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Katie Kitamura - Una separación

martes, 26 de febrero de 2019



►Título original: A Separation
►Traducción: Ana Mata Buil
►Año: 2017
►Edición: Literatura Random House (2018)
►Páginas: 240


La protagonista de Una separación es una mujer anónima de mediana edad que descubre, gracias a una llamada de su suegra, que su marido, con el que hace tiempo que ya no convive, ha desaparecido durante un viaje a Grecia. Incapaz de confesarle a su familia política la realidad de su matrimonio —a saber, que llevan seis meses separados y que tiene intención de pedirle el divorcio—, la narradora se convertirá en la encargada de trasladarse a la remota villa del Peloponeso en la que fue visto por última vez su marido para dar pie a una búsqueda tan enigmática como incierta.

Katie Kitamura emplea esta insólita circunstancia para ahondar en los cimientos de una relación marcada sobre todo por la inconcreción surgida como consecuencia del distanciamiento mutuo. La protagonista, envarada en un hotel de escasa clientela en una zona devastada por los incendios estivales, pasa los días reflexionando sobre las causas de su separación, del lento pero imparable declive que factores como el desgaste emocional, la disparidad de objetivos y la aparición de terceras personas sin duda han propiciado. Como casi cualquier suceso inesperado, la repentina desaparición de Christopher, no exenta de sorprendentes revelaciones, sacude por completo la visión que tenía la protagonista de su expareja, poniendo de relieve facetas desconocidas e interrogantes nunca planteados durante los cinco años que duró su vida en común.

Kitamura aprovecha este recurso con notable destreza y construye a través de analíticas cavilaciones una especie de thriller psicológico que, a pesar de su acentuada falta de ritmo, nos arrastra hacia un clima cada vez más tenso y sofocante. Con sutil magnetismo, la novela nos sumerge en el laberíntico monólogo interior de una protagonista que, absorta en una pasividad desesperante, estudia el comportamiento errático de los trabajadores del hotel o la impecable manifestación pública de duelo que ejecutan las plañideras del lugar, a quienes su marido estudiaba de manera concienzuda como parte de la documentación para su próximo libro. Con una prosa que recrea la retorcida —y no siempre evidente— mordacidad de autoras como Gillian Flynn o Deborah Levy, Katie Kitamura entrega una novela estimulante y sugerente acerca de nuestra capacidad para ocultarnos a plena vista de nuestros seres más cercanos.


«De lo que quiero hablar aquí es del fracaso natural de una relación, incluso de una que durante un tiempo fue muy buena. Al fin y al cabo, ¿qué es una relación sino dos personas? Y entre dos personas siempre habrá sitio para las sorpresas y los malentendidos, cosas que no pueden explicarse. Quizá otra forma de decirlo es que, entre dos personas, siempre habrá sitio para la falta de imaginación».


PUNTUACIÓN: ★★★☆

Joyce Carol Oates - Desmembrado

jueves, 15 de febrero de 2018



►Título original: Dis mem ber
►Traducción: Patricia Antón
►Año: 2017
►Editorial: Gatopardo Ediciones
►Páginas: 248


«Desmembrado es una palabra que se te queda en la cabeza como un abrojo o una espina en la ropa». Una sensación molesta, irritante y difícil de localizar que se impregna en tu mente a pesar de todos tus esfuerzos por desprenderte de ella. Así, perturbadoras, pero también extrañamente familiares, son las siete historias recogidas en Desmembrado, el último volumen de relatos de la escritora norteamericana Joyce Carol Oates que se ha publicado en castellano. En esta ocasión, Oates se aventura en las honduras del terror psicológico a través de una mirada femenina, vulnerable, expuesta en mayor medida a los abusos y las atrocidades del mundo real y que, lejos de espantarse, se mide cara a cara con la oscuridad situada frente a ella.

En «Desmembrado», que abre la colección, una niña llamada Jill es interrogada en relación a una serie de macabros asesinatos en los que su tío parece haber estado involucrado. A través de recuerdos deshilvanados, el lector profundiza en la retorcida relación de Jill con su tío, basada en el temor y la intimidación, pero también en una perversa fascinación infantil y en el subyugante anhelo de aprobación que Jill experimenta como consecuencia de su inexperiencia y de sus carencias emocionales. «El pasadizo», por su parte, es una pieza mucho más breve, pero no menos contundente. En ella conocemos a una viuda llamada Brianna que continúa rondando la antigua casa en la que vivía con su marido hasta que los nuevos inquilinos adoptan una medida drástica. Con gran soltura y economía de medios, Joyce Carol Oates explora un tipo de añoranza que parece alimentarse de la dependencia, mucho más que del cariño.

«Desengaño» es otro gran relato en el que Oates nos muestra la fuerza con la que pueden llegar a explotar las tensiones fraternales. Caitlin y Steff son dos hermanas que experimentan los estragos de un hogar roto. Aunque hace tiempo que se profesan una mutua aversión, acabarán distanciándose definitivamente por culpa de Hunt Lesinger, sobrino del actual marido de su madre. Steff, celosa de la estrecha relación que mantienen Hunt y Caitlin a sus espaldas, terminará provocando un accidente con implacables consecuencias. En «La chica ahogada», una universitaria llamada Alida se irá obsesionando poco a poco con los detalles de un posible crimen que se cometió en la localidad y al que nadie parece importarle demasiado. Sin embargo, el misterio de la muerte de Miri Krim, una joven cuyo cadáver se encontró en el depósito que suministraba agua a una residencia de estudiantes, irá ocupando un espacio cada vez mayor en la mente de Alida, creando un insoportable clima de presión y paranoia que amenaza con destruirla por completo.

«Situaciones», aunque contiene una de las escenas más horripilantes que he leído en años, es probablemente uno de los relatos menos lustrosos del libro. Una violenta demostración de brutalidad narrativa donde la figura paterna queda descrita como una bestia a la que es mejor no despertar. Dotada de un carácter onírico, a medio camino entre el sueño y la vigilia, «La garza azul» es sin duda una de mis historias favoritas incluidas en Desmembrado. Aquí conocemos, de nuevo, a una viuda llamada Claudia que lamenta la reciente muerte de su marido mientras se ve asaltada por majestuosas visiones de una garza azul surcando el cielo. Sin tiempo para sobreponerse a la pérdida, Claudia se ve constantemente presionada por su cuñado para que venda la casa en la que vive, situada junto a un hermoso lago donde las aves se paran a descansar. Estas tímidas insinuaciones del principio irán evolucionando en auténticos abusos a los que Claudia deberá hacer frente sin apenas recursos... hasta que la garza de sus sueños acuda a defenderla. Cierra la colección «¡Bienvenidos al vuelo entre amigos!», que con su escalofriante despliegue de horror tecnológico, bien podría servir como base para un episodio de Black Mirror. Simple pero efectivo, una voz impersonal enseña a los pasajeros del vuelo 443 de North American Airways cómo actuar en caso de accidente. Sin embargo, llegar a tu destino podría ser peor que estrellarse a medio camino...

De Oates siempre me ha sorprendido su elevada productividad, lo que no parece afectar en absoluto a la complejidad de sus narraciones. Sin alcanzar la excelencia, Desmembrado me ha parecido un conjunto bastante sólido de historias que diseccionan el lado tenebroso de lo cotidiano, una incursión incómoda en los bajos fondos de la naturaleza humana que explora la capacidad de los inocentes y los desprotegidos para obrar el mal sin remordimientos. En las historias de Desmembrado, la presencia masculina se erige en ocasiones como un elemento de contención que protege a niñas y adolescentes de cuantos depredadores merodean a su alrededor. En su ausencia, los diques y barreras se desploman. El horror campa a sus anchas. Y las mujeres, cual fieras, sacan las uñas.


«Hay chicas malas, Jilly. Que son carne de cañón, que se buscan problemas. Y si una chica se busca problemas…, ¡pues los acaba teniendo!»

PUNTUACIÓN: ★★★☆  

Reseña "La trilogía de Nueva York"

jueves, 25 de abril de 2013

► Título: La trilogía de Nueva York
► Autor: Paul Auster
► Año de publicación: 2012
► Género: Novela, suspense, drama
► Editorial: Booket
► Páginas: 384
► PVP: 9.95
Empieza Ciudad de cristal, con un escritor de novela policiaca que, por azar, se ve actuando como un detective por las calles de la ciudad de los rascacielos mientras se cuestiona quién es en realidad. En Fantasmas, se conforma un laberinto de búsquedas que Azul, el detective, deberá desentrañar. En La habitación cerrada, el protagonista recibe el encargo de buscar a un amigo de la infancia desaparecido que ha dejado una maleta llena de manuscritos inéditos que deseaba que fueran publicados, por razones un tanto confusas.En las obras de Paul Auster, los acontecimientos se precipitan tras sucesos de una naturaleza, aparentemente, insignificante: lo pequeño marca la diferencia y el azar condiciona las decisiones. La investigación de lo otro se convierte en la búsqueda de uno mismo, en el afán de hallar una identidad propia y distintiva.
Opinión

Decir que mi primer encuentro con Paul Auster fue satisfactorio sería quedarme corta, muy corta. Aunque había oído maravillas sobre sus dotes literarias, no fue hasta junio de año pasado cuando por fin decidí darle una oportunidad con La trilogía de Nueva York, y lo cierto de lo único que me arrepiento ahora es de no haber leído el libro mucho antes. Aunque sub_zero ya os comentó en el blog sobre otras de sus creaciones, y con unos resultados más que satisfactorios también, tengo que decir que la novela que nos ocupa hoy, es, sin duda alguna, una de las historias más brillantes que he tenido el placer de leer en toda mi vida. Y dudo mucho que esté exagerando al decir esto, o que me deje arrastrar por mis emociones para afirmarlo, y es que ningún libro había conseguido hasta ahora sorprenderme hasta el punto de gritar un «¡No puede ser!» y seguir robándome exclamaciones hasta su inevitable final. Así pues, ¿por qué es diferente del resto La trilogía de Nueva York? Cierto que es una pregunta un tanto difícil de contestar, pues mientras siento una impetuosa necesidad de deshacerme en halagos tanto hacia su autor como a la obra en general, a la vez dudo mucho que sea capaz de explicar correctamente qué es lo que hace de La trilogía de Nueva York un libro tan especial. Lo único que puedo hacer es ir por partes.
    Y es que para empezar se trata de un único libro pero que efectivamente en su interior esconde una completa trilogía, una trilogía que tiene que ver mucho con la ciudad de Nueva York, y una trilogía que soy incapaz de describir con facilidad. Ciudad de cristal, Fantasmas y La habitación cerrada, componen esta peculiar obra maestra en forma de tres relatos, y a primera vista, sin ninguna relación entre sí. Como son bien escasas las veces ante las que nos encontramos con esta peculiar separación, creo que lo mejor que puedo hacer es adelantaros unas pocas palabras para poneros en ligero contacto con la situación, y después ya pasaré a comentar brevemente mis impresiones generales del conjunto.

Ciudad de cristal: 

Daniel Quinn es un escritor para el que la vida ha perdido todo el sentido. Tras la muerte de su esposa y su hijo su vida se basa en escribir historias policíacas otrogándole a su personaje la vida que a él se le escapa por momentos. Abandonado por sí mismo y por los demás, su vida dará un drástico giro cuando por equivocación una asustada mujer le llame en mitad de la noche en busca de un tal, Paul Auster detective privado. Sin embargo y tras la continua insistencia de la desconocida, ya sea por aburrimiento o por capricho del destino, Quinn o Auster, decidirá seguirle el juego para ver de qué va todo esto. Así es como Quinn conocerá a Peter Stillman, esposo de la susodicha y un personaje demasiado peculiar para describirlo en pocas palabras, cuyos primeros años de vida fueron un verdadero infierno, y cuya existencia pende de un hilo por las razones que no os voy a revelar.
Fantasmas:

Fantasmas es uno de los relatos más extraños pero a la vez originales que he leído en muchísimo tiempo. En esta ocasión conoceremos a tres personajes, Azul, Blanco y Negro -efectivamente, todos los personajes y hasta algunos lugares tienen nombre de colores- un detective privado, un escritor y el vigilado, serán los encargados de conducirnos por medio de este curioso universo creado por Auster y que explora los escondites más recónditos de la psique humana por medio de otra historia con tintes detectivescos.

La habitación cerrada:

Un personaje sin nombre un día recibe la llamada de la esposa de su mejor amigo comunicándole que éste anda desaparecido. Aunque dicho así no pueda parecer algo altamente atrayente, poco a poco la historia se irá complicando debido a la petición del desaparecido de publicar sus novelas o una carta que pondrá todo el mundo de nuestro protagonista patas arriba. Y lo más importante de todo, en La habitación cerrada todo por fin tendrá su explicación.



Paul Auster es un autor que vale la pena probar aunque sea una vez en la vida, ya sea por curiosidad o por cualquier otro motivo, normalmente parece ser que le odias o amas. A decir verdad La trilogía de Nueva York es un libro un poco complicado de leer, aunque complicado quizás no sea la palabra justa para describirlo, pues ni me imagino lo que supuso para el autor escribirlo. La pega que le veo a la novela, lo único malo que puedo sacarle, es que hay partes que pueden parecen un poco pesadas para el lector y que por ello merme su curiosidad por saber qué pasará a continuación. Por otro lado, los tintes detectivescos quizás no sean del agrado de todos y puedan parecer hasta aburridos. Sin embargo los compases finales de las tres historias son sin duda brillantes. Si hasta prácticamente el final la novela me había gustado, ya sea por el estilo tan particular del autor y con el que describe tan bien la soledad y los miedos de sus personajes o la historia en sí, la recta final fue sin duda... memorable. Recalcando lo que ya os había dicho al principio, nunca me había encontrado con un desenlace tan impactante, y es que el giro tan inesperado de los acontecimientos seguido del punto y final de esta trilogía es sin duda una de las mayores creaciones que leeré jamás. Aunque sinceramente espero encontrarme muchas más novelas que estén a su altura, sin embargo será una de mis favoritas en cuanto a complejidad, estilo o sus desdichados personajes que comparten el mismo destino.
Poco me queda por añadir ya, brillante, magistral, enigmática y que te mantiene pegado una vez que te enganchas, y un desenlace para el que me faltan las palabras, lo único que se me ocurre decir ahora es que  La trilogía de Nueva York es una lectura imprescindible para cualquier amante del género o lector en general.

Puntuación

La trilogía de Nueva York


Reseña "La devoción del sospechoso X"

viernes, 22 de febrero de 2013

► Título: La devoción del sospechoso X
► Autor: Keigo Higashino
► Año de publicación: 2011
► Género: Novela, suspense
► Editorial: B
► Páginas: 368
► PVP: 19.00
Yasuko Hanaoka, madre soltera y divorciada, pensaba que por fin se había librado de su ex marido. Pero cuando éste aparece un día ante su puerta, en un complejo de apartamentos en Tokio, la escena se complica y el ex marido acaba muerto en su casa. Madre e hija lo han estrangulado. De pronto, Ishigami, el enigmático vecino de la puerta de al lado, se ofrece a ayudarles a deshacerse del cadáver y buscar la coartada perfecta. Yasuko, desesperada, acepta de inmediato. Cuando el cuerpo finalmente aparece y es identificado, Yasuko se convierte en sospechosa. Sin embargo, el detective Kusanagi, aunque no encuentra fisuras en la coartada de Yasuko, sabe que hay algo extraño. Así que decide consultar al doctor Yukawa, un físico de la Universidad de Tokio que suele colaborar con la policía. Éste, conocido como el Profesor Galileo, estudió en el pasado con Ishigami, el enigmático vecino de la sospechosa. Al reencontrarlo de nuevo, el Profesor Galileo intuye que Ishigami tiene algo que ver con el asesinato… Y lo que aflora da un giro inolvidable a esta fascinante historia.
Opinión

Aunque ya haya pasado un poco de tiempo desde que pasé la última página de la novela que nos ocupa hoy en cuestión, guardo un recuerdo lo suficientemente nítido como para relataros en grandes rasgos el por qué La devoción del sospechoso X es una novela que se sale de lo común aún manteniendo todos los elementos característicos de una novela negra. Y es que a diferencia de lo que vemos normalmente, cuando el lector es conducido a un ritmo pausado por los diferentes enredos de la trama y se enfrenta a los mismos obstáculos que su protagonista hasta descubrir el cómo o el por qué de un crimen, en La devoción del sospechoso X, ya sea por estar narrado por un japonés, y es que se sabe que ellos suelen huir de lo común, o por la razón que sea, el esquema normal al que un lector del género estará acostumbrado no existe. Y es que aquí desde las primeras páginas en las que el contenido ya atrapa el lector por lo inusual que resulta, conocemos que Yasuko Hanaoka es la asesina de su ex marido junto a los motivos que la han conducido inevitablemente a cometer tal acto. Presa del pánico sin saber qué hacer para proteger a su hija y estando a punto de confesar lo que acaba de pasar a las autoridades, la incursión de un inesperado personaje, su enigmático y extraño vecino que lo escuchó todo, hará que comience la verdadera historia.
   Pocas veces se presenta una novela en la que desde el principio sabemos perfectamente quién es el asesino, y más aún, vemos como se sale con la suya con cada intento fallido por parte de la autoridad de poner en duda su versión de los hechos. Y es que al ser la ex mujer de la víctima, Yasuko se convierte en la principal sospechosa por un cierto período de tiempo. Las demasiadas incongruencias entre las pistas que consigue reunir el detective encargado del caso terminan conduciéndolo a un continuo callejón sin salida. Sin embargo, dicho todo esto, cabe resaltar que aunque parezca imposible al no tener un atractivo del que suelen estar caracterizadas estas obras, descubrir el cómo o por qué de los hechos por tu cuenta antes de que lo haga el autor, no por ello deja de ser una lectura apasionante y que te atrapa casi por completo.
 
Y es que la belleza de La devoción del sospechoso X  radica justamente en eso, aún sabiendo la gran parte de los hechos, el lector queda atrapado ahora por el deseo de saber si al final sus personajes se saldrán con la suya. Otro de los aspectos notables de la novela es sin duda su estilo, directo, cuidado y sin irse demasiado por las ramas. El autor dice lo necesario y en el momento exacto para dejarte con ganas de saber lo que pasará a continuación, y sin olvidar claro está, de que para ser otro autor japonés, resulta bastante curiosa a la par que llamativa su forma de escribir. Pero si tengo que quedarme con algo de la novela que quisiera resaltar por encima de todo lo demás, sería sin duda la caracterización de sus personajes, mejor dicho, uno de ellos, Ishigami, el vecino de Yasuko Hanaoka y el indudable protagonista de la novela. Y es que a diferencia de los demás personajes que cumplen con su función aunque resulten un poco vacíos al final, y incluso un tanto parecidos, Ishigami es con diferencia al que más atención presta el autor, dotándole por ello de una personalidad bastante más llamativa y sobresaliente que a todos los demás. Y es que la mente tan brillante de Ishigami, conductora de toda la historia, responsable de todos los enredos y impactos argumentales es algo que el lector no debería perderse.
   Aunque el personaje de Yasuko Hanaoka en muchos momentos se queda como en segundo plano, no hay que olvidar que ella era el detonante de todo el hilo argumental, y además será un elemento de enorme importancia para toda la novela, y es que el aspecto psicológico que tanto gustan explorar los autores nipones, también estará presente. Especial atención y sobre todo merece el final, y es que a la par de impactante, también puede ser interpretado (ciertos aspectos) de diversas maneras, algo que siempre me agrada enormemente, aunque me desespera a veces. 

Poco puedo decir ya de La devoción del sospechoso X, y es que en parte fue una lectura que cayó en mis manos por curiosidad, por su portada que me llamaba poderosamente la atención, porque por la blogosfera se hablaba muy bien del libro, y porque quería probar una novela del género pero escrita por un japonés, y aunque lo suyo habría sido empezar con una novela de Natsuo Kirino, creo que al final es una lectura que ha merecido enormemente la pena. Y es que pocas veces se encuentra una novela que plasme algo que ya está muy visto, usando los ingredientes de siempre, y aun así logra sorprenderte gratamente, y es que es algo muy difícil de conseguir.

Puntuación

La devoción del sospechoso X


 
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