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Reseñas breves [183 - 185]

martes, 14 de mayo de 2019




Título original: Il diavolo nel cassetto
Traducción: Carlos Gumpert
Año: 2018
Edición: Gatopardo (2019)
Páginas: 136


En la última obra del italiano Paolo Maurensig (Gorizia, 1943), un editor de prestigio encuentra entre un montón de objetos olvidados un manuscrito en el que su autor, novelista en ciernes que acudía en Suiza a un congreso de psicoanálisis en calidad de consultor editorial, declara haber entrado en contacto con un sacerdote convencido de que el diablo camina entre los seres humanos con forma de hombre. A continuación, el religioso pasa a narrarle un truculento y perturbador episodio en el que una colonia de aspirantes a escritores fue sacudida por la aparición de un misterioso benefactor que, gracias a su codiciado certamen literario, consiguió enemistar a toda una comunidad de vecinos consumidos por la vanidad. Con ritmo de thriller y constantes guiños al Fausto de Goethe, Un asunto del diablo nos invita a reflexionar de manera brillante sobre los recovecos más oscuros de la narrativa, el origen del mal o la naturaleza intrínsecamente maligna de los impulsos que guían la creación literaria. «¿Qué es lo que induce a las personas a escribir, más que este vago temor de no haber hecho lo suficiente para garantizarnos una secuela de vida?». Breve pero contundente, Un asunto del diablo constituye una provocativa sátira sobre el mundo editorial, así como una impactante meditación sobre el incierto, aunque innegable, poder de la literatura.

PUNTUACIÓN: ★★★☆




Título original: I am, I am, I am
Traducción: Concha Cardeñoso
Año: 2018
Edición: Libros del Asteroide (2017)
Páginas: 272


Tras las novelas Tiene que ser aquí (2017) y La primera mano que sostuvo la mía (2018), Libros del Asteroide vuelve a apostar por Maggie O'Farrell (Coleraine, 1972) con Sigo aquí, un volumen de relatos autobiográficos en los que la autora irlandesa describe diecisiete experiencias cercanas a la muerte. Entre soberbias reflexiones sobre la fragilidad y el carácter azaroso de la vida, Maggie O'Farrell se nutre de estos (a veces, en sentido literal) roces con la muerte para trazar un fascinante recorrido por su vida que, paradójicamente, no hace sino acrecentar el inmenso terror y el extrañamiento que nos produce establecer un encuentro con la parca. Bajo títulos como «Cuello», «Pulmones», «Intestinos» o «Sangre», O'Farrell revela la dimensión altamente corporal de la obra y nos narra cómo se libró por puro milagro de ser asesinada por un depredador sexual, de desangrarse durante un parto, de ser apuñalada en plena exhibición por un lanzador profesional de cuchillos, de ahogarse en varias ocasiones arrastrada por la marea o de ver morir a su hija en sus brazos, víctima de un shock anafiláctico en mitad de la campiña italiana. Manifestando una sensibilidad inaudita para hermanar momentos verdaderamente dramáticos con un finísimo sentido del humor y una reconfortante ligereza, O'Farrell hace de Sigo aquí una de las lecturas más recomendables del momento. 

PUNTUACIÓN: ★★★★




Título original: Vara în care mama a avut ochii verzi
Traducción: Marian Ochoa de Eribe
Año: 2016
Edición: Impedimenta (2019)
Páginas: 256


Si no recuerdo mal, el propio Enrique Redel, director editorial de Impedimenta, calificó este libro como el mejor debut literario que había leído nunca. Pudiera uno pensar que detrás de esta osadía se esconde la comprensible euforia de un padre que habla de su hijo. Pero lo cierto es que, después de haber leído la sobrecogedora novela de Tatiana Ţîbuleac (Chisináu, 1978), estoy muy cerca de atreverme a afirmar lo mismo. El testimonio de Aleksy, un pintor atormentado que rememora —como parte de su terapia psiquiátrica— el último verano que pasó con su madre, posee una brutal carga emotiva capaz de sumirte en el más profundo vacío existencial. Aturdido por la pérdida de su hermana pequeña y los múltiples desencantos de una vida marcada por la crudeza y el abandono, Aleksy arremete de manera indiscriminada contra los esfuerzos de su madre por forjar una relación amable con él antes de que el cáncer se la lleve. «Comprendí que se acercaba el final. Mi madre había comenzado en ese momento el viaje hacia el lugar en el que se encuentra ahora. Hacia su estrella en la Osa Menor, hacia su campo de girasoles suspendido en el cielo o tal vez hacia otro universo, donde existe tan solo un Mar Entero de Esmeralda, que de vez en cuando se desmigaja y llega a otros mundos en forma de ojos verdes». Desapacible, áspera, pero acuñada con un estremecedor lirismo que se palpa en cada página, El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes es una obra absolutamente imprescindible en el que la rabia y la impotencia adquieren su dimensión más íntima y conmovedora.

PUNTUACIÓN: ★★★★☆

Reseñas breves [176 - 179]

jueves, 14 de febrero de 2019



Título original: Sleepless Nights
Traducción: Marta Alcaraz
Año: 1979
Edición: Navona (2018)
Páginas: 216


Aunque de Elizabeth Hardwick se destaca principalmente su papel como editora del New York Review of Books —un rol, desde luego, que no suele estar entre los más mediáticos—, la escritora norteamericana también cultivó el arte de la narrativa. A lo largo de su vida publicó tres novelas, quizá algo desconocidas, de entre las cuales destaca este Noches insomnes que la editorial Navona recupera ahora para deleite de lectores aventurados e inconformistas. Hecha de retales y recuerdos hilvanados a altas horas de la madrugada, la de Hardwick es una obra inclasificable que, lejos de engarzar un argumento complejo, deslumbra por su mirada profundamente conocedora de la naturaleza humana. Al contrario que sus coetáneos masculinos, enzarzados en una competitiva disputa por escribir «la gran —y enrevesada— novela americana», Hardwick, con su trazo impresionista, va capturando reflejos ínfimos de historias ajenas que le sirven para reflexionar de manera magistral sobre el inevitable declive de las relaciones personales y el peso acumulado de los acontecimientos en el transcurso de una vida. Crónica, además, de la subcultura jazzística de los años 50, Noches insomnes me ha impresionado por su arrebatador lirismo y esa incorregible inconcreción que se acaba convirtiendo, ironías del destino, en su atractivo universal.  

★★★☆




Título original: The Soul of Kindness
Traducción: Ana Bustelo
Año: 1964
Edición: Gatopardo (2018)
Páginas: 264


Un alma cándida, novela de Elizabeth Taylor publicada originalmente en 1964, es la confirmación de un talento narrativo sobrenatural. Tal y como hiciera en la fabulosa Una vista del puerto, la escritora británica demuestra en esta novela poseer una incomparable habilidad para desgranar las secretas complejidades de sus personajes, una apasionante galería de individuos que orbitan, esclavizados por la gravedad de su carácter bondadoso e inocente, en torno a la figura de una joven llamada Flora. Incapaz de conceder importancia ni a los problemas propios ni a los ajenos, la angelical protagonista de Un alma cándida pasa como de puntillas por los encontronazos propios de cualquier matrimonio, repartiendo allá por donde pasa consejos beatíficos y derroches de buenas intenciones. Complementan el maravilloso —y prolífico— elenco de personajes su marido Richard, un diligente empresario que en el fondo desprecia a los amigos de su mujer, Kit, un actor aspirante cuya ferviente admiración por Flora acabará convirtiéndose en su perdición, y Patrick, un escritor que no destaca precisamente por su capacidad de observación. Haciendo gala de un delicioso sentido del humor y una dinámica narrativa fundamentada en la prolija observación de lo cotidiano, Elizabeth Taylor nos sumerge en un mundo de trivialidades domésticas que alcanzan en Un alma cándida el esplendor de lo excepcional. 





Título original: La mémoire de l'aire
Traducción: Raquel Vicedo
Año: 2014
Edición: Tránsito Editorial
Páginas: 108


A pesar de su brevedad, La memoria del aire es un libro profundamente perturbador. Su autora, Caroline Lamarche, trata de volcar en él todo el sufrimiento provocado por una experiencia traumática. Esta necesidad de expurgar, de transformar la herida, es el combustible que mantiene en movimiento una narración, por lo demás, entrecortada, fragmentaria, capaz de reflejar del mejor modo posible esa dificultad inenarrable de recrear sobre el papel una antigua relación amorosa intoxicada por los excesos y los abusos. La protagonista, haciendo uso de un lenguaje tan incisivo como conmovedor, se debate entre alucinatorias conversaciones con su propio cadáver y arriesgados juegos de seducción en los que acaba ejerciendo tanto el papel de verdugo como el de víctima. Sin duda, se trata de una lectura difícil que, no obstante, recompensa con creces la valentía de hundirse en ella. La memoria del aire no es, ni mucho menos, una obra excepcional ni revolucionaria. Su atractivo reside, más bien, en la desgarradora fatalidad de su voz, en la contundencia sazonada con sensibilidad que impregna las páginas del texto. Una obra potente e indiscutiblemente viva en la que Caroline Lamarche sale triunfante de la lucha contra el recuerdo.  

★★★★

Ayòbámi Adébáyò - Quédate conmigo

lunes, 19 de marzo de 2018


«A veces pienso que tenemos hijos porque queremos que cuando ya no estemos haya alguien que le explique al mundo quiénes éramos».


Título original: Stay With Me
Traducción: Irene Oliva Luque
Año: 2017
Editorial: Gatopardo
Páginas: 336


Ayòbámi Adébáyò (Lagos, 1988) es una de esas nuevas voces que están contribuyendo a que la literatura procedente de Nigeria cobre cada vez mayor protagonismo dentro del panorama internacional. Aunque Quédate conmigo es solo su primera novela, la autora ya ha sido saludada como una de las revelaciones literarias más interesantes de la actualidad. Puede que la de Ayòbámi Adébáyò no sea una propuesta innovadora ni revolucionaria, pero su visión aciaga y sin aditivos acerca de la maternidad y el papel de la mujer en una sociedad marcada por unos valores tradicionales es sin duda uno de los relatos más desgarradores que podrás leer en mucho tiempo. 

Quédate conmigo arranca en el año 2008. Yejide es una mujer abatida por el sufrimiento que abandona su hogar para marchar al encuentro de su esposo. Sabemos que la relación hace tiempo que no marcha bien y que la sombra de la pérdida se cierne sobre la distancia que los separa. Sin más dilación, la novela nos hace retroceder más de dos décadas, dejando un montón de interrogantes suspendidos en el aire. Corre el año 1985 y Nigeria se ve sacudida por los tempestuosos vientos de la inestabilidad política. Yejide es apenas una joven recién entrada en la veintena que recibe la inesperada visita de dos familiares dispuestos a cambiarle la vida. En vista de sus infructíferos esfuerzos por quedarse embarazada, algunos parientes han acordado buscar una segunda esposa para Akin, su marido, alguien capaz de cumplir con sus responsabilidades conyugales y engendrar el esperado hijo que perpetúe la estirpe.

La llegada de Funmi supone igualmente la llegada de los celos, de la vergüenza, de la humillación. Yejide se siente desplazada, amenazada por la simple existencia de una competidora que se disputa con ella la atención y los afectos de su pareja. Aunque Yejide impide que Funmi se instale con ellos en casa, el hogar sufre de inmediato una irreparable fractura. Akin, mostrándose siempre tierno y comprensivo, se esfuerza por mitigar el dolor de Yejide sin renunciar al imperativo de las costumbres. Yejide, por su parte, desarrolla una obsesión patológica que la empujará a adoptar medidas desesperadas bajo la promesa de lograr la fecundidad.

Este convulso escenario se convierte en el punto de partida sobre el que Ayòbámi Adébáyò traza los destinos de unos individuos atormentados, doblegados por el peso de unas expectativas que nunca se llegan a cumplir. La historia de Quédate conmigo avanza como un torbellino hacia el peor de los desenlaces posibles, quedando el lector desprotegido ante los constantes envites de la tragedia. Aún así, la esperanza no es algo que muere entre las páginas de Quédate conmigo. La novela de Adébáyò mantiene un perfecto equilibrio entre los brutales golpes de la realidad y la convicción de que se puede seguir adelante a pesar del dolor. Impecable es también el desarrollo de la acción y el de los personajes, discurriendo ambas líneas en armoniosa sincronía hasta que un nuevo volantazo argumental sacude los cimientos de todo lo que creíamos conocer. 

Adébáyò gestiona el conflicto de manera sensacional y administra la tensión narrativa con una pericia sencillamente extraordinaria. Con gran sensibilidad y economía de medios, Ayòbámi Adébáyò carga contra una bucólica y primitiva percepción de la maternidad que no deja hueco para la libertad, sino para la abnegación exclusiva y la esclavitud al fruto del vientre. Tomando lo mejor de escritores como Chinua Achebe y Chimamanda Ngozi Adichie, Ayòbámi Adébáyò ha creado una novela de gran despliegue emocional que atrapa en buena parte por la descarnada honestidad de su prosa, pero también por la complejidad de las cuestiones que plantea. Quédate conmigo expone la fragilidad de las relaciones domésticas, sustentadas por hilos invisibles y acuerdos tácitos, y pregunta cuánto estarías dispuesto a sacrificar en nombre de la felicidad de los demás. Sin duda, Quédate conmigo es un excelente debut que nos recuerda la importancia de dar visibilidad a otras formas de ser madre.

PUNTUACIÓN: ★★★★

Joyce Carol Oates - Desmembrado

jueves, 15 de febrero de 2018



Título original: Dis mem ber
Traducción: Patricia Antón
Año: 2017
Editorial: Gatopardo Ediciones
Páginas: 248


«Desmembrado es una palabra que se te queda en la cabeza como un abrojo o una espina en la ropa». Una sensación molesta, irritante y difícil de localizar que se impregna en tu mente a pesar de todos tus esfuerzos por desprenderte de ella. Así, perturbadoras, pero también extrañamente familiares, son las siete historias recogidas en Desmembrado, el último volumen de relatos de la escritora norteamericana Joyce Carol Oates que se ha publicado en castellano. En esta ocasión, Oates se aventura en las honduras del terror psicológico a través de una mirada femenina, vulnerable, expuesta en mayor medida a los abusos y las atrocidades del mundo real y que, lejos de espantarse, se mide cara a cara con la oscuridad situada frente a ella.

En «Desmembrado», que abre la colección, una niña llamada Jill es interrogada en relación a una serie de macabros asesinatos en los que su tío parece haber estado involucrado. A través de recuerdos deshilvanados, el lector profundiza en la retorcida relación de Jill con su tío, basada en el temor y la intimidación, pero también en una perversa fascinación infantil y en el subyugante anhelo de aprobación que Jill experimenta como consecuencia de su inexperiencia y de sus carencias emocionales. «El pasadizo», por su parte, es una pieza mucho más breve, pero no menos contundente. En ella conocemos a una viuda llamada Brianna que continúa rondando la antigua casa en la que vivía con su marido hasta que los nuevos inquilinos adoptan una medida drástica. Con gran soltura y economía de medios, Joyce Carol Oates explora un tipo de añoranza que parece alimentarse de la dependencia, mucho más que del cariño.

«Desengaño» es otro gran relato en el que Oates nos muestra la fuerza con la que pueden llegar a explotar las tensiones fraternales. Caitlin y Steff son dos hermanas que experimentan los estragos de un hogar roto. Aunque hace tiempo que se profesan una mutua aversión, acabarán distanciándose definitivamente por culpa de Hunt Lesinger, sobrino del actual marido de su madre. Steff, celosa de la estrecha relación que mantienen Hunt y Caitlin a sus espaldas, terminará provocando un accidente con implacables consecuencias. En «La chica ahogada», una universitaria llamada Alida se irá obsesionando poco a poco con los detalles de un posible crimen que se cometió en la localidad y al que nadie parece importarle demasiado. Sin embargo, el misterio de la muerte de Miri Krim, una joven cuyo cadáver se encontró en el depósito que suministraba agua a una residencia de estudiantes, irá ocupando un espacio cada vez mayor en la mente de Alida, creando un insoportable clima de presión y paranoia que amenaza con destruirla por completo.

«Situaciones», aunque contiene una de las escenas más horripilantes que he leído en años, es probablemente uno de los relatos menos lustrosos del libro. Una violenta demostración de brutalidad narrativa donde la figura paterna queda descrita como una bestia a la que es mejor no despertar. Dotada de un carácter onírico, a medio camino entre el sueño y la vigilia, «La garza azul» es sin duda una de mis historias favoritas incluidas en Desmembrado. Aquí conocemos, de nuevo, a una viuda llamada Claudia que lamenta la reciente muerte de su marido mientras se ve asaltada por majestuosas visiones de una garza azul surcando el cielo. Sin tiempo para sobreponerse a la pérdida, Claudia se ve constantemente presionada por su cuñado para que venda la casa en la que vive, situada junto a un hermoso lago donde las aves se paran a descansar. Estas tímidas insinuaciones del principio irán evolucionando en auténticos abusos a los que Claudia deberá hacer frente sin apenas recursos... hasta que la garza de sus sueños acuda a defenderla. Cierra la colección «¡Bienvenidos al vuelo entre amigos!», que con su escalofriante despliegue de horror tecnológico, bien podría servir como base para un episodio de Black Mirror. Simple pero efectivo, una voz impersonal enseña a los pasajeros del vuelo 443 de North American Airways cómo actuar en caso de accidente. Sin embargo, llegar a tu destino podría ser peor que estrellarse a medio camino...

De Oates siempre me ha sorprendido su elevada productividad, lo que no parece afectar en absoluto a la complejidad de sus narraciones. Sin alcanzar la excelencia, Desmembrado me ha parecido un conjunto bastante sólido de historias que diseccionan el lado tenebroso de lo cotidiano, una incursión incómoda en los bajos fondos de la naturaleza humana que explora la capacidad de los inocentes y los desprotegidos para obrar el mal sin remordimientos. En las historias de Desmembrado, la presencia masculina se erige en ocasiones como un elemento de contención que protege a niñas y adolescentes de cuantos depredadores merodean a su alrededor. En su ausencia, los diques y barreras se desploman. El horror campa a sus anchas. Y las mujeres, cual fieras, sacan las uñas.


«Hay chicas malas, Jilly. Que son carne de cañón, que se buscan problemas. Y si una chica se busca problemas…, ¡pues los acaba teniendo!»

PUNTUACIÓN: ★★★☆  

 
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