► Título: La edad de los milagros
► Autor: Karen Thompson Walker
► Año de publicación: 2012
► Género: Novela, ciencia-ficción
► Editorial: DeBolsillo
► Páginas: 304
► PVP: 8.95€
► ISBN: 9788490322741
Opinión
► Autor: Karen Thompson Walker
► Año de publicación: 2012
► Género: Novela, ciencia-ficción
► Editorial: DeBolsillo
► Páginas: 304
► PVP: 8.95€
► ISBN: 9788490322741
La que habla es Julia. Tiene once años y hasta hace muy poco tiempo solo nos habría contado cosas del colegio, de sus padres, de la complicidad con su única amiga, de ese chico, Seth, que le provoca un hormigueo especial.
Pero hoy tiene algo diferente que decirnos. Hoy, ella y su familia se han despertado con una alarmante noticia: la rotación de la tierra de pronto se ha ralentizado, y los días y las noches han empezado a alargarse. Pronto los relojes no servirán de nada. El mundo está cambiando, y aunque ni ella ni nadie saben lo que va a pasar a partir de ahora, todos intuyen que el futuro será distinto. Extraño. Perturbador. Aceptar la realidad y aferrarse a la vida, tal cual Julia la conoce, es la única manera de sobrevivir.
Opinión
La primera novela de la escritora californiana Karen Thompson Walker se convirtió en el momento de su publicación en una de esas historias rompedoras que todo el mundo quiere leer o a las que resulta prácticamente imposible no seguirle la pista. Y como todo supuesto fenómeno editorial que se precie, La edad de los milagros, si bien tiene sus aspectos positivos, ha resultado ser una pequeña decepción a nivel literario que poco o nada tiene que ver con lo que desde un primer momento la novela parece contener en su interior. Con una propuesta bastante innovadora y repleta de posibilidades, Thompson Walker se adentra en el pantanoso terreno de la ciencia-ficción y nos describe un inquietante futuro próximo en el que la Tierra ralentiza su movimiento rotatorio sin motivo aparente, alargando de forma paulatina las noches y los días de nuestro planeta, sumiendo así a la humanidad en una especie de apocalipsis silencioso en el que solo tienen cabida sospechas, suposiciones sin fundamento y las más descabelladas teorías conspiratorias.
Tardamos en darnos cuenta. Ni siquiera lo notamos.
Al principio no reparamos en aquel tiempo de más que abombaba la suave arista de los días como un tumor creciendo bajo la piel.
La narradora y protagonista de esta historia es Julia, una niña de once años inteligente, observadora y muy consciente de todo cuanto ocurre a su alrededor que comienza a experimentar los primeros síntomas de la adolescencia (desajustes hormonales, cambios de personalidad, atracción por el sexo opuesto, etc.) justo cuando la noticia de que algo extraño está ocurriendo con la rotación de la Tierra sacude los cimientos de la sociedad humana. A través de su mirada analítica iremos descubriendo poco a poco de qué forma esta catástrofe latente irá modificando las costumbres de su familia, sus amigos, sus conocidos y de la población terrestre en general hasta el punto de conducirlos a todos a un estado de alarma social provocado por el miedo, la imposibilidad de enfrentar las consecuencias y el alto grado de desconocimiento.
Una de las cosas que más me han gustado de La edad de los milagros es precisamente ir descubriendo esos efectos secundarios que tiene sobre el clima, la flora, el reino animal y el comportamiento de las personas el hecho de que la Tierra gire más lentamente sobre su eje, de qué modo los gobiernos, las autoridades y los medios informativos manipulan la realidad a su antojo o cómo van surgiendo pequeñas comunidades utópicas amén de otras distinciones insalvables entre aquellos que optan por seguir un ritmo natural de vida (trabajar de día, dormir de noche) y quienes prefieren ajustarse a las viejas costumbres marcadas por el reloj de veinticuatro horas.
-Procura dormir -dijo mi padre-. Te costará levantarte de noche para ir a clase. -Se sentó un momento al pie de mi cama, mirando fijamente la ventana y el cegador cielo azul antes de cerrar las persianas-. Estos son tiempos asombrosos -comentó-. Vivimos tiempos asombrosos.
Ahora bien, no se puede decir que estemos ante una novela apocalíptica al uso. En primer lugar, no esperéis explicación alguna sobre por qué se ralentiza el movimiento de rotación de la Tierra ni de por qué ocurren la mitad de cosas que pasan a lo largo de la historia. Realmente no tengo problema en asumir ciertos hechos de forma ciega ni trato de buscar una causa a todo cuanto sucede en un libro, pero lo que no entiendo es que la autora nos mantenga en vilo a lo largo de casi 300 páginas, anunciando un hipotético acontecimiento extraordinario que al final nunca tiene lugar. Por otro lado, el ritmo narrativo es bastante irregular e incluso hay ciertas partes que incurren en un absoluto tedio, cosa que en una obra de tales características perjudica en gran medida la valoración del conjunto.
En muchas ocasiones la historia deja a un lado la esencia misteriosa y catastrofista del relato para tomar derroteros que se centran en el aspecto puramente juvenil (que es al mismo tiempo el más superficial e insípido) de la novela, hasta el extremo de que el argumento queda desdibujado y todo cuanto tiene que ver con la inminente desaparición de la especie humana es relegado a un puesto secundario. Así pues, La edad de los milagros es una novela con muy buenas intenciones, que tiene ideas muy buenas y que comienza de manera espectacular, pero que se desinfla a medida que avanza y que, bajo mi punto de vista, no ha sabido capturar el enorme potencial de la trama en un final abrupto y carente de emoción. Se sale de lo corriente, sí, pero a costa de otras cosas que no sé si merecen la pena sacrificar.
Puntuación
La edad de los milagros

















