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Jagannath de Karin Tidbeck

miércoles, 5 de febrero de 2014

Aunque todavía falta más de un mes para su lanzamiento, la editorial Nevsky ya ha comenzado a promocionar el que será uno de sus próximos y más jugosos títulos: Jagannath. La última obra de Karin Tidbeck, una de las voces contemporáneas más prometedoras de la narrativa fantástica sueca, es una atractiva colección de trece relatos tan llamativos como extraños que prometen transportarnos a territorios poco comunes dentro de un género en el que prácticamente ya se ha visto de todo. Por eso, ¿no os apetece echarle un vistazo a los cuentos de Karin Tidbeck? A nosotros desde luego que sí. Jagannath, que constará de 192 páginas, tiene una fecha de publicación prevista para el 10 de marzo, así que todavía tenéis tiempo de sobra para ir buscándole un hueco a este libro que tanto dará que hablar durante los próximos meses. De momento, os dejamos con la espectacular portada y una breve sinopsis:


Una muchacha sube una montaña la noche del solsticio de verano y no es vista nunca más. Un joven espera el regreso de su madre, perdida en el bosque. Un complejo vacacional de cabañas es visitado cada verano por una extraña familia. En el reino de las hadas el tiempo no pasa, ¿o sí lo hace? En la Alemania del siglo xix, un hombre se enamora de una máquina voladora llamada Beatrice. En un futuro cercano, los seres humanos sobreviven en las entrañas de inmensas naves-insecto compuestas de material orgánico. El pyret es un extraño ser mitológico, con la capacidad de convertirse en cualquier animal, e incluso persona... 

"El universo literario de Karin Tidbeck revela una de las voces más originales surgidas de las letras suecas en los últimos años. Posee el sabor de los cuentos de hadas oscuros, es heredero de la mitología nórdica, y explora las posibilidades de la fantasía para describir inquietudes muy reales, tales como las complejas relaciones familiares, la soledad, y la alienación del ser humano en el mundo en el que vivimos".


Reseña "Una cuestión de vida y muerte o algo así"

sábado, 8 de junio de 2013

► Título: Una cuestión de vida y muerte o algo así
► Autor: Ben Stephenson
► Año de publicación: 2013
► Género: Novela
► Editorial: Espasa
► Páginas: 260 páginas
► PVP: 19.90
A pesar de tener sólo diez años, Arthur Williams sabe un montón de cosas. Lo sabe todo sobre los trilobites, y que no quiere ser el novio de Victoria Brown, y que al tocar los arces se les provoca un dolor insoportable. También sabe que su verdadero padre está probablemente sobrevolando el Pacífico en un globo aerostático o pavimentando una ciudad con musgo. Y sabe que Simon, el hombre que se hace pasar por su padre, no es en absoluto nada interesante. Un día encuentra en el bosque un diario. ¿Quién será ese tal Phil al que pertenece? ¿Por qué está triste? ¿Por qué acaba en la página 48? De repente, Arthur se da cuenta de que todo lo que cree saber sobre la vida tal vez sea erróneo… La fascinante historia de un niño de diez años, un cuaderno y el significado del universo.
Opinión


Todos sabemos que normalmente crear una novela ya de por sí supone un notable despliegue de imaginación por parte de su autor, sin embargo a veces algunos de estos seres -me gusta llamarlos así- que nos proporcionan decenas, cientos y miles de mundos nuevos por descubrir, intentar ir incluso más allá, dotando a su vez a sus personajes de una imaginación incluso más desbordante que la suya propia. Seguro que hay novelas que lo demuestran de un modo más directo, pero tengo que reconocer que es la primera vez (al menos que yo recuerde ahora mismo) que me encuentro con una obra que lo explique de un modo tan simple. Y es que Una cuestión de vida y muerte o algo así, con esa portada tan simple y llamativa, o ese título que ya de por sí te hace preguntarte qué es lo que esconderá en su interior, es una novela bastante peculiar respeto a lo que estamos acostumbrados a ver hoy en día con normalidad.

Las personas son como rompecabezas, Arthur. En dos sentidos. Primero, se tarda mucho en comprenderlos y juntar las piezas y, muchas veces nunca lo consigues. ¡Pero esas personas son las mejores!

Lo primero que tengo que reconocer es que la premisa de la que parte Una cuestión de vida y muerte o algo así me resultó en un primer momento un tanto extraña, aunque una vez terminada la novela se entiende  finalmente por qué el autor escogió esa forma de plasmar su historia. Así pues, nuestro narrador es un joven de diez años de edad de nombre Arthur, que vive con su padre (aunque Arthur afirma que no es su verdadero padre) y para el que la palabra colegio y casa es lo mismo porque su padre se ocupa personalmente de su educación. Pero lo más extraordinario de Arthur es sin duda alguna su desbordante a la par que alocada imaginación. Y es que mientras está intentando resolver los ejercicios de matemáticas más difíciles del mundo, no para de imaginarse qué estará haciendo en este mismo momento su verdadero padre. Lo cierto es que tener por protagonista a un niño puede suponer una ventaja o un inconveniente, pero eso depende un poco de la historia que se quiera contar, y como el libro de Ben Stephenson no habla sobre el fin del mundo u otro apocalipsis zombie, sino más bien de esa cosa tan extraña y que muchas veces no entendemos llamada vida, y esa otra que otros tantos temen llamada envejecer, pues el personaje de Arhur resulta más que perfecto.
   Aunque quizás la forma de narrar al ser el protagonista un niño de corta edad no sea de mis preferidos, tengo que reconocer que el otro arco argumental me ha conquistado desde el principio hasta el mismísimo final. Enamorándome loca y perdidamente de la historia de Phil, y sobre todo de Phil. Y es que como diría Miyu, me ha destrozado los malditos feelings. La historia llegado a un punto se desdobla en dos, a raíz de un extraño cuaderno que encuentra Arthur en el bosque que hay cerca de su casa, conociendo así a un tal Phil que por alguna extraña razón llevaba un diario pero que, inexplicablemente, se acaba en la página cuarenta y ocho.

Eras alguien tan peligrosamente cercano a la persona que yo siempre (inconscientemente) había soñado conocer que hiciste que (conscientemente) modificara la idea de esa persona para descartarla por completo, porque tú la habías superado. Sabes que es así, ¿verdad?

A partir de ese momento empieza una desesperada búsqueda por parte de nuestro pequeño Arthur y, poco a poco iremos conociendo a ese extraño Phil, un personaje que me parece que está magistralmente plasmado, aunque mejor dicho, lo que está magistralmente plasmado son sus sentimientos hacia E., pues la historia de Phil y E. es una de las relaciones que más hondo me han llegado desde hace mucho tiempo. Ya sea por su sencillez, por su cercanía o por la locura que se respira a medida que se va acercando el  inevitable final, pero sobre todo lo humanos y reales que son los sentimientos que describe Phil por E., es sin duda una de las cosas que más me han encantado de la novela. Por otro lado, en cuanto a la historia de Phil, si mientras en la parte de Arthur la idea que nos quiere transmitir Ben Stephenson es la de aceptarse a uno mismo y querer a los que están a nuestro lado, no puedo negar que la historia de Phil describe la necesidad desesperada de encontrar el amor y ser correspondido en la misma medida. Pero también habla de oportunidades perdidas, de amor en muchos de sus aspectos, de esos miedos insuperables que todos tenemos en nuestro interior y de la importancia de aceptarse a uno mismo, por lo que puedo decir que en ese aspecto resulta bastante completito. Para ir terminando ya, en cuanto a la narración, aunque la parte narrada por Arthur puede parecer monótona a ratos y un tanto simplona (no hay que olvidar que es un niño el que habla) te deja un regusto un tanto amargo en cuanto a la tristeza que le acompaña siempre. Y sobre Phil creo que si os gustó la cita que puse más arriba, el libro merece ser leído aunque sea por esa minúscula historia de amor y esos efectos en mayúscula que deja en tu corazón.
    En definitiva, aunque no sea la mejor novela del año, aunque no tenga un estilo brillante, unos personajes muy profundos o una historia que realmente te mantenga pegado a sus páginas, creo que Una cuestión de vida y muerte o algo así toca justamente los temas como la vida, o el amor desde una perspectiva... realista, extraña quizá en cuanto a su forma de enfocarlo, pero que de todos modos merece la pena. 

Puntuación 

Una cuestión de vida y muerte o algo así 

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Reseña "Sauce ciego, mujer dormida"

miércoles, 5 de junio de 2013

► Título: Sauce ciego, mujer dormida
► Autor: Haruki Murakami
► Año de publicación: 2009
► Género: Relatos, ficción
► Editorial: Tusquets
► Páginas: 480
► PVP: 9.95 €
► ISBN: 9788483835326

Sauce ciego, mujer dormida está compuesto por veinticuatro relatos en los que el aclamado escritor japonés Haruki Murakami mezcla con calculada ambigüedad el sueño y la vigilia, introduce elementos fantásticos y oníricos, se sirve de referentes como el jazz o permite que los cuervos hablen, pero, sobre todo, crea personajes inolvidables, enfrentados al dolor o al amor, o melancólicos, vulnerables y necesitados de afecto. Murakami en estado puro. 

Opinión

Haruki Murakami es un autor que, haga lo que haga, nunca deja de sorprenderme. Después de mucho deambular por entre las páginas de incontables dramas románticos, experiencias extremadamente surrealistas, mundos alternativos, acontecimientos sexuales extraños y enciclopédicas trilogías, uno podría caer en el error de considerarse experto en los fascinantes universos de este escritor japonés amante del jazz y los gatos, pero lo cierto es que solo habría logrado vislumbrar la punta de un inmenso iceberg. Como muy bien indica el propio Murakami en el prólogo de Sauce ciego, mujer dormida, su vertiente novelística no es más que una de las múltiples facetas que definen su extensa producción literaria, y no es hasta que descubres a ese desconocido narrador de relatos oculto tras la popularidad de obras como Tokio Blues, After dark o Kafka en la orilla cuando empiezas a comprobar que este hombre escribe igual de bien cualquier cosa que se propone. Así pues, tras El elefante desaparece y Después del terremoto (recientemente publicado en nuestro país), Haruki Murakami explota su vena más intima y artística en esta fabulosa colección de 24 relatos tan sorprendentes como enigmáticos, una estupenda antología que a pesar de no poseer un determinado propósito en común, resalta de manera asombrosa los rasgos más característicos del escritor.

Los ojos de Naoko habían ganado en transparencia. Una transparencia que no iba a ninguna parte. A veces, sin razón aparente, clavaba sus ojos en los míos. Cada vez que ocurría, a mí me embargaba la tristeza.

Ha sido para mí todo un placer reencontrarse con la escritura de Murakami tras varios meses de sequía, pero el placer se multiplica cuando encuentras relatos como La luciérnaga o Los gatos antropófagos, que en realidad son la génesis de obras tan queridas y conocidas como Tokio Blues y Sputnik, mi amor respectivamente. Bajo mi punto de vista, algunos de los relatos más destacables de toda la colección son El mono de Shinagawa, en el que una mujer de mediana edad va perdiendo la capacidad de recordar su nombre, El espejo, donde un vigilante de seguridad nocturno deberá enfrentarse a una oscura y terrorífica amenaza al más puro estilo Lovecraft, La chica del cumpleaños, en el que la protagonista rememora el extraño suceso que le ocurrió la noche de su vigésimo cumpleaños, o el que posiblemente sea mi favorito: en Viajero por azar, el propio Murakami explica uno de los hechos más improbables que le ocurrieron en su vida durante un concierto de música.
     En definitiva, es bastante difícil resumir lo mucho y variado que podemos encontrar en esta novela porque cada una de las pequeñas historias que componen el grueso de Sauce ciego, mujer dormida tiene sus propias peculiaridades y recovecos, pero lo que está claro es que en todas y cada una de ellas se percibe el magnífico estilo de Murakami, su deliciosa forma de mezclar lo cotidiano y lo irreal de manera que despierte en nosotros una encantadora extrañeza, así como su gran capacidad para remover los sentimientos más profundos e inquietantes del lector aun cuando muchas veces tengamos la sensación de no estar enterándonos absolutamente de nada.

Por decirlo de la forma más sencilla posible, para mí escribir novelas es un reto, escribir cuentos es un placer. Si escribir novelas es como plantar un bosque, entonces escribir cuentos se parece más a plantar un jardín. Los dos procesos se complementan y crean un paisaje completo que atesoro.

Los temas que aborda el libro son los mismos que sus seguidores habituales estamos acostumbrados a leer en sus novelas, tales como la soledad, el dolor tanto físico como emocional, la pérdida de identidad, el poder de los sueños, la búsqueda del amor como método para curar las heridas o las infinitas posibilidades que nos ofrece el azar de cambiar radicalmente nuestra vida. Muchos de los cuentos que aparecen en la novela constituyen fábulas bastante complicadas de interpretar si no estás familiarizado con los desvaríos propios del autor, mientras que otras historias en apariencia más tradicionales son capaces de realizar un giro diametralmente opuesto al que nos imaginábamos y convertirse en una narración de carácter onírico. Hay ciertos relatos que me han parecido poco menos que brillantes y otros que te dejan con un gran vacío sustancial por su falta de consistencia. Sin embargo, ¿qué es lo bueno de toda esta irregularidad? Pues que la lectura de Sauce ciego, mujer dormida supone una oportunidad perfecta para adentrarse en los mundos fantásticos de Murakami y comprobar sin temor alguno a salir escaldado si la asombrosa, inequívoca y evocadora forma de entender la realidad de este autor japonés se ajusta cómodamente a tus cánones literarios o si por el contrario, te provoca intensos e irrefrenables deseos de arrojar el libro por la ventana. Seas del grupo que seas, no te dejará indiferente.

Puntuación

Sauce ciego, mujer dormida


Reseña "El atlas de las nubes"

lunes, 29 de abril de 2013

► Título: El atlas de las nubes
► Autor: David Mitchell
► Año de publicación: 2004
► Género: Novela, ficción, drama.
► Editorial: Duomo
► Páginas: 608
► PVP: 21.00
► ISBN: 9788492723799

¿Puede el amor, el poder del bien incluso en la adversidad, perdurar más allá de la vida que conocemos y prolongarse a través de siglos y lugares? Seis vidas se entrecruzan aquí de forma inesperada a fin de dibujar un mundo, profético y extraño a la vez, en el que la historia se puede reescribir. Los seis protagonistas de la novela, ajenos a la trascendencia de sus acciones, tienen un papel mucho más relevante en la posteridad de lo que pueden imaginar, en escenarios tan disímiles como un viaje por la Polinesia a bordo de un galeón en el siglo xix, la California de los años sesenta, o una isla en un futuro postapocalíptico. Todos ellos comparten un destino común, el afán de poder que se sucede una civilización tras otra, y la búsqueda del amor como salvación. David Mitchell construye una aventura épica en la que no sólo todo está conectado, sino en la que también los gestos individuales pueden llegar a ser el germen de grandes revoluciones.

Opinión

Aunque en más de una ocasión he mostrado mi descontento sobre el hecho de que la industria de Hollywood haya caído durante los últimos años en el vicio de producir adaptaciones de novelas de forma casi patológica, el bien avenido matrimonio entre libros y cine es también un mal necesario que nos permite de vez en cuando descubrir auténticas joyas literarias que de cualquier otro modo nos hubieran pasado desapercibidas. Tal es el caso de El atlas de las nubes, novela del escritor británico David Mitchell que para mí pasó completamente inadvertida hasta que hace unos meses se estrenara su ninguneada versión cinematográfica, película que a pesar de las malas críticas, no hizo sino aumentar mis ganas de leer el libro hasta límites insospechados. Y lo cierto es que después de haber devorado sus más de 600 páginas en apenas un par de días, puedo decir que El atlas de las nubes es, a grandes rasgos, una de las mejores novelas que he leído en lo que va de año, un extraordinario y colosal experimento narrativo en el que David Mitchell nos conduce en un espectacular viaje a través del espacio y del tiempo para enlazar con infinita maestría seis historias tan distintas como asombrosas.

Quienes osan desafiar a esa hidra de cien cabezas que es la naturaleza humana terminan pagándolo con espantosos sufrimientos, ¡y su familia también! ¡Y cuando exhales el último suspiro, sólo entonces, te darás cuenta de que tu vida no ha sido más que una minúscula gota en un océano infinito!
     Y sin embargo, ¿qué es un océano sino una multitud de gotas?

Aunque suene un poco a tópico, El atlas de las nubes no es una novela como otra cualquiera: la fantástica obra de David Mitchell reúne en un solo volumen hasta media docena de relatos que funcionan más o menos de manera independiente, pero que en realidad están estrechamente relacionados entre sí. En este libro se dan cita las historias de Adam Ewing, un inocente abogado inglés que narra su fatídica travesía en alta mar; Robert Frobisher, un talentoso compositor al borde de la ruina que se convierte en ayudante de uno de los mayores músicos de Europa; Luisa Rey, periodista de investigación a punto de descubrir una peligrosa trama de corrupción en el seno de una central nuclear; Timothy Cavendish, un anciano editor de nuestros días que se ve encerrado en un asilo tras caer víctima de una sucia trampa; Sonmi-451, una fabricante engendrada artificialmente en una sociedad futura que se convertirá en el adalid de toda una revolución contra el sistema; y por último, Zachry Bailey, miembro de una futura tribu primitiva que surge a raíz del derrumbe de nuestra civilización.
      Sin embargo, lo que hace de El atlas de las nubes una novela fascinante en grado sumo es la forma en que estas historias se entrelazan entre sí para confeccionar un intrincado rompecabezas cósmico, capaz de traspasar cualquier frontera espacial, temporal o social. La prodigiosa estructura de la novela no solo permite que cada uno de los relatos se relacione con el siguiente y con el anterior de un modo que la gigantesca maquinaria narrativa concebida por Mitchell esté dotada de un orden lógico, sino que además hace posible contener unas historias dentro de otras, cual muñecas rusas en todo su esplendor. Esta delicada red de conexiones, sutiles pero sin llegar a ser imperceptibles, ejercita la imaginación del lector de formas descabelladas e imposibles, dando lugar a elucubraciones poco menos que retorcidas acerca del argumento, el destino de los personajes o las posibles consecuencias que pueden tener cada uno de sus actos en el complicado tejido de la novela.

Nos imaginamos cómo será la semana que viene, el año que viene o el 2225: un futuro virtual, hecho de deseos, profecías y ensueños. Ese futuro virtual puede influir en el futuro real, como ocurre con las profecías que acarrean su propio cumplimiento; pero el futuro real eclipsará el virtual exactamente igual que el mañana eclipsa el hoy.

Otra de las grandes bazas con las que cuenta esta magnífica obra es su ambiciosa temática. El atlas de las nubes versa de manera grandiosa sobre el amor como fuerza que rige la mecánica del universo, el decadente proceso de involución al que se ha visto abocado la raza humana o la descomunal trascendencia que pueden llegar a alcanzar los actos de una sola persona. Narrada con intensidad creciente, un dominio implacable del ritmo y una capacidad pasmosa para cambiar de registro en cada una de las historias que componen la novela, El atlas de las nubes es una de las lecturas más estimulantes y recomendables que recuerdo, es uno de esos libros que dejan bastante huella. Me ha cautivado por completo, me ha conseguido entretener de principio a fin y me ha hecho reflexionar sobre muchos aspectos que antes consideraba de poca importancia. Es cierto que no todos los relatos que conforman la novela tienen el mismo gancho y hay algunos que son especialmente difíciles de leer tanto por su contenido como por su enrevesado lenguaje. No obstante, creo que la perseverancia merece mucho la pena, pues no hay mayor gratificación como lector que toparse con un libro tan emocionante, sorprendente, original, innovador, adictivo, monumental y bien escrito como El atlas de las nubes, un libro que yo, personalmente, he disfrutado completamente en cada página. Déjate envolver por la sensacional prosa de David Mitchell y su titánica visión de la realidad, sumérgete en una de las historias más apasionantes que podrás encontrar dentro de la literatura contemporánea, siéntate a descubrir este magistral sexteto de cuerda capaz de atravesar el papel y adentrarse en lo más profundo de tu corazón.

Puntuación

El atlas de las nubes


Reseña "El pequeño ladrón de sombras"

sábado, 16 de marzo de 2013

► Título: El pequeño ladrón de sombras
► Autor: Marc Levy
► Año de publicación: 2013
► Género: Novela, ficción, drama
► Editorial: Planeta
► Páginas: 251
► PVP: 18.90
► ISBN: 9788408050469


Marc Levy recupera la magia de sus primeros libros con una novela original, divertida y sorprendente sobre la vida de un hombre que tiene un don muy especial. A través de sus sueños de niño, sus heridas, sus encuentros y sus decisiones iremos descubriendo que lo que una vez soñamos no nos abandona jamás. Una novela para volver a despertar nuestra infancia y nuestra imaginación, para los adultos que siguen siendo un poco niños, y para todos los demás.
Un primer amor para toda la vida. ¿Dónde te espera la felicidad? Una novela que nos invita a vivir nuestros sueños en lugar de soñar nuestra vida.

Opinión

Mi experiencia con la obra de Marc Levy, un auténtico superventas en Francia, ha sido sinceramente poco fructífera y más prolongada de lo necesario. Ya me imaginaba yo antes de saber a quién me enfrentaba que esas pintas de seductor empedernido entrado en la cincuentena y el escaso interés que producían en mí los títulos de sus novelas no iban a propiciar una buena relación entre la persona que escribe estas líneas y el hasta ahora incansable escritor galo, pero la sorprendente realidad es que El primer día me entretuvo bastante más de lo que esperaba y decidí gracias a ello atreverme con Las cosas que no nos dijimos, una curiosa historia de amor y desencuentros paterno-filiales que a pesar de sus defectos consiguió superar esas impresiones positivas creadas por su antecesora, obligándome de esa forma a seguir descubriendo más libros del autor. Sin embargo, después de haber leído El pequeño ladrón de sombras, la más reciente novela de Marc Levy traducida al castellano, es cuando me he dado cuenta de que por muchos libros de este hombre que caigan en mis manos, nunca voy a ser capaz de experimentar con sus novelas algo más que un moderado entretenimiento. No quiero decir con esto que la relativamente extensa producción literaria de Levy no sea de mi agrado, sino que aún no ha logrado demostrarme esa enorme capacidad de despertar los más profundos sentimientos del lector que tantas veces se le adjudica.

La vida puede dar un giro completo a velocidad de vértigo. Todo va fatal, y de pronto, un acontecimiento imprevisto lo cambia todo.

Tampoco se puede decir que el pobre no lo intente, pues si por algo se caracteriza El pequeño ladrón de sombras es por abordar con tremenda sinceridad y ternura algunos de los problemas más espinosos con los que puede lidiar un joven a punto de entrar en la adolescencia. El protagonista de esta historia es un chico de 12 años que se acaba de mudar a un nuevo colegio donde su vida está a punto de dar un vuelco. Allí conoce a Marquès, un imponente abusón de escasos recursos intelectuales que para colmo se ha enamorado de la misma chica que él, a Yves el conserje, un hombre comprensivo y afable que vive atormentado por el recuerdo de su madre, y también a Luc, un compañero de clase que trabaja como aprendiz en la panadería de su padre aunque su sueño sea el de convertirse en médico. Por si fuera poco sufrir las constantes intimidaciones de Marquès, la indiferencia cada vez más acentuada de la guapa Elizabeth o las riñas de sus profesores, nuestro protagonista descubrirá un día al llegar a casa que su padre ha abandonado el hogar familiar para irse a vivir con otra.
    A partir de ese momento crucial, el pequeño irá descubriendo que tiene la capacidad de absorber la sombra de los que están a su alrededor y averiguar de esa forma sus pensamientos, inquietudes, sueños y emociones más íntimas. Lo cierto es que la premisa de la que parte la novela me ha parecido en esta ocasión bastante llamativa y con un gran potencial, pues desde el momento en que el protagonista adquiere consciencia de su peculiar habilidad, hará todo lo posible por ayudar a recomponer las vidas destrozadas de cuantos seres queridos le rodean. Así, el ladrón de sombras tendrá la oportunidad de aprender lecciones vitales sobre los entresijos del amor, la amistad, la soledad, el miedo y la importancia de aprovechar las casualidades que ofrece la vida, todo ello narrado con su habitual estilo sencillo, ágil y emotivo. 

En el pasado tuve miedo de la noche, miedo de las formas que se colaban entre las sombras del anochecer, que bailaban entre los pliegues de las cortinas y sobre el papel de pared del dormitorio. Con el tiempo se desvanecieron. Pero me basta con recordar mi infancia para verlas reaparecer, terribles y amenazadoras.

A pesar de lo bien que lo he pasado leyendo la primera parte de El pequeño ladrón de sombras, en mitad de lo novela se produce un abrupto salto temporal hacia delante del que se originan mis principales reticencias con la nueva historia de Levy. El protagonista ha cruzado la barrera de la veintena, estudia con ahínco una buena carrera y parece que todo marcha estupendamente bien en su vida, pero pronto nos daremos cuenta de que aún no ha conseguido superar las heridas emocionales que acarrea desde la infancia y que si no consigue utilizar su don para ayudarse a sí mismo, jamás podrá lograr la felicidad. En este punto del libro, mi interés por la historia comenzó a desplomarse vertiginosamente, casi a la misma velocidad que van desapareciendo el encanto, la sensibilidad y el buen ritmo del que hacía gala la novela en sus primeros compases, cuando el mensaje que pretende transmitir Levy en su libro de "persigue tus sueños a toda costa", deja de ser conmovedor y se convierte en una sucesión de frases sensibleras, muertes tan predecibles como innecesarias y reencuentros un tanto lacrimógenos que restan credibilidad al conjunto final. En definitiva, El pequeño ladrón de sombras no es lo que se dice una novela notable, pero tampoco es que sea una mala opción si lo que pretendes es pasar un par de horas leyendo relajadamente sin demasiados quebraderos de cabeza. Entretenida, singular y con una interesante mezcla entre lo extraordinario y lo cotidiano, El pequeño ladrón de sombras gustará a los que ya hayan disfrutado del inconfundible estilo del autor en otras de sus obras. Y a riesgo de parecer un auténtico masoquista literario, no descarto enfrentarme a otra novela de Marc Levy en un futuro próximo. Mi objetivo: La química secreta de los encuentros. ¿No dicen que a la tercera cuarta va la vencida?

Puntuación

El pequeño ladrón de sombras



Reseña "Las tres caras de la luna"

lunes, 11 de marzo de 2013

► Título: Las tres caras de la luna
► Autor: Sally Gardner
► Año de publicación: 2013
► Género: Novela, ficción
► Editorial: Nube de tinta
► Páginas: 207
► PVP: 14.95
► ISBN: 9788415594086

En Patria no se canta, en Patria todo es sombra, en Patria se premia a los delatores y desaparece sin dejar rastro cualquier enemigo. Sus habitantes viven bajo el yugo del opresivo y despiadado régimen dictatorial que controla y dirige cada uno de sus pasos, están acostumbrados a hablar entre susurros, a recelar de los vecinos, a los continuos cortes de luz, y ya ni se asustan cuando oyen el toque de queda.
En Patria, la fantasía es la única vía de escape.
Pero Standish no se rinde, sabe que más allá de las infranqueables y herméticas fronteras de su país tiene que existir otro mundo, un mundo donde la libertad y la verdad no sean solo sueños imposibles sino una maravillosa realidad.

Opinión

Tal y como está el panorama literario actual, pocas veces tiene uno la oportunidad de encontrar una lectura tan arriesgada, original e impactante como esta, pero lo cierto es que la última novela de Sally Gardner, escritora británica reconocida por sus fantásticas ilustraciones, se trata de una obra enérgica y sorprendente que desde el próximo 14 de marzo viene a engrosar el estupendo catálogo de Nube de tinta. A caballo entre la fantasía histórica y las distopía futurista, Las tres caras de la luna es una inquietante ucronía que nos traslada a mediados del siglo XX, donde un estricto gobierno que guarda ciertos paralelismos con el régimen nazi ejerce su tiránica opresión sobre los ciudadanos de Patria. El protagonista de este relato es un joven disléxico de quince años llamado Standish Treadwell que utiliza su portentosa imaginación para escapar tanto del control ideológico de Patria como de la miserable realidad que le rodea, un mundo peligroso, asfixiante y ceniciento donde los que se niegan a colaborar con las exigencias del gobierno sobreviven al margen de la sociedad en condiciones de escasa salubridad, acorralados por la suciedad, las ratas y los escombros de antiguas viviendas. Su abuelo es la única familia que le queda a Standish tras la repentina y misteriosa desaparición de sus padres, aunque este peculiar joven caracterizado por su heterocromía y por su particular uso del lenguaje, hallará muy pronto en la figura de su vecino Hector un compañero inseparable de aventuras, así como un buen amigo con el que compartir todas sus inquietudes.

"Por un lado están los que piensan linealmente, y por otro lado estás tú, que eres como un golpe de brisa en el parque de la imaginación."

Sin embargo, la vida de Standish da un tremendo vuelco al descubrir que Hector también ha desaparecido sin dejar huella, justo cuando las burlas en el colegio, las agresiones y las constantes sospechas de que su abuelo y el propio Standish están llevando a cabo actividades ilegales en contra de Patria han comenzado a intensificarse. Por eso, cuando Standish descubre que el gobierno de Patria prepara interpretar una patraña televisada con el fin de demostrar su supremacía sobre el resto de naciones, no dudará ni por un segundo en tratar de desbaratar sus planes cueste lo que cueste. Como se puede comprobar, Las tres caras de la luna tiene un planteamiento más que interesante y una estructura narrativa muy peculiar que no se detiene solamente en qué contar, sino en cómo hacerlo. Estamos ante un libro de ritmo pausado, casi al modo en que lo están las novelas de misterio, con una complejidad interna mayor de lo que parece a simple vista, bellamente narrado y en el que las ideas vienen en su mayoría solapadas bajo una profunda capa de acontecimientos aislados que el lector tiene que recomponer en su cabeza. Algunas de las cosas que más poderosamente me han llamado la atención son la sencillez y la superficialidad aparente de la historia, la capacidad que tiene Sally Gardner para retratar personajes y abordar grandes temas como la represión gubernamental, el sacrificio, el adoctrinamiento educativo, los prejuicios clasistas y la manipulación informativa en apenas un par de líneas, pero sin perder ni un ápice de ese gran potencial que desborda Las tres caras de la luna.

"Sentí que un grito brotaba en mi garganta. El abuelo me sujetó y caímos al suelo tambaleándonos. Los dos llorábamos. El abuelo me tapaba con fuerza la boca.
Aún llevo aquel grito dentro de mí."

Sin duda alguna, Standish Treadwell es un gran personaje y un excelente narrador. A pesar de sus múltiples e hilarantes dificultades con el léxico ("croca-colas", "cacataces", "yo y Hector", "los anos de la historia"), el protagonista de Las tres caras de la luna es un chico atrevido, íntegro, imaginativo y no se doblega ante nada ni nade, su particular visión de la realidad nos permite observar su mundo y reflexionar sobre él desde un prisma completamente diferente. Su relación con Hector supone su principal motivación y marca una parte importante de la historia, haciéndonos pensar (y confirmándose más tarde) que hasta la más tierna amistad puede desembocar en otro tipo de afecto. Por otro lado, ese acentuado contraste entre historia contemporánea y distopía orwelliana con ligeros tintes futuristas realza en gran medida la estética oscura y desoladora que tan bien le sienta a la historia de Sally Gardner. Quizá la única pega que le veo al libro es que tarda un poco en arrancar y que uno pudiera verse agobiado por la constante sensación de incertidumbre que produce la falta de una línea argumental bien definida, o incluso no llegar a acostumbrarse nunca al inusual estilo de la autora (cosa que en vista del escaso número de páginas, tampoco importa mucho). Dejando a un lado esos posibles inconvenientes, Las tres caras de la luna me ha parecido una lectura absorbente, estimulante y altamente recomendada. No te dejes engañar por su fachada pueril: estamos ante una historia adulta, descarnada, brutal y en ocasiones, soez, que nos recuerda sin ningún tipo de escrúpulos una realidad fundamental: la verdad siempre tiene más de una cara.

Puntuación

Las tres caras de la luna


Reseña "Zona Uno"

miércoles, 13 de febrero de 2013

► Título: Zona Uno
► Autor: Colson Whitehead
► Año de publicación: 2012
► Género: Novela, ficción, terror
► Editorial: Planeta
► Páginas: 336
► PVP: 18.00
► ISBN: 9788408009290

Desde que una epidemia azotó el planeta, en el mundo quedan dos tipos de personas: los sanos y los infectados; los vivos y los no-muertos. Manhattan ha sido acordonada y el gobierno provisional ha exterminado a casi todos los infectados; la situación parece bajo control. Pero una sorpresa aguarda entre las desiertas calles de la Zona Uno, y Mark Spitz y sus compañeros de la brigada de limpieza están a punto de descubrirla...

Opinión

Hoy os propongo un sencillo ejercicio de imaginación: trasladáos con la mente a un futuro no muy lejano, quizá un par de años o una década como mucho, a una ciudad como Nueva York, repleta de rascacielos y humo, poblada por millones de habitantes que revolotean por las calles a un ritmo frenético y convertida por la acción de un virus bacteriológico o un accidente nuclear en pasto para vampiros, zombies y otras criaturas procedentes del Averno sin las cuales no hay apocalipsis que se precie. Actualmente existen tantos libros, series, cómics y películas que os habrán pedido imaginar un escenario tan parecido a este que el género en el que se mueve Zona Uno cada vez resulta menos estimulante y más repetitivo, tedioso y falto de atractivo. Sin embargo, escritores como el norteamericano Colson Whitehead, dotado de cierto prestigio en los círculos literarios neoyorkinos, nos siguen demostrando con obras como Zona Uno que no todo está dicho en lo relativo a la desaparición de la especie humana. De hecho, una de las cosas que más me han llamado la atención de esta novela es lo increíblemente original que parece a pesar de su notoria escasez de elementos nuevos, demostrando así que no es necesario innovar demasiado ni revolucionar por completo el género para conseguir un punto de vista distinto, transgresor e igual de efectivo.

Los nuevos edificios brotaban de los escombros, oleada tras oleada, sacudiéndose el pasado como inmigrantes. Las direcciones seguían siendo las mismas, al igual que las filosofías defectuosas. Solo podía tratarse de un lugar. Era la ciudad de Nueva York.

Colson Whitehead nos sumerge a través de Zona Uno en un paradigma ciertamente desolador, un paisaje grisáceo y muerto donde predominan la soledad, la desesperanza y la desgarradora nostalgia por todo aquello que se ha perdido, un lugar sepultado por los recuerdos de la civilización caída, que lejos de resurgir de sus cenizas, deja que estas se amontonen en las calles y también en los corazones de la gente. Nueva York ha sido víctima de un cataclismo viral y ahora los supervivientes se desplazan por las amplias avenidas de una ciudad fantasma, divididos en partidas de limpieza que tienen como objetivo eliminar todo rastro de esas nuevas criaturas que han surgido como consecuencia de la tragedia. El protagonista de Zona Uno, apodado no muy apropiadamente Mark Spitz, acompaña a Gary y Kaitlyn en una de esas cuadrillas desinfectantes cuando se ven sorprendidos por un grupo de zombies en plena inspección de edificios abandonados. A partir de ese instante crítico, la historia de Zona Uno se desarrolla en torno a la figura de estos tres personajes tan variopintos, un trío un tanto peculiar de exterminadores que con ritmo lento aunque decidido, nos irán aportando distintas percepciones del desastre en toda su complejidad y enorme magnitud, formando un intrincado puzzle de imágenes que el lector deberá ir encajando en su mente para comprender a cabalidad el futuro creado por Colson Whitehead.

La ciudad podía restaurarse. Sus nuevas luces perforarían la oscuridad aquí y allá, poco a poco, hasta que el horizonte volviera a ser el de antes, ingenioso y desafiante. Las nuevas luces se filtrarían a través del velo negro como gotas de sangre que van empapando una gasa hasta bañarla por entero.

Sin duda uno de los puntos fuertes del libro es la magnífica labor de ambientación y el estilo tan exquisito y depurado del que hace uso el escritor norteamericano para atraparnos con la innegable calidad de su pluma, el irresistible gancho de la historia y la capacidad que tiene para describir, así como transmitir, las ideas, los sentimientos y los dilemas que inquietan el interior de sus personajes. En este apartado, la novela de Whitehead me ha parecido brillantemente narrada e impecable por su profundidad, la gran variedad de temas que trata y la extraña mezcla entre brutalidad y delicadeza que se percibe en ciertos pasajes de la obra, pero también es cierto que a pesar de sus enormes y elogiables cualidades, me he encontrado en Zona Uno con ciertos obstáculos, a menudo insalvables, que impiden al lector disfrutar plenamente de esta experiencia postapocalíptica tan alejada de los cánones comerciales.
     Principalmente han sido dos las trabas que le he visto a la novela, y la primera está relacionada con la alarmante falta de acción que impregna la historia. Estamos ante una obra sumamente descriptiva, los diálogos escasean demasiado y aunque no me canso de repetir lo mucho que me ha fascinado el estilo del autor, considero poco gratificante leer páginas y páginas de extensas diatribas existencialistas en las que no ocurre casi nada. Por otro lado, la estructura de Zona Uno se basa en continuas digresiones un tanto caóticas y deshilvanadas, constantes saltos espacio-temporales muy poco definidos que a más de uno se le pasarán por alto y una exasperante ausencia de capítulos que roza peligrosamente el tedio. No obstante, con todos sus fallos, Zona Uno ha constituido para mí una grata sorpresa que revitaliza de forma considerable mi fe en el género, una novela oscura, tenebrosa, lírica y al mismo tiempo perturbadora, salpicada de intensas emociones, erigida sobre una más que interesante premisa. Si te apasionan las historias sobre zombies, no dudes en hacerte con ella.

Puntuación

Zona Uno


Reseña "Una vacante imprevista"

martes, 8 de enero de 2013

Ha pasado más de una década, pero aún recuerdo con perfecta claridad el momento en el que me regalaron un libro de tapa amarilla y portada prometedora sobre un joven mago que asiste a una escuela de hechicería y vive un montón de aventuras. Muchos de vosotros también recordaréis con cariño ese preciso instante, porque lo cierto es que marcó a toda una generación de niños ávidos por descubrir lo que les deparaba a Harry y sus amigos el siguiente capítulo de la saga juvenil más importante (quizá) de todos los tiempos. Aunque algunos nos resistamos a creerlo, Harry Potter ya forma parte del pasado, pero su creadora, lejos de apalancarse en la comodidad económica que le ha reportado su trabajo, continúa su carrera literaria en una dirección diametralmente opuesta a la trazada por las andanzas de Harry Potter en lo que no han tardado en calificar como su primera novela para adultos. Una vez finalizada la agotadora espera, solo cabe preguntarse una cosa: ¿revelación literaria o auténtica estafa?

Título: Una vacante imprevista
Autor: J.K. Rowling
Año de publicación: 2012
Género: Novela, drama
Editorial: Salamandra
Páginas: 608
PVP: 23.00
ISBN: 9788498384925

Sinopsis

Con su plaza adoquinada y su antiquísima abadía, Pagford parece un típico pueblecito inglés, un lugar idílico en el que la vida transcurre con plácida tranquilidad.
Sin embargo, sus habitantes están inmersos en una realidad muy diferente. Tras la conmoción causada por la súbita muerte de Barry Fairbrother, se desencadena una auténtica batalla en sordina por ocupar la vacante dejada por Barry en el concejo parroquial, donde se dirime el destino de una urbanización de dudosa legalidad. 
Y cuando la tensión hace aflorar una serie de conflictos latentes que involucran a todo el pueblo -hijos contra padres, pobres contra ricos, mujeres contra maridos, alumnos contra maestros-, la pasión, la hipocresía y, especialmente, los secretos que suelen anidar en una comunidad pequeña desempeñarán un papel decisivo en el futuro de Pagford.

Opinión


Más allá de cualquier consideración sobre su contenido, no se puede negar que Una vacante imprevista se convirtió en una de las novelas más esperadas del pasado año desde el mismo momento en que se anunció su existencia, y la razón no era otra que la de ver cómo se desenvolvía una de las autoras más prestigiosas y ricas del mundo en el no menos pantanoso territorio de la literatura adulta. Por primera vez hemos podido disfrutar de una Rowling que se escapa de los territorios de Hogwarts para adentrarse en un agitado microcosmos llamado Pagford, un pequeño pueblo inglés repleto de oscuros secretos cuya apacibilidad habitual se ve alterada hasta los cimientos por un suceso inesperado: la muerte de uno de sus habitantes. Además de dejar un sitio vacío en el concejo parroquial del pueblo, el fallecimiento de Barry Fairbrother sacará a relucir una serie de viejas rencillas entre algunos miembros de la comunidad y enfrentará a los residentes de Pagford en una enconada disputa, no solo por adjudicarse esa inesperada vacante, sino por conservar la identidad de un reducido núcleo social que se está viendo amenazado por la efervescencia económica de otros municipios adyacentes.

"Para Howard, el pueblo donde había nacido era mucho más que una serie de edificios y un río que fluía raudo entre sus arboladas riberas, con la majestuosa silueta de la abadía sobre los cestillos colgantes de la plaza. Para él, el pueblo era un ideal, una forma de ser; una microcivilización que se alzaba firmemente contra el declive nacional."

Estimados fans de Harry Potter, huid imperiosamente de esta novela si lo único que os atrae de ella es el nombre que figura en la portada. El rasgo más llamativo de Una vacante imprevista no es precisamente el ritmo frenético con el que solía conducir sus obras anteriores, su gran riqueza argumental o el irresistible carisma que desprendían sus personajes, sino que en todo el libro predomina un estilo excesivamente rudo, un tono demasiado serio, frío y despiadado a través del cual se abordan temas como prostitución, consumo de drogas, pedofilia, racismo, acoso escolar y grandes dosis de violencia en todas sus manifestaciones posibles, con una absoluta falta de tapujos que podría escandalizar a más de uno. No obstante, esta marcada deshumanización evidencia aún más el énfasis que pone Rowling en resaltar los aspectos más miserables de la condición humana. El amplio elenco de personajes sobre el que se desarrolla la historia de Una vacante imprevista se caracteriza asimismo por su incapacidad para despertar la más mínima empatía en el lector, que a lo largo de sus aproximadamente 600 páginas es testigo de cómo uno detrás de otro serán capaces de cometer actos de dudosa moralidad o incluso delitos con el único objetivo de satisfacer sus propios deseos, ausentes de provecho para nadie más que sí mismos.

"Por lo que veía, el error que cometía el noventa y nueve por ciento de la humanidad era avergonzarse de la propia identidad; mentir sobre uno mismo, tratar de ser otro. [...]Lo difícil, lo maravilloso, era ser realmente uno mismo, incluso si esa persona era cruel o peligrosa, especialmente si era cruel y peligrosa. No disfrazar al animal que uno lleva dentro era un acto de valentía."

Para compensar la incomprensible falta de acción de la novela, nuestra querida Rowling no duda en gastar hojas y  hojas diseccionando la psicología de los habitantes de Pagford. Desde el más joven hasta el más anciano, todos en menor o mayor medida pasan a través del ojo clínico de la escritora británica en una sobresaliente demostración de su capacidad para perfilar las más intrincadas historias detrás de sus creaciones literarias. En Una vacante imprevista te vas a hartar de conocer detalles en apariencia nimios sobre las vidas de estos pueblerinos dominados por la codicia, el egoísmo y la lujuria, llevados hasta situaciones extremas que pondrán a prueba su estabilidad emocional y también la nuestra.
     A pesar de este excelente estudio sobre la estructura actual de la sociedad y los pequeños dramas del día a día, no estamos ante una obra de fácil lectura. Como ya he comentado antes, el estilo de J.K. Rowling es prácticamente irreconocible, en ocasiones sobrecargado, los personajes no terminan de conectar con el público y por si fuera poco, la primera mitad de la novela adolece de una inactividad que roza peligrosamente el aburrimiento. Aun así, a mí me ha parecido una apuesta madura, innovadora y con un delicioso toque de humor negro que la convierten en una muy buena forma de pasar el rato y satisfacer la curiosidad de haber probado un registro diferente de esta autora que tan buenos momentos nos ha dado. Arriesgada, atípica, desoladora y cruda, pero sobre todo, diferente. Una vacante imprevista es el último experimento de J.K. Rowling, una novela que está muy lejos de ser tan buena como las de Harry Potter pero que, tenlo por seguro, no te dejará indiferente.

Puntuación

Una vacante imprevista


Reseña "Memorias de un amigo imaginario"

martes, 11 de diciembre de 2012

A mediados de este año veía la luz en nuestro país un nuevo sello del que es uno de los grupos editoriales más importantes del mundo: Random House Mondadori. Nube de tinta apareció en el mercado con dos propuestas literarias más que interesantes, dos novelas que habían cosechado muy buenas críticas al otro lado del Atlántico y que  prometían ser unas de las sorpresas editoriales del año. A estas alturas del año no hace falta decir que Bajo la misma estrella ha supuesto una auténtica revelación dentro del paradigma juvenil actual, básicamente por convertir una premisa muy trillada en todo un carrousel emocional que despierta nuestra más sincera empatía. Sin embargo, Memorias de un amigo imaginario ha optado por seguir el camino contrario: hacer de una idea novedosa y con un alto potencial, una novela plana, redundante y en ocasiones, mal explotada.


Título: Memorias de un amigo imaginario
Autor: Matthew Dicks
Año de publicación: 2012
Género: Novela, ficción, juvenil
Editorial: Nube de tinta
Páginas: 432
PVP: 16.95
ISBN: 9788415594000

Sinopsis

Max solo tiene 8 años y no es como los demás niños. Él vive para adentro y cuanto menos le molesten, mucho mejor. No le gustan los cambios, las sorpresas, los ruidos, que lo toquen y que le hagan hablar por hablar. Si alguien le preguntara cuándo es más feliz, seguro que diría que jugando con sus legos planeando batallas entre ejércitos enemigos. Max no tiene amigos, porque nadie lo entiende y todos, hasta los profesores y sus propios padres, quieren que sea de otra manera. Solo me tiene a mí, que soy su amigo desde hace cinco años. Ahora sé que Max corre peligro y solo yo lo puedo ayudar. El problema es que Max es el único que puede verme y oír. Tengo mucho miedo por él, pero sobre todo por mí. Los padres de Max dicen que soy un "amigo imaginario". Espero que a estas alturas tengas claro que no soy imaginario.

Opinión

La vida de Matthew Dicks tiene pinta de haber sido muy ajetreada. Como él mismo cuenta en su página web, ha estado a punto de diñarla unas cuantas veces, incluso a punta de pistola. No sabemos exactamente qué tipo de experiencias extrasensoriales ha debido de experimentar en sus encuentros de cerca con la Muerte para decidirse a escribir una novela tan esquizofrénica como esta, pero no me cabe la menor duda de que algo muy sobrecogedor se te debe de pasar por la cabeza en vista de las asombrosas manifestaciones artísticas que se originan como resultado de vislumbrar la luz del más allá. En Memorias de un amigo imaginario Matthew Dicks nos presenta un mundo dominado por la imaginación, habitado por criaturas aparentemente virtuales que en esencia no son más que exóticas y caricaturescas proyecciones del subconsciente humano, seres que mientras dura su más o menos prolongada existencia son capaces de comunicarse con otros de estos amigos imaginados o con la persona que los creó. Sin embargo, Budo es un amigo imaginario muy especial. Al contrario que la mayoría de sus congéneres, Budo lleva en este mundo mucho más tiempo de lo acostumbrado, y además cuenta con la suerte de que Max, su amigo real, tuvo la delicadeza de imaginarlo con una gran inteligencia, dotado de una gran cantidad de detalles corporales y con la capacidad de atravesar limpiamente puertas y ventanas.

"Los padres de Max dicen que soy un «amigo imaginario».
Me gusta mucho la maestra de Max, la señorita Gosk.
No me gusta la otra maestra de Max, la señorita Patterson.
No soy imaginario."

A lo largo de sus cinco años de vida, Budo ha logrado entablar una relación muy estrecha con Max, llegando hasta el punto de haberse convertido en la única persona que comprende realmente los problemas del muchacho y que pone todo su empeño en ayudarle a superarlos. Puesto que Max padece serios problemas de comunicación provocados por su acentuado autismo, ni los padres ni los profesores de Max son conscientes del verdadero calvario que supone para el pequeño realizar las tareas más simpes y cotidianas, mucho menos imaginar cuán duro es convertirse en objeto de burla por parte de sus compañeros de colegio. Pero la prueba más difícil a la que deberán enfrentarse todos sucede cuando una de las profesoras de Max, la señorita Patterson, decide secuestrar a Max y encerrarlo durante días en el sótano de su casa. ¿Cómo podrá escapar de allí un niño que ni siquiera puede hablar? ¿Qué ayuda puede ofrecerle Budo cuando no es capaz de avisar a nadie?
     Lo cierto es que la primera parte de Memorias de una amigo imaginario es todo un acierto narrativo. Matthew Dicks consigue introducirnos de lleno en su particular visión del mundo con una pericia más que notable, abordando con seriedad pero también con maestría temas tan jugosos como la inestabilidad familiar, el aislamiento social, los sentimientos de soledad y pérdida, el valor de la amistad y la necesidad de afrontar los problemas a pesar de las dificultades. La idea de que no solo las personas que padecen trastornos psiquiátricos son capaces de dar vida a un amigo imaginario es realmente atractiva. También lo es el hecho de investigar qué ocurre cuando uno de estos seres "muere". Por otra parte, con la frase "No soy imaginario" el autor juega desde el mismo principio de la novela a sembrar dudas sobre el planteamiento de la obra, despertando la atención del lector en los detalles más ínfimos del argumento.

"Tienes que ser la persona más valiente del mundo para salir ahí fuera cada día, ser tu mismo cuando a nadie le gusta quién eres."

Ahora bien, hay ciertos aspectos de Memorias de un amigo imaginario que no me han terminado de convencer, como por ejemplo el ritmo irregular de la novela, la falta de buenos personajes secundarios o la gran potencialidad desaprovechada de la idea original. Por otra parte, la acción decae mucho a partir del secuestro de Max y el libro de Matthew Dicks se convierte en un incesante pasar de páginas en las que no ocurre absolutamente nada relevante. También cabe mencionar la poca profundidad de los protagonistas, del diálogo interno o de las escasas reflexiones personales que efectúan Budo y Max a lo largo de la historia.  La complejidad emocional de los personajes está limitada a la felicidad, la tristeza o la preocupación, no hay demasiadas alternativas ni combinaciones posibles de estos tres elementos, lo cual no sé hasta qué punto es perdonable dada la edad de Budo y Max. A pesar de sus destacados fallos, considero que Memorias de un amigo imaginario es una novela cuando menos llamativa, una emotiva historia de suspense y superación personal escrita con un cierto toque infantil, aderezada con un final absolutamente perturbador (se admiten apuestas sobre su significado) y que de seguro gustará a los que ya hayan podido disfrutar con otros libros de este magnífico sello. 

Puntuación

Memorias de un amigo imaginario


Reseña "Baila, baila, baila"

lunes, 26 de noviembre de 2012

Haruki Murakami, aparte de un gran escritor, es conocido por ser un imbatible corredor de fondo. Se toma todos y cada uno de sus proyectos literarios con la misma entereza, serenidad y nivel de compromiso con la que afrontaría una maratón. Por eso, cuando uno analiza con ojo crítico la trayectoria profesional de Murakami (o de cualquier otra persona, en realidad), se da cuenta de un par de cosas bastante reveladoras: por un lado, la increíble cantidad de conexiones que enlazan sus distintas obras, y por el otro, el más que evidente salto de calidad existente entre sus primeros trabajos y esos que actualmente abarrotan los estantes de cualquier librería. Siendo esto así, ¿merece realmente la pena haber invertido tiempo en rescatar del cajón una novela como Baila, baila, baila? ¿O podemos obviar una lectura cuyo principal atractivo es su revalorizado interés sentimental?


Título: Baila, baila, baila
Autor: Haruki Murakami
Año de publicación: 2012
Género: Novela, ficción
Editorial: Tusquets
Páginas: 464
Precio: 22,00
ISBN: 9788483834251

Sinopsis

En marzo de 1983, el joven protagonista de esta novela, redactor freelance todoterreno, después de pasar días sombríos, siente la necesidad de volver a ciertos escenarios de su vida para ajustar cuentas con el pasado. Viaja a Sapporo con la intención de alojarse en el Hotel Delfín, donde años atrás pasó una semana con una misteriosa mujer que, de manera inesperada, desapareció de su lado. A su llegada descubre que han derribado el hotel y que en su lugar se alza otro, moderno y lujoso, pero su estancia allí propicia la aparición de personajes envueltos en un aura de irrealidad: una guapa recepcionista que ha vivido experiencias inverosímiles, una adolescente dotada de una aguda sensibilidad, o un antiguo compañero de colegio, ahora actor de éxito, que lo meterá en graves aprietos. Asesinatos, viajes a Hawai, pasajes a otros mundos y fiestas se suceden al ritmo de la música que suena en la radio de su destartalado Subaru. Lo cierto es que, como afirma un enigmático personaje, todo está conectado. Porque sólo se regresa al Hotel Delfín para poder empezar de nuevo.

Opinión

Antes de embarcarse en una novela como esta, merece la pena recordar que Haruki Murakami escribió Baila, Baila, Baila en el año 1988 como un acto de liberación tras el terremoto editorial en el que se convirtió su anterior obra, Tokio Blues (Norwegian wood), cuando aún no había alcanzado la cumbre de su carrera  literaria con joyas como Kafka en la orilla, Crónica del pájaro que da cuerda al mundo o la fascinante y conmovedora 1Q84 (mi último acercamiento a los oníricos dominios de la prosa murakamiana), así que antes de entrar en detalle sobre las impresiones que me ha producido este último fascículo del escritor japonés, diré en su defensa que el listón estaba bastante alto. Siendo Baila, baila, baila una continuación indirecta de La caza del carnero salvaje (con argumentos bien distintos, pero repitiéndose personajes, escenarios y motivos en ambas novelas), reconozco que la experiencia de leer este libro sin haber probado primero el anterior no puedo calificarla de otra forma que de "incompleta". Sin embargo, estamos ante una historia bajo mi punto de vista lo suficientemente compacta, enrevesada y autónoma, con un elenco de personajes tan variopinto, enigmático e impredecible, como para juzgar sus virtudes, así como sus defectos, de manera total e independiente.

"Cuando uno vive solo durante mucho tiempo, suele quedarse mirando fijamente las cosas. De vez en cuando también hablas contigo mismo. Comes en locales concurridos. Y poco a poco te vas quedando anticuado."

Cuando uno abre por primera vez Baila, baila, baila con la expectación propia que generan todas y cada una de sus novelas, no tarda mucho tiempo en reconocer una serie de elementos que tras varias incursiones en otras de sus obras, le resultan del todo familiares. El joven protagonista de la novela es un periodista freelance que aproximándose al ecuador de su vida, decide echar un vistazo atrás y reencontrarse con ciertos momentos de su pasado. Ya en los primeros capítulos del libro, se desprenden de sus páginas la nostalgia, el sentimiento de soledad, el vacío existencial o la alienación tan característica que sufren en algún momento u otro los personajes de Murakami, empujados por fuerzas desconocidas a emprender un viaje de crecimiento interior y conocimiento introspectivo que nunca se sabe cómo terminará.
    El caso es que el protagonista de Baila, baila, baila finalmente regresa al Hotel Delfín, lugar (misterioso, simbólico y críptico a más no poder) donde parece tener una cuenta pendiente, pero con el paso de los años el sitio se ha vuelto irreconocible para él, por lo que acaba sintiéndose desorientado y perdido. Allí conocerá a una serie de personajes tan fascinantes como contradictorios, desde una coqueta recepcionista obsesionada con las apariencias, hasta una joven introvertida y asocial, abandonada por la absoluta indiferencia que su madre siente hacia ella, sin olvidarnos por supuesto del incalificable Hombre Carnero, ese ser que habita no se sabe dónde y que representa no se sabe qué abstracta idea, pero que tiene una importancia crucial en el desarrollo de los acontecimientos que ocurren en la novela.

"Para mí, el amor es un concepto puro de cuerpo patoso que a través de una maraña de cables subterráneos, líneas eléctricas o lo que sea logra finalmente conectar con algo. Algo sumamente imperfecto. A veces incluso se producen cruces de líneas. Uno se olvida del número. O llama al número equivocado."

Siguiendo el consejo del Hombre Carnero de dirigirse hacia donde sus pasos le lleven, asistiremos a una especie de road trip sin objetivo concreto que nos pondrá en contacto con el pasado y el presente del protagonista, llegando incluso a cruzarnos con una especie de alter ego del propio escritor, un vendedor de bestsellers llamado Hiraku Makimura. La estética ochentera que predomina en Baila, baila, baila se hace patente en muchos pasajes a través de infinidad de guiños al rock más representativo de la época o a modelos de coches antiguos, dejando así muy claro que no todo en los 80's son hombreras, horrorosos cardados y canciones de Boy George. Dejando a un lado la discutible selección que ha hecho Murakami sobre la ambientación de la novela, algo que no me ha terminado de convencer es que no se percibe claramente una trama de fondo que vaya hilando la ingente cantidad de hechos asilados que se dan cita en las páginas de Baila, baila, baila.
   Puede que me esté equivocando al decir que estamos ante una historia en apariencia desestructurada, caótica y repleta de escenas que se repiten hasta la saciedad (véase el desquiciante caso de cierta película que ve el protagonista), todo ello sin que el lector reciba de forma clara la más mínima respuesta a las preguntas que se plantean, pero esa es la sensación que me ha acompañado durante gran parte de la lectura. Puede que al leer La caza del carnero salvaje se me despejen las ideas y todo cobre sentido. A pesar de mis justificadas reclamaciones, considero que estamos ante una pieza inconfundible del escritor, una novela que no satisface al completo mis expectativas, pero que sigue siendo mejor que la mayoría de libros que nos ofrece actualmente el mercado. Después de todo, la mejor manera de disfrutar Baila, baila, baila es dejándote llevar por el ritmo de su música. Bailar y bailar sin pensar en otra cosa. Porque cuando te pones a pensar, tus piernas se detienen.

Puntuación

Baila, baila, baila




Agradecimientos a PriceMinister

En enero...

sábado, 7 de enero de 2012

Diez cosas que hicimos (y que probablemente no deberíamos haber hecho) de Sarah Mlynowski. Alfaguara~25 de enero~408 páginas~14,50€~ Primeras páginas
Si tuviese la oportunidad, ¿qué chica de dieciséis años no se mudaría con su mejor amiga para vivir lejos de sus padres? Eso mismo pensó April aunque para conseguirlo tuviese que contar una pequeña mentira. Pero ella y su compañera de piso, Vi, se creen totalmente responsables y capaces de cuidar de ellas mismas.April, una chica que no dispone de demasiada libertad se encuentra, de repente, con toda la del mundo, y aprovecha para hacer realidad algunos de sus deseos… solo que muchas veces hay que tener cuidado con lo que se desea… 2 chicas + 3 chicos + 1 casa - padres= 10 cosas que April y sus amigas hicieron (y que probablemente no deberian haber hecho)



Luna fría de Jeffery Deaver.
Urano~Páginas 448

Dos hombres han sido salvajemente asesinados durante una gélida noche de diciembre en Nueva York. Junto a sus cuerpos, el reloj que marcó sus últimos minutos de vida y una nota que promete nuevos y más feroces homicidios con el ciclo lunar como pauta. El criminólogo Lincoln Rhyme y la detective Amelia Sachs deben trabajar a contrarreloj para detener al responsable, un sangriento psicópata conocido como El Relojero, pero ella además se ve envuelta en un caso que podría sacar a la luz algunos oscuros secretos de su compañero de investigación.

En nombre del amor de Nicholas Sparks.
Roca Bolsillo~
Travis Parker tiene todo lo que un hombre pueda desear: un buen trabajo como veterinario, amigos fieles e, incluso, una casa delante de un lago en una pequeña localidad de Carolina del Norte. Le gusta la vida y aprovecharla al máximo, aunque hay algo que se resiste a probar: enamorarse. Pero semejante propósito desparece por completo en el momento que conoce a Gabby Holland. Gabby es una asistente pediátrica que se acaba de mudar al barrio de Travis. Él ha intentado ser un buen vecino, invitarla a sus barbacoas y a pasar el día con sus amigos en su lancha, pero ella ha resistido cada uno de los intentos de su guapísimo y encantador vecino, en parte porque le sería demasiado fácil sentirse atraída por él. Y eso sería un problema porque Gabby tiene novio.


La zona de Javier Negrete. 
 Espasa~12 de enero~456 páginas~19,90€
La doctora Laura Fuster, experta en armas biológicas, debe hacer frente a una epidemia que podría deberse a un ataque terrorista. El lugar es Matavientos, en Almería, en el corazón de un mar de invernaderos donde se hacinan miles de inmigrantes ilegales. Al entrar en la Zona en cuarentena, Laura descubre que la amenaza es mucho peor de lo que suponía. El virus de Matavientos es letal, actúa con una velocidad sin precedentes y vuelve a los enfermos extremadamente agresivos. Tras un primer encuentro desastroso con los infectados, Laura y su equipo se refugian en un restaurante, el Saloon, que se ha convertido en la última fortaleza para los supervivientes del pueblo. Con la peligrosa ayuda de Adu y Madi, dos africanos que trafican con ilegales, Laura trata de descubrir la naturaleza del mal que asola Matavientos. Sus sospechas apuntan al doctor Aguirre, un enigmático neurólogo encerrado con ellos en el Saloon. La investigación de Laura se convierte en una lucha por la supervivencia contra los infectados y también contra el poder de una gran corporación empeñada en que el oscuro secreto de la Zona no salga a la luz.

Esta noche dime que me quieres de Federico Moccia. 
Planeta~24 de enero~408 páginas~18,90€
Tancredi es uno de los hombres más ricos del mundo. Joven, apuesto y brillante, es incapaz de entregarse al amor por culpa de un terrible incidente ocurrido años atrás. Sofia era una joven promesa del piano, hasta que una estúpida discusión con su novio Andrea cambió su vida para siempre. Alegre y soñadora, decidió aparcar su carrera y sus sueños para cuidar de Andrea, en silla de ruedas tras aquella fatídica noche. Tancredi y Sofia. Dos mundos diferentes, opuestos, como el día y la noche, se verán unidos, al fin, por la lluvia y el destino.





La sonrisa de las mujeres de Nicolas Barreau. 
Espasa
Aurélie, propietaria de un pequeño restaurante en París, destrozada porque su novio le acaba de abandonar, encuentra por casualidad un libro, La sonrisa de las mujeres, que no sólo le salva la vida, sino que... cuenta su propia vida. Encantada e intrigada, contacta con la editorial, deseosa de conocer al autor, pero allí se topa con un adusto editor que, incomprensiblemente, no hace más que poner absurdas pegas para que no se produzca el encuentro de Aurélie con el misterioso escritor.





13 balas de David Wellington.
Booket~17 de enero~400 páginas~8,95€
Según la versión oficial, los vampiros se extinguieron en los años '80, cuando el agente del FBI Arkeley se enfrentó al último de ellos en un combate que a punto estuvo de acabar también con su vida. Pero, cuando la agente federal Caxton llama en mitad de la noche al FBI pidiendo ayuda, sólo el agente Arkeley sabe que está pasando: queda un vampiro. Escondido en un asilo abandonado, esperando el momento oportuno con la paciencia de la que solo un no muerto es capaz. Sólo hay un modo de resolver éste caso. Pero parece que los vampiros buscan algo más que la sangre de Caxton, algo sobre lo que su compañero guarda en silencio; algo que tendrá que averiguar o morirá. Sólo 13 balas separan a Caxton de Arkeley y los vampiros. Sólo 13 balas entre los vivos y los malditos.

Martino y Martina de José Carlos Carmona. 
Planeta~24 de enero~336 páginas~18,50€
Esta novela cuenta la relación de Martino, un ambicioso profesor de piano de 26 años, con una adolescente, Martina, de 15. Una historia de amor y desamor que trasciende, pese a las dificultades de la edad, más allá del encuentro inicial. Es una historia de amor y de amores, pero a la vez trata de los problemas de la juventud actual: un muchacho perdido, intentando construir un asidero que dé norte a su vida y el deseo de ascenso de clase cultural y social. Escrita con capítulos cortos y frases breves, al estilo de su saga de Sabores, es una novela llena de historias, que se suceden como en cascadas, y que aumentan en tensión según se va desarrollando la relación.



Todo lo que deberías saber antes de amarme de Gerard Guix.
Suma de letras~11 de enero~400 páginas~17,50€
Cada momento de nuestra vida se parece a alguna película. Han pasado cinco años desde el encuentro fortuito de Gerard y Anastasia en Londres. Cinco años donde, a pesar de la pasión de los primeros días, se han ido distanciando hasta sentirse muy lejos el uno del otro, aún estando en la misma cama. Durante todo este tiempo él ha tratado de convertirla en alguien muy diferente a la estudiante rusa que conoció mientras ella ha mantenido un desconcertante silencio sobre su pasado. Ahora están a punto de emprender un viaje hacia el lado suizo del lago Lemán. Allí, en la casa donde la actriz Audrey Hepburn pasó sus últimos días, Gerard intentará impulsar su carrera literaria mientras ella trata de salvar desesperadamente su relación.

Algunas de las próximas novedades del primer mes del año. Personalmente y sobre todo deseo leer el último de la lista, y también siento curiosidad por el nuevo de Federico Moccia. Y a vosotros, ¿os llama alguno en especial?

 
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