► Título: El mejor de los mundos posibles
► Autor: Karen Lord
► Año de publicación: 2013
► Género: Novela, ciencia-ficción
► Editorial: RBA
► Páginas: 352
► PVP: 18.00 €
► ISBN: 9788490065129
► Autor: Karen Lord
► Año de publicación: 2013
► Género: Novela, ciencia-ficción
► Editorial: RBA
► Páginas: 352
► PVP: 18.00 €
► ISBN: 9788490065129
La humanidad se ha extendido por el universo, creando sociedades y culturas que colaboran y recelan entre ellas. Un ataque por sorpresa destruye el planeta de una sociedad orgullosa y reservada, cuyos supervivientes no tienen más remedio que entrar en contacto con la cultura del mundo que los ha acogido y con la que están lejanamente emparentados. Su deseo más profundo es preservar su forma de vida pero descubrirán que para conservar su cultura es posible que la tengan que cambiar para siempre. Un hombre y una mujer, procedentes de estas dos sociedades, deben colaborar para superar sus recelos y salvar esta raza en vías de desaparición, mientras descubren misterios del pasado con grandes implicaciones para el futuro. Este equipo sorprendente formado por un hombre frío y cerebral, y una mujer apasionada e impulsiva, tendrán que encontrar su destino confiando en el otro y en una fuerza que los trasciende a todos.
Opinión
Después del susto descomunal que nos dio a todos la colección Literatura Fantástica de RBA, anunciando un cierre que finalmente se quedó en reestructuración y un cambio de planteamiento a la hora de seleccionar los títulos que iban a publicar, ya iba siendo hora de sacar brillo a los pocos libros de este magnífico sello que aún me quedaban por leer. Y lo cierto es que la selección no ha podido ser más acertada. Con El mejor de los mundos posibles, Karen Lord recoge el pesado testigo de Ursula K. Le Guin en lo que a géneros literarios se refiere y se postula además como una de las autoras de ciencia-ficción más innovadoras, interesantes y reconocidas del panorama actual. A través de una sugerente y no poco explotada premisa, una historia hilvanada de forma sobresaliente y unos personajes repletos de matices, Karen Lord imparte una lección magistral de buena narrativa, investigación científica y antropología social; creando así este inolvidable relato de proporciones galácticas en el que lo humano, lo divino y lo cósmico se entremezclan continuamente para dar origen al nacimiento de una nueva especie que ha perdido sus raíces.
En un universo donde la humanidad se ha dividido en cuatro ramas principales (cada una con sus propias y pintorescas características) y dispersado por los vastos rincones del espacio, la historia de El mejor de los mundos posibles narra la odisea a la que se ven empujados los habitantes del planeta Sadira cuando su hogar se ve reducido a ruinas por una catástrofe que solo se menciona de pasada. Al contrario de lo que pudiera parecer en un primer momento, el relato abandona cualquier atisbo de space opera convencional y se centra en describir la difusión por otros mundos de la sociedad Sadiri, reducida a una abrumadora mayoría masculina que pone en peligro la supervivencia de la raza.
Uno de los protagonistas de la novela es un sadiri llamado Dllenahkh que se encuentra de expedición en el planeta Cygnus Beta, formando parte de un grupo de investigación cuyo objetivo es evaluar el grado de compatibilidad de su raza con las mujeres originarias de la zona. Al igual que todos los miembros de su especie, ha desarrollado una disposición especial a la telepatía y otras poderosas habilidades mentales. Sin embargo, esta aparente superioridad racial se traduce a su vez en un carácter hosco, analítico y reservado que le supondrá una dificultad más que una ventaja a la hora de interactuar con este nuevo entorno. Por otro lado, la doctora Grace Delarua, cuya herencia genética se compone de un amplio mestizaje de esas cuatro ramas primarias, será la encargada de ejercer (a regañadientes, eso sí) de guía, traductora e intermediaria entre los sadiri y el auténtico crisol de razas, culturas y sociedades que se dan cita a lo largo de esa fascinante a la par que instructiva travesía por Cygnus Beta.
En pocas palabras, El mejor de los mundos posibles es una estupenda y poco común novela, repleta de detalles que te hacen reflexionar, es pausada, profunda en los temas que abarca y está narrada con exquisitez, elegancia y una prosa que se desliza suavemente por las páginas, salpicada de momentos teñidos de humor y otros de sobrecogedor lirismo. Dada su embriagadora ambientación, la magnífica construcción de sus personajes principales o el apasionante debate que de desarrolla a lo largo de sus capítulos sobre cuestiones como segregación racial, rechazo a lo desconocido, la preservación a toda costa de la identidad cultural y, de forma muy breve, viajes en el tiempo, esta segunda obra de Karen Lord es un viaje que cualquier aficionado al género debería querer emprender.
Muy poco a poco, de manera tranquila pero segura, la autora va tejiendo una intensa y tierna historia de amor entre los dos protagonistas, por medio de la cual iremos descubriendo nuevos e imaginativos modos de entender las relaciones humanas, de descubrir cómo sentimos, cómo nos comunicamos con los demás, cómo percibimos e interpretamos lo que sucede a nuestro alrededor cuando estamos nublados por los prejuicios o hasta qué punto merece la pena conservar las costumbres, la ideología o el acervo cultural de una comunidad que parece estar condenada a la extinción. En definitiva, El mejor de los mundos posibles es otra gran joya que añadir al contador de esta colección, una obra sencillamente adictiva, absorbente, enriquecedora, cargada de contrastes y donde la autora se atreve a especular sobre lo que nos deparará el futuro con una sensibilidad que estremece, sin recurrir al efectismo de las pistolas láser, las intrigas hiperespaciales ni los marcianitos de turno. Solo nosotros. ¿Y acaso existe alguna posibilidad más aterradora?
No dije nada. Abrí la boca, fui incapaz de respirar y bajé la vista para apartarme de aquella intensa mirada. Era muy dolorosa, como un sol brillante sobre una piel tierna, brillante y cegador con la belleza de lo que se ha perdido y lo que queda.
En un universo donde la humanidad se ha dividido en cuatro ramas principales (cada una con sus propias y pintorescas características) y dispersado por los vastos rincones del espacio, la historia de El mejor de los mundos posibles narra la odisea a la que se ven empujados los habitantes del planeta Sadira cuando su hogar se ve reducido a ruinas por una catástrofe que solo se menciona de pasada. Al contrario de lo que pudiera parecer en un primer momento, el relato abandona cualquier atisbo de space opera convencional y se centra en describir la difusión por otros mundos de la sociedad Sadiri, reducida a una abrumadora mayoría masculina que pone en peligro la supervivencia de la raza.
Uno de los protagonistas de la novela es un sadiri llamado Dllenahkh que se encuentra de expedición en el planeta Cygnus Beta, formando parte de un grupo de investigación cuyo objetivo es evaluar el grado de compatibilidad de su raza con las mujeres originarias de la zona. Al igual que todos los miembros de su especie, ha desarrollado una disposición especial a la telepatía y otras poderosas habilidades mentales. Sin embargo, esta aparente superioridad racial se traduce a su vez en un carácter hosco, analítico y reservado que le supondrá una dificultad más que una ventaja a la hora de interactuar con este nuevo entorno. Por otro lado, la doctora Grace Delarua, cuya herencia genética se compone de un amplio mestizaje de esas cuatro ramas primarias, será la encargada de ejercer (a regañadientes, eso sí) de guía, traductora e intermediaria entre los sadiri y el auténtico crisol de razas, culturas y sociedades que se dan cita a lo largo de esa fascinante a la par que instructiva travesía por Cygnus Beta.
Entonces, de manera tan rápida como delicada, llevé mis labios a su boca, como un beso lanzado al aire, y me detuve a valorar su reacción. Sus manos se retorcieron a mi espalda, pero no se apartó.
-Otra vez -dijo en voz baja-. Empiezo a ver el valor de la práctica.
En pocas palabras, El mejor de los mundos posibles es una estupenda y poco común novela, repleta de detalles que te hacen reflexionar, es pausada, profunda en los temas que abarca y está narrada con exquisitez, elegancia y una prosa que se desliza suavemente por las páginas, salpicada de momentos teñidos de humor y otros de sobrecogedor lirismo. Dada su embriagadora ambientación, la magnífica construcción de sus personajes principales o el apasionante debate que de desarrolla a lo largo de sus capítulos sobre cuestiones como segregación racial, rechazo a lo desconocido, la preservación a toda costa de la identidad cultural y, de forma muy breve, viajes en el tiempo, esta segunda obra de Karen Lord es un viaje que cualquier aficionado al género debería querer emprender.
Muy poco a poco, de manera tranquila pero segura, la autora va tejiendo una intensa y tierna historia de amor entre los dos protagonistas, por medio de la cual iremos descubriendo nuevos e imaginativos modos de entender las relaciones humanas, de descubrir cómo sentimos, cómo nos comunicamos con los demás, cómo percibimos e interpretamos lo que sucede a nuestro alrededor cuando estamos nublados por los prejuicios o hasta qué punto merece la pena conservar las costumbres, la ideología o el acervo cultural de una comunidad que parece estar condenada a la extinción. En definitiva, El mejor de los mundos posibles es otra gran joya que añadir al contador de esta colección, una obra sencillamente adictiva, absorbente, enriquecedora, cargada de contrastes y donde la autora se atreve a especular sobre lo que nos deparará el futuro con una sensibilidad que estremece, sin recurrir al efectismo de las pistolas láser, las intrigas hiperespaciales ni los marcianitos de turno. Solo nosotros. ¿Y acaso existe alguna posibilidad más aterradora?
Puntuación
El mejor de los mundos posibles





