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Verna B. Carleton - Regreso a Berlín

miércoles, 6 de septiembre de 2017



Título original: Back to Berlin
Traducción: Laura Salas Rodríguez
Año: 1959
Editorial: Periférica & Errata Naturae
Páginas: 408
Valoración: ★★


La colaboración entre Periférica y Errata Naturae es uno de los mayores ejemplos de sinergia editorial que se pueden encontrar actualmente en el mercado. Si el año pasado nos deleitaron con la asombrosa y emocionante Tú no eres como otras madres, este año repiten alianza para recuperar una joya que corría el riesgo de quedar injustamente relegada al olvido. Y es que Regreso a Berlín es una fascinante exploración de la identidad y la memoria que no merece pasar desapercibida. Ya desde la primera página, Verna B. Carleton nos inunda con una prosa tremendamente vibrante y diáfana para describir el viaje que la protagonista —una periodista estadounidense que permanece en todo momento como narradora imparcial— emprende con destino a Europa a bordo del Caribe, un buque cargado de exóticos y extravagantes pasajeros de diversas nacionalidades que conforman una peculiar masa multicultural.

Durante el trayecto, nuestra narradora conoce a un nutrido grupo de supervivientes de la Segunda Guerra Mundial y en poco tiempo logra entablar una entrañable amistad con Nora y Eric Devon, un matrimonio inglés que se muestra horrorizado cuando la periodista les revela su intención de visitar Berlín para mofarse de Hitler ante las ruinas del búnker donde se quitó la vida. Aunque ha pasado más de una década desde el final de la guerra, la simple mención de lo ocurrido en la Alemania nazi despierta en Eric una inmensa turbación que se traduce en temblores incontrolables y horribles pesadillas, síntomas inequívocos de un pasado turbulento que lucha por abrirse camino entre una marea de recuerdos enterrados.

A partir de ese momento crucial en el que los Devon, no sin reservas, deciden acompañar a la protagonista en su particular regreso a Berlín, la autora nos deleita con una sobrecogedora historia de autoreconciliación que guarda no pocas sorpresas para los implicados. Mientras los personajes de la novela (soberbiamente caracterizados sea cual sea su relevancia o peso en la trama) pasean por los enclaves más emblemáticos de una ciudad literalmente dividida en dos por un muro, Verna B. Carleton reflexiona de manera magistral sobre las consecuencias del horror y las diferentes formas que existen de afrontarlo. Algunos optan por la desvinculación absoluta, eliminando de manera fulminante cualquier vestigio de su antigua identidad en un intento de conservar algo parecido al honor. Otros, sin embargo, prefieren correr un tupido velo sobre lo que consideran sencillamente un episodio vergonzoso, sí, pero también aislado.

En cualquier caso, la ceguera voluntaria se presenta como un recurso más que apetecible para recomponerse de los traumas. Carleton, por el contrario, prefiere hurgar sin compasión en la herida. El suyo es un atentado directo contra esos instrumentos inservibles que son el tacto y la diplomacia. No es, como pudiera parecer, un rasgo de crueldad. Más bien, un empuje necesario que los personajes de la novela, en especial Eric Devon, no se atreven a dar por sí mismos. La suya es indudablemente una evolución espectacular, de hombre compungido y taciturno que vive atormentado por el rencor a alguien que logra sobreponerse a sus cicatrices, aceptándolas, dejando que formen parte de él una vez desprovistas de toxicidad. De este modo, Regreso a Berlín aborda cuestiones de profundo calado emocional sin adentrarse en una atmósfera plomiza, sino manteniendo siempre un tono luminoso y ligero, así como un ritmo dinámico, casi folletinesco, que no le resta ni una pizca de seriedad a los temas que Verna B. Carleton trata en el libro. Por eso, si tenéis la oportunidad, no dudéis en probar suerte con esta magnífica novela. Es de esas que se quedan con el lector mucho tiempo después de haber cerrado la última página.
  

Angelika Schrobsdorff - Tú no eres como otras madres

martes, 13 de diciembre de 2016



Título original: Du bist nicht so wie andre Mütter
Traducción: Richard Gross
Año: 1992
Editorial: Periférica & Errata Naturae
Páginas: 592
Valoración: ★★★★




Tú no eres como otras madres es quizá uno de los libros que más revuelo han causado en nuestro país durante el presente curso. Y con razón. La obra de Angelika Schrobsdorff es una apasionante reconstrucción de la vida de su madre, Else Kirschner, durante el Berlín de los años 20 y el auge del nazismo en Alemania. Unas memorias elaboradas décadas después del fallecimiento de su protagonista que dan buena cuenta de una época vertiginosa, cambiante y que no hacía presagiar bajo ningún concepto el sombrío curso de los acontecimientos posteriores.

Else, criada en el seno de una familia perteneciente a la burguesía judía, mostró desde pequeña un visceral rechazo por las convenciones de su época tanto en materia religiosa como en lo personal, negándose firmemente a representar el papel que los de su clase habían preparado para ella y rechazando los preceptos de su identidad judía. Determinada a perseguir contra viento y marea un ideal que en el libro —una biografía con sabor a novela— se define como «lo completamente distinto», Else es descrita como un auténtico e imparable torbellino que no se detenía ante nada ni nadie cuando sus objetivos entraban en juego; una mujer, precursora de muchas otras, que antepuso su libertad y el individualismo por encima de todo, aun cuando eso conllevara consecuencias indeseables.


«Y en lo que se ha producido y sigue produciéndose dentro de mí, en lo que he pensado y sentido, mejor ni entro. Eso tiene que salir poco a poco, tiene que decantarse primero y dilucidarse».


La primera mitad del libro detalla con todo lujo de detalles el despertar vital de Else en el seno de una sociedad absorta en un único objetivo: disfrutar el momento. Las fiestas, los bailes, las orgías y, en general, el ambiente de celebración y florecimiento artístico que inundaba por aquel entonces la escena berlinesa traspasan el papel gracias a la vivacidad de Angelika Schrobsdorff como escritora y su habilidad para capturar la esencia de la época. Esta parte, a su vez, constituye el núcleo duro de la vida de Else, pues fue entonces cuando conoció y se enamoró de los tres hombres que se convertirían en los padres respectivos de sus tres hijos.

Ciertamente, Else Kirschner no fue una madre convencional. A partir de sus propios recuerdos y del ingente material manuscrito dejado por su progenitora, Schrobsdorff elabora el retrato de una madre incapacitada para asumir las responsabilidades que conlleva el mantenimiento de un hogar, pero entregada como ninguna otra a la tarea de amar a sus hijos y establecer atípicas relaciones de afecto. Sin embargo, la irrupción de Hitler en el poder transformó para siempre los ánimos y las expectativas de toda la nación, los de Else incluida. Sorprendida por la espiral de violencia y odio que empezó a recorrer las calles de Berlín, de repente Else se ve amenazada por unos orígenes de los que siempre renegó. En compañía de sus dos hijas menores, siendo Angelika una de ellas, Else se ve obligada a emigrar hacia la capital de Bulgaria con la esperanza de empezar una nueva vida en el exilio, sin saber que los estragos de la Segunda Guerra Mundial no tardarían en alcanzarla.


«—Y tú, mamá, ¿qué persona fuiste en tu juventud?
—Una que hoy desearía no haber sido. Y debes tener cuidado de que no te pase lo mismo».


En resumidas cuentas, Tú no eres como otras madres constituye un testimonio valiente, valioso y por momentos estremecedor. Me ha parecido muy interesante el enfoque que da la autora tanto a la vida de su madre como a la suya propia, extensión de la primera en tanto que ha estado intensamente marcada por su estela. La obra de Angelika Schrobsdorff es, además, una aproximación novedosa, al menos para mí, al devastador efecto y repercusión posteriores del Holocausto judío, narrado esta vez lejos de los campos de concentración y, sin embargo, tanto o más cerca del sufrimiento causado. La narración de Schrobsdorff está plagada de reflexiones y comentarios brillantes sobre el amor, la amistad, la maternidad y la identidad personal, y de como estas fuerzas se comban bajo el peso de los demoledores reveses que da la vida. Al fin y al cabo, la mujer en torno a la que gira la narración, ese incontenible elemento de la naturaleza que no se amedrenta nunca, acaba siendo consumida por sus desgracias y la de su familia, abocada a una muerte prematura. No obstante, siempre nos quedará este magnífico libro, recordatorio de que una vez vivió una mujer igual de magnífica e inspiradora.  

 
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