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IMM 36#

domingo, 20 de octubre de 2013

"In my mailbox" es una sección nacida en Pop culture Junkie y que se extendió gracias a The story siren. Consiste en mostrar cada cierto tiempo los últimos libros adquiridos, ya sea comprados, regalados o enviados por parte de alguna editorial.




¡Hola a todos! Como viene siendo habitual, hoy venimos a enseñaros los libros que hemos adquirido en las últimas semanas. Novedades editoriales, libros un poco más antiguos, Premios Nobel, sagas interminables... este IMM viene cargadito, ¿le echas un vistazo?:


-Lo que encontré bajo el sofá, Eloy Moreno: El autor de El bolígrafo de gel verde regresa al panorama editorial con una historia que promete ser cruda, sorprendente y conmovedora. ¿Repetirá el éxito de su primera novela?

-Alif el invisible, G. Willow Wilson: Este impresionante debut (nominado al World Fantasy Award de este año) de la autora norteamericana G. Willow Wilson combina magia, tecnología y espionaje de una forma asombrosa. Ya está reseñado en el blog.


-Ghostman, Roger Hobbs: Novela de corte policial que está protagonizada por un misterioso hombre encargado de manipular escenas de crímenes. Pintaza.

-El parque prohibido, Andrés Ibáñez: Uno de los últimos lanzamientos de Nube de tinta, trata sobre un grupo de niños que se adentran en un parque desconocido para averiguar lo que se oculta en su interior. También está reseñado.


-El efecto del aleteo de una mariposa en Japón, Ruth Ozeki: Título cuando menos curioso para una novela igualmente curiosa. Quedó finalista del Man Booker Prize 2013 y tiene toda la pinta de ser una historia profunda, tierna y conmovedora. Enormes ganas de leerlo.

-El profesor Gárgola, Charles Gilman: Ahora que Halloween está cada vez más cerca, es tiempo de ir echándole un vistazo a los libros de dicha temática. Con un irresistible aire a las Pesadillas de R.L. Stine, esta terrorífica serie de novelas (que ya van por su cuarta entrega en EE.UU.) parece una forma perfecta de amenizar la espera ^^


-Sin lugar, Jon Robinson: Novedad de Molino. Trata sobre un grupo de jóvenes delincuentes que por lo visto despiertan en una especie de cárcel sin recordar por qué motivo están allí. La verdad es que la única crítica que he leído del libro lo pone por los suelos, pero yo sigo teniendo ganas de leerlo. Veremos qué tal...

-La vida de las mujeres, Alice Munro: La semana pasada la escritora canadiense Alice Munro se coronó como ganadora del Premio Nobel de Literatura, así que ha llegado el momento idóneo para ponerse con alguna de sus colecciones de relatos. ¿Será tan buena como dicen? Esperemos que sí.


-El príncipe del mal, Mark Lawrence: Primera entrega de una trilogía de cuyas continuaciones aún no sabemos nada en nuestro país. ¿Otra saga que se queda en el tintero? Podéis apostar a que sí.

-La conspiración de Melengar, Michael J. Sullivan: Otra primera parte de una saga fantástica con muy buenas referencias dentro del género. Ambos intercambiados con Sileny.


-Desde Dos Ríos + La Llaga, Robert Jordan: Hace unos meses Beleth, Lady Boheme y yo improvisamos organizamos una lectura conjunta de El ojo del mundo, primera entrega de la mastodóntica saga de fantasía La rueda del tiempo. El libro en cuestión se corresponde con los dos primeros volúmenes de la serie publicados por Timun Mas ($$$), que en septiembre ha sacado a la venta el último tomo de la serie. ¿La terminaremos algún día? Yo prometo intentarlo. 

Reseña "Alif el invisible"

jueves, 10 de octubre de 2013

Título: Alif el invisible
Autor: G. Willow Wilson
Año de publicación: 2013
Género: Novela, fantasía
Editorial: Fantascy
Páginas: 429
PVP: 18.90 €
ISBN: 9788415831044

Se hace llamar Alif. Pocos son los que conocen el nombre real de este joven hacker que se crió en una ciudad de Oriente Medio, un lugar que tiene un pie en la era moderna y otro en la antigüedad. Alif creía haber encontrado el gran amor, pero los padres de ella han concertado su matrimonio con un príncipe.
Un enigmático libro titulado Los mil y un días acaba en manos del joven, que descubrirá que es un portal hacia otra realidad: un mundo que tiene su origen en una época muy lejana, cuando imperaba la magia antigua y los míticos djinn caminaban entre nosotros... Así empieza una trepidante aventura que llevará a Alif por las calles destartaladas de una vibrante metrópoli en plena ebullición social. En el punto de mira de todos, Alif se convierte en un fugitivo. Y está a punto de desatar una fuerza destructiva que lo cambiará todo, empezando por él mismo.

Opinión

Cada vez resulta más palpable que la literatura fantástica parecer estar sufriendo en los últimos tiempos un severo proceso de orientalización. Así lo evidencian títulos como Atta u Osama (novela ganadora del World Fantasy Award 2012), desde donde se expone una nueva y perturbadora perspectiva del terrorismo islamista. Hace apenas unas semanas, el sello Fantascy anunciaba la puesta en marcha de Sindbad en el País del Sueño y Throne of the Crescent Moon, esta última galardonada con el premio Locus a mejor novela debut. Junto a las ya mencionadas, otras dos obras de temática árabe se han hecho destacar dentro del género fantástico a nivel internacional: la estupenda The Killing Moon y la recién publicada Alif el invisible. ¿De dónde proviene esta repentina fiebre estética? ¿Le ha tocado el turno a genios, visires y lámparas maravillosas después de las respectivas oleadas vampírica, distópica y la (desgraciadamente) generada por 50 sombras de Grey? ¿Por qué ahora suscita tanto interés lo que ocurre alrededor e incluso más allá del golfo pérsico? Pues bien, la respuesta a todas esas y otras muchas preguntas pasa de forma obligatoria por la sorprendente primera novela de la escritora norteamericana G. Willow Wilson, una fascinante e imaginativa historia de aventuras, espionaje y artimañas informáticas que no te dejará indiferente.

Las historias son palabras, Alif, y las palabras a veces representan cosas mucho mayores. 

Alif el invisible narra la historia del hacker que oculta su identidad bajo el nombre que da título a la novela. Este experto en seguridad y protección de datos cuando con numerosos clientes que contratan sus servicios para evadir el férreo control que ejerce el régimen de Oriente Próximo sobre Internet y todas aquellas opiniones subversivas o antigubernamentales que se vierten en él. En una época marcada por el descontento general del pueblo, el anquilosamiento de una política dictatorial y los nuevos horizontes abiertos por los avances tecnológicos, los ánimos de la gente irán caldeándose poco a poco hasta formar el gérmen de una auténtica revolución social que más tarde será conocida en todo el mundo como la Primavera Árabe. Así pues, aun sabiendo que organismos poderosos andas tras su búsqueda, el verdadero suplicio de Alif comienza cuando desarrolla un programa informático que permite identificar patrones de comportamiento a través de la red y de esa manera desenmascarar a cualquier persona que se encuentre tras la pantalla. Al mismo tiempo, Alif se verá envuelto en la búsqueda de un antiguo manuscrito conocido como los Mil y un días al que se le atribuyen importantes propiedades mágicas y que no debe caer bajo ningún concepto en las garras de un hombre llamado la Mano.
      Como se puede comprobar, Alif el invisible es una novela cargada de hilos argumentales diversos, llamativos y muy bien desarrollados. Desde su mismísimo comienzo la autora no da tregua y nos mete de lleno en la trama a través de numerosos personajes exquisitamente caracterizados y situaciones de gran tensión narrativa que se suceden una tras otra sin descanso. La arrebatadora ambientación de la que goza el libro nos conducirá en un abrir y cerrar de ojos por las calles de una bulliciosa ciudad oriental, una urbe en expansión donde lo tradicional y lo innovador se dan perfectamente la mano, un microcosmos donde el presente y el pasado, lo mágico y lo tangible, lo digital y lo analógico coexisten para dar forma a un maravilloso universo poblado por las más representativas criaturas más del folclore árabe. Alif es sin duda alguna un protagonista excepcional, un hombre atormentador por la cualidad imposible de su amor, la enorme magnitud de sus responsabilidades como hacker y el eterno conflicto entre obedecer sus principios o someterse a los convencionalismos sociales, un tema que se explota de múltiples maneras a lo largo de la novela.

Al menos somos sinceros con nosotros mismos, y no codiciamos lo que no es nuestro. El hombre fue exiliado del Jardín por comer un solo fruto, y ahora tú propones desenraizar todo el árbol sin que se enteren los ángeles. Eres un viejo tonto, y el Impostor te susurra al oído.

Puede que el desmedido ataque de euforia que me embargó durante la lectura de Alif el invisible se deba a mi inamovible alma de informático, pero lo cierto es que G. Willow Wilson ha elaborado una historia consistente y bien documentada que no solo es disfrutable al nivel que permiten las novelas de aventuras al uso, sino que penetra en los territorios más pantanosos del lenguaje humano hasta dividir la realidad cambiante en metáforas de profundo significado. Wilson habla además de religión, creencias y fe, de los prejuicios culturales que nos dividen, de cómo codificamos e interpretamos la información, cuáles son los límites del conocimiento humano y qué peligros entraña o qué nuevos a la par que aterradores puntos de vista nos ofrece esta mal llamada era de la comunicación, en la que el concepto de ordenador cuántico aún se mueve entre lo inminente y lo utópico.
     Salvajemente entretenida, endiablada, impredecible, por momentos hilarante, Alif el invisible es una novela muy recomendable para todos aquellos amantes de la fantasía urbana con tintes orientales, el ciberthriller más descabellado y los amores trágicos que dejan huella. Quizá, como único punto negativo, cabe destacar que el último tirón de la novela resulta un tanto caótico y falto de intensidad en comparación con el resto de la historia, pero no es más que una pequeña mancha que apenas se ve si tenemos en cuenta el impresionante (casi impecable) resultado final. Parece que, después de todo, el mundo árabe tiene a día de hoy mucho que contar, que no es una moda pasajera, que los genios, los visires y las lámparas maravillosas han venido para quedarse.

Puntuación

Alif el invisible


 
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