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Olivia Laing - The Lonely City

sábado, 3 de febrero de 2018



Título en castellano: La ciudad solitaria (Capitán Swing, 2017). Traducción de Catalina Martínez Muñoz.
Año: 2016
Editorial: Canongate
Páginas: 336


Soledad. Cuántas veces nos han hablado las canciones de ella. Cuánto la necesitamos a veces y qué poco nos gusta cuando la padecemos. ¿Es la soledad una emoción de raíces profundas o sencillamente una ausencia de compañía? Olivia Laing, escritora y columnista británica, ha tenido la oportunidad de pasar mucho tiempo sola en una de las ciudades más pobladas del mundo. Nueva York: lugar de ensueño, pero también de insomnio y pesadillas. Multitudinaria e inhóspita, cuna de artistas transgresores e incomprendidos que experimentaron, como ella, el terrible peso de la reclusión y el rechazo, Nueva York se convierte en The Lonely City en el escenario donde la soledad adquiere su dimensión más corporal.

En clave de ensayo con tintes autobiográficos, The Lonely City se aproxima al corazón mismo de la soledad desde una perspectiva que trata de abordar la compleja naturaleza de este sentimiento universal. Olivia Laing medita de manera brillante sobre las causas que la generan y establece conclusiones tan sorprendentes como fascinantes en su análisis de los grandes fenómenos culturales, políticos y sociales que se han dado cita en las calles de Nueva York a lo largo del pasado siglo XX. Edward Hopper, Andy Warhol, David Wojnarowicz, Henry Darger o Klaus Nomi... Su inimitable producción en disciplinas como la música, la pintura, la fotografía o el medio audiovisual arrojan luz sobre el origen de ese denominador común que les une: el distanciamiento, la extrañeza, la incapacidad de hacerse entender, de transmitir ideas del modo en que uno desea.

Y es que a veces la soledad no tiene nada que ver con estar solo. Sí, la soledad es una afección que habita en la paradoja. La era de la comunicación no ha evitado que nos sintamos más incomunicados que nunca y todos esos accesorios tecnológicos que simulan la interacción humana no son sino el velo con el que cubrimos nuestro insatisfecho anhelo de contacto. Olivia Laing trata en su libro múltiples facetas de la soledad: desde la respuesta sana a una infancia traumática hasta el instrumento político empleado para aislar y estigmatizar a un sector de la población que no se adapta a los cánones establecidos. Su crítica es minuciosa y mordaz, rabiosa e inteligente, pero también constructiva y afectuosa. The Lonely City es una lectura enriquecedora y estimulante que te conduce por recónditos callejones imposibles de transitar en cualquier otro libro. Tanto si la soledad te resulta un país extranjero como si estás acostumbrado a deambular por sus amplias avenidas, en The Lonely City hallarás una obra vibrante que nos recuerda la importancia de conectar, de empatizar, de romper, en definitiva, las barreras cosmopolitas que nos mantienen encerrados en nuestras cajas de cristal. 


«You can be lonely anywhere, but there is a particular flavour to the loneliness that comes from living in a city, surrounded by millions of people».


PUNTUACIÓN: ★

Sally Rooney - Conversations with Friends

lunes, 15 de enero de 2018



Título original: -
Traducción: -
Año: 2017
Editorial: Faber & Faber
Páginas: 336


Conversations with Friends, el deslumbrante debut literario de Sally Rooney, constituye unas fascinante exploración de los engranajes que rigen las relaciones humanas, una lectura cuya originalidad, frescura y arrebatador desparpajo pudieran verse empañados por el carácter aparentemente frívolo de la historia. No obstante, tras la prosa aséptica y despersonalizada de Rooney se esconde una capacidad sobrenatural para sacudir el terreno emocional de los personajes. Esta particularidad alcanza su máxima expresión en el caso de Frances, su protagonista, una universitaria irlandesa de 21 años que participa en recitales de poesía junto a su exnovia, Bobbi, de la que no consigue apartarse aun cuando su idealismo radical y su espíritu contestatario a menudo le resultan tan incómodos como intimidatorios. Frances y Bobbi pronto entran en contacto con Melissa, una prestigiosa fotógrafa y ensayista casada con un actor famoso e irresistiblemente atractivo llamado Nick. Entre los cuatro se establece enseguida una extraña dinámica que pone en evidencia las fisuras existentes en el matrimonio formado por Melissa y Nick, quien, como resultado, acaba manteniendo un tumultuoso affaire con Frances.

El nacimiento de esta aventura extramarital acapara el conflicto de la novela, desencadenando una revisión de la imagen que tienen de sí mismos los personajes de la novela, así como una reinterpretación necesaria de sus respectivos vínculos afectivos con familiares, parejas y amigos. Rooney acompaña a sus dos jóvenes protagonistas hasta el umbral de la madurez, solo para soltarlas de una patada en el desafiante y corrosivo mundo de las relaciones adultas. Bobbi se defiende de forma envidiable haciendo uso de su superioridad dialéctica y de una desbordante autoestima. Frances, sin embargo, permanece agazapada tras sus miedos e inseguridades, atrapada en una asfixiante monólogo interior en el que analiza cada frase, gesto y situación hasta el mas absoluto agotamiento. Su incapacidad para dar forma a sus propios deseos solo provoca aturdimiento e insatisfacción a su alrededor. 

Sin duda, asistir al lento y agonizante desmoronamiento de Frances no es una tarea particularmente agradable, pero sí una que merece la pena realizar. Sally Rooney disecciona de manera magistral las motivaciones de sus personajes y pone al descubierto sus continuas contradicciones, irritantes, sí, pero revestidas de una fascinante profundidad psicológica y emocional que nos ayuda a enmarcar comportamientos un tanto erráticos a primera vista. Nunca me había sentido tan identificado con las desdichas y los reveses sentimentales de un grupo de blancos privilegiados que defienden posiciones políticas imposibles mientras beben vino y organizan excursiones a villas francesas, pero la narrativa de Sally Rooney posee una cadencia hipnótica que no hace sino aumentar a medida que avanzan las páginas. Su prosa es inteligente, estimulante, ágil, descarada y extremadamente divertida, una forma de narrar desprovista de recursos intrincados pero afilada como la hoja de una cuchilla.  

Aparte de un debut sobresaliente, Conversations with Friends se erige como una rompedora observación sobre los roles interpersonales a la que Sally Rooney le aplica un filtro cargado de ironía y mordacidad. Todo ello, además, presentado bajo la forma de un romance imposible y prohibido que ya hemos visto multitud de veces con diferente disfraz, pero que en manos de Rooney parece por completo una fórmula revitalizada. Frances es uno de esos personajes irredimibles que vende impasibilidad pero evidencia muestras de todo lo contrario. Un personaje autodestructivo, pesimista, dubitativo, que propicia su propio fracaso, al que da gusto odiar pero te ves obligado a compadecer. Todas esas sensaciones extremas ponen de manifiesto su maravillosa complejidad y sirven como prueba irrefutable del prometedor talento que posee su creadora. No sé qué nos deparará Sally Rooney en el futuro, pero con una carta de presentación tan satisfactoria como Conversations with Friends, sí tengo claro que quiero estar ahí para averiguarlo.


"Gradually the waiting began to feel less like waiting and more like this was simply what life was: the distracting tasks undertaken while the thing you are waiting for continues not to happen".

PUNTUACIÓN: ★

Ali Smith - Autumn

viernes, 11 de agosto de 2017



Título: Autumn
Autora: Ali Smith
Año: 2016
Editorial: Hamish Hamilton
Páginas: 272
Valoración: ★★


Durante el verano de 2016, Reino Unido realizó un referéndum sobe su permanencia en la Unión Europea envuelto en polémica y agitación política. Tras la victoria del voto en contra, millones de ciudadanos británicos quedaron sumidos en un estado de estupor e incertidumbre del que aún no se han recuperado completamente. «All across the country, there was misery and rejoicing. [...] All across the country, people felt it was the wrong thing. All across the country, people felt it was the right thing». Así describe Ali Smith la atmósfera reinante en los días posteriores al brexit. Un país dividido por conflictos internos, resquebrajado por los prejuicios, donde la hostilidad hacia la población inmigrante no hace más que aumentar y la gente intercambia palabras sin llegar a establecer nunca un diálogo.

Así las cosas, la última novela de Ali Smith se presenta como una necesaria y muy relevante observación sobre el clima actual de la sociedad británica. No obstante, lo que verdaderamente reside en el núcleo de la narración es una conmovedora historia de amistad que trasciende todo tipo de precedentes. Elisabeth Demand es una joven historiadora de arte que «vive su sueño», como su madre asegura, si el sueño significa carecer de seguridad laboral, no tener dinero para hacer prácticamente nada y vivir en el mismo piso alquilado que tenía cuando era estudiante, hace ya más de una década. Algunas tardes se dedica a cuidar de Daniel, un anciano de ciento un años con quien entabló amistad de pequeña y que actualmente se encuentra en una residencia, sumido en un coma. A pesar de ello, Elisabeth no deja de leerle pasajes extraídos de Un mundo feliz o La tempestad, rememorando algunos de los episodios de su relación con Daniel que más le marcaron durante su niñez. Daniel, por su parte, se haya inmerso en una realidad onírica poblada por versos de Keats, versiones rejuvenecidas de sí mismo, naturalezas que cobran vida propia y visiones espeluznantes de cadáveres que se amontonan en una playa ante la indiferente mirada de los bañistas.

Quisiéramos creer que se trata de una mera ficción, pero las escenas narradas por Ali Smith nos resultan demasiado familiares como para ignorar su origen en nuestra realidad cotidiana. No en vano, Autumn ciertamente presume de ser una obra contemporánea. Sin embargo, a medida que la historia se desarrolla adquirimos una notoria sensación de circularidad. El tiempo, para Smith, no tiene tanto de lineal como de cíclico. Esta circunstancia se pone de manifiesto en el propio título de la novela, Autumn —concebida como parte de un cuarteto que pretende representar las cuatro estaciones—, pero sobre todo a través de las brillantes, agudas y siempre estimulantes reflexiones que surgen del diálogo entre Elisabeth y Daniel, un hombre que bajo su apariencia desvalida esconde perlas de sabiduría y vivencias tan fascinantes como inesperadas. De su apasionada afición por el arte y la cultura pop aprenderemos la historia de figuras como Christine Keeler (cuyos amoríos con altos cargos políticos desató un verdadero escándalo en la década de los 60) o Pauline Boty, cuyos icónicos collages (única representación femenina del British Pop Art) parecen estar atrapados en una constante espiral de declive y redescubrimiento. Por otro lado, de los pensamientos dedicados a su hermana, desaparecida tiempo atrás, descubriremos un desolador relato de nostalgia y angustia por la pérdida.

La exuberante y melodiosa creatividad literaria de Ali Smith contrasta sin duda alguna con los sentimientos de alienación que en ocasiones sufren los personajes. Su prosa, impregnada de un desbordante lirismo, juega con los ritmos, estructuras y musicalidad de cada frase hasta exprimir sus posibilidades comunicativas. Esta característica, sumada a la ausencia de un argumento tradicional, hace que la lectura de Autumn deba abordarse desde un enfoque al que cuesta habituarse. No obstante, entre los trazos de demencia estilísitca que pueblan las páginas de la novela se perciben destellos de una genialidad arrolladora, dotada de un inclasificable humor con cierta tendencia al absurdo y un entendimiento casi sobrehumano de los complejos mecanismos que nos entrelazan como especie.

En efecto, puede que nos cueste encontrar sentido en muchas de las cosas que suceden a nuestro alrededor. Puede que los vertiginosos vientos de cambio nos dejen aturdidos. No obstante, Ali Smith apuesta por la literatura y el arte como refugios a los que acudir cuando otro tipo de conversación fracasa estrepitosamente. Su hilarante crítica al sistema burocrático, que redefine con sus laberínticas y exigentes formalidades el concepto de ciudadano legítimo, es sucinta y a la vez lacerante. A pesar de todo, el tono de la novela dista mucho de ser pesimista. Aun cuando el futuro parece sombrío, Smith deja la puerta abierta a la esperanza. Nada es permanente ni definitivo. Las hojas muertas volverán a crecer en primavera. La tierra cumplirá con su habitual ciclo de regeneración. Mientras tanto, sentémonos a contemplar el invierno.

Roxane Gay - Bad Feminist

jueves, 1 de diciembre de 2016

«I would rather be a bad feminist than no feminist at all».




Título en castellano: Mala feminista
Traducción: Ana Momplet
Año: 2014
Editorial: Harper Perennial
Páginas: 320
Valoración: ★★★






Cuando iba al colegio, recuerdo que en clase nos inculcaban frecuentemente mediante charlas y talleres valores como el respeto, la tolerancia y la igualdad entre hombres y mujeres. No recuerdo, sin embargo, que la palabra «feminismo» apareciese por ningún lado. El feminismo se camuflaba por aquel entonces con el sentido común. Hoy día, en una época donde la asignación de etiquetas responde más bien a una necesidad patológica derivada de la interacción constante con las redes sociales, el feminismo parece haber caído en la desgracia de, no solo ver incrementado el número de frentes a los que debe responder, sino de verse arrastrado a un debate mareante e impeditivo sobre lo que la propia palabra indica.

En este contexto, la escritora, articulista y profesora estadounidense Roxane Gay acuña el término «mala feminista» para designar a los que, como ella, abrazan una concepción libre, plural y pacificadora de una palabra que parece haber degenerado en insulto. Roxane Gay denuncia los desproporcionados estándares, expectativas y estereotipos a los que se enfrentan los iconos feministas más populares y defiende su derecho a luchar por sus convicciones sin tener que disculparse por lo que muchos consideran contradicciones inaceptables, a saber, que le gusten los vestidos, el color rosa, depilarse las piernas, leer Vogue o tararear canciones pegadizas en cuyas letras denigran a la mujer de manera clamorosa.

Si bien Roxane Gay hace alarde en Bad Feminist de una indiscutible voz propia y una elocuencia envidiable, hablando, por ejemplo, de asuntos tan variados como trastornos alimenticios, los limites del humor, campeonatos de Scrabble, la ineficacia del sistema judicial y educativo, tensiones raciales, aborto, la misoginia en el mundo de la música (o en el mundo en general) y la importancia de reconocer nuestros respectivos privilegios en lugar de usarlos como arma arrojadiza, buena parte de sus textos carecen de profundidad analítica y parecen más bien opiniones enrabietadas que la autora dispara a bocajarro. Quizá la popularidad de este libro se basa precisamente en que Roxane Gay disecciona sin tapujos productos de apabullante éxito comercial como CrepúsculoLos Juegos del Hambre, Criadas y señoras, Django desencadenado o la siempre problemática 50 sombras de Grey, con su percepción poco realista que ofrece del BDSM o su conexión con la figura de caballero andante que parece predominar en los cuentos de hadas.

En cualquier caso, Roxane Gay se muestra mucho más convincente y provocativa cuanto más se aleja de estos fenómenos. Sus heterodoxas incursiones en la identidad de género, lo racial o lo autobiográfico brillan por encima del resto. No obstante, algunos de sus ensayos a priori más interesantes se quedan en un mero esbozo que no extiende la tesis hasta sus últimas consecuencias, o en los que directamente no se percibe tesis alguna. Que su postura en la mayoría de casos se limite a la crítica recalcitrante y sin ofrecer propuestas alternativas acaba restando enteros a un conjunto de ensayos que contiene incuestionable potencial.

A pesar de todo, Bad Feminist constituye una lectura interesante e iluminadora en muchos sentidos. No hace falta estar de acuerdo con los argumentos que esgrime la escritora: basta con examinar el tipo de preguntas que Roxane Gay se plantea, mucho menos evidentes y sin duda mucho más importantes de lo que exigen nuestras interacciones diarias, y partir de esa base para encontrar nuestras propias respuestas. Al fin y al cabo, Roxane Gay demuestra que no existe una única forma de luchar por la misma causa. Que, gracias a Dios, no existen los buenos feministas.

ManBookering #2: The Many + All That Man Is

martes, 9 de agosto de 2016

A poco más de un mes para que se anuncie la shortlist del Man Booker Prize 2016, ya he leído seis novelas candidatas al premio. Not bad. Aunque aún no he encontrado entre las nominadas ninguna novela que me haya dejado tremendamente boquiabierto, este año hay algunas propuestas muy interesantes sobre la mesa que no deberían pasar desapercibidas. Sin mas, aquí os dejo mis impresiones sobre dos de los últimos cuatro títulos de la longlist que han pasado por mis manos:




Publicada por un sello independiente y escrita por un autor prácticamente desconocido hasta ahora, The Many es quizá una de las mayores sorpresas en la preselección de este año. Y a la postre, una de las mayores decepciones. Wyl Menmuir nos introduce con su debut en una pequeña aldea de pescadores situada en la costa británica que vive inmersa en un clima de opresión y decadencia provocadas por la desesperante escasez de peces en sus aguas, cada vez más tóxicas. A esta remota población se traslada nuestro protagonista, Timothy Bucchanan, con la intención de acomodar una vivienda abandonada ante la inminente llegada de su esposa. Sin embargo, la casa a la que se muda Timothy pertenecía a un marinero local que murió hace una década en extrañas circunstancias y los vecinos perciben su llegada como una intromisión innecesaria en sus hasta ahora apacibles vidas.
   Así pues, a medida que Timothy continúa reformando la propiedad y familiarizándose con el entorno, la hostilidad de los vecinos irá en aumento. Asimismo, Timothy se verá sorprendido por extraños y perturbadores sueños cargados de un oscuro simbolismo. Poco a poco, y gracias también a la ayuda de un pescador disidente que encuentra en la aparición de Timothy una conexión incuestionable con la muerte de su amigo años atrás, iremos averiguando detalles esclarecedores sobre el pasado de los personajes, así como la verdadera naturaleza de su papel en esta historia. 
   La propuesta no es que esté mal, ni mucho menos. The Many es una novela muy bien construida y escrita, intrigante, misteriosa e imbuida de una atmósfera asfixiante que se sirve del elemento oceánico y el miedo a lo desconocido para inspirar una suerte de terror psicológico que recuerda a las novelas góticas de Henry James. Mi problema con esta novela surge a la hora de enlazar (o lo que quiera que sea eso que hace Menmuir al final del libro) los diferentes arcos argumentales de la historia. Aparte de resultar predecible, la conclusión me parece apresurada, pobremente ejecutada y mal explicada, por no decir que demasiados interrogantes se quedan en el aire (y no en el buen sentido, en plan interpretación libre) como para que me parezca una solución satisfactoria o coherente siquiera. Vamos, que el tramo final me ha parecido un desastre. Menmuir imparte aquí una clase magistral de cómo arruinar un libro en las últimas 20 o 30 páginas. Más allá de eso, una lectura entretenida, sin más, con pocas posibilidades (espero) de sobrevivir al corte.

★★





Algunos están tratando de averiguar todavía si el nuevo trabajo de David Szalay es en realidad una novela o una simple colección de relatos totalmente independientes, pero hermanados por un mismo tema o denominador común. Me inclino más por lo segundo. De hecho, no sé qué puede tener alguien en la cabeza para calificar esto como una novela. Pero bueno, más allá de etiquetas y clasificaciones absurdas, All That Man Is es indudablemente una de las apuestas más llamativas y al mismo tiempo uno de los títulos más difíciles de calificar que me he encontrado en mucho tiempo.
   Cada una de las nueve historias que componen All That Man Is está narrada por un varón europeo de diferente edad y nacionalidad, con la peculiaridad de que cada nuevo protagonista es mayor que el anterior y todos ellos están por un motivo u otro alejados de casa. Así pues, All That Man Is nos conduce a través de un ambicioso periplo existencial que comprende todas las etapas y estadios de la vida humana, observados siempre desde la perspectiva masculina. Desde un chaval de 17 años que se embarca en un Interrail con un problemático compañero hasta un promotor inmobiliario que se juega su carrera en la venta de unas propiedades alpinas o un director de periódico que chantajea a un ministro (¿danés?, ¿sueco?, ¿finlandés? Lo siento, no me acuerdo) mediante la filtración de un escandaloso affaire, los nueve relatos aquí incluidos conforman un poliédrico y amplio puzzle de temas, localizaciones y estilos que brillan mucho más en solitario que como conjunto.
   Por desgracia, All That Man Is no se parece en lo más mínimo a la sobresaliente The Visit From The Goon Squad, sino más bien a un inmenso campo de nabos. Es de valorar la increíble labor de caracterización que realiza David Szalay a lo largo de la "novela" y la facilidad con que parece capturar el ambiente cosmopolita y globalizado de la Europa actual (situación que corre un serio peligro tras el drama de los refugiados y el abandono aún por materializar de Reino Unido), pero me hubiera gustado encontrar aquí mayores niveles de riesgo y/o experimentación narrativa, más allá de la simple búsqueda de una identidad universal masculina o el marcado contraste que existe entre las escalas que maneja Szalay para dar forma a sus historias: el individuo frente a la sociedad, la insignificancia de lo cotidiano frente a la majestuosidad de lo eterno, el tiempo como la intransigente medida de nuestros logros y fracasos. A pesar de todo, All That Man Is es un libro muy interesante e inusual al que le podéis echar un ojo si queréis historias potentes, emocionantes y rebosantes de humanidad. 

★★★

ManBookering #1: The Sellout + My Name Is Lucy Barton

domingo, 31 de julio de 2016

Por si hay algún despistado en la sala, esta misma semana se ha hecho pública la —sorprendente, sin duda— lista de nominados a la última edición del Man Booker Prize. Tal y como hice el año pasado, me he propuesto leer la mayor cantidad posible de títulos antes de que se revele la shortlist el próximo 13 de septiembre, y teniendo en cuenta la longitud —tirando a escasa— de la mayoría de nominados, es muy posible que logre mis objetivos con bastante más éxito que en anteriores ocasiones (menudos TOCHOS había en 2015). De momento, ya he podido leer dos de estas novelas y lo cierto es que ambas me han parecido lecturas sumamente inusuales y llamativas. Aquí os dejo con mis impresiones:




The Sellout, a priori una de las novelas favoritas de la crítica para alzarse con el premio, es la sátira más ácida, lacerante y enfurecida que he leído en toda mi vida. De verdad, no exagero ni un ápice. En lugar de una simple obra de ficción, este libro parece una metralleta con la que Paul Beatty se propone cargar contra todos esos prejuicios, tópicos e ideas preconcebidas que circulan tan profundamente instalados en la sociedad norteamericana en materia de raza, cultura y jerarquía social. Y lo hace poniéndonos en la piel de un joven afroamericano que espera mientras se fuma un porro ser juzgado ante el Tribunal Supremo por reinstaurar la esclavitud y la segregación racial en su localidad, un barrio agrícola situado a la afueras de Los Ángeles que ha sido literalmente eliminado del mapa por motivos estéticos.  
   Así pues, el protagonista, que fue sometido de pequeño a crueles experimentos psicológicos y cuyo nombre nunca se menciona, comienza a relatar los diversos episodios que han conducido a tal situación con una voz narrativa extremadamente beligerante, cáustica e imbuida de una mordacidad indiscriminada que diserta con inteligencia y agudeza sobre la sangrienta historia de Estados Unidos o los movimientos en pro de los derechos civiles y que incluso se atreve a poner en tela de juicio el papel de la propia comunidad negra en el establecimiento de la percepción discriminatoria que se tiene sobre ella. The Sellout es un libro que posee una fuerza tremenda y que invita a un profunda reflexión en los temas que aborda (identidad racial, desigualdad, educación, entretenimiento, brutalidad policial), golpeándote en cada página de maneras que ni te esperas. 
   Sin embargo, también es un libro extenuante, tanto en su tono como en su estilo: se trata de un texto con una gramática ardua, al más puro estilo Foster Wallace, repleto además de referencias enciclopédicas y cuya constante crítica y hostilidad extrema no se ven compensadas con casi ningún alivio humorístico. A veces parece más un ensayo que una pieza narrativa propiamente dicha, así que no hubiera estado nada mal desarrollar un poco más el argumento o profundizar en los personajes más allá de sacar a relucir sus diferentes posturas ideológicas. Ahora bien, ¿lo recomiendo? Pues depende. The Sellout es una apuesta complicada, árida, arriesgada... pero también muy impactante e innovadora. Veo totalmente justificada su nominación. Así que, si os interesa el tema, no dudéis en darle una oportunidad.  

★★★½





Elizabeth Strout es la aclamada autora de, entre otros, The Burgess Boys y Olive Kitteridge, por la que ya ganó el Pulitzer en 2009. Su nueva novela es un breve relato (se puede leer sin problemas de una sentada) protagonizado por una joven, Lucy, que se reencuentra con su madre tras ser hospitalizada por una operación de apéndice. Esta inesperada visita le trae recuerdos de su tormentosa niñez en una granja de Illinois en los 60 y, poco a poco, rememorando personas y las historias unidas a ellas, ambas mujeres comienzan a estrechar unos lazos que Lucy creía desaparecidos después de haber estado años sin hablarse.
   My Name Is Lucy Barton es una de esas novelas de arrebatadora sencillez que, aun sin contar con grandes artificios narrativos ni impactantes golpes de efecto, consigue sumergirte paulatinamente en la historia por la enorme ternura y calidez con que está contada. A través de una estructura no lineal en la que conocemos pequeños episodios de su pasado —criada en un entorno de extrema pobreza y austeridad emocional—, su presente en el hospital y su futuro como madre y esposa que a veces carece de las herramientas necesarias para afrontar los tragos amargos y las frustraciones de la vida, Elizabeth Strout desarrolla en apenas unas pocas pinceladas un personaje tan fascinante como contradictorio, tan cotidiano como memorable.
   Su amor por los libros (que implantarían más tarde en ella el deseo de ser escritora), sus agudas observaciones sobre la condición humana (que no siempre consigue explicar con las palabras adecuadas) y sus pronunciadas carencias afectivas (que trata de solventar de manera inocente a la par que desesperada) son solo algunos de los rasgos más notables de una protagonista repleta de aristas y recovecos que nunca se terminan de explorar, pero cuya sola existencia se hace palpable en cada página. Así pues, My Name Is Lucy Barton no es la novela más original ni impresionante del mundo, pero solventa de manera asombrosa su incursión en los terrenos de la dinámica familiar, el amor, la falta de comunicación y la necesidad de reconciliarnos con nuestros orígenes. 
    Por si fuera poco, esta reseña viene acompañada por una buena noticia, y es que la editorial Duomo la publicará en español tan pronto como el próximo 29 de agosto. ¡No tenéis excusa para perdérosla!

★★★½ 


Han Kang - The Vegetarian

martes, 5 de julio de 2016


► Título original채식주의자
► Traducción al inglés: Deborah Smith
► Año de publicación: 2007
► Editorial: Hogarth
 Páginas: 192
Comprar: Book Depository



Muchas veces los seres humanos tomamos decisiones sin tener en cuenta las consecuencias. Sin calibrar bien los riesgos, la letra pequeña. Movidos por las razones más peregrinas, incapaces de concebir el auténtico alcance de lo que podía suceder si se tuerce un solo epígrafe de nuestro perfecto plan. Sin embargo, más que una negligencia, este comportamiento irresponsable no es sino el resultado de luchar en desventaja contra las leyes de la probabilidad. La vida es un experimento aleatorio en el que no se pueden considerar las infinitas bifurcaciones que un único acto trae consigo. Pero aún así lo intentamos. Jugamos las cartas. Tiramos los dados. Damos alas a la mariposa y rezamos para que no se convierta en tornado. 

No obstante, Yeong-hye no tiene la suerte de su lado. Cuando le comunica a su marido la repentina determinación de no comer carne ni ningún otro producto de procedencia animal, sus nuevos hábitos alimenticios son interpretados como un acto de infantil y absurda rebeldía. Algo que en apariencia no reviste mayor importancia va adquiriendo tintes revolucionarios a medida que el entorno de Yeong-hye trata de convencerla —o incluso forzarla— para que abandone su recién inaugurado vegetarianismo. Nadie hace el menor esfuerzo por comprender, respaldar ni respetar los deseos de Yeong-hye, quizá porque una mujer dispuesta a llevar las riendas de su vida es una idea demasiado incómoda y amenazante como para tolerar su propagación. ¿O acaso esta inusual abstinencia cárnica es solo el síntoma visible de algo mucho más profundo y preocupante? ¿Puede una elección aparentemente inocua desembocar en la más absoluta y degenerada demencia?

Before my wife turned vegetarian, I’d always thought of her as completely unremarkable in every way. To be frank, the first time I met her I wasn’t even attracted to her.

Como se puede comprobar, la novela ganadora del Man Booker International 2016 pone jugosas y muy interesantes cuestiones —literalmente— sobre la mesa. The Vegetarian constituye un breve pero cuantioso menú de tres platos que uno devora con fruición hasta que, sin darte cuenta, se acaba la degustación y no tienes más remedio que chuparte los dedos para seguir disfrutando del intenso sabor que deja en la boca la obra de Han Kang. Metáforas culinarias aparte, The Vegetarian es una de esas novelas oscuras, originales y provocativas que despiertan tanto curiosidad como extrañeza, y hasta en algunos momentos, cierta repulsa.

Estructurada de manera lineal desde tres puntos de vista (el marido, el cuñado y la hermana de Yeong-hye), The Vegetarian ofrece a pesar de su brevedad un concienzudo análisis de los personajes involucrados que arroja reveladoras respuestas al enigma planteado por la novela y desarrolla a un nivel subterráneo la conflictiva e inescrutable personalidad de Yeong-hye, mujer en torno a la que ineludiblemente gira el relato aunque esta, objeto de una paradójica opresión narrativa, carezca de voz propia. Repleto de imágenes crudas e igualmente hermosas que evocan la sensualidad, violencia y acogedora serenidad de la naturaleza en sus distintas vertientes, la novela de Han Kang es capaz de transmitir sensaciones complejas y contradictorias mediante escenas que provocan inquietud, estupor y algún que otro temblor. 

A medida que avanza la historia, el propósito inicial de Yeong-hye transmuta en una necesidad de abrazar progresivamente un entendimiento casi espiritual con el mundo vegetal. Un regreso a los orígenes que no solo pasa por rechazar de pleno la ingesta de carne, sino de reconocer que estamos alimentando nuestros más bajos instintos a base de sangre y entrañas. Ahora bien, The Vegetarian es mucho más que un simple debate a favor o en contra del veganismo más radical. También un potente y perturbador relato que nos pone ante el espejo para determinar si no somos en realidad el reflejo de nuestras propias fobias. Si no utilizamos todos los métodos que están a nuestro alcance (o creíamos ser capaces de no emplear nunca) para aplastar o confinar todo aquello que nos da miedo ver en nosotros mismos. En efecto, las implicaciones de dicho estudio pudieran no ser todo lo satisfactorias que quisiéramos... pero si el papel de verdugo no resulta cómodo, imaginaos por un segundo el de víctima.  



Patrick Ness - The Rest of Us Just Live Here

viernes, 15 de enero de 2016


► Título en castellano: Los demás seguimos aquí
► Año de publicación: 2015
► Editorial: Walker Books
 Páginas: 352
Comprar: Book Depository



No me cansaré nunca de decirlo: Patrick Ness me parece uno de los escritores más interesantes del panorama juvenil actual. Un auténtico soplo de aire fresco que barre de un plumazo todos esos tópicos presentes en la literatura young adult más popular y revitaliza mis esperanzas de seguir encontrando publicaciones decentes dentro de este mercado. En este último libro, Ness se adentra en los terrenos de la ficción especulativa, repitiendo la fórmula que con tanto éxito ha explotado en otras ocasiones, y nos ofrece un fantástico relato en el que, por primera vez, los superhéroes juegan un papel secundario. 

Porque, en efecto, a lo largo de este libro podrás encontrar fantasmas, vampiros, ladrones de cuerpos y todo tipo de criaturas sobrenaturales que se dedican a sembrar el pánico de forma cíclica en una localidad estadounidense donde chavales con poderes, a quienes sus compañeros de clase se dirigen en tono despectivo como los "indies", sacrifican sus fuerzas, y hasta en ocasiones sus propias vidas, para combatir dichos peligros mediante los métodos más inesperados. Sin embargo, olvídate de las frenéticas escenas de acción, las trepidantes persecuciones y los combates a vida o muerte entre el elegido de turno y su siempre carismático antagonista. En The Rest of Us Just Live Here, la fantasía es solo una excusa, un matiz, el telón de fondo de este rocambolesco escenario en el que Patrick Ness reflexiona sobre otro tipo de batallas, no menos extraordinarias.

Our town is just like your town. Schools, family-themed restaurants, lots of cars. There's a bunch of huge churches clustered together, trying to blend in with all the family-themed restaurants, because salvation is as easy as chicken wings, I guess.

Los protagonistas de esta novela son un grupo de jóvenes normales y corrientes, esto es, sin la solemne obligación de salvar constantemente el mundo, que afrontan juntos su último año de instituto ante la perspectiva de graduarse y no volver a estar unidos como pandilla. Esta tesitura supone el caldo de cultivo idóneo para hacer crecer entre ellos diversas tensiones, rencillas y malentendidos, que no son sino el producto de una terrible combinación de miedo y hormonas. Miedo a las responsabilidades que conlleva pertenecer a la esfera de los adultos, miedo a ver cómo lo que en un tiempo eran lazos estrechos se van desatando a una velocidad pasmosa y miedo a no confesar sus sentimientos a tiempo, antes de ser fulminados por una raza alienígena o un rayo de luz azulada al lado del cual el bombardeo de Hiroshima parece una mascletá.

Y es que a veces, las dificultades de la vida diaria requieren de una fuerza sobrehumana para ser superadas. Creo que Patrick Ness desarrolla estupendamente esta línea de argumentación por medio de un excelente monólogo interior y el gran esbozo de unos personajes, no solo divertidos, agudos y carismáticos, sino también dotados de una fuerte personalidad. Por otra parte, Ness aborda aquí cuestiones que son especialmente complicadas de hacer frente a una edad temprana, como por ejemplo trastornos psíquicos y alimenticios, homosexualidad, desintegración familiar o, atención, el baile de fin de curso, sin perder nunca la seriedad que merecen, pero haciéndolo desde una perspectiva fresca, libre y desenfadada.

La nota original y más traviesa de la novela la pone cada comienzo de capítulo, en el que Ness resume en un par de líneas muy esclarecedoras el destino de esos indie kids que van cayendo como moscas en su lucha por salvar la ciudad de una nueva amenaza y cómo esta trama subterránea explica muchas de las cosas que les ocurren a los auténticos protagonistas. Puede que la historia, lo que subyace bajo el contexto paranormal de la premisa, peque de ser un poco estándar y pierda ese carácter experimental que sí tienen otras novelas del autor —siendo el ejemplo más notorio su maravillosa trilogía Chaos Walking—, pero The Rest of Us Just Live Here, a pesar de todo, me ha parecido una muy buena novela juvenil, muy entretenida y madura, que utiliza un entorno fantástico para indagar en problemas, desde luego, bastante reales. Una prueba más de que, tal y como mencionaba al principio, Patrick Ness es, en lo que se refiere a literatura juvenil, un valor seguro.



Matt Bell - In the House Upon the Dirt Between the Lake and the Woods

jueves, 7 de enero de 2016


► Título en castellano: -
► Año de publicación: 2013
► Editorial: Soho Press
 Páginas: 312
Comprar: Book Depository



Por muchas barreras de índole social, cultural, política o económica que se quieran interponer, la única distancia insalvable entre un hombre y una mujer continúa siendo hoy día de naturaleza fisiológica. Intervenir en la creación de una nueva vida es una actividad en la que se puede participar independientemente de tu género. Sin embargo, la madre es la única persona sobre la que recae, depende de cómo se mire, el privilegio, responsabilidad o castigo de albergar durante el período de gestación a otro ser humano en su seno. Esta realidad provoca que la figura paterna, reducida a un simple proveedor de material fertilizante, sienta en no pocas ocasiones una inevitable sensación de desplazamiento o incluso de rechazo dentro del núcleo familiar, un idílico jardín de Edén del que se ve temporalmente expulsado.

Al menos, así ocurre en el caso de esta singular novela debut del escritor norteamericano Matt Bell, en la que una pareja de recién casados huye de su ciudad natal hacia un paraje un tanto inhóspito, separado del mundo, donde solo hay una cabaña a la orilla de un lago y la visión interminable de bosques y montañas a su alrededor. En mitad de ese paisaje apartado y en apariencia inofensivo, el matrimonio trata por todos los medios de concebir un hijo. Desgraciadamente, su primer intento acaba en aborto y el padre, enajenado por la tragedia e incapaz de darle sepultura al bebé no nacido, termina ingiriendo los minúsculos restos mortales de su primogénito en un desquiciado empeño por emular las facultades reproductivas de su esposa, las cuales desdeña y al mismo tiempo envidia.

And I imagined that perhaps I would succeed where she had failed, that my want for family could again give our child some home, some better body within which to grow.

Perturbador, ¿verdad? Pues no habéis visto más que el principio. Y es que In the House Upon the Dirt Between the Lake and the Woods es un auténtico despliegue de brutalidad y sadismo conceptual que nada tiene que ver con las vísceras ni el horror gráfico, sino con el demoledor alcance de los sentimientos envueltos. La novela de Matt Bell, plagada de alegorías, metáforas y sutiles simbolismos que la convierten en una exquisita pieza de orfebrería narrativa, tiene uno de los comienzos más crueles y extraordinarios que he tenido la oportunidad de leer en mucho tiempo, pero no por eso es menos elogioso su fantástico desarrollo, a medio camino entre la fábula y la narración oral de tintes mitológicos.

En esta novela, el objetivo del protagonista de restaurar su deteriorada relación conyugal y asimilar las sucesivas pérdidas que le sobrevienen se convierte en una agotadora cruzada contra los elementos que componen la historia: su esposa, por supuesto, pero también él mismo, la casa, el lago, el cielo, los bosques y todo lo que habita en ellos, los fantasmas del pasado, los peligros del presente y las traicioneras estructuras que construye nuestra memoria en base a los anhelos más egoístas. Matt Bell hace aquí algo que me encanta y es diseccionar con extrema pericia las obsesiones y recovecos emocionales de una pareja en crisis, cuestionando la validez de sus respectivos roles modélicos (como muy bien hace también Lionel Shriver en Tenemos que hablar de Kevin) y, por extensión, la de aquellos matrimonios que asientan su bienestar solamente en la tenencia o no de prole.

Sin duda, In the House Upon the Dirt Between the Lake and the Woods se trata de una obra un tanto inaccesible en ciertas partes, no sabes muy bien lo que está pasando en algunas otras, pero compensa con creces sus pequeños escollos mediante un absoluto derroche de lirismo, intimismo y contundencia argumental. Es un poco inclasificable, lo reconozco, atípica, rara... pero igual de hipnótica y cautivadora. El autor ha conseguido crear con muy pocos ingredientes una historia fascinante, enigmática y a veces macabra, pero tan potente que te deja con la sensación de estar ante una obra magnífica que esconde mucho más de lo que se puede percibir a simple vista. Para mí, una lectura sumamente recomendable.



Hanya Yanagihara - A Little Life

martes, 24 de noviembre de 2015

► Título original: A Little Life
► Autor: Hanya Yanagihara
► Traducción: -
► Año de publicación: 2015
► Editorial: Doubleday
► Páginas: 736


Ray Bradbury escribió en las páginas de su célebre Fahrenheit 451 que un libro "es un arma cargada en la casa de al lado." Razón no le faltaba, desde luego: el tiempo ha demostrado que la literatura es cualquier cosa menos inofensiva. Sin embargo, existen ocasiones en las que dicha sentencia alcanza un grado de veracidad espeluznante, haciendo necesaria la adopción de ciertas precauciones adicionales. El más reciente caso es, sin duda, el de A Little Life. Desde que comenzó el año hemos podido ver cómo la segunda novela de la escritora estadounidense Hanya Yanagihara se iba expandiendo con la virulencia propia de una pandemia. Su lectura producía una serie de efectos secundarios fácilmente identificables: malestar emocional agudo, pérdida progresiva de vitalidad, desesperación, tristeza crónica, ansiedad... A pesar de todo, la popularidad de A Little Life continuaba manteniendo una impresionante curva ascendente. Y claro, uno se pregunta: ¿por qué de pronto hay tantas personas alegremente dispuestas a experimentar en sus carnes el más lacerante e incisivo masoquismo narrativo?

Pues bien, aun meses después de haber concluido la lectura de este pequeño mastodonte, sigo sin tener clara la respuesta. Por más que suene a tópico, lo que crea Yanagihara a lo largo de este libro es mucho más que una simple novela; es algo, un ente vivo, dinámico, orgánico, que se alimenta y crece drenando sin moderación la estabilidad psicológica de todo el que se atreve a hurgar entre sus páginas. A Little Life arranca como una novela de aspecto cándido, inocente, dickensiano, sobre cuatro amigos procedentes de diversos ámbitos socioeconómicos que se trasladan a Nueva York para entrar en la universidad y hacer prosperar sus ambiciosas perspectivas laborales. Asimismo, la narración va alternando de manera incierta entre los cuatro protagonistas (Malcolm, Willem, J.B. y Jude), como queriendo establecer un amplio esbozo de sus respectivas y diversas circunstancias, antecedentes y personalidades en el que pronto empiezas a sumergirte para no volver a poner pie en la superficie.

Sin embargo, existe cierto punto de inflexión en la historia a partir del cual todos los mecanismos narrativos comienzan a inclinarse hacia la figura de Jude, personaje que se convierte poco a poco y por derecho propio en motor, propósito y centro de gravedad argumental. Su intrigante velo de misterio (ninguno de sus amigos conoce el más mínimo detalle sobre la infancia de Jude), fragilidad e irresistible aire bohemio hacen de él una leyenda urbana más que una persona común y corriente, un enrevesado acertijo desesperado por la posibilidad de que alguien consiga resolverlo. En ese sentido, Hanya Yanagihara va filtrando siempre a su debido tiempo la cantidad precisa de datos necesaria para mantener en expectación al lector. Su manejo a la hora de distribuir y dosificar la información no solo es envidiable, sino también inteligente, facilitando así la temida e inevitable confrontación con esas partes más escarpadas de la novela. Porque creedme, este libro contiene escenas difíciles de leer. Sin entrar por supuesto en el terreno del amarillismo ni el sentimentalismo barato, A Little life describe todo tipo de humillaciones, abusos, vejaciones y maltrato con extrema abundancia de violencia sexual y física, ya sea ejercida por terceros o autoinfligida. El dolor es una constante vital que mantiene unidos los engranajes de la historia que aquí cuenta Yanagihara. Su particular enfoque promueve la asimilación del sufrimiento como un rasgo distintivo más de nuestra identidad, un atributo definitorio. Algo que nos hace humanos y animales al mismo tiempo. Pero también como una oportunidad para establecer y estrechar vínculos sentimentales profundos, significativos, lazos pensados para buscar refugio, protección y consuelo sin los cuales sería imposible mantenerse vivo.

Ahora bien, lejos sea de Yanagihara el aportar una pizca de positividad u optimismo a su novela. El mensaje, si bien aparece, subyace enterrado bajo múltiples capas de miseria. Como se suele decir, las desgracias nunca vienen solas. Pero lo de Yanagihara es de una crueldad sin límites. Ella no conoce la compasión ni la misericordia. Sostiene cuidadosamente el corazón de sus personajes solo hasta que tiene la oportunidad de espachurrarlo entre sus dedos y depositar los restos en el fondo de un sumidero. Habrá quien perciba esta sucesión indiscriminada de adversidades que padecen los personajes de A Little Life como una falta de rigor narrativo y realismo, el mismo recurso barato que semana tras semana hace furor en el departamento de guionistas de The Walking Dead. Con todo, yo prefiero interpretar dicha circunstancia como una exageración consciente e indispensable para poder explorar áreas de la naturaleza humana que hasta ahora permanecían felizmente ignotas.

Sea como sea, condensar el transcurso de toda una vida no es una tarea sencilla. Menos cuando se trata de una vida tan atribulada e infeliz como la que encarnan los componentes de A Little Life, a los que acabas considerando amigos de carne y hueso o incluso hermanos. Sin duda, se requiere un talento muy especial para conseguir eso. Hay cierto poder en ello. Cierta magia. Aún así, Hanya Yanagihara logra todo lo que se propone en esta controvertida novela, y lo hace de manera contundente, triunfal. Pocas veces a lo largo de mi trayectoria como lector he sentido de manera tan intensa, tan íntima, tan real, los acontecimientos que se desarrollaban ante mí. Pocas veces había tenido la oportunidad de cuestionar con tanta crudeza cuáles son los límites razonables de la amistad o el amor, en qué punto se convierten en propios los dolores ajenos. Y A Little Life ofrece la maravillosa posibilidad de experimentar todo eso. Sí, de acuerdo. Puede que sea peligroso. Puede que este libro muerda, arañe, patalee y haga sangrar como ningún otro. Puede que os dé miedo intentarlo. Pero una cosa os digo: de una batalla así solo se puede salir victorioso.



Reseña "Article 5"

lunes, 14 de abril de 2014

Título: Article 5
Autora: Kristen Simmons
Saga: Article 5 #1
Año: 2012
Editorial: Tor Books
Páginas: 368
Precio: 6.78 € (Book Depository)

 New York, Los Angeles, and Washington, D.C., have been abandoned.The Bill of Rights has been revoked and replaced with the Moral Statutes.There are no more police—instead, there are soldiers. There are no more fines for bad behavior—instead, there are arrests, trials, and maybe worse. People who get arrested usually don't come back.Seventeen-year-old Ember Miller is old enough to remember that things weren’t always this way. Living with her rebellious single mother, it’s hard for her to forget that people weren’t always arrested for reading the wrong books or staying out after dark. That life in the United States used to be different.Ember has perfected the art of keeping a low profile. She knows how to get the things she needs, like food stamps and hand-me-down clothes, and how to pass the random home inspections by the military. Her life is as close to peaceful as circumstances allow. That is, until her mother is arrested for noncompliance with Article 5 of the Moral Statutes. And one of the arresting officers is none other than Chase Jennings…the only boy Ember has ever loved.

Opinión

Tenemos aquí un ejemplo de una novela que pudo ser y al final no fue. Y me vais a dejar que os ponga en antecedentes. Article 5 era uno de esos libros juveniles que a veces pienso que tienen muy buena pinta, pues prometen en su sinopsis -algún día las editoriales dejarán de mentirnos- algo que, sin ser muy novedoso, me llama poderosamente la atención. La premisa de la que parte Article 5 es que nos encontramos en un mundo en el que varias de las ciudad más importantes de Estados Unidos han sido abandonadas. ¿Interesante, no? Que la Carta de Derechos fue revocada por los llamados Estatutos morales y que hay un montón de soldados pululando por ahí en busca de gente que a primera vista no hizo nada malo pero que, sin poder evitarlo, acaba entre rejas por violar alguno de los artículos de esos Estatutos morales. Y como entenderéis, mi curiosidad se vio un poco inflada con la promesa de una ¿distopía? -pero poco tiene de eso- con cierto tufillo a Legend -una de las pocas trilogías juveniles que realmente me gustan- junto a una violación de ciertos artículos que prometía ser algo un poco diferente, al fin. En mi cabeza Article 5 tenía potencial, tenía gancho y podría ser un cierto toque de aire fresco. ¿Lo fue? 

Digamos que quizás la culpa en parte sea también mía. Digamos que cuando me llama algo poderosamente la atención mi cerebro es incapaz de dejar de montarse su propia película, indagando, buscando referencias a otras novelas que hayan pasado por mis manos, pensando en cómo podría ser. Y una voz interior que se pregunta: ¿Qué es lo que me pueda presentar que no haya visto ya? ¿La respuesta? Por desgracia tan simple y contundente que duele: nada. Pero de hecho Article 5 va incluso más allá, no solo no explora todo el potencial y no cumple con las cosas prometidas en la sinopsis, sino que también cae en un continuo remolino de tópicos, escenas repetitivas hasta la saciedad y además una protagonista cuyos contornos están tan difuminados, que simplemente llega un punto en que no sabes cómo es realmente o qué quiere realmente. Y es que Ember es uno de esos personajes que se caracterizan por ser un cúmulo de sentimientos y actos que no tienen mucho sentido la gran mayoría de las veces, siendo de hecho a veces hasta contradictorios. Pero paradójicamente considero que si no fuese por esa historia tan simplona, sosa, insulta y repetitiva (que me ha dado la impresión de que no se haya pensado mucho el planteamiento de la misma en ningún momento), es un personaje que podría haber dado mucho de sí. Eso y si Kristen Simmons no nos la hubiese presentado como una chica un poco obsesionada con su crush de toda la vida.

Y es que el planteamiento en sí de Article 5 era bueno, interesante, prometedor. Sobre todo prometedor. Las primeras páginas nos situaban en un mundo en el que los militares se llevan a la gente, siendo incluso tus compañeros de clase, vecinos o hasta amigos. Un mundo en el que Ember intentaba pasar desapercibida. Hasta que le llegó el turno a ella y a su madre. Tras unas primeras páginas prometedoras de resistencia por su parte -con agresiones incluidas- nuestra protagonista es transportada a una institución de rehabilitación, siendo su primera y única idea escapar de ahí. Pero tras enterarse de que la última chica que lo intentó no acabó precisamente bien que digamos, decidió buscarse una salida con cierta ayuda extra. Hasta aquí puedo decir que me gustó la novela. Y es que aquí justamente fue donde empezó a flaquear. También puedo decir que no le veo sentido a esa institución o puedo decir que no veo la justificación para su existencia más allá de una necesidad pasajera para impulsar el resto de la novela. ¿Y cuál es el resto del planteamiento de la novela? Ember necesitando llegar a un punto determinado con ayuda de un amigo de la infancia al que ahora odia profundamente, ahora quiere, ahora no quiere -y así hasta el infinito- en un tiempo determinando pasando por la compañía de varios locos que se encuentran en el camino y situaciones que la hacen dudar si puede confiar (o no) en Chase para encontrarse con su madre. Todo ello hasta desembocar en un final predecible, con cierto dramatismo en el ambiente que lejos de conmoverme me ha dejado más bien indiferente y se acabó.

Puedo decir que Article 5 es un libro que se deja leer sin dosis de sufrimiento, su nivel de inglés es fácil aunque para mi gusto abusa demasiado de los sinónimos por lo que, sobre todo al principio, he tenido que ir tirando un poco del diccionario, pero por desgracia no puedo decir que sea un buen libro en su conjunto. Y es que la sensación que tengo es de un libro compuesto en su mayoría de paja, ya que la historia en sí se queda prácticamente en nada. Yo quería, pensaba y necesitaba que este libro fuese finalmente diferente. Una verdadera lástima que finalmente no haya sido así. Por mi parte puedo decir que me parece un libro totalmente prescindible, con una historia demasiado sosa y una protagonista que no sabe lo que quiere. Una historia de amor que aunque tiene su fundamento bien definido, no se desarrolla correctamente y con la promesa de un mundo diferente en el que las pinceladas que da la autora son tan pobres que sinceramente duelen. Lo único que puedo decir a su favor, llegados hasta aquí -y recalcando de nuevo- es que se deja leer con tranquilidad y el estilo de la autora en sí es bueno, ameno, directo y cuidado. Ahora solo falta mejorar el resto. Así que por ahora creo que Article 5 es una trilogía que dejaré pasar

Puntuación

Article 5, Kristen Simmons


Reseña "Half Bad"

lunes, 31 de marzo de 2014

Título: Half Bad
Autora: Sally Green
Saga: Half Life #1
Año: 2014
Editorial: Penguin Books Ltd
Páginas: 400
Precio: 7.45 € (Bookdepository)

You can't read, can't write, but you heal fast, even for a witch. You get sick if you stay indoors after dark. You hate White Witches but love Annalise, who is one. You've been kept in a cage since you were fourteen. All you've got to do is escape and find Mercury, the Black Witch who eats boys. And do that before your seventeenth birthday. Easy.

Opinión

Seamos sinceremos, ¿cuántos libros empiezan con el protagonista metido en una jaula? Sí, habéis leído bien. Y es que el comienzo de Half Bad no podría ser más prometedor. Nos encontramos en la piel de un personaje que nos relata sus infructuosos intentos de escapar entre las garras de su opresor una y otra vez, pasando por situaciones además muy poco placenteras. Sin saber el cómo o el por qué de esta situación (al menos al principio), hay que admitir que consigue atrapar la atención del lector de una manera casi inmediata. Aunque todos sabemos que las primeras impresiones pueden ser erróneas, tengo que admitir que ahora que han pasado un par de días desde que acabé la historia y que mi impresión general se ha asentado por completo, Half Bad es una novela que no consigo sacar de mi cabeza. Con un argumento a priori ya conocido, que tiene un toque muy Harry Potter en algunas cosas y que no es que se libre precisamente de los tan temidos tópicos, Half Bad es un libro que me ha causado a lo largo de su lectura un popurrí de sensaciones, pero finalmente ha terminado por convertirse en una de las novelas juveniles con las que más he disfrutado en muchísimo tiempo

En una Inglaterra en la que los brujos blancos y los negros conviven con los humanos conocemos a Nathan. Al principio un niño que no entiende por qué su hermana le detesta tanto y no le deja siquiera mencionar a su madre, o por qué tiene prohibido hablar de su padre. Un niño que es un extraño incluso dentro de su familia y que es continuamente torturado psicológicamente por su hermana Jessica, aunque amado incondicionalmente por su hermano Arran (si habéis leído El juego de Ender os podéis hacer una idea). Un niño al que todos los demás brujos parecen odiar. Y es que Nathan es un half code, fruto de una unión que destruyó a su familia dejando a él y a sus hermanos al cuidado de su abuela. Torturado, vigilado, perseguido, usado. Estas palabras son las que mejor resumen la vida de Nathan, un niño que lo único que quiere es que le dejen vivir tranquilo. Aunque esta primera parte pueda parecer un poco monótona y falta de ideas (salvo la puesta en escena del engranaje principal de la novela y una lenta muestra del desarrollo de la vida de su protagonista), lo cierto es que el resto lo compensa con creces. Y es que tras darse cuenta que su vida es una continua cuenta atrás que además tiene fecha límite, su decimoséptimo cumpleaños (no os diré el por qué), Nathan decide que va siendo hora de ponerse en marcha, y vaya si lo hace.

Pocas veces me dejo influenciar por tan solo una parte de una novela, pero lo cierto es que Half Bad pega un subidón bastante considerable en cuanto más cerca del final se halla; por lo tanto, si hasta ese momento mis impresiones generales no eran precisamente favorables, el resto consiguió que cambiase de opinión casi drásticamente. Non-stop, así se puede calificar el último tercio de la novela. Por lo que todos aquellos lectores que disfrutáis con un libro en el que el protagonista se halla en continuo movimiento, encontrándose un bache tras otro en su camino y con los malos pisándole los talones muy de cerca, Half Bad es una opción que satisface con creces todas estas necesidades. Ahora bien, también tenemos que tener en cuenta que Half Bad es la primera novela de Sally Green, por lo que existen también una serie de puntos que según mi opinión flojean un poco. Para empezar, aunque Nathan sea un personaje en general muy bien construido, se tambalea por razón de sus propios actos, convirtiéndose a veces en un rebelde sin causa, a veces en un niño de hierro. Pero según he podido comprobar, tan solo se debe a la confusión inicial, ya que los puntos inconexos de su personalidad se diluyen con el tiempo, formándose así finalmente un personaje con un potencial propio y que con suerte nos deparará muchas sorpresas en las novelas posteriores. Otra cosa que no nos suele gustar mucho a casi todos los lectores son esos romances que surgen de la nada, y aunque sí que es cierto que aquí pasa algo parecido, la huella que deja es lo suficientemente floja como para perdonárselo a la autora. Por último (y ya me he referido a ello), otro de los problemas que presenta Half Bad es ese ritmo irregular que se descompensa demasiado, brindándonos así partes casi tediosas de leer y partes en la que sin querer te encuentras pegado a sus páginas, deseando tan solo leer más.

Por otra parte, una de las cosas que más le puede gustar al lector es esa ligera similitud con ciertos elementos del mundo de Harry Potter. Situado en el mismo lugar casi, y presentándonos ideas muy parecidos como son los brujos malos y los buenos, un Consejo que se asemeja un poco al papel que desempeña el Ministerio o la presencia de los muggles, aunque quizás todo esto no sea del agrado de algunos. Sin embargo, y a modo de conclusión, tengo que decir que para ser la primera obra de la autora el resultado final es más que satisfactorio. Si a unos personajes que tienen potencial más que suficiente le añadimos un estilo narrativo con gancho, un mundo en el que las cosas no salen a la primera, y un abanico amplio de posibilidades por exprimir, tengo que reconocer que Half Bad supone un inicio de una trilogía bastante bien llevado a cabo y cuya segunda parte estoy deseando leer lo antes posible.

Puntuación

Half Bad, Sally Green


 
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