleza humana que explora la capacidad de los inocentes y los desprotegidos para obrar el mal sin remordimientos. En las historias de Desmembrado, la presencia masculina se erige en ocasiones como un elemento de contención que protege a niñas y adolescentes de cuantos depredadores merodean a su alrededor. En su ausencia, los diques y barreras se desploman. El horror campa a sus anchas. Y las mujeres, cual fieras, sacan las uñas.


«Hay chicas malas, Jilly. Que son carne de cañón, que se buscan problemas. Y si una chica se busca problemas…, ¡pues los acaba teniendo!»

PUNTUACIÓN: ★★★☆  

Varias autoras - Damas oscuras

viernes, 26 de enero de 2018



Título original: -
Traducción: Alicia Frieyro, Olalla García, Sara Lekanda, Magdalena Palmer y Consuelo Rubio
Año: 2017
Editorial: Impedimenta
Páginas: 494


«No hay más revelación que la de la ciencia». Tal y como recoge Lanoe Falconer en el relato que incluye esta antología, el inmemorial conflicto entre la religión y el saber, entre fe y razón, entre la tangibilidad del mundo material y las apariciones procedentes de ultratumba, es el gran tema en torno al que gira la mayoría de historias recopiladas en Damas oscuras. Historias de fantasmas, de espíritus vengativos y misteriosas manifestaciones que vienen a trastocar la reconfortante cotidianidad de los personajes, a cuestionar sus creencias más arraigadas. Historias sombrías y truculentas que parecen narradas desde la clandestinidad, al calor de una hoguera en una noche de tormenta.

El período victoriano es sin duda el más prolífico en lo que a cuentos de fantasmas se refiere. El auge del espiritismo en occidente, de las séances y otras formas de intentar comunicarse con los muertos, revelan una profunda preocupación por desvelar los misterios que aguardan más allá de la vida. Damas oscuras reúne una veintena de estos relatos —todos ellos escritos por mujeres—, que sirven como muestra representativa de todo el talento literario presente durante la época victoriana. Nombres tan conocidos como Charlotte Brontë, Elizabeth Gaskell, Willa Cather o Margaret Oliphant se dan cita en este volumen de factura impecable, aportando con su particular perspectiva una sólida sensación de conjunto que hace bastante recomendable la lectura de este libro y sencillamente imprescindible para los apasionados de dicha era.

Una de las características más llamativas que comparten, diría, la totalidad de los relatos, es la insistencia en demostrar su credibilidad, en trascender el mito, leyenda urbana o simple desvarío. En manos de estas escritoras rebeldes, son los hombres (acostumbrados a parapetarse tras la incuestionable autoridad de los sentidos) quienes más ven su capacidad de raciocinio y buen juicio puestos a prueba por la aparición de fenómenos sobrenaturales que no hallan explicación en el mundo real. Así, no es tanto la presencia del espectro lo que aporta una dimensión interesante a la narración, sino la respuesta que despierta en los personajes. El descubrimiento de este universo elevado, alejado de cuestiones que en comparación parecen prosaicas e insignificantes, proporciona una suerte de iluminación interior que el estudio de la naturaleza está lejos de igualar. El escepticismo, por su parte, se castiga duramente con la locura.

Reconozco que esperaba otra cosa de Damas oscuras. Lo cual, por supuesto, no quiere decir que no haya disfrutado de lo que ofrece. Sin embargo, he echado en falta algo más de imaginación, de impacto, de tensión, de versatilidad temática. Más horror, más carne de cuento gótico y menos meditaciones sobre la fiabilidad de lo narrado que al final resultan tan similares entre sí. La excesiva homogeneidad de los cuentos seleccionados se hace llevadera gracias a la óptima distribución de los mismos y al exquisito estilo, rico en prolijas descripciones de personajes y lugares, de las autoras escogidas. 

Un romance trágico, un crimen sin resolver, una onírica composición musical o una casa aparentemente embrujada... son solo algunos de los motivos que hay en la lista de argumentos para rescatar a los muertos de su letargo. Adscritos a la esfera del lamento y el dolor, condenados a vagar por nuestro mundo recordando su dramático desenlace, los espíritus a los que dan vida estas damas oscuras suministran abundantes cantidades de entretenimiento ultraterreno. Ingeridos en la dosis adecuada, estos veinte relatos constituyen una magnífica visita a un tiempo del que solo nos queda el recuerdo, pero cuyos fantasmas permanecen intocables en la memoria.


«No hay nada más triste en toda esta tragedia (o comedia) que esos lastimosos esfuerzos por ocultar la verdad, por encubrirla con fábulas en las que, en lo más profundo de su corazón, nadie cree».

PUNTUACIÓN: ★½

Reseñas breves [168 - 171]

jueves, 19 de octubre de 2017


#168. Belén Gopegui - Quédate este día y esta noche conmigo
Literatura Random House. 192 páginas

Septiembre trajo consigo un buen puñado de reencuentros literarios, de entre los cuales el de Belén Gopegui era sin duda uno de los más destacados. Quédate este día y esta noche conmigo se publica tres años después de su última novela y supone mi primer contacto con la obra de esta aclamada escritora madrileña, que toma prestado un verso de Walt Whitman para elaborar una fascinante observación sobre la precariedad del mercado laboral y el papel de la tecnología en el desarrollo de las relaciones humanas. Mateo y Olga son los protagonistas de una historia presentada en forma de curriculum. Sí, una solicitud para un puesto de trabajo en Google con la que Mateo y Olga pretenden, por un lado, boicotear el sistema de evaluación de personal y, por otro, enfrentar dos maneras incompatibles de entender el mundo. Empujada por la elegante prosa de Gopegui y su excepcional capacidad de análisis, la dinámica de la novela nos hace abordar cuestiones de profundo calado filosófico que reflexionan en clave divulgativa sobre la libertad, la identidad y la arbitrariedad del destino. Quédate este día y esta noche conmigo es, a pesar de su brevedad, una obra sustancial y estimulante que logra emocionar mediante retorcidos algoritmos narrativos. No me cabe duda de que caerán en mis manos otros libros de Gopegui.

★★★★


#169. Charlotte Wood - En estado salvaje
Lumen. 256 páginas. Traducción de Miguel Temprano García

En estado salvaje no es una obra fácil de digerir ni mucho menos de recomendar. Sin embargo, hay algo en la novela de Wood que clama a los cuatro vientos ser leído. Comparada en ocasiones con El cuento de la criada, de Margaret Atwood, En estado salvaje nos pone en la piel de diez mujeres que son secuestradas y encarceladas en un remoto barracón emplazado en mitad del desierto australiano. Las pésimas condiciones de vida y el trato vejatorio por parte de sus captores crea una atmósfera asfixiante que se recrudece a medida que avanza la historia. Así mismo, la ausencia de respuestas va haciendo mella en la psicología de las protagonistas. Pronto descubrimos que las diez chicas han estado envueltas de un modo u otro en algún tipo de escándalo sexual y empezamos a plantearnos la posibilidad de que su estancia en el barracón obedezca a una especie de castigo por su conducta. Y es que la novela de Wood no hace sino reflejar de forma descarnada hasta qué punto las mujeres son víctimas de una opresión que muestra caras, a veces, demasiado familiares. Brutal, demoledora y sin concesiones, En estado salvaje es una obra tan sugerente como terrible, una novela adictiva dotada de suspense, carisma y no pocas sorpresas argumentales que hará las delicias de quienes estén buscando un libro nada convencional.

★★★½


#170. Edith Nesbit - Relatos sombríos
La biblioteca de Carfax. 190 páginas. Traducción de Gonzalo Gómez Montoro

Esta colección de nueve relatos que acaba de publicar La biblioteca de Carfax es un auténtico dulce para los amantes del terror gótico. Puede que Edith Nesbit no sea especialmente conocida, pero su capacidad para radiografiar las tensiones matrimoniales como origen de lo siniestro bien merece la mayor difusión posible. En sus historias encontramos sugerentes variaciones de elementos habituales adscritos al género: estatuas vivientes que efectúan rondas a medianoche, espectros que regresan del más allá para perturbar al ser amado, vehículos fantasma o científicos consagrados a explorar los límites entre la vida y la muerte. Todas ellas aderezadas con un toque inquietante donde se cuestiona la veracidad de los hechos o la fiabilidad del narrador. En líneas generales, me ha parecido una recopilación interesante, compacta, absorbente a pesar de su atmósfera liviana, que contrasta de forma llamativa con el tono oscuro y grotesco de las historias. Nesbit no se toma demasiado tiempo explorando los recovecos de cada personaje, sino que ataca directamente al corazón del relato con economía de recursos y una pasmosa atención a los detalles. Detalles que son, al fin y al cabo, lo que provoca esa escalofriante descarga en el espinazo cuando Nesbit apaga las luces y se cierra el telón de cada pieza aquí reunida.

★★★½


#171. Carson McCullers - La balada del café triste
Seix Barral. 168 páginas. Traducción de María Campuzano

Carson McCullers es una de esas autoras consagradas que uno se avergüenza de no haber leído aún. Sin embargo, las ediciones que ha publicado Seix Barral como celebración de su centésimo aniversario parecen una ocasión idónea para subsanar dicho error. La obra elegida ha sido La balada del café triste, una colección de siete relatos que la autora publicó en diversos medios a lo largo de su corta pero intensa trayectoria literaria. De entre todas destaca la que da título al libro: en ella, siguiendo la tradición gótica sureña de autores como William Faulkner o Flannery O'Connor, McCullers elabora un retrato grotesco de la América profunda en el que sobresalen sus rasgos menos favorecedores. Miss Amelia se convierte en manos de McCullers en un símbolo de marginalidad, una criatura tan extraña como fascinante que cautiva por su condición de inadaptada, por la tosquedad de sus modales y la absoluta pureza de su corazón. Su matrimonio de diez días con el gañán del pueblo constituye uno de los secretos mejor guardados de la comunidad, pero la llegada de un extraño visitante que dice ser familia de Amelia trastocará para siempre el habitual funcionamiento de un inolvidable elenco de personajes que no se caracteriza precisamente por su tendencia a desenterrar el pasado. Desgarradora y hermosa a partes iguales, La balada del café triste no es sino la confirmación de que Carson McCullers está a la altura de su abrumadora reputación.

★★★½

Joyce Carol Oates - El señor de las muñecas y otros cuentos de terror

martes, 3 de octubre de 2017



Título original: The Doll-Master and Other Tales of Terror
Traducción: Laura Vidal
Año: 2016
Editorial: Alba Editorial
Páginas: 296
Valoración: ★★


Joyce Carol Oates es una de las escritoras norteamericanas más prolíficas de su generación. Novela, relato, ensayo, teatro, poesía, literatura infantil... no hay género ni formato que se le resista. A lo largo de su extensa trayectoria editorial la hemos visto cosechar multitud de reconocimientos. De hecho, su nombre suena constantemente en las quinielas para el Premio Nobel. Sin embargo, nunca había encontrado el momento oportuno para adentrarme en la obra de esta mujer todoterreno. Desoía las críticas entusiastas. Mis dudas eran directamente proporcionales a su reputación. Por suerte, se puede decir que ya he abandonado el bando de los escépticos. Mi primer contacto con la casi inabarcable producción literaria de Joyce Carol Oates no solo ha sido todo lo satisfactorio que cabría esperar, sino que me ha descubierto una narrativa sugerente, hipnótica y excepcionalmente fluida que indaga en los mecanismo más oscuros de la naturaleza humana. 

Los seis cuentos reunidos en este volumen constituyen una refrescante reinvención del género de terror en la que Oates demuestra que el ser humano es mucho más escalofriante que los habituales villanos de ultratumba. Su extraordinaria habilidad para captar el origen más profundo del miedo reside en un concienzudo análisis de los personajes y de sus circunstancias, un análisis que explora con precisión clínica los inquietantes anhelos que les sobrevienen. Por ejemplo, el relato que abre y da título a la colección nos desvela la extraña obsesión que comienza a desarrollar el protagonista por todo tipo de muñecas a raíz de la muerte de su prima. A lo largo de su niñez y adolescencia irá coleccionando especímenes con los que entablará vínculos muy fuertes. Sus pequeñas e indefensas muñecas encontradas, como él las llama, se convertirán en el centro de su particular universo, un microcosmos absolutamente perturbador que se va estrechando cada vez más a medida que «El señor de las muñecas» abandona de manera definitiva los terrenos de la cordura.

En «Soldado», Joyce Carol Oates nos pone en la piel de un hombre joven condenado por un crimen racista del que se declara inocente por haber actuado en defensa propia. Sin dejar de abordar el candente clima político y social que prolifera cuando surgen este tipo de conflictos, la autora elabora una historia convincente que nos facilita abiertamente el posicionamiento. Sin embargo, pronto descubriremos que no todos los detalles del relato parecen encajar y pasaremos a cuestionar la fiabilidad de su versión en un contundente giro de tuerca que demuestras las impresionantes dotes narrativas de Carol Oates. 

Otros de estos magníficos relatos sorprenden por sus atmósferas desasosegantes y repletas de suspense o por los intrincados recorridos psicológicos que traza la autora norteamericana a través de sus personajes. En «Accidente por arma de fuego. Una investigación», conocemos a una mujer llamada Hanna, acuciada por una serie de trastornos que tienen su origen en un traumático episodio que vivió de pequeña. «Mamaíta», a su vez, está protagonizado por una adolescente rebelde a la que no le preocupa en absoluto la oleada de secuestros que está teniendo lugar en su localidad. Las desavenencias con su madre contrastan con la relación cada vez más estrecha que mantiene con una compañera de colegio, gracias a la cual se pondrá en contacto con una familia cuando menos atípica, entre cuyos miembros se encuentra una gigantesca serpiente capaz de devorar a una persona en cuestión de minutos. 

En líneas generales, El señor de las muñecas y otros cuentos de terror es el resultado de someter las relaciones familiares a unos niveles de tensión extrema, muy lentamente cocinada pero igual de letal. Con su impecable y personalísimo estilo, Joyce Carol Oates explora deseos morbosos y prohibidos, amparados casi siempre por la intimidad del ámbito doméstico. Hombres vencidos por su necesidad de dominar. Jovencitas dispuestas a soltar las riendas de su vida y ser sometidas por el irresistible encanto de lo desconocido. Cazadores que pasan a ser víctimas por haber subestimado a sus presas. Sin embargo, en contra de las apariencias, no hablamos de relatos sangrientos ni que puedan poner a prueba la sensibilidad. Aquí la violencia aguarda bajo la superficie, seduciendo a todo el que se acerca, esperando el momento idóneo para brotar en alguna de sus múltiples manifestaciones. En manos de Joyce Carol Oates, descubrir estas innumerables facetas resulta una experiencia tremendamente placentera.


Reseñas breves [164 - 167]

miércoles, 13 de septiembre de 2017


A pesar de que 2017 no está siendo, ni de lejos, mi año más productivo en términos literarios, poco a poco voy recuperando mi ritmo habitual de lecturas. Eso se traduce en una cantidad importante de reseñas acumuladas (porque, como sabéis, me gusta comentar aunque sea brevemente todos los libros que pasan por mis manos). Los cuatro que traigo hoy me han dejado sensaciones muy dispares: desde la amarga decepción hasta el más febril entusiasmo. Algunos son de autores consagrados, mientras que otros pertenecen a jóvenes promesas. Sin embargo, todos dan buena muestra de mi gusto ecléctico e incapaz de suscribirse a un género en concreto. ¿Qué le voy a hacer, si mis padres no me inculcaron la virtud de decir que «no»?


#164. Osamu Dazai - Recuerdos

Después de haber leído Indigno de ser humano, Colegiala y ahora esta colección de relatos titulada Recuerdos, puedo decir sin ninguna duda que Osamu Dazai se ha convertido en uno de mis escritores japoneses favoritos. Su prolífica trayectoria literaria es tan fascinante como atormentada era su vida. Dazai fue un hombre acosado por terribles sufrimientos y su visión de las relaciones humanas estaba condicionada por una perspectiva pesimista de la vida que siempre trató de volcar en la literatura, cuando no en una tentativa de suicidio. A pesar de sus profundas inquietudes y la tenebrosidad de sus pensamientos, Dazai consigue mantener intacto un estilo que solo me atrevo a calificar de luminoso. En este volumen publicado por Satori, editorial especializada en literatura japonesa, encontramos siete relatos maravillosamente seleccionados que pretenden abarcar la entera producción literaria de Dazai. El escritor nipón se inspira en diversos episodios de su propia vida (de ahí el título de la obra) para reflexionar sobre la construcción del individuo, la identidad, la memoria, la naturaleza y las siempre intrincadas relaciones familiares (de las que Dazai, proviniendo de un clan bastante numeroso, sabía unas cuantas cosas). Además de contar con una fantástica introducción que contextualiza cada relato, Recuerdos ofrece una experiencia de lectura singular, marcada por la prosa diáfana e inspiradora —y a veces incluso humorística— de Osamu Dazai. 

★★★★


#165. Stephanie Danler - Dulceagrio

Nunca pensé que el éxtasis culinario se pudiera alcanzar sin tener que emplear el sentido del gusto. Pero así es. Olvida todo lo que sabes de cocina: lo primero que te enseña este libro es cómo se usa el paladar. Y es que el debut literario de Stephanie Danler es uno de los ejercicios narrativos más audaces, ingeniosos y estimulantes que he leído en mucho tiempo. En tan solo un par de páginas ya te verás atrapado por el feroz torbellino sensorial en el que Danler convierte la ciudad de Nueva York, a donde Tess, la ingenua e inexperta protagonista, acude con el objetivo de medrar en su carrera de camarera y descubrir, de paso, alguna que otra cosa sobre sí misma. Dulceagrio parece el clásico relato de iniciación cuyo protagonista se embarca en un delirante viaje de autodescubrimiento mientras realiza sus primeros escarceos con las drogas y el sexo. Y en cierta medida lo es. Pero Danler, en su atrevimiento con las formas, no tanto con el planteamiento ni con el desarrollo, consigue hacer pasar por nueva una historia que ya hemos oído miles de veces. La prosa de Danler, revestida de un sobresaliente erotismo gastronómico, nos conduce por un fascinante universo donde la estricta disciplina de los restaurantes deja paso a la efusividad de los fogones. Si bien no es una historia rompedora ni revolucionaria, Dulceagrio nos brinda la magnífica oportunidad de ahogar los reveses cotidianos en un menú compuesto por suculentos platos, aromas embriagadores y alguna que otra cata de vinos de lo más reconstituyente. Todo ello acompañado por las afiladas observaciones de Tess sobre esa explosión de sensaciones que es el paso a la madurez.   

★★★½



#166. Gemma Files - Experimental Film

Hace apenas unos meses comenzó su andadura editorial un nuevo proyecto especializado en literatura de terror. Con tan solo tres títulos publicados, La biblioteca de Carfax promete convertirse en todo un referente del género en nuestro país, apostando por clásicos como James Herbert y Edith Nesbit, pero también por voces jóvenes y prometedoras como la de Gemma Files, de cuya última novela me ocupo hoy. Experimental Film es una obra concienzuda y muy absorbente que indaga en los entresijos de la industria cinematográfica al mismo tiempo que en los miedos más íntimos de la protagonista, una crítica de cine ya retirada que se obsesiona con la obra perdida de quien podría ser la primera directora de cine de Canadá. La extraña desaparición de Iris Dunlopp y su relación con la esfera de lo sobrenatural sirven como punto de partida para una investigación absolutamente fascinante que traza un recorrido por la trágica biografía de la cineasta. A medida que se van esclareciendo los misterios sobre dicha figura, Gemma Files va tensando las cuerdas psicológicas de los personajes, construyendo una atmósfera inquietante y enfermiza que recuerda inevitablemente a títulos como Última sesión. A pesar de una primera mitad sobresaliente, Experimental Film me ha dejado un sabor agridulce. Por un lado, la voz narradora se vuelve extremadamente repetitiva hacia el último tercio, mientras que el hilo grueso de la trama alcanza una conclusión, para mí, bastante insatisfactoria en un final que se alarga demasiado, dando al traste con la minuciosa y delicada elaboración de la que Files hace alarde durante el resto de la novela. Aún así, me ha gustado la experiencia que proporciona Experimental Film y pienso estar muy al tanto de las próximas novedades relacionadas con la autora.   

★★½


#167. Amélie Nothomb - El crimen del conde Neville

La última novela de Amélie Nothomb es, como casi todas las demás de la autora, un divertimento frugal que tiene en su brevedad una de sus mayores bazas. Sin tiempo para desarrollar argumentos ni personajes excesivamente enrevesados, las obras de Nothomb suelen escudarse en el efectismo más rudimentario. El crimen del conde Neville no es ninguna excepción. Sin embargo, Nothomb también aporta un refrescante histrionismo narrativo cuya evolución es siempre digna de observar. Homenajeando al mítico relato de Oscar Wilde, Amélie Nothomb carga las tintas contra una decadente clase aristócrata que vive demasiado absorta en sí misma como para preocuparse del mundo que la rodea. Por esta especie de sátira tragicómica desfila una variopinta galería de personajes, entre los que destaca Sérieuse, una adolescente que parece recién sacada de Las vírgenes suicidas, y su padre, Neville, último eslabón de una estirpe que parece condenada a desaparecer y sobre el que pesa una lapidaria profecía, a saber, que matará a uno de los invitados durante su próxima fiesta. Neville, preocupado por tan aciago presagio, trata de discernir quién se convertirá en su víctima mientras reflexiona sobre la existencia o no del destino, así como del futuro que le espera a los suyos si dicho crimen llega a cumplirse. Entre hilarantes diálogos y escenas de lo más esperpénticas, Amélie Nothomb nos ofrece una lectura entretenida, sorprendente y liviana, perfecta para adentrarse en el polifacético universo de la escritora belga.

★★★

Margaret Drabble - Un día en la vida de una mujer sonriente

jueves, 24 de agosto de 2017



Título original: A Day in the Life of a Smiling Woman
Traducción: Miguel Ros González
Año: 2011
Editorial: Impedimenta
Páginas: 272
Valoración: ★★


Un día en la vida de una mujer sonriente condensa la entera producción literaria de Margaret Drabble en el terreno de la ficción corta. A pesar de lo que sugiere su título, estos relatos no son producto de un arrebato creativo, sino el resultado de haber pasado décadas cultivando dicho formato con una frecuencia, eso sí, bastante esporádica. Sea como fuere, el contenido de este volumen está sin ninguna duda a la altura de su envoltorio. La de Drabble es una voz absolutamente hipnótica y su prosa desprende una cadencia arrebatadora que se pone de manifiesto desde la primera página. 

Para cuando conocemos a la pareja protagonista de «La torre de Hasán», un matrimonio que celebra su luna de miel en Marruecos mientras tratan de encajar mutuamente sus diferencias («en las últimas dos semanas, desde la boda, su antagonismo, tan básico y a la vez tan predecible, encontró el instante propicio para brotar y florecer»), nos vemos arrastrados hacia los evocadores paisajes mediterráneos que Drabble describe con gusto exquisito. Aunque es el marido quien ejerce de narrador, el interés del relato recae de manera velada pero indiscutible sobre su esposa, una joven despreocupada y de buena posición económica que permanece en todo momento ajena a los profundos dilemas éticos que atormentan a su cónyuge. La existencia de elementos, ya sean externos o internos, que obstaculizan la comunicación es una constante que se repite a lo largo de estos catorce relatos donde Margaret Drabble conjuga su extraordinaria agudeza emocional con un finísimo y retorcido sentido del humor. Esta concienzuda ausencia de diálogo no impide a la autora británica establecer una densa conversación con sus personajes que da buena cuenta de un mundo interior tan rico como fascinante. 

A veces, un gesto tan cotidiano como observar a alguien escribiendo una carta puede bastar para prender la llama de la imaginación. Tal es el caso de la joven protagonista de «Un viaje a Citera», una chica soñadora y algo ingenua que «no podía dejar de sorprenderse con la continua intensidad de sus expectativas». Cuando un desconocido le pide que entregue un mensaje en su nombre, Helen, romántica empedernida que viaja constantemente a la espera de vivir un encuentro trascendental, se convertirá en víctima de sus propias fabulaciones. A pesar de todo, no podemos dejar de sentirnos identificados con el carácter dulce y melancólico de Helen. De hecho, Margaret Drabble es experta en hacernos experimentar simpatía por sus personajes, aun cuando estos saquen a relucir un carácter de lo más censurable. Por ejemplo, en «Una historia de éxito», Kathie Jones es una vanidosa dramaturga a la que no le importa renunciar a sus principios con tal de sentirse deseada, mientras que Elsa, la narradora de «La viuda alegre», celebra con entusiasmo la muerte de su marido tras una desdichada e insatisfactoria vida en común.

En general, la descripción que hace Margaret Drabble del universo femenino es lúcida, brillante y alejada por completo de los estereotipos. Cada uno de los relatos que componen Un día en la vida de una mujer sonriente proporciona una experiencia de lectura singular pero igual de reveladora. La construcción de personajes y atmósferas, basada en la asombrosa capacidad de Drabble para capturar en cada frase un enorme caudal de significado, es otro de los aspectos más sólidos del libro, que compensa su clamorosa falta de acción con un complejo y minucioso estudio de las relaciones humanas, las amorosas en particular. «Se veía obligada a enfrentarse a la incómoda idea de que era posible y, de hecho, bastante probable, que alguien quisiera escribir sobre su vida más pronto que tarde. No le permitirían descansar en la decorosa oscuridad de una nota a pie de página», menciona Hannah Elsevir (una científica que ha sido galardonada con el Premio Nobel pero que decide retirarse de la esfera pública para que no trasciendan ciertos detalles de su vida personal) en un relato titulado «Las cuevas de Dios». Sin duda, debemos agradecer a Margaret Drabble que haya rescatado a estas inolvidables mujeres de la oscuridad.

 
Generación Reader © 2012