Reto 10x10: El heraldo de la tormenta

sábado, 25 de octubre de 2014

¡Buenas! Tal y como hicimos el pasado mes de febrero, algunos blogueros hemos organizado una nueva edición del Reto 10x10, que consiste en leer un mismo título durante diez frenéticos días e ir comentando a través de Twitter nuestras impresiones. Después, durante diez días consecutivos se irán publicando en nuestros blogs las reseñas correspondientes. En esta ocasión, el elegido es El heraldo de la tormenta, de Richard Ford, inicio de una saga de fantasía épica muy interesante cuyo autor ha sido comparado con nada más y nada menos que George RR Martin y quién no, ¿verdad? Esta lectura conjunta dará comienzo hoy, sábado 25 de octubre, y terminará el próximo 3 de noviembre. Salve, César, los que van a morir te saludan:




Sileny

Sub_zero

Evey Morgan

Alhana

Babel

Beleth

Oly

Tinuwel
Little Red
Isi


A partir de hoy podréis seguir el avance de nuestra lectura conjunta vía Twitter mediante los hashtags #Reto10x10 y #heraldotormenta. La primera reseña saldrá publicada el día 4 de noviembre en el blog de Babel (Torre de Babel), ¡así que estad muy pendientes del calendario! Incluso podéis echar un vistazo al blog oficial del Reto 10x10 o a su grupo de Facebook. Desde aquí queremos dar muchísimas gracias a Umbriel por hacer posible este proyecto.


El heraldo de la tormenta, Richard Ford
Steelhaven #1
Umbriel - 512 páginas - 22.00€

Siete historias entrelazadas con personajes legendarios y fascinantes. Un asesino profesional con remordimientos de conciencia. Una doncella guerrera tan bella como letal. Una princesa que no sabe cómo escapar al matrimonio de conveniencia pactado por su padre. Un estudiante de brujería maltratado por su maestro. Un mercenario en busca de redención. Una golfilla callejera que intenta dominar el arte del robo… Todos ellos son vecinos de Steelhaven, un puerto de la costa meridional de los Estados Libres. Y sus vidas, como las del resto de habitantes de la ciudad, están a punto de sufrir la llegada de Massoum Abbasi, consejero militar de los príncipes del desierto que ha puesto todos sus conocimientos al servicio del brutal conquistador Amon Tugha. Fuego, sangre y magia son los ingredientes de El heraldo de la tormenta, inicio de una trilogía con la que Richard Ford ha tomado al asalto el mundo de la fantasía épica en la mejor tradición de George R.R. Martin y Patrick Rothfuss.


  • Reseñas:


4 de noviembre: Reseña en Torre de Babel
5 de noviembre: Reseña en Book Eater
6 de noviembre: Reseña en Telaraña de libros
7 de noviembre: Reseña en Capítulo 26
8 de noviembre: Reseña en From Isi
9 de noviembre: Reseña en Little Red Reading Hood
10 de noviembre: Reseña en Lectura Directa
11 de noviembre: Reseña en A Petrie le gustan los libros
12 de noviembre: Reseña en Generación Reader
13 de noviembre: Reseña en A Doble Altura

The "Man Pulitzer Book Award" Project

jueves, 23 de octubre de 2014

Hace apenas unos días el mundo entero estaba pendiente de la decisión que tomaría la Academia Sueca, emblemática institución que tras muchas e infructíferas especulaciones previas por fin dio a conocer el nombre de un nuevo galardonado con el Premio Nobel de Literatura. Si bien el Nobel es a día de hoy la distinción más importante a la que puede aspirar un escritor tanto por su relevancia mediática como por su dotación económica, existen muchos otros certámenes literarios dedicados a premiar novelas que por circunstancias diversas consiguen acaparar de manera unánime el elogio de la crítica. Porque ¿quién no ha oído hablar de títulos como El jilguero, La vida de Pi o Las correcciones? Todos ellos tienen algo en común y es que se han alzado con premios como el Pulitzer, el Man Booker Prize y el National Book Award respectivamente, justo para después ir a engrosar esa larga lista de títulos calificados como de lectura imprescindible. 

Pues bien, desde el Blog del Lector Empedernido se nos propone un interesante y ambicioso reto que consiste en seleccionar cada mes uno de esos aclamados libros e ir comentando nuestras impresiones en grupo. Podréis encontrar mucha más información sobre este "Man Pulitzer Book Award" Project en la entrada original o siguiendo la cuenta oficial de Twitter, donde a partir de ahora los "organizadores" iremos anunciando qué libro sale escogido, así como las fechas de inicio de cada lectura conjunta o las posibles reseñas que se vayan publicando.

En septiembre estrenamos este desafío con Matar un ruiseñor, de Harper Lee, y en octubre lo hemos continuado con Amsterdam, de Ian McEwan. De momento os puedo avanzar que el libro seleccionado para el mes de noviembre es Middlesex, de Eugenides, y que en diciembre tiraremos la casa por la ventana leyendo El arco iris de gravedad. ¿Qué os parece? ¿Os atrevéis a participar?





  • Septiembre - Matar un ruiseñor, Harper Lee (Premio Pulitzer 1961)

Jean Louise Finch evoca una época de su infancia en Alabama (EE. UU), cuando su padre, Atticus, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Matar un ruiseñor muestra una comunidad dominada por los prejuicios raciales, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales, y un sistema judicial sin apenas garantías para la población de color.


  • Octubre - Amsterdam, Ian McEwan (Man Booker Prize 1998)

Molly Lane ha muerto a los cuarenta y seis años de edad. Era una mujer muy libre, muy seductora, y en su entierro se encuentran presentes los cuatro hombres más importantes de su vida: Clive Linley, músico famoso; Vernon Halliday, periodista y director de uno de los grandes periódicos del país; George Lane, su poderoso y multimillonario marido, y Julian Garmony, un notorio político de derechas, actual ministro de Asuntos Exteriores y candidato a primer ministro. Clive y Vernon son amigos desde los lejanos y felices años sesenta, y ambos fueron amantes de Molly cuando todos ellos eran jóvenes, idealistas y pobres. George, el marido, entró mucho más tarde en la vida de la fascinante mujer y jamás pudo poseerla del todo, excepto en el terrible período final, de descenso a los infiernos de la pérdida de memoria y la desintegración mental, en el que se convirtió en su implacable cuidador y carcelero. Y con respecto a Garmony, representante de la derecha más pura y dura y de todo lo que Vernon, Clive y Molly odiaron durante toda su vida, ni el periodista ni el músico pueden explicarse qué era lo que Molly veía en él, qué extraña relación les unía.


  • Noviembre -  Middlesex, Jeffrey Eugenides (Premio Pulitzer 2003)

Enamorado de una mujer pero temeroso de lo que pueda suceder en el momento de la verdad, Cal Stephanides decide revelar su secreto. Porque Cal, como Tiresias, ha vivido como mujer y como hombre. Todo empieza en 1922, cuando los abuelos de Cal huyen tras la guerra y se instalan en América, en casa de una prima de su marido. Y las dos parejas tendrán a sus hijos casi al mismo tiempo, y éstos, en un doble o triple juego de consanguinidades, se casarán y serán los padres de Cal. Que cuando nace es Calliope, y parece destinada a encarnar la leyenda sobre esas niñas que cuando llegaban a una cierta edad se transformaban en hombres. Y así comienza esta novela, que abarca ocho décadas en la historia de una familia y es uno de los intentos más ambiciosos de escribir la Gran Novela Americana.


  • Diciembre - El arco iris de gravedad, Thomas Pynchon (National Book Award 1974)

Tyrone Slothrop, un militar norteamericano que trabaja para la inteligencia aliada en Londres, en 1944, padece un grave problema: siempre que cae una de las bombas autopropulsadas alemanas V-2, él tiene una erección. De niño, Slothrop fue sometido a experimentos pavlovianos por el profesor de Harvard Laszlo Jamf, un loco científico alemán que ahora trabaja para los nazis. Laszlo inventó el Imipolex G, un nuevo plástico útil en el aislamiento de los cohetes, y condicionó las partes pudendas de Tyrone para que respondieran a la presencia de ese nuevo plástico. Ahora, ya adulto, nuestro protagonista no puede evitar sentir la presencia del Imipolex en las bombas, y sus superiores militares están investigándolo. En una Alemania devastada por la guerra, Tyrone se enfrenta a legiones de extraños enemigos, de los que tendrá que huir haciendo cabriolas.


  • Enero 2015 - Las luminarias, Eleanor Catton (Man Booker Prize 2013)

Un tempestuoso día de enero una prostituta es arrestada. Ese hecho podría pasar desapercibido en mitad de la fiebre del oro que recorre la costa de Nueva Zelanda en el año 1866, si no fuera por los otros tres acontecimientos misteriosos que se producen el mismo día: se descubre una enorme fortuna en la casa de un borracho indigente, un hombre rico desaparece y un capitán de navío de mala reputación suspende todos sus tratos y leva anclas, como si pretendiera darse a la fuga. Los tres hombres están conectados con Anna Wetherell, la prostituta en cuestión. Los doce hombres más poderosos de la ciudad se reúnen en la taberna local para debatir sobre esta secuencia de hechos aparentemente fortuitos, pero su asamblea es interrumpida por la llegada de un extraño: el joven Walter Moody, que también esconde su propio secreto… Moody pronto se verá involucrado en el misterio: una red de destinos y fortunas que resulta tan compleja y tan bien intrincada como el firmamento nocturno.


  • Febrero 2015 - Pastoral americana, Philip Roth (Premio Pulitzer 1998)

Seymour Levov, modelo a seguir por todos los muchachos judíos de New Jersey, gran atleta y mejor hijo, sólido heredero de la fábrica de guantes que su padre levantó desde la nada, ha rebasado la mitad del siglo XX sin conflictos que puedan estropear su dorada Arcadia, una vida placentera que comparte con su mujer Dawn, ex Miss New Jersey, y con su hija Meredith. Y es en este preciso momento,con su vida convertida en un eterno día de Acción de Gracias en el que todo el mundo come lo mismo, se comporta de la misma manera y carece de religión, cuando el Sueco Levov verá derrumabarse estrepitosamente todo lo que le rodea.


  • Marzo 2015 - Beloved, Toni Morrison (Premio Pulitzer 1988)

Una madre: Sethe, la esclava que mata a su propia hija para salvarla del horror, para que la indignidad del presente no tenga futuro posible. Una hija: Beloved, la niña que desde su nacimiento se alimentó de leche mezclada con sangre, y poco a poco fue perdiendo contacto con la realidad por la voluntad de un cariño demasiado denso. Una experiencia: el crimen como única arma contra el dolor ajeno, el amor como única justificación ante el delito y la muerte comoparadójica salvación ante una vida destinada a la esclavitud. Con este dolor y este amor en apariencia indecibles, Toni Morrison ha construido una soberbia novela que en su día le valió el Premio Pulitzer.


  • Abril 2015 - La conjura de los necios, John Kennedy Toole (Premio Pulitzer 1981)

La Conjura De Los Necios es una disparatada, ácida e inteligentísima novela. Pero no sólo eso, también es tremendamente divertida y amarga a la vez. La carcajada escapa por sí sola ante las situaciones desproporcionadas de esta gran tragicomedia. Ignatius J. Really es, probablemente, uno de los mejores personajes jamás creados y al que muchos no dudan en comparar con el Quijote. Más aún, es el antiprotagonista perfecto para una novela repleta de excelentes personajes, situados en la portuaria ciudad de Nueva Orleans, magistral Ignatius. Él es un incomprendido, una persona de treinta y pocos años que vive en la casa de su madre y que lucha por lograr un mundo mejor desde el interior de su habitación. Pero cruelmente se verá arrastrado a vagar por las calles de Nueva Orleans en busca de trabajo, obligado a adentrarse en la sociedad, con la que mantiene una relación de repulsión mutua, para poder sufragar los gastos causados por su madre en un accidente de coche mientras conducía ebria.


  • Mayo 2015 - Las uvas de la ira, John Steinbeck (Premio Pulitzer 1940)

Forzados por la sequía y el acoso de los bancos, los Joad, una familia de granjeros de la Oklahoma rural y empobrecida de los años treinta, emprenden un atribulado éxodo a lo largo de la carretera 66 con la intención de buscar trabajo y una vida digna en California. Si atrás dejan campos asolados por las tormentas de polvo, en el camino sólo encuentran penuria, hambre, hostilidad en los pueblos por los que pasan... Pero ni las advertencias de quienes regresan, pobres y desengañados, ni la muerte y la progresiva desintegración de la familia, bastan para que cejen en su empeño. Y, en su afán de supervivencia, conservan la entereza y la dignidad frente a la miseria moral de quienes se aprovechan de la miseria real. Posiblemente haya que huir del infierno para descubrir que no existe la tierra prometida.



Reseña "Champion"

miércoles, 22 de octubre de 2014

► Título: Champion
► Autora: Marie Lu
► Saga: Legend #3
► Año: 2014
► Editorial: SM
► Páginas: 400
► Precio: 16.95 €

June y Day han tenido que renunciar a muchas cosas para facilitar la paz en la República: entre ellas, a un futuro juntos. Pero ahora, gracias en gran medida a su papel, el país parece avanzar hacia un futuro mejor.
Nadie podía haber previsto el recrudecimiento de la guerra: en plenas negociaciones de paz, el estallido de una epidemia virulenta en el país vecino lleva a las autoridades de las Colonias a culpar a la República y romper el armisticio. June y Day se encuentran de nuevo. ¿Serán capaces de salvar al país una vez más? ¿Y serán capaces de salvar lo que hay entre ellos?

Opinión

Antes de nada, quiero confesar una cosa. Estaba empezando a odiar las distopías. Existe algún momento indeterminado en el período que comprenden mis lecturas de El corredor del laberinto y la novela que pone fin a esta trilogía en el que mi mayor anhelo era ver cumplidas todas esas fantasías sadomasoquistas donde gobiernos represivos enfundados en trajes de látex nos propinan una buena mansalva de azotes en el culo; y a ser posible, transmitiendo el espectáculo a través de mil pantallas para deleite exclusivo de una población contemplativa y narcotizada. Infinitas reinterpretaciones del mismo escenario básico. Qué falta de originalidad. Qué insidiosa e incomprensible desgana por cultivar nuevas ideas en un campo que se presta tan abiertamente a la proliferación. Al menos bajo una dictadura orwelliana nos veríamos libres de sucumbir ante el más absoluto tedio.

Sin embargo, me alegra admitir que Champion ha conseguido -aún estoy tratando de averiguar cómo- espantar al fantasma del aburrimiento y despertar en mí un elevado interés por la historia que se desarrolla entre sus páginas. Lejos de suponer un salto cualitativo importante respecto a sus anteriores entregas, la novela de Marie Lu utiliza algunos recursos trillados e incurre en ciertos tópicos comunes que harían resoplar a más de un lector ya escarmentado. Pero, y aquí viene la parte buena, lo hace maquillando esos fallos siempre en la medida de lo posible y potenciando sus cualidades de manera atractiva e inteligente. No os sorprenda abrir este libro por la primera página y mirar el reloj un par de horas después sumidos en una emocionante nebulosa de confusión; porque si de algo puede presumir Champion es de involucrarte en el trepidante transcurso de los acontecimientos a una velocidad inusitada. 

Cuando los enfermeros intentan apartarme de nuevo, los empujo con rabia y chillo. Grito por todo lo que ha ido mal. Grito por todo lo que se ha roto en nuestras vidas.

Tras previas idas y venidas argumentales que no es necesario comentar (otra de las ventajas que posee Champion es que la historia se explica por sí sola y no depende de nuestra capacidad mnemotécnica para recordar detalles ínfimos anteriormente desperdigados), nuestros dos queridos protagonistas se hallan en una situación bastante delicada que pondrá a prueba su lealtad a la República de manera constante, la integridad de sus respectivas ideologías y la fortaleza de su estrecho vínculo amoroso. A pesar de que la -nula- credibilidad de esta relación era para mí uno de los principales puntos flacos de la saga, cualquier escepticismo inicial se ve aquí superado por el empeño que ha puesto la autora en explotar y dotar de profundidad a la caracterización emocional de ambos personajes. Por otro lado, este tercer libro nos permite indagar a mayor grado en el complejo mapamundi del futuro elaborado por Marie Lu, dando por fin sentido a la tesitura sociopolítica que sirve como trasfondo de la historia y resolviendo así otro aspecto que había de mejorarse con carácter de urgencia.

Ritmo ágil, acción continua, un adictivo toque de intriga, tensión a raudales, momentos dramáticos y un sorprendente repertorio de golpes narrativos hacen de Champion una opción bastante recomendable y una conclusión muy digna de la trilogía que posiblemente mejor ha sabido evolucionar en los últimos años dentro del panorama juvenil. Marie Lu sin duda ha escrito un sugerente tríptico literario que mira hacia un hipotético y lejano horizonte para buscar salida a los problemas del presente, encarnando los múltiples dilemas, preocupaciones e inquietudes de la adolescencia en la figura de dos rebeldes inconformistas que hacen del amor y la amistad su espada más afilada. No obstante, si hay algo que empaña un poco bastante el satisfactorio regusto dejado por la lectura de esta novela es el decepcionante final de la misma: insulso, facilón, complaciente y deliberadamente lacrimógeno a más no poder. Como para arrancar las últimas 50 páginas, vamos. Por lo demás, Champion podría decirse que me ha ganado por completo y la considero desde este mismo instante una saga a tener en cuenta dentro de su género. Si de mí depende, que sigan viniendo las distopías.


Reseña "Canciones de amor a quemarropa"

martes, 21 de octubre de 2014

► Título: Canciones de amor a quemarropa
► Autor: Nickolas Butler
► Saga: -
► Año: 2014
► Editorial: Libros del Asteroide
► Páginas: 344
► Precio: 21.95 €

Henry, Lee, Kip y Ronny crecieron juntos en el mismo pueblo de Wisconsin, Little Wing. Amigos desde niños, sus vidas comenzaron de manera similar, pero han tomado caminos distintos. Henry se quedó en el pueblo y se casó con su primera novia, mientras que el resto lo abandonó en busca de algo más: Ronny se convirtió en un famoso cowboy de rodeo, Kip en exitoso agente de bolsa y Lee en una estrella de rock de fama mundial.
Cuando se vuelven a reunir en una boda, todos tratan de recuperar su vieja amistad pese a lo mucho que han cambiado. Entre la alegría del encuentro las antiguas rivalidades renacen y los viejos secretos amenazan con destrozar amistad y amor.

Opinión

De entre todas sus magníficas cualidades, sin duda alguna mi favorita es que la música llega donde las palabras muchas veces no alcanzan. Un acorde inesperado, un solo de guitarra, el último single de tu artista preferido o una melodía pegadiza a veces alivian más dolor que una caja entera de aspirinas. Y es que admitámoslo ya de una vez: existen fibras de nuestro ser a las que solo se puede acceder mediante instrumentos de percusión. En ese sentido, Nickolas Butler demuestra en Canciones de amor a quemarropa no ser tanto un buen escritor como un excelente director de orquesta. Aquello que podría haberse convertido en un nostálgico y melancólico sucedáneo de algo escrito por Nick Hornby queda reflejado en manos del debutante autor norteamericano como un arpegio completamente exquisito de sintonías narrativas, un auténtico recital de buen gusto e interpretaciones ejecutadas de manera soberbia que resuenan en la mente del lector mucho tiempo después de haber arrancado al libro sus últimas notas.

A grandes rasgos, Canciones de amor a quemarropa relata las historias de cuatro viejos amigos criados en el mismo pueblo de Wisconsin cuyas vidas han ido tomando con el transcurso de los años derroteros totalmente diferentes. Ronny, un intrépido vaquero de rodeo retirado por las secuelas de un accidente relacionado con el alcohol; Kip, forrado de dinero gracias a sus exitosas inversiones en la banca; Lee, una flamante estrella del rock que nunca ha renegado de sus orígenes humildes y que está sopesando las ventajas de regresar al anonimato; y por último, Henry, al que cualquier cosmopolita no dudaría en tachar de fracasado porque se casó con su primera novia y nunca llegó a abandonar el pueblo que le vio nacer. La boda de uno de ellos supondrá el escenario idóneo para consumar el reencuentro definitivo de este improbable cuarteto. Pero, como en toda buena verbena que se precie, la alegría y entusiasmos iniciales darán paso al florecimiento de antiguas rencillas, cuentas pendientes y secretos de categoría inconfesable que podrían desestabilizar (o incluso llegar a demoler) los cimientos de su compleja relación.

Y llega el día en el que te caes del planeta y empiezas a flotar en el espacio exterior, y todo lo que te parecía cierto, todas las leyes que antes habían regido tu vida, todas las reglas y las normas que mantenían las cosas en su sitio, que te mantenían a ti en tu sitio, han desaparecido. Y ya nada tiene sentido. Adiós a la gravedad. Adiós al amor.

Nickolas Butler ha construido una magnífica novela que podríamos catalogar como de 'crecimiento' alternando repetidamente, pero con innegable eficacia, entre los puntos de vista de Kip, Ronny, Lee, Henry y Beth, siendo estos dos últimos los miembros de un matrimonio feliz que quizá pronto deje de serlo. A lo largo de la historia, el estallido lumínico de la gran ciudad se contrapone desde el lado opuesto de la balanza al estilo de vida íntimo, tradicional y campestre que ofrece Little Wing a sus habitantes; la introspección como método de reafirmarse individualmente en pleno contacto con la naturaleza frente al escaparte frío y estéril de la parafernalia televisiva. Pero sobre todo, Butler dedica un buen número de páginas a disertar acerca de esos prometedores sueños de juventud que se transforman en pesadillas al verse atropellados por la realidad más cruda y nos demuestra que el amor, aún en circunstancias nada favorecedoras, puede manifestarse de múltiples e inesperadas formas.

¿Cómo expresar de manera adecuada el sobrecogedor sentimentalismo que me embarga al recordar ciertos pasajes de esta obra? Sencillamente, no se puede. Dotada de una sensibilidad extrema, un ritmo ágil y un desarrollo tan elocuente como perfectamente equilibrado, Canciones de amor a quemarropa es de esas historias cuya desbordante personalidad capturan tu atención desde el primer momento y que consiguen implicarte a un nivel emocional con todos sus personajes por su demoledora credibilidad. Nickolas Butler describe las relaciones humanas con profunda certeza y revela conocer a cabalidad el irresistible encanto de esas imperfecciones que nos hacen a cada uno especiales. Pero lo mejor de todo es que lo hace siempre con un estilo delicioso, instintivo, sobrio pero certero y no exento de cierta musicalidad que aporta enteros a la narración. ¿Y no es ese, al final, -el recuerdo de una canción hermosa- el poso más duradero que nos está permitido conservar?


Reseña "Los vivos y los muertos"

lunes, 20 de octubre de 2014

► Título: Los vivos y los muertos
► Autora: Joy Williams
► Saga: -
► Año: 2014
► Editorial: Alpha Decay
► Páginas: 440
► Precio: 24.90 €

En un remoto y árido pueblo de Arizona se producen conexiones mágicas: los vivos desean morir sin acabar de conseguirlo, y los muertos se resisten a desaparecer del todo. Los dos planos espirituales se confunden y el tiempo se enreda en un bucle alucinado por el que vaga la maravillosa colección de personajes creada por Joy Williams en esta formidable novela, finalista del Premio Pulitzer en 2001. Por Los vivos y los muertos deambulan tres huérfanas desarraigadas —Alice, Annabel y Corvus— que matan el tiempo entre un asilo de ancianos, una exposición de animales disecados y una casa embrujada mientras intentan comprender los mecanismos del terrible aburrimiento que les invade, un padre de familia al que el fantasma de su mujer le sigue atosigando sin poder quitársela de encima, un cazador experto que lo sabe todo sobre matar, pero casi nada sobre vivir, y una larga lista de asombrosos secundarios —una enfermera misántropa, un pianista suicida, una niña prodigio de ocho años— a través de los cuales comprendemos lo extraordinario de la vida, lo inevitable (e incluso deseable) de la muerte, y el desasosiego que nos sobreviene entre medias.

Opinión

No debería estar escribiendo estas líneas. No, no debería estar hablando de esta novela. El enmudecimiento y la ingratitud son la única alternativa posible. Y el motivo principal que me conduce a tan fatídica conclusión es que este libro ha atrofiado mi capacidad crítica. Cualquier atisbo de lucidez captado durante la lectura de este tímido intento de reseña solo supondría un deshonroso y pálido reflejo de lo que Joy Williams ha construido a lo largo de 440 páginas juntando palabras, primero una y después otra. Porque, lejos de aventurarse en el farragoso e improductivo terreno de la estructura narrativa, la escritora norteamericana parece querer reivindicar en Los vivos y los muertos (finalista del premio Pulitzer en 2001) el desorden, el caos y el desconcierto más absolutos que afloran como consecuencia de un continuo derroche de inspiración. Me es prácticamente imposible describir qué es o de qué trata Los vivos y los muertos sin recurrir a definiciones vagas e imprecisas sobre algo que jamás podría asemejarse a la palabra 'argumento'. Sin embargo, ya que Joy Williams ha tenido la valentía, generosidad y talento suficientes para ponerse a escribir una novela como esta, tan monumental, divertida y enajenada, me encuentro en la obligación ¿moral? de al menos afirmar que he intentado con todas mis fuerzas estar a la altura de las circunstancias.

Alice es una adolescente impertinente y entrometida. Erigida a sí misma como patrona de las causas perdidas y protectora suprema de toda criatura viviente -excepto de los gatos-, enarbola su activismo radical como una lanza con la que va repartiendo a diestro y siniestro estocadas contra el sistema. Corvus es algo más taciturna y retraída. Ella se limita a deambular por el espacio físico, siendo la profunda angustia existencial causada por la muerte de sus padres el único motor que facilita su inalterable dinámica. Por último, Annabel es curiosa e inocente, una chica recién llegada al pueblo que pronto aprenderá los mecanismos necesarios para no pasar inadvertida. Ellas tres, el trío calavera, únicas, luchadoras, indomables, impredecibles, son las protagonistas indiscutibles de un relato que transcurre en los áridos paisajes de una Arizona alternativa y mística que fluctúa constantemente entre el tradicionalismo norteamericano y un desternillante surrealismo imposible de catalogar con demasiada precisión.

No recomendamos intentar soñar con la posibilidad de empezar de nuevo. No sueñe con su primer beso o con la persona que habrá sido el amor de su vida. Absténgase de entrar en detalles sobre la belleza del relámpago, las praderas, los ojos, el tacto de ciertas manos. Absténgase de esas viejas construcciones.

Ahora bien, Alice, Corvus y Annabel no son más que la avanzadilla de un rocambolesco e inolvidable reparto de personajes cuyo número de afiliados va aumentando de manera exponencial a lo largo de la novela. A través de su prosa terriblemente ingeniosa, perversa y sofisticada (con fuertes influencias de Emily Dickinson y su oscuro romanticismo), Joy Williams ha tejido un extraordinario entramado de historias que crece ante nuestros propios ojos como un organismo autosuficiente y dotado de voluntad propia, un conglomerado poliédrico de escenarios casi mitológicos, poderosas voces narrativas y situaciones del todo inverosímiles donde el límite entre la realidad y el mero espejismo está más difuso que nunca. Los personajes que transitan esta emblemática novela de Williams tienen programada en su hoja de ruta lugares cuyo simbólico exotismo reside precisamente en la dicotomía expresada en el título: casas poseídas por la presencia de espíritus vengativos, un museo con salas llenas de animales disecados o una residencia de ancianos regentada por una enfermera misántropa que administra cuidados paliativos. La vida y la muerte, juntas, mezcladas en una extravagante amalgama en la que todo es posible y donde las reglas que creíamos haber asimilado cobran de repente una dimensión radicalmente extraña.

Y todo este tinglado, del que un escritor mediocre habría sacado ideas para varias novelas o incluso una buena colección de historias cortas, funciona aquí en un solo volumen porque la indiscutible maestría sintáctica y la turbadora galería visual producida por Joy Williams ejercen su papel como adhesivo inseparable que mantiene unidos excelencia estilística e imágenes de aterradora belleza. Pocos escritores se expresan con tanta franqueza como Williams y muchos menos poseen la habilidad de condensar todas las inquietudes, pasiones y contradicciones del ser humano en gran parte de sus variantes. Resulta cuando menos arduo y extenuante tratar de describir un libro como Los vivos y los muertos, sobre todo cuando no encuentras referentes a los que aferrarte ni palabras apropiadas para verbalizar una experiencia completamente nueva. Porque con Williams he descubierto que no importa tanto por dónde nos lleva la historia sino de qué manera lo hace. Que se puede disfrutar a plenitud del viaje sin guía, itinerario ni destino alguno. Que solo basta con aferrarnos a su mano, contemplar el paisaje, escuchar el suave arrullo de conversaciones ajenas y abandonar toda esperanza de compartir asiento con la razón o la lógica. Solo sé que he sentido cada instante del recorrido como una incontenible y placentera explosión de sensaciones. Y quiero que todos los intrépidos de este mundo (vivos... y también muertos) se hagan partícipes de tan exquisito deleite. 


 
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