Reseña "Entre extraños"

sábado, 13 de octubre de 2012

Tal y como anunciábamos hace unos cuantos días, ya se puede encontrar en las librerías de todo el país la nueva colección Literatura Fantástica RBA, tres títulos a los que esta semana se suman La isla de hormigón y el multipremiado Entre extraños, un libro que este otoño llega a nuestras estanterías pisando muy fuerte. Among others, nombre con el que se conoce en inglés a la novela de Jo Walton ganadora de los Hugo 2012 y los Nébula 2011 (entre otros), no solo tiene el mérito de haber sido galardonada con unos premios tan importantes dentro del género de la ciencia-ficción y la fantasía, sino que ha conseguido proclamarse vencedora por encima de nombres como George R.R. Martin o China Miéville. Ahora bien ¿es Entre extraños realmente tan buena como así lo indican sus credenciales? ¿O se trata de una simple tomadura de pelo para captar posibles lectores?

Título: Entre extraños
Autor: Jo Walton
Año de publicación: 2012
Género: Novela, fantasía, ciencia-ficción
Editorial: RBA
Páginas: 362
PVP: 18.00
ISBN: 9788490063965

Sinopsis

Criada por una madre medio loca interesada en la magia, Morwenna Phelps crece en Gales entre los espíritus que han convertido su ciudad en una ruina industrial y solo consigue liberarse de su cruda realidad a través de las novelas de ciencia ficción. Sin embargo, cuando su madre intenta invocar a los espíritus oscuros Mori se ve forzada a enfrentarse a ella en una batalla mágica que la deja lisiada de una pierna y provoca la muerte de su hermana gemela. Tras irse a vivir con su padre, al que apenas conoce, acaba en un internado, donde se siente sola y aislada. Sometida a las burlas de sus compañeras y al desprecio de los maestros, sólo encuentra refugio en los libros y en un intento desesperado por conseguir amigos a través de la magia, experiencia que la pondrá en contacto con su madre y con espíritus que era mejor no invocar.

Opinión

De no ser por la sobreexposición a la que cada año se ve sometido este tipo de novelas, creo que nunca habría llegado a mis manos un libro como Entre extraños. Pero el constante patrocinio en los medios especializados, su reciente aparición en el mercado español y la siempre insaciable curiosidad lectora que padezco, provocaron que este libro finalmente se hiciera un hueco en mi estantería. La historia que aquí nos cuenta Jo Walton es la de una niña de quince años llamada Morwenna Phelps, una joven dotada de una sensibilidad especial para percibir todo aquello relacionado con la magia. Hija de una malvada bruja que trata por todos los medios de conquistar el mundo, Morwenna, con el objetivo de detener sus planes, se enfrentó a su madre en un combate mágico que mató a su hermana gemela y a ella la dejó lisiada de una pierna. Ahora Morwenna vive con Daniel, su padre, un hombre al que prácticamente no ha visto nunca y que la ha ingresado en un internado donde sus compañeras se ríen de ella y sus profesores la relegan a las más absoluta indiferencia.
     No seáis ingenuos (como yo) y creáis que lo que acabo de contar tiene algo que ver con el argumento del libro. Lejos de recrearse en el trágico accidente, Jo Walton ha preferido dar más peso a las consecuencias del mismo y a describir cómo ha afectado el suceso a la forma de Morwenna de entender la realidad. A lo largo del libro, que abarca un período de tiempo situado entre 1979 y 1980, Morwenna nos relata en forma de diario algunos pasajes importantes de su vida, sus experiencias en la escuela, así como su particular visión del mundo que le ha tocado vivir. Además, poco a poco iremos descubriendo el que sin duda se convertirá en el eje central de la narración y sobre el que más se apoya la autora a la hora de profundizar en la personalidad de la protagonista: la obsesión -rayana en lo enfermizo- que Morwenna  (Mori para los amigos) desarrolla hacia los libros de ciencia-ficción. 

"Nunca nos habíamos parecido a nadie de nuestra familia, pero excepto por el color de los ojos y el cabello, tampoco me veo ningún parecido con él. No importa. Tengo los libros, libros nuevos, y lo puedo soportar todo siempre que haya libros."

En vista del entorno hostil y desapacible al que Mori tiene que hacer frente tras haber pasado por un trance tan doloroso, la protagonista de Entre extraños encuentra en los libros un aliado perfecto con el que curar la soledad que continuamente la persigue. Lo que comienza siendo una serie de frecuentes visitas a la biblioteca, se convertirá poco a poco en una forma de vida basada en las historias que Mori devora durante sus interminables horas de lectura, y mientras el lector se pregunta casi con desesperación cuándo demonios empieza lo bueno, Jo Walton nos sigue conduciendo por donde a ella le da la gana con una extrema sensibilidad y un gusto particularmente bueno en lo que a literatura se refiere.
      Para cuando el lector se da por fin cuenta de que Entre extraños no es ni mucho menos como lo pintan, que en este libro la magia no es un elemento tan espectacular ni determinante como en otros títulos del género y que a medida que avanzan las páginas la absoluta falta de rasgos pertenecientes al campo de la ciencia-ficción es poco menos que desconcertante, ya estás atrapado por la historia de Mori, sus ranuras como personaje, la increíble ambientación inspirada en el Gales más folclórico y la increíble forma de narrar de la que hace gala esta escritora. A pesar de que la aparición de Hadas y otras criaturas sobrenaturales es un recurso recurrente, la verdadera esencia de Entre extraños no es otra que la de rendir un completísimo y sentido homenaje a las obras más emblemáticas de la ciencia-ficción y la fantasía principalmente de los años 70. Autores como Tolkien, C.S. Lewis, LeGuin, Zelazny y Vonnegut son diseccionados por la escrutadora mirada de Mori y sus siempre incisivas reflexiones sobre los temas que tratan, y aunque al menos tres cuartas partes de las referencias que se hacían en la obra a mí me han sonado a chino, podéis encontrar aquí una detallada lista con todas los títulos que se mencionan en la novela.

"Las gemelas también somos clones. Cuando miramos un olmo nunca se te ocurriría que forma parte de todos los demás. Solo ves un olmo. Lo mismo ocurre ahora conmigo: ven una persona, y no a la mitad de unas gemelas."

Cuando terminé el libro no puede sentirme menos que invadido por sensaciones dispares y contradictorias. Por un lado he de reconocer que el libro me ha encantado casi en su totalidad y que aun siendo consciente de que es una lectura arriesgada, lo recomiendo encarecidamente a todo el mundo. Sin embargo, esa componente más fantástica, mágica o como queráis llamarla, me ha defraudado un poco, no por ser mala, sino por no ser precisamente lo que me esperaba. Me sorprende mucho que un libro como este haya ganado (o que haya estado nominado, incluso) unos premios donde se valoran ciertos factores en los que Entre extraños no destaca en absoluto. Dejando a un lado este hecho (insignificante, según se mire), la novela de Walton ha supuesto para mí unas horas deliciosas en compañía de una protagonista que por su inteligencia, madurez y curiosidad innata enamorará a los amantes de la literatura. Una historia mágica, vibrante, conmovedora y sincera que te hará reflexionar sobre hasta qué punto somos capaces de separar realidad y fantasía, hasta dónde seríamos capaces de llegar por conseguir lo que más anhelamos. Una historia donde aprenderás, rodeado de familiares, a caminar entre extraños.

Puntuación

Entre extraños


Nobel de Literatura 2012

jueves, 11 de octubre de 2012

Tras una lenta agonía de varios días y especialmente horas, no hemos podido evitar sentirnos bastante decepcionados al descubrir que uno de nuestros escritores favoritos, tanto odiado como amado por un número bastante alto de lectores, otro año se irá a casa con las manos vacías. Pues lejos de nuestros sentimientos que de vez en cuando rozan la obsesión con toda obra nueva que cae en nuestros manos del escritor japonés, muchos otros lectores opinaban ayer vía Twitter que simplemente no se lo merecía.
Obviamente cada uno tiene su propia opinión y no a todos pueden gustarle los mismos libros, géneros o escritores, pero he llegado a leer tal cantidad de estupidez sobre su candidatura, que sinceramente dudo que el autor de dichas afirmaciones haya entendido o disfrutado de una obra de Murakami en su vida. Así de simple.

Y ahora que me he quedado a gusto, el ganador en esta ocasión ha sido Mo Yan, conocido especialmente por su obra Sorgo Rojo, que también fue llevada a la gran pantalla hace ya un par de años.  Un autor cuya existencia ignoraba hasta el día de hoy la verdad, pues nunca me he sentido muy atraída por la literatura china, pero visto lo visto, habrá que darle una oportunidad, aunque sea para comprobar si es tan bueno como dicen.
Influenciado en gran parte por su dura infancia, y conocido como "el Kafka chino" Mo Yan destaca por "un realismo alucinatorio al describir la historia actual y contemporánea" y "un estilo que mezcla realismo, magia e ironía" según ha explicado la Academia. En fin, ellos sabrán lo que hacen y tendrán sus motivos, pero no os negaré que me habría hecho muy feliz que lo ganase Murakami, por lo que espero que su turno no tarde en llegar. Se lo merece.

Mo Yan

En 1981 publicó su primera novela, Lluvia en una noche de primavera. En 1984 obtuvo un puesto en la Escuela de Arte y Literatura del Ejército, lo que le permitió dedicar más tiempo a escribir. El éxito le llegó con sus novelas El rábano transparente y, sobre todo, El sorgo rojo (1987). En 1996 publicó Grandes pechos amplias caderas, donde casi un siglo de historia de China es visto a través de los ojos de una mujer. Este libro fue prohibido por las autoridades de Pekín. En Occidente es conocido principalmente por la adaptación cinematográfica de una de sus novelas, que, con el título de Sorgo rojo, rodó el director Zhang Yimou. Se le ha comparado en ocasiones con Franz Kafka y sus obras han sido traducidas a numerosos idiomas.

Reseña "La historia de Lisey"

miércoles, 10 de octubre de 2012

Una de las cosas que más me fascinan de la literatura (hay unas cuantas) son aquellos libros que hablan sobre libros y el oficio de ser escritor. Novelas como La ladrona de libros, donde una parte importante de la trama recae sobre la relación entre la protagonista y el mundo de las letras, La trilogía de Nueva York, en la que el propio Auster tiene la bendita desfachatez de incluirse como personaje o el sencillamente fascinante 1Q84, que describe de forma minuciosa los entresijos del mundo editorial, son ejemplos perfectos de esta particular corriente denominada "metaliteratura". Pero si hay una novela que indaga en estos temas con una profundidad devastadora y una originalidad desbordante, se trata sin duda alguna de La historia de Lisey, quizá uno de los trabajos más  íntimos y al mismo tiempo más perturbadores que el autor norteamericano Stephen King haya tenido la bondad de escribir. 

Título: La historia de Lisey
Autor: Stephen King
Año de publicación: 2006 (2008)
Género: Novela, fantasía, drama
Editorial: DeBolsillo
Páginas: 608
PVP: 11.95
ISBN: 9788483466773

Sinopsis

Hacía casi dos años que Lisey Debusher Landon había perdido a su marido Scott, después de veinticinco años de matrimonio y de una intimidad tan profunda que a veces les daba miedo. Scott había sido un escritor muy premiado y de gran éxito y también un hombre muy complicado. Al principio de su relación, Lisey tuvo que aprender mucho de él sobre libros, sobre sangre y sobre dálivas. Más adelante supo que había un lugar donde Scott se refugiaba, un lugar que cerraba sus heridas y le aterrorizaba a la vez, que le inspiraba todas las ideas que necesitaba para vivir pero que también podría devorarle. Ahora le toca a Lisey enfrentarse con los demonios de Scott. Le toca a Lisey viajar a Boo'ya Moon. Lo que había empezado con la decisión de la viuda de ordenar los papeles de su marido famoso se convierte en un viaje casi mortal hacia la oscuridad que él habitó...

Opinión

En contra de lo que opina mucha gente y a pesar del apropiado sobrenombre que lo identifica como Maestro de terror, Stephen King no solo se dedica a escribir libros de dicho género. La historia de Lisey nos sitúa en la piel de Lisey Landon, una mujer bien pasada la cuarentena que después de veinticinco años de matrimonio y dos de duelo, ha decidido finalmente plantarse en el despacho de su marido y poner un poco de orden en medio de tanto caos literario. Sin embargo, la tarea que tiene Lisey entre manos se complica gradualmente debido a la presión que ejercen sobre ella editores sin escrúpulos cuyo único objetivo es sacar el mercado una nueva obra post-mortem del escritor. Por si fuera poco, Lisey tendrá que lidiar con los continuos arrebatos de locura que padece su hermana Amanda, algo que no resultará nada fácil teniendo en cuenta que ni la propia Lisey ha conseguido aún restablecer su complicada situación emocional.
     En medio de una situación tan desesperante, Lisey tropieza en el despacho de Scott con una vieja fotografía que desencadena en su cerebro una serie de recuerdos olvidados hace tiempo. A partir de ese preciso momento, Lisey comienza a recordar capítulo a capítulo algunos de los momentos más significativos de su vida conyugal con Scott, recuerdos que en su mayoría evocan escenas alegres, pero entre los cuales de vez en cuando se cuela un atisbo de oscuridad sin límites. Lisey sabe que si comienza a tirar del hilo de la memoria acabará topándose con algo que preferiría no haber conocido nunca, pero a medida que avanza la novela, tanto Lisey como el propio lector se darán cuenta de que una vez derrumbada la primera ficha, es imposible detener el resto de piezas.

"Habría dicho que dos años bastarían para disipar esa sensación de extrañeza, pero no era así. Por lo visto, el tiempo no hacía más que deformar el filo del dolor hasta que en lugar de cortar desgarraba."

El planteamiento de esta novela se va volviendo cada vez más interesante conforme van avanzando las páginas. Hay que reconocer que al principio cuesta mucho engancharse a la trama porque los acontecimientos que se narran van apareciendo de forma deshilvanada, y no es hasta bastante más adelante cuando los distintos capítulos van tomando forma de conjunto. Además, la estructura de la novela es poco menos que peculiar, repleta de flashbacks que se van intercalando con el presente a un ritmo ciertamente vertiginoso, tanto que en ocasiones se hace difícil distinguir entre el pasado y el ahora, la realidad y la ficción que poco a poco va cobrando más presencia en la vida de Lisey. Sin embargo, estos pequeños inconvenientes se van disipando en la misma medida que aumenta el interés del lector, que sin saber realmente cómo, se ve propulsado hacia una historia plagada de misterio, intriga y suspense aderezada con altas dosis de terror psicológico.
     Uno de los principales atractivos de la novela es sin duda alguna su carismática protagonista. Lisey es un excelente personaje, construido con inteligencia, madurez y una capacidad de provocar empatía ciertamente admirable. Las reflexiones que hace Lisey sobre su matrimonio con Scott, la vida en compañía de un hombre  famoso, laureado y aclamado por el público y su papel como esposa obediente, dedicada y sobre todo, enamorada, ayudan en gran medida a describir tanto las luces como las sombras de alguien con una personalidad tan intrincada como la de Scott, un ser atormentado por los monstruos de su niñez. El otro rasgo sobresaliente de La historia de Lisey es la enorme riqueza en cuanto a vocabulario propio se refiere. En este libro te toparás desde el mismo principio con términos tan extraños y extravagantes como Incuck, Babyluv, dáliva, el mal rollo, Boo'ya Moon y cosas por el estilo, palabras que forman parte de ese lenguaje secreto entre Lisey y Scott y del que el lector también se irá haciendo partícipe.

"Para él, escribir un libro era como descubrir un hilo de colores llamativos en la hierba y seguirlo hasta donde te llevara. A veces el hilo se rompía y acababas con las manos vacías, pero a veces, si tenías suerte, si eras valiente y perseverabas, te conducía hasta un tesoro."

Cuanto más próximo está el final de la novela, la barrera entre realidad y fantasía se va difuminando a un ritmo trepidante. Lo que en un principio versa sobre el dolor, la soledad y la añoranza, se transforma en un relato brillante acerca de la inspiración artística, la imaginación y los recovecos de la locura, un tema sobre el que Stephen King parece estar muy instruido. ¿Qué más puedo decir de La historia de Lisey a parte de que me ha encantado? Estamos posiblemente ante una de las novelas más personales del escritor estadounidense, una historia que parece una suerte de confesión literaria sobre su vida matrimonial y los altibajos de ser escritor, una especie de terapia que a través de los recuerdos y de las pistas que tanto la protagonista como el espectador se ven obligados a seguir, pretende ser una curación para la inquietud del alma. Profunda, mística y a ratos desconcertante, La historia de Lisey contiene un relato estremecedor al que quizá le cuesta arrancar, pero que recompensa con creces la paciencia depositada por el lector. Puede que el mayor logro de la novela sea el de resquebrajar la cordura de quien la lee. O puede que después de terminarla te sientas impelido a gritar: "Baby, Babyluv". En cualquier caso, una cosa es segura: nos vemos en Boo'ya Moon.

Puntuación

La historia de Lisey


Reseña "Sputnik, mi amor"

martes, 9 de octubre de 2012

► Título: Sputnik, mi amor
► Autor: Haruki Murakami
► Editorial: Tusquets
► Páginas: 248 páginas
► Precio: 7,95€
Del mismo modo en que, en el viaje del satélite ruso Sputnik, la perra Laika giraba alrededor de la Tierra y dirigía su atónita mirada hacia el espacio infinito, en Tokio tres personajes se buscan desesperadamente intentando romper el eterno viaje circular de la soledad. El narrador, un joven profesor de primaria, está enamorado de Sumire; pero ella, quien se considera la última rebelde, tiene una única obsesión: ser novelista. Sumire conocerá a Myû, una mujer casada de mediana edad tan hermosa como enigmática, y juntas emprenderán un viaje por Europa tras el que nada volverá a ser igual.

Deliciosa y trágica a partes casi iguales, real y sobrecogedora como pocas, Sputnik, mi amor, representa una de las creaciones mejor logradas por este hombre, y una de las historias de amor más palpables y cercanas al lector que he tenido el placer de leer en los últimos tiempos. Presentada de un modo rara vez visto en sus libros, Murakami opta en esta ocasión por transmitir la historia a través de los ojos de un tercero, aunque no del todo ajeno a los acontecimientos principales de la novela. Algo que aunque al principio no fue del todo de mi agrado, finalmente resultó ser todo un acierto, un acierto más que formidable.
¿Sabes qué significa sputnik en ruso? En inglés sería travelling companion. ¿Por qué podrían los rusos un nombre tan raro a un satélite artificial? No era más que un infeliz trozo de metal que daba una vuelta tras otra, completamente solo, alrededor de la tierra.
Al leer los primeras páginas del libro conoceremos a Sumire, una joven con una personalidad excéntrica y con un único fin en esta vida: ser escritora. El encargado de relatar su historia, pues ya os decía al principio que en esta ocasión la forma de narrar los hechos es un poco distinta, será un amigo anónimo de la protagonista al que conoció en la Universidad, y según parece el único en el que confía para criticar sus inacabadas obras. Justamente gracias a esa amistad, conoceremos con más profundidad a esa chica inexperta en el amor, y que ha decidido dedicar todo su tiempo y esfuerzo en alcanzar su sueño. Sin embargo, el mundo entero de Sumire tal y como lo conocía se viene abajo, o diría que más bien comienza cuando se enamora por primera vez en su vida. A partir de ese momento la historia tomará un giro totalmente distinto, para nada empalagoso como en otros tantos títulos, y tan característico en Murakami como siempre. Él mismo afirmaba que escribe historias de amor raras, y que además le gustan. Y Sputnik, mi amor no iba a ser menos. Y es que personalmente considero justamente esta historia de amor una de las mejor logradas que he tenido el placer de leer hasta el día de hoy. Así pues, la vida de Sumire cambia cuando conoce a Myû, una mujer de mediana edad, con la que por capricho del destino coincide en una boda. Tras una extraña conversación, nuestra chica se dará cuenta que algo nuevo, y totalmente desconocido está empezando a surgir en su interior. Algo extraño y cálido que la llena por dentro, impidiendo dar marcha atrás, y haciendo que su vida sufra un cambio progresivo hasta tornarse en un único pensamiento: Myû. Pero no todo es tan sencillo, pues mientras el amor cobra una importancia cada vez mayor para Sumire, la crudeza de la realidad se hará cada vez más palpable. Pues Myû a parte de su encanto que derrocha gracias a una inteligencia y una personalidad sublime, tiene un pasado secreto que nadie debe conocer.

Me encuentro en los confines del mundo, tranquilamente sentada sin que nadie repare en mí. Ésta era la sensación que tenía. Aquí sólo estamos Sumire y yo. No es preciso que piense en nada más. No quiero moverme de aquí. No quiero ir a ninguna parte.
Aunque al principio me mostraba un poco reacia a la forma de presentar al lector la situación, tengo que admitir que llegados a un punto te das cuenta que ese era el modo más perfecto de hacerlo si Murakami quería explicar con precisión y detalle el conjunto que presenta su obra, y no dejarlo en una mera idea general. Un conjunto que una vez acabado no defrauda para nada, y que tiene el poder de enamorarte lentamente a la par que te arrastra atrapado y sin posibilidad de salir de esta historia de amor. Además, a medida que el final sea cada vez más cercano, nos damos cuenta que nuestro narrador va cobrando progresivamente una mayor importancia, hasta el punto de convertirse en una pieza vital para la obra. Pues aquí donde pensábamos que era un tercero sin casi importancia, resultará ser uno más, y el que pondrá el punto final a casi todo. Un punto final a decir verdad un tanto confuso, pues las interpretaciones que se pueden sacar (que yo logro sacar) son más bien numerosas y cuesta imaginarse la que tenía en mente Murakami a la hora de acabarla. Aunque hay que reconocerle, que al igual que en tantas de sus obras, te deja con una sensación más bien agridulce, casi amarga diría yo. Pero dicha sensación varía dependiendo del lector, y es que es justamente donde reside una parte de la belleza de sus obras.
    También como era de esperarse del autor, su componente surrealista también hará su acto de aparición, aunque no en las magnitudes ya vistas en otras de sus obras. Diría que lo encontramos en la justa medida para dejarnos satisfechos. Eso sí, me dejó un poco confusa en esta ocasión. Por lo tanto la única pega que le puedo poner es la de entender la parte surrealista a mi manera, y no disfrutar de la obra al principio del todo. Y como la culpa es mía, el libro me resulta finalmente casi perfecto. Así de simple. Salvo por un pequeño detalle, una parte bien cercana al final puede resultar un poco tediosa, por lo demás, y lo repito de nuevo, la considero una de las obras más perfectas del autor.
Y entonces lo comprendí. Habíamos sido unas magníficas compañeras de viaje, pero, en definitiva, no éramos más que dos solitarios pedazos de metal trazando su propia órbita cada una.
Sputnik, mi amor es, pues, una historia de amor perfecta, agridulce, y que nos llevará a sumergirnos en lo más profundo de nuestra propia existencia. Una novela dulce e intensa que a pesar de no ser de muy grande extensión, es sin duda un libro que deberías leer por lo menos una vez en la vida. Pero si te gusta Murakami la verdad es que no sé a qué estás esperando exactamente para hacerlo.

Sputnik, mi amor

Reseña "Mandrágora"

lunes, 8 de octubre de 2012

Aunque a mí me ha gustado leer prácticamente desde que tengo memoria, mis incursiones en el mundo de las letras comenzaron siendo más bien breves y esporádicas. La resistencia, entrega inicial de la exitosa trilogía Memorias de Idhún, fue de las primeras novelas "largas" que me atreví a leer y que hicieron florecer ya no mi afición por los libros, sino mi pasión, motivo por el cual guardo un recuerdo más que bonito de esos libros. Sin embargo, La resistencia no es ni mucho menos la primera historia que salió de esa factoría que Laura Gallego tiene por cerebro, así que después de haber devorado 10 de sus novelas en el transcurso de los años, he decidido por simple curiosidad adentrarme ahora en alguno de esos mundos previos al maremoto idhunita. Mandrágora, una novela que salió publicada en el año 2003, ha sido la primera parada de algo que espero sea un largo viaje a través de esas obras olvidadas que ya va siendo hora de desempolvar.

Título: Mandrágora
Autor: Laura Gallego
Año de publicación: 2003
Género: Novela, fantasía
Editorial: Pearson Alhambra
Páginas: 169
PVP: 10.00
ISBN: 9788420540689

Sinopsis

Cornelius, el sabio de la corte del rey Héctor, desaparece en extrañas circunstancias. Se busca un sustituto inmediato. El erudito Zacarías llega a la corte acompañado de su hija, la joven aprendiz Miriam. En las sombras, alguien conspira contra el rey para derrocarlo y apoderarse del reino. Miriam y Zacarías se verán envueltos en una trama de ambición, venganza y magia negra que pondrá sus vidas en peligro... Una novela de misterio, aventuras, intriga y elementos fantásticos en la que la protagonista descubrirá un terrible secreto acerca de su verdadera identidad. 

Opinión

La historia que Laura Gallego narra en Mandrágora nos transporta a la corte de un lejano reino medieval que acaba de perder de forma poco menos que misteriosa a uno de sus más eminentes miembros: un famoso erudito de nombre Cornelius que no solo desempeñaba labores de investigación y docencia en el castillo de rey Héctor, sino que formaba parte importante de un gobierno que ahora cojea por culpa de su ausencia. A fin de minimizar las consecuencias de su inesperada desaparición, Héctor decide realizar un llamamiento de urgencia a todos los sabios y estudiosos procedentes de cualquier rincón del planeta. En respuesta a su demanda, un maestro llamado Zacarías acude al hogar del rey Héctor y tras una demostración ciertamente sobresaliente de audacia y elocuencia, consigue ganarse el puesto que antes pertenecía a Cornelius. Sin embargo, el viejo Zacarías no viaja solo, sino que va siempre acompañado de una joven aprendiz que resulta ser su hija Miriam.
     La estancia de Miriam en el castillo del rey no será nada fácil, pues dada su condición humilde y su carácter diametralmente opuesto a la malicia y la superficialidad que muestran el resto de chicas en la corte, Miriam tardará bastante tiempo en encontrar un sitio donde encajar. La protagonista de Mandrágora es quizá uno de los principales atractivos del libro, una chica decidida e inteligente que valora mucho más su proceso de aprendizaje que otros asuntos tan superfluos como el protocolo, la ropa o encontrar el marido ideal y que además se desenvuelve de manera hábil en muchos campos como la medicina, la historia o las matemáticas gracias a la educación que ha recibido de su padre.

"-Lo siento, no he oído bien el resto de tu nombre.
-Miriam -respondió ella, irritada, pero insegura de pronto-. Sólo Miriam.
-Miriam de Sólo Miriam -repitió Ángela-. ¿Y qué tipo de feudo es Sólo Miriam? ¿Un reino, un principado, un ducado, un condado, una baronía... o nada de nada?"

En ese sentido, aunque puede que las comparaciones estén un poco fuera de lugar, Miriam me ha recordado bastante a Viana. Las similitudes con la protagonista de Donde los árboles cantan son manifiestas no solamente en el carácter de ambas (la rebeldía, la fuerza, la tozudez), sino en el hecho de que ambas novelas poseen una ambientación parecida. En Mandrágora encontraremos una mezcla bastante diversa de géneros, desde el misterio hasta la fantasía, pasando por algunos componentes místicos que son recurrentes en otras de sus novelas. A medida que avanzamos en la historia, Miriam se dará cuenta de que Cornelius pudiera no estar tan lejos del castillo como piensa todo el mundo, y más cuando comienzan a suceder cosas cada vez más extrañas a su alrededor. Poco a poco Laura Gallego va desenredando los hilos de una intriga que francamente, no da mucho de sí, y no porque la trama del libro me haya resultado aburrida o predecible, sino porque en 160 páginas pocas cosas se pueden contar.
     Por si no fuera bastante con encargarse de resolver el complot que tiene como objetivo destituir al rey Héctor de su puesto, Miriam tendrá que hacer frente a los siempre complicados entresijos del amor. La relación de Miriam con los personajes masculinos de la novela se balancea continuamente entre una complaciente amistad y un amor poco apasionado que, dadas las circunstancias, causa risa más que otra cosa. En alguna que otra ocasión Miriam también sufrirá los estragos de inquietantes sueños (seguramente causados por sus idas y venidas sentimentales) que parecen querer transmitirle algún tipo de información esencial relacionada con su pasado, aunque si lo que la autora pretendía era insertar un poco más de misterio a la novela, he de decir que se queda bastante corta.

"-No todo se aprende en los libros, maese Nemesius -repuso Zacarías, algo molesto-. Oneram discentem turba librorum, non instruit: "la multitud de libros carga de peso al estudiante, pero no le instruye". Si hubieseis salido de vuestra biblioteca, lo sabríais."

Hasta bien entrada la historia no seremos testigos de la parte más trepidante, por llamarla de algún modo, que puede ofrecernos Mandrágora. Para no revelar ningún detalle importante de lo que sucede en el libro, solo diré que toda la acción predominante en el final de Mandrágora se diluye un poco por lo fragmentada que está la narración en ese punto, plagada de cambios de escena tan bruscos y continuados que resulta difícil concentrarse en el desarrollo de los acontecimientos, por no decir que el argumento a estas alturas da tantos giros en tan poco tiempo que se pierde un poco de credibilidad por el camino. En resumidas cuentas, Mandrágora me ha parecido una novela entretenida, sin pretensiones, totalmente indicada para pasar una tarde de domingo (o de cualquier otro día si tienes mucho tiempo libre) entre las páginas de un libro rápido y fácil de leer. Si no has leído nada de Laura Gallego, ya lo puedes ir descartando; te sabrá a poco. Pero si ya eres fan de esta escritora dotada de tan hermosa imaginación, no deberías perderte una nueva cita con el estilo inconfundible de Laura y comprobar así cuánto ha mejorado con el paso de los años en aquello que tanto nos hace disfrutar. Al fin y al cabo, la espera hasta el siguiente libro puede hacerse muy larga...

Puntuación

Mandrágora


 
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