Mostrando entradas con la etiqueta terror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terror. Mostrar todas las entradas

Mona Awad - Bunny

viernes, 9 de enero de 2026



► Título original: Bunny
► Traducción: Jaime Valero Martínez
► Año: 2019
► Edición:  Stefano Books (2025)
► Páginas: 352


Uno pasa la última página de Bunny con la sensación de no tener ni idea de lo que acaba de haber leído. Y sin saber decidir si eso es necesariamente bueno o malo. Lo mejor que se puede decir de la novela de Mona Awad (Montreal, 1978) es que goza de una vigorosa capacidad para dejarte patidifuso. Narrada por una estudiante de posgrado que cursa un taller de escritura creativa en una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, Bunny es, al menos en la superficie, el delirante relato de una chica solitaria e incomprendida que forjará una insólita amistad con un grupo de compañeras tan seductoras como peligrosas.

Desde luego, Samantha Heather Mackey no podría ser más diferente al resto de alumnas de Warren, Nueva Inglaterra. Estiradas, histriónicas, elitistas y empalagosas, las integrantes más notorias del programa de Bellas Artes al que acude Samantha son las típicas niñas privilegiadas que constituyen el foco de todas las miradas y se llaman entre sí con apelativos tan cariñosos como ridículos. Samantha odia encarecidamente a las «Bunnies», odia su inexplicable carisma, su hipnótica presencia y el magnetismo natural que irradian allí por donde pasan. Sin embargo, cuando Samantha recibe de forma inesperada una invitación anónima al Salón de las Obscenidades de las «Bunnies», el irresistible impulso de atravesar el umbral al universo pomposo y edulcorado de sus acérrimas adversarias se convertirá en una posibilidad demasiado tentadora como para rechazarla.

Lo que Samantha no se podía llegar a imaginar es que la guarida de las «Bunnies» es en realidad una suerte de laboratorio macabro donde sus cuatro fundadoras realizan siniestros rituales a partir de cadáveres de conejos con el objetivo de crear al novio perfecto. Como si Frankenstein se hubiera fusionado con una versión «dark academia» de Chicas malas, Bunny es una fascinante reinterpretación de la novela de campus que hace alarde de una ejecución absolutamente loca. La de Mona Awad es una obra sensual y excéntrica que indaga en las pasiones enfermizas de la juventud mientras su protagonista es fagocitada por un febril comando de encantadoras féminas que poco a poco empezarán a actuar y pensar como una inquietante mente colmena.

Con un estilo provocativo, entre pueril y estridente, pero ciertamente subyugante, Mona Awad explora la faceta más escabrosa de la ficción como subterfugio de la realidad y nos permite adentrarnos en un universo glamuroso y decadente a partes iguales que está repleto de imágenes donde coexisten el horror, el humor y la libido. Bunny es una novela heterogénea e inclasificable que da coquetos brincos en una zona donde la tensión entre el Eros y el Tánatos espolea los deseos más recónditos de la protagonista. Deseo, por encima de todo, de pertenencia. De no sentirte como la rara aun cuando sientes que no encajas en la atmósfera dominante. De reconciliarte con tu pasado traumático. De encontrar, en definitiva, los recursos para procesar ciertos episodios difíciles de narrar.

A través de la experimentación y la inagotable pulsión creativa, Samantha buscará, muy a pesar de las «Bunnies», una innovadora forma de graduarse en la escuela de lo bizarro con matrícula de honor. Mona Awad ha construido una obra visceral y rocambolesca donde los límites entre la realidad y la ensoñación se difuminan a pasos agigantados mientras se cierran los párpados y las voces se abren de piernas. Una novela que huele a fragancias afrutadas, laca de uñas y algodón de azúcar mezclado con el ferruginoso sabor de la sangre entre las encías. No será la novela más formalmente virtuosa, ni la más elocuente, pero desde luego, si algo ha conseguido lograr Bunny es mantenerme en un permanente estado de embriaguez literaria en un intento casi siempre infructuoso por descifrar sus exuberantes códigos. 


«No tienes la menor idea, ¿verdad?, parece decirme el conejito. Qué pena, Samantha. Qué perdida estás. Es una lástima que cuando alguien te pregunta «¿Qué quieres?», solo se te vengan a la mente un par de manos aferrando unos despojos.»


★★★

John Blackburn - Nuestra Señora del Dolor

viernes, 28 de noviembre de 2025



► Título original: Our Lady of Pain
► Traducción: Nacho del Arco Bonet
► Año: 1974
► Edición:  Pánico Books (2025)
► Páginas: 272


Pulso agitado, respiración entrecortada, sudores fríos. El miedo desencadena reacciones físicas tan viscerales como estimulantes, y es por eso que acudimos a sus templos a recibir el sacramento de un buen susto. Sin duda, acometer un proyecto editorial puede ser de las experiencias más terroríficas, inciertas y a la vez excitantes que se pueden llevar a cabo hoy día, y es por eso que el nacimiento de un nuevo sello siempre es una noticia digna de celebrar. Desde hoy, el horror goza de más estancias: Pánico Books inicia su —espero, muy longeva— andadura con la recuperación de Nuestra Señora del Dolor, obra del escritor británico John Blackburn (Northumberland, 1923) que está entre sus títulos más aclamados y que viene a renovar el gusto por el terror clásico, el de atmósfera atosigante, raigambre gótica y sensación permanente de amenaza acechando a la vuelta de cada esquina.

Nuestra Señora del Dolor sigue los pasos de Harry Clay, un periodista especializado en sucesos que, tras un sonoro descalabro profesional, se ve obligado a cubrir el estreno de una representación teatral encabezada por la infame Susan Vallance, actriz caracterizada por una personalidad intratable y cuya última función supuso un estrepitoso fracaso. Al mismo tiempo, Clay investigará las extrañas circunstancias de un robo de joyas antiguas cuyos perpetradores, conocidos habituales del hampa local, están muriendo uno tras otro de manera tan escalofriante como inexplicable.

Con la ayuda de la psiquiatra Miriam Stanford, Clay emprenderá un frenético recorrido por los bajos fondos del Londres de los 70 que tiene mucho de thriller parapsicológico y que mezcla, con bastante atino, una sugerente estética noir, referencias a la orwelliana «Habitación 101» y una trama entre periodística y policíaca marcada por un ritmo absolutamente cinematográfico, como si la novela hubiese sido concebida con una adaptación a la gran pantalla en mente. John Blackburn se nutre del mito engendrado por la figura de Erzsébet Báthory, famosa por su sangriento y macabro historial de crímenes, para elaborar una novela tensa hasta el final, absorbente y malrollera que nos ofrece una interpretación sórdida de esta personalidad no tan conocida, aunque originaria, en realidad, del vampirismo primigenio.

John Blackburn envuelve el entramado narrativo de la novela en un velo de misterio que no termina de encajar hasta las últimas páginas, pero cuando lo hace, evidencia una habilidad más que solvente para articular las distintas líneas que la obra despliega. Lo que parece un golpe chapucero efectuado por ladrones de poca monta se convierte, gracias al infatigable escrutinio de Harry Clay —ejecutado a través de métodos poco ortodoxos—, en una ominosa madeja de tintes sobrenaturales donde todos los involucrados ejercen como peones de un plan ulterior: un ritual demoníaco que pretende sacar a escena el espíritu vengativo de la atroz Erzsébeth Báthory como truco final de un espectáculo en el que posar la mirada supone una pena capital.

Con pericia, instinto novelesco y un trazo sucinto pero eficaz para la descripción de personajes, John Blackburn nos regala una historia repleta de acción, intriga y giros argumentales que te mantiene constantemente maquinando hipótesis sobre aquello que sucede entre bambalinas. En Nuestra Señora del Dolor, Blackburn congrega a un editor chantajista y sin escrúpulos, un cirujano conocido por desfigurar voluntariamente a sus pacientes y una estirpe de aristócratas depositarios de un secreto ancestral para reflexionar sobre la malignidad del ser humano, la raíz de nuestros miedos más profundos y la relación ambigua entre intérprete y personaje, de cuya apasionante fricción, a veces rayana en la locura, nacen tanto los genios más monstruosos como los monstruos más geniales.


«Y oyó un grito. Pero no era el grito de una mujer, tampoco el alarido de ningún ser humano. El sonido que oyó Harry era de otro mundo, porque la criatura que lo había expelido venía del infierno y estaba a punto de regresar a él.»


★★★

Stephen Graham Jones - Mi corazón es una motosierra

viernes, 31 de octubre de 2025



► Título original: My Heart is a Chainsaw
► Traducción: Manuel de los Reyes
► Año: 2021
► Edición:  La biblioteca de Carfax (2023)
► Páginas: 464


Stephen Graham Jones es, probablemente, el escritor que mejor haya entendido en la última década la fórmula para expandir las barreras del género de terror más allá del nicho. Sí, Graham Jones se ha convertido en poco tiempo en una figura prominente capaz de reinventar algo tan estereotipado como el slasher y descubrir la dimensión más literaria del gusto por la casquería. Misterio, leyendas urbanas, asesinos en serie, lucha de clases, chicas con el destino del mundo en sus manos y un pueblo remoto con un pasado sanguinolento... Mi corazón es una motosierra no solo contiene todos los ingredientes para triunfar entre los amantes del horror más gore, sino que viene dispuesto a serrar en pedazos cualquier noción que creas saber sobre qué significa ser la protagonista de una peli de miedo.

A sus diecisiete años, Jade Daniels es lo que podría denominarse como una auténtica fracasada. Graduada a duras penas en el instituto de secundaria de Proofrock, Idaho, Jade es una cinéfila empedernida, absolutamente obsesionada con las películas de género slasher, que convive con un padre alcohólico y compagina sus labores domésticas con una pena a prestar servicios comunitarios por lo que a todas luces parece un intento de suicidio. Sin amigos a la vista, sin perspectivas de futuro y consumida por una desafiante actitud de asco por la vida, el mundo de Jade Daniels sufrirá un interesante vuelco cuando la llegada de una élite de magnates convierta el pueblo de Proofrock en el escenario de una potencial masacre que solo los enciclopédicos conocimientos de Jade podrán evitar.

Con infinidad de guiños y referencias a la edad de oro del slasher, Mi corazón es una motosierra constituye una exhaustiva carta de amor a este género cinematográfico que desentraña en clave de homenaje el aspecto transformador del asesinato como entretenimiento. Desde Halloween hasta Tiburón, pasando por Scream, Destino Final o Pesadilla en Elm Street, Stephen Graham Jones se ha dejado el alma en elaborar el compendio definitivo de un hobby icónico que, en el caso de Jade Daniels, representa más bien una forma de existir. Con una serie de asesinatos cada vez más macabros aterrorizando a la población de Proofrock, Jade Daniels tendrá que profundizar en la historia de la ciudad —salpicada de incidentes tan grotescos como sangrientos— y del inmenso lago que la bordea para entender quién puede estar detrás de los crímenes, cuál es su motivación y de qué manera se puede detener la espiral de violencia que se cierne sobre la protagonista.

Mi corazón es una motosierra es una interesante reinterpretación del slasher que puede leerse como viaje iniciático o ejercicio mortal de autodescubrimiento. Siguiendo las directrices de los maestros del género, Jade Daniels escenifica el argumento de sus películas favoritas en una versión que abraza sin dudar como el sueño húmedo de la fanática que es. Sabiendo que esta historia —como solo puede ser en su caso— no guarda para ella un rol principal, Jade se resuelve a encontrar por todos los medios a la chica final que está destinada a encarnar el papel de heroína. E incluso, si fuese necesario, a convertirse en su instructora. Porque Jade, con su personalidad marginal, su irreverente sarcasmo, su pelo naranja descolorido y su herencia indígena, carece de la pureza necesaria para empuñar el cuchillo que acabe con el monstruo. No, Jade no está hecha para ser la elegida, pero lo cierto es que ha vivido pesadillas más que suficientes para saber cómo se construye una.

Fascinante mezcla de folclore sobrenatural y cultura pop, Mi corazón es una motosierra es una lectura que probablemente apasionará a los fans acérrimos del terror, pero que me ha dejado un sabor de boca agridulce. Creo que la propuesta de Stephen Graham Jones goza de audacia y voluntad de romper moldes, pero el estilo excesivamente recargado y cliché me ha resultado artificioso e impenetrable. Pocas veces he visto a un escritor hacer un uso tan indiscriminado de las subordinadas y el hecho de que la novela esté narrada exclusivamente desde la perspectiva de Jade, un personaje cuyo leit motiv es una recalcitrante angustia adolescente, hace que la narración se sienta poco menos que asfixiante. Luces y sombras de una novela con una personalidad arrolladora, pero que se ve empañada por un tono monocorde y una conclusión tan caótica como anticlimática. Aunque no sea perfecta, ni mucho menos, Mi corazón es una motosierra es una lectura salvaje, descarada y reivindicativa que reclama, desde el lugar donde nacen las más terroríficas fantasías, un espacio para venerar el morbo exhibicionista del slasher. Un culto a la figura de la chica final que resiste, triunfante, las tenazas del trauma hasta que puede asestar la última puñalada.


«Y ahora la encontrarán muerta de frío e inanición en una de esas cabañas, ¿verdad? La fanática del terror reducida a una momia correosa, pasto de las tortugas, los mapaches y los cuervos, con las rodillas recogidas contra el pecho, enterrado por fin su corazón en el único suelo que estaba dispuesto a aceptarlo.»


★★☆


Gerardo Sámano Córdova - Monstrilio

sábado, 27 de septiembre de 2025



► Título original: Monstrilio
► Traducción: Esther Cruz Santaella
► Año: 2023
► Edición:  Temas de hoy (2025)
► Páginas: 400


Si Max Porter apuntaba que el duelo era «esa cosa con alas», en la novela debut de Gerardo Sámano Córdova (Ciudad de México, 1981) el duelo es esa cosa que respira en la oscuridad. Sí, la muerte de un hijo puede abrir un abismo tan profundo en la tierra que de la grieta surjan criaturas procedentes del mismísimo infierno. Engendros, fantasmas, demonios... el más allá es un circo de los horrores y la literatura de género es un mapa que nos guía por sus atracciones más abyectas. Sin embargo, en este cuento tan macabro como estremecedor, Sámano Córdova habla de monstruos mucho más familiares que los que puedan salir en un capítulo de Stranger Things. Pena, dolor, rabia, desesperación... perder a un ser querido es una experiencia tan común como tener la certeza de que haríamos cualquier locura por recuperarlo. Y, en ese sentido, Monstrilio retrata unas tinieblas de la condición humana en las que todos nosotros somos capaces de reconocernos.

Magos y Joseph son dos padres que acaban de perder a su único hijo, Santiago. Aquejado de una enfermedad congénita, Santiago nació con un solo pulmón, y aunque sus médicos no le auguraban una larga esperanza de vida, lo cierto es que Santiago consiguió salir adelante hasta que finalmente el optimismo se estrelló de frente contra la biología. Mientras Joseph lamenta amargamente la muerte de su pequeño, Magos desafía los designios del destino y, con una frialdad que hiela la sangre, disecciona el cadáver de Santiago para cortarle un trozo de pulmón y conservarlo en un frasco. Después de volver con su familia a México y escuchar una vieja historia sobre una mujer que logró revivir al amor de su vida, Magos comienza a alimentar en secreto el pulmón de Santiago. Contra todo pronóstico, el apéndice mutilado se va haciendo cada vez más grande y Magos, tan emocionada como confusa, se convence de que esa masa peluda y amorfa se está transformando poco a poco en una réplica de su hijo fallecido.

Lo mires por donde lo mires, el argumento de Monstrilio es auténtica dinamita. Con un estilo, un tono y una estética que rezuman, al menos en la primera parte de la novela, un gusto exquisito por lo gótico, Gerardo Sámano Córdova elabora un demoledor estudio del proceso de duelo desde una óptica que no transita sensiblerías ni lugares comunes, sino que sorprende por su originalidad y su atrevimiento. La gestación de ideas morbosas y retorcidas, el distanciamiento con la pareja, la falta de escrúpulos... Magos es un personaje fascinante y poco convencional que parece haberse marinado en un relato de Mariana Enríquez. Y Joseph, el padre, supone el contrapunto racional a un delirio narrativo al que también se unirán Lena, reputada cirujana y amiga de la pareja, y el propio M., Monstrilio, un chico en plena efervescencia juvenil cuyo voraz apetito por la carne humana conducirá a este peculiar grupo de personajes hacia un peligroso callejón sin salida.

No voy a negar que me lo he pasado bien leyendo Monstrilio. No obstante, su excepcional planteamiento es la cumbre de una novela que, a medida que se va desplegando, pierde combustible y hasta el sentido de la orientación. Monstrilio pasa del body horror más repugnante a una especie de thriller psicosexual donde lo queer se postula como un símbolo de grotesca disidencia —con especial énfasis en lo de grotesca—, pero que no termina de definir sus contornos. El desarrollo de los personajes se diluye en una serie de seductoras excentricidades y una prosa que se escora hacia lo superfluo. El resultado se siente inacabado y el final deja sin unir todos los puntos de una obra que rezuma buenas ideas pero no logra ejecutarlas con contundencia. Monstrilio está lejos de ser una novela sobresaliente, aunque sí me parece prometedora: insinúa un terror obsceno, provocador, sangriento, que se nutre de un miedo tan conocido como el del rechazo a una pulsión que se considera reprobable, monstruosa. Con mayor o menor desatino, pero haciendo gala de una audacia que es de agradecer, Gerardo Sámano Córdova desdibuja la línea del deseo aceptable y nos abre las puertas de un territorio inexplorado que existe más allá de la frontera entre el hombre y la bestia.


«Su hijo estaba vivo y ya no. Ni un trueno, ni ángeles llorando, ni la Muerte con su manto ni un indulto: solo ese cuerpo silencioso, sin respirar, y la contundente constatación de que se acabó.»


★★☆

H. D. Everett - La máscara de la muerte y otras historias

miércoles, 27 de marzo de 2019



►Título original: The Death-Mask and other Ghosts
►Traducción: María Pérez de San Román
►Año: 1920
►Edición: La biblioteca de Carfax (2019)
►Páginas: 192


Para los amantes de la literatura de terror es una auténtica suerte que existan proyectos como el de La biblioteca de Carfax, editorial que desde hace ya dos años apuesta fuerte tanto por nuevos talentos y voces consagradas de la narrativa contemporánea como por autoras apenas conocidas del período victoriano. La última de estas incorporaciones a su interesante catálogo es Henrietta Dorothy Everett, escritora de aparente origen escocés (la mayoría de sus historias transcurren en dicha zona) cuyas inquietantes incursiones en el relato de corte sobrenatural conforman una antología, no extraordinaria, pero sí bastante solvente. 

Las nueve piezas seleccionados por María Pérez de San Román y Shaila Correa aluden a elementos tan socorridos dentro del género que a día de hoy parecen casi trillados: casas encantadas, ruidos nocturnos, visiones maléficas y espíritus que reaparecen para saldar cuentas pendientes con los vivos. Prefigurando a grandes escritoras de género como Shirley Jackson y Daphne du Maurier (aunque sin rozar la profundidad psicológica de sus personajes), H.D. Everett recurre a lo paranormal, no tanto para inspirar temor, sino como vehículo para el suspense. Las primeras décadas de siglo XX, con el estallido de la Primera Guerra Mundial como telón de fondo, suponen un inmejorable caldo de historias inacabadas, truncadas por muertes violentas y prematuras, cuyos espacios Everett no duda en imaginar. 

Así, en los relatos de Everett, sentimientos como la culpa o la añoranza son los que dan entidad al fantasma, ya sea la esposa vengativa que recuerda a su marido la promesa de no volver a casarse («La máscara de la muerte») o la inocente niña que corretea por las alcobas recordando a sus padres la tragedia de su pérdida («El pequeño fantasma de Anne»). En muchos casos, la curiosidad infantil se convierte en el letal cebo que guía a los protagonistas a su encuentro con lo desconocido («La cortina carmesí», «La pared susurrante»), mientras que en otros es la propia esfera ultraterrena quien trata de establecer contacto, bien con fines admonitorios («Los dedos de una mano»), bien como constatación de una desgracia («Los gaiteros de Mallory»). 

Hay, en definitiva, una evidente diversidad temática y una exquisita nostalgia por las características más primitivas del género que dan color a la colección, convirtiéndose la ambientación y la estética victorianas de La máscara de la muerte y otras historias en sus principales bazas frente a la escasez de recursos estilísticos y la homogeneidad de las voces narrativas. En efecto, puede que los relatos aquí reunidos no hayan envejecido de la mejor manera... puede que también se eche en falta cierto grado de angustia psicológica y «mal rollo». Pero si algo demuestra H.D. Everett a lo largo de estos nueve fantasmagóricos cuentos es que su talento como narradora está fuera de toda discusión.


«Siempre sé cómo distinguir una historia de fantasmas verdadera de una falsa. La verdadera nunca tiene un sentido, y la falsa siempre se empeña en proveerte de uno».


PUNTUACIÓN: ★★★

Joyce Carol Oates - Desmembrado

jueves, 15 de febrero de 2018



►Título original: Dis mem ber
►Traducción: Patricia Antón
►Año: 2017
►Editorial: Gatopardo Ediciones
►Páginas: 248


«Desmembrado es una palabra que se te queda en la cabeza como un abrojo o una espina en la ropa». Una sensación molesta, irritante y difícil de localizar que se impregna en tu mente a pesar de todos tus esfuerzos por desprenderte de ella. Así, perturbadoras, pero también extrañamente familiares, son las siete historias recogidas en Desmembrado, el último volumen de relatos de la escritora norteamericana Joyce Carol Oates que se ha publicado en castellano. En esta ocasión, Oates se aventura en las honduras del terror psicológico a través de una mirada femenina, vulnerable, expuesta en mayor medida a los abusos y las atrocidades del mundo real y que, lejos de espantarse, se mide cara a cara con la oscuridad situada frente a ella.

En «Desmembrado», que abre la colección, una niña llamada Jill es interrogada en relación a una serie de macabros asesinatos en los que su tío parece haber estado involucrado. A través de recuerdos deshilvanados, el lector profundiza en la retorcida relación de Jill con su tío, basada en el temor y la intimidación, pero también en una perversa fascinación infantil y en el subyugante anhelo de aprobación que Jill experimenta como consecuencia de su inexperiencia y de sus carencias emocionales. «El pasadizo», por su parte, es una pieza mucho más breve, pero no menos contundente. En ella conocemos a una viuda llamada Brianna que continúa rondando la antigua casa en la que vivía con su marido hasta que los nuevos inquilinos adoptan una medida drástica. Con gran soltura y economía de medios, Joyce Carol Oates explora un tipo de añoranza que parece alimentarse de la dependencia, mucho más que del cariño.

«Desengaño» es otro gran relato en el que Oates nos muestra la fuerza con la que pueden llegar a explotar las tensiones fraternales. Caitlin y Steff son dos hermanas que experimentan los estragos de un hogar roto. Aunque hace tiempo que se profesan una mutua aversión, acabarán distanciándose definitivamente por culpa de Hunt Lesinger, sobrino del actual marido de su madre. Steff, celosa de la estrecha relación que mantienen Hunt y Caitlin a sus espaldas, terminará provocando un accidente con implacables consecuencias. En «La chica ahogada», una universitaria llamada Alida se irá obsesionando poco a poco con los detalles de un posible crimen que se cometió en la localidad y al que nadie parece importarle demasiado. Sin embargo, el misterio de la muerte de Miri Krim, una joven cuyo cadáver se encontró en el depósito que suministraba agua a una residencia de estudiantes, irá ocupando un espacio cada vez mayor en la mente de Alida, creando un insoportable clima de presión y paranoia que amenaza con destruirla por completo.

«Situaciones», aunque contiene una de las escenas más horripilantes que he leído en años, es probablemente uno de los relatos menos lustrosos del libro. Una violenta demostración de brutalidad narrativa donde la figura paterna queda descrita como una bestia a la que es mejor no despertar. Dotada de un carácter onírico, a medio camino entre el sueño y la vigilia, «La garza azul» es sin duda una de mis historias favoritas incluidas en Desmembrado. Aquí conocemos, de nuevo, a una viuda llamada Claudia que lamenta la reciente muerte de su marido mientras se ve asaltada por majestuosas visiones de una garza azul surcando el cielo. Sin tiempo para sobreponerse a la pérdida, Claudia se ve constantemente presionada por su cuñado para que venda la casa en la que vive, situada junto a un hermoso lago donde las aves se paran a descansar. Estas tímidas insinuaciones del principio irán evolucionando en auténticos abusos a los que Claudia deberá hacer frente sin apenas recursos... hasta que la garza de sus sueños acuda a defenderla. Cierra la colección «¡Bienvenidos al vuelo entre amigos!», que con su escalofriante despliegue de horror tecnológico, bien podría servir como base para un episodio de Black Mirror. Simple pero efectivo, una voz impersonal enseña a los pasajeros del vuelo 443 de North American Airways cómo actuar en caso de accidente. Sin embargo, llegar a tu destino podría ser peor que estrellarse a medio camino...

De Oates siempre me ha sorprendido su elevada productividad, lo que no parece afectar en absoluto a la complejidad de sus narraciones. Sin alcanzar la excelencia, Desmembrado me ha parecido un conjunto bastante sólido de historias que diseccionan el lado tenebroso de lo cotidiano, una incursión incómoda en los bajos fondos de la naturaleza humana que explora la capacidad de los inocentes y los desprotegidos para obrar el mal sin remordimientos. En las historias de Desmembrado, la presencia masculina se erige en ocasiones como un elemento de contención que protege a niñas y adolescentes de cuantos depredadores merodean a su alrededor. En su ausencia, los diques y barreras se desploman. El horror campa a sus anchas. Y las mujeres, cual fieras, sacan las uñas.


«Hay chicas malas, Jilly. Que son carne de cañón, que se buscan problemas. Y si una chica se busca problemas…, ¡pues los acaba teniendo!»

PUNTUACIÓN: ★★★☆  

Reseñas breves [168 - 171]

jueves, 19 de octubre de 2017


#168. Belén Gopegui - Quédate este día y esta noche conmigo
Literatura Random House. 192 páginas

Septiembre trajo consigo un buen puñado de reencuentros literarios, de entre los cuales el de Belén Gopegui era sin duda uno de los más destacados. Quédate este día y esta noche conmigo se publica tres años después de su última novela y supone mi primer contacto con la obra de esta aclamada escritora madrileña, que toma prestado un verso de Walt Whitman para elaborar una fascinante observación sobre la precariedad del mercado laboral y el papel de la tecnología en el desarrollo de las relaciones humanas. Mateo y Olga son los protagonistas de una historia presentada en forma de curriculum. Sí, una solicitud para un puesto de trabajo en Google con la que Mateo y Olga pretenden, por un lado, boicotear el sistema de evaluación de personal y, por otro, enfrentar dos maneras incompatibles de entender el mundo. Empujada por la elegante prosa de Gopegui y su excepcional capacidad de análisis, la dinámica de la novela nos hace abordar cuestiones de profundo calado filosófico que reflexionan en clave divulgativa sobre la libertad, la identidad y la arbitrariedad del destino. Quédate este día y esta noche conmigo es, a pesar de su brevedad, una obra sustancial y estimulante que logra emocionar mediante retorcidos algoritmos narrativos. No me cabe duda de que caerán en mis manos otros libros de Gopegui.

★★★★


#169. Charlotte Wood - En estado salvaje
Lumen. 256 páginas. Traducción de Miguel Temprano García

En estado salvaje no es una obra fácil de digerir ni mucho menos de recomendar. Sin embargo, hay algo en la novela de Wood que clama a los cuatro vientos ser leído. Comparada en ocasiones con El cuento de la criada, de Margaret Atwood, En estado salvaje nos pone en la piel de diez mujeres que son secuestradas y encarceladas en un remoto barracón emplazado en mitad del desierto australiano. Las pésimas condiciones de vida y el trato vejatorio por parte de sus captores crea una atmósfera asfixiante que se recrudece a medida que avanza la historia. Así mismo, la ausencia de respuestas va haciendo mella en la psicología de las protagonistas. Pronto descubrimos que las diez chicas han estado envueltas de un modo u otro en algún tipo de escándalo sexual y empezamos a plantearnos la posibilidad de que su estancia en el barracón obedezca a una especie de castigo por su conducta. Y es que la novela de Wood no hace sino reflejar de forma descarnada hasta qué punto las mujeres son víctimas de una opresión que muestra caras, a veces, demasiado familiares. Brutal, demoledora y sin concesiones, En estado salvaje es una obra tan sugerente como terrible, una novela adictiva dotada de suspense, carisma y no pocas sorpresas argumentales que hará las delicias de quienes estén buscando un libro nada convencional.

★★★½


#170. Edith Nesbit - Relatos sombríos
La biblioteca de Carfax. 190 páginas. Traducción de Gonzalo Gómez Montoro

Esta colección de nueve relatos que acaba de publicar La biblioteca de Carfax es un auténtico dulce para los amantes del terror gótico. Puede que Edith Nesbit no sea especialmente conocida, pero su capacidad para radiografiar las tensiones matrimoniales como origen de lo siniestro bien merece la mayor difusión posible. En sus historias encontramos sugerentes variaciones de elementos habituales adscritos al género: estatuas vivientes que efectúan rondas a medianoche, espectros que regresan del más allá para perturbar al ser amado, vehículos fantasma o científicos consagrados a explorar los límites entre la vida y la muerte. Todas ellas aderezadas con un toque inquietante donde se cuestiona la veracidad de los hechos o la fiabilidad del narrador. En líneas generales, me ha parecido una recopilación interesante, compacta, absorbente a pesar de su atmósfera liviana, que contrasta de forma llamativa con el tono oscuro y grotesco de las historias. Nesbit no se toma demasiado tiempo explorando los recovecos de cada personaje, sino que ataca directamente al corazón del relato con economía de recursos y una pasmosa atención a los detalles. Detalles que son, al fin y al cabo, lo que provoca esa escalofriante descarga en el espinazo cuando Nesbit apaga las luces y se cierra el telón de cada pieza aquí reunida.

★★★½


#171. Carson McCullers - La balada del café triste
Seix Barral. 168 páginas. Traducción de María Campuzano

Carson McCullers es una de esas autoras consagradas que uno se avergüenza de no haber leído aún. Sin embargo, las ediciones que ha publicado Seix Barral como celebración de su centésimo aniversario parecen una ocasión idónea para subsanar dicho error. La obra elegida ha sido La balada del café triste, una colección de siete relatos que la autora publicó en diversos medios a lo largo de su corta pero intensa trayectoria literaria. De entre todas destaca la que da título al libro: en ella, siguiendo la tradición gótica sureña de autores como William Faulkner o Flannery O'Connor, McCullers elabora un retrato grotesco de la América profunda en el que sobresalen sus rasgos menos favorecedores. Miss Amelia se convierte en manos de McCullers en un símbolo de marginalidad, una criatura tan extraña como fascinante que cautiva por su condición de inadaptada, por la tosquedad de sus modales y la absoluta pureza de su corazón. Su matrimonio de diez días con el gañán del pueblo constituye uno de los secretos mejor guardados de la comunidad, pero la llegada de un extraño visitante que dice ser familia de Amelia trastocará para siempre el habitual funcionamiento de un inolvidable elenco de personajes que no se caracteriza precisamente por su tendencia a desenterrar el pasado. Desgarradora y hermosa a partes iguales, La balada del café triste no es sino la confirmación de que Carson McCullers está a la altura de su abrumadora reputación.

★★★½

Joyce Carol Oates - El señor de las muñecas y otros cuentos de terror

martes, 3 de octubre de 2017



►Título original: The Doll-Master and Other Tales of Terror
►Traducción: Laura Vidal
►Año: 2016
►Editorial: Alba Editorial
►Páginas: 296
►Valoración: ★★★★


Joyce Carol Oates es una de las escritoras norteamericanas más prolíficas de su generación. Novela, relato, ensayo, teatro, poesía, literatura infantil... no hay género ni formato que se le resista. A lo largo de su extensa trayectoria editorial la hemos visto cosechar multitud de reconocimientos. De hecho, su nombre suena constantemente en las quinielas para el Premio Nobel. Sin embargo, nunca había encontrado el momento oportuno para adentrarme en la obra de esta mujer todoterreno. Desoía las críticas entusiastas. Mis dudas eran directamente proporcionales a su reputación. Por suerte, se puede decir que ya he abandonado el bando de los escépticos. Mi primer contacto con la casi inabarcable producción literaria de Joyce Carol Oates no solo ha sido todo lo satisfactorio que cabría esperar, sino que me ha descubierto una narrativa sugerente, hipnótica y excepcionalmente fluida que indaga en los mecanismo más oscuros de la naturaleza humana. 

Los seis cuentos reunidos en este volumen constituyen una refrescante reinvención del género de terror en la que Oates demuestra que el ser humano es mucho más escalofriante que los habituales villanos de ultratumba. Su extraordinaria habilidad para captar el origen más profundo del miedo reside en un concienzudo análisis de los personajes y de sus circunstancias, un análisis que explora con precisión clínica los inquietantes anhelos que les sobrevienen. Por ejemplo, el relato que abre y da título a la colección nos desvela la extraña obsesión que comienza a desarrollar el protagonista por todo tipo de muñecas a raíz de la muerte de su prima. A lo largo de su niñez y adolescencia irá coleccionando especímenes con los que entablará vínculos muy fuertes. Sus pequeñas e indefensas muñecas encontradas, como él las llama, se convertirán en el centro de su particular universo, un microcosmos absolutamente perturbador que se va estrechando cada vez más a medida que «El señor de las muñecas» abandona de manera definitiva los terrenos de la cordura.

En «Soldado», Joyce Carol Oates nos pone en la piel de un hombre joven condenado por un crimen racista del que se declara inocente por haber actuado en defensa propia. Sin dejar de abordar el candente clima político y social que prolifera cuando surgen este tipo de conflictos, la autora elabora una historia convincente que nos facilita abiertamente el posicionamiento. Sin embargo, pronto descubriremos que no todos los detalles del relato parecen encajar y pasaremos a cuestionar la fiabilidad de su versión en un contundente giro de tuerca que demuestras las impresionantes dotes narrativas de Carol Oates. 

Otros de estos magníficos relatos sorprenden por sus atmósferas desasosegantes y repletas de suspense o por los intrincados recorridos psicológicos que traza la autora norteamericana a través de sus personajes. En «Accidente por arma de fuego. Una investigación», conocemos a una mujer llamada Hanna, acuciada por una serie de trastornos que tienen su origen en un traumático episodio que vivió de pequeña. «Mamaíta», a su vez, está protagonizado por una adolescente rebelde a la que no le preocupa en absoluto la oleada de secuestros que está teniendo lugar en su localidad. Las desavenencias con su madre contrastan con la relación cada vez más estrecha que mantiene con una compañera de colegio, gracias a la cual se pondrá en contacto con una familia cuando menos atípica, entre cuyos miembros se encuentra una gigantesca serpiente capaz de devorar a una persona en cuestión de minutos. 

En líneas generales, El señor de las muñecas y otros cuentos de terror es el resultado de someter las relaciones familiares a unos niveles de tensión extrema, muy lentamente cocinada pero igual de letal. Con su impecable y personalísimo estilo, Joyce Carol Oates explora deseos morbosos y prohibidos, amparados casi siempre por la intimidad del ámbito doméstico. Hombres vencidos por su necesidad de dominar. Jovencitas dispuestas a soltar las riendas de su vida y ser sometidas por el irresistible encanto de lo desconocido. Cazadores que pasan a ser víctimas por haber subestimado a sus presas. Sin embargo, en contra de las apariencias, no hablamos de relatos sangrientos ni que puedan poner a prueba la sensibilidad. Aquí la violencia aguarda bajo la superficie, seduciendo a todo el que se acerca, esperando el momento idóneo para brotar en alguna de sus múltiples manifestaciones. En manos de Joyce Carol Oates, descubrir estas innumerables facetas resulta una experiencia tremendamente placentera.


Reseñas breves [164 - 167]

miércoles, 13 de septiembre de 2017


A pesar de que 2017 no está siendo, ni de lejos, mi año más productivo en términos literarios, poco a poco voy recuperando mi ritmo habitual de lecturas. Eso se traduce en una cantidad importante de reseñas acumuladas (porque, como sabéis, me gusta comentar aunque sea brevemente todos los libros que pasan por mis manos). Los cuatro que traigo hoy me han dejado sensaciones muy dispares: desde la amarga decepción hasta el más febril entusiasmo. Algunos son de autores consagrados, mientras que otros pertenecen a jóvenes promesas. Sin embargo, todos dan buena muestra de mi gusto ecléctico e incapaz de suscribirse a un género en concreto. ¿Qué le voy a hacer, si mis padres no me inculcaron la virtud de decir que «no»?


#164. Osamu Dazai - Recuerdos

Después de haber leído Indigno de ser humano, Colegiala y ahora esta colección de relatos titulada Recuerdos, puedo decir sin ninguna duda que Osamu Dazai se ha convertido en uno de mis escritores japoneses favoritos. Su prolífica trayectoria literaria es tan fascinante como atormentada era su vida. Dazai fue un hombre acosado por terribles sufrimientos y su visión de las relaciones humanas estaba condicionada por una perspectiva pesimista de la vida que siempre trató de volcar en la literatura, cuando no en una tentativa de suicidio. A pesar de sus profundas inquietudes y la tenebrosidad de sus pensamientos, Dazai consigue mantener intacto un estilo que solo me atrevo a calificar de luminoso. En este volumen publicado por Satori, editorial especializada en literatura japonesa, encontramos siete relatos maravillosamente seleccionados que pretenden abarcar la entera producción literaria de Dazai. El escritor nipón se inspira en diversos episodios de su propia vida (de ahí el título de la obra) para reflexionar sobre la construcción del individuo, la identidad, la memoria, la naturaleza y las siempre intrincadas relaciones familiares (de las que Dazai, proviniendo de un clan bastante numeroso, sabía unas cuantas cosas). Además de contar con una fantástica introducción que contextualiza cada relato, Recuerdos ofrece una experiencia de lectura singular, marcada por la prosa diáfana e inspiradora —y a veces incluso humorística— de Osamu Dazai. 

★★★★


#165. Stephanie Danler - Dulceagrio

Nunca pensé que el éxtasis culinario se pudiera alcanzar sin tener que emplear el sentido del gusto. Pero así es. Olvida todo lo que sabes de cocina: lo primero que te enseña este libro es cómo se usa el paladar. Y es que el debut literario de Stephanie Danler es uno de los ejercicios narrativos más audaces, ingeniosos y estimulantes que he leído en mucho tiempo. En tan solo un par de páginas ya te verás atrapado por el feroz torbellino sensorial en el que Danler convierte la ciudad de Nueva York, a donde Tess, la ingenua e inexperta protagonista, acude con el objetivo de medrar en su carrera de camarera y descubrir, de paso, alguna que otra cosa sobre sí misma. Dulceagrio parece el clásico relato de iniciación cuyo protagonista se embarca en un delirante viaje de autodescubrimiento mientras realiza sus primeros escarceos con las drogas y el sexo. Y en cierta medida lo es. Pero Danler, en su atrevimiento con las formas, no tanto con el planteamiento ni con el desarrollo, consigue hacer pasar por nueva una historia que ya hemos oído miles de veces. La prosa de Danler, revestida de un sobresaliente erotismo gastronómico, nos conduce por un fascinante universo donde la estricta disciplina de los restaurantes deja paso a la efusividad de los fogones. Si bien no es una historia rompedora ni revolucionaria, Dulceagrio nos brinda la magnífica oportunidad de ahogar los reveses cotidianos en un menú compuesto por suculentos platos, aromas embriagadores y alguna que otra cata de vinos de lo más reconstituyente. Todo ello acompañado por las afiladas observaciones de Tess sobre esa explosión de sensaciones que es el paso a la madurez.   

★★★½



#166. Gemma Files - Experimental Film

Hace apenas unos meses comenzó su andadura editorial un nuevo proyecto especializado en literatura de terror. Con tan solo tres títulos publicados, La biblioteca de Carfax promete convertirse en todo un referente del género en nuestro país, apostando por clásicos como James Herbert y Edith Nesbit, pero también por voces jóvenes y prometedoras como la de Gemma Files, de cuya última novela me ocupo hoy. Experimental Film es una obra concienzuda y muy absorbente que indaga en los entresijos de la industria cinematográfica al mismo tiempo que en los miedos más íntimos de la protagonista, una crítica de cine ya retirada que se obsesiona con la obra perdida de quien podría ser la primera directora de cine de Canadá. La extraña desaparición de Iris Dunlopp y su relación con la esfera de lo sobrenatural sirven como punto de partida para una investigación absolutamente fascinante que traza un recorrido por la trágica biografía de la cineasta. A medida que se van esclareciendo los misterios sobre dicha figura, Gemma Files va tensando las cuerdas psicológicas de los personajes, construyendo una atmósfera inquietante y enfermiza que recuerda inevitablemente a títulos como Última sesión. A pesar de una primera mitad sobresaliente, Experimental Film me ha dejado un sabor agridulce. Por un lado, la voz narradora se vuelve extremadamente repetitiva hacia el último tercio, mientras que el hilo grueso de la trama alcanza una conclusión, para mí, bastante insatisfactoria en un final que se alarga demasiado, dando al traste con la minuciosa y delicada elaboración de la que Files hace alarde durante el resto de la novela. Aún así, me ha gustado la experiencia que proporciona Experimental Film y pienso estar muy al tanto de las próximas novedades relacionadas con la autora.   

★★½


#167. Amélie Nothomb - El crimen del conde Neville

La última novela de Amélie Nothomb es, como casi todas las demás de la autora, un divertimento frugal que tiene en su brevedad una de sus mayores bazas. Sin tiempo para desarrollar argumentos ni personajes excesivamente enrevesados, las obras de Nothomb suelen escudarse en el efectismo más rudimentario. El crimen del conde Neville no es ninguna excepción. Sin embargo, Nothomb también aporta un refrescante histrionismo narrativo cuya evolución es siempre digna de observar. Homenajeando al mítico relato de Oscar Wilde, Amélie Nothomb carga las tintas contra una decadente clase aristócrata que vive demasiado absorta en sí misma como para preocuparse del mundo que la rodea. Por esta especie de sátira tragicómica desfila una variopinta galería de personajes, entre los que destaca Sérieuse, una adolescente que parece recién sacada de Las vírgenes suicidas, y su padre, Neville, último eslabón de una estirpe que parece condenada a desaparecer y sobre el que pesa una lapidaria profecía, a saber, que matará a uno de los invitados durante su próxima fiesta. Neville, preocupado por tan aciago presagio, trata de discernir quién se convertirá en su víctima mientras reflexiona sobre la existencia o no del destino, así como del futuro que le espera a los suyos si dicho crimen llega a cumplirse. Entre hilarantes diálogos y escenas de lo más esperpénticas, Amélie Nothomb nos ofrece una lectura entretenida, sorprendente y liviana, perfecta para adentrarse en el polifacético universo de la escritora belga.

★★★

Mariana Enriquez - Las cosas que perdimos en el fuego

martes, 15 de agosto de 2017



►Título: Las cosas que perdimos en el fuego
►Autora: Mariana Enriquez
►Año: 2016
►Editorial: Anagrama
►Páginas: 200
►Valoración: ★★★★


En su última colección de relatos, la escritora argentina Mariana Enriquez explora de manera sobresaliente distintas manifestaciones que encuentra el horror para infiltrarse en nuestra realidad cotidiana. Su capacidad para permanecer latente, acechando en todo momento bajo la superficie de las cosas, imprime a las once historias reunidas en este volumen un elevado nivel de suspense y desasosiego. Tal es el alcance de su adaptabilidad que, en muchas ocasiones, la existencia de elementos terroríficos y/o sobrenaturales no se desvela hasta la propia conclusión del relato en un radical giro de los acontecimientos que no hace sino plantear aún más interrogantes. 

Enriquez experimenta constantemente con las expectativas del lector apelando a la ambigüedad y cuestionando siempre la fiabilidad del narrador. Sus protagonistas suelen ser mujeres jóvenes sumidas en una convulsa situación personal que las hacen vulnerables frente a las acusaciones de locura. Mujeres que arrastran pesadas cargas emocionales debido a errores del pasado, rupturas sentimentales o la presencia de entornos hostiles en los que se tienen que desenvolver con frecuencia. En «El chico sucio», por ejemplo, una joven se instala en la casa de sus abuelos paternos a pesar de que se encuentra en un barrio conflictivo habitado por narcos, drogadictos y personas sin hogar. Pronto entablará relación con un niño callejero que un buen día toca a su puerta buscando cobijo. Sin embargo, el chico desaparece días después, coincidiendo con el hallazgo del cadáver decapitado de un niño. En «Bajo el agua negra», Mariana Enriquez describe un escenario similar —objeto de una investigación policial que trata de esclarecer el asesinato de dos adolescentes en extrañas circunstancias— y que se acabará convirtiendo en un decadente pozo de horrores lovecraftianos.

La presencia de apariciones, espíritus vengativos, aterradoras psicofonías y demás elementos habituales del imaginario latinoamericano no es en absoluto escasa en este libro. No obstante, los monstruos de Mariana Enriquez que más pavor infunden son los que adoptan formas reconocibles. Aquellos que vemos al otro lado del espejo. Aquellos que nacen de carne y hueso. O solo de hueso. Tanto en las deformidades físicas de «La casa de Adela» como en las mutilaciones que una estudiante comienza a infligirse a sí misma en «Fin de curso» se percibe un hábil manejo del cuerpo humano como proveedor infatigable de imágenes grotescas y perturbadoras. Por otra parte, Enriquez expone con inquietante conocimiento de causa las consecuencias de verse sometido a una constante presión psicológica en relatos como «Tela de araña» o «El patio del vecino», donde una trabajadora social a la que despidieron por cometer una grave negligencia tratará de redimirse liberando a alguien que está preso.

Sin ser una obra política ni de gran carga ideológica, Las cosas que perdimos en el fuego contiene cierto tono de denuncia social que alcanza su máxima expresión en «Nada de carne sobre nosotras». En él, la protagonista encuentra una calavera olvidada entre un montón de basura con la que empezará a entablar una relación muy poco convencional. «Todos caminamos sobre huesos, es cuestión de hacer agujeros profundos y alcanzar a los muertos tapados», afirma, en alusión a las víctimas de la dictadura argentina, haciendo patente que la memoria y la historia ciertamente albergan horrores que van más allá de la imaginación.

El mal, en efecto, tiene un considerable radio de alcance. En los cuentos de Mariana Enriquez, este actúa como un agente infeccioso que se propaga con virulencia a la menor oportunidad y nos atenaza sin defensa posible. Quizá el mayor exponente de esta concepción vírica lo hallamos en el relato que da título a la colección, en el que las mujeres de todo el país inician una macabra campaña para protestar contra la violencia doméstica consistente en quemarse a sí mismas. Cierto es que Enriquez da mucho más de sí exprimiendo las posibilidades narrativas del argumento que de los personajes, quienes a veces quedan un tanto desdibujados. No obstante, la retorcida, estimulante, sensual y enérgica vuelta de tuerca que Enriquez imprime a sus ficciones pesa mucho más que cualquier otra carencia, convirtiendo Las cosas que perdimos en el fuego en una colección sólida, compacta y de muy recomendable lectura.

ManBookering #2: The Many + All That Man Is

martes, 9 de agosto de 2016

A poco más de un mes para que se anuncie la shortlist del Man Booker Prize 2016, ya he leído seis novelas candidatas al premio. Not bad. Aunque aún no he encontrado entre las nominadas ninguna novela que me haya dejado tremendamente boquiabierto, este año hay algunas propuestas muy interesantes sobre la mesa que no deberían pasar desapercibidas. Sin mas, aquí os dejo mis impresiones sobre dos de los últimos cuatro títulos de la longlist que han pasado por mis manos:




Publicada por un sello independiente y escrita por un autor prácticamente desconocido hasta ahora, The Many es quizá una de las mayores sorpresas en la preselección de este año. Y a la postre, una de las mayores decepciones. Wyl Menmuir nos introduce con su debut en una pequeña aldea de pescadores situada en la costa británica que vive inmersa en un clima de opresión y decadencia provocadas por la desesperante escasez de peces en sus aguas, cada vez más tóxicas. A esta remota población se traslada nuestro protagonista, Timothy Bucchanan, con la intención de acomodar una vivienda abandonada ante la inminente llegada de su esposa. Sin embargo, la casa a la que se muda Timothy pertenecía a un marinero local que murió hace una década en extrañas circunstancias y los vecinos perciben su llegada como una intromisión innecesaria en sus hasta ahora apacibles vidas.
   Así pues, a medida que Timothy continúa reformando la propiedad y familiarizándose con el entorno, la hostilidad de los vecinos irá en aumento. Asimismo, Timothy se verá sorprendido por extraños y perturbadores sueños cargados de un oscuro simbolismo. Poco a poco, y gracias también a la ayuda de un pescador disidente que encuentra en la aparición de Timothy una conexión incuestionable con la muerte de su amigo años atrás, iremos averiguando detalles esclarecedores sobre el pasado de los personajes, así como la verdadera naturaleza de su papel en esta historia. 
   La propuesta no es que esté mal, ni mucho menos. The Many es una novela muy bien construida y escrita, intrigante, misteriosa e imbuida de una atmósfera asfixiante que se sirve del elemento oceánico y el miedo a lo desconocido para inspirar una suerte de terror psicológico que recuerda a las novelas góticas de Henry James. Mi problema con esta novela surge a la hora de enlazar (o lo que quiera que sea eso que hace Menmuir al final del libro) los diferentes arcos argumentales de la historia. Aparte de resultar predecible, la conclusión me parece apresurada, pobremente ejecutada y mal explicada, por no decir que demasiados interrogantes se quedan en el aire (y no en el buen sentido, en plan interpretación libre) como para que me parezca una solución satisfactoria o coherente siquiera. Vamos, que el tramo final me ha parecido un desastre. Menmuir imparte aquí una clase magistral de cómo arruinar un libro en las últimas 20 o 30 páginas. Más allá de eso, una lectura entretenida, sin más, con pocas posibilidades (espero) de sobrevivir al corte.

★★





Algunos están tratando de averiguar todavía si el nuevo trabajo de David Szalay es en realidad una novela o una simple colección de relatos totalmente independientes, pero hermanados por un mismo tema o denominador común. Me inclino más por lo segundo. De hecho, no sé qué puede tener alguien en la cabeza para calificar esto como una novela. Pero bueno, más allá de etiquetas y clasificaciones absurdas, All That Man Is es indudablemente una de las apuestas más llamativas y al mismo tiempo uno de los títulos más difíciles de calificar que me he encontrado en mucho tiempo.
   Cada una de las nueve historias que componen All That Man Is está narrada por un varón europeo de diferente edad y nacionalidad, con la peculiaridad de que cada nuevo protagonista es mayor que el anterior y todos ellos están por un motivo u otro alejados de casa. Así pues, All That Man Is nos conduce a través de un ambicioso periplo existencial que comprende todas las etapas y estadios de la vida humana, observados siempre desde la perspectiva masculina. Desde un chaval de 17 años que se embarca en un Interrail con un problemático compañero hasta un promotor inmobiliario que se juega su carrera en la venta de unas propiedades alpinas o un director de periódico que chantajea a un ministro (¿danés?, ¿sueco?, ¿finlandés? Lo siento, no me acuerdo) mediante la filtración de un escandaloso affaire, los nueve relatos aquí incluidos conforman un poliédrico y amplio puzzle de temas, localizaciones y estilos que brillan mucho más en solitario que como conjunto.
   Por desgracia, All That Man Is no se parece en lo más mínimo a la sobresaliente The Visit From The Goon Squad, sino más bien a un inmenso campo de nabos. Es de valorar la increíble labor de caracterización que realiza David Szalay a lo largo de la "novela" y la facilidad con que parece capturar el ambiente cosmopolita y globalizado de la Europa actual (situación que corre un serio peligro tras el drama de los refugiados y el abandono aún por materializar de Reino Unido), pero me hubiera gustado encontrar aquí mayores niveles de riesgo y/o experimentación narrativa, más allá de la simple búsqueda de una identidad universal masculina o el marcado contraste que existe entre las escalas que maneja Szalay para dar forma a sus historias: el individuo frente a la sociedad, la insignificancia de lo cotidiano frente a la majestuosidad de lo eterno, el tiempo como la intransigente medida de nuestros logros y fracasos. A pesar de todo, All That Man Is es un libro muy interesante e inusual al que le podéis echar un ojo si queréis historias potentes, emocionantes y rebosantes de humanidad. 

★★★

Reseñas breves [133-136]

miércoles, 6 de julio de 2016


#133. Ben Brooks - Hurra

¿Alguien más ha sentido la irresistible necesidad de empapelar las paredes y tapizar los sofás de su casa con esas portadas que se marca Blackie Books? Porque yo sí. Consideraciones estéticas aparte, la última novela del escritor británico se yergue en mitad del escenario editorial de nuestro país como una intempestiva vorágine de teatralidad adolescente. Nunca había leído nada de Ben Brooks antes de Hurra y lo cierto es que no sabía muy bien a qué atenerme. Sin embargo, pocas páginas pasan cuando uno se da cuenta de que lo más sensato cuando se trata de Brooks es hacer como los protagonistas de esta novela: no atenerse absolutamente a nada y disfrutar del viaje. Dicho esto, Hurra se podría calificar como el desolador y deprimente lamento de un joven por la trágica muerte de su hermana. Un grito narcotizado y sin rumbo fijo que se alza desde el corazón de los suburbios ingleses para reventarnos los tímpanos poco a poco.
    A lo largo de los años, Ben Brooks parece haberse especializado en canalizar un tipo muy específico de voz narrativa: la de los tristes jóvenes desorientados y sin propósito específico que entrecortan su visión del mundo dominada por las tecnologías y los mass media con improbables pero demoledoras reflexiones sobre cosas tan anodinas como la vida, la muerte, la amistad y el trabajo u otras más cruciales como quién se folla a quién o en qué casa es la fiesta de esta noche —al más puro estilo Skins—. Pues bien, Hurra no es sino el epítome de lo anterior. Así, en la última obra de Brooks, el cáncer es descrito como «el único tema importante que queda» y se dice que el asesinato está mal porque «significa que has impedido que alguien vea la nueva temporada de Juego de tronos». Sí, es afectado. Sí, es pueril. Pero funciona. Ben Brooks tiene un estilo personalísimo que, o bien adoras, o bien te saca de quicio (cuando no ambas cosas), pero lo cierto es que la mayor parte del tiempo encuentras verdad y autenticidad sangrantes entre sus páginas. Así que no dudéis. Id a por él. 

★★★



#134. Denis Johnson - El nombre del mundo

Lejos de atreverme aún con sus obras capitales, como son Hijo de Jesús o Árbol de humo, sigo rondando la obra literaria de Denis Johnson a través de caminos menores. Aunque Sueños de trenes me gustó mucho, no puedo decir lo mismo de El nombre del mundo, novela breve pero intensa que recoge tanto algunos de los pasajes más ridículamente absurdos que he leído en lo que va de año como interesantes y profundas reflexiones sobre el proceso de duelo y la pérdida de propósito vital. Dicho en otras palabras, en este libro Denis Johnson es capaz de lo mejor y de lo peor. Lo mejor: la premisa, que nos mete en la piel de un profesor universitario que trata de superar el fallecimiento de su mujer y su hija en un accidente de tráfico; el estilo, acoplado casi siempre de manera perfecta al discurso intelectual y meditativo del protagonista; el final, bastante acertado y coherente con la clásica estructura del monomito donde el objetivo a alcanzar es una completa y purificadora renovación interior. 
   Lo peor: la inconsistencia de la trama, un interminable soliloquio sin ningún tipo de subdivisión temática que salta de un sitio a otro con la optimista pretensión de que el lector no pierda el hilo en ningún momento; y, por otra parte, los desvaríos lynchianos que de vez en cuando salpican la narración, una serie de esperpénticos acontecimientos de carácter experimental que involucran diálogos disparatados, fantasías sexuales dignas de peritaje psicológico y una performance conceptual en la que una estudiante se depila el coño ante decenas de atentos espectadores. Vamos, que no hay por dónde coger muy bien este libro a menos que yo me haya perdido algo de una relevancia crucial. En cualquier caso, seguiré probando otras novelas del autor con la firme esperanza de que El nombre del mundo sea una anecdótica excepción y no una muestra representativa de lo que me va a seguir ofreciendo Denis Johnson en el futuro.  

★★½



#135. Nathan Ballingrud - Ecce Monstrum: un bestiario contemporáneo

Con el nuevo libro de Fata Libelli regresan a nuestras estanterías virtuales toda clase de engendros y criaturas mitológicas bajo una nueva y aterradora forma: la humana. Zombis, vampiros, fantasmas, ángeles, hombres lobo... olvida cualquier conocimiento ya aprehendido sobre estas especies sobrenaturales porque la cruda realidad es que nos han tenido engañados durante mucho tiempo. Nathan Ballingrud, escritor galardonado con el Shirley Jackson Award por su North American Lake Monsters —de la que provienen los relatos de esta colección—, sabe que los peores monstruos son los que llevamos dentro, aquellos que inspirar terror, no por su aspecto, sino por su procedencia. Así, encontramos en los cuentos de Ecce Monstrum personajes que de la noche a la mañana se ven inmersos en situaciones de lo más espeluznante y no son capaces de averiguar cuál es la reacción apropiada, cuál la solución que les haga conservar su preciada normalidad.
   Las ideas que engendran estos relatos seleccionados son siempre subversivas, retorcidas y estimulantes, no así su ejecución en todos los casos. A pesar de ello, la calidad media del conjunto me ha parecido notable y un par de cuentos son sencillamente espectaculares: El buen marido, que narra el macabro declive de un matrimonio después que la mujer haya intentado suicidarse en varias ocasiones, y Estación de paso, donde un indigente se despierta con un extraño agujero en el pecho que conduce a otros paisajes reconocibles. Lo mejor del libro es lo placentero que resulta sumergirse en cada pieza, lo bien que desarrolla Ballingrud la tensión narrativa y el estilo, entre desesperado y melancólico, que impregna la voz de los personajes con esa característica nota de pavor producida por la no comprensión de todo cuanto sucede ante sus ojos. 

★★★½



#136. Lola López Mondéjar - Cada noche, cada noche

«Mi madre se llamaba Dolores Haze, pero ustedes, de conocerla, seguro que la conocerán por Lolita». Con una premisa tan demoledora como la que propone Lola López Mondéjar es imposible que este libro no cayese en mis manos. De todos es sabido que Lolita es una de mis novelas favoritas, y si bien me acerqué a esta obra con un buen puñado de recelos, la escritora murciana ha sabido disiparlos todos combinando con acierto el relato de esta hija ficticia con una suerte de ensayo novelístico sobre la célebre nínfula de Nabokov y su desafortunada repercusión en la cultura popular. La protagonista de Cada noche, cada noche es Dolores Schiller, una mujer que en el transcurso de su vida ha descubierto ser la hija perdida de Dolores Haze a través de unos diarios que recibió siendo joven. Ahora, víctima de un agresivo cáncer, Dolores está dispuesta a revelar la verdad sobre su madre mientras espera recurrir al suicidio asistido en una clínica suiza. 
   Así, a través de tres perspectivas diferentes (Dolores en la actualidad, Dolores de joven y fragmentos del diario en el que Lolita plasmaba la desgarradora desaparición de su inocencia infantil), Lola López Mondéjar va construyendo un relato ambicioso, inteligente y emocionalmente complejo que reflexiona entre otras cosas sobre la culpa, el sexo y la creatividad literaria en un tono abiertamente beligerante. Imitando el lenguaje capcioso y sensual de la novela original, Cada noche, cada noche rinde un estupendo tributo al texto de Nabokov al tiempo que trata de derrumbar conceptos erróneos o malinterpretados sobre la obra maestra del escritor ruso con la vehemencia propia del ardor juvenil. Sin duda, Cada noche, cada noche constituye un complemento provocador e interesante que muy probablemente encantará a los fieles admiradores de Lolita.  

★★★½


 
Generación Reader © 2012