Mostrando entradas con la etiqueta terror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terror. Mostrar todas las entradas

H. D. Everett - La máscara de la muerte y otras historias

miércoles, 27 de marzo de 2019



Título original: The Death-Mask and other Ghosts
Traducción: María Pérez de San Román
Año: 1920
Edición: La biblioteca de Carfax (2019)
Páginas: 192


Para los amantes de la literatura de terror es una auténtica suerte que existan proyectos como el de La biblioteca de Carfax, editorial que desde hace ya dos años apuesta fuerte tanto por nuevos talentos y voces consagradas de la narrativa contemporánea como por autoras apenas conocidas del período victoriano. La última de estas incorporaciones a su interesante catálogo es Henrietta Dorothy Everett, escritora de aparente origen escocés (la mayoría de sus historias transcurren en dicha zona) cuyas inquietantes incursiones en el relato de corte sobrenatural conforman una antología, no extraordinaria, pero sí bastante solvente. 

Las nueve piezas seleccionados por María Pérez de San Román y Shaila Correa aluden a elementos tan socorridos dentro del género que a día de hoy parecen casi trillados: casas encantadas, ruidos nocturnos, visiones maléficas y espíritus que reaparecen para saldar cuentas pendientes con los vivos. Prefigurando a grandes escritoras de género como Shirley Jackson y Daphne du Maurier (aunque sin rozar la profundidad psicológica de sus personajes), H.D. Everett recurre a lo paranormal, no tanto para inspirar temor, sino como vehículo para el suspense. Las primeras décadas de siglo XX, con el estallido de la Primera Guerra Mundial como telón de fondo, suponen un inmejorable caldo de historias inacabadas, truncadas por muertes violentas y prematuras, cuyos espacios Everett no duda en imaginar. 

Así, en los relatos de Everett, sentimientos como la culpa o la añoranza son los que dan entidad al fantasma, ya sea la esposa vengativa que recuerda a su marido la promesa de no volver a casarse («La máscara de la muerte») o la inocente niña que corretea por las alcobas recordando a sus padres la tragedia de su pérdida («El pequeño fantasma de Anne»). En muchos casos, la curiosidad infantil se convierte en el letal cebo que guía a los protagonistas a su encuentro con lo desconocido («La cortina carmesí», «La pared susurrante»), mientras que en otros es la propia esfera ultraterrena quien trata de establecer contacto, bien con fines admonitorios («Los dedos de una mano»), bien como constatación de una desgracia («Los gaiteros de Mallory»). 

Hay, en definitiva, una evidente diversidad temática y una exquisita nostalgia por las características más primitivas del género que dan color a la colección, convirtiéndose la ambientación y la estética victorianas de La máscara de la muerte y otras historias en sus principales bazas frente a la escasez de recursos estilísticos y la homogeneidad de las voces narrativas. En efecto, puede que los relatos aquí reunidos no hayan envejecido de la mejor manera... puede que también se eche en falta cierto grado de angustia psicológica y «mal rollo». Pero si algo demuestra H.D. Everett a lo largo de estos nueve fantasmagóricos cuentos es que su talento como narradora está fuera de toda discusión.


«Siempre sé cómo distinguir una historia de fantasmas verdadera de una falsa. La verdadera nunca tiene un sentido, y la falsa siempre se empeña en proveerte de uno».


PUNTUACIÓN: ★

Joyce Carol Oates - Desmembrado

jueves, 15 de febrero de 2018



Título original: Dis mem ber
Traducción: Patricia Antón
Año: 2017
Editorial: Gatopardo Ediciones
Páginas: 248


«Desmembrado es una palabra que se te queda en la cabeza como un abrojo o una espina en la ropa». Una sensación molesta, irritante y difícil de localizar que se impregna en tu mente a pesar de todos tus esfuerzos por desprenderte de ella. Así, perturbadoras, pero también extrañamente familiares, son las siete historias recogidas en Desmembrado, el último volumen de relatos de la escritora norteamericana Joyce Carol Oates que se ha publicado en castellano. En esta ocasión, Oates se aventura en las honduras del terror psicológico a través de una mirada femenina, vulnerable, expuesta en mayor medida a los abusos y las atrocidades del mundo real y que, lejos de espantarse, se mide cara a cara con la oscuridad situada frente a ella.

En «Desmembrado», que abre la colección, una niña llamada Jill es interrogada en relación a una serie de macabros asesinatos en los que su tío parece haber estado involucrado. A través de recuerdos deshilvanados, el lector profundiza en la retorcida relación de Jill con su tío, basada en el temor y la intimidación, pero también en una perversa fascinación infantil y en el subyugante anhelo de aprobación que Jill experimenta como consecuencia de su inexperiencia y de sus carencias emocionales. «El pasadizo», por su parte, es una pieza mucho más breve, pero no menos contundente. En ella conocemos a una viuda llamada Brianna que continúa rondando la antigua casa en la que vivía con su marido hasta que los nuevos inquilinos adoptan una medida drástica. Con gran soltura y economía de medios, Joyce Carol Oates explora un tipo de añoranza que parece alimentarse de la dependencia, mucho más que del cariño.

«Desengaño» es otro gran relato en el que Oates nos muestra la fuerza con la que pueden llegar a explotar las tensiones fraternales. Caitlin y Steff son dos hermanas que experimentan los estragos de un hogar roto. Aunque hace tiempo que se profesan una mutua aversión, acabarán distanciándose definitivamente por culpa de Hunt Lesinger, sobrino del actual marido de su madre. Steff, celosa de la estrecha relación que mantienen Hunt y Caitlin a sus espaldas, terminará provocando un accidente con implacables consecuencias. En «La chica ahogada», una universitaria llamada Alida se irá obsesionando poco a poco con los detalles de un posible crimen que se cometió en la localidad y al que nadie parece importarle demasiado. Sin embargo, el misterio de la muerte de Miri Krim, una joven cuyo cadáver se encontró en el depósito que suministraba agua a una residencia de estudiantes, irá ocupando un espacio cada vez mayor en la mente de Alida, creando un insoportable clima de presión y paranoia que amenaza con destruirla por completo.

«Situaciones», aunque contiene una de las escenas más horripilantes que he leído en años, es probablemente uno de los relatos menos lustrosos del libro. Una violenta demostración de brutalidad narrativa donde la figura paterna queda descrita como una bestia a la que es mejor no despertar. Dotada de un carácter onírico, a medio camino entre el sueño y la vigilia, «La garza azul» es sin duda una de mis historias favoritas incluidas en Desmembrado. Aquí conocemos, de nuevo, a una viuda llamada Claudia que lamenta la reciente muerte de su marido mientras se ve asaltada por majestuosas visiones de una garza azul surcando el cielo. Sin tiempo para sobreponerse a la pérdida, Claudia se ve constantemente presionada por su cuñado para que venda la casa en la que vive, situada junto a un hermoso lago donde las aves se paran a descansar. Estas tímidas insinuaciones del principio irán evolucionando en auténticos abusos a los que Claudia deberá hacer frente sin apenas recursos... hasta que la garza de sus sueños acuda a defenderla. Cierra la colección «¡Bienvenidos al vuelo entre amigos!», que con su escalofriante despliegue de horror tecnológico, bien podría servir como base para un episodio de Black Mirror. Simple pero efectivo, una voz impersonal enseña a los pasajeros del vuelo 443 de North American Airways cómo actuar en caso de accidente. Sin embargo, llegar a tu destino podría ser peor que estrellarse a medio camino...

De Oates siempre me ha sorprendido su elevada productividad, lo que no parece afectar en absoluto a la complejidad de sus narraciones. Sin alcanzar la excelencia, Desmembrado me ha parecido un conjunto bastante sólido de historias que diseccionan el lado tenebroso de lo cotidiano, una incursión incómoda en los bajos fondos de la naturaleza humana que explora la capacidad de los inocentes y los desprotegidos para obrar el mal sin remordimientos. En las historias de Desmembrado, la presencia masculina se erige en ocasiones como un elemento de contención que protege a niñas y adolescentes de cuantos depredadores merodean a su alrededor. En su ausencia, los diques y barreras se desploman. El horror campa a sus anchas. Y las mujeres, cual fieras, sacan las uñas.


«Hay chicas malas, Jilly. Que son carne de cañón, que se buscan problemas. Y si una chica se busca problemas…, ¡pues los acaba teniendo!»

PUNTUACIÓN: ★★★☆  

Reseñas breves [168 - 171]

jueves, 19 de octubre de 2017


#168. Belén Gopegui - Quédate este día y esta noche conmigo
Literatura Random House. 192 páginas

Septiembre trajo consigo un buen puñado de reencuentros literarios, de entre los cuales el de Belén Gopegui era sin duda uno de los más destacados. Quédate este día y esta noche conmigo se publica tres años después de su última novela y supone mi primer contacto con la obra de esta aclamada escritora madrileña, que toma prestado un verso de Walt Whitman para elaborar una fascinante observación sobre la precariedad del mercado laboral y el papel de la tecnología en el desarrollo de las relaciones humanas. Mateo y Olga son los protagonistas de una historia presentada en forma de curriculum. Sí, una solicitud para un puesto de trabajo en Google con la que Mateo y Olga pretenden, por un lado, boicotear el sistema de evaluación de personal y, por otro, enfrentar dos maneras incompatibles de entender el mundo. Empujada por la elegante prosa de Gopegui y su excepcional capacidad de análisis, la dinámica de la novela nos hace abordar cuestiones de profundo calado filosófico que reflexionan en clave divulgativa sobre la libertad, la identidad y la arbitrariedad del destino. Quédate este día y esta noche conmigo es, a pesar de su brevedad, una obra sustancial y estimulante que logra emocionar mediante retorcidos algoritmos narrativos. No me cabe duda de que caerán en mis manos otros libros de Gopegui.

★★★★


#169. Charlotte Wood - En estado salvaje
Lumen. 256 páginas. Traducción de Miguel Temprano García

En estado salvaje no es una obra fácil de digerir ni mucho menos de recomendar. Sin embargo, hay algo en la novela de Wood que clama a los cuatro vientos ser leído. Comparada en ocasiones con El cuento de la criada, de Margaret Atwood, En estado salvaje nos pone en la piel de diez mujeres que son secuestradas y encarceladas en un remoto barracón emplazado en mitad del desierto australiano. Las pésimas condiciones de vida y el trato vejatorio por parte de sus captores crea una atmósfera asfixiante que se recrudece a medida que avanza la historia. Así mismo, la ausencia de respuestas va haciendo mella en la psicología de las protagonistas. Pronto descubrimos que las diez chicas han estado envueltas de un modo u otro en algún tipo de escándalo sexual y empezamos a plantearnos la posibilidad de que su estancia en el barracón obedezca a una especie de castigo por su conducta. Y es que la novela de Wood no hace sino reflejar de forma descarnada hasta qué punto las mujeres son víctimas de una opresión que muestra caras, a veces, demasiado familiares. Brutal, demoledora y sin concesiones, En estado salvaje es una obra tan sugerente como terrible, una novela adictiva dotada de suspense, carisma y no pocas sorpresas argumentales que hará las delicias de quienes estén buscando un libro nada convencional.

★★★½


#170. Edith Nesbit - Relatos sombríos
La biblioteca de Carfax. 190 páginas. Traducción de Gonzalo Gómez Montoro

Esta colección de nueve relatos que acaba de publicar La biblioteca de Carfax es un auténtico dulce para los amantes del terror gótico. Puede que Edith Nesbit no sea especialmente conocida, pero su capacidad para radiografiar las tensiones matrimoniales como origen de lo siniestro bien merece la mayor difusión posible. En sus historias encontramos sugerentes variaciones de elementos habituales adscritos al género: estatuas vivientes que efectúan rondas a medianoche, espectros que regresan del más allá para perturbar al ser amado, vehículos fantasma o científicos consagrados a explorar los límites entre la vida y la muerte. Todas ellas aderezadas con un toque inquietante donde se cuestiona la veracidad de los hechos o la fiabilidad del narrador. En líneas generales, me ha parecido una recopilación interesante, compacta, absorbente a pesar de su atmósfera liviana, que contrasta de forma llamativa con el tono oscuro y grotesco de las historias. Nesbit no se toma demasiado tiempo explorando los recovecos de cada personaje, sino que ataca directamente al corazón del relato con economía de recursos y una pasmosa atención a los detalles. Detalles que son, al fin y al cabo, lo que provoca esa escalofriante descarga en el espinazo cuando Nesbit apaga las luces y se cierra el telón de cada pieza aquí reunida.

★★★½


#171. Carson McCullers - La balada del café triste
Seix Barral. 168 páginas. Traducción de María Campuzano

Carson McCullers es una de esas autoras consagradas que uno se avergüenza de no haber leído aún. Sin embargo, las ediciones que ha publicado Seix Barral como celebración de su centésimo aniversario parecen una ocasión idónea para subsanar dicho error. La obra elegida ha sido La balada del café triste, una colección de siete relatos que la autora publicó en diversos medios a lo largo de su corta pero intensa trayectoria literaria. De entre todas destaca la que da título al libro: en ella, siguiendo la tradición gótica sureña de autores como William Faulkner o Flannery O'Connor, McCullers elabora un retrato grotesco de la América profunda en el que sobresalen sus rasgos menos favorecedores. Miss Amelia se convierte en manos de McCullers en un símbolo de marginalidad, una criatura tan extraña como fascinante que cautiva por su condición de inadaptada, por la tosquedad de sus modales y la absoluta pureza de su corazón. Su matrimonio de diez días con el gañán del pueblo constituye uno de los secretos mejor guardados de la comunidad, pero la llegada de un extraño visitante que dice ser familia de Amelia trastocará para siempre el habitual funcionamiento de un inolvidable elenco de personajes que no se caracteriza precisamente por su tendencia a desenterrar el pasado. Desgarradora y hermosa a partes iguales, La balada del café triste no es sino la confirmación de que Carson McCullers está a la altura de su abrumadora reputación.

★★★½

Joyce Carol Oates - El señor de las muñecas y otros cuentos de terror

martes, 3 de octubre de 2017



Título original: The Doll-Master and Other Tales of Terror
Traducción: Laura Vidal
Año: 2016
Editorial: Alba Editorial
Páginas: 296
Valoración: ★★


Joyce Carol Oates es una de las escritoras norteamericanas más prolíficas de su generación. Novela, relato, ensayo, teatro, poesía, literatura infantil... no hay género ni formato que se le resista. A lo largo de su extensa trayectoria editorial la hemos visto cosechar multitud de reconocimientos. De hecho, su nombre suena constantemente en las quinielas para el Premio Nobel. Sin embargo, nunca había encontrado el momento oportuno para adentrarme en la obra de esta mujer todoterreno. Desoía las críticas entusiastas. Mis dudas eran directamente proporcionales a su reputación. Por suerte, se puede decir que ya he abandonado el bando de los escépticos. Mi primer contacto con la casi inabarcable producción literaria de Joyce Carol Oates no solo ha sido todo lo satisfactorio que cabría esperar, sino que me ha descubierto una narrativa sugerente, hipnótica y excepcionalmente fluida que indaga en los mecanismo más oscuros de la naturaleza humana. 

Los seis cuentos reunidos en este volumen constituyen una refrescante reinvención del género de terror en la que Oates demuestra que el ser humano es mucho más escalofriante que los habituales villanos de ultratumba. Su extraordinaria habilidad para captar el origen más profundo del miedo reside en un concienzudo análisis de los personajes y de sus circunstancias, un análisis que explora con precisión clínica los inquietantes anhelos que les sobrevienen. Por ejemplo, el relato que abre y da título a la colección nos desvela la extraña obsesión que comienza a desarrollar el protagonista por todo tipo de muñecas a raíz de la muerte de su prima. A lo largo de su niñez y adolescencia irá coleccionando especímenes con los que entablará vínculos muy fuertes. Sus pequeñas e indefensas muñecas encontradas, como él las llama, se convertirán en el centro de su particular universo, un microcosmos absolutamente perturbador que se va estrechando cada vez más a medida que «El señor de las muñecas» abandona de manera definitiva los terrenos de la cordura.

En «Soldado», Joyce Carol Oates nos pone en la piel de un hombre joven condenado por un crimen racista del que se declara inocente por haber actuado en defensa propia. Sin dejar de abordar el candente clima político y social que prolifera cuando surgen este tipo de conflictos, la autora elabora una historia convincente que nos facilita abiertamente el posicionamiento. Sin embargo, pronto descubriremos que no todos los detalles del relato parecen encajar y pasaremos a cuestionar la fiabilidad de su versión en un contundente giro de tuerca que demuestras las impresionantes dotes narrativas de Carol Oates. 

Otros de estos magníficos relatos sorprenden por sus atmósferas desasosegantes y repletas de suspense o por los intrincados recorridos psicológicos que traza la autora norteamericana a través de sus personajes. En «Accidente por arma de fuego. Una investigación», conocemos a una mujer llamada Hanna, acuciada por una serie de trastornos que tienen su origen en un traumático episodio que vivió de pequeña. «Mamaíta», a su vez, está protagonizado por una adolescente rebelde a la que no le preocupa en absoluto la oleada de secuestros que está teniendo lugar en su localidad. Las desavenencias con su madre contrastan con la relación cada vez más estrecha que mantiene con una compañera de colegio, gracias a la cual se pondrá en contacto con una familia cuando menos atípica, entre cuyos miembros se encuentra una gigantesca serpiente capaz de devorar a una persona en cuestión de minutos. 

En líneas generales, El señor de las muñecas y otros cuentos de terror es el resultado de someter las relaciones familiares a unos niveles de tensión extrema, muy lentamente cocinada pero igual de letal. Con su impecable y personalísimo estilo, Joyce Carol Oates explora deseos morbosos y prohibidos, amparados casi siempre por la intimidad del ámbito doméstico. Hombres vencidos por su necesidad de dominar. Jovencitas dispuestas a soltar las riendas de su vida y ser sometidas por el irresistible encanto de lo desconocido. Cazadores que pasan a ser víctimas por haber subestimado a sus presas. Sin embargo, en contra de las apariencias, no hablamos de relatos sangrientos ni que puedan poner a prueba la sensibilidad. Aquí la violencia aguarda bajo la superficie, seduciendo a todo el que se acerca, esperando el momento idóneo para brotar en alguna de sus múltiples manifestaciones. En manos de Joyce Carol Oates, descubrir estas innumerables facetas resulta una experiencia tremendamente placentera.


Reseñas breves [164 - 167]

miércoles, 13 de septiembre de 2017


A pesar de que 2017 no está siendo, ni de lejos, mi año más productivo en términos literarios, poco a poco voy recuperando mi ritmo habitual de lecturas. Eso se traduce en una cantidad importante de reseñas acumuladas (porque, como sabéis, me gusta comentar aunque sea brevemente todos los libros que pasan por mis manos). Los cuatro que traigo hoy me han dejado sensaciones muy dispares: desde la amarga decepción hasta el más febril entusiasmo. Algunos son de autores consagrados, mientras que otros pertenecen a jóvenes promesas. Sin embargo, todos dan buena muestra de mi gusto ecléctico e incapaz de suscribirse a un género en concreto. ¿Qué le voy a hacer, si mis padres no me inculcaron la virtud de decir que «no»?


#164. Osamu Dazai - Recuerdos

Después de haber leído Indigno de ser humano, Colegiala y ahora esta colección de relatos titulada Recuerdos, puedo decir sin ninguna duda que Osamu Dazai se ha convertido en uno de mis escritores japoneses favoritos. Su prolífica trayectoria literaria es tan fascinante como atormentada era su vida. Dazai fue un hombre acosado por terribles sufrimientos y su visión de las relaciones humanas estaba condicionada por una perspectiva pesimista de la vida que siempre trató de volcar en la literatura, cuando no en una tentativa de suicidio. A pesar de sus profundas inquietudes y la tenebrosidad de sus pensamientos, Dazai consigue mantener intacto un estilo que solo me atrevo a calificar de luminoso. En este volumen publicado por Satori, editorial especializada en literatura japonesa, encontramos siete relatos maravillosamente seleccionados que pretenden abarcar la entera producción literaria de Dazai. El escritor nipón se inspira en diversos episodios de su propia vida (de ahí el título de la obra) para reflexionar sobre la construcción del individuo, la identidad, la memoria, la naturaleza y las siempre intrincadas relaciones familiares (de las que Dazai, proviniendo de un clan bastante numeroso, sabía unas cuantas cosas). Además de contar con una fantástica introducción que contextualiza cada relato, Recuerdos ofrece una experiencia de lectura singular, marcada por la prosa diáfana e inspiradora —y a veces incluso humorística— de Osamu Dazai. 

★★★★


#165. Stephanie Danler - Dulceagrio

Nunca pensé que el éxtasis culinario se pudiera alcanzar sin tener que emplear el sentido del gusto. Pero así es. Olvida todo lo que sabes de cocina: lo primero que te enseña este libro es cómo se usa el paladar. Y es que el debut literario de Stephanie Danler es uno de los ejercicios narrativos más audaces, ingeniosos y estimulantes que he leído en mucho tiempo. En tan solo un par de páginas ya te verás atrapado por el feroz torbellino sensorial en el que Danler convierte la ciudad de Nueva York, a donde Tess, la ingenua e inexperta protagonista, acude con el objetivo de medrar en su carrera de camarera y descubrir, de paso, alguna que otra cosa sobre sí misma. Dulceagrio parece el clásico relato de iniciación cuyo protagonista se embarca en un delirante viaje de autodescubrimiento mientras realiza sus primeros escarceos con las drogas y el sexo. Y en cierta medida lo es. Pero Danler, en su atrevimiento con las formas, no tanto con el planteamiento ni con el desarrollo, consigue hacer pasar por nueva una historia que ya hemos oído miles de veces. La prosa de Danler, revestida de un sobresaliente erotismo gastronómico, nos conduce por un fascinante universo donde la estricta disciplina de los restaurantes deja paso a la efusividad de los fogones. Si bien no es una historia rompedora ni revolucionaria, Dulceagrio nos brinda la magnífica oportunidad de ahogar los reveses cotidianos en un menú compuesto por suculentos platos, aromas embriagadores y alguna que otra cata de vinos de lo más reconstituyente. Todo ello acompañado por las afiladas observaciones de Tess sobre esa explosión de sensaciones que es el paso a la madurez.   

★★★½



#166. Gemma Files - Experimental Film

Hace apenas unos meses comenzó su andadura editorial un nuevo proyecto especializado en literatura de terror. Con tan solo tres títulos publicados, La biblioteca de Carfax promete convertirse en todo un referente del género en nuestro país, apostando por clásicos como James Herbert y Edith Nesbit, pero también por voces jóvenes y prometedoras como la de Gemma Files, de cuya última novela me ocupo hoy. Experimental Film es una obra concienzuda y muy absorbente que indaga en los entresijos de la industria cinematográfica al mismo tiempo que en los miedos más íntimos de la protagonista, una crítica de cine ya retirada que se obsesiona con la obra perdida de quien podría ser la primera directora de cine de Canadá. La extraña desaparición de Iris Dunlopp y su relación con la esfera de lo sobrenatural sirven como punto de partida para una investigación absolutamente fascinante que traza un recorrido por la trágica biografía de la cineasta. A medida que se van esclareciendo los misterios sobre dicha figura, Gemma Files va tensando las cuerdas psicológicas de los personajes, construyendo una atmósfera inquietante y enfermiza que recuerda inevitablemente a títulos como Última sesión. A pesar de una primera mitad sobresaliente, Experimental Film me ha dejado un sabor agridulce. Por un lado, la voz narradora se vuelve extremadamente repetitiva hacia el último tercio, mientras que el hilo grueso de la trama alcanza una conclusión, para mí, bastante insatisfactoria en un final que se alarga demasiado, dando al traste con la minuciosa y delicada elaboración de la que Files hace alarde durante el resto de la novela. Aún así, me ha gustado la experiencia que proporciona Experimental Film y pienso estar muy al tanto de las próximas novedades relacionadas con la autora.   

★★½


#167. Amélie Nothomb - El crimen del conde Neville

La última novela de Amélie Nothomb es, como casi todas las demás de la autora, un divertimento frugal que tiene en su brevedad una de sus mayores bazas. Sin tiempo para desarrollar argumentos ni personajes excesivamente enrevesados, las obras de Nothomb suelen escudarse en el efectismo más rudimentario. El crimen del conde Neville no es ninguna excepción. Sin embargo, Nothomb también aporta un refrescante histrionismo narrativo cuya evolución es siempre digna de observar. Homenajeando al mítico relato de Oscar Wilde, Amélie Nothomb carga las tintas contra una decadente clase aristócrata que vive demasiado absorta en sí misma como para preocuparse del mundo que la rodea. Por esta especie de sátira tragicómica desfila una variopinta galería de personajes, entre los que destaca Sérieuse, una adolescente que parece recién sacada de Las vírgenes suicidas, y su padre, Neville, último eslabón de una estirpe que parece condenada a desaparecer y sobre el que pesa una lapidaria profecía, a saber, que matará a uno de los invitados durante su próxima fiesta. Neville, preocupado por tan aciago presagio, trata de discernir quién se convertirá en su víctima mientras reflexiona sobre la existencia o no del destino, así como del futuro que le espera a los suyos si dicho crimen llega a cumplirse. Entre hilarantes diálogos y escenas de lo más esperpénticas, Amélie Nothomb nos ofrece una lectura entretenida, sorprendente y liviana, perfecta para adentrarse en el polifacético universo de la escritora belga.

★★★

Mariana Enriquez - Las cosas que perdimos en el fuego

martes, 15 de agosto de 2017



Título: Las cosas que perdimos en el fuego
Autora: Mariana Enriquez
Año: 2016
Editorial: Anagrama
Páginas: 200
Valoración: ★★


En su última colección de relatos, la escritora argentina Mariana Enriquez explora de manera sobresaliente distintas manifestaciones que encuentra el horror para infiltrarse en nuestra realidad cotidiana. Su capacidad para permanecer latente, acechando en todo momento bajo la superficie de las cosas, imprime a las once historias reunidas en este volumen un elevado nivel de suspense y desasosiego. Tal es el alcance de su adaptabilidad que, en muchas ocasiones, la existencia de elementos terroríficos y/o sobrenaturales no se desvela hasta la propia conclusión del relato en un radical giro de los acontecimientos que no hace sino plantear aún más interrogantes. 

Enriquez experimenta constantemente con las expectativas del lector apelando a la ambigüedad y cuestionando siempre la fiabilidad del narrador. Sus protagonistas suelen ser mujeres jóvenes sumidas en una convulsa situación personal que las hacen vulnerables frente a las acusaciones de locura. Mujeres que arrastran pesadas cargas emocionales debido a errores del pasado, rupturas sentimentales o la presencia de entornos hostiles en los que se tienen que desenvolver con frecuencia. En «El chico sucio», por ejemplo, una joven se instala en la casa de sus abuelos paternos a pesar de que se encuentra en un barrio conflictivo habitado por narcos, drogadictos y personas sin hogar. Pronto entablará relación con un niño callejero que un buen día toca a su puerta buscando cobijo. Sin embargo, el chico desaparece días después, coincidiendo con el hallazgo del cadáver decapitado de un niño. En «Bajo el agua negra», Mariana Enriquez describe un escenario similar —objeto de una investigación policial que trata de esclarecer el asesinato de dos adolescentes en extrañas circunstancias— y que se acabará convirtiendo en un decadente pozo de horrores lovecraftianos.

La presencia de apariciones, espíritus vengativos, aterradoras psicofonías y demás elementos habituales del imaginario latinoamericano no es en absoluto escasa en este libro. No obstante, los monstruos de Mariana Enriquez que más pavor infunden son los que adoptan formas reconocibles. Aquellos que vemos al otro lado del espejo. Aquellos que nacen de carne y hueso. O solo de hueso. Tanto en las deformidades físicas de «La casa de Adela» como en las mutilaciones que una estudiante comienza a infligirse a sí misma en «Fin de curso» se percibe un hábil manejo del cuerpo humano como proveedor infatigable de imágenes grotescas y perturbadoras. Por otra parte, Enriquez expone con inquietante conocimiento de causa las consecuencias de verse sometido a una constante presión psicológica en relatos como «Tela de araña» o «El patio del vecino», donde una trabajadora social a la que despidieron por cometer una grave negligencia tratará de redimirse liberando a alguien que está preso.

Sin ser una obra política ni de gran carga ideológica, Las cosas que perdimos en el fuego contiene cierto tono de denuncia social que alcanza su máxima expresión en «Nada de carne sobre nosotras». En él, la protagonista encuentra una calavera olvidada entre un montón de basura con la que empezará a entablar una relación muy poco convencional. «Todos caminamos sobre huesos, es cuestión de hacer agujeros profundos y alcanzar a los muertos tapados», afirma, en alusión a las víctimas de la dictadura argentina, haciendo patente que la memoria y la historia ciertamente albergan horrores que van más allá de la imaginación.

El mal, en efecto, tiene un considerable radio de alcance. En los cuentos de Mariana Enriquez, este actúa como un agente infeccioso que se propaga con virulencia a la menor oportunidad y nos atenaza sin defensa posible. Quizá el mayor exponente de esta concepción vírica lo hallamos en el relato que da título a la colección, en el que las mujeres de todo el país inician una macabra campaña para protestar contra la violencia doméstica consistente en quemarse a sí mismas. Cierto es que Enriquez da mucho más de sí exprimiendo las posibilidades narrativas del argumento que de los personajes, quienes a veces quedan un tanto desdibujados. No obstante, la retorcida, estimulante, sensual y enérgica vuelta de tuerca que Enriquez imprime a sus ficciones pesa mucho más que cualquier otra carencia, convirtiendo Las cosas que perdimos en el fuego en una colección sólida, compacta y de muy recomendable lectura.

ManBookering #2: The Many + All That Man Is

martes, 9 de agosto de 2016

A poco más de un mes para que se anuncie la shortlist del Man Booker Prize 2016, ya he leído seis novelas candidatas al premio. Not bad. Aunque aún no he encontrado entre las nominadas ninguna novela que me haya dejado tremendamente boquiabierto, este año hay algunas propuestas muy interesantes sobre la mesa que no deberían pasar desapercibidas. Sin mas, aquí os dejo mis impresiones sobre dos de los últimos cuatro títulos de la longlist que han pasado por mis manos:




Publicada por un sello independiente y escrita por un autor prácticamente desconocido hasta ahora, The Many es quizá una de las mayores sorpresas en la preselección de este año. Y a la postre, una de las mayores decepciones. Wyl Menmuir nos introduce con su debut en una pequeña aldea de pescadores situada en la costa británica que vive inmersa en un clima de opresión y decadencia provocadas por la desesperante escasez de peces en sus aguas, cada vez más tóxicas. A esta remota población se traslada nuestro protagonista, Timothy Bucchanan, con la intención de acomodar una vivienda abandonada ante la inminente llegada de su esposa. Sin embargo, la casa a la que se muda Timothy pertenecía a un marinero local que murió hace una década en extrañas circunstancias y los vecinos perciben su llegada como una intromisión innecesaria en sus hasta ahora apacibles vidas.
   Así pues, a medida que Timothy continúa reformando la propiedad y familiarizándose con el entorno, la hostilidad de los vecinos irá en aumento. Asimismo, Timothy se verá sorprendido por extraños y perturbadores sueños cargados de un oscuro simbolismo. Poco a poco, y gracias también a la ayuda de un pescador disidente que encuentra en la aparición de Timothy una conexión incuestionable con la muerte de su amigo años atrás, iremos averiguando detalles esclarecedores sobre el pasado de los personajes, así como la verdadera naturaleza de su papel en esta historia. 
   La propuesta no es que esté mal, ni mucho menos. The Many es una novela muy bien construida y escrita, intrigante, misteriosa e imbuida de una atmósfera asfixiante que se sirve del elemento oceánico y el miedo a lo desconocido para inspirar una suerte de terror psicológico que recuerda a las novelas góticas de Henry James. Mi problema con esta novela surge a la hora de enlazar (o lo que quiera que sea eso que hace Menmuir al final del libro) los diferentes arcos argumentales de la historia. Aparte de resultar predecible, la conclusión me parece apresurada, pobremente ejecutada y mal explicada, por no decir que demasiados interrogantes se quedan en el aire (y no en el buen sentido, en plan interpretación libre) como para que me parezca una solución satisfactoria o coherente siquiera. Vamos, que el tramo final me ha parecido un desastre. Menmuir imparte aquí una clase magistral de cómo arruinar un libro en las últimas 20 o 30 páginas. Más allá de eso, una lectura entretenida, sin más, con pocas posibilidades (espero) de sobrevivir al corte.

★★





Algunos están tratando de averiguar todavía si el nuevo trabajo de David Szalay es en realidad una novela o una simple colección de relatos totalmente independientes, pero hermanados por un mismo tema o denominador común. Me inclino más por lo segundo. De hecho, no sé qué puede tener alguien en la cabeza para calificar esto como una novela. Pero bueno, más allá de etiquetas y clasificaciones absurdas, All That Man Is es indudablemente una de las apuestas más llamativas y al mismo tiempo uno de los títulos más difíciles de calificar que me he encontrado en mucho tiempo.
   Cada una de las nueve historias que componen All That Man Is está narrada por un varón europeo de diferente edad y nacionalidad, con la peculiaridad de que cada nuevo protagonista es mayor que el anterior y todos ellos están por un motivo u otro alejados de casa. Así pues, All That Man Is nos conduce a través de un ambicioso periplo existencial que comprende todas las etapas y estadios de la vida humana, observados siempre desde la perspectiva masculina. Desde un chaval de 17 años que se embarca en un Interrail con un problemático compañero hasta un promotor inmobiliario que se juega su carrera en la venta de unas propiedades alpinas o un director de periódico que chantajea a un ministro (¿danés?, ¿sueco?, ¿finlandés? Lo siento, no me acuerdo) mediante la filtración de un escandaloso affaire, los nueve relatos aquí incluidos conforman un poliédrico y amplio puzzle de temas, localizaciones y estilos que brillan mucho más en solitario que como conjunto.
   Por desgracia, All That Man Is no se parece en lo más mínimo a la sobresaliente The Visit From The Goon Squad, sino más bien a un inmenso campo de nabos. Es de valorar la increíble labor de caracterización que realiza David Szalay a lo largo de la "novela" y la facilidad con que parece capturar el ambiente cosmopolita y globalizado de la Europa actual (situación que corre un serio peligro tras el drama de los refugiados y el abandono aún por materializar de Reino Unido), pero me hubiera gustado encontrar aquí mayores niveles de riesgo y/o experimentación narrativa, más allá de la simple búsqueda de una identidad universal masculina o el marcado contraste que existe entre las escalas que maneja Szalay para dar forma a sus historias: el individuo frente a la sociedad, la insignificancia de lo cotidiano frente a la majestuosidad de lo eterno, el tiempo como la intransigente medida de nuestros logros y fracasos. A pesar de todo, All That Man Is es un libro muy interesante e inusual al que le podéis echar un ojo si queréis historias potentes, emocionantes y rebosantes de humanidad. 

★★★

Reseñas breves [133-136]

miércoles, 6 de julio de 2016


#133. Ben Brooks - Hurra

¿Alguien más ha sentido la irresistible necesidad de empapelar las paredes y tapizar los sofás de su casa con esas portadas que se marca Blackie Books? Porque yo sí. Consideraciones estéticas aparte, la última novela del escritor británico se yergue en mitad del escenario editorial de nuestro país como una intempestiva vorágine de teatralidad adolescente. Nunca había leído nada de Ben Brooks antes de Hurra y lo cierto es que no sabía muy bien a qué atenerme. Sin embargo, pocas páginas pasan cuando uno se da cuenta de que lo más sensato cuando se trata de Brooks es hacer como los protagonistas de esta novela: no atenerse absolutamente a nada y disfrutar del viaje. Dicho esto, Hurra se podría calificar como el desolador y deprimente lamento de un joven por la trágica muerte de su hermana. Un grito narcotizado y sin rumbo fijo que se alza desde el corazón de los suburbios ingleses para reventarnos los tímpanos poco a poco.
    A lo largo de los años, Ben Brooks parece haberse especializado en canalizar un tipo muy específico de voz narrativa: la de los tristes jóvenes desorientados y sin propósito específico que entrecortan su visión del mundo dominada por las tecnologías y los mass media con improbables pero demoledoras reflexiones sobre cosas tan anodinas como la vida, la muerte, la amistad y el trabajo u otras más cruciales como quién se folla a quién o en qué casa es la fiesta de esta noche —al más puro estilo Skins—. Pues bien, Hurra no es sino el epítome de lo anterior. Así, en la última obra de Brooks, el cáncer es descrito como «el único tema importante que queda» y se dice que el asesinato está mal porque «significa que has impedido que alguien vea la nueva temporada de Juego de tronos». Sí, es afectado. Sí, es pueril. Pero funciona. Ben Brooks tiene un estilo personalísimo que, o bien adoras, o bien te saca de quicio (cuando no ambas cosas), pero lo cierto es que la mayor parte del tiempo encuentras verdad y autenticidad sangrantes entre sus páginas. Así que no dudéis. Id a por él. 

★★★



#134. Denis Johnson - El nombre del mundo

Lejos de atreverme aún con sus obras capitales, como son Hijo de Jesús o Árbol de humo, sigo rondando la obra literaria de Denis Johnson a través de caminos menores. Aunque Sueños de trenes me gustó mucho, no puedo decir lo mismo de El nombre del mundo, novela breve pero intensa que recoge tanto algunos de los pasajes más ridículamente absurdos que he leído en lo que va de año como interesantes y profundas reflexiones sobre el proceso de duelo y la pérdida de propósito vital. Dicho en otras palabras, en este libro Denis Johnson es capaz de lo mejor y de lo peor. Lo mejor: la premisa, que nos mete en la piel de un profesor universitario que trata de superar el fallecimiento de su mujer y su hija en un accidente de tráfico; el estilo, acoplado casi siempre de manera perfecta al discurso intelectual y meditativo del protagonista; el final, bastante acertado y coherente con la clásica estructura del monomito donde el objetivo a alcanzar es una completa y purificadora renovación interior. 
   Lo peor: la inconsistencia de la trama, un interminable soliloquio sin ningún tipo de subdivisión temática que salta de un sitio a otro con la optimista pretensión de que el lector no pierda el hilo en ningún momento; y, por otra parte, los desvaríos lynchianos que de vez en cuando salpican la narración, una serie de esperpénticos acontecimientos de carácter experimental que involucran diálogos disparatados, fantasías sexuales dignas de peritaje psicológico y una performance conceptual en la que una estudiante se depila el coño ante decenas de atentos espectadores. Vamos, que no hay por dónde coger muy bien este libro a menos que yo me haya perdido algo de una relevancia crucial. En cualquier caso, seguiré probando otras novelas del autor con la firme esperanza de que El nombre del mundo sea una anecdótica excepción y no una muestra representativa de lo que me va a seguir ofreciendo Denis Johnson en el futuro.  

★★½



#135. Nathan Ballingrud - Ecce Monstrum: un bestiario contemporáneo

Con el nuevo libro de Fata Libelli regresan a nuestras estanterías virtuales toda clase de engendros y criaturas mitológicas bajo una nueva y aterradora forma: la humana. Zombis, vampiros, fantasmas, ángeles, hombres lobo... olvida cualquier conocimiento ya aprehendido sobre estas especies sobrenaturales porque la cruda realidad es que nos han tenido engañados durante mucho tiempo. Nathan Ballingrud, escritor galardonado con el Shirley Jackson Award por su North American Lake Monsters —de la que provienen los relatos de esta colección—, sabe que los peores monstruos son los que llevamos dentro, aquellos que inspirar terror, no por su aspecto, sino por su procedencia. Así, encontramos en los cuentos de Ecce Monstrum personajes que de la noche a la mañana se ven inmersos en situaciones de lo más espeluznante y no son capaces de averiguar cuál es la reacción apropiada, cuál la solución que les haga conservar su preciada normalidad.
   Las ideas que engendran estos relatos seleccionados son siempre subversivas, retorcidas y estimulantes, no así su ejecución en todos los casos. A pesar de ello, la calidad media del conjunto me ha parecido notable y un par de cuentos son sencillamente espectaculares: El buen marido, que narra el macabro declive de un matrimonio después que la mujer haya intentado suicidarse en varias ocasiones, y Estación de paso, donde un indigente se despierta con un extraño agujero en el pecho que conduce a otros paisajes reconocibles. Lo mejor del libro es lo placentero que resulta sumergirse en cada pieza, lo bien que desarrolla Ballingrud la tensión narrativa y el estilo, entre desesperado y melancólico, que impregna la voz de los personajes con esa característica nota de pavor producida por la no comprensión de todo cuanto sucede ante sus ojos. 

★★★½



#136. Lola López Mondéjar - Cada noche, cada noche

«Mi madre se llamaba Dolores Haze, pero ustedes, de conocerla, seguro que la conocerán por Lolita». Con una premisa tan demoledora como la que propone Lola López Mondéjar es imposible que este libro no cayese en mis manos. De todos es sabido que Lolita es una de mis novelas favoritas, y si bien me acerqué a esta obra con un buen puñado de recelos, la escritora murciana ha sabido disiparlos todos combinando con acierto el relato de esta hija ficticia con una suerte de ensayo novelístico sobre la célebre nínfula de Nabokov y su desafortunada repercusión en la cultura popular. La protagonista de Cada noche, cada noche es Dolores Schiller, una mujer que en el transcurso de su vida ha descubierto ser la hija perdida de Dolores Haze a través de unos diarios que recibió siendo joven. Ahora, víctima de un agresivo cáncer, Dolores está dispuesta a revelar la verdad sobre su madre mientras espera recurrir al suicidio asistido en una clínica suiza. 
   Así, a través de tres perspectivas diferentes (Dolores en la actualidad, Dolores de joven y fragmentos del diario en el que Lolita plasmaba la desgarradora desaparición de su inocencia infantil), Lola López Mondéjar va construyendo un relato ambicioso, inteligente y emocionalmente complejo que reflexiona entre otras cosas sobre la culpa, el sexo y la creatividad literaria en un tono abiertamente beligerante. Imitando el lenguaje capcioso y sensual de la novela original, Cada noche, cada noche rinde un estupendo tributo al texto de Nabokov al tiempo que trata de derrumbar conceptos erróneos o malinterpretados sobre la obra maestra del escritor ruso con la vehemencia propia del ardor juvenil. Sin duda, Cada noche, cada noche constituye un complemento provocador e interesante que muy probablemente encantará a los fieles admiradores de Lolita.  

★★★½


Lisa Tuttle - Nido de pesadillas

lunes, 27 de junio de 2016


► Título originalA Nest of Nightmares
► Traducción: Marian Womack
► Año de publicación: 1986
► Editorial: Nevsky
 Páginas: 288



La literatura de terror tiene ante sí un obstáculo de tamaño considerable al que no han de enfrentarse otros géneros novelísticos: la imposibilidad de simular una respuesta física semejante a la de un susto convencional. En efecto, las historias tienen un alto poder de persuasión, capaz de ruborizarnos, arrancarnos una carcajada o un par de lágrimas si consiguen involucrarnos al grado suficiente con lo narrado. Sin embargo, convocar ese familiar torrente de adrenalina que recorre nuestro cuerpo y acelera el corazón ante situaciones de estrés o de peligro es un evento que sobrepasa las limitaciones de la página escrita. Por eso, los que se dedican a escribir obras de ficción en este terreno han de recurrir a diversos y no menos valiosos sustitutivos para paliar esta desventaja: elementos molestos, inquietantes o perturbadores que de un modo u otro inspiran congoja e incluso cierto desasosiego.

Así pues, la literatura que nace y se nutre del miedo es un fino arte por el que Lisa Tuttle demuestra pasear con sobrada desenvoltura. Aunque la gran mayoría de sus historias se desarrolla en entornos aparentemente inofensivos o poco amenazantes, siempre surge a medio camino una leve ruptura de esa cómoda y cotidiana tranquilidad que acaba degenerando en un estallido de locura. Lisa Tuttle no es de las que señalan con luces de neón el lugar donde anidan los pájaros y las pesadillas: no le interesa que apartes la vista, que te tapes los ojos o te encojas de miedo en un rincón. No, ella opta por tenderte su brazo a través de un camino mucho más subrepticio, plagado de tensión y suspense hasta la última línea, donde luego te suelta de un empujón. 

Era una noche tan tranquila y límpida como un grabado. A la luna solo le faltaba una taja de nada para estar del todo llena, y brillaba en un cielo sin nubes, lleno de estrellas. Un grupo de figuras pequeñas bailaba sobre el suelo nevado, levantando las patas delanteras, trotando y salpicando la nieve. De vez en cuando, uno de ellos soltaba un gritito: a medias el relincho de un caballo, a medias un gemido humano. Marilyn sintió su nuca erizarse cuando reconoció a los bailarines que estaba observando asustada: eran los niños.

Existe bastante variedad en los cuentos aquí reunidos, pero también se hace patente la presencia de algún denominador común. Por lo general, Tuttle escribe sobre mujeres desestabilizadas, ya sea por un ruptura sentimental, un hallazgo inesperado o un cambio imprevisto. La escritora norteamericana parece hallar en las relaciones fraternales, materno-filiales (la presencia de niños en esta antología es directamente proporcional al mal rollo que dan) y de pareja el campo de cultivo idóneo para plantar a diestro y siniestro la semilla de la obsesión, el descontrol y la paranoia.

Por ejemplo, en Nido de bichos una mujer huye al encuentro de su vieja tía para acompañarla durante sus últimos momentos de vida. Sin embargo, al llegar descubre que ya hay alguien muy interesado en ocuparse de ella. Hamburguesa de carne de muñeca es una revisión espeluznante de los monstruos infantiles con los que nos asustaban nuestros padres. En Bienes compartidos, una pareja en crisis discute sobre quién se va a quedar con la custodia de su perro, pero acaban tomando una decisión salomónica que tendrá sus consecuencias años más tarde. Otros, como Volando a Bizancio, tratan sobre una escritora venida a menos que asiste una convención literaria donde se verá atrapada por el fenómeno fan que generó su primera novela, mientras que Recorriendo el laberinto es una pieza de letal hermosura en la que Tuttle reflexiona sobre el duelo y los efectos colaterales de insistir en recuperar al ser querido.

Y así hasta un total de trece relatos que sacan a relucir espectros, psicofonías, extrañas posesiones, leyendas macabras e incluso terroríficas deidades de espíritu vengativo. Trece sugerentes invitaciones a explorar el lado más angustioso y turbador de la realidad, narradas con una absoluta despreocupación por los artificios y los lugares comunes. Sin duda, mi valoración general de la colección es positiva, si bien la presencia de algunos relatos poco definidos y la insistente convencionalidad de elementos como el estilo, los temas o la estructura narrativa de muchos otros me impiden verla como una obra sobresaliente; aunque sirve, eso sí, para conocer nuevas y refrescantes perspectivas del género más allá de las que nos ofrecen los títulos que se publican habitualmente en nuestro país. Al fin y al cabo, las pesadillas, como muchas aves, son migratorias. Nada mejor que hacerles un nuevo nido.


Reseñas breves [109 - 111]

jueves, 26 de noviembre de 2015

► Título original: Les Fidélités
► Autor: Diane Brasseur
► Traducción: Mercedes Abad
► Año de publicación: 2014
► Editorial: Salamandra
► Páginas: 168
Valoración: ★★


Aunque a la postre no resulta tan rompedora ni controvertida como promete en un principio, la primera novela de Diane Brasseur sí que se atreve a desmarcarse de la perspectiva habitual con la que se afronta la presencia de terceros en el ámbito conyugal. Narrada a modo de memorias y en un marcado tono de confesión, el protagonista de Las fidelidades comienza su discurso tomando la firme determinación de abandonar definitivamente a una de las mujeres con las que mantiene relación; su esposa, de la que afirma seguir estando enamorado a pesar de serle infiel, y Alix, una mujer atractiva e hipnótica que ha conseguido revitalizar cada fibra de su ser. No obstante, lo que podría haberse convertido en un interesante juego de seducción, recuerdos y remordimientos no pasa de ser en manos de Brasseur un mero cúmulo de clichés cargados de sexo, pero carentes del más mínimo erotismo. La provocación que ha de ser bandera en una novela de estas características brilla aquí por su ausencia, dejando en los huesos un relato que no tiene demasiados puntos que destacar en ninguno de los polos. Quizá su mejor baza es la brevedad, por lo que podría ser una buena opción en caso de necesitar urgentemente una novela amena, distendida y sin pretensiones con la que intercalar otras lecturas más densas.



► Título original: The Gate of Angels
► Autor: Penelope Fitzgerald
► Traducción: Jon Bilbao
► Año de publicación: 1990
► Editorial: Impedimenta
► Páginas: 240
► Valoración: ★★★½


Ambientada en Cambridge en la segunda década del siglo XX, La puerta de los ángeles podría definirse como una suerte de novela de campus en la que diferentes miembros de la comunidad académica debaten largo y tendido sobre temas científicos de lo más elevado. Sin embargo, eso sería mentir. O, como mínimo, no contar toda la verdad. Y es que, en efecto, esta estupenda novela de Penelope Fitzgerald aborda profundas cuestiones filosóficas y espirituales que marcan en cierta medida su desarrollo argumental, pero lo que de verdad hace girar los engranajes de la historia es el extravagante enamoramiento que profesa uno de sus personajes principales, Fred Fairly, por una enigmática mujer a la que conoció tras un accidente de bicicleta. Haciendo gala de un tono que fluctúa incesantemente entre lo riguroso y lo cómico, entre la solemnidad y la astracanada, Fitzgerald nos hace partícipes de una historia en la que ancestrales dicotomías se disputan una reñida prominencia. Fe y ciencia. Azar y destino. Modernidad y tradicionalismo. La crisis religiosa que sufre el protagonista coincide con ese momento histórico en el que las mujeres luchaban por obtener el sufragio y conquistar plazas que solo estaban al alcance del sector masculino, estallando así contra todos los principios lógicos que hasta entonces se consideraban consolidados. Del mismo modo, una batalla parecida entre razón y corazón se librará en el interior de Fred, dando como resultado una novela sugerente, sutil, estimulante y divertida que esconde mucho más de lo que aparenta.



► Título original: Убежище 3/9
► Autor: Anna Starobinets
► Traducción: Marta Sánchez-Nieves Fernández
► Año de publicación: 2006
► Editorial: Nevsky
► Páginas: 360
► Valoración: ★★★


Toparse con los relatos de Anna Starobinets es lo mejor que le puede pasar a un amante de la narrativa fantástica breve. La escritora rusa goza de todos esos elementos que es poco frecuente encontrar reunidos en una sola persona: referencias totalmente rocambolescas, un potente pulso narrativo y una imaginación infatigable, inmune a cualquier tipo de sequía creativa. Sin embargo, mi primera incursión en su faceta como novelista no ha sido todo lo satisfactoria que cabría esperar. Formada por múltiples capas superpuestas que van revelando de manera paulatina una sorprendente interconexión, Refugio 3/9 narra a través de una cronología desbaratada la dramática desintegración de una familia destinada a provocar, y al mismo tiempo impedir, la destrucción de nuestro universo. Por el camino irán haciendo acto de aparición diversos integrantes del folclore y la mitología rusas, aunque sometidos a un interesante proceso de transformación ejecutado por Starobinets. Sin duda, la atmósfera oscura, tétrica y fatalista que establece la autora a lo largo de la novela es uno de los rasgos estéticos más atractivos de Refugio 3/9, por no mencionar la pasmosa habilidad que evidencia Starobinets a la hora de indagar en nuestros miedos, preocupaciones y anhelos más enraizados. No obstante, la estructura fraccionaria del relato me ha resultado demasiado exagerada como para poder disfrutar plenamente de cada uno de los fragmentos en los que se divide la trama. Por otro lado, la predominancia que tiene aquí la tradición oral rusa pudiera resultar algo cargante o incluso entorpecedor para un lego en la materia. Aún así, no deja de ser esta una buena novela que rezuma grandes ideas, personajes retorcidos y terroríficas dobles lecturas sobre el poder de la ficción y de los vínculos familiares.


Reseña "Modelos animales"

jueves, 25 de junio de 2015

Título: Modelos animales
Autor: Aixa de la Cruz
Año: 2015
Editorial: Salto de Página
Páginas: 144
Precio: 14.95 €
En Modelos animales, la violencia irrumpe de manera inesperada en contextos que no deberían augurarla, o es ejercida por personajes de quienes no se espera.
Cualquier escenario cotidiano se revela potencialmente ajeno y peligroso, porque la línea entre la razón y la cordura, entre lo familiar y lo extraño, es siempre menos sólida de lo que imaginamos. Aixa de la Cruz nos lo recuerda con este conjunto de relatos que son también una constatación de estilo y talento narrativo.


Para la mayoría de las personas, la más mínima expresión de violencia es motivo de repulsa, rechazo y denuncia inmediatos. Lo cual está bien, dicho sea de paso. Puede que el ser humano esté configurado para comportarse como un animal social, pero la experiencia demuestra que más vale mantener a dicho animal enjaulado en alguna oscura cápsula del subconsciente. Sin embargo, los hay que están dotados de un lado ciertamente morboso y no pueden evitar ver en la literatura la oportunidad perfecta para explorar hasta límites insospechados lo que no está permitido en un contexto real. En el caso de Aixa de la Cruz, escritora bilbaína de prometedora trayectoria editorial, esa pulsión casi enfermiza por desvelar los más brutales instintos de la naturaleza humana deriva en una brillante colección de relatos que nos llevan, mejor dicho, nos arrastran por una auténtica galería de los horrores con sabor a sangre y entrañas. Por supuesto, esto no significa que la autora de Modelos animales decida recrearse en los aspectos más gráficos, repulsivos y rocambolescos de cada historia, sino que todos esos demoledores estallidos de ensañamiento narrativo resultan especialmente impactantes por ser consecuencia de situaciones y personajes de los que no se esperan en absoluto.

Así pues, desde el relato que da título a la antología, en el que una directora de teatro se obsesiona con la actriz que da vida al personaje principal de su obra al tiempo que realiza despiadados experimentos pavlovianos con su gato, hasta ese magnífico 'El cielo de bilbao', en el que una pandilla de gamberros adolescentes deciden gastar una broma a través de Internet, todos los cuentos incluidos en Modelos animales nos ofrecen una perspectiva fascinante y a la vez incómoda sobre la violencia (ejercida sobre otros o autoinfligida) y la forma en que esta se introduce subrepticiamente en nosotros a través de las más insospechadas rendijas. Cierto es que no todos los relatos exprimen de manera satisfactoria las ideas que plantean (el bebé vampiro de 'True Milk' daba pie a interesantes reflexiones en materia de maternidad que no llegan a abordarse) y que alguno, muy en particular 'Doble', presenta dificultades estructurales demasiado farragosas que pueden llegar a suponer una distracción, más que un aliciente. A pesar de ello, la sensación general que transmite la lectura de Modelos animales es la de estar (aparte de en una reunión ejecutiva de la HBO) ante una colección sólida, perversa, innovadora, versátil y marcada con el sello inconfundible de su autora, quien abraza sin ningún tipo de pudor los referentes populares propios de su generación.

Así pues, no cabe duda de que Modelos animales no es un libro fácilmente digerible ni apto para todos los públicos. No obstante, a mí me ha dado una auténtica y grata sorpresa de la que voy a tardar bastante tiempo en reponerme. Esa mezcla de crueldad irracional, terror psicológico, estilo corrosivo y alto contenido literario es un cocktail explosivo que yo sencillamente no podía dejar escapar. Queda en vuestras manos decidir si también le dais a Aixa de la Cruz una -muy merecida, desde luego- oportunidad.



Reseñas breves [103-105]

lunes, 22 de junio de 2015

Persona, Erik Axl Sund
Reservoir Books - 408 páginas - ★★

Bueno. Pues aquí está. La enésima novela policíaca de procedencia nórdica que pretenden encasquetarnos cual gato por liebre con la premisa de que está revolucionando el sector editorial de medio planeta. Y encima viene por fascículos. Mmm... no, gracias. Bastante soporífera me ha parecido esta primera entrega como para querer pensar si quiera en la posibilidad de leer una segunda. Persona es uno de esos libros que prometen mucha intriga, mucho suspense y muchas sorpresas, todo ello presentándose como una obra capaz de herir sensibilidades por los temas que aborda (extrema violencia, abusos a menores, etc.). Sin embargo, lo único que viene a demostrar esta historia en clave de thriller psicológico es que cuatro ojos no ven más que dos ni dos cerebros piensan mejor que uno. El par de escritores que se esconde (hacen bien en esconderse, creedme) tras el seudónimo de Erik Axl Sund se ha propuesto impartir a lo largo de Persona una lección magistral de venta de humo consistente en presentar ante el lector un amplio abanico de arcos argumentales paralelos con el firme propósito -supongo- de distraer su atención mientras se va gestando una "inesperada" revelación final. No obstante, la práctica totalidad de la novela despide una rancia sensación de déjà vu que resulta imposible de ignorar. Así pues, lejos de novedosa, original o revolucionaria, Persona me ha parecido una novela insípida, mediocre y carente de interés. No tengo muy claro qué pretendían contar con esta historia, pero lo que si sé con firmeza es que no siento el más mínimo afán por averiguarlo.


Nos mienten, Eduardo Vaquerizo
Fantascy - 352 páginas - ★★½

Nos mienten o 'Lo que pudo ser y no fue'. O 'Lo que podría haber sido y no será'. Quién sabe. El caso es que la novela de Eduardo Vaquerizo prometía bastante y se me ha quedado en un simple intento de parafernalia futurista, plagada de mensajes ideológicos tan directos que hasta he llegado a sentirme como si estuviera en un mitin de Podemos. La sociedad de mediados de siglo XXI que nos presenta Vaquerizo se ha estratificado en dos únicos grupos como consecuencia de la desaparición de la clase media: a saber, los ricos y los pobres; los que disfrutan de todas las prestaciones imaginables y los que se pudren en las calles porque no tienen ni agua potable. Los guetos y las villas de lujo. En fin, que no podría ser más simple la cosa. Y en medio de todo este tinglado, una superpolicía procedente de la clase baja, equipada con cacharros que ni Doraemon con una varita mágica, se ve inculpada por un delito de homicidio que no ha cometido y decide que ya está bien de trabajar para los acomodados, que es hora de tomar las riendas y cargarse el sistema. Más o menos. El resto, muchos tiroteos, mucha persecución, pero poca chicha. Buenas ideas, desarrollo muy pobre. Una pena, porque el libro tiene ritmo, su estilo está bastante depurado y hay ciertos personajes con características de lo más interesante. Digamos que la cosa hubiera dado para un relato corto bastante brutal. Pero como novela, Nos mienten adolece de demasiadas flaquezas narrativas. Aún así, si le queréis dar una oportunidad, adelante. Pasaréis una tarde entretenida. 


Homo homini lupus, Robert Shearman
Fata Libelli - 154 páginas - ★★★★

Aun a riesgo de sonar totalmente a cliché, siento que nada de lo que diga en estas líneas puede hacer justicia a la sobrecogedora genialidad con la que Robert Shearman nos deleita a través de sus relatos. Como de costumbre, Fata Libelli nos ofrece una antología extraordinaria (en el sentido más estricto de la palabra) donde el escritor inglés aporta numerosas muestras de su inimitable inventiva, esas ideas retorcidas y extrañas que poseen la asombrosa capacidad de revelar facetas ocultas de la naturaleza humana. O inhumana. Porque uno lee los cuentos de Shearman y sabe que algo ha cambiado en su interior de manera irreversible. Algo ha hecho click. Algo grotesco y desagradable, pero en el fondo, reconocible. Y crees que todo puede ir bien hasta que descubres que estás en el Infierno junto al perro de Hitler, que tus ruidosos vecinos son en realidad unos maniquíes de plástico, que tu hija de dos años se ha quedado embarazada o que Santa Claus ha convertido a tu padre en un adorable y majestuoso reno. En definitiva, descubrir qué tiene preparado Shearman a la vuelta de cada página es experimentar un nuevo tipo de placer literario en el que verás estimulado todo tu espectro emocional. A veces, varios registros al mismo tiempo. Por eso, más allá de la simple y banal recomendación, os insto encarecidamente a que os hagáis con este libro de relatos, una auténtica joya del género weird (término al que acudo cuando solo me vienen a la mente adjetivos como 'incalificable') que os hará vivir experiencias narrativas completamente nuevas. ¿Cuánta gente hoy día puede presumir de eso?


Reseñas breves [96-99]

viernes, 29 de mayo de 2015

Pista negra, Antonio Manzini
Salamandra Black - 256 páginas - ★★½

Frío, soledad, pequeñas comunidades rurales y cadáveres enterrados en la nieve. Enarbolando dichos elementos como carta de presentación, es imposible no remitirse a esa época en la que el género noir parecía ser patrimonio única y exclusivamente de las regiones nórdicas. Sin embargo, la primera novela de Antonio Manzini que se publica en nuestro país poco o nada tiene que ver con parajes helados y apellidos impronunciables. En Pista negra, la acción se desarrolla alrededor de una remota localidad de los Alpes italianos donde el subjefe de policía Rocco Schiavone investiga un caso de presunto asesinato al que ha sido asignado como penitencia por su mala conducta. Aunque quizá 'mala conducta' no sea la expresión más apropiada para definir el carácter agrio, cenizo y despectivo que identifica al siempre deslenguado Schiavone, un hombre atormentado por una gran pérdida que trata de minimizar su pesada carga emocional embistiendo verbalmente a diestro y siniestro, solicitando los servicios de incontables prostitutas e incluso traicionando los valores de su propia profesión mediante el tráfico de drogas. Sin duda, Rocco Shiavone es un personaje interesante, profundo y carismático, pero estas virtudes se convierten rápidamente en problemas cuando eclipsan por completo el desarrollo de una trama policial bastante rudimentaria que no logra despertar suficiente interés como para desear su pronta resolución. Por esa misma razón, Pista negra me ha parecido una lectura amena y correcta, un inicio de saga prometedor, pero nada brillante ni innovador. Espero que la próxima entrega protagonizada por Schiavone esté más trabajada en ese sentido.


Vente a casa, Jordi Nopca
Libros del Asteroide - 224 páginas - ★★½

No sé si han sido las enormes ganas que tenía de leer esta colección de relatos o la intachable reputación que se ha labrado la editorial que la publica a base de ofrecernos libros espectacularmente bonitos (tanto por dentro como por fuera), pero lo cierto es que las historias de Jordi Nopca, a pesar de todo ese murmullo que están generando por la red, no han conseguido calarme muy hondo. El escritor catalán nos ofrece en Vente a casa la posibilidad de allanar un narrativo edificio de viviendas donde tras cada puerta se esconde una mirada genuina a las complicaciones del amor y a los intrincados designios por los que se guían las relaciones familiares o de pareja en un escenario azotado por la crisis económica. Relatos como por ejemplo el que da título a la colección o ese maravilloso 'Navaja suiza' en el que Nopca disecciona de manera sorprendente y casi macabra el declive de un matrimonio cuyos miembros comparten afición por los viajes y la literatura hacen que la lectura de Vente a casa merezca la pena. No obstante, en líneas generales me ha resultado una selección bastante irregular, impregnada de una molesta sensación de transitoriedad causada por todas esas referencias contemporáneas que escayolan la narración en torno a un momento y situación sociopolítica muy determinados. Además, algo que me ha parecido cuando menos irritante es que muchos cuentos adolecen de un final indigno que no se corresponde con el notable talento literario manifestado por el autor a lo largo de todo el relato. Definitivamente, Vente a casa no ha estado a la altura de mis expectativas, pero aun así la encuentro una obra dotada de cierto encanto y plagada de momentos muy emotivos que podría encontrar en cualquiera de vosotros a un admirador mucho más efusivo que yo. 


Kwaidan, Lafcadio Hearn
Valdemar - 368 páginas - ★★★½

Sí, lo admito. Soy de esas personas que ven un libro mínimamente relacionado con Japón y se lanzan a por él sin contemplación ninguna. A estas alturas no creo haber sorprendido a nadie, pero el que aún no me conozca ha de saber que siento una irreprimible y a veces preocupante filiación nipona. Y si a esto le añades un elemento de tipo terrorífico, la salivación se multiplica de manera exponencial. Pero a pesar de mis elevadas exigencias, he tenido la suerte de encontrar en el interior de este magnífico volumen que recopila la obra completa de Lafcadio Hearn (figura de vital importancia en la difusión internacional del folclore, mitos y cuentos populares japoneses) todo lo que buscaba. Aunque hay ciertos aspectos estéticos que no me han terminado de convencer, interpretaciones libres que hace el propio Hearn sobre la cultura oriental y el hecho de que algunos cuentos estén a medio terminar, el conjunto de la obra me ha parecido de una calidad y relevancia indudables. Entre las páginas de Kwaidan hallaremos infinidad de historias de carácter trágico o aleccionador protagonizadas por demonios, fantasmas, divinidades sintoístas, espíritus vengativos  y otras criaturas sobrenaturales que pudieran pillar desprevenido a todo aquel que esté familiarizado con la visión occidentalizada del terror japonés que hoy día ofrece la industria del entretenimiento. Plagada de notas, referencias, explicaciones aclaratorias y rematada por una excelente introducción que resume la biografía del autor y contextualiza su obra, esta edición de los cuentos escritos por Lafcadio Hearn es una auténtica pieza de coleccionista que ningún amante del género de terror (no digamos ya de lo japonés) debería pasar por alto. Avisados estáis. 


Cuando te envuelvan las llamas, David Sedaris
Literatura Random House - 304 páginas - ★★★

No me gustan los libros que se autodenominan 'humorísticos'. Principalmente porque no me suelen hacer ni pizca de gracia; los encuentro artificiosos, absurdos, forzados y casi siempre ridículos. Preguntadle a un tal Safier. Casi puedo oír desde aquí las risas enlatadas. Sin embargo, gracias a Cuando te envuelvan las llamas he conseguido dar con una excepción milagrosa. Y es que David Sedaris resulta más divertido y natural cuanto más trata de ocultar las pretensiones cómicas de sus relatos. Lo que hace que estas pequeñas historias de corte autobiográfico que se hallan reunidas en Cuando te envuelven las llamas resultan tan exitosas es el genial enmascaramiento narrativo efectuado por su autor -aquel que ha estado sujeto a las mismas-, ese esfuerzo por vestir de cotidianidad una serie de experiencias a medio camino entre lo trágico y lo absurdo que bien podrían estar hiperbolizadas hasta la náusea, pero sin embargo alcanzan un grado idóneo de comicidad, contención e ironía. De esta manera, leyendo el libro de Sedaris uno puede bucear en sus recuerdos de juventud en el seno de una familia numerosa, en la exploración de su homosexualidad o en los desternillantes encontronazos con gente de todo tipo que ha sufrido a lo largo de su vida sin tener que pararse en todo momento a pensar dónde está el chiste o cuál es la anécdota más estúpida. Es entonces cuando uno descubre la dimensión humana de la obra, al hombre parapetado tras la fachada de humorista. Y se ríe. Porque si, porque es imposible no sentirse en cierto modo identificado con las historias de Sedaris, porque uno, en perspectiva, descubre que la carcajada es la mejor forma de afrontar el lado agridulce de la vida y porque, al fin y al cabo, no existe a día de hoy criatura más apropiada para la sátira que el mismísimo ser humano.


 
Generación Reader © 2012