Matt Bell - In the House Upon the Dirt Between the Lake and the Woods

jueves, 7 de enero de 2016


► Título en castellano: -
► Año de publicación: 2013
► Editorial: Soho Press
 Páginas: 312
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Por muchas barreras de índole social, cultural, política o económica que se quieran interponer, la única distancia insalvable entre un hombre y una mujer continúa siendo hoy día de naturaleza fisiológica. Intervenir en la creación de una nueva vida es una actividad en la que se puede participar independientemente de tu género. Sin embargo, la madre es la única persona sobre la que recae, depende de cómo se mire, el privilegio, responsabilidad o castigo de albergar durante el período de gestación a otro ser humano en su seno. Esta realidad provoca que la figura paterna, reducida a un simple proveedor de material fertilizante, sienta en no pocas ocasiones una inevitable sensación de desplazamiento o incluso de rechazo dentro del núcleo familiar, un idílico jardín de Edén del que se ve temporalmente expulsado.

Al menos, así ocurre en el caso de esta singular novela debut del escritor norteamericano Matt Bell, en la que una pareja de recién casados huye de su ciudad natal hacia un paraje un tanto inhóspito, separado del mundo, donde solo hay una cabaña a la orilla de un lago y la visión interminable de bosques y montañas a su alrededor. En mitad de ese paisaje apartado y en apariencia inofensivo, el matrimonio trata por todos los medios de concebir un hijo. Desgraciadamente, su primer intento acaba en aborto y el padre, enajenado por la tragedia e incapaz de darle sepultura al bebé no nacido, termina ingiriendo los minúsculos restos mortales de su primogénito en un desquiciado empeño por emular las facultades reproductivas de su esposa, las cuales desdeña y al mismo tiempo envidia.

And I imagined that perhaps I would succeed where she had failed, that my want for family could again give our child some home, some better body within which to grow.

Perturbador, ¿verdad? Pues no habéis visto más que el principio. Y es que In the House Upon the Dirt Between the Lake and the Woods es un auténtico despliegue de brutalidad y sadismo conceptual que nada tiene que ver con las vísceras ni el horror gráfico, sino con el demoledor alcance de los sentimientos envueltos. La novela de Matt Bell, plagada de alegorías, metáforas y sutiles simbolismos que la convierten en una exquisita pieza de orfebrería narrativa, tiene uno de los comienzos más crueles y extraordinarios que he tenido la oportunidad de leer en mucho tiempo, pero no por eso es menos elogioso su fantástico desarrollo, a medio camino entre la fábula y la narración oral de tintes mitológicos.

En esta novela, el objetivo del protagonista de restaurar su deteriorada relación conyugal y asimilar las sucesivas pérdidas que le sobrevienen se convierte en una agotadora cruzada contra los elementos que componen la historia: su esposa, por supuesto, pero también él mismo, la casa, el lago, el cielo, los bosques y todo lo que habita en ellos, los fantasmas del pasado, los peligros del presente y las traicioneras estructuras que construye nuestra memoria en base a los anhelos más egoístas. Matt Bell hace aquí algo que me encanta y es diseccionar con extrema pericia las obsesiones y recovecos emocionales de una pareja en crisis, cuestionando la validez de sus respectivos roles modélicos (como muy bien hace también Lionel Shriver en Tenemos que hablar de Kevin) y, por extensión, la de aquellos matrimonios que asientan su bienestar solamente en la tenencia o no de prole.

Sin duda, In the House Upon the Dirt Between the Lake and the Woods se trata de una obra un tanto inaccesible en ciertas partes, no sabes muy bien lo que está pasando en algunas otras, pero compensa con creces sus pequeños escollos mediante un absoluto derroche de lirismo, intimismo y contundencia argumental. Es un poco inclasificable, lo reconozco, atípica, rara... pero igual de hipnótica y cautivadora. El autor ha conseguido crear con muy pocos ingredientes una historia fascinante, enigmática y a veces macabra, pero tan potente que te deja con la sensación de estar ante una obra magnífica que esconde mucho más de lo que se puede percibir a simple vista. Para mí, una lectura sumamente recomendable.



Literatura juvenil para no tirarse de los pelos

miércoles, 6 de enero de 2016




Lo sé. Tengo fama de vilipendiar la literatura juvenil. Un poquito merecida, para qué nos vamos a engañar. Sin embargo, que la mayoría de títulos Young Adult que despuntan en la actualidad me parezcan una basura comercial, intrascendente e inútil, no significa que desmerezca la importante labor que desempeñan este tipo de libros en la formación de un individuo. Sería un hipócrita si lo hiciera, pues yo mismo me inicié en el hábito de la lectura con novelas infantiles y juveniles; las más apropiadas, obviamente, para fomentar a esa edad el interés por la literatura.

Por eso, hoy quiero hablaros de los que son algunos de mis autores favoritos en este campo cada vez más amplio. Soy consciente de que faltan muchísimos escritores de los que se consideran esenciales, así que aprovecho para solicitar vuestras bien intencionadas recomendaciones en lo que a literatura juvenil se refiere y así voy ampliando repertorio. Eso sí: por favor, absténgase fans de John Green, Cassandra Clare y sucedáneos. No tengo el cuerpo ahora mismo para disgustos. Y dicho eso, ahora sí, comenzamos:



J.K. Rowling

Su lugar en esta lista es evidente, obligatorio e incuestionable. Y es que la escritora británica ha demostrado como ninguna otra que lograr calidad literaria y éxito comercial no son objetivos incompatibles. Tenga 15, 20, 30 o 50 años, Harry Potter siempre ocupará un lugar honorífico en mi corazón de lector gracias a las incontables horas de entretenimiento proporcionadas, la solidez de los valores que transmite y su capacidad de diseccionar a las mil  maravillas las inquietudes típicas de nuestra etapa adolescente.



C.S. Lewis

Las crónicas de Narnia es una de esas sagas que comencé a leer alentado por el inminente estreno de la adaptación cinematográfica, pero a lo largo de sus siete volúmenes descubrí mucho más de lo que nunca pudiera haber imaginado. Aventuras inolvidables, personajes absolutamente fascinantes y decisiones argumentales de esas que te parten el corazón a cachitos son solo algunas de las cosas que te puedes encontrar en esta alegórica obra maestra de Lewis. ¡Larga vida a Aslan!



Patrick Ness

Patrick Ness es a la literatura juvenil lo que Stephen King al género de terror: un maestro contemporáneo. Sus novelas parten de una idea tan potente como estrafalaria, pero lo mejor de todo es que sabe conducirlas siempre de un modo asombroso, promoviendo la reflexión sin faltar nunca al entretenimiento. Me resulta totalmente incomprensible que las editoriales españolas no estén dándose de bofetadas para poder editar sus novelas en nuestro país.



John Corey Whaley

Con solo dos novelas en el mercado (y otra terminándose de calentar en el horno), John Corey Whaley ha ganado importantes premios literarios y ha conseguido distinguirse de otros duros competidores con obras arriesgadas que sobresalen principalmente por su originalidad y estimulante desarrollo. Reconocedlo: ¿a quién no le gustaría leer una historia acerca de un chico al que un buen día le insertan la cabeza en un cuerpo que no es el suyo? Pues gracias a Whaley, ya podéis hacerlo.



Andrew Smith

Andrew Smith es algo así como un Chuck Palahniuk apto para menores. Suya es una de las novelas más mamarrachas y conceptualmente divertidas que he tenido el placer de leer este año, un único acercamiento a su obra que, no obstante, me parece suficiente excusa para recomendarla sin dudar a los cuatro vientos. Es casi seguro que en 2016 caerá otro (o varios más) de sus libros, así que no dudéis en darle también una oportunidad si aún no habéis tenido tiempo de hacerlo. Quedaréis muy sorprendidos... o muy horrorizados.



Laura Gallego

Sé que mucha gente no soporta los libros de esta autora. Ni yo mismo sé qué pasaría si decidiera revisitar hoy día esos mundos que una vez me tuvieron cautivado. Sin embargo, sería injusto no reconocer la gran influencia que ha tenido Laura Gallego en mi formación como lector y lo mucho que disfruté devorando una y otra vez sus libros cuando era joven más pequeño. Además, confieso que cada nuevo lanzamiento de Laura sigue despertando mi interés por encima de muchos otros escritores consagrados. ¿Y no es ese un logro bastante considerable?


Menciones especiales:

Serie Los Cinco Guardines,  Anthony Horowitz
El guardián entre el centeno, J.D. Salinger
Tormenta, Jay Kristoff
Desconexión, Neal Shusterman
Sombra y hueso, Leigh Bardugo
La era de huesos, Samantha Shannon



Cosillas que tengo en el punto de mira:


Rainbow Rowell


Arcoíris Rowell es una de las escritoras más populares de la actualidad entre el público juvenil. Hace un tiempo leí Eleanor & Park y ¡sorpresa!, confieso que me gustó bastante. Sin dejarme una huella super profunda, me pareció un libro tierno, dulce, simpático y adoré la ambientación ochentera de la historia. No me importaría repetir este año con la autora, a ver si corro la misma suerte.



Philip Pullman


El único recuerdo que tengo de esta trilogía, una de las más célebre de la literatura juvenil, es aquella vergonzosa película que estrenaron bajo el nombre de La brújula dorada. No obstante, producto de uno de esos arranques que a veces me dan, me he planteado desterrar para siempre ese mal sabor de boca leyendo de una vez por todas la famosa saga de Pullman. Aunque habiendo tantas ediciones y tan preciosas, no sé por cuál me acabaré decantando...



Ned Vizzini


Vizzini no es un autor muy conocido en nuestro país, pero en el mundo anglosajón tiene decenas de miles de lectores. Su carrera tampoco es que sea muy dilatada: un par de novelas, algunos relatos sueltos y poco más es lo que nos queda después de que el escritor acabara con su vida hace unos cuantos años como consecuencia de sus graves trastornos psíquicos. Tengo el gusanillo de averiguar cómo aborda Vizzini temas como la depresión o los pensamientos suicidas desde una perspectiva adolescente, así que muy posiblemente le dé una oportunidad en los próximos meses.


Pues hasta aquí ha llegado este pequeño especial de literatura juvenil. Ahora contadme vosotros: ¿qué opináis de estos autores? ¿Tenéis alguna sugerencia infalible que me haga recuperar la fe en el género? ¡Nos vemos!

Jeanette Winterson - El mundo y otros lugares / La niña del faro

martes, 5 de enero de 2016


► Título original: The World and Other Places
► Traducción: Alejandro Palomas
► Año de publicación: 1998
► Editorial: Lumen
 Páginas: 224



Si hay algo que he podido comprobar a lo largo de las diecisiete piezas que componen esta colección de relatos es que Jeanette Winterson tiene la capacidad de intercalarse a sí misma en una gran variedad de facetas: desde el realismo más visceral e íntimo hasta la mitología clásica, pasando por escenarios de corte futurista y cuentos eróticos que destilan una pasión desenfrenada, El mundo y otros lugares es un compendio bastante heterogéneo de los temas, ideales e inquietudes cotidianas que estimulan la creatividad de esta autora británica.

Ya sé que soy un barco que hace aguas, pero ¿hace falta que me lo recuerden a diario?

Por ejemplo, en "Veinticuatro horas en la vida de un perro", relato que abre la antología, Winterson disecciona de manera tan cruda como emocionante el dilema interno de una mujer que ha de renunciar a la compañía de un entrañable canino por motivos que cualquiera de nosotros pudiera juzgar de irrisorios, pero que -tal y como vamos descubriendo- son de vital importancia para ella. La historia que más me ha impactado, sin ninguna duda, es "La poética del sexo", un deslumbrante relato narrado en retrospectiva acerca de dos mujeres que son víctimas de una insaciable apetencia sexual, descrita aquí como motor y fuerza artística que inunda las páginas de sugerentes, amén de atípicas, figuras literarias.

Ahora bien, aparte de los dos ejemplos anteriores, apenas hay cuatro o cinco relatos que me hayan dejado un poso significativo; la mayoría de historias me han parecido banales e inconsecuentes, un simple ejercicio de buen estilo salpicado de ideas atractivas y alguna que otra frase contundente, pero que Winterson no llega a solventar de manera satisfactoria. No obstante, El mundo y otros lugares es una obra tan amplia y variopinta, mezcla de conceptos tan fascinantes y diversos, que es prácticamente imposible no encontrar elementos en la atípica imaginería de Jeanette Winterson que no despierten de algún modo u otro tu atención. Como conjunto no me ha parecido un título destacable, es cierto, pero aún así este libro supone un método idóneo para meter los dedos del pie en las aguas narrativas de la autora si acaso no te atreves a zambullirte de lleno en una de sus novelas.





► Título original: Lighthousekeeping
► Traducción: Alejandro Palomas
► Año de publicación: 2004
► Editorial: Lumen
 Páginas: 208



Aunque la escritora británica y yo no empezamos con buen pie, La niña del faro me ha parecido un auténtico despliegue de sensibilidad literaria y refinamiento en el arte de fabricar historias, notablemente superior en todos los sentidos a los cuentos que se pueden hallar en el volumen El mundo y otros lugares. Valiéndose de una niña huérfana que ejerce como voz narradora, Winterson entreteje a lo largo de esta novela una laberíntica red de relatos en los que brilla sobre todo la reconfortante calidez de su prosa y el significado tan personal que Winterson es capaz de imprimir al lenguaje.

Un principio, un desarrollo y un final es la forma adecuada de contar una historia, pero a mí me cuesta aplicar ese método.

Desde el mismo comienzo, la voz de Silver, su protagonista, nos atrapa con su dulzura, candor y honestidad a pesar de su inexperiencia (o quizá precisamente por eso) y las trágicas circunstancias en las que se ve envuelta. Silver pronto entablará amistad con el enigmático Pew, un hombre ciego y amante de las historias que se encarga de cuidar el faro de la localidad donde ambos viven, estableciendo a partir de ese momento una entrañable, peculiar y en ocasiones incomprensible relación donde los términos (así como el argumento de la novela) están lejos de haberse definido.

Tierna, evocadora e imbuida de esa característica atmósfera mágica que es propia de tierras escocesas, La niña del faro me ha parecido una lectura singular, acogedora y muy recomendable que versa sobre el poder de la amistad, el amor y el arte, no de contar historias, sino de crearlas e incorporarlas a nuestra biografía para que, buscando cada uno su propia moraleja, nos proporcionen sentido como individuos.



Richard Brautigan - Un detective en Babilonia

lunes, 4 de enero de 2016


Título original: Dreaming of Babylon
Traducción: Kosián Masoliver
Año de publicación: 1977
Editorial: Blackie Books
Páginas: 208



Babilonia. Histórica ciudad de Mesopotamia, tierra entre ríos, perfecta metáfora de las dos esferas entre las que deambula sin ton ni son la errática mente de nuestro protagonista. Si la soledad es el imperio de la conciencia, no es de extrañar que el insólito detective de Richard Brautigan ande constantemente en busca de compañía. Y es que, ¿quién en su sano juicio desearía estar a solas cuando tu cerebro es un volátil conmutador que transforma sin previo aviso la realidad en fantasía? Desde luego, no hay nada de malo en tener tu propio y exuberante mundo interior. Pero una cosa es construir delirantes universos paralelos a los que acudir en momentos de evasión, y otra muy diferente convertirse en esclavo de un subconsciente indisciplinado.

Tal es el angustioso dilema que debe afrontar el personaje al que Brautigan da vida en Un detective en Babilonia, topónimo de alegóricas resonancias bíblicas que da nombre a ese ajetreado reino donde C. Card construye sus más apasionantes ensueños. En Babilonia, Card es un codiciado jugador de béisbol con una meteórica carrera por delante, estrecho camarada del mismísimo rey Nabucodonosor y un infalible investigador privado que mantiene tórridos encuentros sexuales con su explosiva secretaria. Sin embargo, estos impresionantes logros no ocultan que, en el mundo real, Card no es más que un simple pelagatos obligado a improvisar disparatadas tretas que le permitan prolongar el cobro del alquiler unos cuantos días extra. Por no tener, no tiene ni balas en la pistola. Pero a pesar de sus muchos inconvenientes, Card está dispuesto a resolver un último encargo -relacionado con una prostituta acuchillada- que le sacará del atolladero... siempre y cuando Babilonia no se interponga en el camino.

—Esto es un arma homicida —dijo Rink, dejando el abridor de cartas sobre su escritorio—. Lo encontraron esta mañana temprano en la espalda de una prostituta. No hay pistas. Tan solo su cuerpo y esto en un portal.
—El asesino debió de confundirse —dije—. Alguien debería haberle llevado a una papelería y haberle señalado la diferencia entre un sobre y una puta.

A través de capítulos frenéticos que se degustan a la velocidad de un disparo, Brautigan va elaborando una irreverente historia de género que se mueve entre el pulp y lo noir sin ningún tipo de contemplaciones. Plagada de personajes totalmente caricaturescos que van desde un forense tullido a una despampanante rubia adicta a la cerveza, Un detective en Babilonia destaca, no por su elaborada trama de investigación, desde luego, pero sí por su descacharrante sentido del humor y absoluta reivindicación de lo absurdo.

Basándose muy seguramente en sus propias experiencias como individuo sin fondos que ha de sobrevivir en una ciudad nueva, Brautigan es capaz de condensar la cara más lamentable, trágica y desoladora del ser humano en frases de conmovedora aspereza que se te clavan como dentelladas. Además, a lo largo de la novela el inclasificable escritor norteamericano ha conseguido mantener en todo momento mi interés por la historia, salpicando los poco esclarecedores hallazgos y averiguaciones de Card con una retahíla inconexa, aunque igualmente amena, de sus peripecias en el interior de ese fascinante reino privado donde cualquier cosa puede pasar.

Por eso, si os gustan los relatos de temática policial, dotados con grandes dosis de acidez y protagonizados por personajes nada convencionales, Brautigan es sin lugar a dudas el autor que estáis buscando. Así que no lo penséis más... Babilonia os espera con los brazos abiertos.



To Be Read - Enero 2016

domingo, 3 de enero de 2016

Año nuevo, sección nueva. Nueva, no en el sentido de novedosa, sino en el de primeriza. Aunque estaréis hartos de ver entradas similares, lo cierto es que nunca he sido de planificar mucho los títulos que voy a leer cada mes. Bueno, miento. Sí que los planifico. Otra cosa es que me adhiera a la programación. Sin embargo, no encuentro mejor forma de darle salida a ciertos libros instalados más tiempo del necesario en mi lista de próximas lecturas que haciendo mis intenciones de dominio público. Así, en caso de no cumplirlas, tendréis todo el derecho del mundo a llenarme el buzón de comentarios con vuestros reproches y bien merecidas regañinas. Pero seamos positivos. Pensemos por un momento que nada de eso va a ocurrir. Y ahora, sin más dilación, estos son algunos los libros con los que quiero empezar el año:


TBR: enero 2016.


  • Al límite - Thomas Pynchon. Suyo es el mejor libro que ha pasado por mis manos en 2015, así que ya va siendo hora de retomar el contacto con el autor norteamericano para comprobar si este año repite hazaña con una novela ambientada en los albores de ese imperio tecnológico llamado Internet.

  • Hyperion - Dan Simmons. El impresionante lavado de cara que Ediciones B ha imprimido al clásico de Simmons bien merece una adquisición inmediata. Y si el libro resulta ser al menos la mitad de bueno de como lo pintan en todas partes, desde luego su lectura está más que justificada. Terminado - 4.5/5

  • Los interesantes - Meg Wolitzer. A pesar de que fue uno de los lanzamientos más esperados del pasado trimestre, la novela de Wolitzer aún no había logrado hacerse un hueco en mi abarrotada mesita de noche. Pero de este mes ya no pasa. Terminado - 3.5/5

  • Cronomoto - Kurt Vonnegut. Enero será también el mes de mi estreno en la obra del escritor norteamericano. Una prometedora novela sobre enrevesadas paradojas temporales que, a pesar de su brevedad, seguramente me dejará frito el cerebro. Terminado - 1.5/5

  • Medio mundo - Joe Abercrombie. Aprovechando que en solo unas semanas se publica la conclusión de esta trilogía de tintes juveniles, he decidido lanzarme de una vez por todas a por el segundo volumen. Y si la cosa se pone interesante, al menos no tendré que esperar demasiado para continuar con la historia. Terminado - 2.5/5


Y ese es todo el material inaplazable que pretendo leer a lo largo de enero. ¿Habéis leído ya alguno de estos títulos y así me vais contando más o menos lo que me voy a encontrar? ¡Nos vemos!

 
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