Reseña "No y yo"

viernes, 25 de octubre de 2013

Título: No y yo
Autor: Delphine de Vigan
Saga: -
Año: 2009
Editorial: Suma de letras
Páginas: 316
Precio: 19,00€
Lou Bertignac es una adolescente de trece años con un cociente intelectual de 160 que tiene muchas preguntas en la cabeza, observa a la gente, colecciona palabras y devora las enciclopedias. En su casa las cosas no marchan bien: su madre sufre una depresión tras la muerte de su bebé y su padre vive impotente ante la situación. Además, en clase sus compañeros la tratan como a una chalada. Lou, a pesar de lo brillante que es, se siente aislada y se inventa teorías con las que hacer del mundo un lugar mejor.Día tras día le llama la atención una chica en la estación, a la que por fin se acaba acercando. Esta chica es No, una joven sin hogar poco mayor que ella. No, con su cara de cansancio, la ropa sucia, su silencio… No, privada de amor, rebelde, salvaje… No, que cuestiona el mundo con su vagar y su soledad. De este encuentro se empieza a gestar una amistad sin barreras de ningún tipo; Lou pretende arreglar el mundo y por ello decide salvar a No: darle un techo y una familia; y se lanza a una aventura contra el destino y contra todos.

Opinión

Hace un par de meses, justo aquí, os hablaba de una novela que tenía una pinta estupenda. Una de esas novelas que a veces provocan una desesperada necesidad en tu persona de salir corriendo de tu casa para hacerte con ella lo antes posible. No sé exactamente lo que más me llamó la atención en un primer momento de No y yo, si fue su título, la premisa de la que partía, la promesa de una de esas novelas que dejan huella o todo eso y más, pero ahora que he tenido la suerte de poder catarla finalmente solo os diré una cosa: tenéis que leerla. No es original desde el punto de algo novedoso. No es una novela de esas que puedes encontrarte hoy en día con suma facilidad en tu librería habitual por partir de una base común. De hecho es una novela que tiene ya un par de años, y me arrepiento horriblemente de no haberla descubierto antes. Pero puedo decir alto y claro que No y yo es una de esas pequeñas joyas literarias que se quedan en el olvido mientras un montón de novelas mediocres (no digo todas, ojo) triunfan en el mercado actual. Poco convencional, fascinante, arrebatadoramente franca, dolorosa, muy dolorosa, que me sumió en un extraño estado de tristeza continua a lo largo de su lectura y al día siguiente de acabarla, junto a una de las mejores protagonistas que he leído en muchísimo tiempo, No y yo es una novela de la que no me esperaba prácticamente nada pero que me lo ha dado todo. Protagonizada por una niña excepcional en numerosos sentidos, la historia que nos transmite a lo largo de sus 316 páginas reboza de un completo arcoíris de sentimientos: tristeza, ira, dolor, odio, amor, amistad y esperanza. Se podría decir que no le falta nada.

La vida de Lou no es fácil. No parece encajar en ningún lugar. Los de su clase la siguen viendo como una niña debido a que tiene 13 años, mientras que los profesores la adoran. Uno de los numerosos problemas que tiene Lou es que es superdotada y le gusta hacer cosas raras, como coleccionar palabras, hacer continuamente experimentos en casa, o bucear en Internet hasta encontrar la respuesta a prácticamente cualquier pregunta que encuentre a su paso. Es tímida, reservada, y siente un pavor casi ilimitado hacia las exposiciones orales. Así es como comenzará nuestra historia, con Lou teniendo que hacer una exposición oral delante de toda la clase. Una exposición oral sobre los sin techo. Aunque esa temática no es fruto del azar o un tema impuesto por su profesor, puesto que un buen día Lou conocerá a No, una joven de 18 años que vive, o mejor dicho, intenta sobrevivir en las calles de París. No es una joven de la que prácticamente no conocemos nada al principio de la obra. Todo son conjeturas y preguntas, el cómo es posible que una joven viva en la calle y el por qué, endulzado por una visión un tanto idealista de una niña de tan solo 13 años. Poco a poco y a raíz de que Lou la invita a tomar algo de vez en cuando, iremos conociendo a ese enigmático, extraño y terriblemente herido personaje. Pero mientras Lou toma notas, busca información, y llena una libreta entera con apuntes, gradualmente y ante nuestros ojos nacerá una nueva amistad. Íntima, intensa, junto al deseo y la necesidad de darlo todo por la otra, y unas ganas locas de salvarse mutuamente, ese es pilar básico sobre el que gira la novela. La necesidad y la esperanza de poder lograrlo, de poder salvarla, de poder salvarse. 
Sin embargo, la brecha que hay abierta entre ambos mundos a ratos se vuelve demasiado grande, y Lou no entiende por qué las cosas no pueden ser de otra forma, por qué a veces aunque uno intente darlo todo y ofrecerle todo es incapaz de salvar a la otra persona. Dos personajes a ratos totalmente opuestos, a ratos totalmente iguales, que entienden el dolor que envuelve el mundo de la otra y que lo hacen un poco más soportable. Así como podéis ver, No y yo es una novela que juega de modo casi inadvertido con nuestros sentimientos a su antojo, utilizando para ello a todos los personajes que tiene a su disposición. Impactante en numerosos aspectos, recrea la dura y triste realidad de nuestra sociedad de un modo francamente sorprendente, empleando para ello a dos personajes perfectamente caracterizados, y siendo todavía casi unas niñas. Aunque No y yo sea una novela un tanto trágica, y que sabe mantener tu corazón en un puño junto a un continuo nudo incómodo en la garganta, también es una novela que nos recuerda la importancia de la amistad, las relaciones familiares, cuyo vínculo a veces se puede torcer por numerosas circunstancias, y la maravilla del primer amor. Así pues, es también una novela de posibilidades, de no rendirse y de seguir luchando incluso cuando te falten razones para hacerlo y no olvidarse de los que están a tu lado.

Aunque hay bastante poco que pueda añadir ya para convenceros de darle una oportunidad, a nivel personal ha resultado ser una novela francamente sorprendente. Necesitaba leer algo que despertase de nuevo esos sentimiento en mí, que llenase de nuevo mi espíritu lector con esa felicidad de haber encontrado una novela maravillosa. Lo cierto es que he disfrutado más que enormemente a lo largo de su lectura -aunque también haya sufrido horriblemente- pues se trata de una historia hilada de un modo sobrecogedor y sorprendente, narrada por medio de una niña que despierta un sentimiento de simpatía casi infinito hacia ella, además de relatarnos el mundo en que vivimos de un modo bastante realista, ya sea por su vida académica, sus amistades o la difícil situación de su familia debido a la depresión que sufre su madre desde hace años. Además, debido al estilo lírico pero simple de las palabras que emplea Delphine de Vigan en su obra, resulta muy difícil no quedar totalmente prendado por el conjunto general. Pero quizás aquí lo más importante sea realmente la reflexión a la incita al lector a lo largo de toda la lectura, si acaso sea realmente imposible cambiar el mundo en el que vivimos. Si es realmente imposible que si cada uno de nosotros intentemos salvar por lo menos a una persona, quizás este mundo se convierta en un mundo un poquito mejor. Así pues, no me queda nada más por añadir ya que no sea que le deis una oportunidad, y que si todos los libros de la autora son así, ya tengo otro autor preferido que añadir a mi lista.

No y yo, Delphine de Vigan


Reseña "Los años de peregrinación del chico sin color"

martes, 22 de octubre de 2013

Título: Los años de peregrinación del chico sin color
Autor: Haruki Murakami
Saga: -
Año: 2013
Editorial: Tusquets
Páginas: 320
Precio: 19.95€

Cuando Tsukuru Tazaki era adolescente, se sentaba durante horas en las estaciones para ver pasar los trenes. Ahora, con treinta y seis años, es un ingeniero que diseña y construye estaciones de ferrocarril y que lleva una vida tranquila, tal vez demasiado solitaria. Cuando conoce a Sara, una mujer por la que se siente atraído, empieza a plantearse cuestiones que creía definitivamente zanjadas. Entre otras, un traumático episodio de su juventud: cuando iba a la universidad, el que fue su grupo de amigos desde la adolescencia cortó bruscamente, sin dar explicaciones, toda relación con él, y la experiencia fue tan dolorosa que Tsukuru incluso acarició la idea del suicidio. Ahora, dieciséis años después, quizá logre averiguar qué sucedió exactamente. Ecos del pasado y del presente, pianistas capaces de predecir la muerte y de ver el color de las personas, manos de seis dedos, sueños perturbadores, muchachas frágiles y muertes que suscitan interrogantes componen el paisaje, pautado por las notas de Los años de peregrinación de Liszt, por el que Tsukuru viajará en busca de sentimientos largo tiempo ocultos. Decididamente, le ha llegado la hora de subirse a un tren.

Opinión

Ya está. Se acabó la espera. Tan solo seis meses después de su publicación en territorio patrio e incluso mucho antes que su traducción al inglés, el pasado 15 de octubre se puso a la venta en nuestro país Los años de peregrinación del chico sin color, la ansiada última novela del escritor japonés Haruki Murakami. Y es que a día de hoy, se puede contar con los dedos de una mano el número de autores que son capaces de levantar tanta expectación ante la salida de cada nueva obra como el eterno candidato al Premio Nobel. Muy pocos tienen la habilidad de generar entre su público odios y pasiones tan intensos, casi siempre a partes iguales. Y desde luego, no hay en el mundo nadie más indicado para evadirse de la realidad en entornos perturbadores y oníricos que este entrañable corredor de fondo, amante de los gatos, el béisbol y la música clásica. Sin embargo, a pesar de estar sobradamente familiarizado con su trabajo, lo que más me sigue asombrando de Haruki Murakami (autor de obras tan dispares como la excepcional 1Q84, Kafka en la orilla o Baila, Baila, Baila) es comprobar cómo utilizando una y otra vez las mismas herramientas narrativas que le caracterizan, consigue dotar a cada uno de sus títulos con una personalidad única, trascendente y fácilmente distinguible. Soledad, tristeza, alienación, sentimientos de culpa, incertidumbre e incomprensión. Nada desconocido en el último libro de Murakami, pero todo ello observado bajo la luz de un prisma completamente diferente.

Pero ahora ya no creía en grupos perfectos y armónicos, ni sentía en su cuerpo el calor de ninguna química.

La historia que nos presenta en esta novela el escritor japonés es la del joven Tsukuru Tazaki, un hombre de 36 años tranquilo, reservado, que se dedica a diseñar estaciones de tren y que a lo largo de su juventud formó parte de una insólita pandilla en la que cada miembro tenía en su apellido el nombre de un color. Todos salvo el propio Tsukuru, motivo por el que no tardó en ganarse entre sus amigos el sobrenombre de descolorido. Pero un día, sin motivo aparente, los cuatro componentes del grupo decidieron excluirlo para siempre de sus vidas, causando en Tsukuru una devastadora sensación de vacío que lo arrastró a una depresión sin precedentes y a un oscuro período en el que acariciaba de forma continua la idea del suicidio. Así pues, aunque finalmente Tsukuru parece haber conseguido recuperarse de sus heridas emocionales, el tiempo a la larga pondrá de manifiesto el pesado lastre que acarrea nuestro protagonista por no haber sido capaz de superar tan traumática experiencia.
    Intercalando en todo momento capítulos narrados en la actualidad con algunos de los episodios más significativos de la adolescencia de Tsukuru, Haruki Murakami elabora un complejo e íntimo relato de autodescubrimiento y superación personal que saca a relucir su máximo potencial como narrador. Intensa, vibrante, sorprendente y lírica, Los años de peregrinación del chico sin color mezcla lo mejor del realismo murakamiano con esa vertiente fantástico-alucinógena que tanto me gusta del escritor. Esta imprevisible y un tanto críptica dicotomía se expresa de manera recurrente en forma de fábulas un tanto asilvestradas, visiones difíciles de interpretar y extraños sueños eróticos que de repente adquieren visos de realidad, reflejando así el viaje tanto físico como metafórico que emprende Tsukuru Tazaki a lo largo de la novela para reconciliarse de una vez por todas con su pasado y quienes lo habitaron.

-Tal vez lo hicieras, pero tengo la sensación de que la herida se cerró superficialmente -dijo con calma, mirándolo a los ojos-. ¿No se te ha ocurrido pensar que quizá, debajo sigue manando sangre?

Sobre la historia de Los años de peregrinación del chico sin color (inspirada en la famosa composición de Liszt) solo puedo decir que me ha encantado, que me ha tenido en vilo y con el corazón encogido en un puño durante las más de 300 páginas que dura. Al igual que me han encandilado todos los personajes que aparecen en la novela, quienes están muy bien caracterizados y sufren de las demenciales particularidades a las que nos tiene acostumbrados Murakami, inquietantes escenas de sexo incluidas. El nuevo y exitoso libro del escritor japonés no solo se centra en recrear la angustia existencial y el dolor psicológico más absoluto, terrible y sobrecogedor, sino que ahonda en los diversos tipos de relaciones emocionales que nos unen, nos separan y nos mantienen atados a la realidad. Se trata de una obra radiante y esperanzadora a pesar de su deprimente puesta en escena, una historia adictiva, melancólica, sugerente, repleta de simbolismos amén de otras referencias musicales y cuya linealidad aparente acaba descomponiéndose en todos los colores del espectro, golpeándonos de lleno con sus giros inesperados como un contundente rayo de luz.
    En definitiva, los lectores más afines a la obra de Haruki Murakami encontrarán rápidamente en Los años de peregrinación del chico sin color espacios en común con otros de sus trabajos, por lo que no les resultará nada complicado sumergirse en las profundidades de esta magnífica novela, que podría considerarse en base a las repetidas menciones a Facebook, Twitter o Google como la más moderna y tecnológica del autor. Lo mismo podría aplicarse a quienes no son capaces de leer ni diez páginas seguidas de algo escrito por Murakami: absteneos, porque lo único que vais a encontrar es un concentrado narrativo imposible de digerir. En cuanto a mí, reencontrarme con el delicioso estilo desgarrador y nostálgico de Murakami ha sido un tremendo placer que por desgracia no sé cuándo se volverá a repetir. De momento, aún puedo disfrutar del recuerdo indeleble que ha dejado esta novela en mi interior, otra extraordinaria pieza que añadir a la colección de joyas narrativas creadas por Murakami. Y ya van muchas.

Los años de peregrinación del chico sin color, Haruki Murakami


Reseña "Trono de cristal"

lunes, 21 de octubre de 2013

Título: Trono de cristal
Autor: Sarah J. Maas
Saga: Trono de cristal #1
Año: 2012
Editorial: Alfaguara
Páginas: 528
Precio: 16.95€

Tras un año de trabajos forzados en las minas de sal, la joven asesina Celaena Sardothien ha sido convocada por el príncipe del Reino de Endovier. Celaena no ha acudido con la intención de acabar con la vida del príncipe, sino con el deseo de conquistar su libertad. Si vence a veintitrés asesinos, ladrones y guerreros en una competición a vida o muerte, será liberada de prisión para ejercer como campeona real.
El príncipe la aconsejará. El capitán de la guardia la protegerá. Pero algo maligno se esconde en el palacio de cristal, y está allí para matar. Mientras sus competidores van muriendo uno a uno, la lucha de Celaena por conquistar su libertad se convierte en una lucha por sobrevivir y en una incesante búsqueda del origen del mal antes de que destruya el mundo.

Opinión

Pocas veces tengo el placer de enfrentarme a una novela como esta (con la de reticencias que me genera a mí el género juvenil) sin acabar sufriendo en algún momento dolorosos ardores de estómago, suspirando ruidosamente de pura frustración o echándome las manos a la cabeza por lo ridículo, forzoso e impostado de ciertas escenas. Pero lo cierto es que la escritora norteamericana Sarah J. Maas ha conseguido lo impensable con Trono de cristal, primera entrega de una larga saga de fantasía épica que se ha convertido sin hacer mucho ruido en una de las sorpresas más gratas que me he llevado en los últimos meses, y no precisamente por ser una historia original, carente de importantes defectos o que de algún modo reinvente las reglas del género. Atrevida, absorbente, impredecible, descarada... a pesar de incurrir en los tópicos más frecuentes y recalcitrantes de la literatura juvenil, Trono de cristal es un libro, llamémoslo peculiar, que me ha tenido en expectación hasta el punto de verme obligado a terminar la novela el mismo día de haberla empezado, cosa que tengo muy en cuenta a la hora de valorar un libro y que me ayudan a perdonar en gran medida los fallos que pueda cometer.

Celaena tragó saliva. Aturdida y acongojada, volvió a mirar al frente. Sentado en un recargado trono de madera de secuoya aguardaba un atractivo joven. Se quedó de piedra al ver que todos le hacían una reverencia.
   Se encontraba ante el mismísimo príncipe heredero de Adarlan.

La historia que nos presenta Sarah J. Maas es la de una temible e implacable asesina llamada Celaena que se encuentra prisionera en una cárcel de máxima seguridad donde además vive una existencia precaria trabajando en las minas de sal. Sin embargo, un buen día se presenta ante ella el príncipe heredero al trono con una jugosa oferta que Celaena no es capaz de rechazar: el rey de Adarlan pretende contratar durante varios años sus servicios como protectora, tras lo cual le concederá la libertad que tanto ansía. Ahora bien, para sellar definitivamente dicho pacto con el rey, nuestra protagonista deberá enfrentarse en una especie de torneo a los más peligrosos combatientes del país y por si fuera poco, proclamarse vencedora. O al menos eso es de lo que promete ir el libro en sus primeros compases, porque lo cierto es que a medida que vamos avanzando en la historia, Trono de cristal nos sorprende con una cantidad inusitada de subtramas rocambolescas que poco o nada tienen que ver con el arco principal de la obra, pero que van absorbiendo paulatinamente el argumento de la misma hasta volverse más interesantes que la propia idea original.
      En apenas un par de capítulos, Celaena pasa de ser una figura que (supuestamente) infunde miedo, temor y respeto a una princesa en apuros cuyas mayores preocupaciones son dar largos paseos por la biblioteca, encontrar un vestido adecuado para la próxima fiesta de palacio y granjearse el favor de sus habitantes masculinos más cercanos. Aunque este cambio repentino de personalidad pueda parecer un completo absurdo, (de hecho, en el fondo lo es) Celaena es un personaje que inspira una irresistible y profunda simpatía, tiene salidas de tono francamente tronchantes y al menos siempre se deja guiar por el lado racional de su cerebro. Puesto que del resto de personajes no cabe destacar a muchos más, salvo quizá el entrañable príncipe Dorian y el impetuoso pero paternal Chaol, capitán de la guardia real, es de agradecer que la novela de Sarah J. Maas no necesite de grandes creaciones literarias para sostener sin elevadas complicaciones la atención del lector.

No temía a la noche, aunque encontraba poco consuelo en sus horas oscuras. Simplemente, era el momento en que dormía, el momento en que acechaba y mataba, el momento en que las estrellas emergían con una belleza resplandeciente y la hacían sentir maravillosamente pequeña e insignificante.

Por otro lado, una de las cosas que más me han llamado la atención de Trono de cristal y que quizá jueguen más a su favor es el carácter sarcástico, irónico, satírico de la trama. Tal y como apuntaba antes, la novela da unos giros tan inesperados como extravagantes; de repente estás leyendo fantasía épica y al momento la historia pasa a convertirse en un melodrama romántico que en el siguiente capítulo se transformará en una sugerente trama de misterio con asesinatos misteriosos, antiguas conspiraciones y criaturas sacadas de las más profundas pesadillas. Todo este carrusel narrativo, que bajo cualquier otra circunstancia me haría arrojar el libro por la ventana, triunfa de manera excepcional e insólita gracias a la magnífica estructura que recorre las páginas de la novela, un estilo ágil, fluido y conciso que hace prácticamente imposible abandonar la lectura y una alucinante cantidad de incongruencias y momentos de auténtico disparate que solo se entienden como una exagerada parodia del género o cuando se percibe la capacidad que tiene la novela para reírse de sí misma. Y, para qué nos vamos a engañar, el número acaba resultando gracioso.
     Por todo ello, yo creo que la mejor forma de acercarse a esta novela es como lo he hecho yo: con una total y absoluta falta de pretensiones, tomándose con buen humor el tono socarrón que desprende la obra y abandonándose al placer de sumergirse por completo en los entramados de esta emocionante y entretenida historia. ¿Lo mejor de todo? Sin duda alguna, el final. Uno de esos que no solo te dejan con la boca abierta y unos terribles sufrimientos por no disponer inmediatamente del próximo libro, sino que expande de formas bastante atractivas el horizonte de una saga que tiene mucho potencial si sabe explotarse de la manera correcta; un universo fascinante, inusual, llamativo y ambientado de forma increíble. Así que, si aún estás dudando en leerlo, mi recomendación personal es que le des una oportunidad cuanto antes. Desde luego, no te dejará indiferente. Es imposible.

Trono de cristal, Sarah J. Maas


IMM 36#

domingo, 20 de octubre de 2013

"In my mailbox" es una sección nacida en Pop culture Junkie y que se extendió gracias a The story siren. Consiste en mostrar cada cierto tiempo los últimos libros adquiridos, ya sea comprados, regalados o enviados por parte de alguna editorial.




¡Hola a todos! Como viene siendo habitual, hoy venimos a enseñaros los libros que hemos adquirido en las últimas semanas. Novedades editoriales, libros un poco más antiguos, Premios Nobel, sagas interminables... este IMM viene cargadito, ¿le echas un vistazo?:


-Lo que encontré bajo el sofá, Eloy Moreno: El autor de El bolígrafo de gel verde regresa al panorama editorial con una historia que promete ser cruda, sorprendente y conmovedora. ¿Repetirá el éxito de su primera novela?

-Alif el invisible, G. Willow Wilson: Este impresionante debut (nominado al World Fantasy Award de este año) de la autora norteamericana G. Willow Wilson combina magia, tecnología y espionaje de una forma asombrosa. Ya está reseñado en el blog.


-Ghostman, Roger Hobbs: Novela de corte policial que está protagonizada por un misterioso hombre encargado de manipular escenas de crímenes. Pintaza.

-El parque prohibido, Andrés Ibáñez: Uno de los últimos lanzamientos de Nube de tinta, trata sobre un grupo de niños que se adentran en un parque desconocido para averiguar lo que se oculta en su interior. También está reseñado.


-El efecto del aleteo de una mariposa en Japón, Ruth Ozeki: Título cuando menos curioso para una novela igualmente curiosa. Quedó finalista del Man Booker Prize 2013 y tiene toda la pinta de ser una historia profunda, tierna y conmovedora. Enormes ganas de leerlo.

-El profesor Gárgola, Charles Gilman: Ahora que Halloween está cada vez más cerca, es tiempo de ir echándole un vistazo a los libros de dicha temática. Con un irresistible aire a las Pesadillas de R.L. Stine, esta terrorífica serie de novelas (que ya van por su cuarta entrega en EE.UU.) parece una forma perfecta de amenizar la espera ^^


-Sin lugar, Jon Robinson: Novedad de Molino. Trata sobre un grupo de jóvenes delincuentes que por lo visto despiertan en una especie de cárcel sin recordar por qué motivo están allí. La verdad es que la única crítica que he leído del libro lo pone por los suelos, pero yo sigo teniendo ganas de leerlo. Veremos qué tal...

-La vida de las mujeres, Alice Munro: La semana pasada la escritora canadiense Alice Munro se coronó como ganadora del Premio Nobel de Literatura, así que ha llegado el momento idóneo para ponerse con alguna de sus colecciones de relatos. ¿Será tan buena como dicen? Esperemos que sí.


-El príncipe del mal, Mark Lawrence: Primera entrega de una trilogía de cuyas continuaciones aún no sabemos nada en nuestro país. ¿Otra saga que se queda en el tintero? Podéis apostar a que sí.

-La conspiración de Melengar, Michael J. Sullivan: Otra primera parte de una saga fantástica con muy buenas referencias dentro del género. Ambos intercambiados con Sileny.


-Desde Dos Ríos + La Llaga, Robert Jordan: Hace unos meses Beleth, Lady Boheme y yo improvisamos organizamos una lectura conjunta de El ojo del mundo, primera entrega de la mastodóntica saga de fantasía La rueda del tiempo. El libro en cuestión se corresponde con los dos primeros volúmenes de la serie publicados por Timun Mas ($$$), que en septiembre ha sacado a la venta el último tomo de la serie. ¿La terminaremos algún día? Yo prometo intentarlo. 

Reseñas breves [12-14]

viernes, 18 de octubre de 2013

Nubes de kétchup de Annabel Pitcher
Alevosía - 280 páginas - 16.95€

La escritora del archiconocido Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea vuelve a la carga con una novela en la que una joven inglesa llamada Zoe decide comenzar a escribir sus confidencias más íntimas a un preso del corredor de la muerte. Quizá sabiendo que el susodicho condenado por asesinato no vivirá lo suficiente como para airear sus vergonzosos secretos o pensando que una persona de tales características podría encontrar un atisbo de comprensión en lo sucedido, Zoe narra con todo lujo de detalles sus problemas, inseguridades y circunstancias familiares, que podrían catalogarse como una especie de pseudodrama contemporáneo adolescente donde no puede faltar el consagrado triángulo amoroso de turno. No sé cómo de original, rompedor o atrevido será el libro por el que se hizo famosa, pero desde luego Annabel Pitcher no estaba en su momento de mayor inspiración mientras redactaba este: simplón, superficial, cargado de tópicos... aunque se deja leer, en ningún momento se acerca al significado de la palabra "conmovedor" e incluso ha habido momentos en los que he tenido que tirar de paciencia para soportar a la protagonista y sus inestabilidades emocionales. Ligero, estrambótico, divertido a veces, Nubes de kétchup pretende tocar un buen puñado de palos pero lamentablemente no se queda con ninguno, perdiéndose la esencia del relato en un deshilvanado refrito de escenas sacadas de cualquier película teen. 



Lucy Sullivan se casa de Marian Keyes
DeBolsillo - 624 páginas - 9.95€

Aunque tenía bastantes ganas de reencontrarme con alguna de las disparatadas y divertidísimas historias de Marian Keyes, lo cierto es que la lectura de este libro me ha resultado francamente decepcionante. Lucy Sullivan se casa no es ni mucho menos una mala novela, pero en comparación con otros trabajos posteriores (que por suerte o por desgracia son los primeros que he ido leyendo) se nota que la escritora irlandesa aún tenía demasiadas cosas por aprender. Con su habitual pero poco pulido tono humorístico, mezclando grandes dosis de ingenio, chispa y picardía con algunas escenas de corte más dramático, Marian Keyes nos introduce en la piel de una mujer un tanto insatisfecha con el rumbo que lleva su vida, una chica joven, apasionada y algo falta de ambición, que en compañía de unas amigas acude a una vidente en busca de orientación existencial, buena fortuna y por qué no, unas cuantas risas. Sin embargo, las palabras de la adivina (quien le ha vaticinado a Lucy nada más y nada menos que una improbable boda) comienzan a hacer mella en nuestra protagonista a medida que el resto de sus amigas irán viendo cumplidos sus respectivos augurios. A partir de ese momento, el lector se sentirá incitado a recelar de todo aquel hombre que aparece sin previo aviso en las páginas de la novela, participando sin quererlo en una alocada quiniela que tiene como objetivo averiguar con quién de los candidatos disponibles acabará casándose Lucy o si acaso el destino le tiene reservado otro tipo de futuro. Entretenida, incisiva, mordaz, pero un tanto irregular en su desarrollo y con un último tercio bastante prescindible (por la cantidad de vueltas y mareos que produce la trama), Lucy Sullivan se casa supone una buena opción para pasar el rato pero no representa ni de lejos el inmenso potencial narrativo de la autora.



Tesis doctoral de un extraterrestre de Tucho Balado
Ven y te lo cuento - 120 páginas - 12.00€

Y por último, aquí tenemos una pequeña novela de corte humorístico en la que el escritor catalán Tucho Balado expone de manera sarcástica, ácida y sin demasiados miramientos una crítica en toda regla a la sociedad española y su descerebrado sistema de valores. Para ello, nos pone en la piel de un extraterrestre que intenta establecer contacto con la raza humana con el objetivo de elaborar un estudio científico e investigar a pie de calle las costumbres, las reacciones y el estilo de vida que llevan los habitantes de nuestro planeta. Irónica, franca, muy ligera, Tesis doctoral de un extraterrestre es una historia bastante curiosa y bien planteada, pero a la que resulta imposible acercarse sin establecer continuas comparaciones con Sin noticias de Gurb, obra ante la que palidece enormemente el texto de Balado. A través de una serie de situaciones descabelladas, escenas donde predomina el disparate de forma flagrante y una galería de personajes más bien asentados en el arquetipo, Tesis doctoral de un extraterrestre se termina convirtiendo tanto en una poco innovadora sátira como en una amonestación, una seria advertencia que intenta poner de manifiesto los problemas a los que debe poner fin la especia humana si no queremos enfrentarnos a la más absoluta decadencia. Eso y a que nos invadan los marcianitos.


 
Generación Reader © 2012