Reseña "Los del otro lado"

viernes, 17 de mayo de 2013

► Título: Los del otro lado
► Autor: Christopher Buehlman
► Año de publicación: 2013
► Género: Novela, terror
► Editorial: Plaza & Janés
► Páginas: 336
► PVP: 18.90 €
► ISBN: 9788401353659


En 1935, a finales de la Gran Depresión, el historiador Frank Nichols se traslada a la tranquila localidad de Whitbrow, en Georgia, con su mujer, la bella Dora. La pareja pretende iniciar una nueva vida en este apacible rincón del sur de Estados Unidos. Frank planea escribir un libro sobre un antepasado suyo de infausta memoria, Lucien Savoyard. De brutalidad legendaria, fue propietario en el siglo XIX de una plantación al otro lado del río que linda con el pueblo, el escenario de cruentas atrocidades que Frank apenas intuye... En un primer momento, el pueblo resulta pintoresco y los habitantes acogedores aunque aferrados a la tradición. Sin embargo cuando Frank inicia sus indagaciones descubre que las supersticiones locales ocultan una antigua deuda de sangre.
Los del otro lado es una sorprendente novela de terror, una historia tan sugerente como espeluznante sobre la venganza y los legados familiares, los miedos ancestrales que rigen una comunidad, y sobre la terrible amenaza del otro.

Opinión

Tenía muchas ganas de hacerme con este libro desde hace bastante tiempo, más que por su llamativo argumento, porque era el último de los nominados al World Fantasy Award de 2012 que me quedaba por leer, una especie de hito personal y en cierta manera algo irrelevante, pero que me apetecía cumplir para tener una perspectiva más apropiada de lo que se cuece en territorio internacional. Basta echar una simple ojeada a los títulos con los que competía el elogiado debut de Christopher Buehlman para que os hagáis una idea de lo importante que es este premio dentro de la literatura fantástica, de ciencia-ficción y de terror: nada más y nada menos que obras como la enciclopédica Danza de dragones, 22/11/63, Entre extraños y Osama, libro peculiar donde los haya que acaba de ser publicado en nuestro país bajo el sello RBA y que finalmente acabó llevándose el gato al agua. Con estos datos, no me podréis negar que la propuesta de Buehlman, basada en una especie de crossover entre Supernatural y El bosque de M. Night Shyamalan, tenía todas las papeletas para convertirse en una lectura apasionante, terrorífica y sorprendente como pocas. Y aunque a veces los libros más comentados suelen ser también los más decepcionantes, en esta ocasión hay que aplaudir el buen criterio del jurado y rendirse ante los maravillosos encantos de Los del otro lado.

Que me devorara el corazón me pareció una opción buena y definitiva. Quería yacer con los muertos. Quería dejar de sentir, perder la vista y la memoria. Pero eso no es lo que sucedió.
    Conservé la memoria.
    Sobre todo en las partes que no deseaba.

El protagonista de esta truculenta novela de suspense es el historiador, ex combatiente y aspirante a novelista Frank Nichols, un hombre que se traslada junto a su encantadora esposa Dora a la pequeña localidad de Withbrow, un apartado rinconcito de Georgia en el que la pareja pretende asentarse, comenzar una nueva vida y olvidar los problemas que pudo haber en otros tiempos mientras Frank intenta escribir la biografía de un antiguo pariente. Sin embargo, enterrar el pasado puede convertirse en una tarea harto difícil cuando lo que vienes a hacer es removerlo con ímpetu, sobre todo cuando se trata de una comunidad tan hermética y escabrosa como la de Withbrow, lugar sobre el cual pesa una dantesca historia de violencia y asesinato como si de una maldición se tratase, donde se cometen sacrificios rituales para apaciguar a las criaturas que habitan en las profundidades del bosque y en el que los vecinos te observan con recelo y la desconfianza en general flota en el ambiente. Los del otro lado es una primera novela ciertamente espectacular, Christopher Buehlman consigue retratar de manera sublime la asfixiante atmósfera que suele caracterizar este tipo de relatos ambientados en la Norteamérica rural y supersticiosa que tanto miedo nos ha hecho pasar gracias a sus mansiones encantadas, sucesos inexplicables, oscuros crímenes familiares y otros elementos recurrentes del terror gótico. Así pues, a medida que Nichols consigue recabar información importante sobre su odiado antecesor, las fuerzas que amenazan la tranquilidad de Withbrow se irán haciendo cada vez más patentes, dejando a su paso un rastro de sangre, muerte y destrucción que pondrá en peligro la supervivencia de nuestra "apacible" población.

Me limité a mirar hacia la ventana sucia sin verla, pensando en los importantes días previos a la guerra civil, los días en los que todo el mundo sabía lo que iba a suceder, pero no el hambre que iban a pasar, ni el tiempo que duraría.

Los personajes son otro de los puntos fuertes de la novela. Buehlman ha construido un personaje principal realmente atractivo, profundo, inteligente y entrañable, un hombre constantemente acosado por sus demonios personales nacidos de la guerra en la que luchó de joven y que siente un amor total, completo e incondicional hacia su joven esposa. La saludable relación entre Frank y Dora constituye una parte importante de la trama, pues a lo largo de las más de 300 páginas que tiene la novela seremos testigos en numerosas ocasiones de cómo estos dos enamorados serán capaces de consolidar su matrimonio a pesar de la infertilidad de ella y de la acuciante presión del exterior. El resto de personajes secundarios que quizá no tienen una participación tan activa en el desarrollo de la trama también me han cautivado por lo bien caracterizados que están, siendo perfectamente reconocibles en apenas unas páginas.
     Salvando el precipitado giro final que toman los acontecimientos, Los del otro lado es una novela bastante recomendable tanto para los amantes del género como para los no iniciados en la literatura de terror, un relato fascinante que habla sobre las cicatrices de la guerra, el miedo a lo desconocido, la insaciable sed de venganza y nuestra capacidad de cometer las mayores atrocidades en nombre de nuestros seres queridos, todo ello rodeado de un irresistible halo de misterio que te atrapará sin ninguna dificultad y brillantemente escrito, con una prosa fluida, evocadora e impactante. Tal y como dije al principio de la reseña, merece mucho la pena apostar por la calidad narrativa y la portentosa imaginación de Christopher Buehlman, hasta el punto de decir que para mí se ha convertido en una de las sorpresas de la temporada. Así que ya sabes, déjate arrastrar por las infames garras de esta novela y descubrir qué perversiones te deparan al otro lado de sus páginas. Si te atreves, claro...

Puntuación

Los del otro lado



Reseña "La maga"

jueves, 16 de mayo de 2013

► Título: La maga
► Autor: Trudi Canavan
► Año de publicación: 2013 (2012)
► Género: Novela, fantasía
► Editorial: DeBolsillo
► Páginas: 688
► PVP: 10.95 €
► ISBN: 9788490320471

En el remoto pueblo de Mandryn, la joven Tessia hace de ayudante de su padre, el sanador local, para gran frustración de su madre, que preferiría que se dedicara a buscar marido. Un día, mientras atiende a un paciente en el castillo de lord Dakon, Tessia se ve obligada a protegerse de las agresivas insinuaciones de un mago extranjero, y utiliza instintivamente unos poderes mágicos que no era consciente de poseer. Convertida de pronto en aprendiz de lord Dakon, un nuevo mundo se perfila ante ella. Pero, al margen de la emoción, las aventuras y el lujo, Tessia está a punto de descubrir que sus dotes mágicas también conllevan una gran responsabilidad. Una tenebrosa guerra está a punto de desatarse, y sus brutales secuelas seguirán apreciándose siglos después, en una época en la que tendrán lugar las llamadas Crónicas del mago negro y una joven llamada Sonea revolucionará el orden establecido.

Opinión

Cualquier aficionado a la literatura fantástica seguramente ha oído hablar de Trudi Canavan, una mujer que en los últimos años ha ido ganándose un hueco cada vez más importante dentro de este género tan cultivado y en el que destacar se ha convertido en una tarea al alcance de muy pocos. Conocida principalmente por ser la autora de Las crónicas del mago negro, trilogía de la que por el momento solo he leído el primer libro, Canavan no ha dudado en aprovechar al máximo la buena acogida que han tenido las aventuras protagonizadas por Sonea y compañía, obsequiándonos con hasta cuatro novelas adicionales que se relacionan en mayor o menor medida con la trilogía principal y que están ambientadas en el mismo mundo pero en diferentes épocas. Teniendo en cuenta la cronología interna de la serie, La maga funciona como una especie de prólogo a lo que sucede en Las crónicas del mago negro, pues en esta novela de casi 700 páginas se narra con todo lujo de detalles la historia de una joven sanadora llamada Tessia que no solo se enfrentará a la amenaza de una invasión extranjera, sino que será partícipe de acontecimientos decisivos para el futuro de la saga.

No existía una forma rápida e indolora de practicar una amputación. Tessia lo sabía. Al menos si se realizaba correctamente. Una amputación bien hecha requería que se recortara una capa de piel para que cubriese el muñón, y eso llevaba tiempo.

Así pues, en La maga nos encontramos con Tessia, una chica inmersa en pleno proceso de aprendizaje para convertirse en sanadora y de esa manera repetir los pasos de su padre. Sin embargo, la madre de Tessia no ve con buenos ojos las decisión que quiere tomar su hija y la presiona constantemente para que adopte un estilo de vida más tradicional y se dedique a buscar marido. Lo que ninguno de ellos tres podría imaginar es que Tessia atesora en su interior un enorme caudal de energía mágica, y por eso, cuando en una de las visitas al castillo de Lord Dakon los poderes de Tessia son oportunamente revelados, el destino de la joven sufrirá un importante revés, convirtiéndose de manera inevitable en protegida y alumna de Lord Dakon en lo que respecta a las intrincadas artes de la magia.
     Lo cierto es que decidí empezar este libro antes de continuar con la trilogía original porque había leído que se puede leer a modo de precuela sin ningún tipo de problema y porque además se explica el origen de la guerra entre Sachaka y Kyralia, así como la fundación del gremio de los magos, temas que prefería conocer en profundidad antes de proseguir con la historia de Sonea. Trudi Canavan se desenvuelve francamente bien en los terrenos de su propio universo, un mundo muy bien construido, repleto de variedad, colorido, interesante y que sabe captar la atención del lector ya sea por descubrir cuáles son las reglas que rigen el uso de la magia, cómo se comportan en cada una de las culturas que constituyen el marco geográfico de la novela o en qué se diferencian esencialmente los distintos miembros de esa jerarquía social tan acentuada que es característica del medievo. Precisamente la ambientación es uno de los puntos más logrados de La maga, y gracias al minucioso trabajo de Canavan a la hora de retratar personajes, lugares, costumbres y modos de vida, el lector puede sentirse completamente sumergido en el maravilloso mundo que nos presenta la autora.

De pronto, Tessia se quedó sin aliento y se detuvo, y mientras la euforia cedía el paso al agotamiento, la joven notó que la tristeza se apoderaba de ella otra vez. "Sí, los hemos vencido, pero hemos perdido tanto... Han sembrado tanta muerte y destrucción..."

Trudi Canavan tiene una capacidad asombrosa para tender una gran cantidad de tramas en distintas direcciones que pueden ir desde la intriga palaciega al más puro estilo Juego de tronos (salvando las distancias) hasta la descripción de escenarios bélicos, poco y mal explotados bajo mi punto de vista teniendo en cuenta el argumento de la novela. El caso es que durante la primera mitad de La maga disfruté bastante del fantástico estilo de Canavan, el ritmo pausado pero constante de la historia, la caracterización exhaustiva de los personajes y el modo en que los diferentes arcos narrativos se iban entrelazando para dotar de profundidad y atractivo al desarrollo de la obra. Pero el gran problema con el que me he topado a medida que iban avanzando las páginas de La maga es la exasperante lentitud que adquiere aproximadamente en su tercio final, donde ni el aprendizaje de Tessia como maga, ni la insulsa guerra que se ha desatado entre las naciones vecinas de Sachaka y Kyralia ni otras subtramas prácticamente prescindibles que conforman el grueso de la novela terminan de cuajar de forma adecuada.
     Digamos que no le hubieran sentado nada mal unos cientos de páginas menos al libro de Canavan, a quien es casi imposible perdonarle esa falta de vitalidad y dramatismo en los momentos más importantes de la historia y quien no ha sabido aprovechar del todo el enorme potencial que le ofrecía un planteamiento tan poderoso como el de La maga. Quizá mi desapego por la fantasía tan light que nos propone esta escritora australiana haya influido a la hora de juzgar este libro con semejante negatividad, pero la realidad es que hay opciones mucho más frescas, absorbentes, emocionantes y satisfactorias que esta novela dentro del catálogo de la literatura fantástica (incluso en el de la propia Trudi Canavan). No obstante, si eres fan de la saga, no dudes en darle una oportunidad, siempre cabe la posibilidad de que te guste más que a mí.

Puntuación

La maga


Reseña "Leviathan"

viernes, 10 de mayo de 2013

► Título: Leviathan
► Autor: Scott Westerfeld
► Año de publicación: 2012
► Género: Novela, juvenil, steampunk
► Editorial: Edebé
► Páginas: 472
► PVP: 16.50 €
► ISBN: 9788468306995


Nos encontramos en la cúspide de la Primera Guerra Mundial y todas las potencias europeas se están armando. Los austrohúngaros y alemanes tienen sus clánkers, unas máquinas de acero con motores de vapor cargados de armas y municiones. Los darwinistas británicos emplean animales fabricados como armas de guerra. Su Leviathan es un dirigible ballena, la bestia más poderosa de la flota británica. Aleksandar Ferdinand, príncipe del Imperio austrohúngaro ha huido. Su propia gente se ha vuelto contra él. Su título no tiene ya ningún valor y solo cuenta con un Caminante de Asalto desgastado por la batalla y con su leal tripulación. Deryn Sharp es una plebeya, una chica disfrazada de chico que se ha alistado en las Fuerzas Aéreas británicas. La muchacha es un destacado aviador, pero su secreto se encuentra en peligro constante de ser descubierto. Cuando la Gran Guerra es ya inminente, los caminos de Alek y Deryn se cruzan de la forma más inesperada llevándolos a ambos a bordo del Leviathan donde darán la vuelta al mundo y vivirán una fantástica aventura que cambiará sus vidas para siempre.

Opinión

Mi pequeño idilio con Scott Westerfeld comenzó hace unos cuatro años, cuando completamente por azar cayó en mis manos un ejemplar de Traición, primera entrega de una trilogía distópica en la que a partir de cierta edad los jóvenes son sometidos a múltiples operaciones de cirugía estética que tienen como objetivo alcanzar la perfección física. En un principio la idea me pareció tremendamente original (estamos hablando del año 2008-09) y lo cierto es que después de un par de tardes enfrascado a más no poder en su lectura, Traición no solo consiguió gustarme sino que se convirtió en una de mis sagas favoritas de literatura juvenil, pese a no ser demasiado popular en la blogosfera. Puesto que sus respectivas continuaciones (Perfección, Especiales y Extras) también me gustaron bastante, cuando me enteré de que la editorial Edebé tenía pensado publicar en España otra trilogía del autor, mis niveles de euforia se dispararon hasta niveles poco conocidos. En esta ocasión, y sin abandonar en ningún momento su carácter marcadamente juvenil, Scott Westerfeld nos transporta en Leviathan a los albores de la Primera Guerra Mundial, a una especie de ucronía steampunk con abundantes reminiscencias históricas donde las fuerzas combatientes luchan por el dominio de Europa a bordo de estrafalarias máquinas de guerra o con la ayuda de monstruosas criaturas evolucionistas.

La caballería austriaca brillaba bajo la luz de la luna con sus jinetes erguidos orgullosamente en la silla de montar, sobre sus caballos y con las espadas en alto. Tras ellos, dos hileras de máquinas andantes, caminantes impulsados con motores diésel, listas para disparar, con los cañones apuntando por encima de las cabezas de caballería.

Podría decirse que la novela de Scott Westerfeld tiene todos los ingredientes para convertirse en una novela de éxito, pero lo cierto es que contra todo pronóstico, la acogida de esta trilogía en nuestro país ha sido más bien fría. No sé si ha sido por la escasa promoción a la que se ha visto sometida, si es que la idea original no ha terminado de calar entre un público cada vez más debilitado en términos económicos o si acaso estamos tan idiotizados por las tendencias literarias norteamericanas que ya ni siquiera hacemos caso a cualquier cosa que no apeste descaradamente a romance paranormal adolescente. El caso es que Leviathan no es una novela perfecta, pero no por ello deja de ser una apuesta de menor categoría, una opción arriesgada, entretenida y bastante recomendable si lo que te gusta es vivir emocionantes aventuras repletas de acción, intriga y seres sobrenaturales.
     Una de las principales bazas con las que cuenta esta novela es su acelerado ritmo narrativo. Dividida en dos puntos de vista bien diferenciados que se van intercalando continuamente, la historia de Leviathan nos pone en la piel de Alek, un chico intrépido y a veces algo titubeante que de la noche a la mañana se convierte en heredero del imperio austro-húngaro tras el repentino y premeditado fallecimiento de sus padres, y de Deryn, una joven curiosa, decidida e indudablemente problemática que se hace pasar por chico en los exámenes para ingresar en el ejército británico. Scott Westerfld narra con un estilo sencillo, directo y desenfadado (muy diferente al que se puede ver en la saga Uglies) las vivencias de estos dos pequeños soldados en el fragor de las sucesivas batallas, estrategias militares y labores de espionaje que uno y otro ejército llevan a cabo incesantemente. Tomándose ciertas licencias históricas que los no iniciados en la materia sin duda podemos perdonar, Leviathan recrea de manera bastante fiel los principales acontecimientos que tuvieron lugar durante esa época de enfrentamiento bélico, proporcionando un marco más que interesante para el desarrollo de sus personajes (que termina siendo un tanto escaso) y de la turbulenta tesitura ideológica en que se divide el continente, a saber, aquellos quienes están dispuestos a experimentar con las herramientas que ofrece la naturaleza y quienes lo consideran una abominable aberración que debe impedirse a toda costa.

Bajo la repentina frialdad de la inmensa sombra, Deryn alzó la vista fascinada. Aquella vasta y fantástica criatura había acudido realmente a rescatarla, a ella.

La ambientación de la novela me ha parecido soberbia, pero poco explotada. Me hubiera gustado conocer muchos más detalles acerca de esos animales manipulados genéticamente que se convierten en armas y de esos enormes prodigios tecnológicos capaces de arrasar poblaciones enteras a su paso. Creo que la descripción de ambos bandos está pobremente desarrollada y en más de una ocasión he tenido que echar mano de las impresionantes ilustraciones que abarrotan la novela a lo largo de sus casi 500 páginas para poder enterarme bien de lo que sucedía, pues no conseguía imaginarme del todo bien la situación. Hablando de las ilustraciones, uno de los mejores y más impecables apartados del libro, he de elogiar el excelente trabajo de Keith Thompson porque ha conseguido dotar a sus dibujos de la originalidad, el dinamismo y la espectacularidad de la que a veces carece el texto. Por otro lado, aunque la cuidada edición de Leviathan permite devorar cientos de páginas de una sola sentada, la historia que se cuenta en este primer libro me ha parecido demasiado superficial y redundante, como si el autor quisiera guardarse el plato fuerte para el siguiente volumen de la trilogía. Ganas no me faltan de continuar con las aventuras de Alek y Deryn (y espero que de más personajes), pero reconozco que como estrategia narrativa, me resulta un tanto arriesgada. Así pues, a pesar de sus defectos, Leviathan se ha convertido en una lectura gratificante, amena y ágil, una novela ligeramente inferior a lo que para mí supuso en su día Traición, pero igualmente sorprendente, descabellada e ideal para desconectar de la rutina en compañía de medusas gigantes, ballenas voladoras y otras complejas estructuras tecnológicas. Así que, ya sabéis, calzáos las botas y coged vuestros rifles de asalto porque la guerra vuelve a estar de moda.

Puntuación

Leviathan



Reseña "La cura mortal"

miércoles, 8 de mayo de 2013

► Título: La cura mortal
► Autor: James Dashner
► Año de publicación: 2013
► Género: Novela, distopía, juvenil
► Editorial: Nocturna
► Páginas: 449
► PVP: 17 €
► ISBN: 9788493975036


Desde hace tres semanas, Thomas vive en una habitación sin ventanas, de un blanco resplandeciente y siempre iluminada. Sin reloj y sin contacto con nadie, más allá de las tres bandejas de comida que alguien le lleva a diario (aunque a horas distintas, como para desorientarle).
Al vigésimo sexto día, la puerta se abre y un hombre le conduce a una sala llena de viejos amigos.
-Muy bien, damas y caballeros. Estáis a punto de recuperar todos vuestros recuerdos. Hasta el último de ellos. 

Opinión

Cuando en el año 2010 cayó en mis manos un ejemplar de El corredor del laberinto, poco podía imaginar yo que ese libro apenas conocido por tales fechas sería devorado en un par de noches de lectura intensa, ni que acabaría por convertirse en el comienzo de una de mis trilogías favoritas y todo un referente dentro de la literatura juvenil. Con una apuesta innovadora, atractiva y que destacaba sobre otros títulos principalmente por su desmesurada capacidad de mantenerte pegado a sus páginas hasta que perdieras la noción del tiempo, el espacio y la realidad en general, James Dashner señalaba el camino de cómo debería ser una buena novela juvenil, repleta de acción, intriga, sorpresas, demoledores giros argumentales y lo más importante de todo, alejada de los infumables tópicos que suelen caracterizar al género. Si bien es cierto que Las pruebas, segunda parte de la trilogía, no era tan sumamente brillante como su antecesora, Dashner volvió a conquistarme una vez más con su habilidad para mantener la tensión a lo largo de la novela y sus endemoniados a la par que abusivos cliffhangers. Y por fin, después de tres años comiéndonos los uñas y aguantando la espera diligentemente, amén de sucesivos e inexplicables aplazamientos por parte de la hermética editorial, los fans españoles de la trilogía podemos disfrutar de La cura mortal en todo su "polémico" esplendor. 

Quizá toda esa rabia era la última cuerda que le ataba a la cordura mientras esperaba.
     Comía. Dormía. Hacía ejercicio. Ansiaba la venganza. Eso fue lo que hizo durante tres días más. Solo.
     Al vigésimo sexto día, la puerta se abrió.

Después de hacer un poco de proselitismo barato para que os animéis a leer la trilogía, he de comentar que mis intentos por parecer mínimamente objetivo al hablar de esta novela se han visto frustrados por el enorme cariño que le tengo y los buenos ratos que me ha hecho pasar comiéndome la cabeza de mala manera. Tras el excitante final de Las pruebas, parece que James Dashner se lo ha tomado con calma en este tercer libro y durante el primer tercio de La cura mortal lo único que vais a leer es un montón de vaivenes narrativos sobre las entrañas de CRUEL, la maquiavélica organización encargada de supervisar cada paso que dan nuestros protagonistas. Sin duda alguna, destapar de una vez por todas las verdaderas intenciones de CRUEL constituye el mayor aliciente para embarcarse en la lectura de La cura mortal. 
     El secreto mejor guardado de toda la trilogía (¿Qué pretende realmente CRUEL? ¿Se puede confiar en ellos o son el auténtico enemigo a combatir? ¿Conseguirán obtener esa ansiada cura para erradicar la enfermedad que ha diezmado la población humana? ¿Recuperarán Thomas, Minho, Newt, Teresa y los demás sus recuerdos anteriores a su entrada en el laberinto?) será por fin desvelado en un impactante final que no dejará indiferente a nadie, pero lo cierto es que la manera de desenredar todo este entramado de mentiras perpetrado por CRUEL resulta un tanto disparatado y caótico al principio. La cura mortal no se caracteriza precisamente por su trepidante ritmo ni por su alto contenido en escenas de acción, y eso es algo que no solo choca de frente con el espíritu frenético de la trilogía, sino que ralentiza en gran medida el desarrollo de la obra y da como resultado un vacío existencial de aproximadamente 100 páginas en el que los personajes se dedican a deambular por la novela sin rumbo fijo ni las ideas claras.

La habitación se silenció; el Hombre Rata subió al estrado y se acercó al atril. Se aferró a los bordes, esbozó la misma sonrisa forzada de antes y luego habló:
     -Muy bien, damas y caballeros. Estáis a punto de recuperar todos vuestros recuerdos. Hasta el último de ellos.

Sin embargo, este parón en el que se sume el libro a lo largo de su tramo central se compensa ligeramente con una elevada dosis de dramatismo en el que se puede disfrutar de ver cómo crecen las ganas de nuestros protagonistas por rebelarse contra el orden establecido al mismo tiempo que se desarrollan las relaciones entre los distintos personajes, sus dudas, sus miedos o sus esperanzas en torno al mastodóntico y peligroso proyecto de CRUEL. Por otra parte, conforme se acerca el final de la novela, esa notable falta de acción mencionada antes se evapora con rapidez en una vibrante vorágine de acontecimientos, un necesario subidón de adrenalina en el que todo puede pasar y que a modo de penitencia religiosa consigue redimir sus anteriores defectos. Lo que quiero decir con toda esta ininteligible parrafada es que La cura mortal me ha parecido un libro vistoso pero irregular, un libro que quizá no ha conseguido cumplir con todas las (enormes) expectativas depositadas en él. A pesar de ello, creo que la conclusión de la trilogía concebida por James Dashner merece mucho la pena, pues también ha resultado ser para mí una novela muy entretenida, emocionante y satisfactoria, un reencuentro especial con ese grupo de personajes tan carismáticos como entrañables que me ha acompañado durante los últimos años en esta atrevida e inolvidable aventura post apocalíptica. Diferente, rompedora, arriesgada y controvertida, La cura mortal pone fin a la historia de Thomas y el resto de corredores, pero eso no significa que hayamos de despedirlos para siempre. ¿Acaso no es el final de una historia el comienzo de otra mucho mayor?

Puntuación

La cura mortal



No y yo de Delphine de Vigan

lunes, 6 de mayo de 2013


No y yo de Delphine de Vigan pertenece a esa categoría de libros que no conocerías ni que existen si no fuera por alguna que otra reseña que has visto por pura casualidad. Y ese fue mi caso. Navegando por el maravilloso blog de “La chica que sonreía a los libros”y gracias a su magnífica reseña, No y yo de Delphine de Vigan pasa a ser una de las novelas que engrosen mi últimamente creciente wishlist de Goodreads. 
Según parece la protagonista de la novela es una chica de nombre Lou, que es extremadamente tímida, es superdotada y que además colecciona palabras. Pero Lou conocerá a No, una joven que sobrevive en las calles de París y que está al borde del desaste por lo que decidirá salvarla. Narrado en primera persona parece ser una novela que deja huella, y que estoy deseando leer algún día. Por otro lado, me parece que habría concordado bastante bien en la colección de Nube de tinta, esa fantástica editorial que tengo también pendiente de catar un día de estos. El único problema es que es un libro que parece ser un tanto difícil de encontrar (en español), pero por si alguien se queda con las ganas, aquí tenéis también las primeras páginas del libro.

¡Nos leemos!

 
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