Reseña "Yo, robot"

martes, 10 de julio de 2012

Título: Yo, robot
Autor: Isaac Asimov
Editorial: Pocket edhasa
Páginas: 373 páginas
Precio: 9,95€

Los robots de Isaac Asimov son máquinas capaces de llevar a cabo muy diversas tareas, y que a menudo se plantean a sí mismos problemas de 'conducta humana'. Pero estas cuestiones se resuelven en Yo, robot en el ámbito de las tres leyes fundamentales de la robótica, concebidas por Asimov, y que no dejan de proponer extraordinarias paradojas que a veces se explican por errores de funcionamiento y otras por la creciente complejidad de los 'programas'. Las paradojas que se plantean en estos relatos futuristas no son sólo ingeniosos ejercicios intelectuales sino sobre todo una indagación sobre la situación del hombre actual en relación con los avances tecnológicos y con la experiencia del tiempo.


Después de haber visto en numerosas ocasiones la archiconocida película del mismo nombre que la reseña que os traigo hoy (y además protagonizada por uno de mis actores preferidos) y tras contemplar por meses cómo cierta persona devoraba los libros de Isaac Asimov uno tras otro, no dudé casi ni un segundo en llevármelo a casa cuando, rebuscando por los estantes de una vieja librería por pura casualidad me topé con un viejo ejemplar del año 2006 (pero con una portada que en circunstancias normales hubiese quemado, y hubiera huido del lugar haciendo la croqueta).
      Así es como empezó a grandes rasgos mi primer, y espero que no el último contacto, con el maestro y padre de la ciencia-ficción. Si contamos que hace milenios que terminé de leer esta novela, parece ser que la reseña está condenada a la insustancialidad y al fracaso en general, por lo que pido perdón de antemano.

En Yo, robot, y de la mano de la robopsicóloga Susan Calvin, uno de los personajes más importantes  de toda la novela por no decir el más importante, y gracias sobre todo a una extensa entrevista que concedió a la prensa interplanetaria con motivo de su jubilación, somos testigos de una serie de acontecimientos que tuvieron lugar a lo largo de la vida de nuestra anciana protagonista. Sin embargo todos tiene algo en común: los robots. Lo curioso de esto es que todos los sujetos protagonistas de sus relatos, siempre tuvieron algún desperfecto, ya sea por ser uno de los primeros modelos fabricados, como fue el caso de Robbie y uno de mis favoritos, o por ser justamente demasiado perfectos, demasiado sofisticados. Máquinas especiales, inteligentes y muy bien diseñadas pero que, por desgracia para Susan y suerte nuestra, entran en choque con las más que conocidas Leyes Fundamentales de la Robótica.

Las Tres Leyes de la Robótica
1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción dejar que un ser humano sufra daño.
2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por el ser humano, excepto cuando estas órdenes se oponen a la primera Ley.
3.Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la primera o segunda Leyes.

Para ser mi primer contacto con el autor lo primero que hay que resaltar es el estilo, pues a pesar de no ser del todo de mi agrado o ser lo que me esperaba, y ojo tampoco es que me disguste, hay que reconocerle el mérito de conseguir que el lector se meta de lleno en la piel de los protagonistas de sus relatos (o quizás yo tengo demasiada imaginación). Algo tan complejo de conseguir para ciertos autores, y algo tan simple para otros, pero que siempre se agradece.
     Conforme avanza la historia y dejamos atrás a Robbie (mi robot favorito), las cosas comienzan a complicarse un poco y pronto llegará el momento de leer con cuidado cada palabra, sobre todo cuando hablan las tres estrellas de la novela (sin contar a los robots, claro). Ya que puedes llegar a perderte y mucho en algunas ocasiones. Pero es cierto que lo que consigue de maravilla el autor es mantenerte en vilo exasperante de descubrir qué demonios le pasa a esos dichosos conjuntos de circuitos en cada relato. Por lo menos así fue en un principio. Si esta primera mitad de la novela brilla con luz, no la que me hubiese gustado, pero la suficiente, el resto debo admitir que me ha decepcionado en su conjunto.
       El principal problema que veo a este bajón son las larguísimas, tediosas, en una ocasión incluso innecesarias, explicaciones sobre qué Ley de la Robótica fue violada, y en qué medida. No digo que no sean necesarias, todo lo contrario, pero en la recta final se vuelven muy largas y pierde una buena parte de ese encanto que tenían en los primeros relatos. Si normalmente muchos nos quejamos de la falta de profundidad en el desarrollo de la historia principal y un mayor enfoque en los personajes, no os preocupéis, pues aquí pasa justamente lo contrario. Quizás sea porque no estoy acostumbrada a leer el género o porque la pluma del autor no terminó de gustarme del todo, pero sobre todo quizás culpa de esas malditas expectativas con las que inevitablemente todos partimos al empezar un nuevo libro, Yo, robot no fue lo que me esperaba.

-¿Por qué habría de equivocarme? ¿Qué sabes tú de todo esto, siendo una mera máquina?

La trama comienza a flojear poco a poco conduciéndonos a un inevitable final al que por un lado tenía muchas ganas, y por otra temía. ¿El resultado final? Interesante, pero sin ser algo especial. Pues la última historia resultó ser una síntesis (por llamarlo de algún modo) de todos los problemas planteados desde el principio de la novela y que se puede resumir con extrema facilidad; la eterna lucha en proteger a la humanidad del quebramiento de las tres leyes de la robótica, y que podría conducirnos al desastre. Pero tampoco os dejéis engañar, el trasfondo psicológico, ético es mucho mayor que eso. Lo único que digo que no fue del todo de mi agrado. Respecto a los personajes decir que están bien perfilados pero dejan un poco que desear, algunos me han parecido sumamente similares entre sí, y Susan es un poco demasiado fría y cerrada en mi opinión. Y aunque son cosas que se intuyen (el carácter de cada uno de ellos) me da la impresión que los personajes no estaban justamente en la mente del autor como algo primordial a la hora de escribir la novela, sino que fue más bien un mero mecanismo para llevar a cabo esa muestra de desbordante imaginación y talento, creando un completo y complejo universo de la nada.

En resumen, Yo, Robot no es como la película, por lo tanto si queréis leerlo por eso más vale que tengáis cuidado, pues os podéis llevar un pequeño chasco. Por lo demás, es un ejemplo perfecto de intensa imaginación, interesante planteamiento, y buen desarrollo de la trama en general. Por lo que gustará a los amantes del género sin dudas. Lo recomiendo aunque no lo haya disfrutado tanto como me hubiese gustado.

Yo, robot


8 comentarios :

  1. Hace solo un año que leí el libro y la película la he visto unas tres veces, sólo tienen pequeñas coincidencias. Es de esos casos donde película y libro me han atraído por igual.

    Es el único libro que he leído de Asimov y, según dicen no es el mejor, a mi me atrapo enseguida y me gusto mucho y eso que no me gusta demasiado la ciencia ficción. El libro está escrito en 1950 y me sorprendió gratamente la capacidad de Asimov para dibujar el futuro que, quién sabe si al final llegará.

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    1. Deberías leer BÓVEDAS DE ACERO es muy bueno, fue el primero de Asimov que leí...

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    2. Bóvedas de acero también fue el primero que leí de él. La saga de los robots es fantásica; el sol desnudo, los robots del amanecer.... Tocará revisitarlas...

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  2. Lo que leí de este autor han sido cuentos y la verdad es que me encantaron. Esta novela no la he leído, pero puede que los personajes en realidad sean un medio para llegar a un fin. Te recomiendo que leas los cuentos de Asimov: Cuentos Completos, que son geniales y no tienen tanta descripción.
    Besos.

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  3. @Quadern de mots

    Es cierto que entre el libro y la película hay pequeñas coincidencias, cosa que es lógica por un lado teniendo en cuenta que la tienen que "adaptar" a los tiempos que corren.
    Personalmente la novela me atrapó desde el principio, pero llegada la mitad, un poco más quizás, gradualmente mi interés fue disminuyendo, pues me parecía todo muy similar llegado a este punto.
    Sin embargo, considero que la imaginación de este hombre es brutal.

    Un saludo.

    @Dany nphenix

    Es cierto, lo considero un mero mecanismo, al menos esa es la impresión que tengo, pero a lo mejor estoy equivocada... Por ahora no creo que lea nada suyo por un tiempo, tengo que acabar un par de libros pendientes que tengo por casa, pero me lo apunto como una posible futura lectura. Gracias por la recomendación :)

    ¡Un saludo!

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  4. hola que tal me podrian ayudar cuales serian esas coincidencias es para un tp gracias

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  5. Más bien el chasco es la película y que hollywood no respete las obras que adaptada. En vez de Yo, robot; le hubieran puesto Yo, Will.

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  6. Más bien el chasco es la película y que hollywood no respete las obras que adaptada. En vez de Yo, robot; le hubieran puesto Yo, Will.

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