Reseña "Zona Uno"

miércoles, 13 de febrero de 2013

► Título: Zona Uno
► Autor: Colson Whitehead
► Año de publicación: 2012
► Género: Novela, ficción, terror
► Editorial: Planeta
► Páginas: 336
► PVP: 18.00
► ISBN: 9788408009290

Desde que una epidemia azotó el planeta, en el mundo quedan dos tipos de personas: los sanos y los infectados; los vivos y los no-muertos. Manhattan ha sido acordonada y el gobierno provisional ha exterminado a casi todos los infectados; la situación parece bajo control. Pero una sorpresa aguarda entre las desiertas calles de la Zona Uno, y Mark Spitz y sus compañeros de la brigada de limpieza están a punto de descubrirla...

Opinión

Hoy os propongo un sencillo ejercicio de imaginación: trasladáos con la mente a un futuro no muy lejano, quizá un par de años o una década como mucho, a una ciudad como Nueva York, repleta de rascacielos y humo, poblada por millones de habitantes que revolotean por las calles a un ritmo frenético y convertida por la acción de un virus bacteriológico o un accidente nuclear en pasto para vampiros, zombies y otras criaturas procedentes del Averno sin las cuales no hay apocalipsis que se precie. Actualmente existen tantos libros, series, cómics y películas que os habrán pedido imaginar un escenario tan parecido a este que el género en el que se mueve Zona Uno cada vez resulta menos estimulante y más repetitivo, tedioso y falto de atractivo. Sin embargo, escritores como el norteamericano Colson Whitehead, dotado de cierto prestigio en los círculos literarios neoyorkinos, nos siguen demostrando con obras como Zona Uno que no todo está dicho en lo relativo a la desaparición de la especie humana. De hecho, una de las cosas que más me han llamado la atención de esta novela es lo increíblemente original que parece a pesar de su notoria escasez de elementos nuevos, demostrando así que no es necesario innovar demasiado ni revolucionar por completo el género para conseguir un punto de vista distinto, transgresor e igual de efectivo.

Los nuevos edificios brotaban de los escombros, oleada tras oleada, sacudiéndose el pasado como inmigrantes. Las direcciones seguían siendo las mismas, al igual que las filosofías defectuosas. Solo podía tratarse de un lugar. Era la ciudad de Nueva York.

Colson Whitehead nos sumerge a través de Zona Uno en un paradigma ciertamente desolador, un paisaje grisáceo y muerto donde predominan la soledad, la desesperanza y la desgarradora nostalgia por todo aquello que se ha perdido, un lugar sepultado por los recuerdos de la civilización caída, que lejos de resurgir de sus cenizas, deja que estas se amontonen en las calles y también en los corazones de la gente. Nueva York ha sido víctima de un cataclismo viral y ahora los supervivientes se desplazan por las amplias avenidas de una ciudad fantasma, divididos en partidas de limpieza que tienen como objetivo eliminar todo rastro de esas nuevas criaturas que han surgido como consecuencia de la tragedia. El protagonista de Zona Uno, apodado no muy apropiadamente Mark Spitz, acompaña a Gary y Kaitlyn en una de esas cuadrillas desinfectantes cuando se ven sorprendidos por un grupo de zombies en plena inspección de edificios abandonados. A partir de ese instante crítico, la historia de Zona Uno se desarrolla en torno a la figura de estos tres personajes tan variopintos, un trío un tanto peculiar de exterminadores que con ritmo lento aunque decidido, nos irán aportando distintas percepciones del desastre en toda su complejidad y enorme magnitud, formando un intrincado puzzle de imágenes que el lector deberá ir encajando en su mente para comprender a cabalidad el futuro creado por Colson Whitehead.

La ciudad podía restaurarse. Sus nuevas luces perforarían la oscuridad aquí y allá, poco a poco, hasta que el horizonte volviera a ser el de antes, ingenioso y desafiante. Las nuevas luces se filtrarían a través del velo negro como gotas de sangre que van empapando una gasa hasta bañarla por entero.

Sin duda uno de los puntos fuertes del libro es la magnífica labor de ambientación y el estilo tan exquisito y depurado del que hace uso el escritor norteamericano para atraparnos con la innegable calidad de su pluma, el irresistible gancho de la historia y la capacidad que tiene para describir, así como transmitir, las ideas, los sentimientos y los dilemas que inquietan el interior de sus personajes. En este apartado, la novela de Whitehead me ha parecido brillantemente narrada e impecable por su profundidad, la gran variedad de temas que trata y la extraña mezcla entre brutalidad y delicadeza que se percibe en ciertos pasajes de la obra, pero también es cierto que a pesar de sus enormes y elogiables cualidades, me he encontrado en Zona Uno con ciertos obstáculos, a menudo insalvables, que impiden al lector disfrutar plenamente de esta experiencia postapocalíptica tan alejada de los cánones comerciales.
     Principalmente han sido dos las trabas que le he visto a la novela, y la primera está relacionada con la alarmante falta de acción que impregna la historia. Estamos ante una obra sumamente descriptiva, los diálogos escasean demasiado y aunque no me canso de repetir lo mucho que me ha fascinado el estilo del autor, considero poco gratificante leer páginas y páginas de extensas diatribas existencialistas en las que no ocurre casi nada. Por otro lado, la estructura de Zona Uno se basa en continuas digresiones un tanto caóticas y deshilvanadas, constantes saltos espacio-temporales muy poco definidos que a más de uno se le pasarán por alto y una exasperante ausencia de capítulos que roza peligrosamente el tedio. No obstante, con todos sus fallos, Zona Uno ha constituido para mí una grata sorpresa que revitaliza de forma considerable mi fe en el género, una novela oscura, tenebrosa, lírica y al mismo tiempo perturbadora, salpicada de intensas emociones, erigida sobre una más que interesante premisa. Si te apasionan las historias sobre zombies, no dudes en hacerte con ella.

Puntuación

Zona Uno


Reseña "Mystic city. La ciudad del agua"

lunes, 11 de febrero de 2013

Título: Mystic City. La ciudad del agua
Autor: Theo Lawrence
Año de publicación: 2013
Género: Novela, juvenil, romántica
Editorial: Montena
Páginas: 432
PVP: 15.95
ISBN: 9788415580430

Aria Rose, descendiente de una de las familias más poderosas de Nueva York, es incapaz de recordarlo. Recuerda casi todo lo demás. Pero nada de Thomas. Su prometido. Un Foster. Y odiar a los Foster es parte de lo que significa ser un Rose.
Peor aún: su historia de amor, que tanto recuerda a la de Romeo y Julieta, ha encandilado a la ciudad. Y es tremendamente conveniente, porque pondrá punto y final a las disputas entre ambos clanes y facilitará el triunfo del candidato del poder en los próximos comicios.
Sin embargo, Aria Rose alberga dudas.
Buscando respuestas, llegará a las partes prohibidas de la ciudad, donde viven las masas oprimidas. Y Hunter, un rebelde que tiene la llave para abrir la puerta a su pasado.
Lo que juntos van a descubrir tendrá enormes consecuencias...

Opinión

Mira que hay parejas famosas en la historia a las que se puede rendir un homenaje, pero no, siempre nos tenemos que conformar con Romeo y Julieta como si la tragedia perpetrada por Shakespeare hace ya varios siglos fuera el paradigma de las relaciones románticas al que todo ser humano que se precie debe aspirar. ¿Para cuándo una novela juvenil protagonizada por dos jóvenes criminales perseguidos por la justicia a lo Bonnie y Clyde? Dejando a un lado este breve y totalmente innecesario inciso, el próximo 14 de febrero (para más inri) se pone a la venta la próxima novedad de Montena, una sugerente historia de amor entre miembros de dos familias rivales ambientada en el Nueva York del futuro, una especie de Venecia norteamericana en la que sus habitantes viven anegados en la más absoluta miseria o refugiados en encumbradas fortalezas de hormigón desde las que observan la decadencia de las clases bajas.
    En medio de esta poco intrincada tesitura social nos encontramos con Aria Rose, joven bella y privilegiada inmersa en pleno proceso de recuperación de una sobredosis que le dañó la memoria, y Thomas Foster, chico igualmente bello y privilegiado que a pesar de la enconada enemistad que durante generaciones ha enfrentado a su familia con los Rose, está dispuesto a sacrificarlo todo por estar con la mujer que ama. Sin embargo, Aria no recuerda prácticamente nada de su relación con Thomas y lo único que sabe con certeza es que su matrimonio no es más que una estrategia política concebida para unir a las dos familias contra una amenaza en común: Violet Brooks, líder indiscutible de la clase mística que pretende arrebatarles el poder en las inminentes elecciones y erradicar de una vez por todas el control y la opresión a la que se ven sometidos los místicos por culpa de sus poderes sobrenaturales.

-Es una comida de chicas. Si vinieses con nosotras, sería... una comida de chicas con un chico.
-Puedo ser una chica -dice Kyle-. Me limitaré a fingir que no tengo sentido común y lloraré todo el rato sin motivo.

Lo cierto es que el planteamiento de Mystic City es cuando menos llamativo y las primeras páginas de la novela nos presentan un universo atrayente, mágico y dotado de múltiples posibilidades narrativas, por no decir que durante un buen puñado de capítulos la protagonista de Mystic City me pareció mucho más interesante, madura y decidida que la mayoría de pánfilas adolescentes que suelen pulular por este tipo de novelas. Por eso, es una lástima que a partir de una primera parte del libro bastante prometedora, tanto la historia, los personajes como la verosimilitud de la trama vayan degenerando en un estupor absoluto, sobre todo a raíz de la aparición de Hunter, un chulazo místico, rebelde, misterioso y terriblemente encantador que más que fascinación, despierta un sopor inaguantable. Y como no podía ser de otra manera, para completar un triángulo amoroso terriblemente desacertado e insulso, Aria cae perdidamente enamorada de su cara bonita, su hiperdesarrollada musculatura y un aire de artista solitario que provoca acidez estomacal, demostrando así su enorme superficialidad y el sinsentido característico de la obra. Con la protagonista de esta novela (y con la historia en general) he pasado del amor al odio en menos de lo que se tarda en decir "uau", expresión que como tantas otras, se repite hasta el hastío. Aunque este no es ni mucho menos el único punto negativo de Mystic city, pues en vista de las enormes dificultades que tiene la novela de Theo Lawrence a la hora de conservar el interés que haya podido despertar en el lector, las reiteraciones constantes, lo predecible que es todo y las malogradas referencias al Opus magnum de Shakespeare, se puede decir que el autor estadounidense no es que tenga muchos recursos como escritor.

No todo el mundo está contento con los cambios, por supuesto. Se han producido pequeñas protestas en ambos lados entre aquellos que tratan de mantener las cosas como siempre han estado: separadas. "Nada bueno puede salir de esta unión -dice una fuente anónima cercana a los Foster-. Acuérdense de mis palabras."
Solo el tiempo lo dirá. Pero por ahora, celebrémoslo.

En definitiva, Mystic City pertenece a ese gran subgénero novelístico de ideas desaprovechadas al que van a parar buena parte de las novelas juveniles actuales. No esperes encontrar en este libro otra cosa que no sean romances disparatados, irrisorias intrigas políticas que no van a ningún sitio, un elenco de personajes completamente planos, maniqueos y absolutamente prescindibles, un estilo poco descriptivo, monótono y falto de ritmo y un final que no pude calificarse de otra forma que de intento desesperado por sorprender al lector, quien tras 400 páginas arrastrando un desinterés creciente por lo que pueda ocurrir en los últimos compases de la historia, solo puede asistir incrédulo a un escenario cargado de acción, disparos, giros argumentales inverosímiles e incongruencias de última hora que quizá no resulten tan alarmantes para quienes estén acostumbrados a ellas. Aunque el mayor pecado de Mystic City, sigue siendo a mi parecer su débil construcción argumental, la incomprensible falta de información sobre el aspecto más interesante de la novela: los místicos. ¿Qué son exactamente? ¿De dónde procede su poder? ¿Por qué no ha encontrado el autor una forma mejor de describir sus efectos que un manojo de "espaguetis de color verde"? Estas y otras muchas cuestiones se quedan desgraciadamente en el tintero, quizá a la espera de ser desveladas en la siguiente entrega de esta (otra más) trilogía romántica con tintes ligeramente fantásticos. Aunque, visto lo visto, no sé si voy a tener paciencia para descubrir las respuestas. 

Puntuación

Mystic city. La ciudad del agua


Resultado de la lectura conjunta "La llegada de los tres"

domingo, 10 de febrero de 2013

Como ya sabéis, hay una lectura organizada de los siete tomos de la saga La Torre Oscura de Stephen King, y el pasado día 2 de febrero finalizó el plazo para terminar la lectura del segundo libro, La llegada de los tres. Si en algo estamos de acuerdo todos los participantes, es que se trata de una mejoría impresionante respecto a lo que encontramos en el primer libro y que la historia de Roland engancha cosa mala :P El próximo lunes 11 de marzo dará comienzo la lectura de Las tierras baldías, tercera novela de La Torre Oscura. ¡Os esperamos! A continuación, las reseñas del segundo libro:









Continuará en...



Reseña "La casa del propósito especial"

sábado, 9 de febrero de 2013

► Título: La casa del propósito especial
Autor: John Boyne
Editorial: Salamandra
Género: Novela, drama, histórica
Páginas: 416 páginas
Precio: 9,90€
Mientras acompaña a su esposa Zoya, que agoniza en un hospital de Londres, Georgi Danilovich Yáchmenev rememora la vida que han compartido durante sesenta y cinco años, una vida marcada por un gran secreto que nunca ha salido a la luz. Los recuerdos se agolpan en una sucesión de imágenes imborrables, a partir de aquel lejano día en que Georgi abandonó su mísero pueblo natal para formar parte de la guardia personal de Alexis Romanov, el único hijo varón del zar Nicolás II. Así, la fastuosa vida en el Palacio de Invierno, las intimidades de la familia imperial, los hechos que precedieron a la revolución bolchevique se entremezclan con el durísimo exilio en París y Londres en una hermosa historia de un amor improbable, al mismo tiempo un apasionante relato histórico y una conmovedora tragedia íntima.
Antes de tomar la novela entre mis manos y zambullirme de lleno en su lectura, en mi mente todo el rato vagaba  un  recuerdo sobre las impresiones que hace un par de años me relataba sub_zero mientras leía la misma novela. Aunque no era una lectura que me entusiasmara enormemente, sentía una cierta curiosidad por probar la pluma del archiconocido autor de El niño con el pijama a rayas (que prometo tardaré mucho menos tiempo en leer), pero su componente histórico, al no ser un género de mi agrado precisamente, me echaba un poco para atrás. Craso error. Y es que tengo que reconocer una vez más que hay que fiarse del buen gusto de mi compañero del blog, leer más libros, y encontrar el momento adecuado para cada tipo de lectura, aunque muchos opinen que eso realmente no existe. Así pues mientras mis miedos infundados por mi propia persona se disipaban a una velocidad considerable ya con las primeras decenas de páginas del libro, y una parte de mi disfrutaba enormemente con la lectura por el encantador estilo de su autor, otra se preguntaba si debo volver a fiarme de mi misma y apartar algunas lecturas por más tiempo. 
La historia de La casa del propósito especial, un título que ya de por si atrae la atención del lector, va mucho más allá de lo que nos pueda parecer con la primera toma de contacto. Y es que una vez terminada la novela, con un creciente sentimiento de necesitar verter aunque sean un par de lágrimas, tengo que reconocer que es una de las mejores novelas que he leído en los últimos meses en lo que despertar sentimientos en el lector se refiere. Pues el estilo del autor, en el que casi en ningún momento sobra una palabra, y todo el conjunto fluye en armonía y reflejando sentimientos muy distintos, resulta ser una auténtica delicia para la vista. Y es que si hay algo que consigue con ello aparte de atraparnos casi por completo, es trasmitir a través del personaje principal, Georgi, una serie de sentimientos que van cambiando a lo largo de toda la obra; desde odio, miedo, hasta el amor más puro y pasional, y es que a través de todos ellos nosotros seremos parte de una vida que tomó un rumbo muy inesperado a raíz de un acto que pretendía ser todo lo contrario de lo que realmente fue. Y es que tras salvar de un tiro en la cabeza a uno de los componentes más importantes del ejército del zar Nicolás II, Georgi será llevado ante la mismísima familia   Romanov para actuar de guardián, amigo, y consejero para el hijo más pequeño del monarca, Alexis, y de paso sumergirse en un amor totalmente prohibido que podría costarle hasta la propia vida.

Me dije que, si no escuchaba, entonces no habría ocurrido. Si no escuchaba, si pensaba en algo por completo distinto...

Y es que en lo que se centra la gran mayoría del libro es en el amor que siente su protagonista hacia su esposa Zoya, que es la razón de su propia existencia. O el amor que sintió hace muchos años por una joven de arrebatadora belleza y cuya historia siempre supo que no acabaría bien. Y es que por medio del relato de Georgi sobre ciertas pinceladas de su propia existencia veremos que el amor juega uno de los papeles más importantes de toda la novela. Así poco a poco iremos viendo como ha llegado hasta la situación en la que se encuentra ahora, los malos y los buenos momentos por los que pasó, o la gente que perdió por el camino y cuyas pérdidas han marcado profundamente a nuestro protagonista. Hasta llegar así al inevitable final de la novela que nos reubica de nuevo casi hacia el principio, pero que nos disipa algunas de las dudas que hemos podido contraer a lo largo de la lectura, eso sí, dejándonos con un nudo en la garganta por esa intensa parte final, pero que resulta un poco predecible si sabéis un poco sobre los Romanov. Lo malo de la novela es que a pesar de que he disfrutado enormemente con su lectura, tiene algún que otro momento que me ha parecido más de lo mismo, y me he sentido un poco aburrida, aunque el resultado en su conjunto sea bastante notable. También otro de los puntos un poco negativos que le he visto es que aunque el autor nos relate la vida de sus personajes con todos los problemas a los que han tenido que enfrentarse, y que eso nos sea más que suficiente para hacernos a la idea de la personalidad y la profundidad de cada uno de ellos, personalmente, me han parecido en algunos aspectos ligeramente planos. 
De todos modos, y a pesar de esos pequeños baches con los que me he encontrado por el camino, La casa del propósito especial ha sido una lectura emotiva, dura, y personalmente nostálgica, pero como mínimo digna para el recuerdo. Si habéis leído El niño con el pijama a rayas creo que no os defraudará, y si a diferencia de mí sois asiduos visitantes del género histórico, creo que os sentiréis por lo menos satisfechos. Y es que al final la parte histórica no era tanta como yo me temía. Como siempre, la decisión es vuestra, aunque personalmente la recomiendo enormemente.

Puntuación

La casa del propósito especial


Reseña "Soulless"

jueves, 7 de febrero de 2013

► Título: Soulless
► Autor: Gail Carriger
► Año de publicación: 2009
► Género: Novela, steampunk, fantasía
► Editorial: Orbit
► Páginas: 384
► PVP: 7,99 £
► ISBN: 9780316056632

Alexia Tarabotti debe desenvolverse bajo muchas y variadas tribulaciones sociales. En primer lugar, no tiene alma. En segundo, es una soltera cuyo padre es italiano y, además, está muerto. Y en tercer lugar, ha sido groseramente atacada por un vampiro sin ningún respeto por la etiqueta social.
¿Qué puede esperarse de todo eso? Aparentemente, nada bueno, pues Alexia mata accidentalmente al vampiro y el atroz Lord Maccon (ruidoso, indecoroso, atractivo y hombre lobo) es enviado por la Reina para investigar el caso. Con inesperados vampiros apareciendo y esperados vampiros desapareciendo, todo el mundo parece estar convencido de la culpabilidad de Alexia. ¿Será capaz de averiguar lo que está sucediendo realmente en la alta sociedad londinense? ¿Su habilidad para anular los poderes sobrenaturales debido a su carencia de alma demostrará ser útil o simplemente embarazosa? Y, finalmente, ¿quién es el auténtico enemigo, y tendrán tarta de melaza?

Opinión

Por primera vez en mucho tiempo me topo con una novela protagonizada por vampiros, hombres lobo, fantasmas y otras criaturas sobrenaturales que no resulta irritante hasta el hastío. La artífice de esta casi imposible gesta no es otra que Gail Carriger, escritora de origen norteamericano conocida en el mundillo de la literatura fantástica por su excéntrica forma de vestir y por la saga El protectorado de la sombrillauna alocada serie de 5 libros cuya primera parte llegó a estar nominada al Premio Locus en calidad de mejor debut y que promete convertirse en uno de los próximos referentes del género steampunk. Divertida, refrescante, impredecible, encantadoramente maligna, son solo algunos de los adjetivos que se me ocurren para calificar esta más que interesante apuesta para los amantes del té inglés, los paseos en carro y los sombreros de chistera. 
     La historia que nos propone Gail Carriger en su libro es la de una solterona empedernida llamada Alexia Tarabotti, poseedora de un flagrante desprecio por las convenciones sociales y los estrictos protocolos que rigen la comunidad londinense, que sin comerlo ni beberlo se ve envuelta durante la celebración de una fiesta privada en el nada decoroso asesinato de un vampiro que pretendía propinarle un buen mordisco. Debido a este desafortunado accidente y a las extrañas circunstancias que explican la aparición del vampiro, Alexia no solo se convertirá en el centro de todas las pesquisas policiales, sino que deberá adentrarse en los complejos entresijos de la jerarquía social para intentar desentrañar una auténtica trama de misteriosas desapariciones, intrigas burocráticas y experimentos prohibidos que podrían poner en serio peligro la vida de nuestra protagonista. 

La señorita Alexia Tarabotti no estaba disfrutando en absoluto de la velada. Los bailes privados eran poco más que entretenimientos mundanos para solteronas, y la señorita Tarabotti, aunque seguía soltera, no solía disfrutar de ellos. Dicho y hecho: al poco de empezar el baile, se retiró a la biblioteca de la residencia, sin lugar a dudas su estancia favorita en cualquier casa, donde se encontró con la presencia inesperada de un vampiro.

Gracias a su extremadamente poco frecuente condición "espiritual", Alexia es inmune a las habilidades sobrenaturales de vampiros, licántropos y similares, capaz incluso de inutilizar con solo el contacto de su piel al más despiadado agresor y revertir sus poderes inhumanos. Por eso, Alexia es reclutada por la Oficina de Registro Antinatural (ORA) con la intención de esclarecer un caso que tiene revolucionada a la comunidad británica. Lo cierto es que Alexia Tarabotti reúne todas aquellas cualidades que se necesitan para calificar como una excelente protagonista: es respondona, irreverente, pícara y descarada, siente una insaciable curiosidad por los libros y aunque arrastra una serie de notables defectos como por ejemplo su desproporcionada nariz o su marginal ascendencia italiana, nunca duda en utilizar su locuacidad y desparpajo innatos para ridiculizar constantemente la indudable minusvalía intelectual de sus hermanas, así como los horripilantes sombreros de su amiga Ivy. ¡Y además tiene un paraguas!
     Por otro lado, el fabuloso y variopinto elenco de personajes que hace acto de aparición en Soulless se ve completado entre otros por el irresistible Lord Maccon, miembro destacado de una comunidad de hombres lobo y uno de los máximos dirigentes de la ORA, y por posiblemente el vampiro más asexuado de la historia de la literatura: Lord Akeldama, un aristócrata de libidinosa reputación que no duda en agasajar a Miss Tarabotti con los apelativos más bochornosos que te puedas imaginar. Hablando un poco más de Lord Maccon, la tensión sexual que se respira a lo largo de toda la novela entre él y Alexia es palpable, emocionante y en ocasiones, hasta frustrante. La relación que surge entre estos dos personajes será un punto bastante importante de la novela, pero afortunadamente no estamos ante una empalagosa sucesión de demostraciones románticas que harían vomitar de asco al mismísimo Cupido, sino que se caracteriza por una pronunciada tirantez, un proceso de maduración extenso y una capacidad de atrapar al lector más propia de una telenovela sudamericana. 

-Ivy, querida mía -dijo la señorita Tarabotti al ver aparecer a su amiga-, ¡no sabes cuánto me alegro de que hayas encontrado tiempo para pasear conmigo! Tu sombrero es espantoso, por cierto. Espero que no pagaras mucho por él.

Quizá una de las cosas que más puntos le hacen ganar a esta novela es la total falta de expectativas que había puesto en su lectura y lo mucho que me han acabado sorprendiendo para bien las desternillantes aventuras y preocupaciones amorosas de Miss Tarabotti y compañía. Aunque la mezcla de criaturas de ultratumba perfectamente civilizadas, casos detectivescos que harían retorcerse en su tumba a Agatha Christie y la sobresaliente ambientación victoriana de la novela pueda parecer a simple vista un tanto extraña, lo cierto es que todos los elementos que pone Carriger a disposición de su público encajan de manera perfecta desde el minuto uno, produciendo en el lector una curiosa agitación que se origina como consecuencia del hilarante sinsentido de la trama combinado con una leve sensación de espanto. 
    El triunfo de esta novela reside principalmente en su absoluta falta de seriedad, la estupenda sátira que realiza la autora sobre la literatura del género y en su profunda absurdidad (en el buen sentido de la palabra, por supuesto), presente en dos de cada tres páginas y causante de más de una sonora carcajada. En poco menos de 400 páginas, la escritora californiana nos deleita con la originalidad y el buen hacer de su pluma, una trama folletinesca que nunca sabes por dónde va a salir y unos personajes completamente adorables, divertidos e inolvidables que me han proporcionado un par de tardes de entretenimiento considerable. Sin duda alguna, mi primera incursión en el fascinante universo de Gail Carriger y su Protectorado de la sombrilla ha sido un acierto y un éxito rotundo, por lo que no puedo hacer otra cosa que recomendar encarecidamente esta novela que es prácticamente un continuo esperpento, un libro que no tiene nada de revolucionario pero que sabe jugar sus cartas mucho mejor que otras obras con mayores recursos. Y eso siempre es digno de encomio.

Puntuación

Soulless


 
Generación Reader © 2012