Reseña "Espiral"

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Título: Espiral
Autor: Paul McEuen
Saga: -
Editorial: Plaza&Janés
Año: 2013
Páginas: 384
Precio: 17.90€

Océano Pacífico, 1946. Liam Connor tiene veintidós años y lleva cuatro en el ejército británico, destinado al centro de investigación de armas químicas y biológicas de Porton Down. Es ya un reputado científico cuando le piden presenciar la destrucción, con una bomba atómica, de un submarino japonés, cuya tripulación es portadora de un patógeno fúngico, letal y de contagio inmediato. Sin embargo, Liam decide conservar un frasco del agente biológico y ocultarlo en el laboratorio de una universidad americana durante más de sesenta años.
Cornell University, en la actualidad. Liam, ahora un académico renombrado y Premio Nobel de ochenta y cuatro años, sigue siendo el número uno de su especialidad. Disfruta de su trabajo y de la relación con su nieta y su bisnieto, pero un día recibe la visita de una japonesa que sabe lo que ocurrió hace tantos años y que no parará hasta conseguir lo que Liam escondió.

Opinión

Aunque el género literario al que se adscribe esta novela no suele ser santo de mi devoción porque, a grandes rasgos, las historias que mezclan asesinatos misteriosos, secretos militares, teorías conspiratorias e investigación científica me acaban pareciendo todas iguales, he de reconocer que el irresistible argumento de Espiral y la oportuna mención de armas bacteriológicas supieron presionar las teclas adecuadas para que decidiera leerlo. Y menos mal que lo hice, pues el debut literario de Paul McEuen, ingeniero físico y eminente profesor en la universidad de Cornell (donde además se desarrolla buena parte de la novela), ha sido toda una grata sorpresa que me ha mantenido pegado a sus páginas de principio a fin. A medio camino entre el tecnothriller más sugerente y la novela de divulgación, Espiral nos introduce de lleno en un apasionante mundo de enredos políticos, nanotecnología, avanzada ingeniería genética y frenéticas persecuciones en pos de un virus mortífero que se creía destruido hace mucho tiempo.

Liam estaba orgulloso de la tradición de la universidad, entre otras cosas porque sentía particular aprecio y respeto por los menos favorecidos. En su opinión, la valía de una persona dependía de lo que era y no de cómo lo trataban los demás.

La novela comienza en el año 1946, cuando un joven científico llamado Liam Connor acude a presenciar la destrucción en pleno océano Pacífico de un submarino japonés cuya tripulación es portadora de un extraño patógeno capaz de extenderse rápidamente y aniquilar a la práctica totalidad de la población humana. Sin embargo, tras una serie de precipitadas circunstancias, Liam se convertirá en portador y guardián de una pequeña muestra del virus para su posterior estudio. En la actualidad, sesenta años más tarde, el oscuro secreto de Liam saldrá a la luz y ahora el reputado ganador del premio Nobel tendrá que afrontar las nefastas consecuencias de sus actos, tratando de evitar por todos los medios que el frasco y su letal contenido caigan en las manos equivocadas de quienes pretenden liberarlo.
     Ese es, en líneas generales, el hilo principal de una historia que en realidad tiene distintas vertientes y que consigue abrirse paso hasta el lector a través de una complicada red de intereses. Narrada con intensidad, una agilidad envidiable, gran dominio del ritmo, una prosa poco imaginativa pero rotunda, salpicada de escenas bastante crudas y estructurada de manera tremendamente adictiva, Espiral se erige como una novela fresca, versátil, sorprendente y muy bien documentada que te atrapará sin remedio. Lejos de ser abrumador, el apartado más 'técnico' de la obra está tan bien explicado e introducido que resulta accesible para todo tipo de público, si bien es preferible tener una ligera base de conocimientos sobre los temas científicos que en ella se abordan.

Jake se acordó de un antiguo dicho irlandés, uno de los favoritos de Liam: "La más insignificante de las cosas vive más que el ser humano".

Los pocos personajes principales de la novela son también un punto a favor de Espiral, pues están dotados de fuerza, carisma y en mayor o menor medida, una personalidad robusta. De hecho, a lo largo de la historia se hace hincapié en numerosas ocasiones en las relaciones que unen a los personajes y cómo esos estímulos afectivos se verán reforzados ante la adversidad. La entrañable amistad de la que gozan Liam y su bisnieto Dylan nos deja algunos de los momentos más emotivos de la novela, mientras que Maggie y Jake, intrépida nieta y ayudante del anciano profesor respectivamente aportan un contrapunto romántico dotado de cierta relevancia que añade color a las páginas de Espiral. Sin embargo, a partir de la segunda mitad de la novela, y especialmente en el último tercio, la trama se va desestabilizando un poco y da la sensación de que el autor cae vez tras vez en una redundancia innecesaria que solo parece aplazar un final bastante descafeinado. Un poco más de profundidad narrativa dedicada a tapar los espacios en blanco de la novela tampoco hubiera estado nada mal, pero teniendo en cuenta que esa misma ausencia de información se invierte en aportar dinamismo y brutalidad, el defecto tiene un pase. En resumidas cuentas, se puede decir que Espiral es una opción un poco pasada de vueltas pero idónea para los amantes del suspense, el thriller policial, las ratas de laboratorio y en general todos aquellos que quieran una novela rápida y de fácil lectura con la que además se aprendan un buen puñado de cosas. ¿O acaso sabías cuántas moléculas de gas contiene una bocanada de aliento?

Espiral, Paul McEuen


Reseña "Atta" + "Todo lo que una tarde murió con las bicicletas"

martes, 5 de noviembre de 2013

Título: Atta
Autor: Jarett Kobek
Saga: -
Año: 2013
Editorial: Alpha Decay
Páginas: 208
Precio: 18.90 €

En el verano de 1999, Mohamed Atta defendió una tesis en la que criticaba la imposición del rascacielos occidental en el Medio Oriente y abogaba por el regreso de la Ciudad Oriental Islámica. Tomando esta anécdota como punto de partida, Jarett Kobek construye en ATTA una biografía alucinada de Mohamed Atta que orbita en torno a una pregunta sencilla: ¿Y si el 11S fue más un acto de crítica arquitectónica que de terrorismo religioso? Siguiendo la historia de un joven retraído y de su encuentro con uno de los criminales más perseguidos de la historia moderna, Kobek hace patente la necesidad de una nueva comprensión del terrorismo global.

Opinión

Cuando supe hace unos meses de la existencia de este libro, me pasó algo parecido a lo que sentí cuando la colección Literatura Fantástica de RBA anunció que iba a publicar en nuestro país una novela que llevaba por título el del terrorista más buscado de todos los tiempos. Si bien Osama, la excelente propuesta del escritor israelí Lavie Tidhar que se llevó el año pasado el World Fantasy Award, bien poco tiene que ver con la provocadora novela de Kobek, ambas historias comparten como tema central el terrorismo islamista y la percepción occidentalizada que tenemos de él en los países del primer mundo. Por otro lado, mientras que Tidhar realiza en su libro un apasionante ejercicio de aproximación a los ataques terroristas a través de un interesante desdoblamiento de la realidad, en Atta lo que encontraremos es la bien documentada aunque ficticia biografía de uno de los mayores responsables del 11-S, una forma nada convencional, atrevida, asombrosa, ciertamente demencial y libre de los prejuicios habituales de intentar comprender los más oscuros proyectos que se gestan en el cerebro del ser humano.

Deja el libro. Cierra los ojos. Espera en silencio. Escucha. ¿Qué es ese sonido más allá del silencio? ¿Lo oyes? ¿Puedes oír el zumbido? ¿No? Escucha otra vez. Escucha hasta que lo oigas.
Este no es el ruido de la electricidad.
Este el sonido de los edificios murmurando.

Dividida en dos arcos temporales bien diferenciados, Jarett Kobek ejerce de guía en la recreación de la vida de Mohamed Atta narrando por un lado los últimos meses de vida del terrorista (lo que incluye su llegada a Estados Unidos, su infiltración en la sociedad americana y la preparación organizada de los ataques) y por otro sus años de juventud en el seno de una familia acomodada de El Cairo o su etapa de formación universitaria en Hamburgo. A lo largo de todo el libro nos iremos inmiscuyendo poco a poco en los entresijos de la cultura musulmana para quizá darnos cuenta de lo poco que sabemos acerca de ella y descubrir las verdaderas implicaciones ideológicas del 11-S sin la persuasiva influencia de la manipulación informativa. Narrada con exquisitez, profundidad y un magnetismo que se desprende a cada página, Atta es una breve pero muy buena novela que juega con diferentes estructuras, estilos e imágenes para transmitir de manera subversiva e inusual la frialdad, el horror y el sinsentido de la violencia en cualquiera de sus múltiples manifestaciones, aun cuando esa explosión de furia y desprecio transcontinental obedezca a los preceptos de un sistema de valores que no por ser diferente al nuestro tenga por qué ser inferior.

Atta, Jarett Kobek





Título: Todo lo que una tarde murió con las bicicletas
Autor: Llucia Ramis
Saga: -
Año: 2013
Editorial: Libros del Asteroide
Páginas: 224
Precio: 18.95 €

Una treintañera regresa a casa de sus padres desorientada: no tiene pareja ni hijos y a pesar de haber llevado una brillante carrera profesional, de repente se ha quedado en el paro. Universitaria, inteligente y trabajadora, jamás se hubiera imaginado que a su edad se encontraría en esta situación.
Indagar en la historia familiar puede ser una manera de preguntarse qué era exactamente lo que la vida le había prometido. Sin embargo, la memoria le revelará mucho más, porque al contemplar sus recuerdos no como refugio ni como huida, ni siquiera como tentación estética, terminarán aflorando los ecos íntimos, los gestos de amor y las pequeñas heridas de una familia cualquiera, es decir, la verdad desnuda de la vida.

Opinión

En esta ocasión pasamos a una novela mucho más intimista, luminosa y teñida de un arrebatador encanto nostálgico que a pesar de mis reticencias iniciales, me ha terminado sorprendiendo gratamente. La última obra de la escritora mallorquina Llucia Ramis, que posee también cierto carácter autobiográfico, nos pone en la piel de una treintañera con la que muchos podrán sentirse identificados: en el supuesto esplendor de su vida, regresa cabizbaja a casa de sus padres porque, a pesar de su excelente formación académica, de repente se ha quedado sin trabajo. Y porque además no tienen ningún otro lugar al que ir. Así pues, gracias a ese profundo varapalo que acaba de recibir, Todo lo que una tarde murió con las bicicletas nos ofrece el relato de una mujer desorientada que comenzará un lento pero seguro proceso de reconstrucción en el que acudirán a su mente numerosos episodios de su infancia y su juventud, atrapada en un lugar plagado de recuerdos, experiencias y momentos capturados para siempre en el tiempo.

En medio del mar con el que tal vez se mezclaban las gotas saladas que brotaban de sus ojos, su padre le dijo unas palabras que en casa son como una oración: "Todos los hombres del mundo no valen la lágrima de una mujer".

Aunque la novela versa principalmente sobre la memoria, el recuerdo y los (a veces asfixiantes, abismales) recovecos de la vida familiar, una de las cosas que más me han gustado de Todo lo que una tarde murió con las bicicletas es que cada capítulo es sorprendente, único y especial. Ya sea que la protagonista describa a los peculiares miembros de su familia materna, la historia de sus antepasados en la Transmontana de Minas, sus vacaciones de verano en la pequeña villa de Salinas o hable sobre política, amistad, amor, el despertar de su sexualidad o la importancia de los gestos cotidianos, esa voz afligida que recorre las páginas de la novela resulta en todo momento una excelente compañera de viaje. Tierna, dinámica, emocionalmente devastadora, repleta de matices y soberbios simbolismos que van cobrando mayor significado a medida que avanzamos (o retrocedemos) en la historia, Todo lo que una tarde murió con las bicicletas es una historia bastante recomendable, una novela de difícil acceso que no se puede disfrutar a plenitud hasta que el lector no se sienta cómodo con el sutil entramado de vidas ajenas que ha tejido Llucia Ramis en torno a su obra. Pero lo cierto es que el esfuerzo merece mucho la pena.

Todo lo que una tarde murió con las bicicletas, Llucia Ramis


Reseña "Sin Lugar"

lunes, 4 de noviembre de 2013

Título: Sin Lugar
Autor: Jon Robinson
Saga: -
Año: 2013
Editorial: RBA
Páginas: 288
Precio: 16.00 €

En medio de un bosque denso, se esconde Sin Lugar, una prisión apartada donde han encerrado a cien adolescentes de todo el país. Todos ellos son criminales, aunque ninguno recuerda haber cometido ningún delito. Alyn, Jes, Ryan y Elsa no tienen contacto alguno con el mundoexterior y saben que nadie vendrá a por ellos. Ni sus familias, ni la policía. Nadie. ¿Quién los ha escondido allí? ¿Qué pretenden sus captores? ¿Por qué han sido ellos los elegidos? Necesitan respuestas& y todas las respuestas se encuentran ahí fuera.

Opinión

A pesar de que como lector trato de ser lo más selecto posible a la hora de escoger los títulos que van a pasar por mis manos, es imposible que en la inmensa riada de lanzamientos editoriales que cada mes inundan las librerías se te cuele de vez en cuando un libro en apariencia bastante prometedor, pero que por desgracia acaba siendo un truño considerable. Tal ha sido el caso de Sin Lugar, una de las últimas novedades de la editorial Molino y que ostenta el dudoso honor de haberse convertido por méritos propios en el revienta-neuronas del otoño, la peor novela con diferencia que he tenido el "placer" de degustar desde que un fatídico mes de julio (época del año en la que menos está el cerebro para tonterías) cayera en mis manos la estupenda, maravillosa, hilarante e imprescindible Tengo tu número, tremenda perlita literaria de la que ya os hablé en su momento con buena dosis de rencor y odio. En esta ocasión, la llamativa propuesta juvenil de Jon Robinson aterriza en nuestras vidas para dejar bien claro un par de cosas: que el estratosférico nivel de estupefacción al que puede inducir una novela de estas características es directamente proporcional al atractivo de su portada y que si algo puede hacerse mal, no hay nada mejor que hacerlo a lo grande.

Lo último que le pasó por la cabeza no fue tanto una idea como una imagen, la imagen fantasmal de lo que podría haber sido: él corriendo a través de los árboles hacia la libertad. Sin embargo, la imagen desapareció, como todo lo demás.

Ya en los primeros capítulos del libro, Jon Robinson nos esboza el que será el arco principal de la novela: un grupo de 100 adolescentes amnésicos se hallan confinados en una prisión de máxima seguridad en mitad de la nada donde son acusados de haber cometido crímenes atroces y expuestos a diversos métodos de sometimiento tanto físico como intelectual que acabará minando su resistencia, su confianza en los demás y su visión de la realidad. O al menos eso es lo que se desprende de un primer tercio bastante bien planteado, que goza de buen ritmo y que trata de presentarnos a un montón de personajes de forma que no resulte abrumadora. Sin embargo, el problema que tiene Sin Lugar es que no posee la más mínima capacidad de arrancar la historia más allá de su atractiva puesta en escena y de repente te encuentras con una infinidad de escenas inconexas que no aportan nada a ningún sitio, regresiones temporales totalmente arbitrarias, ridículos intentos de reconducir la trama por derroteros sobrenaturales e innecesarios romances instantáneos -marca de la casa- que solo producen una monumental sensación de espanto, horror e incertidumbre añadidos al desconcierto general.

-Voy contigo -dijo Elsa.
-¿Y tú, Julián?
-A ningún lugar -respondió él en tono amargo mientras contemplaba las paredes que lo rodeaban-. No voy a ningún lugar.

Y así, poco a poco nos vamos encaminando hacia un ¿final? realmente digno de estudio y que tras mucho pensarlo solo se me ocurre calificar como alucinatorio. O humorístico. La cutrez elevada a la enésima potencia. El caso es que, por muchas vueltas que le des, el amargo regusto que te deja Sin Lugar es el de estar ante el borrador de una novela que quizá tenga pinta de ser interesante cuando esté terminada. Estructura inexistente, personajes más planos que una tabla de planchar -que tampoco despiertan en el lector la más mínima nada- o un estilo narrativo basado en la objetividad más literal que a uno se le pueda ocurrir y que al final resulta pobre, plagado de diálogos vacíos (por no decir absurdos) y una clamorosa falta de sentido.
    Lo único bueno de Sin Lugar, a parte del ya mencionado planteamiento, es que se termina bastante rápido si le echas paciencia e imaginación y que se olvida tan fácilmente como a Rafa Mora las tablas de multiplicar. Por lo demás, se trata de un libro prescindible de cabo a rabo que podría haberse quedado en algo muchísimo más decente si el autor hubiera desarrollado de otra forma sus ideas (¿manipulación mental? ¿corrupción política? ¿desobediencia civil? ¿teorías conspirativas?) iniciales. Si las hubiera desarrollado, para empezar. Una auténtica pena, pero lo cierto es que habiendo tantos peces en el río, más vale echar la vista a un lado cuando te cruces con esta novela que tan pronto se ha quedado sin lugar en mi estantería.

Sin Lugar, Jon Robinson


Reseña "La verdad sobre el caso Harry Quebert"

domingo, 3 de noviembre de 2013

Título: La verdad sobre el caso Harry Quebert
Autor: Joël Dicker
Saga: -
Año: 2013
Editorial: Alfaguara
Páginas: 672
Precio: 22.00 €

Quién mató a Nola Kellergan es la gran incógnita a desvelar en este thriller incomparable cuya experiencia de lectura escapa a cualquier tentativa de descripción. Intentémoslo: una gran novela policiaca y romántica a tres tiempos −1975, 1998 y 2008− acerca del asesinato de una joven de quince años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire. En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor −Harry Quebert, autor de una aclamada novela−, y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado, acusado de asesinato, al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín. Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras intenta demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad sólo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido.

Opinión

Respaldado por una brutal campaña de márketing y el siempre exitoso boca a boca entre los lectores, La verdad sobre el caso Harry Quebert es uno de esos libros invasivos que no habrá pasado desapercibido a casi ningún lector del planeta por la sencilla razón de que es estadísticamente imposible pasar por delante de una librería y no ver un expositor lleno hasta los topes con ejemplares de dicha obra. Si a esta técnica de inundación publicitaria le añadimos el haber conseguido un premio tan prestigioso como el concedido por la Academia Francesa a la mejor novela, ya tenemos bestseller para el verano. Sin embargo, muchas veces (por no decir la gran mayoría) ocurre que la escasa originalidad y la falta de fondo se ven eclipsados por el deslumbrante resplandor de la galería y la prensa oportunista, siendo el gigantesco fenómeno editorial de Joël Dicker un ejemplo clamoroso de cómo un título de lo más simple, pretencioso y efectista logra encabezar semana a semana la lista de los más vendidos a nivel internacional. Así pues, La verdad sobre el caso Harry Quebert no es en absoluto la ambrosía literaria que nos prometen en todas partes, sino más bien una novela bastante manida, facilona y estructurada de forma deliberadamente adictiva que, lejos de proponer novedad alguna, recae en los mismos tópicos característicos del género.

-El primer capítulo, Marcus, es esencial. Si a los lectores no les gusta, no leerán el resto del libro. ¿Cómo tiene pensado empezar el suyo?
-No lo sé, Harry. ¿Cree usted que algún día lo conseguiré?
-¿El qué?
-Escribir un libro.
-Estoy convencido de ello.

Dividida en tres líneas temporales situadas en los años 1975, 1998 y 2008, La verdad sobre el caso Harry Quebert nos pone en la piel de un escritor llamado Marcus Goldman que ha visto cumplido su sueño ególatra de convertirse en autor superventas. Ahora bien, tras la monumental y fructífera campaña efectuada en torno a su primera novela, Marcus se halla sumido en una espiral de decadencia creativa que le impide encadenar dos frases seguidas. Para intentar solucionar su estancamiento psicológico y evitar las incesantes reprimendas de esas aves rapaces que tiene por editores, Marcus acude en busca de su mentor durante la época universitaria, el aclamado y reconocido escritor Harry Quebert. Pero lo que nunca imaginará Marcus es que tras una serie de desafortunadas circunstancias, Harry será incriminado por el asesinato de una antigua amante, una joven de quince años llamada Nola Kellergan con la que Harry mantuvo una relación apasionada a la vez que secreta en la pequeña ciudad de Aurora.
      Lo cierto es que la obra de Dicker goza de un primer tercio tremendamente atractivo, apoyando el desarrollo de la trama en el turbulento proceso de escritura de una novela, que a su vez describe el proceso de construcción de otra distinta. En ese sentido, La verdad sobre el caso Harry Quebert funciona como ejercicio de metaficción de manera magistral, desentraña además los entresijos más oscuros del mundo editorial y añade al inicio de cada capítulo prácticos consejos sobre cómo escribir una buena novela, extraídos de conversaciones que mantienen Marcus y Quebert a través de los años. Por otro lado, la historia entrelaza una investigación policial bastante bien sostenida con algunos episodios donde se expone la entrañable relación paterno-filial que cultivan ambos escritores y otros en los que se explota de manera paupérrima la figura de niña seductora y enamorada de un hombre mucho mayor que ella.

Anhele el amor, Marcus. Haga de él su más hermosa conquista, su única ambición. Después de los hombres, habrá otros hombres. Después de los libros, hay otros libros. Después de la gloria, hay otras glorias. Después del dinero, hay más dinero. Pero después del amor, Marcus, después del amor, solo queda la sal de las lágrimas.

Para qué lo vamos a negar: leer La verdad sobre el caso Harry Quebert, pese a su enorme bajón de calidad respecto a lo esperado, ha sido una experiencia ante todo entretenida, absorbente y dotada de no pocas sorpresas argumentales. No obstante, pronto empiezan a aparecer los problemas. Y es que, tal y como comentaba antes, la relación entre Nola y Harry Quebert resulta en su (triste) imitación a la legendaria novela de Nabokov tan creíble como el graduado escolar de Belén Esteban, una sucesión de bochornosos conatos de romanticismo empedernido que no se sostienen ni con pinzas allá por donde los mires. Por otra parte, la novela se acaba bifurcando en una cantidad tal de direcciones que la tarea de reunificarlas resulta a posteriori una labor ardua, artificial y da como resultado una historia demasiado larga. El último tirón de La verdad sobre el caso Harry Quebert no es más que un incesante falso final atiborrado de giros imposibles que solo conduce a la desesperación, el hastío y a la más absoluta indiferencia. Vamos, que tienes tantas ganas de que acabe ya la novela que lo mismo te da si el asesino de Nola era un unicornio rosa. El estilo de Joël Dicker permanece a lo largo del libro fiel a su efectividad, su gran dominio del ritmo y su enorme poderío visual, pero no es suficiente a mi juicio para levantar del todo una obra que se derrumba ante el peso de las expectativas, unos personajes bien construidos pero faltos de carisma y el inoportuno afán de querer rizar el rizo cuando a lo mejor liso queda más bonito. En definitiva, podría decirse que La verdad sobre el caso Harry Quebert resulta una opción más que interesante si buscas una lectura evasiva, ligera y poco exigente. O si te gusta ir a la moda a toda costa.

La verdad sobre el caso Harry Quebert, Joël Dicker


Resumen [Octubre 2013]

sábado, 2 de noviembre de 2013

Resumen Mensual no es ni más ni menos que un breve repaso de las lecturas que han pasado por nuestras manos, sus correspondientes reseñas, progreso de los diferentes desafíos y otras noticias similares.






Lecturas


-El mejor: Los años de peregrinación del chico sin color
-El peor: Sin Lugar (a dudas)


Recomendaciones



Otros

-In my mailbox: IMM 35#; IMM 36#; IMM 37#
-Novedades editoriales: octubre 2013
-Reto 10 Clásicos: 9/10 completado
-Reto Haruki Murakami: 2/2 completado (FIN)
-Reto La Torre Oscura: 6/7 completado
-Reto Mundodisco: 2/40 completado

 
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