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Edmund Crispin - Enterrado por placer

miércoles, 4 de octubre de 2017



Título original: Buried for Pleasure
Traducción: Magdalena Palmer
Año: 1948
Editorial: Impedimenta
Páginas: 288
Valoración: ★★★½


Dependiendo de cómo se mire, la vida política puede ser muchas cosas: extenuante, loable, arriesgada, decadente, últimamente bastante vergonzosa... pero nunca aburrida. Y menos cuando hay cadáveres de por medio. Después de haberle visto ejerciendo como profesor universitario, entomólogo amateur y detective a tiempo parcial, el excéntrico e inimitable Gervase Fen decide imprimir un giro radical a su vida presentándose a las elecciones para diputado en el Parlamento. Con dicho fin, Fen se traslada a la pequeña localidad de Sanford Angelorum, un pintoresco pueblo de la campiña inglesa habitado por personajes de lo más particular: desde robustas taberneras hasta despampanantes bellezas de origen eslavo, pasando por un inquietante escritor de novela negra, un lunático que va corriendo por ahí desnudo y un policía que investiga una retorcida trama de chantaje resultante en asesinato. 

En su sexta novela publicada, Edmund Crispin demuestra estar en pleno apogeo creativo, ofreciéndonos un nuevo y emocionante caso repleto de suspense que se lee de manera compulsiva, no tanto por sus intrincados giros y vueltas de guión, sino por la majestuosa construcción de unos personajes absolutamente fascinantes y la minuciosa descripción de los engranajes que rigen el funcionamiento de una comunidad rural, con sus secretos, sospechas e impactantes revelaciones pendiendo de manera continua sobre las cabezas de sus vecinos. 

La vena cómica de Gervase Fen permanece intacta en esta sexta entrega de la serie protagonizada por el icónico profesor, de la que ya se han publicado las novelas La juguetería errante, El canto del cisne, Trabajos de amor ensangrentados, El misterio de la mosca dorada y Asesinato en la catedral. A sus ya de por sí descacharrantes exabruptos y su infalible superioridad en cuanto a resolver misterios se refiere, Enterrado por placer explora otras facetas de su irresistible y algo misántropa personalidad. Dadas sus problemáticas relaciones con el prójimo, resulta cuando menos curioso observar las estrategias electorales de Fen, orquestadas por un hilarante director de campaña que confía en obtener una victoria aplastante frente a los partidos Laborista y Conservador mucho más que el propio candidato.

Aunque no se trata de una novela con elevada carga ideológica, puede que Enterrado por placer sea la obra más políticamente comprometida de Crispin. Además de por sus evidentes implicaciones en la trama, por las interesantes reflexiones que incluye el escritor británico sobre el papel de gobernantes y gobernados en un juego donde normalmente hay mucho que perder. También parece la menos literaria, en el sentido de que las alusiones y guiños intertextuales, que suelen constituir una presencia bastante notable en las novelas de Crispin, aparecen aquí mucho más reducidas en número. No obstante, la originalidad, la frescura y el encanto de sus historias continúan erigiéndose como las señas de identidad de una serie tremendamente entretenida y recomendable que ningún aficionado a las novelas de misterio merecería perderse. 

Margaret Drabble - Un día en la vida de una mujer sonriente

jueves, 24 de agosto de 2017



Título original: A Day in the Life of a Smiling Woman
Traducción: Miguel Ros González
Año: 2011
Editorial: Impedimenta
Páginas: 272
Valoración: ★★


Un día en la vida de una mujer sonriente condensa la entera producción literaria de Margaret Drabble en el terreno de la ficción corta. A pesar de lo que sugiere su título, estos relatos no son producto de un arrebato creativo, sino el resultado de haber pasado décadas cultivando dicho formato con una frecuencia, eso sí, bastante esporádica. Sea como fuere, el contenido de este volumen está sin ninguna duda a la altura de su envoltorio. La de Drabble es una voz absolutamente hipnótica y su prosa desprende una cadencia arrebatadora que se pone de manifiesto desde la primera página. 

Para cuando conocemos a la pareja protagonista de «La torre de Hasán», un matrimonio que celebra su luna de miel en Marruecos mientras tratan de encajar mutuamente sus diferencias («en las últimas dos semanas, desde la boda, su antagonismo, tan básico y a la vez tan predecible, encontró el instante propicio para brotar y florecer»), nos vemos arrastrados hacia los evocadores paisajes mediterráneos que Drabble describe con gusto exquisito. Aunque es el marido quien ejerce de narrador, el interés del relato recae de manera velada pero indiscutible sobre su esposa, una joven despreocupada y de buena posición económica que permanece en todo momento ajena a los profundos dilemas éticos que atormentan a su cónyuge. La existencia de elementos, ya sean externos o internos, que obstaculizan la comunicación es una constante que se repite a lo largo de estos catorce relatos donde Margaret Drabble conjuga su extraordinaria agudeza emocional con un finísimo y retorcido sentido del humor. Esta concienzuda ausencia de diálogo no impide a la autora británica establecer una densa conversación con sus personajes que da buena cuenta de un mundo interior tan rico como fascinante. 

A veces, un gesto tan cotidiano como observar a alguien escribiendo una carta puede bastar para prender la llama de la imaginación. Tal es el caso de la joven protagonista de «Un viaje a Citera», una chica soñadora y algo ingenua que «no podía dejar de sorprenderse con la continua intensidad de sus expectativas». Cuando un desconocido le pide que entregue un mensaje en su nombre, Helen, romántica empedernida que viaja constantemente a la espera de vivir un encuentro trascendental, se convertirá en víctima de sus propias fabulaciones. A pesar de todo, no podemos dejar de sentirnos identificados con el carácter dulce y melancólico de Helen. De hecho, Margaret Drabble es experta en hacernos experimentar simpatía por sus personajes, aun cuando estos saquen a relucir un carácter de lo más censurable. Por ejemplo, en «Una historia de éxito», Kathie Jones es una vanidosa dramaturga a la que no le importa renunciar a sus principios con tal de sentirse deseada, mientras que Elsa, la narradora de «La viuda alegre», celebra con entusiasmo la muerte de su marido tras una desdichada e insatisfactoria vida en común.

En general, la descripción que hace Margaret Drabble del universo femenino es lúcida, brillante y alejada por completo de los estereotipos. Cada uno de los relatos que componen Un día en la vida de una mujer sonriente proporciona una experiencia de lectura singular pero igual de reveladora. La construcción de personajes y atmósferas, basada en la asombrosa capacidad de Drabble para capturar en cada frase un enorme caudal de significado, es otro de los aspectos más sólidos del libro, que compensa su clamorosa falta de acción con un complejo y minucioso estudio de las relaciones humanas, las amorosas en particular. «Se veía obligada a enfrentarse a la incómoda idea de que era posible y, de hecho, bastante probable, que alguien quisiera escribir sobre su vida más pronto que tarde. No le permitirían descansar en la decorosa oscuridad de una nota a pie de página», menciona Hannah Elsevir (una científica que ha sido galardonada con el Premio Nobel pero que decide retirarse de la esfera pública para que no trasciendan ciertos detalles de su vida personal) en un relato titulado «Las cuevas de Dios». Sin duda, debemos agradecer a Margaret Drabble que haya rescatado a estas inolvidables mujeres de la oscuridad.

Mircea Cărtărescu - El ojo castaño de nuestro amor

miércoles, 29 de marzo de 2017



Título original: Ochiul căprui al dragostei noastre
Traducción: Marian Ochoa de Eribe
Año: 2015
Editorial: Impedimenta
Páginas: 208
Valoración: ★★


Antes de Cărtărescu, la literatura rumana y yo éramos unos completos desconocidos. Sin embargo, después de leer este pequeño pero extraordinario libro, he de decir que lo seguimos siendo. Sí, la literatura rumana y yo no hemos llegado a buenos términos porque, entre otras cosas, la literatura rumana no existe. La literatura no entiende de nacionalidades, no está en su naturaleza ser patriótica ni secesionista. La literatura es el medio que nos vincula como especie cuando el idioma, las raíces y la política imponen sus fronteras. «Europa tiene la forma de mi cerebro», asegura Mircea Cărtărescu en uno de los textos más lúcidos, inteligentes y demoledores que recuerdo haber leído en mucho tiempo. Y lo dice con la autoridad que otorga el haber vivido bajo la sombra de un régimen totalitario capaz de pisotear un país hasta hacer irreconocibles sus territorios. Sobre las ruinas de esa Rumanía imaginada que cobra vida en la mente del autor, Cărtărescu emprende un recorrido autobiográfico que nos lleva por lugares tan recónditos como fascinantes de su vasta geografía personal. 

Particularmente emotivo, por ejemplo, es el relato en el que describe el estrecho vínculo que lo unía con su hermano gemelo desaparecido, una relación casi mística de la que también participaba su madre y que constituye un pasaje sencillamente desbordante a nivel emocional para el común de los mortales. De hecho, leer a Cărtărescu es en la mayoría de ocasiones una experiencia abrumadora. Ya sea por su prodigiosa capacidad argumentativa, su excepcional lirismo o el luminoso enfoque desde el que se aproxima a prácticamente cualquier tema, uno no puede más que sentir una reverencial admiración por la prosa de este escritor todoterreno que no duda en abrirse en canal cada vez que hace falta. 


«Pero yo creo que el logro de un libro está en esos momentos de resplandor extraordinario más allá de los cuales adivinas el espectáculo de una mente verdadera, de un hombre verdadero, de un inteligencia inagotable».


De su espíritu kamikaze brota una sabiduría inalcanzable para los cautos. «Nosotros tenemos traumas, nosotros tenemos de qué escribir y de qué hablar. Lo que nosotros hemos vivido ha sido verdad y es, en cierto sentido, la aureola de nuestros rostros enfermos», explica Cărtărescu al hablar sobre las consecuencias desastrosas de la guerra. Y no es el atrevimiento, sino el modo de contarlo, lo que hace del escritor rumano una fuente incontestable de gratificación literaria. Su genialidad reverbera en todas direcciones, alimentándose de genialidades ajenas como la de Ovidio y Nabokov, a quien analiza de forma tan sorprendente como certera para arrojar luz sobre los espacios más retorcidos del lenguaje. 

Poeta de vocación, Cărtărescu también dedica espacio a comentar este género menospreciado, realizando en «El gato muerto de la poesía de hoy» una hermosa defensa a ultranza de la poesía que destaca su intemporalidad y capacidad de adaptación, así como su urgente necesidad para entender el mundo contemporáneo. Amén de todo lo anterior, El ojo castaño de nuestro amor reúne a través de una veintena de textos que se mueven entre la ficción y el recuerdo reflexiones proverbiales sobre el amor, la muerte, la nostalgia, la identidad y la creación literaria, pequeñas perlas que dan buena cuenta del carácter camaleónico de su autor y de su inmenso talento. Sin duda, El ojo castaño de nuestro amor supone una cita ineludible con la buena literatura, un obra inconmensurable, profunda y enriquecedora que viene a continuar la impecable labor de promoción que se está llevando a cabo en nuestro país del que puede ser, sin temor a equivocarme, una de las voces más interesantes de la narrativa actual.

Iris Murdoch - El unicornio

lunes, 7 de noviembre de 2016


«Hannah era una generadora de sueños. La oscuridad que la rodeaba avivaba la imaginación de los demás».

Iris Murdoch es una de esas escritoras a las que uno no sabe por dónde acercarse. Con una dilatada trayectoria profesional, esto es, un reguero de libros a sus espaldas, elegir la puerta de entrada a su particular universo narrativo se me antojaba tarea de una importancia crucial y dificultad abrumadora. Después de finalizar la lectura intensiva (casi compulsiva, diría yo) de El unicornio, no me cabe duda de que estamos ante una de las novelas más enigmáticas, seductoras y divisivas de cuantas firmó la autora irlandesa.

En clara imitación u homenaje a la estética literaria gótica, Iris Murdoch elabora una apasionante trama de misterio e intriga mezclando en ella, aún no tengo claro si con acierto o desatino, distintos elementos sobrenaturales o fabulescos que giran en torno a una escalofriante mansión victoriana y sus indescriptibles inquilinos. A dicha propiedad, enclavada en un desolador paisaje repleto de rocas escarpadas, acantilados, ciénagas cubiertas de mortífera vegetación y monumentos megalíticos de aspecto sombrío, llega Marian Taylor, una mujer a punto de cumplir la treintena y recién salida de un descalabro sentimental que, atendiendo a un anuncio en el periódico, espera servir allí como institutriz. Sin embargo, al llegar descubre que sus expectativas no se ajustan del todo a la realidad y, en lugar de niños, a quien se encargará de instruir en diversas disciplinas es a la dueña del castillo, Hannah, mujer de aspecto atormentado y un tanto esotérico sobre la cual pesa un inquietante clima de fatalidad.

A medida que Marian se familiariza con el entorno opresivo y amenazante del castillo iremos conociendo también a los distintos miembros del servicio, seres tan fascinantes como caricaturescos que irán desvelando de manera progresiva la terrible historia del lugar (infidelidades y tentativas de asesinato incluidas), así como sus consecuencias devastadoras. Dominada por la palpitante fascinación que ejerce sobre ella la dueña de la casa, Marian pronto se verá empujada a trazar un plan descabellado para liberar a Hannah de su confinamiento y descargarla de los pesares que la atenazan por sus errores cometidos en el pasado. A partir de ese momento, la novela desemboca en una espiral de acontecimientos marcados por violentas pasiones y arrebatos de una fiereza inusitada.

Sin perder nunca el control de los hilos que entretejen la trama, Iris Murdoch transforma a sus personajes en elementos de una epopeya moral y filosófica donde conceptos como el amor, el bien y el mal, el deseo, la culpa, el arrepentimiento y la expiación son sometidos al juicioso examen de diversas interpretaciones, fundamentalmente la cristiana y la platónica. Lejos de inducir al tedio (su manejo de la tensión narrativa es poco menos que envidiable), Murdoch incita tanto a la reflexión como a la perplejidad, conduciendo a sus personajes por un camino descendente hacia la rendición absoluta del raciocinio en el que Hannah, ese unicornio luminoso y aterrador que carga con los pecados de toda la humanidad, ejerce el papel de figura central.

La prosa atmosférica, envolvente y por momentos mística de Murdoch contribuye de manera esencial al éxito de una historia que en manos de un escritor menos experimentado se derrumbaría sin ninguna duda por sus excesos, inverosimilitudes y paroxismos narrativos. Afortunadamente, no es el caso de El unicornio, novela que sobresale por su arrebatadora aunque peculiar personalidad. No es ni mucho menos una novela cómoda, ordinaria o sujeta a una lectura unívoca, sino todo lo contrario: una obra excepcional que debe ser entendida como lo que su propio nombre indica. La rara, hipnótica y radiante criatura legendaria de Iris Murdoch.       



Título original: The Unicorn
Traducción: Jon Bilbao
Año: 1963
Editorial: Impedimenta
Páginas: 352
Valoración: ★★★★





Edmund Crispin - Asesinato en la catedral

jueves, 6 de octubre de 2016


En esta nueva entrega de los misterios protagonizados por el profesor de literatura y detective a tiempo parcial Gervase Fen, una pequeña localidad de la campiña inglesa llamada Tolnbridge se ve sacudida por un crimen sin explicación que tiene como víctima al organista de la catedral. Tras un segundo ataque al organista sustituto, Gervase Fen se da cuenta de que algo muy turbio se está cociendo en las entrañas del pueblo, por lo que decide solicitar la ayuda inmediata de su amigo y compositor Geoffrey Vintner para que le asista en la resolución del caso mientras él se dedica a cultivar una nueva afición: la entomología. 

Como en todas sus novelas publicadas hasta la fecha por la editorial Impedimenta, Edmund Crispin (seudónimo del escritor británico Bruce Montgomery) fusiona de manera suculenta en Asesinato en la catedral una enrevesada trama de misterio repleta de argumentos imposibles y callejones sin salida con una admirable erudición literaria que se refleja en infinidad de referencias y citas a versos de famosos poetas ingleses. Crispin casi siempre ofrece en sus trabajos un impecable equilibrio entre las dos vertientes, hermanando lo culto y lo popular de forma que resulte atractiva para ambos sectores. Así pues, lo más común en una novela de Crispin es encontrar alocados y descacharrantes líos amorosos, como ese romance imposible que vive Vintner con la hija del organista asesinado, regados por los comentarios sarcásticos, mordaces y punzantes de Gervase Fen. 

Fen asintió y apuró el whisky. Todos se levantaron, el inspector suspirando y Geoffrey algo confuso y envalentonado por el alcohol.
  —Bueno, al menos no estamos tan perdidos como antes, aunque nos basemos principalmente en conjeturas. Ahora comprobaremos qué es lo que esconde esa galería infernal.
  Sin embargo, eso era algo que no estaban destinados a ver.

En esta ocasión, al siempre socorrido contrapunto cómico que proporciona Fen, hay que añadir una trama compleja, quizá demasiado abstrusa en ciertos momentos, que tiene como trasfondo la participación de Gran Bretaña en la Segunda Guerra Mundial y el desesperante clima de agitación, desconfianza y paranoia política que trajo consigo. No son pocos los sospechosos sobre los que pende la autoría del crimen, pero Crispin se las ingenia para confundir constantemente al lector mediante móviles y coartadas sacadas de la manga, y no obstante, encajadas al milímetro.

El aliciente de desvelar la identidad del asesino es mínimo en comparación con los interesantes —rocambolescos, incluso— giros que da la historia, en la que aparecen desde escalofriantes misas negras hasta una conspiratoria red de espías nazis. Y aunque no es la novela más brillante ni la más sorprendente de las tantas protagonizadas por Gervase Fen, siempre es agradable leer a un autor que se caracteriza por su inteligente sentido del humor, desparpajo narrativo (nunca me cansaré de ver cómo Fen les restriega a sus compañeros haber resuelto el caso antes que nadie) y certero análisis de hasta los personajes más peregrinos. 

Así pues, Asesinato en la catedral es la última incorporación en castellano a una saga emblemática de la que ya forman parte títulos como La juguetería errante, El canto del cisne, Trabajos de amor ensangrentados y La mosca dorada, una estupenda colección de misterios tan divertidos como absorbentes que os descubrirán a uno de los investigadores más avispados, inusuales y heterodoxos que ha dado de sí el siglo XX.  



Título original: Holy Disorders (Gervase Fen #2)
Traducción: Magdalena Palmer
Año: 1945
Editorial: Impedimenta
Páginas: 320
Valoración: ★★★½





Stephen Benatar - La vida soñada de Rachel Waring

viernes, 18 de marzo de 2016


► Título originalWish Her Safe at Home
► Traducción: Jon Bilbao
► Año de publicación: 1982
► Editorial: Impedimenta
 Páginas: 336



Por muchos planes, metas y proyectos de futuro que uno trace, la vida siempre se abre paso a golpe de sorpresas. Una enfermedad, un accidente repentino, una trágica muerte... En el caso de Rachel Waring, protagonista de esta novela que el año pasado la editorial Impedimenta incorporó a su excelente catálogo, el acontecimiento que marca un punto de inflexión en su apacible (quizá demasiado) forma de vida es ni más ni menos que una herencia inesperada. Un buen día, Rachel se encuentra con la noticia de que una tía lejana le ha dejado en heredad una mansión georgiana en la ciudad de Bristol. Así que, ni corta ni perezosa, decide abandonar su lánguida existencia en la capital, dejando atrás un trabajo insatisfactorio y una compañera de piso que no comparte su entusiasmo por la vida, y se traslada a su nuevo hogar, cargando sus maletas con todo tipo de esperanzas, ambiciones y expectativas de triunfo.

Hasta aquí todo bien. La vida soñada de Rachel Waring parece una de esas típicas novelas británicas plagadas de costumbrismos, personajes entrañablemente excéntricos y mucho té con pastas. Sin embargo, Stephen Benatar es de todo menos tradicional. Su novela, rescatada de entre los muertos por un oportuno crítico estadounidense que la calificó como una de las mejores obras literarias inglesas producidas en la segunda mitad del siglo XX, ahonda de una forma original, atrevida y sobre todo descacharrante en temas como el ingenio, la creatividad y el carácter deformante de los sueños que uno se empeña en alcanzar.

"Todos estos encantos externos —dijo— y un corazón que rebosa poesía, dulzura y deleite." Estaba maravillado por un combinación tan portentosa. "Mi Rachel, mi adorada, mi todo. Llevas flores frescas en el coño." Se inclinó y las regó con sus lágrimas.

Rachel Waring es, sin duda, una de las voces narrativas más disparatadas, chocantes y controvertidas con las que me he topado en mucho tiempo. Encarnando la figura de eterna soltera, cuarentona, desesperada por saborear las mieles del amor a la manera pasional y desenfrenada que está acostumbrada a recrear en su cabeza, Rachel hace todo lo posible por encajar en esa nueva y prometedora coyuntura social que la herencia de su flamante mansión —sumada a una cuantiosa cantidad de libras— le abre ante sí. Toda ella es entusiasmo, vivacidad y optimismo, y así nos lo hace notar en cada momento. Sin embargo, sus planes incluyen aspectos tan poco ortodoxos como seducir al vicario local o embarcarse en un desenfrenado romance con un filántropo que lleva varios siglos muerto. 

Es entonces cuando uno se da cuenta de que la euforia con la que Rachel se entrega a medrar social y profesionalmente posee ciertos rasgos enfermizos. Que los sueños, por desgracia, se han transformado en delirio. Aún así, resulta cuando menos fascinante adentrarse en la mente de la protagonista e intentar discernir qué parte de realidad se esconde tras sus fantasías, mientras al fondo uno percibe el lento pero firme avance de su proceso degenerativo. Las ficciones de Rachel van mucho más allá de sus simples aspiraciones literarias y constituyen un elemento ciertamente perturbador y desasosegante que incrementan su profundidad como personaje. A esto debemos añadir una caracterización sumamente vivaz, alocada y por momentos desbordante, plagada de observaciones tan divertidas como impertinentes, declamaciones continuas, salidas de tono, proposiciones descabelladas e intermitentes desconexiones con la realidad.

En efecto, el mundo interior de Rachel es mucho más exuberante, dinámico y repleto de posibilidades que su homólogo externo. No obstante, eso es algo —y ahí radica principalmente la gracia de la novela— que el lector va descubriendo poco a poco, degustando cada paso del procedimiento. Este ajetreo narrativo por el que nos conduce Stephen Benatar en La vida soñada de Rachel Waring pudiera resultar en determinados casos bastante confuso y frustrante si solo atendemos al verborreico flujo de conciencia de su protagonista. Pero, sabiendo distinguir la paja del grano, podemos encontrarnos ante una lectura muy entretenida y satisfactoria, una obra inusual, arriesgada y sorprendente que, a pesar de su contundente mensaje, nos invita a perseguir nuestros más arraigados anhelos... o dejarnos perseguir por ellos. 



Reseña "El misterio de la mosca dorada"

jueves, 4 de junio de 2015

Título: El misterio de la mosca dorada
Autor: Edmund Crispin
Saga: Gervase Fen #1
Año: 2015
Editorial: Impedimenta
Páginas: 336
Precio: 22.50 €

Las compañías de teatro suelen ser siempre un hervidero de habladurías. Pero pocas son tan intrigantes como la que se encuentra actuando en estos momentos en Oxford. La joven y letal Yseut, actriz algo mediocre y maliciosa, es el centro de todas las miradas, aunque su principal talento consiste en destrozar las vidas de los hombres que la rodean. Hasta que es hallada muerta en extrañas circunstancias. Por fortuna, entre bastidores se encuentra el excéntrico profesor Gervase Fen, quien halla mayor placer en resolver crímenes que en enseñar literatura inglesa. Y cuanto más investiga el caso, más cuenta se da de que todo aquel que conocía a Yseut habría sido candidato a asesinarla; pero ¿será capaz Fen de descubrir quién lo hizo en realidad? El cadáver de la joven ha dejado una pista reveladora: una reproducción de un extraño anillo en forma de mosca dorada.


Después de dar a conocer la obra de Edmund Crispin en nuestro país mediante la publicación de La juguetería errante, Impedimenta nos ha ido ofreciendo una preciada ración anual de los casos protagonizados por Gervase Fen, el peculiar profesor de Literatura Inglesa que se dedica a resolver extraños crímenes por puro pasatiempo. Así pues, tras los estupendos El canto del cisne y Trabajos de amor ensangrentados, por fin le ha tocado el turno a este El misterio de la mosca dorada, primer trabajo de Crispin, que a su vez supone la presentación en sociedad de su insigne y carismático personaje principal. Cabría suponer que a estas alturas del partido, poco o nada nuevo hay que añadir sobre las características que hacen del escritor británico uno de los autores más excepcionales que podemos encontrar dentro del género al que se adscriben sus novelas, pero lo cierto es que la extravagante fórmula ideada por Crispin, que supone combinar una erudición literaria muy próxima a la pedantería con los vertiginosos trasiegos detectivescos que hacían de estas historias un exitoso entretenimiento popular, continúa siendo hoy día fuente inagotable de momentos que revitalizan nuestra percepción sobre las historias de misterio. 

Así pues, Edmund Crispin nos introduce en los primeros compases de la novela a un nutrido grupo de personajes cuyas relaciones, desencuentros y marcadas personalidades se convierten en el centro absoluto de una trama que tarda más de lo acostumbrado en llegar al meollo del asunto. Y es que, para empezar, en El misterio de la mosca dorada nadie parece tener especial interés en descubrir al asesino. Que la víctima sea una caprichosa, insufrible e ingobernable actriz de teatro a la que todo el mundo desearía ver muerta no ayuda ni mucho menos a facilitar pistas sobre la identidad de su verdugo, sobre todo si tenemos en cuenta que la información arrojada por la escena del crimen apunta en realidad a un elaborado suicidio. Sin embargo, las extrañas circunstancias del caso disparan el infalible olfato de Gervase Fen, quien a partir de ese momento activa su faceta de sabueso y se convierte en el principal investigador de una trama mucho más compleja de lo que parece a simple vista. 

Gracias a las agudas observaciones de Fen, la constante incertidumbre que se cierne sobre las páginas de la novela, el estilo pulcro, exquisito y siempre aliñado con una nota de humor corrosivo del que hace gala Edmund Crispin o el aluvión de referencias intertextuales que se encuentran salpicadas por el libro, la lectura de El misterio de la mosca dorada se convierte en un auténtico deleite que estimula la sensibilidad literaria de los lectores más exigentes y permite a otros más conformistas disfrutar plenamente de una obra que no por ser accesible resulta menos sobresaliente. Es un auténtico placer dejarse llevar por la finura y elegancia que desprende la escritura de Crispin, por no mencionar esa jugosa e inteligente sátira que realiza a lo largo de la novela acerca de los tópicos y convenciones más frecuentes del género policíaco. Por este motivo, no es de extrañar que veamos a Gervase Fen alardeando de haber resuelto el caso apenas cinco minutos después de haber llegado a la escena del crimen, pero negarse rotundamente a soltar prenda porque, como bien dice uno de los personajes de El misterio de la mosca dorada, "no puedes revelar el nombre del asesino hasta el último capítulo". En definitiva, Edmund Crispin nos ofrece por cuarta vez consecutiva una maravillosa entrega de su emblemática serie, una colección de novelas que mezcla a la perfección entretenimiento y cultura, virtud y vicio, humor y espanto, mostrando además especial interés, no solo en dilucidar los engranajes del caso, sino en comprender las motivaciones que se ocultan detrás del mismo. Ahora solo me queda preguntar: ¿falta mucho para la próxima?



Reseña "Los políglotas"

jueves, 16 de abril de 2015

Título: Los políglotas
Autor: William Gerhardie
Año: 2014
Editorial: Impedimenta
Páginas: 384
Precio: 22.75 €

Los políglotas, considerada una de las obras maestras subterráneas de la literatura inglesa y, para William Boyd, la novela más influyente del siglo XX en ese idioma, narra la historia de una excéntrica familia belga afincada en el Lejano Oriente durante los turbulentos años que siguieron a la Gran Guerra. Exiliados, empobrecidos tras el estallido de la Revolución Rusa, reciben la visita de un engreído primo inglés, el capitán Georges Hamlet Alexander Diabologh, que aparece en sus vidas durante una misión militar y se convierte en testigo de sus infortunios. La historia está plagada de personajes de una rareza arrolladora: maniacos depresivos, obsesivos e hipocondriacos. A medio camino entre Ada y el ardor, de Vladimir Nabokov y Trampa 22, de Joseph Heller, Los políglotas retrata un mundo delirante y convulso, donde lo irracional aflora en los momentos menos pensados y la herencia de Babel amplifica el sonido inconfundible de lo humano.


Con mucho menos reconocimiento y trascendencia que otros coetáneos suyos, como por ejemplo Evelyn Waugh o Edith Warthon (fieles admiradores de su producción literaria), William Gerhardie ostenta el dudoso honor de ser la estrella subterránea de las letras inglesas. No ha sido el tiempo demasiado justo con este escritor -medio británico, medio ruso-, capaz de retratar como muy pocos saben hacer las imposibles circunvoluciones del alma humana. Sin embargo, gracias a la oportuna labor de rescate emprendida por la editorial Impedimenta, hoy día podemos disfrutar como es debido de una novela que cuenta con todos los ingredientes necesarios para haberse convertido en un gran clásico universal. Ambientada en los convulsos años tras el final de la Primera Guerra Mundial, Los políglotas sigue los pasos de una peculiar familia belga que asiste desde los confines del extremo Oriente a su propia y demencial decadencia, el ocaso inevitable de una clase social aburguesada que buscaba prosperar en tierras extranjeras mientras los movimientos revolucionarios que se gestaban por toda Europa hacían desaparecer unas fuentes de ingresos cada vez más escasas.

Varados entre geografías distantes, víctimas de un sangrante empobrecimiento y abrumados por un futuro cuando menos incierto, los Vanderflint reciben la visita de un arrogante primo que se encuentra de -absurda- misión militar en la zona y que dejará constancia en la novela de las numerosas desgracias que observa. Nada más llegar a casa de sus parientes, el joven Georges Hamlet Alexander Diabologh se encaprichará de su prima Sylvia (insípida, enamoradiza y un poco corta de entendederas) hasta el punto de querer casarse con ella, dando así el pistoletazo de salida a una hilarante a la vez que trágica sucesión de acontecimientos que pondrán de relieve el carácter histérico, disparatado y entrañablemente patológico de los Vanderflint y de todos los que les rodean. Está claro, pues, que si algo parece querer decirnos Gerhardie a lo largo de Los políglotas es que resulta mucho peor salir vivo de una guerra que dejarse el pellejo en ella. Al menos en el caso de los personajes que desfilan por las páginas de esta fantástica obra, las consecuencias del conflicto están pasando más factura (a veces, en sentido literal) que la propia contienda en sí. Esto da lugar, no solo a un exquisito y emocionante retrato histórico que describe fielmente el ambiente un tanto impredecible de la época (la sensación de estar flotando en una incertidumbre tanto vital como argumental), sino a un auténtico campo de cultivo donde florecen las más apasionantes y perturbadoras neuras: desde la tía depresiva e hipocondríaca que no es capaz de reponerse a la pérdida de su hijo hasta ese viril miembro de la familia que se traviste en secreto, pasando por un capitán que padece ataques de manía persecutoria o por el ingenuo narcisismo del que hace gala nuestro jocoso protagonista.

Narrada con inteligencia, abundantes dosis de humor e ironía, buen gusto y un estilo sencillamente delicioso que destila oleadas de lirismo sin recurrir al uso de recargadas florituras narrativas, Los políglotas es una novela atractiva, profunda, vibrante e ingeniosa, una obra que se mueve constantemente entre la comedia y el drama sin que el lector pueda llegar a intuir cuál de los caras de la moneda se mostrará en la siguiente página. Aunque el ritmo desfallece en algunos momentos puntuales de la historia y hay ciertas tramas que podrían haberse explotado con mejores resultados, siempre sorprende la pasmosa habilidad de Gerhardie, propia de un observador experimentado y sagaz, para describir la personalidad tan marcada de los personajes con apenas un gesto o un par de palabras. El producto final es, no hay más que verlo, de muy buena factura. Por eso, con todo lo gratificante, divertida y recomendable que es Los políglotas, resulta aún más desconcertante si cabe que Gerhardie haya permanecido inédito en nuestro país hasta hace solo unos meses. Afortunadamente, ese error ya ha sido subsanado. No cometáis vosotros el de no leerlo. 



Reseña "Kokoro"

jueves, 15 de enero de 2015

Título: Kokoro
Autor: Natsume Sōseki
Año: 2014
Editorial: Impedimenta
Páginas: 304
Precio: 19.95 €

Kokoro («corazón», en japonés) narra la historia de una amistad sutil y conmovedora entre dos personajes sin nombre, un joven y un enigmático anciano al que conocemos como «Sensei». Atormentado por trágicos secretos que han proyectado una larga sombra sobre su vida, Sensei se abre lentamente a su joven discípulo, confesando indiscreciones de sus días de estudiante que han dejado en él un rastro de culpa, y que revelan, en el abismo aparentemente insalvable de su angustia moral y su lucha por entender los misterios del amor y el destino, el profundo cambio cultural de una generación a la siguiente que caracterizó el Japón de principios del siglo XX.


Por mucho que uno crea saberse experto en literatura japonesa, por más que uno trate de abarcar el inmenso canon nipón leyendo casi de manera compulsiva textos de autores como Yasunari Kawabata, Yukio Mishima, Osamu Dazai, Haruki Murakami o Kenzaburo Oé, la única conclusión firme a la que llegas es que siempre te saldrá al paso una de esas novelas marcadas oportunamente con la etiqueta de 'clásico imprescindible' que son necesarias para comprender a cabalidad los resquicios de una mentalidad tan fascinante como, en ocasiones, impenetrable. Siempre hay un autor disidente que permanece agazapado en un rincón de la estantería, esperando su turno para descubrirte nuevos ámbitos de una cultura que ya pensabas haber domado, pero que de repente te suelta una poderosa coz. En mi caso, ese autor se llama Natsume Sōseki, y la obra que ha inaugurado mi aproximación a su aclamada producción literaria en el centenario de su publicación es Kokoro, un término muy característico de la idiosincrasia japonesa que aparentemente resulta fácil de traducir, pero difícil de interpretar en toda su abstracta y emotiva complejidad.

Marcada por un contexto histórico revulsivo y trascendental en el que Japón tuvo que hacer frente a cambios profundos, Kokoro trata de reflejar en la desgarradora introspección de sus personajes el estado de ánimo general imperante en aquella época. Protagonizada asimismo por individuos cargados de angustia que permanecen anónimos en todo momento, la novela de Sōseki describe en sus inicios la espontánea e improbable amistad que surge entre un estudiante universitario y un hombre mayor al que se alude solamente como Sensei. La conmovedora (a menudo ambigua) relación que mantienen estos dos personajes a lo largo de la novela deriva en una serie de cambios drásticos en la vida de ambos; algunos con el propósito de enmendar errores recién cometidos, otros con el objetivo de sacar a flote sucesos trágicos largo tiempo enterrados. Y a medida que la historia se desenvuelve ante nuestros ojos con los inconfundibles rasgos de una sentida confesión, Sōseki va soltando por todas las páginas hermosas pinceladas de su estilo vibrante y acogedor. Íntima, demoledora y repleta de pasajes que desprenden una turbadora belleza, Kokoro es una muy buena novela que habla sobre el amor y la amistad en sus menos amables facetas, sobre nuestra relación con la muerte, la culpa y el sufrimiento que nos sobreviene por la pérdida de algo querido e irreemplazable. Afortunadamente, el idioma no se convierte en un obstáculo insalvable a la hora de apreciar los matices de todo lo que quiere transmitir Sōseki en esta novela. Al fin y al cabo, cada lengua posee sus propias palabras. Pero el dolor es un conocimiento universal.



Reseñas breves [57-60]

jueves, 16 de octubre de 2014

Desolación, Hugh Howey
Minotauro - 576 páginas - ½

Si bien Espejismo, uno de esos -cada vez más frecuentes- fenómenos de la autopublicación que están proliferando gracias a plataformas como Amazon, fue una de las lecturas más intrigantes, enigmáticas y entretenidas del pasado año en el terreno de la ciencia-ficción, Desolación ha ido directamente a consagrar, aunque con matices, ese indeseable dicho popular que reza 'segundas partes nunca fueron (tan) buenas'. Mucho me temía que un escritor como Hugh Howey, habiendo demostrado ser amo y señor de un desenfrenado ritmo narrativo basado en cliffhangers de eficacia demoledora, pocas posibilidades tenía de optar por una continuación directa de la historia narrada en la primera entrega de estas Crónicas del Silo, trilogía de temática post-apocalíptica donde la humanidad se ha visto enclaustrada en gigantescos edificios subterráneos por culpa de una catástrofe medioambiental que ha convertido el aire de la atmósfera en irrespirable. O al menos eso creíamos. Porque, como iba diciendo, lejos de indagar en las consecuencias que podrían tener los acontecimientos sucedidos al final de Espejismo, Howey nos retrotrae a un futuro mucho más cercano con el objetivo de destapar por fin la verdad escondida en el fondo de los Silos. La trama de Desolación, discurriendo paralela a la del primer libro y salpicada de esclarecedores guiños a personajes ya conocidos, no es tanto una expansión del (no se puede negar) atractivo universo creado por Howey sino una caída en picado hacia sus oscuros cimientos, estrategia perfectamente lícita pero que bajo mi punto de vista no justifica una novela de casi 600 páginas. Aunque en ellas desarrolla temas de indudable interés (conspiraciones políticas, nanotecnología, criogenia, aplicaciones médicas para el tratamiento y eliminación de recuerdos) con bastante tino y la agilidad que le caracteriza, me han faltado un buen puñado de alicientes adicionales para recomendar a toda costa su lectura. 


La gallina que soñaba con volar, Sun-mi Hwang
Nube de tinta - 144 páginas - 

Tras más de un año de vida, el único adjetivo que se me viene a la mente para describir la línea editorial de Nube de tinta es 'inclasificable'. Libros como La gallina que soñaba con volar (ya el título es bastante indicativo de que la historia normal, normal... no es) no hacen más que confirmar mi sencilla hipótesis de que en este sello cabe de todo y para todos. A modo de emotiva y esperanzadora fábula infantil, Sun-mi Hwang nos regala una novela breve e inspiradora, pero también cargada de útiles reflexiones, en la que una gallina ponedora se atreve a cumplir un anhelo incontrolable: descubrir el mundo exterior más allá de la jaula en la que vive prisionera. A través de una especie de periplo rural en el que intervendrán representantes varios del reino zoológico, la gallina protagonista emprenderá un camino repleto de autodescubrimiento, reafirmación de la personalidad y oposición firme a lo que es comúnmente aceptado por el sistema. No es que sea el libro más emocionante del mundo, no goza de un estilo digno de recibir muchos méritos y sus variopintos personajes ni siquiera trascienden el mero arquetipo. Sin embargo, La gallina que soñaba con volar (aderezado con un buen puñado de curiosas ilustraciones) cumple perfectamente su papel de metáfora aleccionadora sobre la importancia de marcarse objetivos y tener el valor suficiente de alcanzarlos a pesar de las dificultades que sobrevengan por el camino. Por eso, si estás buscando una lectura ágil, corta y sin grandes pretensiones narrativas, puede que estés ante el libro idóneo.


Despertar, Anna Hope
Literatura Random House - 320 páginas - ½

Puede que el debut literario de Anna Hope no haya terminado de cuajar conmigo, pero si hay una cosa que reconocerle a la escritora británica es la emotiva originalidad de su propuesta. Ambientada en el Londres de la Primera Guerra Mundial un año después del conflicto, Anna Hope da voz a tres mujeres que continúan librando cada una a su manera la guerra más violenta y devastadora de todas: la de las secuelas. Hettie, una joven bailarina que trabaja en un salón donde excombatientes tullidos ahogan la ausencia de extremidades en vasos de alcohol; Ada, una madre que ha perdido a su hijo en la guerra pero cuyo fantasma jamás la abandona; Evelyn, quien trata de recuperar la relación con un hermano que no tiene heridas palpables, pero que guarda una profunda brecha en su interior. Las historias de estas tres mujeres discurren por senderos un tanto turbulentos (especialmente en el caso de Hettie), se entrelazan sutilmente a lo largo de la novela y confluyen de manera sorprendente con la llegada a la ciudad del Soldado Desconocido. Sin embargo, aunque reconozco el talento narrativo de Anna Hope a la hora de capturar a las mil maravillas el momento histórico en el que se enmarca la novela, perfilar personajes, establecer relaciones entre ellos y deslumbrar con su prosa elegante y sobria cuando la ocasión lo requiere, Despertar no es un libro que me haya calado hondo. La excesiva alternancia entre los distintos hilos argumentales y la elevada frecuencia a la que se producen me han impedido disfrutar individualmente de cada protagonista o siquiera empatizar un poco con sus historias personales. Aún así, la novela de Anna Hope no deja de ser una opción sumamente interesante para los amantes del drama histórico o para quienes gusten de leer sobre personajes atormentados, depositarios de peligrosos secretos e inconfesables vicios, siempre a la espera de abrir los ojos, despertar, y que todo haya sido una terrible pesadilla.  


El devorador de calabazas, Penelope Mortimer
Impedimenta - 240 páginas - 

Basado en una popular rima infantil inglesa, el título de esta maravillosa novela adquiere una dimensión mucho más lúcida cuando uno termina de leer el estremecedor relato de Penelope Mortimer y se da cuenta de que estamos en realidad ante la autobiografía novelada de una mujer oprimida hasta el extremo por el papel que le ha tocado desempeñar en una sociedad patriarcal y delirante. La señora Armitage, protagonista de El devorador de calabazas, es una mujer que ha pasado por cuatro matrimonios y que enarbola una maternidad radicalizada quedándose embarazada vez tras vez, trayendo hijos al mundo como quien se dedica a la repostería casera de forma neurótica para enmascarar una aplastante carencia de propósito. A través de las conversaciones que mantiene con su terapeuta, los episodios fragmentados de una adolescencia sexualmente agitada y la tortuosa convivencia con su esposo adúltero iremos profundizando en la complicada psique de la señora Armitage para encajar las piezas que hay a nuestro alcance e intentar comprender el origen de sus patologías. Narrada con deslumbrante brillantez, claridad y franqueza, El devorador de calabazas es una deliciosa a la vez que perversa novela que prácticamente se lee sola; una historia muy recomendable, teñida de humor negro y escenas escandalosamente perturbadoras que consigue aunar la crudeza de una vida entregada a la resignación doméstica y una desquiciante hilaridad empleada como vía de escape, como método de supervivencia. Reír por no llorar, dicen que se llama.   


15 (o más) razones para desear la vuelta al cole

martes, 2 de septiembre de 2014

He descubierto que soy como el protagonista de Alta fidelidad. Me encanta hacer listas. Mi especialidad es asignar prioridades. No importa si el sujeto es animal, humano o planta, nada ni nadie escapa a mi exhaustivo ómnibus de criterios. Mis veinte librerías más transitadas. Mis diez canciones favoritas. Mis cinco camisas más llamativas. Parece que no, pero la burocracia organizativa es el mejor remedio para sobrellevar la nostalgia estival. Y no sé vosotros, pero yo necesito el máximo número de complejos vitamínicos para afrontar con éxito un mes al que solo le pido que sea breve. Menos mal que la llegada del otoño trae consigo un hervidero de nuevos lanzamientos, una auténtica riada de brotes verdes dispuestos a ser despachados para su posterior clasificación en mi ranking de urgencias adquisitivas. Libros y más libros para formar un puente con el que atravesar este último tramo del año. Mi bolsillo... él se puede quedar en el camino.


1. Autoridad - Jeff VanderMeer

La segunda entrega de la trilogía Southern Reach va a ser uno de los primeros hitos importantes en el calendario de aquí a finales de año. Los que ya disfrutamos de su primera parte estamos ansiosos por conocer más profundamente las inmediaciones y secretos del Área X, mientras que los lectores más reticentes que no consiguieran congeniar del todo con la arriesgada propuesta de VanderMeer quizá piensen darle una oportunidad a otra perspectiva diferente de la historia. En cualquier caso, está claro que Autoridad será durante los meses venideros una novela de presencia asegurada (y muy merecida) en los medios especializados. 


2. El rito - Laird Barron

La colección Insomnia de Valdemar lleva pisando fuerte desde su mismo comienzo con títulos que harían salivar a cualquier fan que se precie de argumentos extraños, presencias sobrenaturales y mundos ultraterrenos, pero sin duda esta novela de Laird Barron (ya publicado en nuestro país a través de una magnífica antología de tintes lovecraftianos) es un apeadero obligatorio para todos aquellos que quieran leer con el cinturón de seguridad abrochado. Absténganse corazones débiles y estómagos sensibles porque no está del todo claro que El rito, claramente una de las novedades más interesantes del próximo trimestre, vaya a ser apto para todos los públicos.


3. La pandilla de Asakusa - Yasunari Kawabata

Seix Barral prepara novedades importantes para los próximos meses. Además de los habituales Don DeLillo (La estrella del Ratner) Kenzaburo Oé (Muerte por agua) o David Safier (28 días), llegarán a nuestras estanterías títulos tan interesantes como el genial debut literario de Sascha Arango (La verdad y otras mentiras), la sugerente propuesta a tres bandas de La historia silenciosa o el vívido retrato social que el premio Nobel Yasunari Kawabata realiza sobre el célebre barrio nipón en La pandilla de Asakusa, distrito que en los albores del siglo XX representaba para la escena cultural japonesa un auténtico hervidero de actividad lúdica, decadencia y placeres prohibidos.


4. Canciones de amor a quemarropa - Nickolas Butler

Y para catálogos potentes, el que nos depara Libros del Asteroide de aquí a fin de año. Con el objetivo de empezar el nuevo curso con buen pie, nada mejor que un clásico japonés de la novela negra como El expreso de Tokio, de Seicho Matsumoto, o Canciones de amor a quemarropa, de Nickolas Butler: una emocionante historia de amor, amistad, música y reencuentros inesperados entre miembros de una antigua pandilla que viene respaldada por una impresionante avalancha de buenas críticas. En octubre, Dominick Dunne y Las dos señoras Grenville protagonizarán un delicioso retrato de la alta sociedad neoyorquina, mientras que en noviembre les tocará el turno a Maurice Druon y su trilogía Las grandes familias (reunidas en un solo volumen) de realizar un examen apasionante y certero a la clase francesa durante el período de entreguerras. 


5. Mr. Mercedes - Stephen King

No lleva mucho tiempo en el mercado, pero la última novela de Stephen King publicada hasta el momento ya está a punto de ser reemplazada en la lista de novedades por Revival, cuya fecha de salida a la venta en territorio anglosajón coincidirá con la de Mr. Mercedes en España: noviembre de 2014. ¿Y qué encontraremos dentro de este libro, más allá de las evidentes resonancias automovilísticas de su título? Mr. Mercedes supone nada más y nada menos que el regreso triunfal de Stephen King tras la exitosa secuela de El resplandor, un relato terrorífico y espeluznante a partes iguales en el que su atormentado protagonista tratará de resolver un caso antiguo de atropello en masa. Sin embargo, antes de eso Plaza&Janés dejará caer por las estanterías de nuestro país dos pesos no menos pesados de la literatura fantástica: El mapa del caos, cierre de la muy recomendable trilogía victoriana de Félix J. Palma, y La música del silencio, novela corta en la que Patrick Rothfuss revisita el universo de El nombre del viento a través del personaje de Auri. 


6. Underground - Haruki Murakami

Mientras damos tiempo a que el eterno candidato al premio Nobel establezca los fundamentos de una nueva novela, Tusquets emprende la paulatina recuperación de sus escritos a un ritmo que no deje lugar para la desesperación. En Underground, que se pondrá a la venta en octubre, Murakami realiza una exhaustiva crónica de los atentados con gas que sacudieron en 1995 el metro de Tokio y habla de las terribles consecuencias que produjo este devastador acontecimiento en la memoria colectiva de todo un país. Pero ahí no acaba la cosa, y es que Tusquets también publicará en septiembre Los viajeros de la noche (el debut fantástico de Helene Wecker) y Al límite, la última obra de Thomas Pynchon (finalista del National Book Award), en octubre.


7. El círculo - Dave Eggers

Mucho se está hablando últimamente sobre el verdadero significado de la palabra 'distopía'. Pero teniendo en cuenta que vivimos en un mundo donde las peores predicciones se dejan atropellar por la realidad cotidiana, tiene sentido plantearse la validez de un término que ya no mira hacia el futuro sino que observa su reflejo en un presente plagado de Grandes Hermanos. En su nueva novela, Dave Eggers se adentra en un mundo conspiparanoico y dominado por la tecnología en el que una empresa informática conocida como El Círculo pretende asumir el control de la privacidad mundial. Si una sinopsis tan contundente no ha sido capaz de seducirte hasta la médula, quizá lo hagan Esto es agua, de David Foster Wallace, El comité de la noche, de Belén Gopegui, o Las némesis, volumen que reúne cuatro novelas imprescindibles del norteamericano Philip Roth; obras todas que irá publicando Literatura Random House a lo largo del próximo trimestre.


8. Los reconocimientos - William Gaddis

3 de noviembre es la fecha escogida por Sexto Piso para dar a luz (otra vez) a una de las obras más fulminantes y decisivas de la literatura estadounidense del siglo XX, el debut literario que encumbraría a William Gaddis como uno de los novelistas más destacados de toda su generación. A través de sus mil y pico páginas conoceremos las tribulaciones de Wyatt Gwydon, un pintor que dedica sus esfuerzos a reproducir obras de autores flamencos porque no encuentra la inspiración necesaria para producir cuadros nuevos. Precursor de escritores como Pynchon, Heller, DeLillo y Foster Wallace, Gaddis demuestra en este libro ser poseedor de una abrumadora ambición y un talento difícil de acotar en términos asequibles para el intelecto medio. Así que ya sabéis. Recordadlo. Repetid conmigo: William Gaddis, Los reconocimientos. No le quitéis el ojo. 


9. Cibertormenta - Matthew Matter

Cualquier aficionado a la literatura fantástica y de ciencia-ficción sabe que debe estar muy pendiente al calendario de publicaciones de Ediciones B. Ya sabemos que en 2015 publicarán Ancillary Justice, la novela que este año ha arrasado en todos los premios a los que estaba nominada;  pero no es necesario arrancar la hoja actual para encontrar un par de novedades bastante suculentas. Esta misma semana llega Cibertormenta, un tecno-thriller que se ha ido abriendo hueco en el mundo de la autopublicación a la manera de fenómenos editoriales como por ejemplo Espejismo, de Hugh Howey. Además, en noviembre saldrá a la venta dentro de la colección Nova El marciano, de Andy Weir, otro thriller de supervivencia que narra las dificultades a las que ha de hacer frente un intrépido astronauta destinado a explorar la superficie de Marte.


10. La espada de los cincuenta años - Mark Z. Danielewski

Danielewski llegó para quedarse. Llegó para demostrar que La casa de hojas no es un one-hit-wonder cualquiera. La prueba de ello estará a partir de octubre entre las páginas de este Tourmalet editorial que no por menos voluminosa es una empresa más sencilla de acometer. Grandes dosis de terror psicológico, ilustraciones cosidas a las páginas, una historia épica de celos, traiciones y venganzas... y una caja negra que al parecer contiene la susodicha espada legendaria. ¿Acaso puede pedirse algo más? Pues sí, se puede. Porque el contundente catálogo de Alpha Decay se irá engrosando poco a poco con joyitas como Los vivos y los muertos, de Joy Williams, El fin de la historia, de Lydia Davis o La búsqueda en sueños de Kadath la desconocida, de H.P. Lovecraft. 


11. Terra Nova Vol. 3 - Varios autores

La recién clausurada edición del festival Celsius dejó caer entre los asistentes al evento alguna que otra noticia bomba; por ejemplo, la incorporación venidera al catálogo de Fantascy de autores como Robin Hobb o Joe Abercrombie. Sin embargo, la planificación más inmediata de este sello especializado en literatura fantástica y de ciencia-ficción incluye títulos como El libro de Ivo, de Juan A. Cuadra, y el ansiado tercer volumen de Terra Nova, un proyecto editorial que pretende reunir los mejores relatos (nacionales y extranjeros) de ciencia-ficción contemporánea y que va camino de asentarse como uno de los referentes más importantes de nuestro país en lo que respecta a la narrativa breve. 


12. Vestigios - Hugh Howey

Tal y como mencionaba anteriormente, Espejismo se convirtió hace unos años en uno de los fenómenos editoriales más destacados de los últimos tiempos, una visión pesimista, catastrófica y dividida en tres actos del aciago futuro que nos aguarda a toda la humanidad. A decir verdad, la lectura de Desolación, segunda entrega de tan mediática trilogía, ha disminuido considerablemente mi urgencia de adquirir esta última parte que sale publicada en octubre. No obstante, aún encuentro el proyecto de Hugh Howey una garantía de dinamismo narrativo y sorprendentes giros argumentales que conserva la posibilidad de conectar satisfactoriamente las tres entregas de la serie y atar con firmeza los cabos que todavía andan por ahí sueltos. 


13. UnLunDun - China Miéville

La editorial Oz abre a partir de septiembre una nueva colección denominada Oz Nébula, un sello que pretende reunir lo más destacado del género fantástico, la ciencia-ficción y el terror, pero destinado a un público más adulto. Entre sus primeros títulos se encuentran nada más y nada menos que Abarat, de Clive barker, La espada de Shannara, de Terry Brooks, y UnLunDun, de China Miéville. Eso se llama empezar fuerte y lo demás son tonterías. Sobre la novela de Miéville, que particularmente es la que más sudoraciones me provoca, sabemos que está protagonizada por dos amigas que encuentran la entrada a un Londres de lo más estrambótico, imaginativo y repleto de criaturas fantásticas. Y si el de verdad ya mola bastante... ¿quién no va a querer dejarse caer por una réplica alucinada donde jirafas carnívoras campan a sus anchas y una nube de sueños oscuros pretende devorar el mundo? 


14. Kokoro - Natsume Sōseki

Mi kokoro palpita de alegría cada vez que un libro de Impedimenta se cruza en mi camino. Sōseki no es ningún extraño para los responsables de la editorial, pero no ha sido hasta el centésimo aniversario de su primera aparición en Japón que no han decidido recuperar este clásico de las letras niponas, publicando una nueva y mejorada traducción que haga justicia a su categoría de clásico indiscutible. Otras de las novedades más interesantes que Impedimenta tiene ya en el horno son El devorador de calabazas, de Penelope Mortimer, Los políglotas, de William Gerhardie, Bassett, de Stella Gibbons o La Enciclopedia de la Tierra Temprana, una espectacular, épica y ambiciosa obra gráfica repleta de dioses, monstruos, brujas, misterios e inspiradoras historias de amor.


15. Las luminarias - Eleanor Catton

Las luminarias es de esas novelas que se hacen esperar. Es larga, densa y tortuosa. No en vano la he dejado reservada para el último lugar, pues no será hasta diciembre cuando por fin podamos disfrutar en todo su esplendor de la ganadora del Man Booker Prize 2013 y sus astrológicos entresijos. Más de un planeta tendrá que alinearse de aquí a que finalice el año para que el monumental regreso de Eleanor Catton no acabe haciéndose un hueco en mi casa, aunque sea a codazos. De la mano de Siruela también nos llegarán Bingo Palace, de Louise Erdrich, Idiopatía, de Sam Byers, o Diario de un viejo loco, última novela que escribiera Junichirō Tanizaki antes de su muerte.




Ahora contadnos vosotros: ¿coincidís con algún título de nuestra selección? ¿cuáles son las novedades editoriales que más ganas tenéis de leer?

Reseña "Trabajos de amor ensangrentados"

viernes, 11 de julio de 2014

Título: Trabajos de amor ensangrentados
Autor: Edmund Crispin
Saga: Gervase Fen #5
Año: 2014
Editorial: Impedimenta
Páginas: 336
Precio: 22.50 €

La escuela Castrevenford está inmersa en los preparativos para celebrar el fin de curso, y el excéntrico profesor de Oxford y detective aficionado Gervase Fen (al que ya conocimos en La juguetería errante y El canto del cisne), liberado de sus obligaciones laborales, ha sido convocado a entregar los premios a los discursos más brillantes. Sin embargo, la noche previa al gran día, extraños sucesos acontecen en el colegio, y dos profesores son asesinados. Mientras intenta desentrañar el misterio, Fen se ve obligado a resolver un secuestro con la ayuda de un sabueso con demencia senil, a apaciguar a una plétora de colegialas enloquecidas y, de paso, a averiguar el paradero de un manuscrito perdido de Shakespeare que se demuestra letal en extremo.

Opinión

Desde que en al año 2011 Impedimenta emprendiera la recuperación de esta maravillosa serie detectivesca, cada novela que nos va llegando de Edmund Crispin es un pequeño acontecimiento literario que los fans de Gervase Fen celebramos con exultante alegría. Tras las muy notables novelas anteriores (La juguetería errante y El canto del cisne), el pasado mes de febrero llegaba a las librerías Trabajos de amor ensangrentados como si hubieran decidido atrasar las navidades por culpa de ciertas dificultades técnicas. Con su habitual desparpajo, elegancia narrativa y erudición literaria, Crispin nos introduce de lleno en el competitivo mundo de las cuitas académicas mediante este caso de doble asesinato que irá poco a poco revelando un funesto reguero de fechorías; traiciones, extorsión, amenazas, secuestros y extrañas desapariciones que giran en torno al descubrimiento de un manuscrito inédito relacionado con Shakespeare. ¿Quién dijo que ser profesor era un trabajo aburrido?

Así pues, la prestigiosa escuela Castrevenford (emplazada en las inmediaciones de un encantador pueblecito inglés) se convertirá en el centro de una rocambolesca e intrincada pesquisa justo el día antes de celebrar su fiesta de graduación. Allí se encuentra en calidad de invitado el excéntrico profesor de Literatura Gervase Fen, célebre por estar dotado de un irreverente humor británico y un envidiable olfato detectivesco que lo señalan como el individuo idóneo para resolver los misterios que perturban la tranquilidad del alumnado y del cuerpo docente de Castrevenford. Trabajos de amor ensangrentados cuenta con numerosas virtudes, pero una de las cosas que más me gustan de estas novelas protagonizadas por Fen es que te atrapan desde su mismísimo comienzo gracias a la prontitud con la que se plantea el caso, el rastro constante de pistas que va desvelando la trama y el refinado estilo (infinidad de referencias culturales incluidas) con el que Crispin nos deleita página tras página.

-Vaya, vaya... -dijo el director-. Ha sido muy amable por tu parte venir a ayudarnos. ¡Y en el último momento! No nos habíamos visto desde hace un montón de años, ¿no es así? ¿Qué has estado haciendo todo este tiempo?
-Investigando crímenes, mayormente - replicó Fen con gran complacencia. 

Edmund Crispin nos presenta a toda una galería de personajes perfilados de forma que rozan lo caricaturesco pero que consiguen despertar en el lector una empatía inmediata gracias a su carácter enormemente carismático y a unos diálogos que solo pueden ser producto de cierta genialidad innata e improvisada (muestra de ello es también el título de la novela en inglés, un exquisito juego de palabras del que uno tarda tiempo en recuperarse). El tono cómico, satírico y desenfadado que emplea Crispin a lo largo del libro no es solo una de sus características más destacables, es además un método bastante eficaz para rebajar la tensión narrativa durante los momentos en que la historia así lo requiere, suponiendo las ácidas, espontáneas e inteligentes observaciones de Gervase Fen un contrapunto autoparódico que funciona siempre a las mil maravillas. Por otro lado, las detalladas descripciones sobre la vida diaria en el campus, los vívidos paisajes de la Inglaterra rural que aparecen en la novela y la sugerente atmósfera british que impregna todo rincón de la historia complementan el atractivo de su irresistible pluma.

Estructurada de manera audaz, Trabajos de amor ensangrentados es una novela en la que no falta detalle ni se da puntada sin hilo. A pesar de todas las indicaciones que Crispin esconde entre líneas, el escritor británico siempre se las apaña para proporcionar un último y sorprendente viraje argumental que cambiará por completo nuestra perspectiva del misterio y de las motivaciones que impulsan a cada personaje. Lo que en un principio pudiera parecer una típica historia de amor y celos se transforma paulatinamente en un emocionante periplo en busca de los trabajos perdidos de Shakespeare que sirve como excusa para ejecutar una brillante y pirotécnica metáfora final sobre la importancia de la creación literaria. La verdad es que con Crispin nunca sabe uno a lo que atenerse. Por eso es tan necesario y fundamental darle al menos una oportunidad a las divertidas aventuras de Gervase Fen y compañía, pues pocos escritores tienen la habilidad de aunar con tanto éxito la inconfundible seriedad inglesa y un descacharrante sentido del humor capaz de arrancarte una sonrisa en un sala repleta de cadáveres. El suspense está servido. Pero llegados a este punto, ya solo que un misterio por resolver: ¿faltará mucho para que se publique la siguiente entrega?

Puntuación

Trabajos de amor ensangrentados, Edmund Crispin


 
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