"El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él". Con esta mítica frase da comienzo una de las obras más importantes dentro de la extensa producción narrativa de Stephen King.
El pistolero, originalmente conocido como
La hierba del diablo, supone una breve pero intensa introducción a la saga de La Torre Oscura, una colosal heptalogía que a pesar de haberse definido como el
Magnum Opus del escritor norteamericano,
no ha conseguido calar tan hondo entre el gran público como otras de sus
apocalípticas novelas. Quizá sea porque entre unas cosas y otras ha necesitado cerca de treinta años para terminar su gran proyecto literario, pero ahora que al fin las siete novelas que componen el grueso de La Torre Oscura están esperando pacientemente en la estantería,
es imposible perderse la oportunidad de adentrarse en este mundo poblado por la incomparable imaginación de King.
Título: El pistolero
Autor: Stephen King
Año de publicación: 1982 (2010)
Género: Novela, aventuras
Editorial: DeBolsillo
Páginas: 304
PVP: 8.95
ISBN: 9788499081984
Sinopsis
En un mundo extrañamente parecido al nuestro Roland Deschain de Gilead persigue a su enemigo, el hombre de negro. Roland, solitario, quizá maldito, anda sin descanso a través de un paisaje triste y abandonado. Conoce a Jake, un chico de Nueva York pero de otro tiempo, y ambos unen sus destinos. Ante ellos están las montañas. Y mucho más allá, la Torre Oscura...
Opinión
Desde que me hice el año pasado con el mastodóntico
IT [Eso] -juro que algún día lo volveré a leer y haré la reseña- comprar una novela de Stephen King se ha convertido para mí en un placer absoluto. Y una de las principales razones que me llevan a afirmar tal cosa es que incluso antes de empezar a sumergirte en este particular universo creado por King
hay detalles que ya amortizan la compra de sus libros.
La Torre Oscura no es solamente una saga de fantasía épica que ha sobrecogido de asombro a miles de lectores por todo el globo, es también un extenso capítulo (tanto como los siete volúmenes que ocupa) de la vida del escritor. Por ello, con motivo de la reedición en 2003 de lo que hoy conocemos como
El pistolero, Stephen King dedica en sus primeras páginas
un breve y más que interesante prólogo sobre lo que se esconde tras las páginas de la serie, así como algunas experiencias y curiosidades relacionadas con ella. También se nos explican los motivos por los que King consideró oportuno introducir algunos cambios en la primera versión de
El pistolero hasta llegar al libro que hoy podemos tener en nuestras manos.
Sin embargo, lo verdaderamente importante para el público es la historia en sí, y en ese aspecto he de decir que
El pistolero es cuando menos, un libro poco común. Todo comienza cuando Roland Deschain, último perteneciente a una legendaria casta de combatientes especializados en la lucha con pistolas, inicia la persecución de
un enemigo conocido como el hombre de negro, una persecución de proporciones descomunales a través de lo que en la novela es descrito como "la apoteosis de todos los desiertos". Nos hallamos en un mundo extraño, un mundo que parece haberse "movido", un mundo yermo, desolado, convaleciente, un mundo que se encamina hacia una destrucción inevitable.
"Eres el último aventurero del mundo. El último cruzado. ¡Cómo debe de complacerte eso, Roland! Pero no te imaginas lo cerca que estás de la Torre, ahora, mientras reanudas tu búsqueda. Mundos giran en torno a tu cabeza."
La magnitud de los acontecimientos que describe King a lo largo de la novela se hace palpable en todo momento,
esa sensación de aventura épica está más que conseguida gracias a la habilidad que tiene el escritor oriundo de Maine para insertar frases breves, pero cargadas de contenido. El hombre de negro se presupone desde el mismo principio como un poderoso rival, un personaje que ejerce su papel como encarnación del mal de forma espléndida y que a pesar de no pronunciar ni una sola palabra hasta bien entrada la novela,
desprende un carisma difícil de contener. A medida que Roland continúa su avance por parajes cada vez más inhóspitos, el hombre de negro parece más inalcanzable y la misión del pistolero va perdiendo su significado. Es entonces cuando Roland cruzará sus pasos con los de Jake, un chico que acaba de aparecer en ese mundo al que pertenece Roland, pero que guarda recuerdos de una vida anterior, en otro tiempo, en otro lugar. A partir de entonces
Roland y Jake se convertirán en inseparables y la acción se irá intercalando entre sucesos en el presente, escenas que protagonizó durante la búsqueda del hombre de negro y momentos de su niñez, algunos relativos a su duro aprendizaje como miembro de una estirpe sagrada.
Lo cierto es que el libro contiene pasajes realmente brillantes, pero para ser sinceros, son pasajes que se ven entorpecidos por la extrema lentitud de su desarrollo. Se nota que Stephen King ha creado un mundo fascinante, complejo y lleno de particularidades que seguramente iremos descubriendo en las próximas entregas de la
Torre Oscura, pero para tratarse del primer libro,
la cantidad de información nueva que recibe el lector es descomunal. Hay muchos vocablos a los que cuesta encontrarle sentido, muchos nombres de personas y de lugares que en un principio no somos capaces de ubicar. Y por si fuera poco, los constantes cambios de escenario ralentizan el ritmo de la novela, que no es que sea muy trepidante.
"-¿Y el chico? ¿Jake?
-...
-¡Háblame del chico!
-El chico es tu puerta al hombre de negro. El hombre de negro es tu puerta a los tres. Los tres son tu camino a la Torre Oscura."
En definitiva,
El pistolero me ha parecido una novela ligeramente inconexa y poco fluida, aunque si hay algo que ayude a mitigar esa sensación casi constante de no saber qué narices estás leyendo es que a parte de ser una historia no muy extensa, está escrita de forma atrayente, adictiva.
Abundan los elementos fantásticos y mitológicos, así como alguna que otra referencia bíblica que imprimen aún más fuerza a las aventuras de Roland y de Jake en pos del mago, sirviente y sacerdote que se hace llamar el hombre de negro. En
El pistolero encontrarás criaturas extrañas como hombres con cabeza de cuervo, muertos vivientes, oráculos, espíritus malévolos, profecías lapidarias,
vestigios de una antigua civilización como puede ser la nuestra y rincones inolvidables que se caracterizan por su misticismo y por su carácter hipnótico, todo ello aderezado con un toque de western post-apocalíptico que resulta irresistible.
Por otro lado, conforme nos vamos acercando al final de la novela, el ritmo se dispara y los acontecimientos se precipitan de forma imprevisible. El encuentro último con el hombre de negro, a parte de que me pareció lo mejorcito de todo el libro, revelará la auténtica misión de Roland y nos proporcionará pistas sobre la verdadera naturaleza de la
Torre Oscura y de lo que esta magnífica saga nos depara a aquellos que quieran continuar con ella. Como ya he dicho antes, a pesar de no ser un comienzo redondo,
El pistolero deja entrever un horizonte prometedor, el inicio de una epopeya concebida por King para relacionar muchas de sus otras obras y reunirlas en una sola que
de seguro mejorará en próximos capítulos. ¿Cómo acabará este extraordinario periplo protagonizado por el bueno de Roland? Aun no lo sé, pero no dudéis ni por un segundo que llegaré hasta el final para poder contarlo.
Puntuación