Reseña "Prometidos" + "The Giver III: El mensajero"

sábado, 16 de noviembre de 2013

► Título: Prometidos
► Autora: Caragh M. O'Brien
► Saga: Marca de nacimiento #3
► Año: 2013
► Editorial: Everest
► Páginas: 400
► Precio: 14.96 €

Tras desafiar al despiadado Enclave, sobrevivir a las tierras baldías y tumbar al rígido matriarcado de Sailum, Gaia Stone se enfrenta al mayor desafío de su vida: conducir a los habitantes de Sailum hasta el Enclave y convencer al Protectorado de que les conceda refugio contra los páramos. En ausencia de Gaia, la crueldad del Enclave ha aumentado y su deseo de experimentar con madres del exterior del muro sobrepasa todos los límites. Ahora, además, el precio que deben pagar por la cooperación o la sublevación es tremendamente alto: ¿está Gaia preparada, como líder, para sacrificar lo que más ama?

Opinión

Aunque al principio me mostraba un poco reacia a leer el final de esta trilogía, por no haber obtenido de Preciada exactamente lo que me esperaba, tengo que reconocer que aunque quizás Marca de nacimiento no sea una de mis trilogías favoritas dentro de su género, tiene un par de elementos muy llamativos que hacen que valga la pena darle una oportunidad, a pesar de esos pero que pueda tener a lo largo de su recorrido. Retomando la acción tras los acontecimientos finales en Preciada, Gaia decide adentrarse en una misión casi más suicida que la anterior, volver a casa para fundar una nueva Sailum junto a Leon y todos los demás personajes que ya conocemos. Así pues, tras un par de páginas introductorias sobre el asunto, seremos testigos de la a ratos intensa, a ratos arriesgada, a veces predecible, pero en ningún momento monótona, negociación entre Gaia y el Protector de Enclave para obtener lo que quieren. Lo que más me ha gustado de esto, es que como en cualquier negociación que se precie aquí no faltan las amenazas, los trucos y las mentiras para obtener lo que uno más desea. También por fortuna nuestra Gaia ha dejado de ser (bajo mi punto de vista) ese personaje odioso, caprichoso y que no sabe lo que quiere. Ahora debido a su estatus tiene que interponer el bienestar de los demás al suyo propio y por fin usa la cabeza para ello, y se nota. Cosa que agradezco enormemente a la autora. Sin embargo, a pesar de esa mejora a simple vista, tiene un pequeño inconveniente: todo se resuelve demasiado fácil, demasiado simple, aunque no por los medios pacíficos precisamente que digamos.

Prometidos es, pues, un libro de contrastes. Un libro donde predomina un tono más oscuro debido a la desesperada necesidad de ambas partes de conseguir lo que quieren, pero al mismo tiempo un libro en el que no se resuelven todas las cuestiones que uno esperaba encontrar. De todos modos, Prometidos sigue en la línea de sus antecesoras, se lee en un suspiro, tiene incluso más acción que los anteriores, y los dilemas morales, esa crítica social que tanto me gustó en Preciada, aquí se hace incluso más palpable y llamativa. Y es que como os decía al principio, aunque quizás en sí la trilogía pueda parecer un poco floja, uno de sus puntos fuertes es la ambientación de sus gobiernos, y lo que más me gusta de todo, esa trama genética con sus numerosas problemas que plantea y que bajo mi punto de vista podría haber dado mucho más de sí. En cuanto al final propiamente dicho resulta ser muy correcto y lo más importante de todo, muy verosímil tras todo lo que ha pasado durante los últimos compases finales de la historia. Trágico y agridulce, pero real. Estoy segura de que gustará a los lectores que hayan disfrutado con esta trilogía. Como podéis ver, creo que la autora ha sabido aprovechar su última carta con bastante destreza y acierto, aunque personalmente me hayan faltado un par de respuestas y un poco más de drama quizás. Pero lo que sí es cierto es que, al igual que la novela de la que os hablaré a continuación, tiene las agallas necesarias no solo para entretenerte un rato, sino de hacerte pensar sobre los problemas que plantea por medio de una historia bien fundada, estructurada, y un poco diferente en cada entrega, pero que no olvida el nexo común que las une en ningún momento. Por lo tanto, si os gustaron las dos entregas anteriores, Prometidos os gustará.

Prometidos, Caragh M. O'Brien 






► Título: The Giver III: El mensajero
► Autora: Lois Lowry
► Saga: The Giver #3
► Año: 2010
► Editorial: Everest
► Páginas: 200
► Precio: 14.96 €

Seis años antes, Mati llegó a Pueblo siendo un muchachito rudo y artero. Entonces se llamaba a sí mismo 'el más feroz de los feroces' pero, desde aquellos tiempos, se ha transformado en un joven honrado bajo la tutela de Veedor, un ciego que debe su nombre a su extraordinaria percepción. Ahora Mati está esperando que le den su nombre verdadero, y Mensajero es el que anhela.

Opinión

Es prácticamente imposible que uno no haya oído hablar nunca del nombre de esta trilogía siendo más o menos un lector habitual de la blogosfera. Aunque en un principio The Giver pueda ser tachado un poco como libros para niños, lo cierto es que los que lo afirman tan rotundamente comenten un grave error. Y es que bajo la apariencia de una novela que al principio pueda parecer un tanto simplona, se esconde en verdad algo mucho más profundo, con una base bien fundada y una historia que fluye a través de todas sus páginas de un modo continuo para acabar conectándose de una vez por todas aquí, en El mensajero. Aunque personalmente mi libro favorito fue sin duda alguna el primero, al igual que en la trilogía de la que os hablaba un poquito más arriba, Lois Lowry supo presentarnos algo diferente con cada nueva entrega, pero siendo aquí ese cambio incluso más notorio. Así pues, tras el extraño final del primer libro, y la cruel sociedad que nos presentaba la autora en el segundo y que francamente me impactó por la crudeza y realidad del retrato, en esta tercera entrega volvemos a reencontrarnos con personajes muy queridos del pasado. Más concretamente con ese niño caprichoso que conocimos en la anterior entrega, de nombre Mati. Pero nuestro joven protagonista ha cambiado enormemente, siendo una transformación tan radical que resulta por desgracia casi poco creíble. Mati ya no se mete en líos, ahora es un joven tranquilo, responsable y que por fin ha encontrado el lugar al que pertenece, y ese lugar es junto a Veedor, el ciego al que conocimos en En busca del azul.

Pero como viene siendo habitual, tras la primera toma de contacto la historia irá tomando un camino bien distinto, un poco más oscuro, con los personajes secundarios comportándose de un modo cada vez más raro, dando todo ello lugar a una serie de situaciones que le van a complicar mucho las cosas a nuestro joven protagonista. Sin embargo, Mati también tiene una misión importante que cumplir, pues es el único capaz de atravesar el terrible Bosque para poder comunicarse con otras aldeas de los alrededores, por lo que todos los habitantes de Pueblo lo llaman el mensajero. Tras esta pequeña introducción a la historia, o más bien, las últimas pinceladas de un conjunto un poco más grande, tengo que reconocer que El mensajero por alguna razón fue el libro que menos disfruté de los tres. Quizás se deba un poco a que el desenlace era un poco previsible -en cuanto a la conexión con los demás libros-, sin embargo al mismo tiempo el final propiamente dicho fue bastante impactante, por lo que la sensación que deja es un poco agridulce. Aun así El mensajero no deja de ser un buen final para esta pequeña trilogía, que se lee bastante rápido y que además nos presenta una historia que nos hace pensar sobre distintos aspectos de nuestra propia existencia, sobre la importancia de las pequeñas cosas y no tan pequeñas, la amistad, la familia y la gente que nos importa, la posibilidad de salvar a otros pero también cambiar nuestro propio destino. Y aunque The Giver llegue a su fin, creo que todos los que lo hemos leído siempre lo recordaremos con mucho cariño.

The Giver III: El mensajero, Lois Lowry


El libro del mes [Noviembre]

viernes, 15 de noviembre de 2013

¡Hola a todos! Las votaciones para elegir el libro del mes en noviembre ya han terminado y aquí os dejamos con los resultados. De entre los cinco candidatos que os hemos dado a escoger (Stoner, de John Williams; Espejismo, de Hugh Howey; Jack Glass, de Adam Roberts; Dispara, yo ya estoy muerto, de Julia Navarro; y Esta noche arderá el cielo, de Emilio Bueso) finalmente el más votado ha sido Espejismo (38%), así que el próximo día 1 de diciembre tendréis disponible la reseña de este libro. Recordad que podéis seguir la lectura de Espejismo a través de twitter mediante el hashtag #libromes y que todo el que lo desee está invitado a leerlo si lo tiene. ¡Hasta el mes que viene!


Ranking de noviembre


-Libro del mes [Septiembre]: Ready Player One

-Libro del mes [Octubre]: La verdad sobre el caso Harry Quebert

Reseña "Inferno"

jueves, 14 de noviembre de 2013

► Título: Inferno
► Autor: Dan Brown
► Saga: Robert Langdon #4
► Año: 2013
► Editorial: Planeta
► Páginas: 640
► Precio: 22.50 €

En el corazón de Italia, el catedrático de Simbología de Harvard Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado en una de las obras maestras de la Literatura más imperecederas y misteriosas de la Historia: el Infierno de Dante.
Con este telón de fondo, Langdon se enfrenta a un adversario escalofriante y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico, pasadizos secretos y ciencia futurista. Apoyándose en el oscuro poema épico de Dante, Langdon, en una carrera contrarreloj, busca respuestas y personas de confianza antes de que el mundo cambie irrevocablemente.

Opinión

Sin entrar a discutir (todavía) si sus libros lo merecen o no, es imposible negar que Dan Brown es uno de los escritores vivos que más dinero ganan con la venta de sus obras. Siempre rodeado de polémica, fervorosas críticas y un inusitado mutismo rayano en la paranoia, el escritor norteamericano que se catapultó a la fama con la serie de novelas inaugurada en Ángeles y demonios y que más tarde se amplió gracias a El código Da Vinci y El símbolo perdido, vuelve a la carga con la cuarta entrega de las aventuras protagonizadas por el archiconocido profesor de iconografía y simbología religiosa Robert Langdon. En esta ocasión, Dan Brown centra su objetivo en las emblemáticas calles de Florencia para desarrollar un thriller conspirativo a medio camino entre lo histórico y lo dantesco (nunca mejor dicho) que no solo resulta un fallido homenaje a la obra maestra de Alighieri sino que se asienta sobre una fórmula narrativa un tanto forzada y que después de tantos años ya muestra evidentes signos de desgaste.

Yo soy la Sombra.
A través de la ciudad doliente, huyo.
A través de la desdicha eterna, me fugo.

Lo cierto es que la novela de Dan Brown tiene un comienzo bastante prometedor: despojado de sus recuerdos más recientes, Robert Langdon despierta en la cama de un hospital situado en la ciudad de Florencia donde le afirman que ha sido víctima de un brutal ataque perpetrado por alguien que andaba tras la búsqueda de un importante objeto, supuestamente en posesión del profesor. Sin tiempo para asimilar la noticia, Langdon se verá envuelto en una nueva agresión de la que escapará gracias a la ayuda de la doctora Sienna Brooks, quien a partir de ese momento se convertirá en la atractiva partenaire de turno, y dará comienzo una trepidante carrera por las calles de una ciudad plagada de historia, simbolismos, pasajes secretos y mensajes ocultos, donde policía, agentes secretos y extrañas organizaciones clandestinas se verán las caras en más de una ocasión para evitar la posible destrucción de la raza humana.
      Reconozco que, en pleno boom cinematográfico provocado por la escandalosa adaptación de El códido Da Vinci, un servidor se vio moralmente obligado a catar aquellos libros de los que todo el mundo estaba hablando; y lo cierto es que en su momento disfruté mucho de unas novelas, a mi entender, enormemente adictivas, intrigantes y cargadas de referencias históricas siempre dignas de consideración. Sin embargo, el inclemente paso del tiempo y el pesado bagaje que uno va acumulando con cada nueva lectura no han sentado nada bien al anquilosado esquema en el que basa Dan Brown sus artimañas como escritor que solo busca despachar sus obras en cantidades industriales. Y eso, lamentablemente, ha dejado a su Inferno particular en una posición un tanto espinosa.

Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en épocas de crisis moral.

Para empezar, no me gusta nada que insulten mi inteligencia recitando los mismos contenidos una y otra vez como si la actividad de retener información vital para el desarrollo de la trama solo estuviera al alcance de las mentes más privilegiadas. Tampoco me gusta una novela saturada de cortes publicitarios donde los personajes se dedican (cual puro coitus interruptus, siempre en los momentos más inoportunos) a disparar una ráfaga de datos bibliotecarios sobre pinturas, escritos, monumentos o personajes históricos que solo ralentizan la acción de manera innecesaria. Personajes estereotipados hasta la médula, giros tramposos tan previsibles como inexplicablemente absurdos, un estilo ramplón y sin gracia... todo ello se une, se mezcla, se conjuga y finalmente se escupe sobre el papel para dar origen a una novela cansina, repetitiva y falta de originalidad, una obra descafeinada donde reina el descontrol, la inverosimilitud, el artificio propio de esta filosofía que solo tiene como objetivo echar las páginas a volar y dejar el cerebro descansando.
     No obstante, a pesar de esta larga retahíla de fallos, Inferno también tiene sus cosas buenas, si te apetece dedicar tiempo a buscarlas. Y es que todo lo que tiene esta novela de simplona, lo tiene de instructiva y pasajera. Dan Brown conoce muy bien a sus lectores (incluso a los detractores o los que, como yo, están a medio camino entre la admiración y el estupor) y domina casi de forma perfecta el sabio arte de mantenerte en vilo al menos durante un capitulo más, cosa que se agradece en una novela de semejantes características. Con todo, no seré yo quien rompa una lanza a favor de Dan Brown y su peculiar visión del infierno de Dante, pero tampoco hay que lapidarlo demasiado ni obviar sus existentes virtudes. No ha supuesto para mí un alarde de satisfacción, pero lo he pasado bien leyéndolo. Al fin y al cabo, si ya has tenido la oportunidad de conocer al personaje que se esconde tras el nombre de Robert Langdon, puedes hacerte una idea perfectamente aproximada de lo que aquí vas a encontrar. No hay nada nuevo. Y ese, a día de hoy, continúa siendo uno de los mayores problemas que Dan Brown debe solucionar.

Inferno, Dan Brown


Reseñas breves [15-18]

martes, 12 de noviembre de 2013

El lenguaje perdido de las grúas, David Leavitt
Anagrama - 369 páginas - 6.90€

Una de las experiencias más maravillosas de las que disfruto desde que participo en el blog es la de compartir impresiones, gustos e intereses con otras personas, cotillear subrepticiamente en estanterías ajenas o descubrir de forma súbita e inesperada un autor hasta ahora desconocido para ti y que de repente se convierte en la panacea a todos tus males momentáneos. Tal ha sido el caso de David Leavitt, escritor estadounidense a quien tuve el placer de conocer gracias al fenomenal Sergio y que sin comerlo ni beberlo me ha regalado una de las historias más emotivas, cautivadoras y dolorosamente curativas que he tenido el placer de leer en muchos meses. La historia, ambientada en el Nueva York de mediados de los 80, orbita alrededor de una familia de clase media americana a punto de sufrir una drástica cadena de revelaciones: Owen, el marido, sufre constantemente los remordimientos de un vicio inconfesable, mientras que su mujer Rose lleva años ocultando el anhelo de una pasión secreta. Sin embargo, será su hijo Philip el que dinamite por completo ese acogedor espejismo de tranquilidad cuando decida airear públicamente su homosexualidad. Intensa, abismal, devastadora, cotidiana... El lenguaje perdido de las grúas es una auténtica demostración de talento narrativo y habilidad para manejar varias historias aparentemente inconexas que no solo habla de amor, deseo, sexo y perversión en toda su complejidad, sino que además analiza desde un punto de vista muy interesante nuestra forma de asimilar el lenguaje, de comunicarnos a través de un retorcido entramado de convenciones sociales y de establecer relaciones interpersonales que por lo general tienden hacia lo autodestructivo. 



POV, Chris Brosnahan
HarperCollins - 87 páginas - 0.99£

Conseguido a través de NetGalley, este breve relato que apenas llega a las 100 páginas fue escrito en (atención) menos de 30 horas. Lo cierto es que en cuanto lo vi se ganó inmediatamente un puesto en mi lista de lecturas inminentes por culpa de su llamativo argumento y mi obsesiva predilección por todo aquello que esté relacionado en la más mínima medida con el ojo humano. Por si fuera poco, Chris Brosnahan nos propone aventurarnos en un futuro donde la tecnología permite convertir nuestro sentido de la vista en un auténtico crisol de información donde convergen noticias, anuncios publicitarios, capacidad para controlar el entorno y una larga serie de prodigios que se exponen de forma breve pero significativa a lo largo de sus páginas. John Macfarlane es el protagonista de esta trepidante historia, un brillante optometrista que se encarga de implantar en sus pacientes los dispositivos necesarios para disfrutar de esta inquietante realidad aumentada. Sin embargo, la carrera de John se verá truncada cuando una serie de asesinatos en los que las víctimas han sido despojados de sus globos oculares salpiquen la meteórica reputación del científico. A partir de ese momento, POV se convierte en un apasionante thriller tecnológico repleto de posibilidades, en el que nada es lo que parece y donde cada capítulo aguarda una impactante sorpresa. Sin embargo, para que estuviésemos hablando de un relato redondo, Chris Brosnahan debería haber prescindido de un final absurdo y atropellado que desentona bastante con el fantástico desarrollo de la idea original. Aun así, si te gusta la ciencia-ficción o te interesa el tema de la percepción visual, deberías sin duda alguna darle una oportunidad.



El profesor Gárgola, Charles Gilman
Bruño - 176 páginas - 14.00€

Aunque en realidad no sea muy conocida, Pesadillas en el colegio Lovecraft es una serie de libros tras la que andaba desde hace bastante tiempo por culpa de ciertos canales ingleses, así que no sabéis la alegría que me dio cuando descubrí que Bruño iba a traerla a nuestro país. El profesor Gárgola constituye la primera entrega de esta serie de libros que tanto me recuerdan a las novelas de R.L. Stine. El protagonista de esta breve novela es Robert, un chico muy curioso e inteligente que es trasladado a un nuevo colegio donde (ya sea por los matones que le roban la comida en el recreo o las extrañas criaturas que se están adueñando del profesorado) aprenderá el verdadero significado del miedo. Realmente no hay mucho que decir acerca de la historia sin caer en un clamoroso spoiler, pues en menos de 200 páginas y a un tamaño de letra gigantesco apenas se puede desarrollar una trama medianamente compleja. No obstante, esto tampoco quiere decir que estemos ante una obra insustancial, ni siquiera superficial. Ligera, adictiva, alocada, muy amena y narrada en clave de misterio, El profesor Gárgola supone una entretenida incursión en los tópicos más frecuentes del género (homenaje a los grandes clásicos de terror incluido), ideal para lectores con una edad más temprana pero igualmente disfrutable si te gustaban series como Pesadillas o El club de la medianoche.



Otel/La sangre del muerto, Paul Pen
RHM Flash - 36 páginas - 1.49€

Para terminar, esta pequeña colección de relatos que nos trae el escritor madrileño Paul Pen, a quien conoceréis seguramente por su novela El brillo de las luciérnagas. En esta ocasión, Paul ejerce una interesante incursión en el género de suspense a través de dos historias muy diferentes entre sí, pero igualmente atractivas, inquietantes, narradas con tremenda soltura y de escalofriante así como sorprendente resolución. En la primera de ellas, una joven llamada Lorena acaba perdida por carreteras secundarias en su viaje a Asturias hasta que divisa en la oscuridad de la noche un viejo letrero en el que se lee la palabra 'OTEL'. Aunque Lorena ha oído noticias sobre la desaparición de un chico en los alrededores y a pesar de que todas las películas de miedo que ha visto a lo largo de su vida le recomiendan alejarse de la zona, Lorena finalmente decide entrar. Por otro lado, en La sangre del muerto seremos testigos del interrogatorio a un grupo de jóvenes que allanaron una funeraria del vecindario para responder a una macabra cuestión: ¿sangran los muertos al cortarlos? Sin embargo, puede que la respuesta que obtengan no sea del todo apetecible... Retorcido, minucioso y a la vez cercano, Paul Pen nos ofrece una nueva demostración de su gran creatividad y el particular estilo que imprime a la narración como su sello único, siendo esta especie de microantología una adquisición más que recomendable para los aficionados al género de misterio que además sirve de perfecto aperitivo si aún no has leído ninguna de sus novelas.


Reseña "Tormenta"

lunes, 11 de noviembre de 2013

► Título: Tormenta
► Autor: Jay Kristoff
► Saga: Las guerras del loto #1
► Año: 2013
► Editorial: Hidra
► Páginas: 496
► Precio: 16.50 €

El Imperio Shima, una nación formada por islas, fue antaño una tierra fértil, cuna de tradiciones y mitos centenarios. Ahora sus cielos son rojos y la tierra ha sido emponzoñada por las máquinas que funcionan mediante el vapor del loto rojo.
Los cazadores de la corte imperial de Shima reciben el encargo de capturar a un tigre del trueno, una criatura mitológica mitad águila, mitad tigre.Pero los tigres del trueno se extinguieron hace más de cien años. Y el precio por fallarle al emperador es la muerte.
Yukiko es una joven del clan del zorro y posee un don que, de descubrirse, podría hacer que la ejecutaran. Cuando el tigre del trueno se cruza en su camino y averigua cómo usarlo, esta joven muchacha pondrá en jaque a todo un imperio y cambiará el destino de todos sus habitantes de forma irrevocable.

Opinión

Oír hablar de la palabra steampunk significa para muchos de nosotros transportarse al Londres de la época victoriana y vivir fantásticas aventuras repletas de humor refinado, espectacularidad visual, entornos retrofuturistas y extraños artilugios de la más impredecible utilidad. Pues no. Gracias a escritores como Jay Kristoff, una corriente tan atractiva y repleta de posibilidades como esta se revitaliza casi por completo, expandiéndose a otros continentes, culturas y costumbres, abriendo nuevas fronteras, explorando formas inéditas de contar la misma historia pero añadiéndole infinidad de matices diferentes. Así pues, Tormenta, primer volumen de una trilogía steampunk ambientada en el Japón feudal, supone un auténtico soplo de aire fresco no solo al género al que se adscribe, sino a la narrativa fantástica en general que se viene publicando en los últimos años. Sorprendente, cautivadora, adictiva y muy bien desarrollada, Tormenta se ha convertido para mí en una lectura verdaderamente satisfactoria y emocionante, una demostración magistral de que argumento, estilo y personajes pueden llegar a combinarse en altos niveles de calidad sin perder ni un ápice de originalidad en el camino.

Cerró los ojos y deseó estar sana y salva en su casa, caliente, acurrucada entre mantas, el aire teñido de gris azulado por el humo de la pipa de su padre. La bestia abrió el pico y rugió, un grito huracanado que se tragó la luz y los recuerdos.
   La oscuridad la engulló por completo.

Jay Kristoff nos introduce en un país formado por diferentes islas que vive inmerso en una calma quebradiza y una precaria situación medioambiental. Dividida en cinco castas principales, la sociedad de Shima se halla gobernada por un dirigente corrupto, egocéntrico y perverso llamado Yoritomo, un joven príncipe dominado por sus fantasías y sed de gloria que ha encomendado a sus hombres de confianza una misión imposible: capturar a una criatura extinta. Por otro lado, el incesante incremento de la polución y los residuos tóxicos que se generan durante la extracción de una sustancia denominada Chi están minando la salud del pueblo y exterminando la fertilidad de una tierra que clama soluciones inminentes. En medio de esta insostenible tesitura nos encontramos con Masaru, gran cazador al servicio de Yoritomo que sufre los efectos de una fuerte adicción y es enviado a partir en busca del legendario Arashitora (un cruce entre águila y tigre al que se le atribuyen extraordinarios poderes), siendo la muerte su única recompensa si fracasa. Masaru es padre además de la indomable Yukiko, una joven intrépida, luchadora, de carácter fuerte, incapaz de permitir las injusticias y poseedora de una rara habilidad que podría costarle la vida si fuera descubierta.
     Lo cierto es que desde el mismo principio, Tormenta pone sobre la mesa una gran variedad de arcos argumentales, interrogantes sobre el pasado de los protagonistas y detalles sobre el apasionante mundo que ha creado el escritor que se van revelando de forma paulatina, inteligente y muy bien dosificada. Puede que al principio cueste un poco (sobre todo a quien no esté familiarizado con la cultura japonesa) adaptarse al vocabulario, la jerarquía social y las expresiones tan marcadas que inundan el texto o a la gran cantidad de referencias mitológicas extraídas de la tradición oriental, pero en realidad es solo cuestión de tiempo verse zambullido en una historia que tiene a sus espaldas una magnífica labor de ambientación y que está tan bien estructurada a nivel narrativo.

Otro relámpago refulgió e iluminó a la bestia ante sus ojos asombrados.
     Lo imposible.
     Lo inconcebible.
     Un tigre del trueno.

En ese sentido, una vez comenzada su lectura resulta muy difícil no quedarse pegado a las páginas de Tormenta porque la novela va bien cargada de acción, suspense y giros dramáticos que te harán temer continuamente por el destino de los personajes. Personajes, por cierto, impecables en su gran mayoría, entrañables, retorcidos, profundos y polifacéticos, cargando sobre sus espaldas el peso de la responsabilidad, la ambición desmedida o un pasado plagado de heridas. La verdad es que, sean más o menos de tu agrado, tanto los protagonistas como los secundarios están magníficamente creados, tienen su papel representativo en el correcto funcionamiento de la trama y gozan de una asombrosa viveza a la que desgraciadamente no nos tienen acostumbrados y que traspasa las páginas del libro. 
      Algo también a destacar es el enorme talento que demuestra Jay Kristoff a la hora de escribir. El suyo no es un mero intento de plasmar sobre el papel una historia ya de por sí bastante atractiva, sino más bien un generoso alarde de creatividad narrativa y un gusto exquisito por la selección de cada palabra, esfuerzo que se ve muchas veces reflejado en las hermosas descripciones, la fluidez de los diálogos y el intenso lirismo que abundan en la novela. Aunque la historia deja espacio para la emotividad, los lazos familiares y un triángulo amoroso bastante comedido y relevante a largo plazo, tampoco le faltan brutalidad y mano dura a Kristoff cuando se trata de infligir un duro revés a sus personajes, por lo que nunca sabes qué tipo de acontecimiento inesperado te puede estar esperando a la vuelta de cada capítulo. Y si a todo esto le sumamos la cuidada (y bastante vistosa) edición a cargo de la editorial Hidra, no hace falta decir que la adquisición de Tormenta es de obligado cumplimiento para cualquier aficionado a la fantasía oriental, al steampunk o, por qué no, a la literatura en sí. Después de todo, los géneros están para traspasarlos. Y en eso, Tormenta ha cumplido un papel sencillamente ejemplar.

Tormenta, Jay Kristoff


 
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