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Reseñas breves [172 - 175]

martes, 27 de febrero de 2018



►Título original: Little Deaths
►Traducción: Beatriz Galán Echevarría
►Año: 2017
►Editorial: Malpaso
►Páginas: 360


Ruth Malone, una joven camarera de Queens, descubre que sus hijos han desaparecido en mitad de la noche. Pasa poco tiempo hasta que encuentran el cadáver de Cindy, la pequeña de cuatro años, estrangulado en una zanja. Su hermano Frankie, de cinco, aparece muerto no mucho después. Aunque la ciudad se estremece por la tragedia de Ruth, esta madre de vida licenciosa se irá convirtiendo poco a poco en la principal sospechosa de ambos crímenes. Inspirándose en el polémico caso de Alice Crimmins, ocurrido en Nueva York a mediados de los 60, Emma Flint elabora en Muertes pequeñas un intenso thriller que pone de manifiesto el injustificado nivel de hipocresía que aflora en nuestra sociedad cada vez que alguien apunta a una mujer con el dedo. Ante la ausencia de pistas concluyentes, el caso se estanca. La investigación se paraliza. Y de repente, cualquier movimiento de Ruth se interpreta como una inequívoca declaración de culpabilidad. Con su impasibilidad inquebrantable, su promiscuidad irreverente y su absoluto desprecio por las convenciones de la época, Emma Flint traza en Muertes pequeñas un inusual perfil de heroína que soporta con relativa estoicidad la implacable sentencia que se dicta sobre ella dentro y fuera de los juzgados. Sensual y oscura, dinámica y contundente, Muertes pequeñas es una impactante historia sobre moralidades difusas y dobles varas de medir. Una obra recomendable que expone las grandes contradicciones de una época, en cierto sentido, no muy distinta a la de hoy. 

★★★




►Título original: Sexe et mensonges
►Traducción: Malika Embarek López
►Año: 2017
►Editorial: Cabaret Voltaire
►Páginas: 224


El apabullante éxito de Canción dulce ha facilitado sin duda que nos sigan llegando obras de Leila Slimani a nuestro idioma. La más reciente es Sexo y mentiras, un impactante y revelador estudio de la sexualidad marroquí que Slimani construye a partir de numerosas entrevistas con, sobre todo, distintas mujeres del país. Atrapado entre el tradicionalismo religioso y el deseo urgente de renovación, Marruecos se erige, según Slimani, como un inmenso campo de batalla en lo que concierne al ámbito sexual. Una tierra convulsa donde la práctica convive con el desconocimiento de sus mecanismos. Donde todo se prohíbe en la calle, pero nada se castiga de puertas para adentro. Este desdoblamiento cultural genera unos conflictos y frustraciones que Leila Slimani analiza en su libro sin atisbo de mojigatería, permitiéndonos entrar en los sucios dormitorios de un país que enarbola el pudor y la pureza moral como banderas. Sexo y mentiras es una lectura apasionante que genera asombro y curiosidad, pero también estupor por los rudimentos emocionales que se desprenden de sus páginas. Profunda y enriquecedora, Sexo y mentiras constituye una lectura fantástica, especialmente recomendable para quienes quieran sorprenderse de su propia ignorancia en materia de sociedad, religión y política marroquíes. 

★★★★




►Título original: —
►Traducción: —
►Año: 2016
►Editorial: Libros del Asteroide
►Páginas: 144


Lucas Pereyra es un escritor argentino entrado en la cuarentena que debe compaginar su vocación con otros trabajos menos satisfactorios pero más lucrativos. Su último contrato con una editorial española le garantiza fondos para una buena temporada, pero debe viajar hasta Montevideo para recogerlo. Una vez allí, Lucas tratará de reencontrarse con Magalí Guerra, una fogosa veinteañera con la que casi tuvo una aventura el año anterior. Ahora, sumido en plena crisis matrimonial y azuzado por un deseo incontrolable, Pereyra pretende consumar lo que quedó suspendido en su último encuentro con la uruguaya. Sin embargo, a veces la vida juega malas pasadas y Pereyra deberá pasar por el trance de descubrir que su imaginación puede haber avivado algo que en realidad nunca estuvo vivo. Aunque los primeros compases de La uruguaya se me atragantaron ni más ni menos que por su inconfundible cadencia hispana, la novela de Pedro Mairal acaba contagiando al lector la hipnótica fascinación que siente el protagonista por la chica que da título a la obra. En el transcurso de un solo día, Mairal se las arregla para confeccionar un pintoresco retrato de la capital uruguaya, así como una minuciosa cartografía de la desesperación amorosa que sufre el protagonista. Lujuria, soledad, más nostalgia de algo que nunca fue. Sin duda, una combinación inflamable que hace de La uruguaya una fantástica reflexión sobre ese matrimonio inseparable que son amor y pérdida.

★★★☆




►Título original: Salt Water
►Traducción: Regina López Muñoz
►Año: 1998
►Editorial: Errata Naturae
►Páginas: 168


A Charles Simmons le debo el milagro de haber vivido el mejor verano de mi vida en pleno mes de febrero. Lo que consigue en Agua salada es de una inteligencia narrativa inaudita, el resultado de un instinto extraordinario para escarbar en el corazón del relato hasta encontrar una belleza sin igual. Porque de una novela que comienza anunciado la muerte del padre no se puede esperar nada reconfortante. Sin embargo, con muy pocos elementos, Simmons va tejiendo una maravillosa historia que narra el descubrimiento del primer amor con el soplido del viento, el reflejo del sol en la arena y el incesante envite de las olas como telón de fondo. Michael es un chaval de 15 años que veranea con sus padres en Bone Point, un cabo estadounidense en el que se realizaban prácticas militares durante la Segunda Guerra Mundial. Allí conocerá a Zina, una chica algo mayor y mucho más resuelta que le enseñará a relacionarse con las mujeres y a descodificar las señales que indican un peligroso deterioro del tejido familiar. A base de fiestas en la playa, paseos en barco y lecciones de poesía, Michael y Zina establecen un poderoso vínculo del que se nutren todos los demás hilos de la historia. Mientras el fin del verano se cierne sobre ellos, las pasiones adolescentes, y también las adultas, precipitarán una serie de acontecimientos de esos que mueven continentes y derriban inocencias. La de Simmons es una obra habitada por personajes y diálogos inolvidables, cargada de poderosas imágenes, más que de grandes palabras. Y quizá es precisamente ese el motivo de que su impronta sea tan desoladora y profunda.  

★★★★☆

Elena Ferrante - La frantumaglia

viernes, 23 de febrero de 2018



►Título original: La frantumaglia
►Traducción: Celia Filipetto
►Año: 2017
►Editorial: Lumen
►Páginas: 448


«Mi madre me ha dejado un término de su dialecto que usaba para decir cómo se sentía cuando era arrastrada en direcciones opuestas por impresiones contradictorias que la herían. Decía que tenía dentro una frantumaglia». Quien haya leído cualquier libro de Elena Ferrante puede entender perfectamente el alcance de esta definición, pues es un sentimiento que recorre las páginas de la escritora italiana con bastante frecuencia. Frantumaglia es todo cuanto Elena Ferrante representa, el rasgo más característico de su escritura y el que ha hecho que miles de lectores por todo el mundo, entre los que me incluyo, se enamoren sin concesiones de la arrebatadora violencia emocional con la que impregna sus historias. 

El otro, su anonimato, no forma parte de su escritura, sino de su identidad. El deseo morboso de la prensa internacional de desenmascarar a quien «se esconde» tras el seudónimo más popular de la actualidad continúa imponiéndose al interés por analizar la magistral complejidad de sus narraciones. El misterio que rodea la figura de Ferrante es un tema recurrente en las numerosas entrevistas concedidas por la autora, quien no duda en lamentar dicha circunstancia señalando el mercantilismo hipócrita y el desmedido culto a la imagen que imperan en el mundo editorial, desde donde especulan sobre ella sin reparo. «Creo que, una vez escritos, los libros no necesitan en absoluto a sus autores. Si tienen algo que contar, tarde o temprano encontrarán lectores; si no, no». 

Así de tajante, de rotunda, se muestra Elena Ferrante en este volumen de cartas y entrevistas que abarcan toda su producción literaria y que nos permiten curiosear, entre otras cosas, en la problemática relación de Ferrante con su ciudad natal o en sus dificultades para conciliar la vida personal con la laboral. Los textos recogidos en La frantumaglia muestran a una persona extremadamente celosa de su intimidad que no duda en defender sus firmes convicciones de manera vehemente, pero que nunca cierra las puertas al diálogo ni a la reinterpretación de su obra. Ferrante huye de la concreción, de la simplicidad. Incapaz de articular explicaciones someras a la corriente que bulle bajo sus novelas, las respuestas de Elena Ferrante a las preguntas que le formulan suelen extenderse hasta adoptar forma de ensayo. Sin embargo, el tono que prevalece a lo largo de La frantumaglia es distendido, conversacional, cercano, crudo, auténtico, real.

Ferrante disecciona mitos clásicos y convulsas relaciones materno-filiales con la misma familiaridad con la que dos vecinas se ponen al día sobre los cotilleos del barrio. A veces, leyendo La frantumaglia, uno tiene la sensación de verse sobrepasado por la capacidad intelectual de Elena Ferrante, pero lo cierto es que su prosa llana, sin artificios, ayuda en gran medida a esclarecer el laberíntico entramado psicológico en el que se hallan inmersas las protagonistas de El amor molesto, La hija oscura o Los días del abandono. Ferrante discute, además, sobre las adaptaciones cinematográficas de sus novelas y su participación (o no) en el proceso. No obstante, el plato fuerte de La frantumaglia es quizá el espacio dedicado a la saga Dos amigas, su obra más épica y monumental hasta la fecha. 

Es aquí donde se encuentra la Ferrante más polarizada y combativa, la que no cede ni un milímetro ante las insidiosas cuestiones sobre su vida privada, la que contesta con contundencia a los periodistas pero se deshace en disculpas con sus editores, sabedora de las molestias que les causa su elección de vivir en el anonimato. Ferrante mantiene un pulso candente con quienes apuntan el foco hacia su rostro, cuando lo que deberían estar alumbrando son sus magníficas novelas, imbuidas con una rabiosa vitalidad. Por suerte, la ficción de Elena Ferrante, comparada a menudo con la de Elsa Morante, brilla con una luz tan intensa que no necesita de contribuciones ajenas. Gracias a La frantumaglia, los lectores de la escurridiza dama italiana tenemos permitido el acceso a una porción de terreno que nos permite indagar un poco más en las insondables profundidades de su obra. El viaje, no hace falta decirlo, merece mucho la pena.


«Yo no invento mi biografía, no me oculto, no creo misterios. Estoy sistemáticamente en mis novelas y en estas respuestas a sus preguntas. La escritura es el único espacio en el que el lector debería buscar y encontrar al autor».

PUNTUACIÓN: ★★★★☆ 

Café Reader - Eloy Moreno

jueves, 22 de marzo de 2012

Entrevista: ELOY MORENO | Escritor e informático en el  Ayuntamiento de Castellón de la Plana


"En el panorama literario español falta que las editoriales apuesten por gente nueva" 


DIEGO AGUADO | Bilbao | 22 MAR 2012
Vivir en la jaula rutina formada por los barrotes de nuestras elecciones, de esa prisión de la que somos presos y carceleros huyeron Eloy Moreno y el protagonista de su libro, "El bolígrafo de gel verde". Eloy decidió escapar entre los barrotes luchando día a día por aquello que durante más de dos años había dado forma en la intimidad de su casa, una idea, un libro que auto-edito y fue promocionando librería a librería, persona a persona, hasta que la editorial Espasa se fijó en él.

“Voy a escribir la novela que me gustaría leer”, esta decisión nació del desencanto que te produjo el leer una novela premiada, ¿Echas algo en falta en el panorama español, alguna virtud? ¿Supongo que no podrías decirme cuál fue aquella novela?

Sí, la verdad es que leí uno de esos libros con grandes premios y esperaba otra cosa. A partir de ahí pensé en escribir una historia que a mí me hubiese gustado leer en ese momento. Creo que en el panorama literario español falta que las editoriales apuesten por gente nueva, sólo tienes que ver los ganadores de los grandes premios literarios, hay pocas novedades.

Antes de tu tropiezo con aquel libro premiado, que tan poco te gusto ¿Tuviste la idea de escribir un libro? 

Sí, siempre que escribía un relato corto pensaba en escribir, más adelante, una novela, pero nunca veía la ocasión. Aquel libro me ayudó a decidirme.

¿Qué crees aporta tu libro al mundo de la literatura? ¿Y al lector? 

En realidad no escribo con intención de aportar nada al mundo de la literatura, escribo con la intención de contar una historia que llegue al lector, que consiga emocionarle, que le haga sentir... con eso ya estoy satisfecho, creo que lo mejor que le pueden decir a un escritor es que uno se acuerda de su novela pasado un tiempo.

El “espacio” y el “tiempo” dos de las dimensiones que según cuentas rigen nuestras vidas, ¿Cuál determina a cuál? 

Quizás para mí es mucho más importante el tiempo, pues teniendo tiempo uno puede ir descubriendo más espacio, en cambio tener más espacio no te proporciona más tiempo. Hoy en día el bien más preciado es el tiempo y en cambio todos le damos más importancia al dinero.

Hablas de la rutina como una jaula de la que tu protagonista quiere escapar,¿Qué sucedería si todos quisiésemos hacer lo mismo que el protagonista, escapar de la rutina, del reloj y sus garras? 

Bueno, quizás todos seríamos más felices, quizás habría menos prisas, menos violencia, menos enfados... Aunque la rutina no siempre es negativa, lo negativo es no poder escapar de ella.

Te nombras a favor del movimiento 15-M, un movimiento muy acorde con loque dice tu novela, “romper esa red de la que no se logra salir, ese absurdocotidiano”, pero después de romper con este sistema actual ¿Hacia donde ir?  ¿Ves alguna solución o salida a lo que está sucediendo actualmente? 

Ese es el gran problema, a dónde ir, cómo organizarse, como luchar contra el sistema de una forma organizada. Eso es muy, muy complicado, no tengo ninguna solución mágica, pero sólo el hecho de que tanta gente, y tan distinta, se haya puesto de acuerdo en manifestarse es un paso muy importante.

Veo en tu historia un reflejo de lo que deberá hacer España, luchar por un futuro, en tu caso fue el cumplir un sueño. En tu camino ¿Alguna vez bajastelos brazos y pensaste que todo era en balde? ¿Realmente cuando luchas por  algo día a día en que piensas, en el final, en que después de todo se acabará  cumpliendo?

Claro que sí, hubo muchas veces en las que estuve a punto de abandonar, fueron ocho meses yendo de librería en librería, y había días que después de ocho horas en promocionando la novela apenas había vendido 10 ejemplares y eso hacía que volvieras a casa un poco hundido. Pero después cualquier lector te decía que le había gustado la novela y eso te hacía animarte.
Cuando todo se cumple la verdad es que te queda la satisfacción haberlo intentado.

Ibas de librería en librería luchando por vender tu novela, por darte a conocer, ¿En esos días qué esperabas del futuro? 

Esperaba que la gente le diera una oportunidad a la novela, que la gente la leyera y si les gustaba comenzase el boca a oreja. Siempre pensé que si simplemente dejaba la novela en una librería a los pocos días habría desaparecido, pues vendrían las novedades de alguna gran editorial y la taparía.

Esa lucha por vender tu novela de establecimiento en establecimiento, ¿Qué te ha aportado? Por decirlo de algún modo, ¿Qué crees aportaría a otro ser humano el haberse puesto en tu pellejo en aquellos días? 

Me ha aportado un contacto con el lector que difícilmente podría haber tenido de otra forma. Me ha aportado una cercanía con la gente, pues cada día yo hablaba con los lectores, de hecho muchas veces volvían para darme su opinión.

La vida sigue, tu libro ahora lo edita Espasa, ¿Sigues trabajando en elayuntamiento de Castellón? ¿Has escapado de la historia que escribiste, dela red de la rutina o vuelves a estar en el mismo punto de inicio? 

Sigo trabajando en el ayuntamiento, siempre digo que es muy difícil vivir sólo de la literatura, creo que para ello uno debe tener varias novelas editadas y que además hayan tenido éxito, o colaborar en algún medio de comunicación. 
Con respecto a la rutina, sí, la verdad es que siempre he intentado escapar de la rutina, aunque no siempre lo consigo.

La cercanía es un atractivo que la gente busca, el sentirse identificado con algo, sentirse parte de algo, de alguna manera tu novela logra eso, hacer que el público forma parte de la historia que narras. ¿Te has parado a pensar que opinaría una persona que no coincidiese con lo que cuentas en tu novela? ¿Qué crees que pensaría esta persona si leyese tu libro? 

Sí, hay muchos lectores que no coinciden con lo que cuenta mi novela, sobre todo gente joven. He ido a muchos institutos donde han puesto la lectura obligatoria y después hablando con los estudiantes me he dado cuenta de que aunque ellos no se han sentido identificados sí que han visto en la historia a sus padres, por ejemplo. Creo que siempre conocemos a alguien que puede haber vivido o estar viviendo algo parecido.

Titulado en Ingeniería Informática de Gestión, ¿Cuándo te pica el gusanillo de escribir? ¿Por qué? 

Desde siempre me ha gustado escribir, hace ya años que escribo relato corto y he participado en concursos literarios. Quizás la literatura es una vía de escape a la informática, (Risas).

Aún sigues promocionando tu libro, aunque te he oído decir que ya tenías algo en mente para un futuro libro, ¿podrías darnos alguna pista sobre la trama? 

Sí, ya hay algo en mente y he empezado a escribir, pero de momento la trama está un poco difusa (Risas).

En el café Reader, Natalia Martín García

martes, 27 de julio de 2010

Llegaba tarde. Miré apurado el reloj y confirme mis sospechas, llegaba tarde. Por fin, al otro lado de la calle, vislumbre el café Reading. No era la clase de establecimiento ostentoso que uno suele encontrar en las grandes urbes, era pequeño, recogido, un diminuto paraíso de paz en este ruidoso enjambre. Me detuve en la puerta y recuperé el resuello, miré al otro lado del escaparate y la vislumbre. Ella era Natalia Martín García, una prometedora escritora de 17 años. Al verme entrar por la puerta me saludo con una cálida sonrisa y cogí asiento a su vera.
-Hola.-La saludé.
-Hola.-Me saludó ella a su vez.- ¿Qué tal?
-Un poco cansado, gracias.-Ambos reímos, llevaba el pelo alborotado y mi respiración estaba aún algo acelerada.
-El otro día me enteré que estuviste en la feria del libro de Alicante y anteriormente en la de Madrid, desde que has publicado este “Lágrimas de cristal” parece que llevas una vida de lo más ajetreada.
-La verdad es que es algo que aun no me creo, pero por suerte las firmas en Madrid, Alcalá de Henares y Alicante han ido de maravilla, y espero que continúe esto así. Mi vida relacionada con el tema de mis libros no es tan ajetreada, sacas tiempo para escribir y cuando consigues tu sueño, el ajetreo o el estrés te dan un poco igual, porque sabes que estás haciendo lo que te gusta, firmar un libro a alguien que hay disfrutado con el libro que tú has escrito.
-Muchas personas sueñan con ser escritores, publicar sus historias…antes de ser escritora, de publicar tu primer libro, ¿pensabas que era posible llegar hasta aquí?
-Jamás pensé que llegaría hasta aquí, siempre me pareció imposible, es más, yo no quería intentarlo, no me veía capaz de conseguirlo, pero por suerte, la gente que me quiere, me apoyó en todo momento y por ello lo intenté. Y la verdad es que me siento orgullosa de haberlo intentado, por eso ahora no me rindo hasta que no lo intento.
-¿En qué momento pasas de soñar, a luchar por aquello a lo que aspiras?
-Pues hasta hace poco. Siempre he soñado muchísimo, pero cuando me ayudaron a ser valiente e intentar conseguir lo que quería. Vi que si no lo intentas, jamás podrás aspirar a lo que sueñas. Por eso digo que los sueños si los deseas y luchas por ellos de verdad, se acaban haciendo realidad.
-La inspiración es una musa esquiva, pocas veces la encuentras cuando deseas escribir. A la hora de ponerte delante del ordenador, ¿Dejas volar la imaginación o ya tienes una idea de lo que vas a escribir antes de ponerte a ello?
-Me gusta más escribir dejando volar mi imaginación, porque de ese modo, ni yo sé lo que va a suceder en la historia, es como si fuese un libro nuevo que estoy leyendo. Es lo que me gusta de escribir porque, cuando pienso lo que quiero redactar, corro más e intento terminarlo cuanto antes para saber que vendrá después, por eso no me gusta pensarlo, dejo que salga todo por sí solo.
-Después de soltar todo lo que llevas dentro sobre el portátil, ¿Lo lees al instante o lo dejas para otro día? ¿Qué sensación te causa lo que lees?
-Algunas veces lo leo inmediatamente, pero la mayoría de las veces escribo y escribo, y cuando ya llevo varios capítulos los leo seguidos para saber si se han enlazado bien o no. La sensación que me causa al leer lo que escribo siempre es alegría, y no lo digo porque me guste lo que escribo, sino porque me da satisfacción leer algo que cada vez va a más y que sin pensarlo, estoy escribiendo una historia. Suelo ser negativa con mis historias y pienso que no le gustarán a nadie pero, creo que al menos a una persona, le gustará y con eso soy prácticamente feliz, mientras lo lea una persona, me siento orgullosa de conseguir escribir una historia.
-Diecisiete años, un libro a tus espaldas, un segundo en camino, y a punto de cursar segundo de Bachiller. Debe de ser difícil compaginar los estudios con la escritura.
-Por desgracia es así, es difícil compaginar todo ya a estas alturas de instituto pero bueno, por suerte tengo los fines de semana, puentes y fiestas. La verdad es que durante el curso no escribo mucho pero siempre tengo que escribir algo, aunque sean un par de líneas. Me ayuda a despejarme y sentirme descansada. Por suerte, tengo el verano para escribir a tope y usar la noche, que es cuando más me inspiro, para escribir hasta las tantas.
-Muchos adolescentes llegan a segundo de Bachiller sin saber aún que harán después, quizás la universidad, un grado superior… ¿Estas en la misma situación, o ya sabes hacia donde se dirigen tus pasos?
-Yo siempre he tenido claro lo que quería hacer. Quiero estudiar filología inglesa, aunque antes quería estudiar eso para poder ser profesora de inglés pero ahora, al encontrar mi sitio en los libros he decidido estudiar filología inglesa para escribir libros en inglés. Y me gustaría irme a vivir al extranjero, EEUU o Reino Unido, porque allí hay más oportunidades con las historias que yo escribo y pienso que, el sueño de cualquier escritor es ver llegar lejos sus libros. Es algo muy difícil pero para eso luchamos, ¿no?
-Aunque aún no tienes Wikipedia, por internet ya comienza a circular por internet multitud de información sobre ti, entrevistas, pequeñas reseñas biográficas… ¿Cómo te afecta todo esto?
-Pues soy una chica muy vergonzosa así que no me gusta verme en internet, pero bueno, todo sea por una buena causa, mi libro. Yo no quiero que la gente me diga "¡es Natalia!", sino quiero que la gente diga "Este libro es bueno, me gusta", refiriéndose a mi libro. Yo quiero que mis libros lleguen lejos, mi personaje es lo de menos ahora mismo para mí. Por eso acepto entrevistas, para que la gente vea que una persona cualquiera, puede conseguir todo lo que se proponga y que si quieres algo, tienes que ir a por ello y no rendirte jamás.
-Está claro que un escritor no puede escribir sino lee, ¿Qué libros te han marcado como persona y escritora?
-Pues mi libro favorito desde que soy pequeña es El señor de los anillos, yo creo que ese libro fue el primero que me marcó. Luego a medida que fui creciendo leí otras historias como Narnia o Harry Potter, hoy en día me gusta leer cosas de Laura Gallego, Stephanie Meyer, PC Cast... Libros de fantasía en general, me da igual de que traten. Vampiros, seres fantásticos, poderes mágicos, mundos distintos... Mientras sea fantasía, me gusta. Claro está que me gustan mucho también los libros de amor, si es con fantasía mejor, o incluso otros libros como El niño con el pijama de rayas, La soledad de los números primos, 1984...Hay de todo en mis estanterías pero lo predominante, sabéis cuáles son, ¿verdad?
-Sé que es un poco difícil eso de mirar al futuro, pero, tras esta trilogía, ¿tienes pensado que harás? ¿Hay alguna idea rondando por tu cabeza?
-¡Claro! Tengo un montón de historias, tres de ellas ya acabas, otras cuatro comenzadas y otras muchas sin empezar, pero todo a su tiempo. Por suerte tengo repertorio para varios años y bueno, quien sabe, ojala pueda publicar todas ellas para hacer disfrutar a la gente con la lectura, es lo que más deseo, que la gente no diga “¡buah! Un libro, que royo...”. Quiero que la gente viaje a otros mundos, viva nuevas experiencias, llore, ría... quiero hacerles vivir nuevas aventuras.
Se la veía como una chica humilde, un tanto reservada en los primeros compases de la entrevista, pero más decidida al final de ésta. Con una deslumbrante sonrisa en su cara, iba poco a poco respondiendo a mis preguntas, con tranquilidad, sin precipitarse, siempre midiendo bien lo que decía. Sus palabras desprendían esa energía que emanan las jóvenes generaciones, sueños, anhelos para un futuro que poco a poco, ella, iba labrando. Muchas de sus sonrisas me hicieron esbozar también a mí una sonrisa, quizás embargado por esa energía que desprendía ella.
Nos despedimos con un sincero abrazo y la promesa de volvernos a encontrar en un futuro próximo, ella con un libro nuevo, y nosotros con más preguntas. Aunque, desgraciadamente, la cuenta la tuvo que pagar ella…

 
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