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Katie Kitamura - Audición

martes, 7 de octubre de 2025



► Título original: Audition
► Traducción: Ismael Attrache
► Año: 2025
► Edición:  Sexto Piso (2025)
► Páginas: 184


Antes de Audición, nunca había tenido la sensación tan intensa de que la novela que estaba sujetando ante mis ojos no era una novela. Sí, Katie Kitamura (California, 1979) es una embaucadora de manual. Lejos de transportarme a otra época y lugar, como dictan las convenciones, Kitamura convirtió mi salón en un auditorio, apagó las luces con un sonoro chasquido y descorrió un inmenso telón delante de mi butaca. Porque Audición no es tanto una historia que se lee, sino una obra que se representa. Y aunque al principio cueste adaptarse a la oscuridad, aunque debas sobreponerte a la expectante desorientación, te puedo asegurar que lo nuevo de Kitamura te va a dejar con el culo pegado al asiento.

A parte de ser la sensación de la actual temporada de premios literarios, Audición afianza a Katie Kitamura como una de las novelistas más arriesgadas, vanguardistas y atrevidas del panorama contemporáneo. La protagonista y narradora de Audición es una mujer, actriz que acaba de triunfar con uno de los papeles más elogiados de su carrera, que se da cita en un lujoso restaurante con un chico al que le dobla la edad. Aunque desconocemos los motivos de dicho encuentro o la relación existente entre ambos personajes, la tensión es más que palpable en el ambiente. Sí, la incomodidad es manifiesta, los detalles escasean y el público contempla atónito cómo se desenvuelve con una gracilidad sin precedentes el sensacional sentido de Kitamura para construir escenas.

Desvelar detalles de la trama o la naturaleza de los personajes sería romper el fascinante hechizo de una novela que se saborea más cuanto menos sabes de ella. Con apenas un puñado de elementos narrativos muy parcos pero extremadamente potentes, Kitamura monta un apasionante bodegón ambientado en el mundo de las artes escénicas en el que se ponen a prueba los límites de la ficción y se cuestiona la frontera entre lo real y su representación. Con un estilo ligeramente pedante y artificial que, en realidad, encaja como un guante en ese hábitat dramatúrgico en el que se desarrolla la trama, Katie Kitamura fabrica un cautivador artefacto literario que sirve a la autora estadounidense para hilar una interesante deconstrucción de los roles que, con mayor o menor éxito, interpreta su protagonista.

En efecto, Audición es una obra transgresora y subversiva cuyo enigmático planteamiento la propia Kitamura se encarga de dinamitar en la segunda mitad de la novela. Exprimiendo al máximo los mecanismos que ofrece el terreno de la literatura, Kitamura sacude las certezas del lector y lo sitúa en un paradigma de arenas movedizas en el que todo lo conocido sucumbe y se ve obligado a luchar por sobrevivir o quedar reducido a una simple contradicción. Gracias a su excepcional capacidad para dilatar el tiempo narrativo mediante la observación escrupulosa y un sublime monólogo interior, Kitamura disecciona los movimientos e interacciones de los personajes hasta llegar al mismo tuétano de la verdad que ocultan. Ante el escalpelo de Kitamura, ningún pensamiento impostado queda sin cercenar: aquí las mentiras, incluso las que nos contamos a nosotros mismos, son expuestas al demoledor veredicto de la audiencia.

Afilada, audaz, intrigante, provocativa... con una ambición ausente de complejos, pero sin pecar de pretenciosa en ningún momento, Kitamura experimenta con las expectativas sobre lo que debe ofrecer una novela y nos invita a un vertiginoso juego de espejos en cuyo centro yace una impertinente cuestión: ¿se puede alcanzar la autenticidad por medio de la simulación? En un mundo revestido de engaños, falacias y falsedades, ¿no es la suplantación sino el ensayo irremediable de nuestro yo más íntimo?


«Porque en realidad no queremos ver la cosa en sí, en pantalla o en un escenario, no queremos ver dolor ni sufrimiento ni muerte auténticos, sino su representación. Nuestra consciencia de la actuación es lo que nos permite deleitarnos con la emoción, acercarnos sigilosamente a ella y respirar su ambiente, la actuación posibilita esta peligrosa proximidad.»


★★★☆

Katie Kitamura - Una separación

martes, 26 de febrero de 2019



►Título original: A Separation
►Traducción: Ana Mata Buil
►Año: 2017
►Edición: Literatura Random House (2018)
►Páginas: 240


La protagonista de Una separación es una mujer anónima de mediana edad que descubre, gracias a una llamada de su suegra, que su marido, con el que hace tiempo que ya no convive, ha desaparecido durante un viaje a Grecia. Incapaz de confesarle a su familia política la realidad de su matrimonio —a saber, que llevan seis meses separados y que tiene intención de pedirle el divorcio—, la narradora se convertirá en la encargada de trasladarse a la remota villa del Peloponeso en la que fue visto por última vez su marido para dar pie a una búsqueda tan enigmática como incierta.

Katie Kitamura emplea esta insólita circunstancia para ahondar en los cimientos de una relación marcada sobre todo por la inconcreción surgida como consecuencia del distanciamiento mutuo. La protagonista, envarada en un hotel de escasa clientela en una zona devastada por los incendios estivales, pasa los días reflexionando sobre las causas de su separación, del lento pero imparable declive que factores como el desgaste emocional, la disparidad de objetivos y la aparición de terceras personas sin duda han propiciado. Como casi cualquier suceso inesperado, la repentina desaparición de Christopher, no exenta de sorprendentes revelaciones, sacude por completo la visión que tenía la protagonista de su expareja, poniendo de relieve facetas desconocidas e interrogantes nunca planteados durante los cinco años que duró su vida en común.

Kitamura aprovecha este recurso con notable destreza y construye a través de analíticas cavilaciones una especie de thriller psicológico que, a pesar de su acentuada falta de ritmo, nos arrastra hacia un clima cada vez más tenso y sofocante. Con sutil magnetismo, la novela nos sumerge en el laberíntico monólogo interior de una protagonista que, absorta en una pasividad desesperante, estudia el comportamiento errático de los trabajadores del hotel o la impecable manifestación pública de duelo que ejecutan las plañideras del lugar, a quienes su marido estudiaba de manera concienzuda como parte de la documentación para su próximo libro. Con una prosa que recrea la retorcida —y no siempre evidente— mordacidad de autoras como Gillian Flynn o Deborah Levy, Katie Kitamura entrega una novela estimulante y sugerente acerca de nuestra capacidad para ocultarnos a plena vista de nuestros seres más cercanos.


«De lo que quiero hablar aquí es del fracaso natural de una relación, incluso de una que durante un tiempo fue muy buena. Al fin y al cabo, ¿qué es una relación sino dos personas? Y entre dos personas siempre habrá sitio para las sorpresas y los malentendidos, cosas que no pueden explicarse. Quizá otra forma de decirlo es que, entre dos personas, siempre habrá sitio para la falta de imaginación».


PUNTUACIÓN: ★★★☆

 
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