Reseña "Los Juegos del Hambre"

sábado, 20 de octubre de 2012

Hablar hoy día de Los Juegos del Hambre es hablar de uno de los fenómenos literarios más hypeados de los últimos años, una trilogía que desde su primera aparición en el año 2008 se convirtió en un éxito inmediato de ventas y en una lectura casi obligada para todos aquellos que quisieran hablar de algo en el recreo. Aunque en nuestro país esta trilogía distópica ha tenido una muy buena acogida desde el mismo momento de su llegada a las estanterías, quizá no haya sido hasta este año, con el estreno de la película homónima y su estratosférica recaudación en taquilla, cuando Los Juegos del Hambre ha alcanzado verdadera notoriedad fuera de los círculos literarios habituales. Sin embargo, ¿podríamos calificar a Los Juegos del Hambre como un producto innovador o revolucionario?, ¿está la enorme fama de esta trilogía completamente justificada? No del todo.

Título: Los Juegos del Hambre
Autor: Suzanne Collins
Año de publicación: 2009
Género: Novela, juvenil, distopía
Editorial: Molino
Páginas: 400
PVP: 18,00
ISBN: 9788427202122

Sinopsis

GANAR SIGNIFICA FAMA Y RIQUEZA. PERDER SIGNIFICA UNA MUERTE SEGURA. 
En una oscura versión del futuro próximo, doce chicos y doce chicas se ven obligados a participar en un reality show llamado Los Juegos del Hambre. Solo hay una regla: matar o morir. Cuando Katniss Everdeen, una joven de dieciséis años se presenta voluntaria para ocupar el lugar de su hermana en los juegos, lo entiende como una condena a muerte. Sin embargo Katniss ya ha visto la muerte de cerca y la supervivencia forma parte de su naturaleza. ¡Que empiecen los septuagésimo cuartos juegos del hambre!


Opinión

Los Juegos del Hambre nos traslada unos cuantos años en el futuro, describiendo un panorama francamente desolador. Estados Unidos (porque no podía ser de otra forma) ha desaparecido del mapa y en su lugar se halla un conglomerado de 13 distritos llamado Panem que vive bajo la estricta supervisión del Capitolio, un reducto político y administrativo desde el que se controla hasta el más mínimo detalle de la población. La situación es especialmente cruda en el Distrito 12, un lugar destinado a la minería y que se encuentra azotado por la extrema falta alimentos y otros recursos. Allí vive Katniss Everdeen, la protagonista de esta historia, junto a su hermana Primrose y su madre, que tras el fallecimiento de su marido en las minas se sumió en una profunda depresión, por lo que ahora es Katniss la principal encargada de buscar el sustento para su familia, aunque sea cazando de manera ilegal.
     Pero el verdadero comienzo de la novela se produce cuando, como cada año, se celebra en todos los distritos el día de la Cosecha, un acontecimiento televisado en el que el Capitolio da a conocer el nombre de dos nuevos participantes que lucharán por sobrevivir en otra edición de los Juegos del Hambre. Dichos Juegos constituyen una extraña e interesante mezcla entre circo romano y reality show, un evento de carácter anual en el que dos miembros de entre 12 y 18 años sacados de cada uno de los distritos luchan a muerte por conseguir una victoria que les proporcionará una vida de fama y de riqueza. Sin embargo, cuando Katniss escucha el nombre de su hermana salir de la urna que contiene a los posibles tributos, su mundo se desmorona. Pero Katniss no está dispuesta a ver morir a su hermana, a quien tanto trabajo le ha costado mantener, así que en un arrebato de fraternalidad ella misma se ofrece voluntaria para ocupar el lugar de Prim en los Juegos.

"Coger a los chicos de nuestros distritos y obligarlos a matarse entre ellos mientras los demás observamos; así nos recuerda el Capitolio que estamos completamente a su merced, y que tendríamos muy pocas posibilidades de sobrevivir a otra rebelión."

Ante un argumento tan ampliamente explotado en otras novelas es inevitable hacer comparaciones con libros como La larga marcha, el famoso y polémico Battle Royale o la más que evidente inspiración de Suzanne Collins para muchos rasgos de su trilogía: 1984. Como en el libro de Orwell, en Los Juegos del Hambre nos encontraremos con una sociedad reprimida por un gobierno totalitarista y militarizado que ejerce su control sobre el pueblo de una manera mucho menos sutil, emitiendo por televisión a todas horas un espectáculo cruel y sangriento que sirve como diversión para los habitantes del Capitolio y como castigo a los residentes de Panem. Una de las cosas que más me han sorprendido de Los Juegos del Hambre es su absoluta falta de escrúpulos, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un libro juvenil. Collins no se corta ni un pelo a la hora de mostrar la faceta más brutal y sanguinaria del show de forma muy gráfica e impactante, algo que sin duda ayuda a imprimir realismo a la novela.
      Los personajes en esta primera parte de la serie sorprenden por su diversidad y también por su madurez, algo que es cada vez más difícil encontrar en una novela con estas características. Katniss es una chica fuerte, luchadora y autosuficiente, que no duda en hacer frente a lo que sea para lograr sus objetivos, pero que también es capaz de adaptarse a las exigencias del Capitolio para enmascarar sus verdaderas intenciones. Mientras que Peeta, el tributo masculino del Distrito 12, es un chico que bajo su meditada apariencia desvalida esconde un participante mortífero, capaz de interpretar el papel de enamorado con el único fin de aumentar sus posibilidades de sobrevivir.

"Es el primer beso del que ambos estamos plenamente conscientes. Ninguno está debilitado por la enfermedad o el dolor, tampoco desmayado; no nos arden los labios de fiebre ni de frío. Es el primer beso que de verdad hace que se me agite algo en el pecho, algo cálido y curioso. Es el primer beso que me hace desear un segundo."

Ahora bien, tratándose de una novela con un planteamiento tan lleno de posibilidades, escrito con suma agilidad y con los ingredientes necesarios para captar la atención del público fácilmente, me sorprende el poco peso narrativo que al final han resultado tener los Juegos. Aunque la autora dedica prácticamente la mitad de su libro a hablar de lo que sucede en ellos, me he topado con una supuesta cacería a la que le falta acción y dramatismo por los cuatro costados, por no decir que la mayoría de virajes que da la trama están completamente cogidos por los pelos. Salvo algunas escenas puntuales, lo cierto es que Katniss se dedica la mitad de su tiempo como tributo a esconderse entre los árboles, ver pasar el tiempo y observar cómo poco a poco se van matando entre ellos el resto de participantes, algo francamente decepcionante para la enorme publicidad que se le ha dado a este libro.
     No voy a negar que se trata de una historia entretenida, muy entretenida de hecho, adictiva y emocionante que sale ganando de manera abultada en casi cualquier comparación que se haga con otras novelas juveniles, pero en absoluto me uno a esa oleada de gente que lo pone como si fuera la hostia en verso. Creo que si lo que Suzanne Collins pretendía era crear una novela memorable, lo que debería haber hecho es abusar menos del deus ex machina, escribir un solo libro más largo y dar carpetazo a la historia de los Juegos en un final épico y radicalmente opuesto al del primer libro. Visto lo visto en las siguientes entregas de la trilogía, menos es más, querida Suzanne.

Puntuación

Los Juegos del Hambre


Reseña "Tengo ganas de ti"

jueves, 18 de octubre de 2012

Oh, Federico Moccia... ese hombre que sin mucho esfuerzo es capaz de revolucionar los estrógenos de medio mundo. Ese hombre que preferiría morir de siete formas distintas antes que ver una de sus novelas relegadas a la indiferencia más absoluta. Pues bien, aprovechando que me "obligaron" a ver la película basada en su exitoso debut literario y que ya había leído algunas de sus otras novelas, quedando bastante satisfecho además, decidí sumergirme entre las páginas de A tres metros sobre el cielo. El resultado, una lectura simplona, pero esencialmente entretenida, lo suficiente como para querer leer también su continuación, Tengo ganas de ti. ERROR. Y ahora, sin más preámbulos, me dispongo a expresar sin ninguna clase de censura ni tapujos la profunda y más que justificada frustración que siento tras la lectura de este libro. Absteneos estómagos sensibles.

Título: Tengo ganas de ti
Autor: Federico Moccia
Año de publicación: 2010 (2009)
Género: Novela, romántica, juvenil
Editorial: Booket
Páginas: 496
PVP: 9.95
ISBN: 9788408093978

Sinopsis

Tras pasar dos años en Nueva York, Step regresa a Roma. El recuerdo de Babi lo ha acompañado todo este tiempo, pero pronto se da cuenta de que las cosas han cambiado y de que deberá reconstruir su vida en Italia: hacer nuevos amigos, conseguir un empleo, empezar una nueva etapa... Cuando conoce a Gin, una chica alegre y preciosa, cree que podrá volver a enamorarse. Pero no es fácil olvidar a Babi, y cuando, por casualidad, tropieza con ella, siente que su mundo se tambalea. ¿Es posible revivir la magia del primer amor?

Opinión

Después del bochornoso final de A tres metros sobre el cielo, pocas cosas buenas me podía esperar de su continuación. Pero me habían dicho de esta segunda parte que la historia mejora, que se introducen personajes nuevos y menos irritantes, que se lee muy rápido y otra larga lista de argumentos parecidos que visto lo visto, poco o nada tienen que ver con el concepto que yo tengo de una buena novela. Es posible que el motivo principal por el cual siento una desesperación tan extrema al hablar de este libro sea el querer continuar con una trama que a pesar de ser resultona, amena y que mejoraba bastante respecto a mis nulas expectativas, no me llenó en absoluto. Sin embargo, ahí andaba el libro rondando por casa ajena y ante la falta de mejores cosas que hacer, decidí agenciármelo de forma descarada.
     La historia de Tengo ganas de ti nos traslada dos años después de que Babi y Step terminaran de mala manera su inexistente relación amorosa, con una Babi desaparecida en combate y un Step que huye a Nueva York con la intención de olvidar su pasado y relamerse sus heridas emocionales en compañía de chicas fáciles, inmerso en una serie de escarceos esporádicos que difícilmente podrían conducirle a algún sitio beneficioso. La vuelta a Roma supone el reencuentro con su hermano Paolo, que por fin parece haber encontrado el amor, su padre, del que tampoco se sabe demasiado, y su madre, con la que aún no puede mantener contacto sin reprocharle sus errores de antaño, pero además, significará una oportunidad perfecta para rehacer su vida, sus viejas amistades y su intachable reputación de macho alfa.

"Antes o después las cosas que has dejado atrás te alcanzan. Y las cosas más estúpidas, cuando estás enamorado, las recuerdas como las más bonitas."

Aunque la novela parece desarrollarse única y exclusivamente desde el inenarrable punto de vista de Step, Federico Moccia va intercalando una serie de capítulos infumables con aquello que más le gusta hacer en sus novelas: rellenar páginas con multitud de historias secundarias que no conducen a ningún sitio, no despiertan el más mínimo interés y que encima no aportan prácticamente nada a una trama principal ya de por sí bastante soporífera. Junta todo ello y obtendrás una maravillosa oda al aburrimiento. Y justo cuando mi obstinación lectora estuvo a punto de verse superada por tanta banalidad reunida en un solo libro, aparece la única cosa que puede destacarse de la novela: Gin, un personaje descarado, ingenioso, despierto y que añade un toque de color a una historia cuya salvación no parece posible. Así pues, a partir de ese momento la cosa mejora de manera notable y Federico Moccia recupera lo que todos creíamos que era la esencia de sus novelas: el amor.
       Un amor que, poco a poco, va degenerando en una incomprensible obscenidad que resulta chocante si la comparamos con la candidez y la delicadeza de la que hacía gala el escritor italiano en otros de sus libros cuando quería tocar el tema sexual. Si en A tres metros sobre el cielo teníamos a una protagonista a la que le costaba un sufrimiento quitarse las bragas, en Tengo ganas de ti predominan de forma desmesurada el coito en todas sus combinaciones posibles, embarazos no deseados, maltratos, infidelidades, rave parties aderezadas con una alta dosis de orgía y drogas, hombres que hablan con su pene, violadores y personas incapaces de controlar su inagotable apetito sexual, cosa que me escandaliza por el único motivo de estar completamente injustificadas.

"Aunque hay que reconocer que la verdad sobre el amor se demuestra con el tiempo. Al principio todo parece agradable. Después, cuando la historia arranca, lo que parecía agradable puede volverse bonito, incluso eternamente bonito... Pero la mayoría de las veces degenera y acaba siendo un espanto."

Si todo este cocktail de testosterona te sabe a poco, siempre puedes analizar el argumento de la novela y darte cuenta de que es completamente insípido, insustancial e innecesario a más no poder. La visión que ofrece este libro sobre el amor y las relaciones de pareja me parecido tremendamente destructiva, machista y retrógrada, por no hablar de ese final surrealista que se ha sacado el autor de la manga. En definitiva, para lo que cuenta Moccia en la novela, se podría haber ahorrado el esfuerzo de este segundo libro (aunque no haya sido mucho), que lejos de perfeccionar los fallos que le vi a la primera novela, como por ejemplo el ritmo irregular, la narración entrecortada por innumerables arcos secundarios que estorban, la microscópica profundidad de sus personajes y otras cosas por el estilo que cualquier persona decente consideraría importantes, los empeora y camufla bajo una capa de alto contenido "erótico" que no proporciona nada más que una sensación constante de horror primigenio. Lo único bueno de Tengo ganas de ti es que después de 500 páginas más largas que un día sin pan, se acaba, y si he conseguido terminar el libro ha sido únicamente porque los milagros existen o porque me intrigaba saber dónde había puesto Federico Moccia el límite de absurdez en esta novela (muy lejos, creedme). Y ahora que por fin he descargado mi más sincera opinión sobre Tengo ganas de ti, solo me queda una cosa más que añadir: existen métodos de tortura mucho más placenteros que esta ridícula obra.

Puntuación

Tengo ganas de ti


[Movies] Lo imposible

miércoles, 17 de octubre de 2012

Título: Lo imposible
Año: 2012
Duración: 107 minutos
País: España
Género: Acción, drama
Director: Juan Antonio Bayona
Reparto: Naomi Watts, Ewan McGregor, Tom Holland


La primera vez que vi el tráiler de Lo imposible quedé francamente sorprendido de que alguien tuviera el atrevimiento de convertir uno de los peores desastres naturales de la última década en un producto de ocio para toda la familia. Después de un despliegue mediático bastante importante y unas expectativas que iban creciendo de forma exponencial a medida que se acercaba la fecha de estreno, este fin de semana aterrizaba en las pantallas de nuestro país la susodicha película de Juan Antonio Bayona, convirtiéndose en apenas unos días en el largometraje de producción nacional más taquillero de la historia de España, y a falta de proyectarse más allá de nuestras fronteras, en el séptimo mejor estreno a nivel mundial. Una vez demostrado su más que evidente éxito, cabe preguntarse lo más importante: ¿existen motivos suficiente para ver Lo imposible más allá de la discutible morbosidad que suscita?


Lo imposible narra de forma trepidante y sobrecogedora el testimonio de una familia española que milagrosamente consiguió sobrevivir al tsunami que invadió el sudeste asiático en el año 2004. Que esté basada en una historia real es un hecho que el director se ha empeñado en recalcar tanto en los créditos iniciales de la película como en toda la parafernalia propagandística previa al estreno en cines. María, Henry, Lucas, Thomas y Simon son los cinco miembros de esta familia afincada en Japón que decide pasar sus vacaciones navideñas en las exóticas playas de Tailandia, lejos de imaginar que tan solo un día después de su llegada serían víctimas de un devastador maremoto que cambiará sus vidas para siempre. Conociendo el destino de los protagonistas, cada frase, cada gesto y cada escena adquieren un significado especial para el espectador, que afortunadamente no tarda mucho en ver cómo la gigantesca ola procedente del océano Índico barre la pantalla de un plumazo en un espectacular y electrizante alarde de medios técnicos que recrea con una vivacidad y un dramatismo aplastantes el caos producido por el ensordecedor estruendo del agua.


A pesar de que el tsunami supone el clímax de la película, éste no es más que el origen de una tragedia de dimensiones desproporcionadas concebido en todo momento para remover los sentimientos más profundos del que está sentado en la butaca. Tras el monumental shock audiovisual, en Lo imposible solo queda espacio para la incertidumbre, la tensión, el llanto y la contemplación de la catástrofe en toda su magnitud, perfectamente capturada en la película gracias entre otras cosas a la magistral interpretación de una Naomi Watts cuyos gritos te desgarran el alma y cuyo dolor, tanto físico como emocional, traspasa la pantalla con una fuerza descomunal. Sin embargo, no nos engañemos, el principal atractivo de Lo imposible no es su casi inexistente argumento, ni su irregular ritmo ni sus, en ocasiones, inverosímiles casualidades. La película está repleta de desagradables miserias humanas, momentos harto lacrimógenos y escenas innecesariamente cruentas bajo mi punto de vista, por muy realistas que pretendan ser, y que no consiguen sino generar rechazo por parte de un espectador se sabe deliberadamente manipulado. 


Lo que no se puede negar bajo ningún concepto es que se trata de una película bellamente producida, rodada en localizaciones impresionantes, orquestada por una banda sonora vibrante y con unos efectos especiales dignos de los más altos premios, aunque a la postre, el espíritu que quiere transmitir el filme de Bayona se ve un poco enturbiado por su alto y a menudo prescindible contenido visceral. Con todo, Lo imposible me ha parecido una buena película recomendada para personas emocionalmente estables y que se puede disfrutar (en la medida de lo posible) en compañía de una gran caja de kleenex, porque, te guste o no, el vacío que se te queda en el cuerpo cuando se apagan las luces no te lo quita nadie. Un auténtico torbellino de sentimientos que durante 107 minutos no para de vapulearte, una crónica desgarradora que sin demasiadas pretensiones éticas nos enseña una importante lección: a veces, la suerte, el espíritu de lucha y la épica humana pueden ser mayores que cualquier desastre.

Puntuación

Lo imposible

8/10

Premios Planeta 2012

martes, 16 de octubre de 2012

Si hace unos cuantos días pudimos por fin conocer el nombre del Nobel de Literatura 2012, anoche se celebró en Barcelona la gala de entrega de los Premios Planeta, una cena literaria en la que se dieron cita importantes personalidades del mundo periodístico, político y cultural de nuestro país. En esta sexagésimo primera edición del Premio Planeta (el más importante en lengua castellana y uno de los que más repercusión alcanza a nivel mundial) se han presentado 432 novelas, entre las cuales ha resultado galardonada con una dote económica de 601.000 euros La marca del meridiano de Lorenzo Silva, una nueva entrega de su serie policíaca protagonizada por la pareja de investigadores Rubén Bevilacqua y su inseparable compañera, la sargento Chamorro. La novela finalista de este año ha sido La vida imaginaria, el debut en el terreno de la ficción de la periodista y presentadora Mara Torres.


En la novela negra, el brigada Bevilacqua y la sargento Chamorro, investigan un extraño crimen que les llevará tras la pista de un caso con derivaciones éticas y emocionales. Silva, en la entrega del premio, ha destacado que el meridiano de Greenwich es la línea imaginaria que separa Madrid de Barcelona, el presente del pasado del investigador. Además habla de hombres que "cruzaron la raya" que separa la conducta digna, de la indigna y de la que es inteligente, de la que no lo es, lo que implica graves consecuencias. Con el nuevo galardón, Lorenzo Silva añade a su historial el premio mayor del grupo Planeta después de haber ganado ya el Nadal en 2000 con El alquimista impaciente y, cuatro años después, el Primavera con Carta blanca.

Enhorabuena a los premiados.

Reseña "La casa mágica de la señora Asworth"

lunes, 15 de octubre de 2012

► Título: La casa mágica de la señora Asworth
► Autora: Eva Pérez Rodríguez
► Editorial: Espasa
► Páginas: 216 páginas
► Precio: 14,90€
Aquel aburrido verano en que Katia entró a trabajar en la librería El Dragón Rojo no podía imaginar que su vida iba a cambiar para siempre. Cuando la campanilla de la librería sonó para anunciar la entrada de aquella mujer de mediana edad, algo intangible -la magia- se coló por la puerta. De la mano de la señora Asworth, Katia descubrirá que los libros que tan secretamente guarda en el sótano Victoria, la dueña de la librería, son en realidad canales de poder que enlazan nuestro mundo con Araldor, un universo paralelo regido por la magia, sumido ahora en un terrible caos. Katia tendrá que ayudar a la señora Asworth a restaurar el equilibrio en Araldor, evitando al mismo tiempo que el mundo de los humanos se vea afectado.

Lo cierto es que La casa mágica de la Señora Asworth comienza de un modo bien simple, empleando además una fórmula más que vista; una joven que busca desesperadamente un cambio de aires. Tal y como dictan las primeras líneas de la sinopsis, aquel prometía ser tan solo otro verano aburrido para Katia, que a raíz de una serie de problemas decide que lo mejor para ella en aquel momento es mudarse con su hermana mayor. Sin embargo debido a que se queda sin los suficientes ingresos, nuestra joven protagonista se verá obligada a trabajar durante sus vacaciones de verano en una librería más que peculiar y de extraño nombre, El dragón rojo. Así pues gracias a la amistad de su hermana Berta con uno de los empleados de la tienda, Tomás, y junto a las agallas demostradas por parte de Katia a la hora de enfrentarse a su extraña pero también enigmática e imponente dueña, se ganará el derecho de formar parte de ese extraño sitio, visitado por clientes a la par de misterios.
   Pero la verdadera historia de Katia comenzará cuando por pura casualidad conocerá a una peculiar señora que regularmente visita su librería con unos encargos más que insólitos. Por petición de Tomás nuestra protagonista tendrá que llevarle el paquete a la mismísima casa de la señora Asworth. Pero Katia muy pronto descubrirá que nada es lo que parece, y que detrás de un simple espejo puede esconderse perfectamente un mundo lleno de posibilidades, cargado de magia hasta el último de sus rincones, y que tan solo pocos privilegiados tendrán el derecho de visitar.

Casas mágicas, perros que hablan, magas malas, y un reino condenado, son tan solo algunas de las cosas que encontraremos a lo largo de esta corta y amena lectura sin grandes pretensiones. La primera obra de una chica que nunca dejó de soñar que un mundo mejor, lleno de magia y buenos sentimientos es posible. Disfrazado por las hábiles pero quizás un poco inexpertas manos de su autora, nos encontramos ante una historia sencilla sobre un mundo condenado a desaparecer, y que bien podría traer la desgracia sobre el nuestro, pero cargado con un mensaje positivo; mientras sigas soñando, todo es posible. En ese aspecto se nota que la autora en su momento seguramente fue una fiel y habitual lectora de dicha clase de libros, aunque espero que para la próxima obra opte por una historia con un poco más de profundidad, y quizás incluso nos sorprenda gratamente. Un libro que bien resulta un poco demasiado infantil para mi gusto, por lo que me veo incapaz de calificarlo en profundidad, resultó ser al final una historia agradable de leer, que aunque peca de simplona en muchísimos aspectos, en general recuerda a la simpleza de esos libros que leíamos cuando eramos más pequeños y que nos introdujeron de lleno al maravilloso mundo de la literatura. Y recordar esos viejos tiempos nunca le viene mal a nadie la verdad.
    En resumen pues poco puedo añadir ya, La casa mágica de la Señora Asworth os resultará una lectura amena para aquellos que desean desconectar un rato perdidos en otro reino lleno de magia. Pero os aviso desde ya que es una lectura más infantil que juvenil, por lo tanto no hay gran profundidad en muchos aspectos, aunque el conjunto al final resulta estar bien conseguido. Así que visto desde el punto de vista infantil, creo que cumple con todas las expectativas del lector y gustará a los más pequeños de la casa. Sin embargo,  si buscáis algo con un poco más de profundidad, no es la mejor opción.

La casa mágica de la Señora Asworth


 
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