Reseña "El anillo de Salomón"

domingo, 22 de enero de 2012

Después de haber devorado "El anillo de Salomón" en apenas un par de días me han venido a la cabeza un montón de recuerdos. Y es que parece que fue ayer cuando sostenía entre mis manos un ejemplar prestado de aquel magnífico "El amuleto de Samarkanda", primer volumen de una trilogía fantástica que continúa en "El ojo del Gólem", acaba en "La puerta de Ptolomeo" y que estaba llamada a encabezar las listas de ventas, pero lo cierto es que ya han pasado bastantes años desde entonces. La saga de Bartimeo, que ahora se ve aumentada con la aparición de El anillo de Salomón, cautivó a un sinnúmero de lectores alrededor de medio mundo gracias a ese universo alternativo creado por Jonathan Stroud en el que las huestes demoníacas se someten contra su voluntad a los crueles designios de la clase política. Ambientada mayoritariamente en la ciudad de Londres, esta saga contaba las desventuras de Nathaniel, un joven aprendiz de mago, y Bartimeo, el genio que se encuentra a su servicio. Pocos serán los que hayan podido disfrutar de esta serie de libros y que no coincidan conmigo en afirmar que uno de los principales atractivos de la serie es, sin duda, Bartimeo, personaje carismático donde los haya. Astuto, mordaz, sarcástico y en ocasiones hilarante, Bartimeo y sus características notas a pie de página vuelven en esta ocasión, una vez cerrada la trilogía principal, a deleitarnos con una novela que retrata los inicios de nuestro particular genio en el terrorífico mundo de los humanos.

Título: El anillo de Salomón
Autor: Jonathan Stroud
Año de publicación: 2011
Editorial: Montena
Género: Novela, humor
Páginas: 416
PVP: 19,95
ISBN: 978-84-8441-757-6

Sinopsis

¿Qué hace un genio como yo convertido en un vulgar esclavo? Antes era poderosísimo... y miradme ahora: en pleno siglo X antes de Cristo y a las órdenes del cretino de Khaba. Me paso los días recolectando alcachofas (pero solo las más bonitas) o picando hielo de las montañas para que los sorbetes del rey estén bien fresquitos. Y todo porque mi amo tiene miedo de un arito de oro... Bueno, en realidad es el anillo mágico de Salomón, rey de Jerusalén. Con él puesto es capaz de invocar a ejércitos enteros de espíritus malvados y de amenazar a hechiceros, reyes y guerreros para que le ofrezcan sus servicios y riquezas. Parecen todos perritos falderos...
     Por suerte, he conocido a Asmira, una niñita muy espabilada (¡utiliza las dagas como un demonio!) a quien la mismísima reina de Saba ha encomendado una misión secreta. Cuando me la camele, seguro que podremos conseguir muchas cosas...

"El anillo. Por eso había florecido Jerusalén. [...]Gracias a la siniestra reputación de dicho anillo, los grandes imperios de Egipto y Babilonia guardaban una precavida distancia y vigilaban sus fronteras con mirada inquieta.
Todo giraba a su alrededor."

Opinión

La historia de "El anillo de Salomón" comienza cuando Bartimeo es invocado desde el Otro Lado, el mundo en el que residen los espíritus en su forma más pura, por Ezequiel, uno de los múltiples hechiceros pertenecientes a la corte del todopoderoso rey Salomón. Bartimeo se ve rápidamente encomendado al cumplimiento de una misión de búsqueda con el objetivo de engrosar a base de valiosas reliquias las estanterías del codicioso Ezequiel, pero lo que en un principio parece una tarea sencilla, pronto acaba tornándose llena de complicaciones y al final Bartimeo se ve liberado de las cadenas que lo retienen a nuestro universo. Al mismo tiempo, en el lejano territorio de Saba, la reina Balkis debe hacer frente a las amenazas de Salomón por haberse negado a aceptar reiteradamente su propuesta de matrimonio: o se casa con él o tendrá que pagar un prohibitivo impuesto que supondrá a largo plazo la disolución de su reino. La supervivencia de su pequeño país y la de sus habitantes dependen en gran medida de la difícil decisión que tiene Balkis entre las manos. Sin embargo, Balkis no está dispuesta a someterse a los dictados de Salomón, por lo que decide encargar a la capitana del cuerpo de guardianas, Asmira, la misión de embarcarse en un viaje hasta la distante Jerusalén y acabar con la vida del monarca así como con la fuente de todo su inagotable poder: el anillo de oro. El caso es que, por unas cosas o por otras, los caminos de Asmira y de Bartimeo se acaban cruzando y pronto ambos entenderán que, por muy distintos que puedan parecer sus objetivos, la única manera de alcanzarlos será trabajando juntos.

"Soy un tipo educado y los recibí a todos como era debido. Una detonación por aquí, una convulsión por allá y pedacitos de momias ancestrales salpicaron alegremente el relieve vidriado de los antiguos reyes sumerios."

Es fácil comprobar que, a pesar de no tener nada que ver con la trilogía original, Jonathan Stroud ha optado por un argumento repleto de aquello que mejor se le da: intrigas políticas, antiguas civilizaciones, objetos legendarios dotados de un increíble poder y todo ello aderezado con una dosis de aventuras, magia y humor que amenizan enormemente la lectura, una fórmula que se repite a lo largo de su trayectoria pero de la que no te llegas a cansar nunca. Algo que me ha llamado mucho la atención a lo largo de la lectura de este libro es la gran riqueza de vocabulario de la que goza Jonathan Stroud así como la exactitud histórica que rodea a la narración: ambos aspectos me han sorprendido gratamente. La historia en sí no me ha parecido una gran revolución, pero sí es cierto que ha sabido desarrollarla de manera inteligente: hay numerosas sorpresas, giros inesperados y la acción está muy bien medida y repartida. Además, continuamente se van intercalando los narradores, casi siempre cuando el libro llega a la parte más interesante, por lo que a veces se te hace complicado parar de leer.

"Procuraría pasar inadvertido, haría mi trabajo con diligencia y, sobre todo, no llamaría la atención. Aquella era la mejor manera de no meterse en líos.
Lo conseguí durante cuatro días. Al quinto, ocurrió una catástrofe."

Los personajes están muy bien trabajados, tanto los de un bando como los de otro, tanto espíritus como humanos y cada uno de ellos tiene una personalidad bastante bien definida y se puede apreciar una clara evolución. Asmira es una joven luchadora e idealista que acarrea sobre sus espaldas el a veces insoportable peso de seguir los pasos de su madre como guardiana de la reina. Sobre Bartimeo poco más hay que añadir: tan fantástico, divertido e impertinente como siempre. Eso sí, una de las cosas que me más me gustaban de esta serie eran precisamente las notas a pie de página añadidas por cortesía de Bartimeo. Pues bien, en este nuevo capítulo parece que han perdido parte de la frescura original y no me han hecho tanta gracia como en libros anteriores, pero aún así siempre es un placer verlas por ahí. También podemos encontrar a viejos conocidos de la saga como Faquarl, eterno enemigo de Bartimeo y otros nuevos como Khaba, otro de los iracundos hechiceros al servicio de Salomón y que se convertirá en la principal amenaza para nuestros protagonistas y la consecución de sus planes.

"-Que obtenga la libertad solo es cuestión de tiempo -replicó la aparición-, y ¿qué es el tiempo para nosotros?
Me volví para mirar el sol.
-No lo sé. A veces se me hace eterno."

Lo cierto es que las primeras tres cuartas partes del libro me han gustado mucho, sin embargo, la conclusión me ha parecido un tanto tosca y precipitada, un poco como se suele decir, "cogida con pinzas". La idea es bastante buena y podría haber llegado a muy buen puerto si la narración no estuviera durante esa parte tan fragmentada y atropellada. Sin embargo, yo soy de los que opinan que un final malo no tiene por qué estropear un buen libro, y menos aún en el caso que nos ocupa, cuando estamos hablando de un libro más que bueno.  También he de decir que la trilogía original es mucho más jugosa y que si aún no te has adentrado en los terrenos de la magia dibujada por la pluma de Jonathan Stroud, la mejor opción es hacerlo con "El amuleto de Samarkanda" y no con esta especie de spin-off, lo que yo llamaría un libro hecho para los que ya son fans de la serie. En definitiva, "El anillo de Salomón" me ha parecido a grandes rasgos una lectura divertida, entretenida, una excelente forma de recordar los buenos ratos que pasé junto a Bartimeo durante los primeros años de secundaria y de descubrir nuevos personajes que ya forman parte de la historia de esta  magnífica saga.

Puntuación

"El anillo de Salomón"

4/5

Mágica

2 comentarios :

  1. Oh a mi también me gustó mucho este libro. En cuanto me enteré que salía no dudé en hacerme con él porque la trilogía anterior me había gustado mucho :D

    Muy buena reseña!

    Un besazo :D

    ResponderEliminar
  2. Ai, si es que si nos lo cuenta Bartimeo cualquier historia es LA VIDA. Hice yo una reseña de este libro en mi blog, opinamos más o menos igual, excepto por los personajes... no están demasiado trabajados, creo yo, más bien típicos, unos muy, muy malos y otros muy, muy buenos. Ya sabes.

    Besico :*

    ResponderEliminar

 
Generación Reader © 2012