Reseña "Inferno"

jueves, 14 de noviembre de 2013

Título: Inferno
Autor: Dan Brown
Saga: Robert Langdon #4
Año: 2013
Editorial: Planeta
Páginas: 640
Precio: 22.50 €

En el corazón de Italia, el catedrático de Simbología de Harvard Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado en una de las obras maestras de la Literatura más imperecederas y misteriosas de la Historia: el Infierno de Dante.
Con este telón de fondo, Langdon se enfrenta a un adversario escalofriante y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico, pasadizos secretos y ciencia futurista. Apoyándose en el oscuro poema épico de Dante, Langdon, en una carrera contrarreloj, busca respuestas y personas de confianza antes de que el mundo cambie irrevocablemente.

Opinión

Sin entrar a discutir (todavía) si sus libros lo merecen o no, es imposible negar que Dan Brown es uno de los escritores vivos que más dinero ganan con la venta de sus obras. Siempre rodeado de polémica, fervorosas críticas y un inusitado mutismo rayano en la paranoia, el escritor norteamericano que se catapultó a la fama con la serie de novelas inaugurada en Ángeles y demonios y que más tarde se amplió gracias a El código Da Vinci y El símbolo perdido, vuelve a la carga con la cuarta entrega de las aventuras protagonizadas por el archiconocido profesor de iconografía y simbología religiosa Robert Langdon. En esta ocasión, Dan Brown centra su objetivo en las emblemáticas calles de Florencia para desarrollar un thriller conspirativo a medio camino entre lo histórico y lo dantesco (nunca mejor dicho) que no solo resulta un fallido homenaje a la obra maestra de Alighieri sino que se asienta sobre una fórmula narrativa un tanto forzada y que después de tantos años ya muestra evidentes signos de desgaste.

Yo soy la Sombra.
A través de la ciudad doliente, huyo.
A través de la desdicha eterna, me fugo.

Lo cierto es que la novela de Dan Brown tiene un comienzo bastante prometedor: despojado de sus recuerdos más recientes, Robert Langdon despierta en la cama de un hospital situado en la ciudad de Florencia donde le afirman que ha sido víctima de un brutal ataque perpetrado por alguien que andaba tras la búsqueda de un importante objeto, supuestamente en posesión del profesor. Sin tiempo para asimilar la noticia, Langdon se verá envuelto en una nueva agresión de la que escapará gracias a la ayuda de la doctora Sienna Brooks, quien a partir de ese momento se convertirá en la atractiva partenaire de turno, y dará comienzo una trepidante carrera por las calles de una ciudad plagada de historia, simbolismos, pasajes secretos y mensajes ocultos, donde policía, agentes secretos y extrañas organizaciones clandestinas se verán las caras en más de una ocasión para evitar la posible destrucción de la raza humana.
      Reconozco que, en pleno boom cinematográfico provocado por la escandalosa adaptación de El códido Da Vinci, un servidor se vio moralmente obligado a catar aquellos libros de los que todo el mundo estaba hablando; y lo cierto es que en su momento disfruté mucho de unas novelas, a mi entender, enormemente adictivas, intrigantes y cargadas de referencias históricas siempre dignas de consideración. Sin embargo, el inclemente paso del tiempo y el pesado bagaje que uno va acumulando con cada nueva lectura no han sentado nada bien al anquilosado esquema en el que basa Dan Brown sus artimañas como escritor que solo busca despachar sus obras en cantidades industriales. Y eso, lamentablemente, ha dejado a su Inferno particular en una posición un tanto espinosa.

Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en épocas de crisis moral.

Para empezar, no me gusta nada que insulten mi inteligencia recitando los mismos contenidos una y otra vez como si la actividad de retener información vital para el desarrollo de la trama solo estuviera al alcance de las mentes más privilegiadas. Tampoco me gusta una novela saturada de cortes publicitarios donde los personajes se dedican (cual puro coitus interruptus, siempre en los momentos más inoportunos) a disparar una ráfaga de datos bibliotecarios sobre pinturas, escritos, monumentos o personajes históricos que solo ralentizan la acción de manera innecesaria. Personajes estereotipados hasta la médula, giros tramposos tan previsibles como inexplicablemente absurdos, un estilo ramplón y sin gracia... todo ello se une, se mezcla, se conjuga y finalmente se escupe sobre el papel para dar origen a una novela cansina, repetitiva y falta de originalidad, una obra descafeinada donde reina el descontrol, la inverosimilitud, el artificio propio de esta filosofía que solo tiene como objetivo echar las páginas a volar y dejar el cerebro descansando.
     No obstante, a pesar de esta larga retahíla de fallos, Inferno también tiene sus cosas buenas, si te apetece dedicar tiempo a buscarlas. Y es que todo lo que tiene esta novela de simplona, lo tiene de instructiva y pasajera. Dan Brown conoce muy bien a sus lectores (incluso a los detractores o los que, como yo, están a medio camino entre la admiración y el estupor) y domina casi de forma perfecta el sabio arte de mantenerte en vilo al menos durante un capitulo más, cosa que se agradece en una novela de semejantes características. Con todo, no seré yo quien rompa una lanza a favor de Dan Brown y su peculiar visión del infierno de Dante, pero tampoco hay que lapidarlo demasiado ni obviar sus existentes virtudes. No ha supuesto para mí un alarde de satisfacción, pero lo he pasado bien leyéndolo. Al fin y al cabo, si ya has tenido la oportunidad de conocer al personaje que se esconde tras el nombre de Robert Langdon, puedes hacerte una idea perfectamente aproximada de lo que aquí vas a encontrar. No hay nada nuevo. Y ese, a día de hoy, continúa siendo uno de los mayores problemas que Dan Brown debe solucionar.

Inferno, Dan Brown


Reseñas breves [15-18]

martes, 12 de noviembre de 2013

El lenguaje perdido de las grúas, David Leavitt
Anagrama - 369 páginas - 6.90€

Una de las experiencias más maravillosas de las que disfruto desde que participo en el blog es la de compartir impresiones, gustos e intereses con otras personas, cotillear subrepticiamente en estanterías ajenas o descubrir de forma súbita e inesperada un autor hasta ahora desconocido para ti y que de repente se convierte en la panacea a todos tus males momentáneos. Tal ha sido el caso de David Leavitt, escritor estadounidense a quien tuve el placer de conocer gracias al fenomenal Sergio y que sin comerlo ni beberlo me ha regalado una de las historias más emotivas, cautivadoras y dolorosamente curativas que he tenido el placer de leer en muchos meses. La historia, ambientada en el Nueva York de mediados de los 80, orbita alrededor de una familia de clase media americana a punto de sufrir una drástica cadena de revelaciones: Owen, el marido, sufre constantemente los remordimientos de un vicio inconfesable, mientras que su mujer Rose lleva años ocultando el anhelo de una pasión secreta. Sin embargo, será su hijo Philip el que dinamite por completo ese acogedor espejismo de tranquilidad cuando decida airear públicamente su homosexualidad. Intensa, abismal, devastadora, cotidiana... El lenguaje perdido de las grúas es una auténtica demostración de talento narrativo y habilidad para manejar varias historias aparentemente inconexas que no solo habla de amor, deseo, sexo y perversión en toda su complejidad, sino que además analiza desde un punto de vista muy interesante nuestra forma de asimilar el lenguaje, de comunicarnos a través de un retorcido entramado de convenciones sociales y de establecer relaciones interpersonales que por lo general tienden hacia lo autodestructivo. 



POV, Chris Brosnahan
HarperCollins - 87 páginas - 0.99£

Conseguido a través de NetGalley, este breve relato que apenas llega a las 100 páginas fue escrito en (atención) menos de 30 horas. Lo cierto es que en cuanto lo vi se ganó inmediatamente un puesto en mi lista de lecturas inminentes por culpa de su llamativo argumento y mi obsesiva predilección por todo aquello que esté relacionado en la más mínima medida con el ojo humano. Por si fuera poco, Chris Brosnahan nos propone aventurarnos en un futuro donde la tecnología permite convertir nuestro sentido de la vista en un auténtico crisol de información donde convergen noticias, anuncios publicitarios, capacidad para controlar el entorno y una larga serie de prodigios que se exponen de forma breve pero significativa a lo largo de sus páginas. John Macfarlane es el protagonista de esta trepidante historia, un brillante optometrista que se encarga de implantar en sus pacientes los dispositivos necesarios para disfrutar de esta inquietante realidad aumentada. Sin embargo, la carrera de John se verá truncada cuando una serie de asesinatos en los que las víctimas han sido despojados de sus globos oculares salpiquen la meteórica reputación del científico. A partir de ese momento, POV se convierte en un apasionante thriller tecnológico repleto de posibilidades, en el que nada es lo que parece y donde cada capítulo aguarda una impactante sorpresa. Sin embargo, para que estuviésemos hablando de un relato redondo, Chris Brosnahan debería haber prescindido de un final absurdo y atropellado que desentona bastante con el fantástico desarrollo de la idea original. Aun así, si te gusta la ciencia-ficción o te interesa el tema de la percepción visual, deberías sin duda alguna darle una oportunidad.



El profesor Gárgola, Charles Gilman
Bruño - 176 páginas - 14.00€

Aunque en realidad no sea muy conocida, Pesadillas en el colegio Lovecraft es una serie de libros tras la que andaba desde hace bastante tiempo por culpa de ciertos canales ingleses, así que no sabéis la alegría que me dio cuando descubrí que Bruño iba a traerla a nuestro país. El profesor Gárgola constituye la primera entrega de esta serie de libros que tanto me recuerdan a las novelas de R.L. Stine. El protagonista de esta breve novela es Robert, un chico muy curioso e inteligente que es trasladado a un nuevo colegio donde (ya sea por los matones que le roban la comida en el recreo o las extrañas criaturas que se están adueñando del profesorado) aprenderá el verdadero significado del miedo. Realmente no hay mucho que decir acerca de la historia sin caer en un clamoroso spoiler, pues en menos de 200 páginas y a un tamaño de letra gigantesco apenas se puede desarrollar una trama medianamente compleja. No obstante, esto tampoco quiere decir que estemos ante una obra insustancial, ni siquiera superficial. Ligera, adictiva, alocada, muy amena y narrada en clave de misterio, El profesor Gárgola supone una entretenida incursión en los tópicos más frecuentes del género (homenaje a los grandes clásicos de terror incluido), ideal para lectores con una edad más temprana pero igualmente disfrutable si te gustaban series como Pesadillas o El club de la medianoche.



Otel/La sangre del muerto, Paul Pen
RHM Flash - 36 páginas - 1.49€

Para terminar, esta pequeña colección de relatos que nos trae el escritor madrileño Paul Pen, a quien conoceréis seguramente por su novela El brillo de las luciérnagas. En esta ocasión, Paul ejerce una interesante incursión en el género de suspense a través de dos historias muy diferentes entre sí, pero igualmente atractivas, inquietantes, narradas con tremenda soltura y de escalofriante así como sorprendente resolución. En la primera de ellas, una joven llamada Lorena acaba perdida por carreteras secundarias en su viaje a Asturias hasta que divisa en la oscuridad de la noche un viejo letrero en el que se lee la palabra 'OTEL'. Aunque Lorena ha oído noticias sobre la desaparición de un chico en los alrededores y a pesar de que todas las películas de miedo que ha visto a lo largo de su vida le recomiendan alejarse de la zona, Lorena finalmente decide entrar. Por otro lado, en La sangre del muerto seremos testigos del interrogatorio a un grupo de jóvenes que allanaron una funeraria del vecindario para responder a una macabra cuestión: ¿sangran los muertos al cortarlos? Sin embargo, puede que la respuesta que obtengan no sea del todo apetecible... Retorcido, minucioso y a la vez cercano, Paul Pen nos ofrece una nueva demostración de su gran creatividad y el particular estilo que imprime a la narración como su sello único, siendo esta especie de microantología una adquisición más que recomendable para los aficionados al género de misterio que además sirve de perfecto aperitivo si aún no has leído ninguna de sus novelas.


Reseña "Tormenta"

lunes, 11 de noviembre de 2013

Título: Tormenta
Autor: Jay Kristoff
Saga: Las guerras del loto #1
Año: 2013
Editorial: Hidra
Páginas: 496
Precio: 16.50 €

El Imperio Shima, una nación formada por islas, fue antaño una tierra fértil, cuna de tradiciones y mitos centenarios. Ahora sus cielos son rojos y la tierra ha sido emponzoñada por las máquinas que funcionan mediante el vapor del loto rojo.
Los cazadores de la corte imperial de Shima reciben el encargo de capturar a un tigre del trueno, una criatura mitológica mitad águila, mitad tigre.Pero los tigres del trueno se extinguieron hace más de cien años. Y el precio por fallarle al emperador es la muerte.
Yukiko es una joven del clan del zorro y posee un don que, de descubrirse, podría hacer que la ejecutaran. Cuando el tigre del trueno se cruza en su camino y averigua cómo usarlo, esta joven muchacha pondrá en jaque a todo un imperio y cambiará el destino de todos sus habitantes de forma irrevocable.

Opinión

Oír hablar de la palabra steampunk significa para muchos de nosotros transportarse al Londres de la época victoriana y vivir fantásticas aventuras repletas de humor refinado, espectacularidad visual, entornos retrofuturistas y extraños artilugios de la más impredecible utilidad. Pues no. Gracias a escritores como Jay Kristoff, una corriente tan atractiva y repleta de posibilidades como esta se revitaliza casi por completo, expandiéndose a otros continentes, culturas y costumbres, abriendo nuevas fronteras, explorando formas inéditas de contar la misma historia pero añadiéndole infinidad de matices diferentes. Así pues, Tormenta, primer volumen de una trilogía steampunk ambientada en el Japón feudal, supone un auténtico soplo de aire fresco no solo al género al que se adscribe, sino a la narrativa fantástica en general que se viene publicando en los últimos años. Sorprendente, cautivadora, adictiva y muy bien desarrollada, Tormenta se ha convertido para mí en una lectura verdaderamente satisfactoria y emocionante, una demostración magistral de que argumento, estilo y personajes pueden llegar a combinarse en altos niveles de calidad sin perder ni un ápice de originalidad en el camino.

Cerró los ojos y deseó estar sana y salva en su casa, caliente, acurrucada entre mantas, el aire teñido de gris azulado por el humo de la pipa de su padre. La bestia abrió el pico y rugió, un grito huracanado que se tragó la luz y los recuerdos.
   La oscuridad la engulló por completo.

Jay Kristoff nos introduce en un país formado por diferentes islas que vive inmerso en una calma quebradiza y una precaria situación medioambiental. Dividida en cinco castas principales, la sociedad de Shima se halla gobernada por un dirigente corrupto, egocéntrico y perverso llamado Yoritomo, un joven príncipe dominado por sus fantasías y sed de gloria que ha encomendado a sus hombres de confianza una misión imposible: capturar a una criatura extinta. Por otro lado, el incesante incremento de la polución y los residuos tóxicos que se generan durante la extracción de una sustancia denominada Chi están minando la salud del pueblo y exterminando la fertilidad de una tierra que clama soluciones inminentes. En medio de esta insostenible tesitura nos encontramos con Masaru, gran cazador al servicio de Yoritomo que sufre los efectos de una fuerte adicción y es enviado a partir en busca del legendario Arashitora (un cruce entre águila y tigre al que se le atribuyen extraordinarios poderes), siendo la muerte su única recompensa si fracasa. Masaru es padre además de la indomable Yukiko, una joven intrépida, luchadora, de carácter fuerte, incapaz de permitir las injusticias y poseedora de una rara habilidad que podría costarle la vida si fuera descubierta.
     Lo cierto es que desde el mismo principio, Tormenta pone sobre la mesa una gran variedad de arcos argumentales, interrogantes sobre el pasado de los protagonistas y detalles sobre el apasionante mundo que ha creado el escritor que se van revelando de forma paulatina, inteligente y muy bien dosificada. Puede que al principio cueste un poco (sobre todo a quien no esté familiarizado con la cultura japonesa) adaptarse al vocabulario, la jerarquía social y las expresiones tan marcadas que inundan el texto o a la gran cantidad de referencias mitológicas extraídas de la tradición oriental, pero en realidad es solo cuestión de tiempo verse zambullido en una historia que tiene a sus espaldas una magnífica labor de ambientación y que está tan bien estructurada a nivel narrativo.

Otro relámpago refulgió e iluminó a la bestia ante sus ojos asombrados.
     Lo imposible.
     Lo inconcebible.
     Un tigre del trueno.

En ese sentido, una vez comenzada su lectura resulta muy difícil no quedarse pegado a las páginas de Tormenta porque la novela va bien cargada de acción, suspense y giros dramáticos que te harán temer continuamente por el destino de los personajes. Personajes, por cierto, impecables en su gran mayoría, entrañables, retorcidos, profundos y polifacéticos, cargando sobre sus espaldas el peso de la responsabilidad, la ambición desmedida o un pasado plagado de heridas. La verdad es que, sean más o menos de tu agrado, tanto los protagonistas como los secundarios están magníficamente creados, tienen su papel representativo en el correcto funcionamiento de la trama y gozan de una asombrosa viveza a la que desgraciadamente no nos tienen acostumbrados y que traspasa las páginas del libro. 
      Algo también a destacar es el enorme talento que demuestra Jay Kristoff a la hora de escribir. El suyo no es un mero intento de plasmar sobre el papel una historia ya de por sí bastante atractiva, sino más bien un generoso alarde de creatividad narrativa y un gusto exquisito por la selección de cada palabra, esfuerzo que se ve muchas veces reflejado en las hermosas descripciones, la fluidez de los diálogos y el intenso lirismo que abundan en la novela. Aunque la historia deja espacio para la emotividad, los lazos familiares y un triángulo amoroso bastante comedido y relevante a largo plazo, tampoco le faltan brutalidad y mano dura a Kristoff cuando se trata de infligir un duro revés a sus personajes, por lo que nunca sabes qué tipo de acontecimiento inesperado te puede estar esperando a la vuelta de cada capítulo. Y si a todo esto le sumamos la cuidada (y bastante vistosa) edición a cargo de la editorial Hidra, no hace falta decir que la adquisición de Tormenta es de obligado cumplimiento para cualquier aficionado a la fantasía oriental, al steampunk o, por qué no, a la literatura en sí. Después de todo, los géneros están para traspasarlos. Y en eso, Tormenta ha cumplido un papel sencillamente ejemplar.

Tormenta, Jay Kristoff


IMM 38#

domingo, 10 de noviembre de 2013

"In my mailbox" es una sección nacida en Pop culture Junkie y que se extendió gracias a The story siren. Consiste en mostrar cada cierto tiempo los últimos libros adquiridos, ya sea comprados, regalados o enviados por parte de alguna editorial.




¡Buenas! Como viene siendo habitual, hoy domingo venimos a mostraros los libros que hemos ido recolectando durante las últimas semanas, aunque no han sido muchos teniendo en cuenta la gran cantidad de novedades tan apetecibles que se publican este mes. Pero no pasa nada, porque caerán en navidades, fijo *risa histérica*. Y ahora, sin más preámbulos, este es el IMM de hoy:


-El primer viaje de Sócrates, Emil Ostrovski: Una de las novedades que ha sacado la editorial Nube de tinta en octubre es un curioso road trip protagonizado por un adolescente cuya vida cambia cuando decide secuestrar a su hijo recién nacido. Alocada, inusual, pero también un tanto dispersa y mal ejecutada a medida que se va desarrollando la historia. Ya tenéis la reseña en el blog.

-Reconexión, Neal Shusterman: Estoy muy emocionado de tener este libro porque Desconexión me parece una de las mejores novelas juveniles que he leído en mucho tiempo y tengo unas ganas terribles de saber cómo continúa la historia. 


-La marca de Atenea, Rick Riordan: Tercera entrega de la saga Los héroes del Olimpo que nos envía la editorial Montena. Si continúa en la línea de los anteriores, diversión, sorpresas y batallas épicas están más que garantizadas.

-Prodigy, Marie Lu: Segunda parte de Legend. Me ha parecido una buena continuación y lo cierto es que se lee bastante deprisa, pero hay tantos detalles de la novela que no me terminan de convencer que las impresiones finales han sido un tanto inferiores a los esperado. No obstante, tengo muchas ganas de saber cómo termina la trilogía (cuya última parte se titulará Champion)


-Coral Glynn, Peter Cameron: Algún día este dolor te será útil se convirtió en una de las novelas más comentadas del pasado año, así que no he querido desaprovechar la oportunidad de adentrarme en la obra del escritor con esta prometedora novela ambientada en los años 50.

-Lo que queda de mí, Kat Zhang: Esta novela me llamó mucho la atención por el tema que trata, el de dos hermanas encerradas en el mismo cuerpo que intentan sobreponerse la una a la otra. Veremos a ver qué tal desarrolla la autora ese prometedor argumento.


-Pawn, Aimee Carter: La autora de Aprendiz de diosa regresa con una novela distópica de la que no sé muchos detalles, pero que tiene una pinta estupenda. Conseguido a través de NetGalley.

-Otel/La sangre del muerto, Paul Pen: El escritor madrileño, autor de El brillo de las luciérnagas, ha tenido la amabilidad de proporcionarnos un ejemplar de esta colección de relatos de suspense, que de momento sólo está disponible en formato electrónico. Desde luego, promete bastante.


-Ritos iguales, Terry Pratchett: Tercera entrega de la saga Mundodisco y primera perteneciente a la saga de las brujas. Como siempre, el escritor británico demuestra tener una imaginación y un sentido del humor envidiables, aunque también es cierto que no me ha maravillado tanto como La luz fantástica, la anterior novela. Pronto, reseña conjunta de ambos títulos.

-The Luminaries, Eleanor Catton: Cotilleando un poco por la lista de nominados a los Goodreads Choice Awards, he redescubierto esta novela que en su momento captó poderosamente mi atención y que ha sido galardonada hace poco con el Man Booker Prize, uno de los premios más prestigiosos que se conceden en lengua inglesa. 

Y esto es todo por el momento, hasta aquí llega el IMM de esta semana. ¿Qué os han parecido los libros? ¿Cual tenéis más ganas de leer? Déjanos tu opinión en los comentarios y no olvides que nos vemos en la próxima edición de In My Mailbox.

Book tag #11: El tag de los contrarios

jueves, 7 de noviembre de 2013

¡Hola a todos! Hace bastante tiempo que no me animo con un book tag, pero es que no había encontrado ninguno que me motivara demasiado... hasta que me crucé con el canal de Papalbina, quien nos trae un estupendo y divertido tag llamado 'El tag de los contrarios' y que consiste básicamente en ir buscando entre tus estanterías parejas de libros que cumplan ciertos requisitos opuestos. Pero como vale más una imagen que mil palabras, vamos directamente con el tag:




Se trata de encontrar el primer libro que hayas comprado y también el último. Puesto que yo no tengo ni pajolera idea (pero ni remotamente) de cuál es el primer libro que compré con mi propio dinero, he decidido poner la primera novela que conseguí a través de BookDepository.


Un libro barato frente a uno caro. The Killing Moon es uno de esos chollos a los que es imposible quitarle el ojo. Al cambio me salió por menos de 4€, mientras que Juego de tronos (de los siguientes no hablaremos por prescripción médica) me costó la friolera de 28€. Menos mal que merecen muchísimo la pena...


Libro con protagonista masculino frente a otro con protagonista femenina. Dresden versus Sonea. Un impresionante dueto de magos que no puede faltar en la estantería de cualquier aficionado al género fantástico.


Un libro que hayas tardado poco tiempo en leer y uno al que le hayas dedicado días y días y días. En mi caso incluso meses. Empecé con Crimen y castigo un lejano día de agosto (y mira que me estaba encantando), pero Dostoyevski, las neuronas y el calor no se llevan bien, por lo que decidí aplazarlo hasta nuevo aviso. El problema es que ese aviso no llega XDDDD Por el contrario, ahí tenemos Trono de cristal, una recomendadísima novela juvenil cuyas 500 y pico páginas me duraron una sola jornada. Ahí es na...


Libro con portada fea y libro con portada bonita. Los Doce no es precisamente el libro con la portada más horrorosa que tengo, pero me molestó bastante que decidieran prescindir de la portada original, con lo chula que es y lo bien que pega con la del primer libro. Sin embargo, la de Jack Glass (novela candidata a libro del mes, todo hay que decirlo) me parece un puro deleite visual. ¿A vosotros no?


Una novela escrita por un autor de mi nacionalidad (española) junto a otra escrita por un autor extranjero (estadounidense). 


Las casi 200 páginas que tiene hacen de Glaciares uno de los libros más cortos que he leído en todo el año. Por el contrario, con sus más de 1500 páginas, It (Eso) se convierte por méritos propios en un señor tochazo que lo mismo sirve para matar monstruos que para levantar un muro a modo de ladrillo.


Una obra de ficción (American Gods) contra un libro no perteneciente a esa categoría, como por ejemplo biografías, libros de cocina, de fotografía, de historia, ensayos... echadle imaginación.


En esta ocasión hay que buscar un libro romántico y uno que tenga mucha acción. Puesto que no tengo por costumbre acercarme a menos de 5 metros de la sección de literatura romántica, he tenido que echar mano de mi querida Marian Keyes (que para el caso viene a ser un poco lo mismo). En el otro lado de la balanza, una novela frenética, intensa y capaz de disparate la adrenalina. Considero que ambas son de lectura imprescindible.


Por último, un libro que te hizo feliz al leerlo y otro que te embargó de una profunda tristeza. Aunque hablar de tristeza cuando se trata de Las ventajas de ser un marginado es quedarse corto. No sé si lo cogí en un momento delicado o qué, pero la magistral novela de Chbosky me convirtió por unas horas en la persona más desdichada del planeta. En cambio, 1Q84 (que tampoco escatima en dramas y derramamiento de lágrimas) me transmitió además de una profunda melancolía y una terrible desazón, la sensación de estar ante algo grande, de tener entre las manos una historia memorable, épica y que sencillamente me marcaría como lector. Y eso me hizo muy feliz.


Señoras y señores, esto es todo por mi parte. ¿Qué os ha parecido el book tag? ¿Os animáis también a hacerlo? ¡Nos vemos en el próximo!

 
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