Celeste Ng - Todo lo que no te conté

jueves, 1 de septiembre de 2016


Cada vez que surge una nueva sensación editorial, uno se debate entre la curiosidad por descubrir qué se esconde detrás de tanto revuelo y las reticencias propias de alguien que ya ha visto demasiados libros prometedores convertirse en un auténtico despropósito. Ya se sabe: el clásico duelo entre realidad versus expectativas. En el caso de Todo lo que no te conté, este enfrentamiento adquiere tintes verdaderamente sombríos. Aquí, lo que se espera de Lydia es que se levante de la cama y baje a desayunar con el resto de su familia. Sin embargo, la cruda realidad es que su cadáver lleva toda la noche descansando en el fondo de un lago. Sí, la diferencia entre lo que se cree y lo que existe puede llegar a ser tan abismal como la que separa la vida de la muerte. Y ese devastador momento en el que ambas esferas colisionan se transforma de repente en un campo fértil de donde brotan preguntas incómodas: ¿por qué? ¿Cómo no me he dado cuenta antes? ¿Pude hacer algo por evitarlo?

Lydia está muerta. Pero esto aún no lo saben. 1977, 3 de mayo, seis y media de la mañana. Nadie sabe nada excepto este dato inocuo: Lydia llega tarde a desayunar.

La muerte de Lydia, ya de por sí trágica, es recibida por sus familiares con tremendo desconcierto cuando descubren que las primeras investigaciones apuntan a un caso de suicidio. A partir de ese momento, su imagen de chica aplicada, dulce y nada problemática comienza a resquebrajarse a ojos de sus padres. No de su hermano Nath, único de la familia que conocía las escapadas nocturnas de Lydia y lo que hacía durante ellas. De igual manera, a medida que pasan las páginas iremos tirando de hilos celosamente protegidos por sus dueños durante años, aprendiendo que las mentiras, los secretos y los silencios elocuentes no solo son más comunes de lo que cabría imaginar, sino que a veces constituyen el pegamento que mantiene unidos nuestros lazos.

Celeste Ng, norteamericana de origen chino, ha tratado de plasmar en esta obra los diferentes conflictos raciales y sociales a los que día a día se enfrentan aquellas personas divididas por más de un legado cultural. Y lo hace por medio de Marilyn y James —padres de Lydia, Nath y la pequeña Hannah—, un matrimonio mixto que desde sus inicios en la década de los 50 debió enfrentarse a la oposición y los prejuicios de sus contemporáneos. Por aquel entonces, Marilyn era una belleza de melena dorada que aspiraba a convertirse en una gran científica a pesar de que en aquella época era inconcebible que una mujer destacara en algo más que las tareas del hogar. James, por otro lado, era un joven profesor cuyos rasgos orientales le hacían atravesar toda clase de malentendidos y suposiciones absurdas ("No hablaba en absoluto como le habían contado que hablaban los chinos. Nada de peldón o toltilla. ¿Se habría criado en Estados Unidos?"). Ambos se conocieron en la universidad y se casaron sin contar con el beneplácito de sus familiares, llegando incluso a ser Marilyn advertida por su madre de que aquel matrimonio estaba condenado al fracaso por el simple hecho de no estar formado por personas de la misma raza. Como si de una maldición —más que de un simple pronóstico— se tratase, esta circunstancia supone una fuente constante de tensión y rencillas dentro de la pareja, extendiéndose a todo campo de su convivencia como una virulenta infección que pretende destrozarlo todo, incluidos sus hijos.

Lo que había ocurrido era algo demasiado grande para hablar de ello. Era como un paisaje que no podían ver entero; como el cielo nocturno que giraba y giraba de manera que no se alcanzaba a distinguir sus confines. Siempre les resultaría demasiado grande. Él la había tirado al agua. Luego la había sacado. Durante el resto de su vida Lydia recordaría una cosa. Durante toda su vida Nath recordaría otra.

De hecho, uno de los principales temas de la novela, estrechamente influido por el anterior, es cómo en ocasiones los padres vuelcan sobre sus hijos gran parte de sus esperanzas, planes, proyectos y expectativas frustradas, sin darse cuenta de que el peso de esa carga puede ser insoportable. Mientras que Marilyn impone sobre Lydia la presión por sobresalir en los estudios y evitar a toda costa las asfixiantes limitaciones que supone la vida doméstica, James tratará con insistencia que su hija sea una chica normal y corriente en el más estricto de los sentidos. Llegado a este punto, cabe plantearse si el suicido de Lydia no es sino la consecuencia lógica de este constante tira y afloja, si sus padres no han acabado desgarrando el juguete de tanto tirar en direcciones opuestas.

Sin embargo, Celeste Ng sabe cómo dinamitar una buena hipótesis en apenas unas líneas. Ella sabe que el mejor secreto es el bien guardado, y por eso no da pistas ni deja un rastro de migajas que podamos seguir para espantar la sorpresa. Con ello Celeste Ng consigue que cada gesto multiplique por mil su significado; que cada estallido de cólera, cada desaparición, cada infidelidad, cada trapo sucio finalmente expuesto nos duela como una sonora bofetada. Su facilidad para descolocar al lector y ofrecerle herramientas que le permitan reinterpretar lo narrado es igual de admirable que su concienzuda y aguda disección de los personajes. El resultado es una novela sencillamente magnífica, plagada de escenas espeluznantes, ejecutadas además de manera memorable. Un debut excepcional que pone a Celeste Ng en un deseable punto de mira. No esperaba descubrir en este libro semejante joya, pero lo cierto es que Todo lo que no te conté es una lectura apasionante y muy recomendable. No os la perdáis.



Título original: Everything I Never Told You
Traducción: Laura Vidal
Año: 2014
Editorial: Alba Editorial
Páginas: 288
Valoración: ★★★★





5 comentarios :

  1. Mira, no tenía muy claro si tomarlo prestado de la biblioteca (inglés), pero tu reseña me ha reconvencido. El tema paternal es algo que me intriga bastante últimamente. No suelo leer literatura realista, y creo que con A Little Life y este lo voy a bordar (hace poco terminé A Brief History of Seven Killings, que me dejó exhausto). Gran reseña, como de costumbre.

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  2. Me gustaría tener la oportunidad de leerlo, porque según dices, es un libro muy intrigante, y esos a mí me gustan mucho. En cualquier caso, no creo que sea posible en un futuro próximo, pues la editorial no circula en mi país.

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  3. A me interesa leerlo en inglés xD

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  4. Me llama mucho la atención este libro. Espero poder leerlo pronto.

    Kiss

    La Estupenda

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  5. Mi novela favorita de este año. Cuando la escena en la que muere un personaje (que sabes que está muerto desde la primera linea) duele tanto, sabes que el autor ha hecho algo realmente bien.
    Además tiene la facultad de que cuando se desvelan los secretos (secretos que no has visto venir) todo encaja maravillosamente.
    Un auténtico descubrimiento

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