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Reseña "El psiquiatra"

sábado, 27 de julio de 2013

► Título: El psiquiatra
► Autor: Arno Strobel
Año de publicación: 2012
► Género: Novela, policíaca, thriller
Editorial: Pàmies
Páginas: 320
PVP: 19.95 €
El psiquiatra Joachim Lichner fue condenado a trece años de cárcel por el asesinato de una niña gracias al testimonio de su novia, que posteriormente inició una relación sentimental con Bernd Menkoff, uno de los detectives de policía encargados del caso. Todo esto hizo que Alex Seifert, compañero de Menkhoff en la investigación, siempre tuviera dudas razonables sobre la culpabilidad del psiquiatra y el papel de su colega en toda la trama. Ahora, quince años después, su recelo reaparece con fuerza cuando una llamada anónima sobre la desaparición de una niña coloca a ambos policías nuevamente ante el psiquiatra, el supuesto padre de la desaparecida, desatando los odios y rencores acumulados durante todo ese tiempo.

Opinión


Muy pocos lo saben, pero uno de mis géneros favoritos es el de la novela policíaca. Un género que sin embargo disfruto más en su formado cinematográfico que por escrito, pues me enfrento en reiteradas ocasiones a la misma situación de siempre: me aburre. El problema que tengo con él (y una de las razones por las que lea tan poco del mismo), es que odio con todo mi ser descubrir con demasiada facilidad quién demonios es el asesino, es una cosa que me supera y hace que mi interés por seguir leyendo se esfume a un nivel altamente alarmante. Pero si a eso juntamos que en mi último intento por acercarme a una novela del género descubrí ya en el segundo capítulo quién era el secuestrador de una niña pequeña (le pregunté el final al propietario del libro), mis ganas de volver a acercarme a una novela policíaca se habían esfumado por completo. Sin embargo, aunque al principio mis ganas de leer El psiquiatra fueron fruto de un acto totalmente compulsivo que a veces nos inunda a los lectores por dentro, de esos en los que una vocecita en tu cabeza te recomienda hacerte con el libro lo más pronto posible, tengo que reconocer que Arno Strobel finalmente parece haber conseguido lo imposible, y es que la novela en su conjunto me ha sorprendido gratamente.

Te sientes miserablemente mal cuando vives con alguien durante años, amándole de forma incondicional pero sin poder llegar a conocerle jamás. No puedes llegar a comprender a esa persona, ni explicarte su comportamiento, entender las cosas que hace. O cosas que o hace. Es para volverse loco, Alex, ¿comprendes?

Alex Seifert sabe que quizás hace años cometió el terrible error de no impedir que su compañero encerrase a un inocente en la cárcel por un asesinato que él no cometió, y es algo que le consume por dentro desde entonces. Con su primer caso cerrado hace ya más de diez años, sigue con su vida diaria como cualquier otro policía, aunque nunca terminó de olvidarse de aquel caso del todo. Sin embargo, cuando una llamada anónima les informa a él y a su compañero, el inspector Menkhoff, de que probablemente una niña de corta edad haya sido secuestrada, los viejos recuerdos volverán a surgir y con más intensidad que nunca. Y es que para más inri, al acudir a la dirección que les proporcionó el desconocido, descubren que se trata de la vivienda actual del psiquiatra Joachim Lichner, el mismo que asesinó y abandonó en el bosque cercano a su vivienda a una niña hace ya años, y que ahora, tras cumplir con su condena, fue puesto en libertad. Así pues, dará comienzo una desesperada lucha por parte del inspector Menkhoff de volver a encerrar al psiquiatra bajo rejas, mientras que esta vez Alex estará dispuesto a descubrir la verdad bajo cualquier precio.
    La novela está narrada en dos momentos temporales diferentes: por un lado, en el presente y el caso de la desaparición de una niña siendo el principal sospechoso (de nuevo) el psiquiatra, y por otro, a modo de flashbacks pero contados como capítulos a parte, el primer caso de Alex y que fue el hilo conductor de todo lo que nos encontramos a raíz de eso en el presente. Dos momentos temporales diferentes a los que el autor sabe sacarle el máximo partido posible, haciendo que con cada capítulo terminado tus ganas de acabar con el siguiente para saber qué pasa a continuación tan solo aumenten. Por lo que, como comprenderéis, la novela tiene además la enorme ventaja de ser una lectura que engancha notablemente al lector. Aunque el planteamiento general de la obra en un principio nos pueda parecer un tanto demasiado visto, a la hora de la verdad el señor Strobel logra que El psiquiatra se salga un poco del esbozo que nos podríamos haber imaginado de antemano. Así pues, y valiéndose de un par de giros inesperados más cercanos ya a la recta final, al final resultará que las cosas no son lo que parecen a simple vista. De hecho, aunque os pueda parecer una lectura totalmente predecible -siendo mi caso-, al final resultará que sin apenas darnos cuenta habíamos sido conducidos dócilmente por la inteligente mano de su autor.

Y porque deseo avergonzarle. Quiero demostrarle que existen personas que no se olvidan de lo que existe a su alrededor dejándose dominar por el odio o la ira.

No me gustaría terminar esto sin haberle dedicado unas escasas líneas a los personajes, y es que uno de mis mayores miedos era encontrarme con unos personajes totalmente tópicos a más no poder y totalmente planos. Tengo el placer de decir que me equivocaba. Mientras que normalmente en las últimas novelas que había leído del género los personajes no me habían llegado casi en absoluto, en El psiquiatra, aunque su elenco sea bastante escaso, en su gran mayoría se puede decir que no están nada mal caracterizados. Y es que aunque el esbozo general me sigue pareciendo un tanto escaso, una de las cosas que más me han gustado es que todos ellos, y en su justa medida, finalmente evolucionan cambiando su forma de ser o de ver las cosas. Paradójicamente, el personaje que más importancia tenía para toda la obra, finalmente resultó ser solo un mero fantasma de lo que puedo haber sido. Pues aunque nos hayamos encontrado ante una mente ágil, privilegiada y hasta cierto punto retorcida, me parece que el potencial que podía haber dado de sí el psiquiatra se desaprovecha enormemente, aunque no por ello se entorpece el mensaje general del conjunto. Y es que en cuanto a los pilares fundamentales de la obra, no cabe duda alguna que es la posibilidad de explorar alguno de los sentimientos más comunes a todos los seres humanos: el miedo, la rabia, la impotencia, el odio más profundo... Así pues, con unos personajes dibujados de forma imprecisa pero a los que se coge cariño, por una errónea impresión de estar en lo cierto cuando las cosas no son lo que parecen, o por el adecuado final para la obra, siendo tenso, ágil y prometedor, El psiquiatra es sin duda una novela con la que he disfrutado mucho más de lo que me esperaba.

Puntuación

El psiquiatra


IMM 16#

martes, 23 de octubre de 2012

"In my mailbox" es una sección nacida en Pop culture Junkie y que se extendió gracias a The story siren. Consiste en mostrar cada cierto tiempo los últimos libros adquiridos, ya sea comprados, regalados o enviados por parte de alguna editorial.





Como ya os comentábamos en el IMM anterior, habíamos decidido dividir todos los libros que teníamos por casa en dos entradas separadas, lo cual no sé hasta qué punto ha sido productivo porque el "montoncito" no para de crecer y pronto moriremos enterrados bajo una gigantesca pila de libros. He aquí lo que encontraréis próximamente en el blog:


-Entre extraños, Jo Walton: Esta novela me la agencié casi por casualidad, pues estaba haciéndome ojitos en una estantería de El Corte Inglés días antes de su fecha de lanzamiento oficial, hecho que yo interpreté como una clamorosa señal del destino. Reseña aquí.

-Baila, Baila, Baila, Haruki Murakami: Esta es la novela que pedí para el concurso que organiza PriceMinister, del que os informamos hace unas semanas. Me da igual que no le hayan dado el Nobel, yo sigo amando a este hombre y leer algo suyo se ha convertido casi en una necesidad mensual. Me preguntó qué haré cuando termine todos sus libros.


-Criadas y señoras, Kathryn Stockett: Escuché de la película muy buenas críticas antes de descubrir que estaba basada en un libro, del que también he oído maravillas. Es una de mis lecturas actuales, me está gustando mucho y espero traer pronto la reseña.

-Solaris, Stanislaw Lem: Considerada por algunos como una de las obras más importantes y significativas de la ciencia-ficción, Solaris es la novela más conocida de este escritor polaco. Ya lo he terminado (reseña) y he de admitir que el libro es bastante bueno, pero me esperaba más. Me pareció demasiado raro.

-Soy un gato, Natsume Soseki: La verdad es que nunca he tenido uno, pero soy muy fan de los gatos, así que cuando me enteré de que esta novela estaba narrada desde el punto de vista de un gato, fue a parar derechito a mi lista.


-El gremio de los magos, Trudi Canavan: El primer libro de la trilogía fantástica Crónicas del mago negro. Como muchos de vosotros no dejáis de dar la lata con Trudi Canavan, al final ha pasado lo que tenía que pasar...

-La llegada de los tres, Stephen King: La primera parte de la saga me dejó con muchos interrogantes y con unas ganas de locas de continuar con las aventuras de Roland. Para colmo, Arasthel se los está ventilando uno tras otro a una velocidad vertiginosa y me da miedo que me cuente algún spoiler, así que ya mismo lo empiezo.

-Desde Dos Ríos, Robert Jordan: Estaba yo tan tranquilo dando vueltas por la librería y de repente veo un expositor con ejemplares de El señor de los anillos, El color de la magia, La espada de la verdad y el que finalmente me he llevado A 2 EUROS. Pues nada,  ni me lo he pensado y a casa se ha venido el primer libro de la saga La rueda del tiempo.


-Lo bello y lo triste, Yasunari Kawabata: No hace mucho publiqué la reseña de La casa de las bellas durmientes, un libro extraño pero que me gustó mucho, así que he decidido probar algo más de este autor japonés premiado con el Nobel en 1968.

-La montaña mágica, Thomas Mann: Otro premio Nobel, esta vez alemán. El libro es un tochaco bien gordo y por lo visto trata sobre un hombre que va de visita al sanatorio y termina quedándose allí siete años. Pues vale.

-La insoportable levedad del ser, Milan Kundera: Este libro nos lo recomendó hace unos años mi profesora de filosofía (Mercedes, si estás leyendo esto, va por ti xD), y dadas las buenas críticas que tiene, en cuanto lo he visto me lo he metido en la mochila (después de pagarlo, claro ¬¬)


-La devoción del sospechoso X, Keigo Higashino: Edición de Círculo de Lectores. Una novela de corte policíaco que ya está leída y será reseñada dentro de poco (espero).

-El psiquiatra, Arno Strobel: No he leído nada del autor, pero me llama bastante y tanto el título como la portada me recuerdan mucho a las novelas de John Katzenbach, del que tampoco he leído nada. Cosa que remediaré muy pronto.


-El año de Saeko, Kyoichi Katayama: Tras vender millones de ejemplares con su novela Un grito de amor desde el centro del mundo, el autor japonés regresa a nuestras mesitas con este libro, una trágica historia de amor que me apetece mucho leer.

-Un mundo feliz, Aldous Huxley: Junto a 1984 y Fahrenheit 451, es uno de los mayores exponentes del género distópico. Hace un mes o así que leí el libro y me encantó, pero por favor, no compréis la edición de Publimexi porque es una auténtica mierda pesadilla lingüística.


-Dos velas para el diablo, Laura Gallego: Yo ya me leí el libro cuando salió en su día y me gustó bastante la historia de ángeles y demonios que se montó la autora valenciana, pero Lilith se ha empeñado en hacerse con él y dentro de poco lo reseñaremos.

-Un beso en París, Stephanie Perkins: La novela que está arrasando en la blogosfera, por fin en nuestras manos. Me apetece muchísimo leerla a pesar de que no soy muy dado a las historias puramente románticas, pero bueno, creo que me gustará.

-The Giver III: El mensajero, Lois Lowry: Tercera y última parte de la trilogía juvenil que comenzó en El dador de recuerdos y siguió con En busca del azul. Una novela muy ligera, entretenida y facilona, puede que no sea la octava maravilla, pero está bien.


-La vuelta al mundo en 80 días, Julio Verne: ¡Y seguimos con los clásicos que no tienen nada que ver con el desafío que me propuse! Gracias a la maravillosa colección de El País que salió en 2004 y que hemos recuperado convenientemente de una caja escondida en el armario, ya podemos disfrutar de las aventuras escritas por Julio Verne.

-Drácula, Bram Stoker: En vista del auge que han cobrado los vampiros últimamente, nos adentraremos en una de las primeras y mejores novelas que se han escrito sobre el género. Eso sí, va para largo, porque con la cantidad de libros que tenemos pendientes no sé yo si el libro acabará de vuelta en el ataúd armario. Que no... xD

No hace falta que os pongáis a contar, hay 1, 2, 3... ¡20 libros en este IMM! Menos mal que la semana que viene tenemos un par de días sin clase y podremos adelantar un poco porque madre mía, a este ritmo se nos caen los estantes abajo. ¿Qué os han parecido los libros? ¿Habéis leído alguno? Como siempre, comparte tu opinión con nosotros. ¡Nos vemos!

 
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