Resumen Mensual no es ni más ni menos que un breve repaso de las lecturas que han pasado por nuestras manos, sus correspondientes reseñas, progreso de los diferentes desafíos y otras noticias similares.
Si en diciembre del año anterior me quejaba precisamente de no haber leído casi nada a pesar de haber estado de vacaciones, en enero -que no tengo- la pila de libros leídos ha alcanzado una altura comparable a la de la Encyclopædia Britannica. Comenzó el año orbitando alrededor de Pynchon y su inenarrable arco iris, al cual le han seguido un total de 15 libros más. Pero no os asustéis (aún), pues muchos de ellos apenas rondan las 200 páginas y afortunadamente ninguno requiere las mismas cotas de concentración / agilidad mental / instintos suicidas que exige la gigantesca obra del escritor norteamericano.
Sí, hijo, sí. Yo también me pregunto qué fumabas en tu juventud.
Tampoco os llevéis un susto muy grande al ver las puntuaciones que he ido repartiendo a lo largo del mes, pues aprovechando la llegada del nuevo año he decidido modificar en cierta medida
mis criterios a la hora de dar notas, sobre todo las más altas. Como podréis comprobar, he acabado por sucumbir al tradicional sistema de estrellas y las
pocas reseñas que han ido apareciendo últimamente por el blog ya no traen consigo una nota numérica, lo cual me permite solventar de forma sencilla pero eficaz algunos quebraderos de cabeza relacionados con la valoración final que daba a cada libro. Y ahora, sin más dilación, aquí os dejo un resumen visual de mis lecturas durante el mes de enero. ¡Contadme si habéis leído alguno!:
David Foster Wallace - Little, Brown - 138 páginas - [★★★★★]
This Is Water recoge de forma íntegra el discurso de graduación que ofreció David Foster Wallace en el Kenyon College tres años antes de su fatal suicidio, un discurso tan extraordinario como paradójico en el que Wallace pone de manifiesto verdades fundamentales sobre nuestra forma egocéntrica y negligente de ver la vida, una configuración predeterminada que se sustenta en el 'yo' como ángulo de toda perspectiva. Mediante sencillas pero demoledoras observaciones cargadas de ingenio, aderezadas siempre con su particular sentido del humor, DFW medita sobre la importancia de adoptar un cambio en nuestros procesos de pensamiento habituales, evidenciando por el camino un talento ingobernable, no sujeto a barrera alguna. La verdad es que, al ser tan corto y accesible, This is Water constituye un método idóneo de aproximación a la obra de este indiscutible genio si acaso te sientes intimidado por sus mastodónticas novelas o no tienes demasiado interés por los ensayos (cosa que debes corregir inmediatamente, por cierto).

Thomas Pynchon - Tusquets - 1152 páginas - [★★★★★]
Lo malo de leer obras como El arco iris de gravedad es que cualquier comentario que hagas sobre ellas corre el riesgo de ser ridiculizado hasta el extremo. Sus detractores se echarán las manos a la cabeza cada vez que escuchan a alguien hablar maravillas sobre el esquizofrénico posmodernismo de Pynchon. Los que hemos disfrutado vilmente con esta extraordinaria obra maestra no comprendemos del todo cómo es posible que haya gente capaz de calificar este libro como de 'infumable tocho'. Aún así, es necesario reconocer que hay mil matices de veracidad en ambas posturas. Trataré de explicarme lo mejor posible en la inminente reseña de este libro (porque sí, soy muy valiente y pienso hacerla). Sin embargo, lo que sí puedo adelantar es que me ha resultado mucho más abarcable de lo que la gente se imagina y que, lejos de suponer una experiencia harto agotadora e inextricable, se deja leer con una sorprendente voracidad.
Kou Nakamura - Emecé - 200 páginas - [★½]
Ha sucedido. El temido día ha llegado. Enero de 2015 ha marcado un punto importante en mi vida al poner en mis manos una novela japonesa que no me ha gustado prácticamente nada. Porque este libro es para llorar, sí, pero de lo malo que es. 'Intrascendente' es lo más bonito, amén de adecuado, que se me ocurre decir sobre una historia absolutamente manida, insulsa y mediocre que solo se dedica a dar erráticos coletazos mientras el protagonista nos deleita con una narración famélica y desapasionada de su fascinante día a día (no). Bajo el tedio absoluto que inunda cada página de la novela subyace una trágica historia de amor cuyo giro dramático, eso sí, se ve venir más o menos desde la otra punta del planeta. Y aunque tiene algunos, muy pocos, momentos buenos ('no malos' sería un término mucho más ajustado a la realidad) que te impiden salir corriendo a por un bidón de gasolina y un mechero, no considero que justifiquen del todo la lectura de esta novela.

Brian K. Vaughan & Fiona Staples - Planeta deAgostini - 150 páginas - [★★★★]
Capítulo a capítulo, Saga continúa haciendo méritos para ganarse el título de mejor novela gráfica que ha salido al mercado en los últimos años. Sorprendente, impredecible, alocado y desmedido, este tercer volumen ofrece una auténtica (y literal) orgía de sensaciones y personajes conceptualmente hilarantes, un exuberante cocktail cósmico de dinamita narrativa que divierte, espanta y emociona a partes iguales. El que bien podría ser el sueño húmedo de cualquier aficionado a las space opera no presume ni mucho menos de tener un argumento revolucionario, vanguardista ni innovador, pero su fascinante imaginario visual y la exquisita anarquía temática que reina entre sus páginas convierten el proyecto de Brian K. Vaughan y Fiona Staples en un producto de adquisición obligatoria para cualquiera que crea haberlo leído todo.