Hablar hoy día de Los Juegos del Hambre es hablar de uno de los fenómenos literarios más hypeados de los últimos años, una trilogía que desde su primera aparición en el año 2008 se convirtió en un éxito inmediato de ventas y en una lectura casi obligada para todos aquellos que quisieran hablar de algo en el recreo. Aunque en nuestro país esta trilogía distópica ha tenido una muy buena acogida desde el mismo momento de su llegada a las estanterías, quizá no haya sido hasta este año, con el estreno de la película homónima y su estratosférica recaudación en taquilla, cuando Los Juegos del Hambre ha alcanzado verdadera notoriedad fuera de los círculos literarios habituales. Sin embargo, ¿podríamos calificar a Los Juegos del Hambre como un producto innovador o revolucionario?, ¿está la enorme fama de esta trilogía completamente justificada? No del todo.
Título: Los Juegos del Hambre
Autor: Suzanne Collins
Año de publicación: 2009
Género: Novela, juvenil, distopía
Editorial: Molino
Páginas: 400
PVP: 18,00
ISBN: 9788427202122
Sinopsis
GANAR SIGNIFICA FAMA Y RIQUEZA. PERDER SIGNIFICA UNA MUERTE
SEGURA.
En una oscura versión del futuro próximo, doce chicos y doce chicas se
ven obligados a participar en un reality show llamado Los Juegos del Hambre.
Solo hay una regla: matar o morir. Cuando Katniss Everdeen, una joven de
dieciséis años se presenta voluntaria para ocupar el lugar de su hermana en los
juegos, lo entiende como una condena a muerte. Sin embargo Katniss ya ha visto
la muerte de cerca y la supervivencia forma parte de su naturaleza. ¡Que
empiecen los septuagésimo cuartos juegos del hambre!
Opinión
Los Juegos del Hambre nos traslada unos cuantos años en el futuro, describiendo un panorama francamente desolador. Estados Unidos (porque no podía ser de otra forma) ha desaparecido del mapa y en su lugar se halla un conglomerado de 13 distritos llamado Panem que vive bajo la estricta supervisión del Capitolio, un reducto político y administrativo desde el que se controla hasta el más mínimo detalle de la población. La situación es especialmente cruda en el Distrito 12, un lugar destinado a la minería y que se encuentra azotado por la extrema falta alimentos y otros recursos. Allí vive Katniss Everdeen, la protagonista de esta historia, junto a su hermana Primrose y su madre, que tras el fallecimiento de su marido en las minas se sumió en una profunda depresión, por lo que ahora es Katniss la principal encargada de buscar el sustento para su familia, aunque sea cazando de manera ilegal.
Pero el verdadero comienzo de la novela se produce cuando, como cada año, se celebra en todos los distritos el día de la Cosecha, un acontecimiento televisado en el que el Capitolio da a conocer el nombre de dos nuevos participantes que lucharán por sobrevivir en otra edición de los Juegos del Hambre. Dichos Juegos constituyen una extraña e interesante mezcla entre circo romano y reality show, un evento de carácter anual en el que dos miembros de entre 12 y 18 años sacados de cada uno de los distritos luchan a muerte por conseguir una victoria que les proporcionará una vida de fama y de riqueza. Sin embargo, cuando Katniss escucha el nombre de su hermana salir de la urna que contiene a los posibles tributos, su mundo se desmorona. Pero Katniss no está dispuesta a ver morir a su hermana, a quien tanto trabajo le ha costado mantener, así que en un arrebato de fraternalidad ella misma se ofrece voluntaria para ocupar el lugar de Prim en los Juegos.
Pero el verdadero comienzo de la novela se produce cuando, como cada año, se celebra en todos los distritos el día de la Cosecha, un acontecimiento televisado en el que el Capitolio da a conocer el nombre de dos nuevos participantes que lucharán por sobrevivir en otra edición de los Juegos del Hambre. Dichos Juegos constituyen una extraña e interesante mezcla entre circo romano y reality show, un evento de carácter anual en el que dos miembros de entre 12 y 18 años sacados de cada uno de los distritos luchan a muerte por conseguir una victoria que les proporcionará una vida de fama y de riqueza. Sin embargo, cuando Katniss escucha el nombre de su hermana salir de la urna que contiene a los posibles tributos, su mundo se desmorona. Pero Katniss no está dispuesta a ver morir a su hermana, a quien tanto trabajo le ha costado mantener, así que en un arrebato de fraternalidad ella misma se ofrece voluntaria para ocupar el lugar de Prim en los Juegos.
"Coger a los chicos de nuestros distritos y obligarlos a matarse entre ellos mientras los demás observamos; así nos recuerda el Capitolio que estamos completamente a su merced, y que tendríamos muy pocas posibilidades de sobrevivir a otra rebelión."
Ante un argumento tan ampliamente explotado en otras novelas es inevitable hacer comparaciones con libros como La larga marcha, el famoso y polémico Battle Royale o la más que evidente inspiración de Suzanne Collins para muchos rasgos de su trilogía: 1984. Como en el libro de Orwell, en Los Juegos del Hambre nos encontraremos con una sociedad reprimida por un gobierno totalitarista y militarizado que ejerce su control sobre el pueblo de una manera mucho menos sutil, emitiendo por televisión a todas horas un espectáculo cruel y sangriento que sirve como diversión para los habitantes del Capitolio y como castigo a los residentes de Panem. Una de las cosas que más me han sorprendido de Los Juegos del Hambre es su absoluta falta de escrúpulos, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un libro juvenil. Collins no se corta ni un pelo a la hora de mostrar la faceta más brutal y sanguinaria del show de forma muy gráfica e impactante, algo que sin duda ayuda a imprimir realismo a la novela.
Los personajes en esta primera parte de la serie sorprenden por su diversidad y también por su madurez, algo que es cada vez más difícil encontrar en una novela con estas características. Katniss es una chica fuerte, luchadora y autosuficiente, que no duda en hacer frente a lo que sea para lograr sus objetivos, pero que también es capaz de adaptarse a las exigencias del Capitolio para enmascarar sus verdaderas intenciones. Mientras que Peeta, el tributo masculino del Distrito 12, es un chico que bajo su meditada apariencia desvalida esconde un participante mortífero, capaz de interpretar el papel de enamorado con el único fin de aumentar sus posibilidades de sobrevivir.
Los personajes en esta primera parte de la serie sorprenden por su diversidad y también por su madurez, algo que es cada vez más difícil encontrar en una novela con estas características. Katniss es una chica fuerte, luchadora y autosuficiente, que no duda en hacer frente a lo que sea para lograr sus objetivos, pero que también es capaz de adaptarse a las exigencias del Capitolio para enmascarar sus verdaderas intenciones. Mientras que Peeta, el tributo masculino del Distrito 12, es un chico que bajo su meditada apariencia desvalida esconde un participante mortífero, capaz de interpretar el papel de enamorado con el único fin de aumentar sus posibilidades de sobrevivir.
"Es el primer beso del que ambos estamos plenamente conscientes. Ninguno está debilitado por la enfermedad o el dolor, tampoco desmayado; no nos arden los labios de fiebre ni de frío. Es el primer beso que de verdad hace que se me agite algo en el pecho, algo cálido y curioso. Es el primer beso que me hace desear un segundo."
Ahora bien, tratándose de una novela con un planteamiento tan lleno de posibilidades, escrito con suma agilidad y con los ingredientes necesarios para captar la atención del público fácilmente, me sorprende el poco peso narrativo que al final han resultado tener los Juegos. Aunque la autora dedica prácticamente la mitad de su libro a hablar de lo que sucede en ellos, me he topado con una supuesta cacería a la que le falta acción y dramatismo por los cuatro costados, por no decir que la mayoría de virajes que da la trama están completamente cogidos por los pelos. Salvo algunas escenas puntuales, lo cierto es que Katniss se dedica la mitad de su tiempo como tributo a esconderse entre los árboles, ver pasar el tiempo y observar cómo poco a poco se van matando entre ellos el resto de participantes, algo francamente decepcionante para la enorme publicidad que se le ha dado a este libro.
No voy a negar que se trata de una historia entretenida, muy entretenida de hecho, adictiva y emocionante que sale ganando de manera abultada en casi cualquier comparación que se haga con otras novelas juveniles, pero en absoluto me uno a esa oleada de gente que lo pone como si fuera la hostia en verso. Creo que si lo que Suzanne Collins pretendía era crear una novela memorable, lo que debería haber hecho es abusar menos del deus ex machina, escribir un solo libro más largo y dar carpetazo a la historia de los Juegos en un final épico y radicalmente opuesto al del primer libro. Visto lo visto en las siguientes entregas de la trilogía, menos es más, querida Suzanne.
No voy a negar que se trata de una historia entretenida, muy entretenida de hecho, adictiva y emocionante que sale ganando de manera abultada en casi cualquier comparación que se haga con otras novelas juveniles, pero en absoluto me uno a esa oleada de gente que lo pone como si fuera la hostia en verso. Creo que si lo que Suzanne Collins pretendía era crear una novela memorable, lo que debería haber hecho es abusar menos del deus ex machina, escribir un solo libro más largo y dar carpetazo a la historia de los Juegos en un final épico y radicalmente opuesto al del primer libro. Visto lo visto en las siguientes entregas de la trilogía, menos es más, querida Suzanne.
Puntuación
Los Juegos del Hambre













