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Laurie Colwin - Felicidad familiar

viernes, 27 de enero de 2017



►Título original: Family Happiness
►Traducción: Antonio-Prometeo Moya
►Año: 1982
►Editorial: Libros del Asteroide
►Páginas: 336
►Valoración: ★★★★


La felicidad es una meta escurridiza. Un bien deseable y escaso que todo el mundo pretende conseguir. Sin embargo, hay personas que no parecen predispuestas a encontrarla. Personas que, a pesar de las circunstancias favorables, terminan saboteando sus propios intentos de alcanzar el tan ansiado estado de bienestar. En su última novela traducida al castellano, Laurie Colwin (Nueva York, 1944) reflexiona sobre esta particularidad en un mundo donde los lazos familiares constituyen la base sobre la que cimentar una existencia feliz. La protagonista de este relato es Polly Solo-Miller Demarest, miembro de un reputado clan de juristas estadounidenses que disfrutan de seguridad económica, prominencia social, realización personal y, en general, todas las comodidades que a uno se le puedan venir a la cabeza. Unidos por un fuerte apego a los valores tradicionales y a la excelencia tanto en el ámbito laboral como el individual, los Solo-Miller son una familia que no concibe la infelicidad, una tribu donde cada miembro conoce bien las expectativas que hay puestas sobre él y se esfuerza incansablemente por satisfacerlas.


«Puede que la verdad sea que soy tan caprichosa, tan engreída y tan afortunada que nunca he tenido que pelear para tener lo que quiero. Puede que nunca haya querido nada de esto. Puede que solo sea capaz de pensar lo que me han inculcado».


En el caso de Polly, su papel consiste en ser una hija, hermana, madre y esposa intachable, brillante en su trabajo, excelente cocinera, cuidadora incansable y mediadora en los escasos e inofensivos conflictos familiares que se plantean. Una mujer educada para «prestar atención, no ser el centro de la misma». Lejos de hundirse bajo semejante carga, Polly cumple sus funciones razonablemente bien. Soporta con estoicidad la indiferencia de su padre, Henry, y los severos juicios de su madre, Wendy, que la compara constantemente con sus dos hermanos varones: Paul, un hombre exquisito, ausente e irascible que no parece muy interesado en los asuntos terrenales («Se decía que era brillante, pero era tan callado que nadie le había oído decir nunca nada brillante»), y Henry el Joven, considerado un poco la oveja negra de la familia tras renunciar a una carrera en el mundo de la abogacía, casarse con una checoslovaca y tener perro en lugar de un hijo que añadir a la estirpe de los Solo-Miller. Sin embargo, la vida de Polly da un inesperado vuelco cuando conoce a Lincoln, un pintor solitario y algo bohemio del que se enamora sin remedio tras asistir a una de sus exposiciones. La velocidad y desesperación con que Polly se lanza a los brazos de Lincoln no es sino un síntoma de su insatisfacción latente, una grieta prácticamente inapreciable por la que este personaje se cuela para calmar una sed que Polly no era consciente de tener.

De repente, Polly se ve sacudida por una desbordante sensación de humillación y culpabilidad, consciente de lo que pensaría su entorno si se hiciera pública su aventura amorosa. El adulterio es una mancha en su expediente que sencillamente no puede permitirse. Incapaz de decidirse entre un amante con el que la vida en pareja no funcionaría y un marido al que ama, pero con el que se siente desplazada por culpa de su trabajo, Polly se encamina hacia la autodestrucción total, hacia una encrucijada emocional donde ninguna de las alternativas supone un verdadero alivio. Este dilema que va consumiendo poco a poco a Polly se convierte en el terreno donde Laurie Colwin, en un tono compungido y repleto de desasosiego, cultiva una fascinante observación de la felicidad como cuchillo de doble filo. Por un lado, expone los sacrificios a los que hacemos frente en nombre del amor, de la prosperidad sentimental, de la solución que complace al mayor número de individuos. Por el otro, Colwin deja entrever que dichas medidas, adoptadas para corresponder al ideal de felicidad que nos han inculcado desde pequeños, a veces acarrean justo lo contrario.


«Su problema no era haberse enamorado de Lincoln, ni siquiera lo que había posibilitado el haberse enamorado: su problema era ella misma. Era el yugo que se había puesto sobre la cerviz, las normas a las que se había sometido voluntariamente y el hecho de que por debajo de todo el servicio, cariño, cuidado y educación había otra Polly que no había afrontado totalmente».


Hablando de amor, ¿puede uno enamorarse de un libro? Si es así, no hay duda de que yo me he enamorado de Felicidad familiar. Se llame como se llame, el sentimiento que me despiertan los libros de Laurie Colwin son producto de algo más que una simple meritocracia. Seguramente habrá por ahí montones de obras que sobrepasen las cualidades literarias de este. Sin embargo, pocos alcanzan a trasmitir la misma autenticidad, la naturalidad y el profundo entendimiento de los lazos familiares que la autora demuestra poseer aquí. La novela de Colwin se lee como una descarnada y emotiva confesión, aderezada con finísimos toques de humor, de alguien que se abre en canal ante el lector para exponerle sus dudas, inseguridades y temores más arraigados. Colwin hace de la sencillez su estandarte y de la honestidad todo un arte. Consigue que te involucres con unos personajes que, a pesar de tener todo lo que uno pudiera desear, no son inmunes a los desacarreos e inconvenientes de la vida. Polly no sale indemne de su romance ilícito, pero nosotros tampoco. Y es precisamente ese nivel de conexión que la autora consigue establecer entre realidad y ficción lo que convierte a Felicidad familiar en una lectura tan necesaria. Maravillosa Colwin, y maravillosa la decisión tomada por Libros del Asteroide de seguir apostando por ella.

Novedades editoriales: enero 2017

jueves, 5 de enero de 2017

Estados Unidos de Japón, Peter Tieryas
Ediciones B - 18 de enero - 408 páginas

Hace unas décadas, Japón ganó la Segunda Guerra Mundial. Los estadounidenses adoran a su infalible emperador y nadie cree que la conducta de Japón en la contienda no fuera ejemplar. Nadie excepto los George Washingtons, una facción proestadounidense que intenta recuperar la gloria de los viejos Estados Unidos. Su última táctica subversiva es distribuir un videojuego ilegal que pide a los jugadores que imaginen cómo sería el mundo si Estados Unidos hubiera ganado la guerra.
El capitán Beniko Ishimura se dedica a captar posibles traidores, cuando un día recibe una misteriosa llamada del general Mutsuraga, y su vida se convierte en una montaña rusa que le llevará a conocer a Akiko Tsukino, una oficial de la policía de Tokio que intenta descubrir la relación de Ishimura con el videojuego que algunos insurgentes están usando para avivar el nacionalismo estadounidense. Pero los orígenes del videojuego subversivo son aún más polémicos y peligrosos de lo que nadie sospecha…


Calamity, Brandon Sanderson
Ediciones B - 25 de enero - 416 páginas

Los Épicos nacieron cuando Calamity iluminó los cielos. Desde esa noche histórica, el destino de David ha estado entrelazado con el de esos malvados. Steelheart asesinó a su padre. Firefight le robó el corazón. Y ahora Regalia ha convertido a su mayor aliado en un peligroso enemigo.
David conocía el secreto del Profesor. Secreto que guardó incluso cuando el Profesor se esforzaba por controlar los efectos de sus poderes épicos. Pero no pudo superar enfrentarse a Obliterarion en Babilar. El Profesor, que fue líder de los Reckoners, se ha entregado totalmente a su destino de Épico. Se ha hundido es esas tenebrosas sombras de violencia propias de todos los Épicos. Y todo saben que de las sombras no se vuelve...
Pero todo se equivocan. Es posible redimir a los Épicos. Megan ya lo demostró. No todo está perdido. Al menos, no definitivamente. Y David está lo suficientemente loco como para enfrentarse al Gran Épico más poderoso de la historia con tal de recuperar a su amigo. O al menos, morir intentándolo.


Las marcas de la muerte, Veronica Roth
RBA - 19 de enero - 496 páginas

El don de la joven CYRA consiste en provocar dolor. El mismo dolor atroz que ella siente en todo momento. El don de AKOSle hace inmune a los dones de los demás, pero ¿bastará para salvar a su familia y a sí mismo de un destino tan injusto como cruel? 
En un universo en guerra, los dones de CYRA y AKOS hacen que sean vulnerables, peones en manos de quienes quieren aprovecharse de su poder. Su única esperanza reside en unir sus fuerzas para luchar contra la injusticia y… Convertir el dolor en poder. La desconfianza en lealtad. El amor en ansia de libertad. 


Una conexión ilógica, John Corey Whaley
Alfaguara - 26 de enero - 256 páginas

Solomon es muy fan de Star Trek y se ha embarcado en su propia misión, que dura ya tres años, dos meses y un día. La última frontera para él parece ser el umbral de su casa y la agorafobia lo mantiene encerrado en ella. Aunque Solomon está más que satisfecho siendo el rey de la casa, con el pijama como uniforme y sus padres ausentes casi todo el día.
Pero todo cambiará cuando conozca a Lisa. Su sueño es conseguir plaza en la segunda mejor Facultad de Psicología del país (está siendo realista, por eso es la segunda). Está muy segura de sí misma y, junto con su encantador novio Clark, intentará cambiar la vida de Sol. Su amistad será mucho más íntima de lo que esperaban. Pero ¿qué sucederá cuando Sol descubra los planes de Lisa?


La canción de las sombras, John Connolly
Tusquets - 17 de enero - 448 páginas

Para recobrar fuerzas, Parker se ha retirado a Boreas, una pequeña localidad de Maine. Allí traba amistad con una viuda llamada Ruth Winter y con su joven hija, Amanda. Pero Ruth tiene secretos. Se oculta de su pasado, y las fuerzas que la asedian se remontan a lo sucedido durante la segunda guerra mundial en el pueblo de Lubsko, en un campo de concentración que no se parece a ningún lugar del mundo. Viejas atrocidades están a punto de desvelarse, y viejos pecadores serían capaces de matar para ocultar sus pecados. Ahora Parker está a punto de poner en riesgo su vida para defender a una mujer a la que apenas conoce, una mujer que lo teme a él casi tanto como a aquellos que la acechan a ella. Los enemigos de Parker lo creen vulnerable. Temeroso. Solitario. Se equivocan. Parker no tiene miedo, y no está en absoluto solo. Porque algo está emergiendo de las sombras…


Los huéspedes de pago, Sarah Waters
Anagrama - 11 de enero - 616 páginas

Londres, 1922. La sociedad está en pleno proceso de cambio y las consecuencias de la Primera Guerra Mundial siguen muy presentes. A Frances Wray la contienda le arrebató a sus dos hermanos, y ahora vive con su madre viuda en una mansión de una zona residencial a las afueras de Londres. Madre e hija, de clase alta, pasan apuros económicos, y, para aliviarlos, deciden alquilar parte de su residencia a unos huéspedes de pago.
Sus inquilinos son un joven matrimonio con aspiraciones burguesas, Leonard y Lilian Barber. Él tiene ambiciones y ella luce coloridos quimonos y pone música en el gramófono. Frances y su madre deberán amoldarse a la pérdida de intimidad que supone la llegada de la pareja, y entre propietarias y huéspedes se establecerá una relación a veces incómoda, marcada por la diferencia de clase. Pero Frances irá descubriendo que comparte más cosas de las que pudiera parecer con Lilian, y entre ambas mujeres se forjará una complicidad de secretos compartidos y una peligrosa pasión que desembocará en un acto violento de terribles consecuencias...


Años felices, Gonzalo Torné
Anagrama - 11 de enero - 360 páginas

En algún momento de la segunda mitad del siglo XX, Alfred Montsalvatges, un hombre joven con un profundo corte en la mano, llega a un hospital de Nueva York. Es extranjero, quiere ser escritor, y, a ojos de Jean Rosenbloom, la enfermera que lo atiende, quizá sea justo lo que estaba buscando: un príncipe de cuento. Alfred pronto se convertirá en el centro de un grupo de amigos que ven en él la solución mágica a lo que la vida se resiste a darles: un confidente, un colega, un amor... Son cuatro: Kevin Prichard, joven judío con tendencias místicas y cuyas envidias y aspiraciones proporcionan al resto grandes momentos de comicidad involuntaria; Harry Osborn III, diletante, culto y adinerado heredero, medio encerrado en su mansión de Riverside, que mide su ingenio con el del príncipe en largas charlas acerca de sus vocaciones; Claire, la más carismática de las hermanas Rosenbloom, bella, independiente, libre y adorada por todos; y la propia Jean, noble, bondadosa, discreta. Son jóvenes, inteligentes, están cargados de vida y han firmado un pacto de amistad, que creen tan indestructible como ellos.
Pero cuando la juventud amenaza con abandonarlos, el «país de las hadas» en que habían vivido hasta entonces adopta contornos más exigentes. ¿Y si les aburriesen sus vocaciones? ¿Y si el futuro les convirtiese en personas inesperadas? ¿Y si para conseguir sus nuevos objetivos tuviesen que traicionarse? ¿Y si el príncipe fuese un fraude? ¿Y si los años felices no perteneciesen a este mundo?


Felicidad familiar, Laurie Colwin
Libros del Asteroide - 23 de enero - 336 páginas

Polly es una treintañera neoyorquina casada con un exitoso abogado y madre de dos hijos encantadores. Criada en el seno de una familia judía de muy buena posición, se ha hecho adulta de la noche a la mañana, convirtiéndose en una versión moderna y más perfecta de su madre. Sin embargo, su vida dará un vuelco inesperado cuando se enamore de un pintor algo bohemio: de pronto, las ideas en las que había sido educada y su visión del mundo dejarán de tener sentido. Felicidad familiar nos cuenta la historia de una esposa y madre feliz que se ve embarcada de pronto en una impredecible relación amorosa.


George Orwell fue amigo mío, Adam Johnson
Seix Barral - 19 de enero - 312 páginas

Inteligentes e irreales, cómicas y oscuras, hilarantes a la vez que desgarradoras: las seis historias magistrales que conforman el nuevo libro de Adam Johnson suponen un paso más hacia su consolidación como uno de los escritores más originales de la actualidad. Yo fui amigo de George Orwell ofrece al lector puntos de vista inusuales sobre problemas universales y nuevas formas de asomarse al mundo: Johnson se vale de la ficción para profundizar en temas como el amor y la pérdida, los desastres naturales, la influencia de la tecnología o cómo lo político da forma a lo personal.


Los días iguales de cuando fuimos malas, Inma López Silva
Lumen - 19 de enero - 360 páginas

Ahí están, charlando en el patio o desfilando en el comedor a la espera de que una compañera les llene un plato de sopa triste. Parecen iguales, presas sin más, pero basta con mirar despacio y afinar el oído para descubrir mundos distintos: Margot, cansada de vender su cuerpo por las calles de la ciudad, se toma un descanso entre rejas. Valentina ha llegado de Colombia con un niño en brazos y muchas preguntas en la mochila. Sor Mercedes cumple su condena con fervor religioso y sin remordimientos. Laura quiso ser bailarina, pero otro destino se impuso, y a menudo contempla la vida entera como si fuera una condena.
Junto a ellas está la escritora, una mujer discreta que emborrona papeles e intenta olvidar locuras pasadas. ¿Qué habrá en estos folios? Nadie sabe, nadie pregunta, pero las historias se cruzan y las páginas ahí están para descubrir qué hay detrás de estos días iguales que se vuelven únicos, espléndidos, en las manos de Inma López Silva.


Mi nombre era Eileen, Ottessa Moshfegh
Alfaguara - 26 de enero - 280 páginas

La Navidad ofrece muy poco a Eileen Dunlop, una chica modesta y perturbada atrapada entre su papel de cuidadora de un padre alcohólico y su empleo administrativo en Moorehead, un correccional de menores cargado de horrores cotidianos. Eileen templa sus tristes días con fantasías perversas y sueña con huir a una gran ciudad. Mientras tanto, llena sus noches con pequeños hurtos en la tienda local, espiando a Randy, un ingenuo y musculoso guardia del reformatorio, y limpiando los desastres que su padre deja en casa.
Cuando la brillante, guapa y alegre Rebecca Saint John hace su aparición como nueva directora educativa de Moorehead, Eileen es incapaz de resistirse a esa milagrosa e incipiente amistad. Pero en un giro digno de Hitchcock, el cariño de Eileen por Rebecca la convierte en cómplice de un crimen.


Un buen tipo, Susan Beale
Alba Editorial - 18 de enero - 408 páginas

Estamos en los años sesenta y en Estados Unidos. Abigail y Ted viven en una bonita casa en Elm Grove, una pequeña ciudad en las afueras de Wisconsin (Nueva Inglaterra). Él es un vendedor de neumáticos joven y ambicioso, ella una ama de casa cuya vida probablemente habría sido diferente si no se hubiera quedado embarazada a una edad muy temprana. Tiene inquietudes intelectuales que le cuesta satisfacer porque la mayor parte de su tiempo lo dedica a las tareas domésticas y a cuidar de su hija. Una noche, mientras Ted está fuera para cerrar el acuerdo más importante de su carrera, Ted conoce a Penny, una secretaria joven y hermosa. En ese momento Ted no puede anticipar que una pequeña mentira acerca de su estado civil será sólo el primer paso en la construcción de una segunda identidad como «viudo que tiene que cuidar a una hija por su cuenta». Inspirada en la historia personal de la autora, Un buen tipo explora la capacidad humana para el engaño y sus complicadas consecuencias. Una historia que nos engancha porque, al leerla, asistimos en directo al modo en que todos podemos llegar a creernos nuestras propias mentiras y nos demuestra que, a menudo, no tomar decisiones es también una decisión.


Según venga el juego, Joan Didion
Literatura Random House - 26 de enero - 192 páginas

A sus treinta años, Maria Wyeth se encuentra emocionalmente a la deriva y ajena a todo lo que la rodea. Su carrera de actriz se ha limitado a papeles en películas de tercera y siempre ha vivido a la sombra de su marido, un reconocido director de Hollywood que nunca le ha permitido tomar sus propias decisiones con respecto a su hija de cuatro años, recluida en un centro médico para niños con necesidades especiales, ni con respecto a su nuevo embarazo.
Con una mirada implacable y una voz inconfundible, Didion disecciona sin contemplaciones la sociedad estadounidense de finales de los años sesenta, explorando por un lado la realidad de ser mujer en una sociedad en la que siempre han prevalecido las necesidades masculinas y, por otro, capturando el estado de ánimo de toda una generación que vive bajo el engaño de las apariencias, la amoralidad, las consecuencias del liberalismo extremo y el hastío generalizado del individuo contemporáneo.


Prosas reunidas, Wisława Szymborska
Malpaso - 30 de enero - 560 páginas

Wisława Szymborska era una desconocida en el ámbito hispánico hasta que ganó el premio Nobel en 1996. Entonces se editaron sus espléndidos poemas y los lectores en español pudieron descubrir a una de las grandes poetas del siglo xx. Años más tarde se produjo otra revelación igualmente extraordinaria cuando sus obras en prosa también se publicaron traducidas al español. En ellas aparecía una pensadora lúcida, irónica, culta y cercana que con aparente sencillez construía textos afilados y mordaces. Este volumen reúne todos los textos en prosa de la Szymborska, la constatación de que detrás del premio Nobel no sólo había una poeta extraordinaria, sino también una escritora completa, repleta de registros y matices, que transita por los temas más diversos siempre con clarividencia y talento. Literatura, cine, antropología o historia son algunos de los temas que la Szymborska trata con erudición y puntería. Sus ensayos producen sorpresa, curiosidad, hasta sonrisas y, con seguridad, nos hacen un poco más sabios.

Top 10: Los mejores libros de 2015 [enero-junio]

lunes, 6 de julio de 2015

Recomendar un libro es siempre una actividad de alto riesgo. Al fin y al cabo, por mucho que la literatura tenga propiedades mensurables, ninguna historia produce el mismo efecto en todas las personas. Ni siquiera encomendarse a la experiencia personal es un método infalible para garantizar el éxito a la hora de escoger lecturas. Sin embargo, parece que no nos cansamos de escuchar opiniones ajenas. Conservamos la esperanza de encontrar a toda costa una joya enterrada entre el ensordecedor bullicio del sector editorial. Sin duda, toda ayuda es poca. Por eso, un año más, con la intención de despejar esas dudas que nos acosan cuando vamos a la librería, he decidido hacer balance en forma de lista de todo eso que ha conseguido removerme las entrañas durante los seis primeros meses de 2015. Casualidad o no, ninguno de los diez títulos que quería enseñaros hoy ha sido publicado este año, así que he decidido restringir el acceso a la lista para que solo aparezcan obras realmente representativas de lo que nos ha deparado esta primera mitad de 2015 (aunque en el repaso anual sí que incluiré todos los libros de años anteriores). ¿Les echáis un vistazo? 


Deseo que venga el Diablo es un libro susceptible de causar estupor, vergüenza, controversia y admiración. No cuesta ningún trabajo adivinar por qué el primer libro de Mary MacLane causó tanto revuelo en el momento de su publicación ni por qué sigue haciéndolo hoy, más de un siglo después de que cierta joven canadiense de apenas diecinueve años consiguiera encandilar a medio mundo y escandalizar al otro medio cabalgando a lomos de su desproporcionado ego. A pesar de su inmadurez, su recalcitrante complejo de superioridad y una pesadumbre vital que roza la depresión clínica, el autorretrato que realiza Mary MacLane en Deseo que venga el Diablo destila en todo momento un asombroso genio narrativo que brilla a la hora de abordar temas como el feminismo, la sexualidad o la muerte bajo la forma de experiencia que anhela ser abrazada. Su magnífico estilo poético y su arrojadiza franqueza consiguen dinamitar cualquier tipo de prejuicio o barrera que podamos plantar ante el repelente-entrañable narcisismo de MacLane. Lo cual es toda una suerte, ya que solo así seremos capaces de contemplar en todo su esplendor la inflamable excentricidad de esta fémina rebelde y la conmovedora perspicacia que ya demostraba a su edad. Una lectura inimitable, genuina y por supuesto, muy recomendable.


La recientemente publicada antología de Ángel Luis Sucasas sirve para constatar de manera definitiva que la literatura prospectiva no solo goza en la actualidad de un saludable estado de gracia, sino que además es posible encontrar auténticos caudales de talento literario dentro de nuestras propias fronteras. El inclasificable corpus de textos que compone esta colección así lo revela, pues derrocha a través de sus páginas una apabullante y retorcida imaginación que se alimenta de sí misma con el objetivo de empujar los límites del género hasta el terreno de la más salvaje experimentación. Tomando como punto de partida algunos convencionalismos, lugares comunes y motivos que siguen la tradición del relato fantástico, Sucasas elabora un sobrecogedor e incomparable multiverso donde convergen historias de corte mística, paranormal o incluso legendaria que reúnen características propias del realismo mágico, el weird, el terror y la ciencia ficción más hard. Relatos verdaderamente dispares e impredecibles donde quedarás a merced de hombres lobo, brujas, espíritus vengativos, magos sin escrúpulos y extrañas deidades anteriores al propio universo. ¿Quién en su sano juicio va a querer rechazar una oportunidad como esa?


Cabría suponer que, a estas alturas del partido, poco o nada nuevo hay que añadir sobre las características que hacen del escritor británico uno de los autores más excepcionales que podemos encontrar dentro del género al que se adscriben sus novelas, pero lo cierto es que la extravagante fórmula ideada por Crispin, que supone combinar una erudición literaria muy próxima a la pedantería con los vertiginosos trasiegos detectivescos que hacían de estas historias un exitoso entretenimiento popular, continúa siendo hoy día fuente inagotable de momentos que revitalizan nuestra percepción sobre las historias de misterio. Gracias a las agudas observaciones de Fen, la constante incertidumbre que se cierne sobre las páginas de la novela, el estilo pulcro, exquisito y siempre aliñado con una nota de humor corrosivo del que hace gala Edmund Crispin o el aluvión de referencias intertextuales que se encuentran salpicadas por el libro, la lectura de El misterio de la mosca dorada se convierte en un auténtico deleite que estimula la sensibilidad literaria de los lectores más exigentes y permite a otros más conformistas disfrutar plenamente de una obra que no por ser accesible resulta menos sobresaliente.


Como de costumbre, Fata Libelli nos ofrece en Homo homini lupus una antología extraordinaria (en el sentido más estricto de la palabra) donde el escritor inglés aporta numerosas muestras de su inimitable inventiva, esas ideas retorcidas y extrañas que poseen la asombrosa capacidad de revelar facetas ocultas de la naturaleza humana. O inhumana. Porque uno lee los cuentos de Shearman y sabe que algo ha cambiado en su interior de manera irreversible. Algo ha hecho click. Algo grotesco y desagradable, pero en el fondo, reconocible. Y crees que todo puede ir bien hasta que descubres que estás en el Infierno junto al perro de Hitler, que tus ruidosos vecinos son en realidad unos maniquíes de plástico, que tu hija de dos años se ha quedado embarazada o que Santa Claus ha convertido a tu padre en un adorable y majestuoso reno. En definitiva, descubrir qué tiene preparado Shearman a la vuelta de cada página es experimentar un nuevo tipo de placer literario en el que verás estimulado todo tu espectro emocional. A veces, varios registros al mismo tiempo. Por eso, más vale que os hagáis pronto con este excepcional libro de relatos, una auténtica joya del género fantástico que os hará vivir experiencias narrativas extremas y completamente nuevas.


Laurie Colwin demuestra en Tantos días felices que tocar la fibra sensible de la gente es más un arte que una ciencia: una disciplina fortuita, caprichosa y casual en la que no existen reglas, estándares ni procedimientos universalmente aceptados para desvelar qué oscuro motor impulsa nuestras decisiones en el terreno sentimental. Al fin y al cabo, si viviéramos en un mundo dominado por la lógica y la fría racionalidad, ninguno de los personajes que habitan la novela de Colwin mantendría una relación duradera con su correspondiente pareja. No obstante, es precisamente en esa ausencia de cosas en común, en ese colosal choque de caracteres, en esa incomprensión y desconocimiento mutuos, donde reside el atípico encanto de una historia que bucea en grandes temas como el amor, la amistad, la familia o la búsqueda permanente de la felicidad. Repleto de líneas brillantes, diálogos dinámicos, personajes completamente fascinantes dada su complejidad y un estilo que conjuga a la perfección sobriedad y sensibilidad literaria, Tantos días felices es una obra realmente sorprendente e imbuida de una personalidad desbordante.


Antes de que alguien lo pregunte: sí, todo ese ruido en torno a Lo contrario de la soledad me parece plenamente justificado. Lejos de engendrar su publicación, estoy seguro de que el inesperado fallecimiento de Marina de algún modo la aceleró, que su voz estaba destinada a escucharse más a tarde o más temprano como el discurso enérgico e inspirador de una joven brillante, ingenua, enamorada, idealista, inexperta y aún así, en plena sujeción de esas riendas vitales con las que algunos a su edad todavía aprendemos a lidiar. A lo largo de los textos reunidos en Lo contrario de la soledad podemos disfrutar de Marina Keegan en dos vertientes muy diferentes, pero igualmente notables: como escritora de relatos, Marina se desenvuelve con facilidad a través de historias que revelan su versatilidad y su amplitud de registros, dando vida en ellos a personajes un tanto confundidos, desorientados o dotados de cierta extrañeza que buscan alcanzar por diversos medios el entendimiento de sus circunstancias. En su faceta de ensayista, Keegan hace gala de una sólida y sin duda precoz capacidad de análisis a la hora de razonar sobre temas muy dispares. Vale, puede que en ocasiones Keegan deje escapar un estilo jovial en exceso e incluso algo inmaduro, pero es precisamente esta falta de pretensiones más allá de su alcance, esa aceptación consecuente y plena de su propia edad lo que hace latir este libro con tanta fuerza, llegando además a convertirse en una de las lecturas que más me han emocionado en este 2015.


Solo hace falta echar un vistazo al primer relato de los doce que componen Nuevo destino para darse cuenta de que, como buen soldado que fue, Phil Klay conoce un par de trucos para desarmar a su oponente antes de que este tenga tiempo ni siquiera de parpadear. Aunque su estilo evidencia algunas muestras de inexperiencia y sus tácticas narrativas podrían calificarse de sobrias o incluso rudimentarias (perceptibles sobre todo en lenguaje austero, árido y soez de los personajes), las historias de Klay cumplen con eficacia el objetivo para el que han sido concebidas: explorar de primera mano y desde un punto de vista que cuenta con escasos precedentes la experiencia más visceral del conflicto, las secuelas tanto físicas como emocionales que es capaz de dejar o la ingente cantidad de cuestiones morales, políticas y éticas que se ponen sobre la mesa a la hora de abordar un tema tan revulsivo. Haciendo uso de un chocante humor negro y sin exhibir en ningún momento esos recalcitrantes alardes de patriotismo al que se inclinan no pocos paisanos, el escritor estadounidense explora con franqueza las conflictivas relaciones humanas y sorprende rotundamente en su total desenvoltura a la hora de bucear en la dimensión psicológica de sus personajes, casi siempre sumidos en la resignación, la ansiedad y el espanto. Sin duda, la lectura de este libro me ha parecido una experiencia instructiva, enriquecedora, recomendable y muy merecedora de su flamante National Book Award.


Ciudad fantasma es uno de esos libros que deberían venir acompañados de prospecto. De una guía interactiva, una madeja de hilo dorado, algo donde agarrarse antes de ser empujados sin compasión al vertiginoso escenario construido por el autor. Porque uno a veces se acomoda. Piensa que lo ha visto todo. Que conoce todos esos trucos y artificios narrativos que han desfilado por la historia de la literatura. Pero luego vienen individuos como el señor Coover dispuestos a sacarse, no un conejo, sino un elefante de la chistera. Y claro, te pilla un poco desprevenido. Tanto, que no sabes si la historia que nos propone aquí Robert Coover se mueve entre los límites de la genialidad o de la locura. Si todos esos pistoleros, sheriffs, sanguinarios forajidos y libidinosas damas de salón que campan a sus anchas por las desérticas calles de la ciudad que da título al relato no son en realidad producto de un chute psicotrópico que a alguien se le ha ido de las manos. Ciudad fantasma es, por decirlo de algún modo, un potente western alucinógeno en el que su protagonista (un forastero errante que acaba siendo engullido por un espejismo en forma de ciudad) es víctima de las más estupefacientes aventuras. Un particular homenaje a las historias del salvaje oeste americano en el que Coover, haciendo alarde de una espectacular y desviada imaginación, dispara imparables ráfagas de humor negro, casquería e indudable mala leche.


Existe en la inimitable prosa de Edna Ferber una indiscutible calidez emocional que la hacen merecedora de nuestros más entusiastas elogios, una exquisita y universal atemporalidad narrativa que convierten sus historias en minuciosas radiografías de la naturaleza humana, tan válidas en la actualidad como un par de siglos atrás. Por esa razón, hablar acerca de esta estupenda novela constituye a su vez un necesario ejercicio reivindicativo. Con su rigurosamente retratado trasfondo histórico, su apasionante progresismo ideológico y su enternecedora a la par que tenaz protagonista, ¡Así de grande! no tiene nada que envidiar a esos grandes dramas decimonónicos que consiguen atrapar al lector mediante una dosis precisa de gracilidad estilística y estudiada cotidianidad. Porque, en efecto, la novela de Ferber no se caracteriza por su ritmo trepidante ni por sus demoledores giros de guión. Aquí nadie se levanta de entre el público para interrumpir una boda ni tiene que hacer frente a los devastadores efectos de un desastre natural. Aún así, ¡Así de grande! no deja en ningún momento de ser una arriesgada aventura que nos hará contener el aliento o sufrir por el destino aciago de sus protagonistas. Al fin y al cabo, no existe mayor odisea que la de abrirse paso por la vida.


He de confesar que no esperaba mucho de esta novela. Quizá por dicha ausencia de expectativas o porque realmente la obra de Lena Andersson es un librazo como la copa de un pino, lo cierto es que Apropiación indebida me ha parecido de lo mejor que ha caído en mis manos desde que empezó el año: una historia fascinante y perturbadora a partes iguales que pormenoriza con un elevado grado de precisión el encaprichamiento obsesivo de una joven poeta y ensayista sueca con un artista sobre el que le encargan dar una conferencia. A primera vista no parece nada especial ni revolucionario, pero el verdadero encanto de la novela reside en el fabuloso tratamiento -entre lo irónico y lo cáustico, rozando siempre lo inmisericorde- que hace Andersson de unos personajes complejos, cautivadores y logrados hasta el extremo. Moviéndose entre la ficción convencional y el ensayo más sesudo, Apropiación indebida retrata sin atisbo alguno de romanticismo la cara más amarga del amor -el no correspondido- y refleja como nunca antes había visto las desesperadas artimañas psicológicas a las que solemos recurrir para vestir de realidad una relación que solo existe en nuestra imaginación (por mucho que estemos empeñados en afirmar lo contrario). Absorbente, perversa, erudita y magistralmente escrita, Apropiación indebida es, en definitiva, una de esas lecturas que debéis adquirir sin contemplaciones ni excesivas vueltas de hoja. Leedla. Y punto.

Reseña "Tantos días felices"

viernes, 19 de junio de 2015

► Título: Tantos días felices
► Autor: Laurie Colwin
► Año: 2015
► Editorial: Libros del Asteroide
► Páginas: 264
► Precio: 19.95 €

Guido y Vincent son amigos desde niños, estudian en Cambridge (Massachusetts) y comparten sueños: Guido quiere escribir poesía y a Vincent le gustaría ganar el Premio Nobel de Física. Cuando Guido se encuentra con la extravagante Holly a la salida de un museo se enamora perdidamente de ella, pero presiente que no tendrán una relación fácil. Vincent, más abierto y alegre, conoce a Misty en el trabajo y, aunque ella es una misántropa terrible, estaría dispuesto a darlo todo por salir con ella.
A través de las relaciones de estos personajes, de sus cortejos, celos, rupturas y reconciliaciones en el Nueva York de finales de los setenta, Tantos días felices retrata a cuatro personas inteligentes y bienintencionadas que no pueden dejar de creer en el amor.


Para ser una persona que no cree en el amor a primera vista, he de reconocer que mi relación con este libro solo podría calificarse como un auténtico flechazo. Pocas veces me ha pasado eso de empezar una historia y quedar prendado de absolutamente todo lo que cabe en un puñado de páginas, pero lo cierto es que Laurie Colwin ha conseguido activar de nuevo ese mecanismo en mi interior que conduce a compartimentos emocionales de acceso restringido. Como ya hiciera Alexis M. Smith en la maravillosa Glaciares, Colwin demuestra en Tantos días felices que tocar la fibra sensible de la gente es más un arte que una ciencia: una disciplina fortuita, caprichosa y casual en la que no existen reglas, estándares ni procedimientos universalmente aceptados para desvelar qué oscuro motor impulsa nuestras decisiones en el terreno sentimental. Al fin y al cabo, si viviéramos en un mundo dominado por la lógica y la fría racionalidad, ninguno de los personajes que habitan la novela de Laurie Colwin (Guido, Holly, Vincent y Misty) mantendría una relación duradera con su correspondiente pareja. No obstante, es precisamente en esa ausencia de cosas en común, en ese colosal choque de caracteres, en esa incomprensión y desconocimiento mutuos, donde reside el atípico encanto de una historia que bucea en grandes temas como el amor, la amistad, la familia o la búsqueda permanente de la felicidad, pero sin llegar a perderse en sus oscuras profundidades.     

Así pues, Tantos días felices no es más que una sucesión de escenas aparentemente aisladas (repartidas a lo largo de más de una década en la vida de sus cuatro protagonistas) que narran con apasionante inteligencia y cierto sentido del humor los vibrantes e impredecibles vaivenes de dos jóvenes parejas unidas -en principio- por su abierto rechazo a los dictámenes y costumbres sociales que rigen el juego amoroso. De esta manera, asistiremos a la frustración casi constante que padece Guido al estar con Holly, una mujer indescifrable, meditativa y de personalidad etérea que, aun consciente de los sufrimientos que le provoca a su marido, no parece estar dispuesta a cambiar. El contrapunto casi cómico de la novela lo ponen Vincent, el alegre e idealista primo de Guido, y una compañera de oficina llamada Misty, misántropa empedernida cuyo carácter imposible oculta en realidad a una chica repleta de inseguridades, miedos y firmes convicciones ideológicas que le impiden dejarse caer en las garras del amor. Repleto de líneas brillantes, diálogos dinámicos, personajes completamente fascinantes dada su complejidad y un estilo que conjuga a la perfección sobriedad y sensibilidad literaria, Tantos días felices es una obra realmente sorprendente e imbuida de una personalidad desbordante. No se trata de una historia vertiginosa ni lacrimógena; al contrario, no puede ser más cotidiana, anticlimática y argumentalmente austera. Además, resulta extraño el mensaje optimista que transmite, dadas las circunstancias más o menos melodramáticas del relato. Sin embargo, la síntesis de todos esos elementos que, en manos de cualquier otro escritor, sencillamente no cuajarían, produce como resultado en el caso de Laurie Colwin una obra muy recomendable y refrescante que la editorial Libros del Asteroide ha querido reivindicar en nuestro país. La decisión, desde luego, no ha podido ser más acertada.



 
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