Mostrando entradas con la etiqueta Seix Barral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Seix Barral. Mostrar todas las entradas

George Saunders - El día de la liberación

domingo, 5 de octubre de 2025



► Título original: Liberation Day
► Traducción: Javier Calvo
► Año: 2022
► Edición:  Seix Barral (2024)
► Páginas: 344


Desde que cayó en mis manos el primer cuento de George Saunders (Amarillo, 1958), tengo la sensación de que el mundo no es real. Sí, algo sobre parques temáticos en ruinas y gente atrapada en cámaras de plexiglás ha hecho que viva instalado en la más absoluta paranoia. Y todo es culpa de Saunders. Porque después de Saunders, nada te vuelve a parecer auténtico. Saunders, ese loco profético que puso un pie fuera de la caverna y me señaló con el dedo una realidad trucada, hecha de sombras. Saunders, cuyas píldoras de ficción especulativa son más potentes que un jeringazo de fentanilo. Ahora, años después de ese laureado idilio con la novela que fue Lincoln en el BardoGeorge Saunders está de vuelta en el terreno de la narrativa breve con El día de la liberación, una colección de relatos demencialmente brillante donde el escritor norteamericano revalida, con aplastante mayoría, su mandato como el rey indiscutible del formato corto.

Aunque las historias recogidas en este volumen son tan dispares y excéntricas como los miembros de una boyband coreana, no resulta complicado agruparlas todas bajo el paraguas de la incorrección ética y la turbulencia política. En su variante más distópica, Saunders cuestiona el papel de la tecnología como herramienta de explotación, maquinaria propagandística o fábrica de entretenimiento dirigida a una burguesía desprovista de conciencia. Relatos como el magistral «El día de la liberación», que da título a la obra, «Gul» o «Elliott Spencer» nos sitúan en futuros cercanos donde el progreso trabaja al servicio del opresor y lo analógico se considera un acto revolucionario.

Puede que ahí fuera, en el exterior, el tono dominante del debate sea el del ruido y la crispación, pero en los cuentos de Saunders existe una necesidad imperiosa de salvar las distancias con el enemigo como vía para alcanzar un entendimiento más profundo de uno mismo. Hay historias, como «La madre de las decisiones drásticas», «Una situación en el curro», «Gorrión» o «El Día de la Madre» que desarrollan esta idea con una mordacidad completamente fuera de control. Ya sea desde la perspectiva de una madre que busca impartir justicia al agresor de su hijo, dos compañeras de trabajo sumidas en una guerra fría por ver quién destapa antes los secretos de la otra o un par de mujeres obligadas a odiarse mutuamente por un pasado sentimental en común, El día de la liberación desentraña las retorcidas honduras de la rivalidad entre individuos con un grado de empatía tan conmovedor que resulta imposible distinguir quién representa el papel de héroe y quién el de villano.

Quien esté familiarizado con obras anteriores del autor puede que no encuentre en El día de la liberación elementos extremadamente innovadores ni un cambio de registro radical, pero la fórmula de George Saunders sigue funcionando tan bien que no necesita ser renovada ni sufrir ningún ajuste superfluo como si fuera el último modelo de iPhone. Al fin y al cabo, adentrarse en un relato de Saunders va siempre acompañado de una excitación y un sentido de la maravilla que muy pocos pueden reproducir. Sí, abrir las puertas de la narrativa de Saunders es como cruzar el armario que lleva a Narnia y zambullirse en su fantástica ambientación algo comparable a tirarse un triple mortal con tirabuzón a través de una madriguera de conejo. Al principio, es cierto, cuesta asimilar las cabriolas que hace Saunders con el lenguaje o la forma, pero prometo que el ejercicio es tan satisfactorio y el proceso se siente tan orgánico que antes de darte cuenta estarás hablando los idiomas inventados de Saunders con la misma fluidez que tu lengua materna.

Con una prodigiosa plasticidad narrativa, un estilo soberbio capaz de enredar frases de manera incansable y una sensibilidad para explorar los dilemas de los personajes que te deja totalmente desarmado, George Saunders taladra en las páginas de El día de liberación todas esas capas de performatividad y reclusión alienante que hemos construido como sociedad para ocultar, sin éxito, nuestro lado más vulnerable.


«Sin embargo, en mi (anciana) experiencia, a veces el mundo cambia en una dirección determinada y, después de cambiar, como es tan grande e inescrutable, ya resulta imposible devolverlo a su estado anterior y mejor.»


★★★

Hervé Le Tellier - La anomalía

viernes, 11 de marzo de 2022



Título original: L'anomalie
Traducción: Pablo Martín Sánchez
Año: 2020
Edición:  Seix Barral (2021)
Páginas: 368


Los fenómenos catastróficos tienden a enfrentarnos con la ausencia. Pérdidas materiales, humanas. Un vacío de cosas que antes estaban ahí y ya no. ¿Pero cómo se lidia con un suceso que, en lugar de restar, suma? ¿Qué ocurriría si, de repente, un día apareciera en el mundo una persona igual que tú, con los mismos rasgos, genes y recuerdos, dispuesta quizá a reclamar un espacio que hasta entonces solo te pertenecía a ti? De esta premisa tan sugerente parte la novela de Hervé Le Tellier, conocido crítico y editor francés que ha iniciado su carrera como autor de la mejor manera posible: siendo galardonado con el premio Goncourt.

En La anomalía, un Boeing 747 con 243 pasajeros a bordo atraviesa una zona de extremas turbulencias mientras realiza su trayecto desde París a Nueva York. Aunque logra aterrizar en su destino sin graves consecuencias, tres meses después del incidente surge como por arte de magia un avión idéntico, ocupado de manera inexplicable por los mismos tripulantes y pasajeros que realizaron dicha ruta en marzo. Estructurada de manera coral, La anomalía indaga en las vidas de algunos de estos viajeros suspendidos en el tiempo —entre los que se encuentran, por mencionar algunos, un implacable sicario, un escritor que conocerá la fama de manera póstuma, un cantante nigeriano que acaba de lanzar un hit global, un arquitecto entrado en años que trata desesperadamente de conservar a su pareja o una abogada dispuesta a desplumar a los directores de una empresa farmacéutica— mientras los servicios de inteligencia de distintos países tratan de elaborar una hipótesis matemática, religiosa o metafísica que explique esta impactante brecha en el tejido de la realidad.

Pero, ¿qué es, en última instancia, la anomalía? ¿El experimento de una civilización tecnológicamente superior? ¿Un fallo en el funcionamiento de una simulación informática? ¿O un intrincado juego de espejos de carácter metaliterario? Aunque Le Tellier propone sugerentes soluciones al enigma que descansa en el corazón de La anomalía, quizá lo más interesante de la novela sea el pormenorizado estudio psicológico de los personajes, que se enfrentan a su perturbador reflejo y al derrumbamiento de sus más férreos ideales de maneras tan dispares como impredecibles. Salpicada de una fantástica ironía y un despiadado sentido del humor, La anomalía sorprende por su atrevimiento y originalidad, constituyendo una obra enormemente entretenida que, sin explorar en toda su magnitud las cuestiones que plantea, consigue mantener avivado el fuego de la curiosidad hasta su magnífico final.


«¿De qué sirve saber? Siempre es preferible la oscuridad a la ciencia. La ignorancia es buena compañera, y la verdad no trae nunca felicidad.»


PUNTUACIÓN: ★★★

Iván Repila - El aliado

martes, 29 de enero de 2019



Título original: —
Traducción: —
Año: 2019
Edición: Seix Barral
Páginas: 256


Tras cosechar críticas muy positivas con sus anteriores novelas, El niño que robó el caballo de Atila y Prólogo para una guerra, Iván Repila (Bilbao, 1978) regresa a la actualidad del panorama editorial con El aliado, una obra tremendamente incendiaria y corrosiva que pretende agitar el debate en torno a la lucha feminista desde la perspectiva de un hombre que toma conciencia del asunto y se suma al carro sin demasiado conocimiento de causa.

El protagonista de El aliado, que se autodenomina «el tío más feminista del mundo», responde al prototipo de varón blanco heterosexual que, aun creyéndose defensor de la igualdad y el respeto, participa en todo tipo de comportamientos misóginos fuertemente interiorizados. Sin embargo, cuando un compañero de piso le muestra un vídeo en el que aparece manteniendo relaciones sexuales con una chica, grabado a todas luces sin el consentimiento de ella, se horroriza ante lo que considera una flagrante e injusta violación de su intimidad. A partir de ese momento, el narrador, que responde a las siglas I.R.R., comienza a implicarse cada vez más en actividades de corte feminista, acudiendo a charlas divulgativas, leyendo textos fundamentales del movimiento y, en general, deconstruyendo la visión patriarcal de la sociedad en la que ha sido educado.

Gracias a su estridente zambullida en el mundo del feminismo, el protagonista conocerá a la brillante y carismática Najwa, una ferviente activista con la que inicia un affaire igual de apasionado en el plano romántico que en el ideológico. De sus encendidas charlas postcoitales nacen reflexiones sobre género, política y relaciones de poder que prenden en nuestro peculiar aliado la chispa de la revolución, implantando en lo más profundo de su ser la idea de que a la lucha por los derechos de las mujeres no se le ha insuflado la suficiente violencia como para ser efectiva. 

Lo que ocurre a continuación en la novela de Iván Repila solo puede describirse como un auténtico derroche de socarronería narrativa que catapulta el nivel de mordacidad de la obra hasta límites estratosféricos. Con inenarrable gracia e ingenio, Repila describe un proceso, el de la incursión en las líneas de batalla feministas, que para muchos hombres contemporáneos resultará dolorosamente familiar. El descubrimiento de las infinitas desigualdades entre sexos, la terminología laberíntica y el descorazonador escarnio del que se nutren las redes sociales desemboca en mala conciencia, la ruptura radical con valores obsoletos y un síndrome de insatisfacción permanente que el protagonista de El aliado trata de expiar de la peor manera posible: apropiándose de un movimiento en el que solo le corresponde un papel secundario.

Aunque Iván Repila recoge en esta novela una plétora de anécdotas, situaciones violentas y argumentos de cuñado relacionados con el feminismo que cualquiera de nosotros estará harto de escuchar, El aliado va más allá de la mera crónica. La obra de Repila, siempre provocativa y pegada a la actualidad, contiene un demoledor componente especulativo que el autor explota hasta las últimas consecuencias. ¿Pueden las buenas intenciones acabar saboteando una causa noble? ¿Es la igualdad absoluta entre hombres y mujeres un proyecto tangible o una ingenua distopía? ¿Seremos capaces de salvar las brechas de género o moriremos brutalmente en el intento? A pesar de que el tono combativo de la novela degenera a veces en verborrea panfletaria y de que muchos personajes rozan lo caricaturesco, El aliado me ha parecido una propuesta audaz, inteligente y muy interesante que, sin duda, dará mucho que hablar durante los próximos meses.


«Las mujeres que me rodean están llenas de ira. No una ira espontánea, fruto de una insatisfacción pasajera, de un deseo inmediato que se frustra, sino una ira orgánica, interiorizada, contenida por cientos de rutinas. Una ira asumida como un estado natural, desglosada en capítulos de iras menores que alivian, momentáneamente, su condensación. La ira como una enfermedad mental que no se cuenta».


PUNTUACIÓN: ★★★☆

Novedades editoriales: enero 2018

martes, 2 de enero de 2018

El portal de los obeliscos, N. K. Jemisin
Nova - 24 de enero - 400 páginas

Toda era tiene que llegar a su fin.
Ha dado comienzo una estación de desenlaces.
Empieza con una gran grieta roja que recorre las entrañas del único continente del planeta, una grieta que escupe una ceniza que oculta la luz del sol.
Empieza con la muerte, con un hijo asesinado y una hija perdida.
Empieza con una traición, con heridas latentes que comienzan a supurar.
El lugar es la Quietud, un continente acostumbrado a la catástrofe en el que la energía de la tierra se utiliza como arma. Y en el que no hay lugar para la misericordia.

Memorias de hielo, Steven Erikson
Nova - 18 de enero - 1184 páginas

Una fuerza aterradora ha surgido en el continente asolado de Genabackis. Como una marea de sangre corrompida, el Dominio Painita cruza el continente como lava hirviente que consume a todos los que no escuchan la palabra de su profeta, el Vidente Painita. En su camino se interpone una alianza incómoda: la hueste de Dujek Unbrazo y los veteranos Abrasapuentes de Whiskeyjack, junto con antiguos adversarios: el caudillo Caladan Brood, Anomander Rake y sus tiste andii. Superados en número y desconfiando de todo y de todos, deben hacer llegar el mensaje a cualquier posible aliado, incluyendo las Espadas Grises, una hermandad mercenaria que ha jurado defender a toda costa la ciudad sitiada de Capustan.
Pero son más los clanes antiguos que se están reuniendo. Los t#lan imass se alzan para responder a una antigua llamada primitiva. Algo maligno amenaza este mundo: las sendas están envenenadas y abundan los rumores sobre un dios que se ha deshecho de sus cadenas y está empeñado en vengarse...

El largo viaje a un pequeño planeta iracundo, Becky Chambers
Insólita - 29 de enero - 512 páginas

Rosemary Harper se une a la tripulación de la Peregrina, una vieja nave tuneladora, sin saber muy bien qué esperar de su primer trabajo. Aunque la nave ha visto tiempos mejores, le ofrece un pequeño lugar al que llamar hogar durante un tiempo, algo de aventura en los confines más alejados de la galaxia y, lo que es más importante para ella, la oportunidad de dejar atrás su pasado.

La nave eterna, Francesca Haig
Minotauro - 23 de enero - 416 páginas

Hace cuatrocientos años, una explosión nuclear asoló la Tierra. Ahora, la lluvia radiactiva ha cesado y la civilización humana se recupera, pero por alguna desconocida razón todos los alumbramientos son de gemelos. En cada uno nace un alfa, físicamente perfecto, y un omega, marcado con alguna deformidad. 
Por mandato del Consejo, los omegas viven marginados en asentamientos aislados, mientras que los alfas se benefician en el reparto de los recursos. Sin embargo, a pesar de su proclamada superioridad, los alfas no pueden escapar a su destino: cuando un gemelo muere, también lo hace el otro. 
Cass y Zach son dos gemelos físicamente perfectos; no tienen ninguna deformidad aparente. Pero Cass tiene un secreto y Zach no descansará hasta sacarlo a la luz. Ambos tienen en sus manos el poder para cambiar el mundo, pero uno deberá vencer al otro para ver su visión del futuro convertida en realidad. Si no tienen cuidado, los dos podrían morir en su lucha por el poder.

Visión binocular, Edith Pearlman
Anagrama - 24 de enero - 512 páginas

El descubrimiento de una maestra del cuento contemporáneo –desconocida para la mayoría de los lectores–: perspicaz, sutil y profundamente humana. La antología imprescindible con sus mejores piezas.
Los cuentos de Pearlman son una prodigiosa combinación de sutileza, elegancia, ironía y fascinante capacidad de exploración de los sentimientos y conflictos humanos. Su hondura psicológica y riqueza de matices los convierte en inagotables. En el prólogo, Ann Patchett, que la compara con Alice Munro y John Updike, dice: «Tienes entre manos, lector, una joya, un libro que podrías llevarte a una isla desierta sabiendo que, cada vez que llegases a la última página, podrías volver a empezar.» El repertorio de situaciones es muy variado: la niña que espía a sus vecinos con unos binoculares; la exiliada polaca que vive en Centroamérica, de donde deberá huir por segunda vez; la doctora jubilada que se confronta con la muerte en un solitario paraje natural; el matrimonio judío superviviente del Holocausto que, instalado en Nueva York, recupera el mundo perdido a través de un abrigo...

Un debut en la vida, Anita Brookner
Libros del Asteroide - 22 de enero - 232 páginas

«A sus cuarenta años, la doctora Weiss comprendió que la literatura le había destrozado la vida.» Ruth Weiss es una profesora universitaria inteligente y solitaria que se ha especializado en los personajes femeninos de Balzac, en los que intenta ver reflejos de su propia vida. Hija única de unos padres excéntricos –su madre era una actriz de teatro un poco hipocondríaca; su padre, un bibliófilo y librero de viejo con muy poco talento para el comercio-, su precoz afición a la literatura la llevó a pensar que en las grandes novelas se encontraba la verdadera medida del mundo. Pero ahora, cuando vuelve la mirada hacia el pasado, su infancia en Londres y sus años universitarios en París, piensa que, en realidad, quizá estaba equivocada y tal vez sería mejor volver a empezar.

La semilla de la bruja, Margaret Atwood
Lumen - 11 de enero - 336 páginas

Es un lunes cualquiera de enero de 2013 y Felix pasa el control de seguridad para acceder al centro correccional de Fletcher. Los guardias lo miran con simpatía y benevolencia; para ellos este hombre solo es el señor Duke, un cincuentón que en sus ratos libres se dedica a organizar funciones de teatro con los reclusos. El autor elegido siempre es Shakespeare, y este año el profesor les propone La tempestad.
Felix accede sin problemas al recinto de la cárcel, llevando consigo algo muy peligroso pero imposible de detectar a través de un escáner: son las palabras, aún vivas, robustas, sonoras, de una obra donde la venganza viaja a través del tiempo y se instala en el presente. De a poco, ensayo tras ensayo, los chicos de Fletcher, que quizá nunca antes habían oído hablar de Shakespeare, convierten la obra en algo muy personal. Ahí se encuentran con sus fantasmas y con algo de sí mismos que no sabían, pero hay más: Felix, ese profesor terco y a veces aburrido, el día del estreno de la obra también podrá vengarse de quien le arruinó en el pasado.

Golden Hill, Francis Spufford
Alba Editorial - 24 de enero - 392 páginas

Ambientada en Nueva York, en 1746, cuando todavía era una pequeña ciudad en un cabo de la isla de Manhattan, Golden Hill es una asombrosa primera novela llena de aventuras. Una tarde lluviosa de noviembre, un atractivo joven desembarca y se acerca a la oficina contable de la calle Golden Hill. El señor Smith es amable y encantador pero está decidido a levantar sospechas sobre quién es, qué es o qué quiere ser. En su bolsillo tiene lo que parece una letra de cambio de mil libras pero no explica por qué la tiene, ni de dónde viene, ni lo que está planeando hacer en las colonias con tanto dinero. Situada en una generación anterior a la de la Revolución Americana, pinta la imagen irresistible de una Nueva York mucho más provocadora de lo que fue inmediatamente después.

La cámara verde, Martine Desjardins
Impedimenta - 22 de enero - 256 páginas

Todas las casas tienen sus pequeños secretos, pero algunas los protegen con más ahínco que otras. Durante años, los de la familia Delorme han sido celosamente custodiados por las robustas paredes de su hogar, una mansión gótica de Mont-Royal, que oculta tras sesenta y siete cerraduras las historias más perturbadoras. Sin embargo, todas ellas saldrán a la luz con la irrupción de la intrigante y hermosa Penny Sterling, incluyendo el misterio de la habitación abovedada conocida como «la cámara verde»: el espeluznante cuerpo de una mujer momificada que sujeta entre sus dientes un ladrillo con una moneda en su interior. Una moneda que, probablemente, formara parte de ese patrimonio que desapareció con tres generaciones de los Delorme, en un torbellino de venganza, muerte y desgracia.

El tren nocturno de la vía láctea, Kenji Miyazawa
Satori - 22 de enero - 178 páginas

«El tren nocturno de la Vía Láctea» narra el sueño de un niño en pos de la amistad y la felicidad; un viaje onírico e iniciático gracias al cual el protagonista comprenderá la dura realidad de la vida de una manera positiva y enriquecedora. Las historias de Kenji se desarrollan en un mundo mezcla de realidad y fantasía en el que los elementos naturales interactúan de manera tan inverosímil como encantadora, y los personajes, a menudo animales o elementos básicos como la Tierra o el Viento, están en perfecta conjunción con la naturaleza. En esta recopilación se incluyen también «Matasaburo, el genio del viento» y «Gauche, el violoncelista». Kenji es actualmente una de las figuras literarias más leídas y admiradas de Japón.

La herida del tiempo, Agustín García Simón
Siruela - 17 de enero - 208 páginas

El trazo que marca la vida de Heliodoro García Vallejo, en el territorio de la memoria de Hontanalta, es una línea de sombra en el natural contraste de su luz espléndida y la cruda realidad de la Castilla del siglo XX, desde sus primeros compases hasta el desarrollismo de los años sesenta, y el definitivo periclitar de la sociedad rural en los setenta. Detrás del trampantojo secular de una vida rústica, estancada en las miasmas de la decadencia, surgen las pasiones descarnadas de unos seres ahormados por la inercia y la necesidad. Solo el tajo de la guerra sacudirá con su impacto rotundo las ondas de esta balsa cenagosa, en que sus moradores, lejos de encontrar nuevos caminos, mimetizarán su existencia, adaptándola penosamente a un tiempo oscuro e interminable. 

Muertes pequeñas, Emma Flint
Malpaso - 22 de enero - 360 páginas

En Queens, en julio de 1965, las calles arden con una ola de calor inmisericorde. Ruth, una joven madre del barrio, descubre la puerta de la habitación de sus hijos abierta de par en par. Han desaparecido. Después de seguir las pesquisas, la policía hace un descubrimiento horripilante. Pete, un periodista inexperto al cargo de cubrir su primer caso importante no puede evitar llegar a esas mismas conclusiones. Sin embargo, cuanto más tiempo pasa con Ruth, más se da cuenta de que la policía no es siempre honesta y de que las obsesiones personales de ciertos detectives pueden estar haciendo que la investigación vaya en la dirección equivocada. Pete empieza a dudar y además, Ruth es fascinante, un reto y un misterio, pero ¿sería capaz de matar a sus propios hijos?

Los hermanos Burgess, Elizabeth Strout
Seix Barral - 18 de enero - 416 páginas

Perseguidos por el extraño accidente en el que falleció su padre, Jim y Bob huyen de su pueblo natal en Maine, dejando allí a su hermana Susan, y se instalan en Nueva York tan pronto como se lo permite la edad. Pero su frágil equilibrio emocional se ve desestabilizado cuando Susan los llama desesperada pidiendo ayuda. Así, los hermanos Burgess vuelven a los escenarios de su infancia, y las tensiones que moldearon y ensombrecieron las relaciones familiares, silenciadas desde hace años, afloran de manera imprevisible y dolorosa.

El tiempo regalado, Andrea Köhler
Libros del Asteroide - 29 de enero - 152 páginas

La vida está tejida por un hilo de acontecimientos y esperas. Esperar es inevitable, y es algo que hacemos constantemente: esperamos a que cese el dolor, a que nos respondan, a que se cumpla una promesa o a que estalle la risa después de un chiste; aguardamos en la consulta del médico, en la cola del supermercado o en la estación de tren. Los inevitables momentos de espera nos permiten valorar nuestro pasado pero también configurar nuestro propio futuro. No hay verdadero crecimiento ni desarrollo sin espera, la recompensa exige siempre cierto retraso, la gratificación inmediata termina por dejarnos insatisfechos.

Te encontraré, Joanna Connors
Errata Naturae - 22 de enero - 320 páginas

Joanna Connors tenía 30 años cuando le encargaron escribir la crítica de una obra de teatro. Allí fue violada por un extraño. Cuando detuvieron y sentenciaron a su agresor, Joanna dejó de hablar de ello. Veintiún años después, decidió contárselo a sus hijos para que pudieran protegerse, y se dio cuenta de que ese hombre había sido una de las personas que más habían conformado su vida. Joanna se enfrentó a sus temores en el terreno en el que se sentía fuerte: el periodismo de investigación. Ésta es una narración contundente y una investigación trepidante, y una valiente y oportuna consideración sobre algunos conceptos —raza, clase, educación, familia— que nos dan forma. Una reportera brillante, y una superviviente, nos habla como pocas veces se ha hecho al tratar esto. Desde dentro.

La historia, Elsa Morante
Lumen - 29 de enero - 928 páginas

Un día de enero de 1941 un soldado alemán callejea por el barrio de san Lorenzo de Roma, y en ese caminar sin rumbo, con unas copas de más en el cuerpo, el joven se topa con Ida, una maestra viuda y madre de un hijo, que vuelve a casa después del trabajo. Vemos a una mujer de mirada sumisa y caderas anchas, que no invitan a la seducción, pero el tiempo apremia. Al día siguiente el soldado se irá para siempre y cualquier abrazo le vale. El hombre sigue a Ida hasta el piso humilde que comparte con su hijo. La viola, luego sonríe como disculpándose, se fuma un pitillo, marcha y nunca más sabremos de él.
De este acto banal en su brutalidad nacerá un niño, y la historia de la familia de Ida va a llenar las páginas de una novela que iluminó todo el siglo XX y aun proyecta una luz intensa en la realidad de hoy. Ida y sus hijos no son partícipes en primera persona de la guerra que asola Europa, y ni siquiera tienen valor para declararse víctimas: son comparsas, animales tristes que muestran su miseria sin reprochar nada a nadie. Sin embargo las palabras de Elsa Morante, su modo de escribir tan visceral y próximo, los rescata para siempre y nos los entrega más vivos que nunca. Ella es la cronista de una historia sin Historia, y su mirada no es piadosa porque no lo necesita. Ida, Useppe, Nino: basta con acompañarlos para no olvidar.

Trilogía Las chicas de campo, Edna O'Brien
DeBolsillo - 11 de enero - 728 páginas

Kate y Baba han pasado su infancia en la campiña irlandesa y han forjado su personalidad entre la belleza de paisajes rurales y la asfixia de internados religiosos.
Distintas, pero inseparables, comparten la ambición de dar un vuelco a sus vidas y deciden probar suerte en la gran ciudad. Primero Dublín, que desatará el desboque, la confusión, el miedo, las pasiones intermitentes, el amor en avalancha y el dolor cotidiano de las vidas más reconocibles. Más adelante, Londres las sumerge en el matrimonio, la madurez y la fragilidad de los anhelos.

Warcross, Marie Lu
Nocturna - 22 de enero - 432 páginas

Para los millones de usuarios que se conectan en busca de adrenalina o por la euforia de experimentar un nuevo estilo de vida, Warcross es más que un juego; es una revolución. Emika Chen trabaja como cazarrecompensas rastreando a los jugadores que vulneran la ley. Y se trata de un mundo competitivo, por lo que un día asume un desafío muy arriesgado: hackear la partida inaugural de los campeonatos mundiales. Convencida de que van a detenerla, Emika se sorprende cuando en su lugar recibe una llamada del hermético creador de Warcross con una oferta irresistible: introducirla en la próxima edición del torneo para investigar un fallo de seguridad. En Tokio le esperan la fama y la fortuna. Y el juego le ofrece una partida sin consecuencias... ¿Verdad?

El bosque de los mil farolillos, Julie C. Dao
Roca Editorial - 18 de enero - 336 páginas

Xifeng es una bella adolescente de 18 años. Las estrellas dicen que nació destinada para la grandeza cuyo futuro es convertirse en la Emperatriz de Feng Lu. Pero esto sucederá únicamente si ella es capaz de convivir de por vida con la oscuridad.
Xifeng creció como una campesina en una villa perdida del mapa, y ahora, se siente obligada a cumplir con el destino que le prometió a su malvada tía, la bruja Guma, quien leyendo las cartas observó el destellante futuro de Xifeng.
Pero ¿es muy alto el precio del trono?
De cara a lograr la grandeza, Xifeng deberá rechazar al joven que le ama y utilizar la magia que corre por sus venas –brujería que se alimenta de los corazones de los recientemente asesinados—. Y por el bien del cual ella ha sido enviada a este peligroso viaje, no podrá detenerse hasta que su poder sea absoluto.

El diario completamente verídico de un indio a tiempo parcial, Sherman Alexie
Siruela - 10 de enero - 268 páginas

Arnold Spirit Junior, un ingenioso dibujante de viñetas de catorce años que recibe collejas todo el tiempo por ser torpe, tartamudo y llevar unas horribles gafas torcidas, decide ir a un instituto para blancos que está muy lejos de la reserva india donde vive con su familia. Seguro que allí también se burlarán de él, pero quizá tenga la oportunidad de probarle a todos que se equivocan. Junior afrontará la vida con ingenio y humor para descubrir una fuerza interior cuya existencia desconocía.
Con las agudas viñetas de Ellen Forney, esta es la increíble historia de un joven nativo americano que se rebela contra su destino. 

Reseñas breves [168 - 171]

jueves, 19 de octubre de 2017


#168. Belén Gopegui - Quédate este día y esta noche conmigo
Literatura Random House. 192 páginas

Septiembre trajo consigo un buen puñado de reencuentros literarios, de entre los cuales el de Belén Gopegui era sin duda uno de los más destacados. Quédate este día y esta noche conmigo se publica tres años después de su última novela y supone mi primer contacto con la obra de esta aclamada escritora madrileña, que toma prestado un verso de Walt Whitman para elaborar una fascinante observación sobre la precariedad del mercado laboral y el papel de la tecnología en el desarrollo de las relaciones humanas. Mateo y Olga son los protagonistas de una historia presentada en forma de curriculum. Sí, una solicitud para un puesto de trabajo en Google con la que Mateo y Olga pretenden, por un lado, boicotear el sistema de evaluación de personal y, por otro, enfrentar dos maneras incompatibles de entender el mundo. Empujada por la elegante prosa de Gopegui y su excepcional capacidad de análisis, la dinámica de la novela nos hace abordar cuestiones de profundo calado filosófico que reflexionan en clave divulgativa sobre la libertad, la identidad y la arbitrariedad del destino. Quédate este día y esta noche conmigo es, a pesar de su brevedad, una obra sustancial y estimulante que logra emocionar mediante retorcidos algoritmos narrativos. No me cabe duda de que caerán en mis manos otros libros de Gopegui.

★★★★


#169. Charlotte Wood - En estado salvaje
Lumen. 256 páginas. Traducción de Miguel Temprano García

En estado salvaje no es una obra fácil de digerir ni mucho menos de recomendar. Sin embargo, hay algo en la novela de Wood que clama a los cuatro vientos ser leído. Comparada en ocasiones con El cuento de la criada, de Margaret Atwood, En estado salvaje nos pone en la piel de diez mujeres que son secuestradas y encarceladas en un remoto barracón emplazado en mitad del desierto australiano. Las pésimas condiciones de vida y el trato vejatorio por parte de sus captores crea una atmósfera asfixiante que se recrudece a medida que avanza la historia. Así mismo, la ausencia de respuestas va haciendo mella en la psicología de las protagonistas. Pronto descubrimos que las diez chicas han estado envueltas de un modo u otro en algún tipo de escándalo sexual y empezamos a plantearnos la posibilidad de que su estancia en el barracón obedezca a una especie de castigo por su conducta. Y es que la novela de Wood no hace sino reflejar de forma descarnada hasta qué punto las mujeres son víctimas de una opresión que muestra caras, a veces, demasiado familiares. Brutal, demoledora y sin concesiones, En estado salvaje es una obra tan sugerente como terrible, una novela adictiva dotada de suspense, carisma y no pocas sorpresas argumentales que hará las delicias de quienes estén buscando un libro nada convencional.

★★★½


#170. Edith Nesbit - Relatos sombríos
La biblioteca de Carfax. 190 páginas. Traducción de Gonzalo Gómez Montoro

Esta colección de nueve relatos que acaba de publicar La biblioteca de Carfax es un auténtico dulce para los amantes del terror gótico. Puede que Edith Nesbit no sea especialmente conocida, pero su capacidad para radiografiar las tensiones matrimoniales como origen de lo siniestro bien merece la mayor difusión posible. En sus historias encontramos sugerentes variaciones de elementos habituales adscritos al género: estatuas vivientes que efectúan rondas a medianoche, espectros que regresan del más allá para perturbar al ser amado, vehículos fantasma o científicos consagrados a explorar los límites entre la vida y la muerte. Todas ellas aderezadas con un toque inquietante donde se cuestiona la veracidad de los hechos o la fiabilidad del narrador. En líneas generales, me ha parecido una recopilación interesante, compacta, absorbente a pesar de su atmósfera liviana, que contrasta de forma llamativa con el tono oscuro y grotesco de las historias. Nesbit no se toma demasiado tiempo explorando los recovecos de cada personaje, sino que ataca directamente al corazón del relato con economía de recursos y una pasmosa atención a los detalles. Detalles que son, al fin y al cabo, lo que provoca esa escalofriante descarga en el espinazo cuando Nesbit apaga las luces y se cierra el telón de cada pieza aquí reunida.

★★★½


#171. Carson McCullers - La balada del café triste
Seix Barral. 168 páginas. Traducción de María Campuzano

Carson McCullers es una de esas autoras consagradas que uno se avergüenza de no haber leído aún. Sin embargo, las ediciones que ha publicado Seix Barral como celebración de su centésimo aniversario parecen una ocasión idónea para subsanar dicho error. La obra elegida ha sido La balada del café triste, una colección de siete relatos que la autora publicó en diversos medios a lo largo de su corta pero intensa trayectoria literaria. De entre todas destaca la que da título al libro: en ella, siguiendo la tradición gótica sureña de autores como William Faulkner o Flannery O'Connor, McCullers elabora un retrato grotesco de la América profunda en el que sobresalen sus rasgos menos favorecedores. Miss Amelia se convierte en manos de McCullers en un símbolo de marginalidad, una criatura tan extraña como fascinante que cautiva por su condición de inadaptada, por la tosquedad de sus modales y la absoluta pureza de su corazón. Su matrimonio de diez días con el gañán del pueblo constituye uno de los secretos mejor guardados de la comunidad, pero la llegada de un extraño visitante que dice ser familia de Amelia trastocará para siempre el habitual funcionamiento de un inolvidable elenco de personajes que no se caracteriza precisamente por su tendencia a desenterrar el pasado. Desgarradora y hermosa a partes iguales, La balada del café triste no es sino la confirmación de que Carson McCullers está a la altura de su abrumadora reputación.

★★★½

Adam Johnson - George Orwell fue amigo mío

martes, 31 de enero de 2017



Título original: Fortune Smiles
Traducción: Carles Andreu
Año: 2015
Editorial: Seix Barral
Páginas: 312
Valoración: ★★★


¿Puede ser que se haya publicado en enero el mejor libro del año? Habrá que esperar once meses para conocer la respuesta. Sin embargo, me cuesta imaginar un título que pueda ensombrecer a corto plazo a las seis historias reunidas en esta brillante colección. Desde Diez de diciembre no se había cruzado en mi camino un libro de relatos tan potente ni tan devastador como este. Su artífice, el escritor estadounidense Adam Johnson, nos traslada en ellas a un mundo sospechosamente similar al nuestro donde la tecnología ejerce un papel dominante y permite expresar nuevas y desalentadoras formas de lidiar con el sufrimiento. Huracanes, esposas moribundas, desertores norcoreanos, canciones de Kurt Cobain y pedófilos arrepentidos en busca de redención son solo algunos de los elementos que Johnson maneja con mano experta en esta obra donde se fusionan el humor y la tragedia de manera extremadamente inteligente. 

Ya desde la primera página, lo virtual se presenta como una solución aceptable para encarar el dolor. Por eso, no ha de extrañarnos que el protagonista de Nirvana, la historia que abre la colección, mantenga conversaciones con el holograma de un presidente asesinado que él mismo ha reconstruido partiendo de discursos y conferencias extraídas de Internet. De esta manera pretende encontrar un poco de consuelo ante la enfermedad de su esposa, una rara afección del sistema nervioso que le impide moverse de la cama, donde se pasa horas enteras escuchando a su ídolo, Kurt Cobain, y cavilando en la idea del suicidio. Sobre matrimonios difíciles también habla la magistral Datos interesantes, de corte autobiográfico, en la que una superviviente de cáncer mamario relata su dura batalla contra la enfermedad y sus secuelas (así como el efecto que produce en los miembros de su familia) mientras el mundo a su alrededor se va desmoronando lentamente hasta perder la solidez. 


«Nos hundimos en un pozo de desesperación estrecho y profundo, un lugar que nos separa del mundo. Todo lo nuestro está ahí, en el fondo del pozo —nuestras carreras, nuestros objetivos, nuestros viajes y nuestros hijos—, tan cerca que podemos ahogarlo para salvarnos nosotros».


La historia que da título a la colección es también una interesante reflexión sobre la memoria y el poder del autoengaño. En ella, un antiguo funcionario de prisiones que trabajaba para la Stasi en la Alemania del Este comienza a recibir una serie de paquetes que contienen efectos personales de su época como carcelero. George Orwell fue amigo mío explora de manera rotunda temas como la culpa, la manipulación informativa y la responsabilidad por los crímenes cometidos, estableciendo a lo largo del relato una conversación entre verdugo y víctima que conduce a un sorprendente desenlace. Por otro lado, Huracanes anónimos, si bien es la historia que menos me ha impresionado, presenta un emotivo a la par que desolador retrato de cómo es la vida en una ciudad azotada por el Katrina, un escenario ciertamente arrasado donde, a pesar de todo, un joven repartidor conseguirá restablecer la relación con su padre moribundo y su desconocido hijo, al que se verá obligado a cuidar tras la desaparición de la madre. 


«Lo mas extraño no es la destrucción; uno ya se espera encontrarlo todo abotargado, como un cadáver, colchones empapados y neveras reventadas. No, lo mas desconcertante son las prendas de ropa que cuelgan de las ramas de los árboles, que, vistas con el rabillo del ojo, parecen personas que te vigilan. Otra cosa que da bastante grima es que, en lugar de verte reflejado en las ventanas de las casas, tu imagen se pierde en sus habitaciones oscuras». 


En La sonrisa de la fortuna, Johnson regresa al escenario de la novela con la que ganó el Pulitzer, poniéndonos en la piel de dos desertores norcoreanos que tratan de adaptarse al opulento y deslumbrante ambiente que se vive en Corea del Sur. Por último, Pradera Oscura, sin duda el relato más crudo, perturbador e impactante de todo el libro, tiene como protagonista a un pedófilo experto en seguridad informática que trata de expurgar sus demonios colaborando con el rastreo de individuos que participan en la elaboración y distribución de pornografía infantil. Lo realmente jodido del relato no es lo explícito en sí, sino la sensación que te deja de desafección por la especie humana. Y es que, por decirlo de algún modo, las historias de George Orwell fue amigo mío constituyen un infalible remedio contra la felicidad. Son relatos que se leen al borde de la lágrima o con un puño retorciéndote las entrañas. Las contadas sonrisas que arranca se producen en situaciones de dudosa índole cómica. Y aún así, el excepcional estilo de Johnson posee una extraña cualidad reconfortante que sirve para afrontar hasta la experiencia más dramática.

No me cansaré de repetirlo: lo que Adam Johnson consigue con esta obra está al alcance de muy pocos escritores. La suya es literatura de altos vuelos, no apta para pusilánimes ni personas con la sensibilidad a flor de piel. Estos seis relatos, a los que solo me cabe calificar como magistrales, te someterán a los más intensos vaivenes emocionales, arruinarán tu paz mental y renovarán tu fe en el poder de las historias cortas para despertar reacciones tan diversas como violentas. Con este nuevo libro, de imprescindible lectura, Adam Johnson se postula como una de las voces más enriquecedoras de la narrativa norteamericana actual, demostrando que el aluvión de premios recibidos durante el último lustro es, lejos de inmerecido, producto de un extraordinario genio. 

Don DeLillo - Cero K

miércoles, 29 de junio de 2016


► Título originalZero K
► Traducción: Javier Calvo 
► Año de publicación: 2016
► Editorial: Seix Barral
 Páginas: 320



Se dice, se comenta, que Don DeLillo es uno de los mejores y más influyentes escritores de la actualidad. Submundo, Punto Omega, Americana, Mao II, Ruido de fondo... sus grandes hitos literarios no han sido para mí más que nombres agolpados en la cabeza, ecos de voces que lo catapultaban hasta la cima de una montaña que no me atrevía a escalar. Fin de campo supuso mi respuesta a una necesidad elemental de iniciarme en su obra, de romper definitivamente el hielo. Sin embargo, Cero K, con la que DeLillo vuelve a estar en boca de casi todo el mundo tras seis años de silencio, nos muestra de manera absolutamente magistral los beneficios de mantener ciertas cosas en un imperturbable estado de congelación. 

En el futuro inmediato propuesto por DeLillo, una especie de compañía clandestina denominada la Convergencia ofrece la posibilidad a sus miembros, la mayoría de ellos enfermos terminales, de luchar contra la muerte reduciendo la temperatura de sus cuerpos hasta límites extremos. Ross Lockhart es el principal inversor de esta escalofriante e innovadora iniciativa, un multimillonario hecho a sí mismo que repudió a su familia con el fin de perseguir sus ambiciones empresariales. Ahora, su hijo Jeffrey viaja hasta las recónditas instalaciones de la Convergencia para consolar a su padre mientras la joven esposa de este se prepara para iniciar un procedimiento incierto y plagado de perturbadoras cuestiones éticas. Sin embargo, cuando Ross, en perfecto estado de salud, le comunica a su hijo su decisión de acompañar a su esposa en este viaje, las convicciones y creencias de Jeffrey empezarán a tambalearse. 

Son los momentos ordinarios los que componen la vida. Esto es lo que ella sabía a ciencia cierta y esto es lo que yo aprendí, finalmente, de todos los años que pasamos juntos. Ni los saltos ni las caídas. Inhalo la llovizna de detalles del pasado y así sé quién soy. Ahora tengo más claro lo que antes no sabía, gracias al filtro del tiempo, de una experiencia que no pertenece a nadie más, ni de lejos, a nadie, jamás.

Aunque tiene algo de eso, Cero K está mucho más allá de ser una maniquea confrontación entre ciencia y fe, entre los postulados tecnocráticos de la era digital y el fervor religioso que normalmente se confunde con la credulidad. Entre las paredes de la Convergencia, Jeffrey observa numerosos estímulos que disparan recuerdos del pasado y ponen a prueba su capacidad para otorgar nombres a las cosas. La muerte ha formado parte de nuestro ADN desde el principio de los tiempos. Por eso, la posibilidad de extirparla para siempre abre el camino a una nueva era repleta de perplejidad e incertidumbre en la que se precisa un lenguaje evolucionado capaz de dar forma a un modo imperecedero de mirar el mundo.

Así pues, el lenguaje, la comunicación y el arte son los principales motores que impulsan la historia de esta novela y que sirven de base al escritor norteamericano para elaborar asombrosas reflexiones sobre la identidad y lo que significa estar vivo en una época que cada vez otorga menos razones para ello. DeLillo es un gran maestro de la palabra y así lo demuestra en Cero K haciendo uso de un estilo sugerente y persuasivo, imbuido de una inconfundible personalidad tan estimulante como las meditaciones que se desprenden de la novela sobre el fin —o en este caso la postergación— de la existencia. Jeffrey me ha parecido una voz protagonista contundente y repleta de matices, una revisión minimalista y algo desorientada del héroe clásico que, rodeado aquí de monjes, pasillos interminables, habitaciones oscuras e imágenes proyectadas de destrucción y barbarie, emprende la consabida gesta en busca del crecimiento y la iluminación interior. 

El resultado final es una obra brutal, gélida y desconcertante, falsamente aséptica, que lejos de provocar entumecimiento lo único que hace es despertar los sentidos a golpe de revelaciones. Puede que Cero K se halle entre las obras más interesantes y accesibles de DeLillo, pero eso no implica que esté hecha para todos los públicos. Sin duda, se trata de un autor muy peculiar al que uno debe aproximarse con calma y prudencia, deteniéndose a contemplar cada instantánea, trazando líneas entre los distintos puntos que forman la historia. El resultado merece mucho la pena. Porque una cosa os digo: si el resto de sus obras son la mitad de buenas que Cero K, bien podría ser cierta la afirmación con la que empecé escribiendo esta reseña.  



Kelly Link - A mí no me engañas

viernes, 23 de octubre de 2015

► Título original: Get In Trouble
► Autor: Kelly Link
► Traducción: Maia Figueroa Evans
► Año de publicación: 2015
► Editorial: Seix Barral
► Páginas: 352


Comprender a grado cabal el funcionamiento de la naturaleza humana, con sus insondables misterios, sus constantes contradicciones y la infinidad de variables que entran en juego, es una tarea de la que cualquier persona en su sano juicio desistiría rápidamente. En lo que respecta al comportamiento y la cartografía emocional, no hay patrones ni estadísticas que valgan: cada individuo es una incógnita matemática de carácter irresoluble. Por la misma razón, descifrar los complejos códigos de una relación que involucra a dos o más sujetos resulta una contingencia tan absurda que no merece ningún tipo de consideración. Al menos, no en este mundo, con estas reglas. 

Kelly Link es muy consciente de ello y por eso sus historias siempre se emplazan en un entorno fácilmente identificable, pero adulterado hasta la mismísima médula. Por los relatos de esta escritora estadounidense pululan seres humanos tan corrientes como tú o como yo (bueno, quizá no tanto), aunque también criaturas sobrenaturales de lo más variopinto: algunas pertenecientes a la esfera de lo ultraterreno, otras inspiradas en diversos folclores y mitologías. Sin embargo, enmarcar las historias de Kelly Link dentro del género fantástico sería constreñir enormemente sus posibilidades narrativas. Por lo general, se suele adjudicar esta etiqueta a cualquier producto que se aleje del realismo tradicional, como si la literatura fantástica fuese un enorme cajón de descarte donde caben todos las corrientes que no sabemos clasificar a primera vista. Ahora bien, la exuberante, traviesa y retorcida imaginación de Kelly Link hace mucho más que simplemente insertar de manera aleatoria elementos fantásticos en un paradigma convencional: la escritora norteamericana fusiona ambas caras de la moneda mediante una especie de procedimiento quirúrgico tras el cual es imposible descubrir los puntos de sutura que unen realidad y no-realidad. Como si fuesen dos siamesas unidas por un órgano vital, la imagen completa que ofrece cada cuento resulta al principio incómoda, extraña e incluso grotesca. No obstante, extirpar cualquiera de estas dos facetas gemelas supondría con total seguridad la muerte inmediata del conjunto.

Sirviéndose de esta particularidad en la que Link ha alcanzado el grado de maestría, la escritora aborda a través de grandes personajes femeninos -normalmente, chicas adolescentes de personalidad arrolladora y circunstancias un tanto trágicas- un amplio espectro de coyunturas sentimentales e inquietudes vitales. A lo largo del rocambolesco corpus de textos que componen este magnífico A mí no me engañas, las mujeres se enfrentan entre otras cosas a la aflictiva ausencia de figura paterna, el inesperado regreso de un antiguo amor, el estrés de la maternidad o la pérdida de identidad personal provocada por haber asumido diferentes roles a través de Internet, problemas todos ellos bastante comunes y con los que no resulta difícil sentirse identificado. Al fin y al cabo, ¿qué chica no ha podido sentirse alguna vez atraída por el novio de una amiga? Que dicho novio sea un muñeco-fantasma fabricado en serie y en lugar de una caja plastificada venga envuelto en un siniestro ataúd de madera ya es algo menos habitual.

Es precisamente esa hilarante incontinencia conceptual que sufre Kelly Link una de las mayores bazas de la presente antología. El clima de expectación, asombro e incredulidad que sus historias son capaces de generar, sea cual sea su índole, temática o propósito, se ha convertido en el sello distintivo de una autora que pasa olímpicamente de argumentos facilones y soluciones prefabricadas. Pero hay más. A mí no me engañas evidencia que los personajes de Link no siempre se comportan como quisiéramos o como creemos que deberían. A veces no entendemos sus reacciones, que parecen completamente fortuitas, ilógicas, fuera de lugar y a veces hasta impropias para su edad. Pero, como decía al principio, la naturaleza de cada individuo es indescifrable. Contradecirse es una constante genética que hace de dichos personajes construcciones más humanas, más frágiles, más verídicas de lo que cabría imaginar, por mucho que estos tengan alas, cuernos, garras, colmillos, ridículos superpoderes, un doble malvado, vivan en el interior de una pirámide o en el fondo de un microcosmos paralelo.

Puede que el estilo de Kelly Link -esquivo, anárquico, camaleónico- no sea para todos los gustos, pero está claro que es una escritora valiente, arriesgada y audaz que no duda en contar las mismas historias de siempre de una forma que nadie hace nunca. En este libro las palabras no transmiten nada especial ni hacen cursiladas como traspasar las páginas. Aquí las palabras son banales y carecen de significado. En Linklandia, lo que prima son las sensaciones. La forma sobre el contenido. Las cosas que subyacen. Lo que sobrevuela tu cabeza en busca de carroña. Esa decisión que no has tomado, esa llamada que no hiciste, ese trocito de tu pasado que te gustaría recortar y echar a la basura... gracias a la magia de Link, todo eso de repente cristaliza, campa a sus anchas por el escenario y cuando menos lo esperas te suelta una patada en la boca. Duele, sí, pero es necesario. Te repones. Hay que avanzar. Hay que leer el siguiente relato. Y al final te quedas con la impresión de que, a pesar de todas esos elementos disparatados que revelan su carácter ficticio, en el fantástico y alocado reino de Kelly Link existe mucha más verdad que en sus inmediaciones.



 
Generación Reader © 2012